ADVERTENCIA

La siguiente historia no fue iniciada en tiempos recientes, es un viejo trabajo perdido que quise publicar, aclaro esto debido a que ciertas cosas escritas aquí no respetan la línea argumental de los dos programas hoy en día, además, esto es un FanFiction, nada de lo que ocurra aquí escrito es canónico.

DESCARGO DE RESPONSABILIDAD: No soy dueño de" The Loud House" ni de "El Increible Mundo de Gumball".


Capítulo 19: Hacer que funcione

Gumball, estaba dirigiéndose hacia su clase de teatro, con una cara frustrada y sin ánimos, pero no porque no quería asistir a la clase, más bien, era por lo que había pasado con Sam.

—"Ay, que cool, vamos a la misma clase", "Ay vamos, viejo, pon una sonrisa", "Hola, soy Sam, y me creo la super onda porque Luna Loud es mi novia", mhe, que se valla al demonio_ dijo Gumball, imitando a Sam en un tono burlón. Cuando entró al salón de teatro, Luan lo vio con desprecio. Luego de esto, Luan vio a Benny, y puso una cara de astucia y estrategia, para posteriormente, dirigirse hacia él, y besarlo apasionadamente en los labios. Si bien el plan de Luan, era poner celoso a Gumball, este ultimo solo miró este acto con confusión, para posteriormente, irse a ensayar, con desinterés sobre lo que había visto.

—Ay nena, vamos al camerino_ dijo Benny, levantándose de su asiento y tomando la mano de Luan, aunque esta ultima, la soltó inmediatamente.

—Olvidalo, ya perdí el interés_ dijo Luan, frustrada, mirando a Gumball con desprecio. Benny, por su parte, quedó con una cara de desilusión. Mientras tanto, Gumball se sentó en una silla y comenzó a repasar sus líneas, cuando de pronto, la señorita Sánchez apareció, tomando una taza de café, pero inmediatamente lo escupió, cuando vio el gran cambio que Gumball había tenido.

—¿PERO QUÉ TE PASÓ?_ preguntó la señorita Sánchez, alterada.

—Um...¿pubertad?_ mintió Gumball, inseguro.

—Dios mío_ murmuró la señorita Sánchez.

— *suspiro de lamento* Escuche, señorita Sánchez, se que este cambió puede afectar a mi personaje, así que entenderé completamente si quiere correrme de la obra_ dijo Gumball.

—¿Estás bromeando?, ¡Este cambio es perfecto!_ dijo la señorita Sánchez, emocionada. Gumball, al escuchar esto, puso una cara de confusión_ Quiero decir...solo mirate, eres más alto que Luan ahora, tu voz ahora es más gruesa, este cambio le a hecho un buen beneficio a tu personaje, Gumball_ dijo la señorita Sánchez alegremente.

—Oh, um, bueno, gracias. Seguiré repasando mis líneas_ le dijo Gumball, la señorita Sánchez, hizo una pequeña reverencia, y luego se marchó, para dejar a Gumball repasar tranquilo. Pero fue interrumpido nuevamente, cuando vio a Luan acercándose, con Benny tomándole la mano.

—Hola Gumball_ dijo Luan, con una sonrisa fría en su rostro.

—Hola Luan, hola Benny_ dijo Gumball, ignorando la frialdad de Luan, e intentando ser lo más amable posible.

—Oye, quería decirte que no podrás entrar a mi camerino en los próximos quince minutos_ le informó Luan, con una cara de falsa pena.

—¿Por qué?_ preguntó Gumball confundido.

—Bueno, es que Benny y yo queríamos tener algo de privacidad para...ya sabes, "divertirnos"_ dijo Luan juguetonamente.

—Oh, muy bien. Diviértanse_ dijo Gumball con desinterés, para posteriormente, continuar leyendo sus líneas. Tras esto, Luan puso una cara de rabia y enojo, para posteriormente, dirigirse junto a Benny a sú camerino. Al entrar Luan cerró la puerta, y se sentó en la silla frente al tocador, pero fue tomada por sorpresa, cuando sintió como Benny comenzó a besarle el cuello apasionadamente, soltando gemidos placenteros.

