Robotech:

El camino del guerrero

Hilos Sueltos

Revoluciones

Basado en Radioactive de Imagine Dragons

revolución

Definición: Cambio violento y radical en las instituciones políticas de una sociedad.

Los dos idiotas.

Khyron debía deshacerse de los dos idiotas.

Grell había comisionado a los dos idiotas para que fueran sus perros guardianes.

Khyron sabía que estaban afuera de la pequeña habitación que se había convertido en su celda.

Aquel recinto no era otra cosa que una pequeña bodega vacía no muy lejos de la salida a la ciudad Macross, eso lo sabía porque el mismo había caminado por ese pasillo en su carrera hacia el puente del SDF-1.

La bodeguita no tenía mobiliario, lo que lo hacía pensar que no lo tendrían ahí mucho tiempo; tal lo matarían o el Regente no tardaría en llegar lo cual también significaba la muerte suya y la de Azonia.

Eso le daba muy poco tiempo.

Tenía que salir de ahí, recuperar a Azonia y escapar.

Estaba seguro de que el Scout en que había llegado Azonia seguía en el hangar.

Por supuesto, lo conocían muy bien y no había manera de escapar, a menos que abrieran la puerta.

Khyron suspiró, preguntándose cuanto tiempo pasaría antes de que Grell fuera a verlo, lo haría, lo conocía muy bien…había recapacitado.

Para su sorpresa, Grell decidió llegar en ese momento y lo encontró recargado en la pared, aparentemente despreocupado.

El hombretón tenía en sus manos algo de comida, un sándwich como le decían los micronianos, claro, sin objeto alguno que pudiera utilizarse como arma, tal era su entendimiento de Khyron.

"Tenga esto, milord." Le dijo Grell, con voz tranquila y suave, la voz que utilizaba cuando estaban solos. "Sé que tiene hambre."

Era cierto.

"Olvidaste traerme una cerveza, muchachón." Le dijo, sonriendo tanto como pudo por los golpes que había recibido. "Después de darme tanto cariño como hace unos momentos lo menos que esperaba era una cerveza fría."

Grell se encogió de hombros.

"¿y darte una posible arma?" pausa, "ni loco."

Khyron asintió y le dio luego una mordida a su sándwich.

"Te acordaste de Wrex, ¿eh?"

Grell no pudo evitar sonreír también.

"Ese maldito casi me mata con el contenedor de su bebida."

"Un Krogan te puede matar con cualquier cosa, parece que no los sabes… ¿Cómo pudimos escapar?" Khyron interrumpió su comida y lo señalo con un dedo acusador, "estaba seguro de que Wrex te cortaría en cachitos y alimentaria a sus Varren."

"Fue tu idea micronizarte, "le respondió negando con un gesto de cabeza, "hubiéramos bombardeado el sitio desde orbita y listo, pero no, querías acción, ¿recuerdas?"

Khyron soltó una carcajada.

"No recuerdo que hayas presentado alguna objeción, Grell."

"¿Acaso valía de algo?" Grell se estaba poniendo de buen humor, pero mantenía su distancia de su antiguo jefe, lo conocía demasiado como para confiar en él y ponerse a su alcance. "siempre fuiste un cabeza dura."

"Y tu conmigo, "le contesto Khyron cambiando su tono de voz a uno más calmado y melodioso, "siempre me seguiste los pasos."

"Y lo hago ahora, jefe." Declaro Grell, "ya te he golpeado antes por tu propio bien."

"Si, una vez me sacaste de la sala de consejo de Breetai después de dejarme inconsciente."

"Mejor inconsciente que muerto, "señalo Grell, dando un paso atrás. "por poco te mandan a reciclar."

Khyron sonrió.

"Veo que has recobrado el sentido y has regresado tu lealtad a quien la merece."

