ADVERTENCIA

La siguiente historia puede poseer contenido no apto para todos los usuarios, se recomienda mucha discreción. También se quiere aclarar, que esto es solo un fanfic, nada de lo que pase aquí escrito es canónico para ambas series.

DESCARGO DE RESPONSABILIDAD: No soy dueño de" The Loud House" ni de "El Increible Mundo de Gumball".


Capítulo 23: ¿Quién es el verdadero mounstro?

6:30 AM

Gumball estaba despierto, tonteándo cono su teléfono, hasta que de repente, escuchó como Lynn tocaba la puerta, así que fue a abrirla.

—Ey Lynn, ¿lista para el trote?_ le preguntó Gumball con entusiasmo. Pero su entusiasmo disminuyó al ver que Lynn tenía una cara sería y un poco enojada, con los brazos cruzados_ Oye, ¿qué tienes?_ le preguntó Gumball, ahora un poco preocupado.

—¿Dónde diablos estuviste todo el día?_ le preguntó Lynn.

—Bueno. Fui a la escuela, fui a la clase de teatro, fui al club de música, fui a mi clase de piano con Sam, fui a mi ahora nuevo trabajo, volví a aquí como a las diez de la noche y ahora estoy aquí_ le contó Gumball.

—¿Qué?, ¿Club de música?, ¿Clase de piano?, ¿Trabajo?, ¿Y cuándo hay tiempo para tu amiga Lynn, eh?_ le preguntó Lynn molesta.

—Pues en el trote_ le contestó Gumball.

—Pero...¡no!. Tu tienes que estar más tiempo conmigo_ le reprochó Lynn.

—¿Por qué?_ le preguntó Gumball.

—Pues porque si_ dijo Lynn, sonrojándose un poco y volviéndose a cruzar de hombros.

—Ay vamos Lynn, no seas celosa_ le dijo Gumball con gracia.

—No estoy celosa_ dijo Lynn.

—Si lo estás.

—Que no.

—Que si.

—Que no.

—Que si.

—No.

—Si.

No.

—Si si si.

QUE NO_ dijo Lynn más enojada.

—Muy bien, muy bien, tu ganas_ le dijo Gumball_ Ahora andando, no perdamos más tiempo_ dijo Gumball, bajando las escaleras. Lynn solo rodó los ojos, y comenzó a seguirlo.

5 minutos después

Gumball y Lynn estaban trotando tranquilamente.

—¿Y cómo te fue en la escuela?_ le preguntó Lynn.

—Muy bien, Luna me presento a sus amigos_ le contestó Gumball.

—¿Y cómo te llevaste con ellos?_ le preguntó Lynn curiosamente.

—Bien, especialmente con Sam_ dijo Gumball alegremente. Al escuchar esto, Lynn se sorprendió un poco.

—¿A qué te refieres con eso?_ le preguntó Lynn con desconfianza.

—Bueno, fue muy amable conmigo, y me está enseñando a tocar el piano_ le explicó Gumball.

—Pero, ¿no puede enseñarte alguien mas?, ya sabes, un chico_ le preguntó Lynn.

—No, ella es buena y es mi amiga, no veo problema en que ella me enseñé_ le dijo Gumball.

—Y, ¿se te hace linda?_ le preguntó Lynn, nuevamente con desconfianza.

—Bueno, ahora que lo dices, si, es muy linda, su cabello es muy original, su cara es muy bonita, es muy positiva y sobre todo muy buena persona_ la describió Gumball.

—Igual que yo_ dijo Lynn.

—Um, más o menos_ dijo Gumball, un poco nervioso. Al escuchar esto, Lynn puso una cara de sorpresa y decepción.

—Jeje, ese "más o menos" está a mi favor, ¿verdad?_ le preguntó Lynn con gracia, tratando de contener la ira. Gumball, solo la miro un poco incomodo, y comenzó a acelerar su paso. Al ver esto, Lynn se enojó mucho con él.