—OYE, ¿QUÉ RAYOS CREES QUE HACES?_ preguntó Luan asustada y confundida.

—¿Qué?, dijiste que querías hacerlo_ dijo Benny confundido.

—No hablaba enserio, idiota. ahora lárgate_ exigió Luan. Benny, puso una cara de desilusión y frustración, para posteriormente, salir del camerino.


15:56 PM

Lincoln estaba duchándose, mientras cantaba una canción. Cuando finalmente salió, se puso una camisa naranja de cuadros, con unos jeans azules elegantes y unas zapatillas blancas. Luego de esto, comenzó a arreglar su cabello, hasta que se dio cuenta de lo que hacía.

¿Por qué me arreglo tanto si voy a rechazarla?_ se preguntó Lincoln a si mismo_ Bueno, hay que ser formal siempre, incluso cuando estás apunto de rechazar a alguien_ se excusó Lincoln, y luego, continuó arreglándose.


Gumball estaba saliendo del salón de teatro con Luan, pero en vez de dirigirse hacia afuera de la escuela con esta, se dirigió a el salón de música.

—Oye, ¿a dónde crees que vas?_ le preguntó Luan, con sospecha y firmeza.

—Um, al salón de música_ contestó Gumball, como si fuera lo obvio.

—¿Y por qué vas para allá?_ preguntó Luan con desconfianza.

—Bueno, accidentalmente me inscribí_ dijo Gumball.

—¿Enserio crees que soy tan tonta?, es obvio que lo hiciste para estar con Luna_ dijo Luan, con un tono algo burlón al final.

—Luan no es lo que piensas_ dijo Gumball, ahora en un tono algo insistente.

—No no, déjalo. Diviértanse juntos, yo me largo_ dijo Luan enojada, marchándose del lugar. Gumball, soltó un suspiro de lamento, para posteriormente, dirigirse al salón de música. Luan camino varios metros, pero de pronto, comenzó a ir lento cada vez más, mientras su cara de enojo, cambiaba a una de tristeza y dolor, y algunas lágrimas comenzaban a brotar de sus ojos. Llegó un punto en el que Luan ya no lo soportó, y comenzó a llorar desconsoladamente, tirándose al suelo_ ¿Por qué no me ama?_ murmuró Luan entre lágrimas. Gumball, abrió la puerta del salón de música, y allí vio que nadie estaba ahí, a excepción de Sam, la cual, estaba preparándose con su bajo.

—Ay no puede ser_ murmuró Gumball frustrado. Sam, se percató de esto, y al verlo, puso una sonrisa en su rostro.

—Hola Gumball. ¡Llegaste temprano!_ le dijo Sam alegremente.

—Si,...ya veo_ dijo Gumball, con una falsa y muy forzada sonrisa en su rostro.

—Bueno, dime, ¿qué vas a tocar?_ preguntó Sam curiosamente.

—No se, ya veré_ dijo Gumball, manoseado algunos de los instrumentos. Gumball, vio un piano que llamó su atención, y por mero entretenimiento y curiosidad, tocó algunas teclas de este.

—¿Sabes tocar el piano?_ preguntó Sam curiosamente.

—No, pero me gustaría_ dijo Gumball, sentándose en el banquito frente al piano, y manoseado a este último.

—Es muy fácil. Mira primero tienes que aprender las escalas básicas, luego es recomendable aprender y practicar una pequeña melodía que no dure más de un minuto..._ explicó Sam amablemente, sentándose a un lado de Gumball, haciendo sentí a este más frustrado e incomodado_...Luego de eso, tienes que..._ Sam fue interrumpida, cuando vio como Gumball se levantaba, y se dirigía a otro rincón, lejos de ahí. Esto hizo que Sam ponga una cara de desilusión y desánimo. Luego de algunos minutos de tenso silencio, Sam decidió hablar.

—Gumball, ¿Por qué no quieres hablarme ahora?, si cuando nos conocimos empezamos con el pié derecho_ preguntó Sam, un poco triste.

—Ya te lo dije, no es de tu incumbencia_ le recordó Gumball fríamente.

—Creo que si es de mi incumbencia, ya que es a mi a la que estas ignorando_ dijo Sam.