"Nunca te he sido desleal." Aseveró Grell, firmemente. "me da asco que toques a esa mujer, y si estoy aquí es para que huyas conmigo…"

"No la dejaré. "respondió Khyron, "y si quieres empezar a golpearme puedes empezar de una vez."

"Si eso es o es lo que quieres…" Grell sacó una pistola y le apuntó a Khyron.

"No dispararás "dijo el líder Bottoru, su voz segura y firme, acercándose a Grell lentamente y hasta que el cañón de la pistola lo detuvo.

"Lo haré…estamos muertos de todas formas. "le dijo Grell "y prefiero matarte yo."

"Grell, Grell…" Khyron negó con la cabeza, "¿No me crees capaz de sacarte de esta?"

"Hemos escapado de peores, Khyron." Asintió Grell, "pero no dejaré que te vayas con ella…"

"Dispara entonces."

"Khyron…recupera la cordura…podemos irnos juntos…te puedo amar como ella…"

"Dispara"

"Azonia te ha contaminado, te ha hechizado…vuelve a ser como antes."

"Dispara porque nunca te veré como la veo a ella."

"Khyron…yo…"

"¡Dispara maldito cobarde!"

El disparo retumbo dentro de la bodega.

Azonia no pudo menos que sorprenderse cuando Khyron Kravshera apareció en la puerta.

"Parece que tuviste razón todo este tiempo, " le dijo Khyron, mirándola a los ojos.

Azonia simplemente fue hasta el y lo abofeteó un par de veces luego se cruzó de brazos, mirándolo con enojo.

"Vaya, vaya Laplamiz, "le sonrió Khyron, divertido, acariciado ahí donde ella le había abofeteado "veo que aun tienes ese carácter rudo que tanto admiro, tomaré ese gesto como que has perdonado mi pequeño error."

"¡Mira en que nos has metido! "le recriminó Azonia, pero fue y esta vez lo abrazó, fuertemente y con toda su felicidad de verlo vivo "el Regente está por llegar, ¿Qué esperas hacer?"

"Creo que tenemos un Scout disponible, cariño, "le contestó Khyron, acariciando su cabello "podemos irnos antes de que lleguen."

"Esa cosa no podrá volar por mucho tiempo, la protocultura está en niveles muy bajos."

"Creo que ya hemos estado en esa situación alguna vez, ¿no?"

Azonia se separó de él y se le quedó viendo de una manera que llamó la atención del hombre, era una mirada diferente , pero igualmente llena de sentimiento.

"¿Qué sucede? "él tomó su brazo.

Azonia se debatió entre decirle o no lo que Janet le había develado sobre su persona, pero decidió que no era el momento, no quería distraerlo, no en ese momento.

"Nada, "la mujer acaricio el rostro de Khyron, ahí donde lo había abofeteado hacia unos momentos, "salgamos de aquí, querido."

El le dio una de las armas que traía consigo.

Azonia la estudio con detenimiento, era una Glock 9 milímetros, el cargador estaba lleno, 17 balas que Khyron había arrebatado del cuerpo de uno de los dos idiotas cuando los había matado.

"Vamos." Dijo finalmente, entrando a los pasillos, "quiero matar a Grell."

Khyron lanzo una corta risa, "Solo se puede morir una vez, Azonia."

Rick Hunter abrió sus ojos lentamente mientras sus demás sentidos se activaban.

Lo primero que vio fue un panel electrónico de la cabina de su veritech que aun desplegaba su información, este panel estaba muy cerca de su ojo derecho asi que las palabras se veían difusas y muy brillantes, parpadeando constantemente.

El ojo izquierdo de Rick tenía su visión bloqueada y lo sentía pegajoso, no lo podía abrir y al intentarlo sintió dolor asi que dejó de intentarlo.

A sus oídos llegaba un suave crujido metálico y nada más, como si algo se estuviera balanceando como en un columpio, eso y el del fuego ¿Qué era lo que se quemaba? No lo sabía.

Un olor químico inundaba el ambiente, le lastimaba la nariz y los pulmones.

