ADVERTENCIA

La siguiente historia puede poseer contenido no apto para todos los usuarios, se recomienda mucha discreción. También se quiere aclarar, que esto es solo un fanfic, nada de lo que pase aquí escrito es canónico para ambas series.

DESCARGO DE RESPONSABILIDAD: No soy dueño de" The Loud House" ni de "El Increible Mundo de Gumball".


Capítulo 22: ¿Qué tengo que hacer?

Gumball, seguía persiguiendo a Leni, la cual, no quería hablar con él debido a que estaba muy enfadada por lo que había hecho.

—Leni vamos, no puedes ignorarme por siempre_ le aviso Gumball. A pesar de que Leni quería seguir escapándose de él, se detuvo cuando se dio cuenta de que tenía razón.

—¿Qué quieres?_ le preguntó Leni con frustración y enojo.

—Escucha, nena. Yo...

—No me llames nena_ le ordenó Leni furiosa.

—Perdón. Escucha Leni. Yo...se que no quieres hablar conmigo después de lo que te hice y lo entiendo perfectamente, estás en todo tu derecho a estar enojada conmigo. Yo solo quería decirte...lo siento mucho, creo que eres una chica extraordinaria, yo fui el idiota que te insultó, yo fui el idiota que hizo la lista, yo fui el idiota que las engañó a las tres, me merezco todo el odio que me tienen_ le dijo Gumball sinceramente arrepentido.

—Aw, aquí es donde tenemos que besárnos, ¿verdad?_ le preguntó Leni con sarcasmo y enojo.

—Hablo enserio Leni_ le dijo Gumball, tomándole las manos_ Si me dices que no, te juro que lo entenderé completamente. Ahora te dejaré que sigas viendo algunos locales tranquila.Te veré en la casa luego_ dijo Gumball, soltando sus manos y dirigiéndose hacia la salida del centro comercial. Al ver esto Leni sentía un mal sabor de boca y luego de pensarlo por algunos segundos y le indicó a Gumball q que volviera hacia donde ella estaba con este último confundido y solo que la chica le pidió.

—Escuchame, si realmente quieres que te perdone, primero tienes que hacerme un favor_ le indicó Leni.

—Claro, haré lo que sea_ dijo Gumball emocionado y ansioso.

—Quiero que me digas: ¿qué es lo que te atrajo de Luna?_ le preguntó Leni. Al escuchar esto, todo el entusiasmo de Gumball se apagó, poniendo una cara pensativa y desesperante.

—Um, bueno, yo...Um, yo..._ decía Gumball nervioso, pero al entender que no podía mentirle, decidió decirle la verdad_ *suspiro de preparación* Escucha Leni, realmente Luna y yo no somos nada, fue solo una mentira que hice con ella para alejarlas a ti, a Lynn y a Luan, de verdad lo siento, es solo que no quería herirlas, y creí que si creían que tenía una novia, ustedes dejarían de buscarme y podríamos ser amigos_ confesó Gumball, muy arrepentido.

—Entonces, ¿nunca sentiste nada por Luna?_ le preguntó a Leni, ahora con una cara mucho más sorprendida.

—Bueno, no me voy a hacer tonto, si hubo realmente un momento en el que Luna llegó a gustarme, pero luego conocí a su novia Sam, así que tuve que dejarla ir al saber que no tenía oportunidad con ella_ admitió Gumball.

—Oye, tienes razón, me había olvidado de Sam, jeje_ dijo Leni, ahora con un poco de gracia, y comenzando a reír levemente.

—Si, jeje_ dijo Gumball, ahora con un poco de gracia. Luego de un rato, las risas pararon.

—Bueno, si Luna realmente no es tu novia, creo que eso significa que aún sigues soltero_ dijo Leni, un poco bromista pero tímida a la vez.

—Si, eso creo_ dijo Gumball, encogiéndose de hombros.

—Ya veo_ dijo Leni, comenzándose a acercar más a Gumball, con una sonrisa pícara en su rostro_ Y dime, tú también querías mi perdón ¿verdad?_ le preguntó Leni, poniéndose frente a él.

—Claro que si. ¿Me lo das?_ le preguntó Gumball.

—Lo haré, con una condición_ le dijo Leni, en un tono negociante.