—Escucha, solo esperemos a que lleguen los otros, ¿de acuerdo?_ le dijo Gumball, frustrado, Sam quería convencerlo, pero decidió quedarse callada y no molestarlo.

—Ey chicos, ¿listos para rockear?_ preguntó Luna, entrando al salón, detrás de ella, estaban sus amigos, Sully y Mazzy_ Muchachos, el es Gumball, el chico del que les hablé_ dijo Luna.

—Es un placer conocerte, viejo. Me llamo Sullivan, pero tú puedes llamarme Sully_ dijo Sully emocionado, estrechándole la mano a Gumball.

—Igualmente, es un placer_ dijo Gumball amablemente y encantado.

—Qué onda, amigo. Yo soy Mazzy, pero tú puedes llamarme Mazz_ se presentó Mazz, estrechándole la mano a Gumball.

—Es un placer conocerte también, Mazz_ dijo Gumball, aceptando el apretón.

—Me alegra que se conozcan. Bueno, ahora, todos tomen sus instrumentos, ¡es hora de rockear!_ dijo Luna emocionada, acomodando su guitarra. Sully, también agarró su guitarra y se acomodó para tocarla, Mazz, se ubicó en la batería y Sam, agarró su bajo. Gumball, vio esto un poco inseguro.

—Um, oigan, ¿yo qué instrumento voy a tocar?_ preguntó Gumball intrigado.

—Tranquilo viejo, la maestra Karol escogerá un buen instrumento para ti_ lo tranquilizó Sully. En ese momento, la señorita K, junto con el resto de la clase, entró al salón.

—Muy buenos días alumnos_ dijo la señorita K, sentándose en su escritorio_ Como habrán podido notar, el día de hoy se nos suma un nuevo estudiante, el señor Gumball Watterson. Oye Gumball, quiero decirte que los maestros ya tuvimos una charla sobre ti en el salón de juntas. Ya no tienes que preocuparte por lo de tu apariencia física, ya todos se enteraron de que así eres tu_ dijo la señorita K.

—Oh, bueno, gracias_ dijo Gumball sinceramente.

—Ahora dime, ¿Qué instrumentos tocas?_ le preguntó la señorita K.

—Bueno, soy bueno con el ukelele_ contestó Gumball, un poco nervioso.

—Muy bien, y dime, ¿hay algún otro instrumento que te gustaría tocar?_ le preguntó la señorita K.

—Bueno, siempre quise aprender a tocar el piano_ contesto Gumball, encogiéndose de hombros, con una sonrisa.

—Maravilloso, escucha, como eres nuevo, puedes sentarte y ver como toca la clase, estamos practicando una nueva canción que representará a la escuela_ le dijo la señorita K.

—Oh, de acuerdo, no hay problema_ dijo Gumball, sentándose en una silla.


16:58

—Muy bien Lincoln, llegó la hora, tienes que rechazarla, no debe ser tan difícil, y a pesar de que cierta parte de mi no quiere hacerlo, ten que hacer lo detuvo sus correcto, tengo que..._ Lincoln detuvo sus pensamientos, cuando vio a Penny sentada en la banca, con una linda sonrisa en su rostro, haciéndolo sonrojar.

—Hola Lincoln_ dijo Penny alegremente, acercándose a él.

—H-Hola Penny_ dijo Lincoln nerviosamente.

—Bueno, ya que estás aquí, ¿qué vamos a hacer?_ preguntó Penny emocionada.

—Buen, qué tal si damos una camiseta mientras hablamos, hay algo muy importante que quiero decirte_ dijo Lincoln, un poco nervioso.

—Oh, muy bien_ dijo Penny alegremente, y tomando la mano de Lincoln, haciendo a este último sonrojándose. Luego de esto, ambos comenzaron a caminar por el parque, mientras hablaban, aunque Lincoln prefirió esperar un rato antes de decirle a Penny lo que tenía pensado.


17:58

—Muy bien clase, estuvieron excelentes, es todo por hoy. Pueden retirarse_ dijo la señorita K. Después de esto, todos los alumnos, comenzaron a guardar sus instrumentos en sus estuches_ Gumball, tu ven aquí un minuto_ le indicó la señorita K. Gumball, un poco confundido, obedeció. Sam, un poco curiosa y entrometída, dirigió su atención hacia la charla de Gumball y la señorita K.

