ADVERTENCIA
La siguiente historia puede poseer contenido no apto para todos los usuarios, se recomienda mucha discreción. También se quiere aclarar, que esto es solo un fanfic, nada de lo que pase aquí escrito es canónico para ambas series.
DESCARGO DE RESPONSABILIDAD:No soy dueño de" The Loud House"ni de"El Increible Mundo de Gumball".
Capítulo 26: ¡No finjas amabilidad!
Gumball y Sam estaban llegando a la casa de esta última.
—...Entonces eso fue lo que paso_ le contaba Gumball a Sam.
—Ya veo. Pero no lo entiendo, por qué Lynn no vuelve a los deportes, ya que por lo que veo su plan no funcionó_ dijo Sam.
—Si yo pensé lo mismo_ dijo Gumball. Ambos continuaron caminando, ya estaban cerca_Oye Sam_ comenzó Gumball_Con...Lo del cine..._ decía él tímidamente_Que película te gustaría qué veamos...LOS TRES, los tres, tu, Luna y yo_ dijo Gumball.
—Bueno, hace mucho que quiero ver la tercera parte de ''Dos corazones Llameantes''_ dijo Sam.
—Ah, y de que trata?_ preguntó Gumball con curiosidad. Ante la pregunta, Sam se sonrojó, Gumball no entendía por qué.
—Um...Bueno..._ decía Sam con timidez y vergüenza_Trata de que los personajes...se reunían para...Ya sabes qué...Y en una de esas veces ella quedó embarazada y...
—Oye oye oye, es una película porn0?_ preguntó Gumball con algo de gracia.
—NO NO, yo no la llamaría así, más bien..._ decía Sam nerviosamente.
—Vaya, vaya, vaya. Así que tu no eres una santa después de todo_ se burlaba Gumball.
—Ya, callate_ le dijo Sam empujándolo. Gumball solo se reía ante esto.
Lincoln y Darwin estaban en el autobús de regreso. Mientras que Darwin miraba por la ventanilla, Lincoln miraba atentamente a Terry. la cual estaba sentada sola.
—Oye viejo, enseguida vuelvo_ dijo Lincoln, levantándose y dirigiéndose al lado de Terry_Ho-Hola Terry, qué cuentas nena_ dijo Lincoln haciéndose el buena onda.
—Yiuk, alejaye de mi_ dijo Terry asqueado.
—Lo siento, será solo por un minuto_ dijo Lincoln_Oye, se que casi nunca hablamos, pero me gustaría decirte que si me necesitas para algo, no dudes en pedirme lo que sea_ dijo Lincoln. Tras escuchar esto, Terry lo miró por un segundo.
—Esto es por lo de tu secreto, no?_ le dijo Terry.
—De acuerdo, si_ dijo Lincoln, ahora un poco nervioso_Por favor, no le digas nada a nadie_ le pidió Lincoln. Terry, lo pensó por un minuto.
—Bueno, si realmente harás lo que te pida, no se lo diré a nadie_ negocio Terry.
—Claro, lo que tu digas_ dijo Lincoln, extendiendo su mano.
—Alejate de mi_ le ordenó Terry.
—Ah, si, lo siento_ dijo Lincoln.
Gumball, Sam ya estaban en la casa de esta última.
—Bueno, Gumball, como la señorita K dijo, hoy aprenderás a crear una melodía simple_ le explicó Sam, sentándose en el banquillo.
—De acuerdo_ dijo Gumball, sentándose a su lado. Los primeros 15 minutos, fueron repaso y practica. Una vez que Gumball comenzó a entablar una pequeña melodía, fue cuando ambos decidieron tomarse pequeño momento para charlar.
—Oye, que mala leche lo de Luna_ dijo Sam.
—Je, si. Pero ya te lo dije, ella en cierto modo se lo merecia_ le dijo Gumball.
—Oye, claro que no_ dijo Sam_Si, fue un poco grosera ayer, pero no fue para tanto_ la defendió.
—Si. Oye, no tienes calor_ dijo Gumball, quitándose su chaqueta.
—Um, no no, así estoy bien_ dijo Sam. Pero Gumball alcanzó a escuchar algo raro en su tono, como si estuviera mintiendo, aunque no le dio mucha importancia a esto. Luego de un rato largo, la clase de Gumball llegó a su fín.
—Bueno, iré a trabajar_ dijo Gumball, poniéndose de nuevo su chaqueta_Cuando tenga el dinero te pagaré lo de esta clase.
—Aw, oye, ya te dije, no hace falta que hagas eso_ le recordó Sam.
—Oh vamos, después de lo mucho que me estás ayudando, es lo mínimo que puedo hacer_ le dijo Gumball con cariño. Tras esto, Sam sonrió.
—Aw, que tierno eres_ dijo Sam, dándole un pequeño beso en la mejilla. Pero en ese momento, Luna entró en la habitación.
—Oye nena, ya me siento mejor, quieres..._ decía Luna. Pero al ver a Sam retirando su cara cerca de la de Gumball, la cara de Luna paso a ser una seria y de desconfianza_Um, interrumpo algo?_ preguntó Luna, poniendo las manos en la cintura.
—¡Luna!_ dijo Sam, en su tono se notaba algo de miedo. Hubo un tenso silencio en el ambiente, Gumball comenzó a sentirse incómodo, no quería estar ahí, pero algo en el no quería dejar a Sam sola con Luna.
—Bueno, yo me voy al trabajo. Quieren acompañarme?_ dijo Gumball un poco nervioso e incómodo.
—Qué gran idea, deberíamos..._ decía Sam.
—¡No!_ dijo Luna firmemente_Sam y yo tenemos mucho de que hablar_ dijo Luna.
—Ay vamos, les invitaré algunos perritos calientes, ok?_ insistía Gumball.
—Dije que no, adios_ dijo Luna un poco más intensa. Gumball se dio cuenta que por más que quisiera no podría convencerla.
—Ya vete Gumball, seguiremos mañana_ le pidió Sam. Este último mencionado, vio la cara de su amiga rubia, y vio ciertas expresiones de angustia y descontento.
—Muy bien. Cuidense_ fue lo último que dijo Gumball antes de salir del cuarto, y posteriormente, de la casa, con un mal presentimiento que recorría su cuerpo. Sam y Luna se quedaron viendo por un largó rato.
—Y que hiciste? Se la m4máste o algo así?_ dijo Luna con tono irónico, conteniendo la ira y los celos.
—No digas eso, claro que no, solo..._ decía Sam.
—CIERRA LA BOCA!, crees que soy estúpida?_ explotó Luna furiosa.
—Ya Luna, calmate_ le pidió Sam asustada, con voz temblorosa.
—Creo que tengo que darte una lección, de nuevo_ decía Luna, dirigiéndose a la puerta para cerrarla.
—No no, por favor_ decía Sam con miedo y angustia, en tono suplicante_No quiero.
—Pues qué crees putit4_ dijo Luna fríamente, cerrando la puerta_Vas a querer_ terminó Luna con una cara siniestra.
CONTINUARÁ
Bueno, supongo que esto ya no será tan interesante teniendo en cuenta que ya conocen el futuro de esta historia, pero bueno, ya que.