Con cuidado, movió sus manos y sus brazos maravillado de que podía hacerlo y que no estaban lastimadas ni rotas , su mano derecha estaba sosteniendo un pequeño teclado mientras la izquierda se mantenía apuntando hacia arriba…¿o era hacia abajo?

Rick estaba de cabeza.

Co mucho cuidado, Rick busco recargar su espalda contra el respaldo de su asiento y así lo hizo, mirando con su ojo derecho el panel que aun funcionaba y quien le informo que el programa de RCP automático había sido un éxito y que el piloto del veritech había vuelto a la vida, y que la batería de reserva se había dañado y estaba a punto de quedarse sin energía.

Rick se maravilló de que el traje y sus conexiones con el veritech aun funcionaban y que le habían salvado la vida antes de quedarse sin energía.

Con manos temblorosas, toco sus piernas, su abdomen , sus brazos y finalmente, se retiró su casco, que , al inspeccionarlo, pudo notar que estaba abollado del lado derecho, un buen golpe.

Cuando lo soltó, el casco cayó hacia el suelo ya que el cristal de la cabina ya no existía, al tocar el suelo rebotó y salió de su vista.

Rick entonces toco su rostro, especialmente su ojo derecho y lo encontró mojado por sangre, su sangre, que manaba de una herida en su cabeza.

¿Qué hacer? Pensó el piloto, se sentía mareado, con sed, le dolía la cabeza y el cuerpo, pero además reconocía que estaba en peligro, que aunque había sobrevivido al estallido de su veritech aun estaba rodeado por el enemigo.

Era un milagro que no hubieran ido a rematarlo.

Rick uso su mano derecha para desabrochar el arnés de que lo sujetaba al asiento del skull-1 esperando tener las fuerzas necesarias para salir con seguridad de lo que quedaba de la aeronave.

No las tuvo.

Rick Hunter simplemente cayó al suelo, donde se quedó unos segundos, recuperando el aliento.

Podía ver lo que quedaba del veritech ,ardiendo a cincuenta metros de él, además, veía el jeep que él había aplastado con un pisotón , los cuerpos de los ocupantes entre los fierros retorcidos.

¿Dónde estaba?

Por lo que podía ver desde su lugar, estaba en Ciudad Macross, claro, cerca de la salida a los niveles interiores del SDF-1.

"Levántate Hunter, " se dijo Rick, pero su voz parecio no ser suficiente para que su cuerpo obedeciera, asi que lo intento una vez más, " vamos, Rick, levántate."

Rick Hunter pudo, finalmente y después de tres intentos, ponerse de pie, pero tuvo que detenerse de al cabina de su veritech porque sus piernas no parecían poderlo sostener con seguridad ,su visión se nubló por un segundo cuando estuvo de pie pero pudo mantenerse así , respirando profundamente para intentar recuperarse.

Lentamente sus sentidos y su balance regresaron no a un estado normal, pero a un estado funcional que le permitió encontrar la mochila de supervivencia que todo veritech tenía en un pequeño compartimiento bajo el asiento del piloto.

Rick, mochila en mano, busco a su alrededor un lugar seguro.

Pero primero fue hasta el jeep aplastado y estudio el escenario.

Los dos Zentran que operaban el vehículo estaban muertos, prensados, pero había algo que había sobrevivido : un rifle de asalto que de seguro habían sacado de la armería del SDF-1; este yacía ahí aun sostenido por lo que quedaba de la mano del soldado muerto.

Después de tomarlo e inspeccionarlo, resulto estar cargado y sin daños.

Rick se alejó, caminando lento, hacia la puerta abierta de un pequeño restaurante.

Una vez adentro, busco el sanitario y lo localizo al fondo y a la izquierda asi que hacía ahí camino.

El espejo le regreso la imagen de un hombre pálido, con el cabello desarreglado y sangre manchando su rostro por el lado derecho.