—¿Qué sucede señorita K?_ preguntó Gumball.

—¿Es cierto que tu querías aprender a tocar el piano?_ preguntó la señorita K, Gumball solo asintió_ Muy bien, escucha, estamos a mes y medio de terminar el año, necesitamos esta canción para el último día sin falta. ¿Crees ser capaz de aprender en ese tiempo?_ le preguntó la señorita K.

—Lo intentaré, solo tengo que encontrar un buen tutor_ dijo Gumball, motivado. Sam, quien estaba escuchando todo, vio esto como una gran oportunidad.

—¡Yo lo haré!_ dijo Sam entusiasmada, levantando la mano voluntariamente. Al escuchar esto, Gumball la miró con sorpresa y disgusto.

—Oye, ¿no te parece que escuchar una conversación ajena es de mala educación?_ la regañó Gumball. Sam, puso una cara un poco avergonzada.

—Gumball, ¡esto es perfecto!_ dijo la señorita K, reveladoramente.

—¿Disculpe?_ dijo Gumball confundido.

—Esto, es perfecto, Sam se está ofreciendo voluntariamente a ayudarte, ya encontraste a una buena tutora_ dijo la señorita K.

—¿Qué, Sam?, pero ella solo toca el bajo_ dijo Gumball, intentando excusarse.

—Ay claro que no, sé tocar: bajo, guitarra, trompeta, clarinete, arpa, tuba, tambor, piano, violín..._ enumeraba Sam, pero fue interrumpida por Gumball.

—Muy bien, muy bien, ya entendí, eres una experta con los instrumentos_ dijo Gumball un poco frustrado_ Mira Sam, aunque realmente aprecio la oferta, tendré que decir qué no_ dijo Gumball.

—¿Qué, por qué?_ preguntó Sam confundida.

—Primero que nada, ¿dónde se supone que vamos a practicar?_ dijo Gumball.

—Pues en mi casa, dónde más_ contestó Sam, como si fuera lo obvio.

—Bueno, ahí está el problema, no me siento cómodo ensayando en casa ajena_ se excusó Gumball.

—Gumball, esta oportunidad es muy grande, no veo por qué te incomoda estar con Sam, es muy buena pianista y sobre todo, una muy buena persona, es amable y cortes. Así que, sin excusas, irás a su casa a practicar por lo que queda del año escolar, o por lo menos, hasta que tu tonada esté al mismo ritmo que del resto de la clase_ dijo la señorita K firmemente.

—Eso no sonó como un pedido, sonó más como una orden_ cuestionó Gumball.

¡Es una orden!_ dijo la señorita K, aún más firme.

—Oiga, usted es solo mi maestra de música, no puede controlar lo que me pase afuera de la escuela_ dijo Gumball, poniéndose firme como ella.

—Oigan oigan, ¿qué está pasando aquí?_ preguntó Luna, acercándose a ellos.

—Le propuse a Gumball ir a mi casa a enseñarle a tocar el piano, pero me dijo que no_ explicó Sam, un poco desanimada.

—¿Qué? ¿Por qué?_ preguntó Luna sorprendida.

—Bueno, es que...no sé, no quiero_ se excusó Gumball.

—Ay vamos, viejo, no seas malo, Sam es estupenda para el trabajo, además, tienes que estar listo para el último día del año. No lo hagas por la escuela, nisiquiera lo hagas por ti, hazlo por mi_ le dijo Luna tierna y motivadoramente, dándole una sonrisa inspiradora y tomando sus manos. Gumball, se sonrojó un poco por esto, y luego de pensarlo por algunos segundos, tomó su decisión.

—Ok, ok, lo haré_ dijo Gumball, un poco malhumorado, pero sincero.

—Aw, gracias hermano, eres el mejor_ dijo Luna agradecida, dándole un fuerte abrazo a Gumball, haciendo sonreír a este.

—Muy bien, entonces, ¿vamos a mi casa, Gumball?_ preguntó Sam, extendiendo su mano. Gumball, con cara de malhumorado, solo rodó los ojos, y tono la mano de Sam.