—Oye, vuelve aquí_ le ordenó Lynn molesta, Gumball, un poco asustado, aceleró más su pasó, pero no le sirvió de nada, porque Lynn lo alcanzó.

—Lynn, perdón, no hablaba enserio_ dijo Gumball.

—No te creo nada_ le dijo Lynn enojada_ Ahora escuchame. Si una chica se te hace linda, bien por ti, pero no me lo digas en mi cara_ le advirtió Lynn.

—Pero tu fuiste la que preguntó_ se defendió Gumball en un tono intimidado.

—¡No me discutas!_ le ordenó Lynn. Gumball de lo intimidado que estaba solo se calló_ ¿Te quedó claro lo que te dije?_ le preguntó Lynn amenazantemente. Gumball solo asintió con la cabeza_ Bien. Ahora bésame guapo_ dijo Lynn, agarrándolo por los costados y avalanzandolo contra ella para besarlo apasionadamente en los labios.

—Oye oye, ¿qué haces?_ le preguntó Gumball, echándola para atrás.

—¿Qué?, dijimos que íbamos a hacer esto en todos los trotes_ le explicó Lynn confundida.

—Oh, jeje, ¿enserio?. Um, bueno, creo que me dejé llevar por la pasión del momento, jeje_ dijo Gumball nervioso.

—Entonces, ¿no era verdad?_ le preguntó Lynn, un poco desilusionada.

—Me temo que no, lo siento_ dijo Gumball con un poco de lástima. Al escuchar esto, Lynn solo se limitó a dirigirse a la casa, con la cabeza abajo, y una profunda tristeza en su interior_ Ay no no no no, Lynn por favor, no quiero verte así_ le suplicó Gumball, siguiendola. Lynn, solo ignoraba cada palabra que Gumball decía. Al ver esto, Gumball comenzó a desesperarse un poco_ Oye tonta, vamos, sabes que tu te me haces muy hermosa, Sam no es nada comparado contigo_ le dijo Gumball. Lynn, seguía sin contestar_ Oye, ¿quieres besos?, aquí tienes besos_ dijo Gumball, agarrándola por las mejillas, y avalanzandolo contra el para besarla, aunque Lynn, solo lo apartó, y siguió caminando triste hacia la casa. A este punto, Gumball ya estaba altamente desesperado por animar de nuevo a Lynn, pero no lo conseguía_ Lynn por favor, solo quiero ser tu amigo, ¿por qué usan mis sentimientos para que sienta lástima por ustedes y después me piden que sea su novio?, no quiero novia, ¿por qué me obligan?_ dijo Gumball, soltando algunas lágrimas. Al escuchar esto, Lynn levantó un poco la cabeza y volteó a ver a Gumball para posteriormente, acercarse a él.

—Si quieres que solo seamos amigos, solo contestame: ¿Qué te impide tener novia?_ le preguntó Lynn.

—El tiempo, Lynn. Te recuerdo que no me quedaré aquí para siempre, no quiero encariñarme con alguien para después no volverlo a ver_ explicó Gumball.

—Pero si realmente armaras a alguien, lo único que tendrías que hacer, es aprovecharlo al máximo_ dijo Lynn, y luego se dio la vuelta para continuar con su recorrido. Gumball, por su parte, se quedó parado en la mitad de la vía pública, pensando en lo que Lynn le dijo.


7:25 AM

Toda la familia Watterson estaba durmiendo, pero Lincoln, estaba afuera, en el cobertizo, buscando unos guantes de tierra.

—Ay, maldita sea, ¿dónde rayos los guardan?_ se preguntó Lincoln frustrado. Después de haber buscado por mucho tiempo, Lincoln encontró los guantes de tierra_ Al fin_ dijo Lincoln, poniéndose los guantes, y luego dirigiéndose hacia su cuarto muy sigilosamente. Al llegar, Lincoln fue, de puntitas de pie, hacía el armario. Cuando llegó a la puerta, intentó abrir esta haciendo el menor ruido posible. Cuando la abrió por completo, agarró uno de los suéteres de Gumball, aún con los guantes puestos, y lo metió en su mochila. Al terminar todo esto, Lincoln cerró la puerta del armario, y se acostó en su cama para descansar un poco más.


