AVISO
A partir de aquí la historia si estará siendo escrita en la actualidad, por lo tanto, ya no se encontrarán con la misma advertencia de siempre al inicio de los capítulos. Así que, si tienen alguna idea que quieran darme para mi historia, no duden en comentarlo, lo tendré en cuenta.
DESCARGO DE RESPONSABILIDAD: No soy dueño de" The Loud House" ni de "El Increible Mundo de Gumball".
Capítulo 21: ¿Estoy haciendo lo correcto?
Gumball, seguía mirando como algunos posibles clientes pasaban frente a él, pero ninguno se acercaba para comprarle nada. Justo cuando Gumball había perdido completamente las esperanzas, vio como un niño con su madre se le acercaron para comprarle un perrito caliente.
—Buenas tardes, joven, sería usted tan amable de prepararme un perrito caliente con ketchup y mostaza encima, por favor_ pidió la señora muy amablemente, sacando su billetera de su bolsa.
—Claro, señora, enseguida se lo preparo. Son $5_ dijo Gumball, comenzando preparar el perrito caliente. Mientras tanto en niño miraba con asombro a Gumball.
—Mami, mami, me sacas una foto con el hombrecito azul_ le pidió el niño alterado y emocionado a su madre.
—Bueno, si no hay problema con eso..._ dijo la madre.
—Claro, señora, no es ninguna molestia. A ver ven aquí, campeón_ dijo Gumball encantado. Después de esto, el niño se acercó a Gumball para tomarse la foto, Gumball se agachó y puso su brazo alrededor de él, para sentirse más cómodo, mientras la madre ponía la cámara de su teléfono para tomar la foto.
—Sonrían_ les indicó la madre, Gumball y el niño obedecieron. Luego de esto, la madre tomó la foto_ Listo, ya está. Gracias por todo señor_ dijo la madre agradecida_ ¿cómo se le dice al Señor Billy?_ Le preguntó la madre a su hijo.
—Muchas gracias por todo, hombrecito azul_ dijo el niño felizmente.
—Por nada, campeón, toma, aquí tienes_ dijo Gumball entregando al perrito caliente al niño. Luego de esto, el niño y su madre se marcharon del lugar. Luego de esto Gumball, se quedó apoyado en su carrito, con una cara de aburrimiento, pero no duró ni un par de segundos, cuando vio que una niña se estaba acercando hacía él, muy agitadamente, jalando a su madre de una mano. Esto lo dejó un poco confundido.
—Mami, mami, ¿me sacas una foto con el hombrecito azul por favor?_ le pidió la niña a su madre, muy alterada.
—Ya calmate cariño_ la tranquilizó su madre_ Oiga señor, ¿cuánto quiere que le pague por tomarse una foto con mi hija?_ le preguntó a la madre a Gumball. Gumball, un poco confundido, se quedó pensando, y luego de algunos segundos se le ocurrió una gran idea.
—Escuche, señora, para que me pueda tomar una foto con la niña, primero deben comprarme un perrito caliente, vale $5 cada uno_ le explicó Gumball. Acto seguido a esto, la señora sacó $5 de su billetera que se los entregó a Gumball, este último, comenzó a preparar un perrito caliente y se lo dio a la niña, para posteriormente sacarse una foto con ella. Luego se todo esto, la niña se lo agradeció todo a Gumball, y luego procedió a marcharse con su madre del lugar. Gumball, veía como se marchaba, pero no pasaron ni un par de segundos cuando vio como otros niños con sus padres se acercaban hacia él, y al ver todo esto, Gumball puso una sonrisa astuta, con una cara ansiosa.
Lincoln estaba llegando a la casa tranquilamente, con una sonrisa de satisfacción en su rostro. Al abrir la puerta, Darwin estaba esperando del otro lado, con una cara seria
—Y bien, ¿cómo te fue?_ le preguntó Darwin.
—Muy bien, de hecho, ahora Penny es ni novia_ dijo Lincoln tranquilamente. Al escuchar esto, la cara de Darwin cambió a una de impacto, sorpresa y rabia contenida, ya que no podía creer las palabras que habían salido de la boca de Lincoln.
—PERO QUÉ. Lincoln, ¿cómo pudiste?, claramente te dije que..._ le quiso decir Darwin muy enojado pero fue interrumpido por Lincoln.