—¿Cuál?_ preguntó Gumball intrigado.

—Sé mi novio_ le indicó Leni, con una sonrisa de astucia.

—¿Qué?_ dijo Gumball, sorprendido y confundido.

—Lo que escuchaste, si eres mi novio te perdonaré_ le repitió Leni.

—Pero claro que no haré eso, no sería justo para Lynn y Luan, además acabo de decirte el motivo por el cual no quiero una novia_ le dijo Gumball firmemente.

—Bueno, si no aceptas, entonces no te perdono_ dijo Leni, dándole la espalda a Gumball, y cruzándose de brazos.

—No no, por favor, perdóname, haré cualquier otra cosa que tú quieras, sólo quiero que me perdones, por favor_ dijo Gumball arrodillándose, con un tono muy suplicante.

—¿Cualquier cosa?_ le preguntó Leni, en un tono de astucia.

—Lo que sea_ le contestó Gumball. Tras esta respuesta, Leni pensó por algunos segundos, y luego, se le ocurrió una idea.

—Bueno, escúchame, hoy me tocó a mi cuidar las llaves de la bodega, y no sé, ya que estás dispuesto a hacer cualquier cosa para que te perdone, ¿qué tal si me ayudas a "acomodar las cajas"?_ dijo Leni, en un tono coqueto y picaron.

—¿Solo eso?, pff, pan comido, vamos, te ayudaré_ dijo Gumball amablemente. Al escuchar esto, Leni se sonrojó levemente, con una sonrisa ansiosa, para posteriormente, agarrar a Gumball y dirigirse hacia la bodega del lugar donde ella trabajaba.


Lincoln y la familia Watterson estaban cenando tranquilamente, pero de pronto, Lincoln aprovechó esta oportunidad para preguntarle algo a Nicole.

—Oiga señora Watterson, sé que no debería hablar de estos temas en la mesa, pero quería preguntarle, ¿todos los suéteres color café y marrón oscuro que están en el armario de mi habitación, le pertenecían a su hijo Gumball?_ preguntó Lincoln curioso.

—Bueno, no me gustaría mencionar a Gumball la mesa, pero si, todos esos suéteres son suyos, era su suéter favorito, lo usaba siempre, a excepción de algunas pocas ocasiones, pero la mayoría de ocasiones si lo usaba_ le dijo Nicole.

—¿Y usted sabe si lo llevaba puesto el día que desapareció?_ le preguntó Lincoln curioso, rascándose la barbilla.

—Bueno, no sé con exactitud si lo lleva puesto sí o no, pero teniendo en cuenta que era uno de sus favoritos, es muy probable que lo he tenido puesto. ¿Por qué preguntas?_ dijo Nicole un poco de intriga.

—Mhe, nada, solo curiosidad_ dijo Lincoln, poniendo una sonrisa maliciosa, mientras jugueteaba con sus dedos.


Gumball y Leni, estaban en la bodega del local de esta última. Al entrar Leni cerró la puerta con llave, mientras el inocente Gumball se acercaba las cajas para poder acomodarla, sin imaginarse lo que la chica en realidad tenía en mente.

—Muy bien, tú solo dime dónde va cada una y yo las acomodo_ dijo Gumball preparándose para levantar las cajas.

—Ven aquí_ dijo Leni sentándose en una de las cajas y posteriormente sentando a Gumball junto a ella. Esto dejó muy confundido a Gumball, pero lo que más confundido lo dejó y hasta lo asustó, fue ver cómo Leni agarraba su mano y se metía uno de sus dedos en la boca para posteriormente comenzar chuparlo. Esto hizo sentir muy incómodo a Gumball.

—¿Qué car@j0s crees que estás haciendo Leni?_ le preguntó Gumball asustado retirando su mano de la boca de Leni alejándose un poco de ella.

—Ay no te hagas el inocente, yo sé que tu quieres, no seas tímido y hazme tuya_ le dijo Leni en tono pícaro, para posteriormente, lanzarse contra el y comenzar a besarlo apasionadamente. Tras esto, Gumball se sintió realmente incómodo, y más incómodo se sintió cuando Leni comenzó a quitarse su blusa y arrojarla para cualquier lugar del suelo esto hizo, que Gumball se asustara mucho, y luego arrojo a Leni hacia un costado, para posteriormente salir del lugar, pero al intentar abrir la puerta, se acordó que esta tenía llave.