8:32 AM

Gumball se estaba levantando de la cama, listo para ir a la escuela. Cuando bajó a la cocina para desayunar, vio que Lynn lo miraba un poco resentida. Con ahora un poco de incomodidad, Gumball se sentó frente a ella, y como pudo, intentó desayunar tranquilo.

—Oye Gumball, Luna no está en la mesa, puedes ir a buscarla por favor_ le pidió Rita a Gumball amablemente. Gumball accedió a esto, así que se dirigió hacia el cuarto de Luna para traer a esta ultima hasta la cocina. Cuando llegó, Gumball abrió la puerta, y al hacerlo, vio a Luna recostada en su cama, con la cara de un color verdoso.

—¿Qué mierd@ te paso Luna?, ¿te tragáste una rana?_ le preguntó Gumball.

—Esta pregunta solo se contesta contesta con otra pregunta. Dime: Cuando aceptaste trabajar en el carrito de perritos calientes, ¿cambiaste las salchichas o usaste las que ya venían con el carrito?_ le preguntó Luna con dolor de panza.

—Bueno, las primeras tres ya venían con el carrito, pero luego compré el resto_ le explicó Gumball.

—Ahí está tu respuesta, idiota, ¡me intoxicáste!_ le dijo Luna, ahora enojada.

—Lo siento, no fue mi intención, pero mira el lado bueno, ahora no tendrá que ir a la escuela. Ahora descansa, te veré más tarde, recuperate pronto_ dijo Gumball, despidiéndose con un beso en la mejilla de ella.

Lincoln y Darwin estaban en el autobús, dirigiéndose hacia la escuela. Lincoln miraba el paisaje con aburrimiento, pero cuando el autobús frenó en medio de la carretera por un semáforo en rojo, hubo algo que llamó su atención. Vio que, en un costado de la carretera, había un sendero que llevaba hacia el bosque, con un cartel de peligro en la entrada. Al ver esto, Lincoln puso una sonrisa malévola y estratégica.


Gumball estaba en su casillero, guardando y agarrando algunos cuadernos, cuando de repente, sintió como alguien le tocó el hombro. Al volteárse, vio a Sam parada detrás de él.

—Ey, qué onda_ dijo Sam, cerrando su mano para colocarle el puño.

—Todo bien, por suerte. Aunque de Luna no puedo decir lo mismo_ le dijo Gumball, chocándole el puño.

—¿Por qué?, ¿qué le pasó?_ preguntó Sam, un poco preocupada.

—Bueno, resulta que el perrito caliente que le di ayer estaba caducado, y bueno, le cayó para la mierd@_ le explicó Gumball.

—Aw, pobrecita_ dijo Sam con lástima.

—Si, pero de cierto modo, eso fue karma_ dijo Gumball.

—¿Qué?, no, ¿por qué dices eso?_ le preguntó Sam sorprendida.

—Bueno, técnicamente ese perrito caliente era tuyo, si la muy tonta habría sido menos egoísta y te lo hubiera dado a ti, probablemente no estaría mal del estómago_ dijo Gumball.

—No digas eso, ella no se lo merecía_ o regañó Sam.

—Como sea, parece que entonces solo seremos los cuatro_ dijo Gumball.

—No, Sully se enfermó de un resfriado, y la tonta de Mazz quiso curarlo con una sopa de pollo, pero estaba caducada, Sully le vomito la sopa en la cara, y Mazz también se enfermó_ contó Sam.

—Yiuk, ¡que asco!_ dijo Gumball asqueado, pero a la vez riéndose.

—Si, jeje p. Pero bueno, creo que solo seremos tu y yo_ dijo Sam, pasando su brazo alrededor de Gumball.