"Maldición." Se dijo y abrió la llave del lavabo rogando que hubiera agua corriente.

La había.

Con sumo cuidado, uso el agua para limpiar su rostro, implorando que su ojo derecho no estuviera demasiado dañado y para su buena suerte, no lo estaba, solo basto limpiarlo con un poco de agua, remover la sangre seca y asi pudo abrirlo, aliviado de no haberlo perdido.

De seguro ,la herida sobre su párpado dejaría cicatriz, pero no importaba, no por el momento.

Rick abrió la mochila y hurgó en su interior buscando algún antiséptico que encontró junto a los vendajes y las gasas, con una de las gasas, aplico el líquido en la herida, aguantando el ardor y luego siguió buscando un analgésico, para su buena suerte, encontró uno y, usando un poco de agua del grifo, lo tomo.

El agua le raspó la garganta, pero le confirió algún alivio, Rick cerro la llave y siguió buscando en la mochila.

Había una radio GPS que al encenderla decía "Sin señal" en la pantalla, una pistola de señales luminosas, algunas raciones MRE que dejo a un lado y nada más.

Las raciones contenían galletas, polvo para café, jugo de limón, y un par de bolsas con comida que no quiso ni siquiera identificar pues sabía muy bien que todas tenían el mismo sabor, ,es decir, sabían a nada.

No podía perder tiempo asi que engullo la comida con rapidez y, abandonando la mochila, tomo el Ak-47 y regreso a la calle sintiéndose un poco mejor, aunque la garganta aun le ardía un poco y la cabeza le dolía apenas y lo suficiente como para notarlo.

Tan sigilosamente como le fue posible abandono aquel edificio y salió a la calle; aunque el esperaba resistencia, no vio a alma alguna en aquella ciudad otrora repleta de personas.

Seguía sorprendido de que no hubiera nadie ahí.

Nadie.

Su mente le increpaba que no había alarmas, ni sonidos de combate, ni ruido de altavoces, nada.

¿Dónde estaba el SDF-1?

Tal vez lo habían recuperado, pensó de pronto pero inmediatamente lo descarto, si asi hubiera sido, estaría en un hospital militar y no limpiándose las heridas en un restaurante.

No, aún estaba en peligro.

Saber dónde estaba no era prioritario en ese momento,

¿Plan de acción? Se preguntaba Rick.

Mientras caminaba hacia la salida de la ciudad, mentalmente, repaso los hechos.

Sabía que Janet Starlight estaba ahí con un puñado de Zentradi cubriéndole la espalda.

Sabía, por Azonia, que Janet no era Meltran como ellos habían pensado…era…"otra cosa que parecía una Meltran" y que era de algún tipo de raza al que Azonia se refirió como peligrosa.

Khyron estaba bajo el control de Janet, tal vez con drogas, tal vez por voluntad propia, tal vez inconscientemente.

Sabía, además, que era muy probable que no estuvieran ni siquiera cerca del sistema solar y la Tierra.

Y por último, sabía que el SDF-1 debía ser regresado a la Tierra.

Rick tomo con firmeza el rifle de asalto y corrió los últimos metros que los separaban de la entrada a los pasillos del SDF-1 , sin querer, la misma escalera por la que el y Lisa habían bajado a la ciudad cuando habían vuelto de su cautiverio con los Zentraedi hacia ya, a su parecer, mucho tiempo.

Rick Hunter uso el código de acceso de la puerta de seguridad y esta se abrió con un ligero siseo.

Conteniendo la respiración se asomó y noto que el pasillo estaba vacío.

Rick noto, sin embargo, que a la derecha, al fondo, había una escena que requería su atención.

Una puerta abierta dejaba ver algunos cuerpos en el suelo.

Cuidando de no hacer ruido, el piloto se aproximo a aquella bodega, abrió la puerta en su totalidad y examino la escena.

Había tres cuerpos.