—Ay maldita sea_ dijo Gumball nervioso, tratando de forzar la cerradura.

—Creo que primero necesitas de estas_ dijo Leni en tono provocativo, agitando las llaves en el aire.

—L-Leni, dame las, ahora_ le dijo Gumball, tratando de sonar firme, aunque su tono de voz era uno nervioso.

—¿Las quieres? Pues ven por ellas_ dijo Leni seductoramente, metiendo las llaves en su escote.

—Eso fue una jugada sucia en todos los aspectos_ dijo Gumball asqueado y frustrado_ Pero qué crees mi querida Leni, hay dos animales en este mundo que son conocidos por su astucia, los gatos y los zorros. Yo soy el gato y tu eres la zorra, y ya que soy uno de los animales más astutos, encontraré la forma de salir de aquí_ dijo Gumball con enojo pero entusiasmo.

—¿Sabes qué?, solo lárgate, ya perdí el interés. No te perdono por nada_ dijo Leni frustrada, abriendo la puerta de la bodega. Gumball sin pensarlo, salió rápidamente de ahí, y se escapó de centro comercial, sintiendo un poco de tristeza al escuchar que Leni no lo perdonaba.

Algunos minutos después

Gumball estaba llegando a la casa Loud, con un poco de tristeza. Al abrir la puerta, vio a Luna y a Sam sentadas en el sofá, charlando entre ellas.

—Ah, hola Gumball, ¿cómo estás?_ le preguntó Sam, levantándose del sofá para ir a saludarlo.

—Todo bien, todo bien, Leni decidió quedarse en el centro comercial viendo ropa_ mintió Gumball.

—GUMBALL WATTERSON, CÓMO SE TE OCURRE LLEGAR A ESTA HORA DE LA NOCHE, ¿DÓNDE ANDABAS?, NOS TENÍAS —MUY PREOCUPADOS_ Le preguntó el señor Loud muy enfadado, saliendo desde la cocina junto a Rita.

—¿Qué?, ¿Luna no les dijo?. Estaba trabajando en un carrito de perritos calientes del centro comercial_ explico Gumball.

—Luna no tiene que decirnos nada, tu tienes que hacerlo_ le regañó Rita enojada.

—¿Y cómo quieren que lo haga?_ les preguntó Gumball.

—Verás, entre Rita y yo, hemos decidido comprarte esto_ dijo el señor Loud, sacando un teléfono móvil de su bolsillo_ Que tu no seas parte de la familia no significa que no nos tengamos que preocupar por ti_ aclaró el señor Loud.

—¿Un celular?_ preguntó Gumball confundido.

—Si, es para que tengas contacto con la familia. Mira, me tomé la molestia de agregar a todas las chicas también, Lori, Leni, Luna, Luan..._ enumeraba el señor Loud.

—Ya ya, ya entendí_ lo interrumpió Gumball_ Bueno, um, gracias_ les agradeció Gumball a los señores Loud.

—No hay problema, hijo. Muy bien, hasta mañana, buena suerte con tu trabajo_ le dijo el señor Loud, para posteriormente, subir a su habitación junto a Rita.

—Wow Gumball, ¡que buena suerte tienes! Oye me puedo agregar a tus contactos?_ le preguntó Sam alegremente.

—Claro, ten_ dijo Gumball, entregándole el teléfono. Al tener el teléfono en las manos, Sam procedió a agregarse en los contactos de Gumball.

—GUMBALL, ¿DÓNDE RAYOS ANDABAS?, ¡TENEMOS QUE TOMARNS MILES DE SELFIES JUNTOS!_ dijo la voz furiosa de Lori, bajando las escaleras.

—Ah, hola Lori, ¿cómo estás?_ le preguntó Gumball.

—¡Ningún "hola Lori"!. Ahora ven, Hay selfies que sacar_ le dijo Lori firmemente.

—Si, un minuto, estoy esperando a que Sam terminé de agregarse en mis contactos_ le dijo Gumball.

—¿Tus contactos?_ preguntó Lori. Al ver el celular que Sam tenía en una de sus manos, Lori quedó un poco sorprendida_ ¿Ahora tienes un teléfono?_ le preguntó Lori a Gumball curiosamente.