—Oye Luns, ¿nos acompañas a la salida?_ le preguntó Gumball.

—Oye Luna, me ayudas con los acordes de nuevo, volví a desafinar mi guitarra_ dijo un chico sentado en una silla, su nombre era Scott.

—En seguida voy, viejo. Lo siento Gumball, pero tendrán que irse sin mi_ dijo Luna, para posteriormente, ir a ayudar a Scott con sus acordes.

—Ok. Vamos Gumball_ dijo Sam alegremente, llevándose a Gumball a su casa.


Lincoln y Penny, seguían caminando por el parque, charlando.

—...Y así fue como pase de ser un cacahuate con cuernos, a esta dulce belleza que estás viendo_ dijo Penny engreídamente, aunque obviamente, era en son de broma.

—Jeje, si_ dijo Lincoln. Luego de esto, hubo un pequeño silencio entre los dos_ *suspiro de preparación* Penny, Hay algo que quiero decirte_ dijo Lincoln, poniéndose un poco nervioso y serio.

—Pues dímelo_ le dijo Penny.

—Ok_ comenzó Lincoln, nervioso y serio_ Mira, estoy muy feliz por salir contigo y que me hayas dado una oportunidad, realmente te me haces una chica muy linda y hermosa_ decía Lincoln.

—Aw, ¡que lindo eres!_ dijo Penny conmovida.

—Pero..._ siguió Lincoln, pero se quedó con la boca abierta, sin decir nada. De pronto, tubo un ataque de nervios que hizo que las únicas palabras que salieron de su boca sean: "Vamos a comer algo".

—¡Que buena idea!, Hay que ir a hamburguesa alegría, ¿de acuerdo?_ dijo Penny emocionada, tomando de la mano a Lincoln, el cual estaba congelado por los nervios. Penny los estaba dirigiendo hacía el centro comercial, y posteriormente, buscar un establecimiento de hamburguesa alegría.


Gumball y Sam, estaban caminando hacia la casa de esta ultima.

—Muy bien alumno Gumball, es hora de su clase, quiero decirle que soy una maestra muy exigente, espero no vaya usted a decepcionarme_ bromeó Sam, fingiendo una voz firme y autoritaria, aunque Gumball, seguía con una cara amargada_ Oye vamos, cambia la cara larga_ le pidió Sam.

—No puedes cerrar la put@ boca_ le dijo Gumball furioso. Sam, se sorprendió por el lenguaje tan grosero de Gumball.

—Oye relajate, no hay por qué insultar, amigo_ le dijo Sam, intentando calmárlo.

—Ca-lla-TE_ dijo Gumball, en un tono muy furioso. Esto intimidó a Sam, la cual, solo se quedó callada, y siguió caminando.

Algunos minutos después

Gumball y Sam, finalmente, habían llegado a la casa de esta ultima.

—Muy bien, hogar dulce hogar. Siéntete como en tu casa, Gumball_ le dijo Sam amablemente.

—Mejor me siento como en tu casa, Sam_ le respondió Gumball, fingiendo amabilidad. Sam, se sintió un poco atacada por esto, pero lo dejo pasar.

—Mi cuarto está en el segundo piso, el piano está ahí, sigueme_ le indicó Sam, subiendo las escaleras, Gumball solo hizo lo que la chica le pidió. Al llegar al cuarto de Sam, Gumball notó como este estaba repleto de instrumentos, aunque no tanto como el de Luna_ Puedes dejar tu mochila en mi cama_ le dijo Sam, Gumball, un poco inseguro, hizo lo que Sam le sugirió_ Muy bien, ahora ven aquí y comencemos_ dijo Sam, sentándose en el banco frente al piano e indicándole a Gumball que se siente a su lado.

—Um, ¿no tienes una silla extra?_ preguntó Gumball, un poco incomodado por la idea.

—Oye vamos, yo no muerdo_ le dijo Sam, dándole una sonrisa motivadora. Gumball, sin opción, decidió sentarse junto a ella, a regañadientes.

—Muy bien maestra, ¿y ahora qué?_ le preguntó Gumball, con falso entusiasmo.