Dos Zentran fortachones yacían cerca de la puerta de entrada, como si hubieran intentado sorprender a alguien dentro solo para ser muertos de certeros tiros en la cara y el pecho, así que Rick ni siquiera se molesto en checar sus signos vitales.

El tercero era Grell.

Tenía un impacto de bala en la sien derecha.

El piloto del Skull-1 regresó sobre sus pasos y de vuelta al pasillo, cerrando la puerta tras de sí, sea lo que fuera que había ocurrido ahí no quería que fuera descubierto.

Rick continuo con su camino, consciente de que no había ruido alguno en la nave.

¿Dónde estaban todos los Zentraedi?

Con pasos sigilosos llego hasta la siguiente intersección de corredores, donde, levemente, casi al borde de su nivel auditivo, escucho el sonido inequívoco de música.

Los corredores estaban marcados con números.

Rick estaba parado en el número 22, el pasillo que llevaba a la ciudad, si continuaba caminando en línea recta llegaría al salón de oficiales y otras salas de juntas (como en la que habían golpeado a Khyron) , si usaba el de la derecha, llegaría al elevador que comunicaba a los niveles inferiores, de ingeniería, con ese nivel.

El de la izquierda , el número 23, llegaba a los hangares y era precisamente de ahí donde venia el sonido.

Era una canción de Min May nada menos.

Podía ir a las salas de consejo, sí, pero estaba seguro de que no hallaría nada ahí.

Podía bajar a los niveles de ingeniería y buscar un camino alternativo al puente, pero tomaría mucho tiempo y como no sabia donde estaba, no sabía cuánto tenía disponible.

Solo le quedaba entrar a los hangares, llegar al elevador que lo llevaría a los niveles superiores y …¿y luego qué?

Rick masculló algunas palabras malsonantes y tomo la izquierda.

El sonido de la música se estaba haciendo mas intenso a medida que se acercaba a la fuente y más sonidos se añadían a la canción, esos de aplausos y expresiones de alegría.

Los hangares estaban a ambos lados del pasillo y uno podía ver dentro de ellos por amplios ventanales que alguien había diseñado para dejar entrar a visitantes para que vieran a la RDF trabajando y a los poderosos veritechs recibiendo mantenimiento o luciendo imponentes y listos para la batalla.

Pero ahora era diferente.

Rick se acercó al ventanal y espió el interior del primer hangar al que llegó.

Dentro había una multitud de zentradi viendo hacia algo que estaba fuera del alcance visual de Rick pero que el intuía era una pantalla o una proyección.

La música seguía sonando a muy alto volumen.

"My boyfriend is a pilot now…is a pilot now!" concluyo Janet Starlight con su seductora y graciosa voz retumbando en el hangar.

La ovación no se hizo esperar.

Rick apretó los labios, sorprendido de lo que estaba viendo: aquellos poderosos guerreros estaban absortos poniendo atención a la sirena, como los marineros de Jason, completamente bajo su influjo.

Era como ver un concierto de Min May.

Solo que el contexto era diferente…Min May quería la paz…Janet, por otra parte…había utilizado ese poder para lograr sus planes.

Robar el SDF-1.

"Hermosos guerreros Zentran, " dijo la bella voz de Janet, amplificada por los parlantes, " han venido y cumplido su misión , han sido preciosos a mis ojos y por eso hoy les brindo este concierto, solo para ustedes."

Rick no pudo resistir la tentación y , arriesgándose, se mostro en la ventana para poder ver la imagen de aquella mujer vagamente consciente de que no le pondrían la menor atención.

Asi fue.

Ellos veían a la mujer, con plena atención.

Janet vestía un muy corto vestido tipo oriental, como el de Min May, de nuevo, pero más revelador, dejando ver sus hermosas piernas torneadas, sus pechos y su espalda.

Su cabello estaba arreglado en dos trenzas, sus labios pintados en rojo, con un moño en cada trenza y unos zapatos color negro.

"¡Janet!" corearon los Zentran.