—Si, tus padres decidieron darmelo para que pueda tener comunicación con la familia_ explicó Gumball.

—Ten Gumball, aquí tienes, me agregué_ le dijo Sam, devolviendole el teléfono.

—Muy bien, gracias_ le dijo Gumball, agarrando su teléfono.

—Bueno, ahora si, vamos_ dijo Lori, agarrando a Gumball de la mano, y dirigiéndolos a ambos a su cuarto para tomarse selfies juntos.


Lincoln estaba cepillándose los dientes mientras elaboraban su plan.

—Muy bien, solo me falta una cosa para que esté todo listo para mañana_ se dijo Lincoln a si mismo. Luego de terminar de cepillarse los dientes, Lincoln salió del baño, y procedió a bajar las escaleras muy cuidadosamente para que nadie lo escuchara. Al llegar hasta abajo, Lincoln vio que las luces estaban apagadas, su objetivo era dirigirse a la cocina, así que muy cautelosamente, comenzó a arrastrarse hacia allá. Al llegar, Lincoln abrió un de los cajones de utensilios, y de ahí sacó un cuchillo filoso. Al obtener lo que buscaba, Lincoln, cautelosamente, se dirigió de nuevo hacia su cuarto. Al llegar, vio que Darwin, dentro de su pecera, lo veía raro y confundido.

—¿A dónde fuiste?_ le preguntó Darwin curioso. A este punto, Lincoln ya había ocultado el cuchillo en su pantalón.

—Um...a...tomar agua_ mintió Lincoln nerviosamente_ Ok, buenas noches_ dijo Lincoln, acostándose en la cama, y ocultando el cuchillo bajo la almohada.

—Ah, ¿te irás así nomas?, ¿no quieres hablar de hoy?, ¿de qué le robaste la novia a mi hermano?_ le preguntó Darwin enojado.

—*suspiro de frustración* Darwin, Penny también quería estar conmigo, fue tu hermano el que la dejó_ se defendió Lincoln.

—Por ultima vez, Gumball no la dejó, él solo desapareció, es todo_ dijo Darwin.

—Escucha Darwin, sé que todo este tiempo te he estado dando consuelo y diciendo que todo iba a estar bien, pero, creo que ya es hora de que aceptes la cruel realidad_ le dijo Lincoln con frialdad.

—¿A qué te refieres con eso?_ le preguntó Darwin confundido.

—A que...tu hermano, tal vez esté...muerto_ le dijo Lincoln, esto hizo que Darwin pusiera una cara de sorpresa e impotencia, para luego, poner una cara triste, mientras cerraba los ojos, y derramaba una pequeña lágrima.

—Por favor, no digas eso, yo se que Gumball está con vida_ le dijo Darwin en un tono quebrado.

—Lo siento mucho, hermano, pero, lamentablemente es lo más probable. Pero, si algún día necesitas un hombro para llorar, sabes que puedes contar conmigo_ dijo Lincoln con un poco de sentimentalismo, abriendo sus brazos. Al ver esto, Darwin al principio no quería hacerlo, pero realmente lo necesitaba, así que, salió de su pecera y abrazo muy fuertemente a Lincoln. Este ultimo, le devolvió el abrazo.

—Te quiero mucho, Lincoln_ le dijo Darwin. Al escuchar esto, Lincoln se sorprendió un poco, y por un momento, olvidó todo lo que estaba planeando para simplemente abrazar sinceramente a alguien que confiaba en él.

—Yo también te quiero mucho, Darwin_ le dijo Lincoln sinceramente.

—Ok, buenas noches_ dijo Darwin después de algunos segundos, separándose del abrazo u secándose las lágrimas, para posteriormente, meterse en su pecera para dormir.

—Si,...buenas noches_ dijo Lincoln, acostándose en la cama, pero en vez de dormirse, se quedó mirando al techo, pensando si iba a hacer o no lo que tenía planeado para el día siguiente_¿Qué voy a hacer?_.


CONTINUARÁ


Antes de cerrar este capítulo, quería informarles que apartir de ahora solo subiré los capítulos los fines de semana. Espero puedan entenderlo.

FanNaf1358