—Muy bien, primero tienes que aprender lo básico, aquí tienes un cuaderno con las escalas necesarias_ dijo Sam, apoyando un cuaderno de escalas frente a Gumball.

—Oh, bien, si lo tengo que aprender del cuaderno, no veo la necesidad de que te quedes aquí_ dijo Gumball, tratando de alejarla.

—No, tengo que ver como avanzas y eso, para eso te daba el cuaderno y practicabas en tu casa_ dijo Sam, dándole inconscientemente una idea a Gumball.

—Oye tienes razón, puedo practicar en casa, Luna tiene un piano, solo necesito que me prestes el cuaderno de escalas y listo_ dijo Gumball felizmente, agarrando el cuaderno de escalas y metiéndolo en su mochila.

—Oye, no puedes llevarte eso, le pertenecía a mi abuelo_ le dijo Sam firmemente. Al escuchar esto, Gumball, a pesar de que no le agradaba Sam, no era lo suficientemente cruel para llevarse algo de su familia, así que le devolvió el cuaderno a Sam.

—Lo siento, aquí tienes. Yo solo...iré a comprarme uno. Adiós_ dijo Gumball, dirigiéndose hacia la puerta. Pero cuando estaba apunto de abrirla, Sam se interpuso.

—Gumball, ¿por qué no quieres practicar conmigo?, de hecho, ¿por qué no quieres estar conmigo?_ le preguntó Sam, un poco triste.

—Sam, quítate_ le ordenó Gumball.

—Solo contesta mi pregunta_ le ordenó Sam.

—Ya te dije que no es de tu incumbencia_ le recordó Gumball, poniéndose un poco más frustrado.

—Oye, cuando te conocí, me parecías super amable y buena onda, y de hecho, tuvimos una pequeña charla, ¿por qué de repente te caigo mal?_ le preguntó Sam, triste.

—Ya quítate, quiero ir a casa_ exigió Gumball.

—No hasta que me contestes_ exigió Sam.

—Quítate, Sam.

—No.

—Vamos, muévete.

—Que no.

—QUE TE MUEVAS.

—CONTESTAME.

—NO LO HARÉ.

—HAZLO.

—QUE NO.

—SOLO DIME POR QUÉ NO QUIERES ESTAR CERCA DE MI.

—PORQUE ERES LA NOVIA DE LUNA_ terminó confesando Gumball. Al escuchar lo que había dicho, puso una cara de preocupación, mientras que Sam ponía una de confusión.

—¿Y qué tiene que sea la novia de Luna?_ preguntó Sam, confundida. Gumball, al ver que ya había confesando, decidió contar toda la historia, mientras dejaba salir algunas lágrimas.

—Es que...yo...hace una semana que estoy aquí y...logré gustarle a Lynn, Luan y Leni pero...no se si me gustano no. Pero lo que si se, es que ayer, me di cuenta de que Luna era una estupenda muchacha, y que también era linda y...me enamoré. Por eso, cuando me enteré que tu eras su novia, me puse celoso de ti, y...reconozco que estuvo mal, lo siento, es solo que...cuando volví a creer en el amor, después de que mi novia me dejé por otro, la única persona por la que realmente sentí algo ya tenía a alguien, es todo. Realmente quiero disculparme contigo, fuiste muy amable y considerada conmigo, y yo solo te trate para la mierd@, ¿podrías perdonarme, Sam?, y si dices que no, lo entenderé perfectamente, no merezco otra oportunidad_ dijo Gumball arrepentido, mientras lloraba.

—Aw, cosita, ven acá_ dijo Sam con ternura, abriendo sus brazos para abrazarlo, Gumball, sin pensarlo, se abalanzó contra ella, y la abrazó fuertemente_ Ya, ya. Claro que te perdono_ lo tranquilizó Sam, dándole palmaditas en la espalda.

—Oye Sam, ¿podemos ser amigos?_ le preguntó Gumball, secándose las lágrimas.

—Aw, por supuesto_ dijo Sam alegremente, mientras abrazaba más fuerte y cariñosamente a Gumball.

—Oye, no es por arruinar el momento pero, ¿seguimos con la clase?_ preguntó Gumball, con un poco de gracia.