—Si, solo tu y yo_ dijo Gumball, también pasando su brazo alrededor de ella, para posteriormente, dirigirse ambos hacia su clase.


Lincoln y Darwin estaban guardando algunas cosas en sus respectivos casilleros.

—Oye Lincoln, ¿qué quieres hacer después de la escuela?_ le preguntó Darwin. Al escuchar esto, Lincoln tuvo que idear una mentira.

—Lo siento, hermano, pero no puedo hacer nada porque...um...porque..._ intentaba excusarse Lincoln, pero al ver que Darwin lo miraba con sospecha, tuvo que aceptar la petición de este ultimo_ Bueno, tal vez podríamos ir a la tienda electrónica a comprar un juego nuevo o algo_ sugirió Lincoln un poco nervioso.

—Eso suena genial, de acuerdo_ dijo Darwin felizmente. Luego de esto, la campanilla del almuerzo sonó_ Genial, hora del almuerzo, ¿vamos?_ le dijo Darwin, dirigiéndose hacia la cafetería.

—Luego te alcanzo_ le dijo Lincoln, quedándose donde estaba_ Muy bien, Lincoln, piensa. Si lo haces fuera del horario escolar se verá muy sospechoso, tiene que ser dentro del horario escolar. Pero, ¿cómo puedo escaparme de aquí?_ se pregunto Lincoln a si mismo, ideando de una forma de escapar de la escuela para ejecutar su plan. De pronto, se le ocurrió la idea de escaparse por la ventanilla de los baños. Así que se dirigió a estos últimos para poder salir de la escuela. Al llegar, Lincoln vio la ventanilla y utilizó los lavamanos para poder subirse ahí. Le costó un poco, pero lo logró, y al salir, tuvo que cruzar todo el patio sin ser detectado por los profesores, pero tuvo éxito y posteriormente se dirigió hacia la carretera con prisa, debido a que no tenía mucho tiempo antes de regresar.


Gumball y Sam, estaban almorzando tranquilamente.

—Oye Sam, como vas con lo de tu bajo, ¿sigues con los $200 question te di?_ le preguntó Gumball curiosamente.

—Si, sumándoselo a mi presupuesto anterior, ya tengo $450 DÓLARES ahorrados_ le dijo Sam.

—Oye, muy bien, te felicito_ le dijo Gumball alegremente_ Bueno, intentaré pagarte $200 por cada clase de piano, así podrás llegar a compra tu tan preciado bajo_ le informó Gumball.

—Aw, amigo, no tienes que hacer eso_ le dijo Sam conmovida.

—Claro que si, se lo mucho que quieres ese bajo, además, es lo mínimo que puedo hacer después de que me enseñes a tocar el piano_ le dijo Gumball.

—Ay tu...ven aquí_ dijo Sam, tratando de contener la alegría extrema que tenía en su interior, abrazando fuertemente a Gumball_ Muchas gracias, viejo_ dijo Sam sinceramente. Tras todo esto, Gumball se sorprendió un poco, pero sin dudarlo, le devolvió el abrazo a su amiga.

—Por nada_ le dijo Gumball.

—Oye, tanta emoción me dio ganas de orinar, ahora vuelvo_ dijo Sam, separándose del abrazo, levantándose de su asiento y posteriormente, dirigiéndose al baño, mientras Gumball la veía.

—Ay, ¡que chica tan linda!_ dijo Gumball, mientras la veía salir de la cafetería. Luego de esto, Gumball continuó almorzando tranquilamente, pero vio algo que llamó su atención. Algunas mesas más adelante, vio lo que parecía ser un equipo de fútbol, que, a pesar de que no sabía de lo que estaban hablando, creyó que se estaban burlando de él, debido a que vio como constantemente lo miraba y se murmuraban cosas entre ellos. a pesar de que esto le molestó un poco, Gumball decidió ignorarlos, y continuó comiendo tranquilo. Pero su tranquilidad se esfumó, cuando vio como esos chicos, comenzaron a acercarse hacia él.