—Si si, se lo que dijiste, pero bueno, qué puedo decirte, si quiero estar con la chica que me gusta, voy a estar con la chica que me gusta, tú no puedes decirme que hacer, además, Gumball la dejó, yo no tuve nada que ver con eso, es su problema no mío_ dijo Lincoln tranquilamente y con desinterés, mientras subía las escaleras.
—Ahora escúchame Lincoln, que Gumball está desaparecido no significa que haya dejado a Penny, ellos aún son novios, y tú se la robaste, maldito cretino_ lo regañó Darwin, pero Lincoln solo soltó un suspiro de frustración, y se dirigió hacia el cuarto de Gumball.
—Maldito Gumball es piedra mi en el zapato, ese sujeto ya está colmando mi paciencia, mientras su familia siga buscándolo no podre vivir tranquilo, y Darwin no me dejara de molestar con Penny_ decía Lincoln muy frustrado, sentándose en la cama. De pura casualidad Lincoln volteo su cabeza, y vio una foto de Gumball y Darwin abrazados, esto lo hizo frustrarse un poco más, pero hubo algo que llamó su atención, y es que en casi todas las fotos, Gumball tenía puesto el mismo suéter. En cada una de las fotos que Lincoln miraba, Gumball estaba ahí con el mismo suéter de siempre a excepción en algunas pocas. Al ver todo esto, a Lincoln se le ocurrió una idea. Fue así como se dirigió al ropero de Gumball, y al abrirlo, vio que efectivamente, había muchos suéteres como el que estaba usando en la foto, esto hizo que Lincoln pusiera una sonrisa de astucia y estrategia_ A no ser..._ dijo Lincoln, en tono pensante y estratégico.
Gumball había terminado de trabajar, por lo que se dirigió al baño para cambiarse de ropa. Cuando terminó, salió del baño, y antes de salir al centro comercial decidió agarras un perrito caliente de su carrito para comer en el camino. pero antes de salir al centro comercial, le llamó la atención ver a Sam sola, sentada la fuente, con las manos en la barriga, dando entender que tenía mucha hambre, así que Gumball, con un poco de lástima y preocupación se acercó hacia ella.
—Oye tonta, ¿qué te pasó?_ le preguntó Gumball preocupado.
—Hola Gumball, ¿cómo éstas?. Estoy bien, no me pasa nada, solo estoy esperando a que Luna salga del baño, es todo_ le explicó Sam.
—¿Estás segura de que estás bien?, ¿Ya comiste algo o sigues con hambre?_ le preguntó Gumball.
—Bueno...en realidad no comí nada, pero estoy bien tranquilo_ le dijo Sam, pero fue delatada por su panza, cuando estaba gruñó muy fuertemente, y Gumball, se dio cuenta de esto.
—¿Estás segura?_ le preguntó Gumball con una mirada sarcástica, sabiendo que mentía.
—Si, descuida_ dijo Sam con una sonrisa nerviosa.
—¿Y por qué no te compraste nada?_ le preguntó Gumball curioso.
—Es que Luna se llevo mis $5 para comprarse algunos caramelos, ella si que tenía hambre_ explicó Sam, al escuchar esto, Gumball se enojó un poco.
—Escúchame, está bien que querías ayudar a los que más amas, pero la verdad es que también tendrías que preocuparte por ti, puedes ser amable pero no tanto porque...si no puedes ayudarte a ti misma, ¿cómo piensas ayudar a los demás?_ le dijo Gumball con cierto enojo, pero a la vez con mucho sentimentalismo. Tras esto, Sam puso una cara un poco avergonzada, pero no duró mucho, ya que su estómago hambriento volvería a sonar. Al ver esto, Gumball sintió mucha lástima por ella, así que, en un acto de generosidad, Gumball le entregó su perrito caliente, con una sonrisa de compasión en su rostro.
—Ten, aquí tienes, yo no estoy tan hambriento como tu_ le dijo Gumball, entregándole amablemente su perrito caliente.