—Claro, vamos_ dijo Sam, levantando a ambos de la cama, y sentándolos en el banco frente al piano, para posteriormente, seguir enseñándole a Gumball sobre las escalas.


Lincoln y Penny, estaban sentados en una mesa del establecimiento: "Hamburguesa Alegría".

—Y dime, ¿cómo está tu hamburguesa, Lincoln?_ preguntó Penny. Lincoln, no estaba presentando atención, estaba callado, pensando cómo le diría a Penny_ LINCOLN_ dijo Penny, tratando de llamar su atención. Esto hizo que Lincoln reaccionara.

—¿Q-Qué? Ah, si si, perdón_ dijo Lincoln, volviendo a la realidad.

—Oye, ¿te sientes bien?, haz estado muy callado, ¿qué tienes?_ preguntó Penny interesada.

—No no, no es nada, solo...estoy un poco nervioso por lo que quería decirte, es todo_ dijo Lincoln.

—Ah, cierto. ¿Y qué era eso que querías decirme?_ le preguntó Penny. Lincoln, ahora muy nervioso, soltó un suspiro de preparación, y habló.

—Muy bien Penny, quería decirte que...escucha, tu eres una chica muy linda, y seguramente...no te va a gustar lo que te voy a decir, total vez sea lo que querías escuchar, jeje_ decía Lincoln, pero paró por un minuto, cuando vio que Penny lo miraba extrañada y confundida_ Mira, lo que quiero decir es que...que...y-yo_ decía Lincoln muy nervioso, comenzando a balbucear. Lincoln sentía como su corazón aceleraba su pulso, mientras ponía una cara de pánico.

—¿Te sientes bien?_ le preguntó Penny preocupada. Pero inesperadamente, en un ataque de nervios, Lincoln se abalanzó contra ella, y la besó en los labios, pero cuando se dio cuenta de lo que estaba haciendo, se apartó inmediatamente.

—PENNY, DE VERDAD LO SIENTO, YO NO QUERÍA...BUENO SI QUERÍA-DIGO, NO NO...YO...QUIERO DECIR-_ tartamudeába Lincoln muy nervioso, pero fue interrumpido cuando Penny lo agarró por los hombros, y le devolvió el beso. Lincoln, quedó sorprendido por esto, y por más que sabía que lo que hacía estaba mal, no pudo resistirse y se entregó al beso apasionadamente, mientras se sonrojaba intensamente. Luego de varios minutos de besarse, decidieron separarse, para verse cariñosamente a los ojos.

—Lincoln, ¿Quieres ser mi novio?_ le preguntó Penny cariñosamente. Tras esto, Lincoln lo pensó por algunos segundos.

—Muy bien, ahora es cuando, tienes que decírselo, sin más rodeos ni excusas, solo dile que...Si_ la última palabra salió de su boca. Al escuchar esto, Penny puso una alegre sonrisa en su rostro.

—¿De verdad?_ se aseguró Penny. Lincoln volvió a pensarlo por algunos segundos.

—Si_ repitió, pero ahora más calmado y sincero. Luego de esto, Penny volvió a besarlo, a lo que el aceptó el beso.


20:02 PM

Gumball estaba saliendo de la casa de Sam, ya que su clase de piano había terminado.

—Bueno, ya aprendí las escalas básicas: Do, Re, Mi, Fa, Sol y La_ dijo Gumball orgulloso_ Gracias por ayudarme, Sam_ le agradeció Gumball.

—Cuando quieras, amigo. Mañana estudiaremos una pequeña melodía con las escalas que aprendiste, ¿de acuerdo?_ le dijo Sam.

—Ok_ respondió Gumball. En ese momento, el teléfono de Sam, sonó desde su bolsillo. Al sacarlo para ver, vio que le había llegado un mensaje de Luna, diciéndole que se juntaran en el centro comercial.

—Oye, Luna me invitó al centro comercial, ¿vienes?_ le preguntó Sam.

—Claro, no tengo nada que hacer, andando_ dijo Gumball. Luego de esto, ambos se dirigieron hacia el centro comercial, a pie.


CONTINUARÁ