—Oye, tu, azul, ¿a dónde se fue tu amiga? ¿qué?, ¿ya se dio cuenta de lo feo que eres?_ le dijo uno de los chicos en un tono ofensivo y burlón. Gumball solo optó por ignorarlo, ya que no quería problemas.

—Oigan, escuché por ahí que es una clase de gato azul antropomórfico_ dijo uno de los chicos.

—Aw, ¿enserio?. A ver, ven gatito *besitos* ven aquí_ se burló uno de los chicos, haciendo señas para que Gumball se acercara, aunque este último siguió ignorandolos.

—Dame eso_ dijo el líder del equipo, agarrando el emparedado de Gumball, y lanzándolo lejos_ A ver, gatito, ve por el, ve por tu almuerzo gatito_ dijo el líder del equipo.

—Oigan, ¡déjenme en paz!_ les pidió Gumball, ahora muy enojado, levantándose de su asiento, y poniéndose frente al líder del equipo.

—O si no qué, ¿vas a arañarnos o a mordernos a todos?_ le dijo el líder del equipo en tono amenazante.

—Oigan, yo no les hice nada, solo-_ Gumball fue interrumpido cuando el líder del equipo lo empujó fuertemente, haciéndolo caer al suelo.

—Alejate de mi, fenómeno_ dijo el líder del equipo.

—Oigan, ya que se quedó sin su sándwich, seamos amables y démosle de comer al minino. Aquí tienes, fenómeno_ dijo uno de los chicos, lanzándole un trozo de pan a Gumball. Luego de esto, todos los miembros del equipo comenzaron a lanzarle comida a Gumball.

—OIGAN AMIGOS, ¡GUERRA DE COMIDA, TODOS CONTRA EL AZUL!_ gritó uno de los chicos. Tras esto, algunos chicos comenzaron a lanzarle, cruelmente, comida a Gumball, a excepción de algunos pocos. Gumball, como pudo, intentó levantarse para escapar, aunque le costaba mucho, debido a que muchos de los alimentos le caían en en rostro, y otros que estaban en el piso lo hacían resbalar. Mientras Gumball se dirigía hacía la salida, podía escuchar toda clase de insultos dirigidos hacia él, mientras se reían. Cuando estaba apunto de llegar a la puerta, el equipo de fútbol lo agarró por la espalda, y comenzó a golpearlo cruelmente sin piedad. Dos chicos del equipo, agarraron a Gumball por los costados, mientras el líder, golpeaba fuertemente a Gumball en el estómago. El último golpe el líder le dio a Gumball, fue en el rostro, el golpe fue tan fuerte, que sacó a Gumball por la puerta de la cafetería. Gumball, adolorido y conteniendo las lágrimas, se fue corriendo del lugar. En una parte del pasillo, Gumball se cruzó con Sam, pero la ignoró por completo.

—Oye, ¿qué te paso?. Hey, oYE_ le gritó Sam, pero Gumball no le prestó atención y siguió corriendo.


Lincoln se estaba adetrándo en el bosque, cuando de pronto, vio un lago, y a la orilla, había un cartel de "Precaución: Zona habitada por cocodrilos". Lincoln, sin dudarlo, se dirigió hacia allí para ejecutar su plan.

—Wow, que conveniente que este lago este aqui_ dijo Lincoln, poniéndose los guantes que tenía en su mochila_ Muy bien, ¡es hora!_ dijo Lincoln, sacando ahora el cuchillo de su mochila_ Muy bien, Lincoln. Si haces esto, ya no hay marcha atrás, ¿estás seguro de lo que vas a hecer?_ se preguntó Lincoln a si mismo_ Si, lo que haré será darle una mejor vida a Penny, a los Watterson, una mejor vida de las que Gumball les dio, el no se merece lo que tiene, ¡YO SI!_ dijo Lincoln, comenzando a despedazar el suéter de Gumball con el cuchillo.


CONTINUARÁ