—¡Ay, comida, por fin!_ dijo Sam muy ansiosa, agarrando bruscamente el perrito caliente de las manos de Gumball y comenzando a devorárselo entero, muy bruscamente. Aunque luego reaccionó, y después de ver lo que estaba haciendo y como estaba actuando, dirigió su mirada hacia Gumball, que la había confundido y extrañado_ Uy, lo siento, ¿dónde están mis modales?. Muchas gracias, amigo_ dijo Sam agradecida_ Oye, sé que esto lo sacaste de tu carrito, después te lo pago_ le dijo Sam.
—Tranquila, no hay problema la casa invita_ dijo Gumball amablemente_ Oh eso me recuerda...aquí tienes dijo Gumball, sacando $200 de su bolsillo y entregándoselos a Sam. Esta última, se quedó con una cara de sorpresa, mientras se atragantaba con su perrito caliente.
—¿DE DÓNDE MIERD4 SACASTE ESO?_ le preguntó Sam alterada e impactada.
—Bueno, verás. Luego de que tú y Luna se fueran. Apareció un niño con su madre y bueno, vinieron a comprar un perrito caliente normalmente, pero el niño queria una foto conmigo porque le gustó mi apariencia. Yo me la tomé sin problema, luego de eso, vino una mujer con su hija, y después de eso, comenzaron a venir más niños que querían tomarse una foto con el hombrecito azul, ósea yo. ¿qué puedo decir?, me volví famoso en el centro comercial_ explicó Gumball engreidamente.
—Oye, muy bien, te felicito, me alegro mucho por ti_ le dijo Sam alegremente mientras lo miraba con una sonrisa motivadora_ pero para que me das este dinero_ le preguntó Sam, señalando el dinero que ella ahora tenía en sus manos.
—Bueno, es un regalo de mi parte_ le dijo Gumball.
—¿De qué estás hablando?, yo no puedo aceptar todo este dinero_ le dijo Sam.
—Claro que puedes, me ayudaste mucho con mi clase de piano. Además se lo mucho que quieres Ese bajo, por eso te estoy dando esta pequeña inversión para que puedas sumarla a tu presupuesto. Es más que nada un gesto de amigo amiga_ le dijo Gumball, con una sonrisa motivadora y comprensiva.
—Bueno, yo...¡No se que decir!_ dijo Sam ansiosa y emocionada.
—Con un simple gracias me conformo_ le dijo Gumball amigablemente.
—Aw, gracias_ le dijo Sam muy contenta, dándole un fuerte abrazo. Tras esto, Gumball se sintió un poco extrañado, pero poco a poco, le comenzó a agradar el abrazo, así que se lo devolvió. Pero de repente, Gumball vio como Luna se acercaba hacia ellos.
—Oye, Luna ya viene, oculta eso_ le advirtió Gumball. Sam, un poco confundida, obedeció, separándose de Gumball.
—¿Qué onda, Gumball?. ¿Cómo te fue con tu carrito?_ le preguntó Luna.
—Bastante bien, de hecho_ reconoció Gumball.
—Si claro_ dijo Luna con sarcasmo_ Oye nena, ¿vamos para la casa?_ le preguntó Luna a Sam.
—Claro. ¿Tu vienes Gumball?_ le preguntó Sam alegremente. Gumball estaba apunto de aceptar, pero su atención fue robada cuando vio a Leni sola, recorriendo algunos locales del centro comercial.
—¿Saben qué?, luego las alcanzó_ dijo Gumball, dirigiéndose hacia donde Leni estaba.
—Oh, muy bien_ dijo Sam. Luego de esto, ella y Luna se tomaron de la mano, y salieron del centro comercial. Leni continuará viendo normalmente algunas prendas había los locales, pero cuando se dio cuenta de que Gumball se acercaba hacia ella, puso una cara de descontenta y comenzó a alejarse lo más que pudo, aunque Gumball, al ver esto comenzó a acelerar su paso para poder alcanzarla.
—Oye Leni, ¡espera!
CONTINUARÁ
Antes de cerrar con este capítulo, me gustaría comentarles que el gobierno de mi país ya permitió la asistencia escuelas universitarias. Aclaró esto debido a que continuaré escribiendo mi historia, pero ahora lo haré con menos frecuencia, debido a que tengo que ocuparme también de mis labores universitarias. Espero puedan comprenderme. Repito, esto no significa que la historia haya sido cancelada, solo que la comenzaré a subir con menos frecuencia. Gracias por su comprensión.
FanNaf1358