La mujer en la pantalla se contoneo encendiendo aun mas a la multitud.

"Son tan traviesos." Se rio juguetonamente, "¿Qué harían por mí?

Rick bajó su arma, lentamente, y la recargó contra la pared; su vista fija en los movimientos sensuales de la mujer. Eran…formidables…seductores…irresistibles.

Janet sonreía, coqueta.

"Chicos, les tengo una sorpresa."

Rick se encontró a si mismo pegado al cristal del ventanal, ambas manos apoyadas en este, mirando e incluso sonriéndole a la imagen en la pantalla gigante que habían instalado para los guerreros.

La música empezó de nuevo, Rick reconoció la canción como Rabiosa de Shakira.

Los Zentran (y Rick) empezaron a vitorear a la cantante mientras empezaba su performance, pero el piloto no estuvo frente a la ventana mucho tiempo porque Azonia lo retiró de ahí, jalándolo con fuerza hasta donde Khyron le esperaba.

El piloto parpadeo, sorprendido y recibió una buena cachetada de la líder Meltrandi.

"¡Por Fantoma!" se quejó Azonia, " ¿Qué les da esa mujer?" se preguntó mirando con rencor a Khyron que solo se encogió de hombros.

Rabiosa, que tengo pila 'e loco' haciendo cola

Rick sacudió la cabeza y se llevo la mano derecha ahí donde Azonia le había golpeado en la cara.

Tengo a palomo' metío' en lío'

"vaya, vaya, microniano, " sonrió Khyron, divertido, cruzando los brazos, " ni tú te has salvado de la furia de mi bella Azonia."

Que yo te quiero a quinientos y perdío'

"¿Qué está sucediendo aquí?" pregunto Rick, como despertando de un trance (y asi era) y poniendo atención a las armas que portaban sus interlocutores, cierto era que no parecían querer utilizarlas en el.

Y yo te quiero atracao' ahí, ratatá

"Esa perra de Janet Starlight nos ha hecho sus prisioneros." Explico Azonia.

Mentiras son dividí contigo

"Pensé que Khyron estaba bajo su control."

Porque esa vuelta no es pa' mí

El líder Bottoru tenso sus músculos, como ofendido y dispuesto a decir algo pero fue fulminado por una mirada de Azonia.

Que yo quiero amarrao' a mí

"Ya no, comandante Hunter." Concedió la mujer, "ha recobrado su cordura."

"Entonces ya no necesita nuestra ayuda, como la había solicitado."

Oye, mami, vuélvete loca

Azonia negó con la cabeza.

Arúñame la espalda y muérdeme la boca, ajá, aja

Khyron arqueo una ceja, suspicaz.

Oye, papi, vuélveme loca

"¿Azonia?" llamo, cariñosamente, pero solo en apariencia, no le gustaba lo que acababa de oír. " ¿Qué es lo que quiere decir?"

Arúñame la espalda y muérdeme la boca, ajá, aja

Rick lo miro a los ojos, Khyron lo reto con la mirada.

"Tenia que detenerte, querido, arrancarte de las manos de esa bruja." Le dijo, profesionalmente, "y sabes que usaría cualquier ayuda disponible."

Rabiosa (Ah, ah), rabiosa (Ah, ah)

La ultima frase fue dicha con un tono diferente, el tono de desesperación que había utilizado con Lisa y Rick en la limusine.

"El Almirante Global es un formidable enemigo, " continuo Azonia, sin dejar de ver a su amado Khyron, " pero también un formidable aliado…lástima que no tendremos oportunidad de hacer alguna alianza duradera con él ahora que estamos aquí.

Rabiosa, rabiosa

Yo soy rabiosa (Ah, ah), rabiosa (Ah, ah)

Rabiosa, rabiosa (Ah)

"¿Dónde estamos?" pregunto Rick.

"Lejos de tu mundo, microniano." Explicó La líder meltrandi, " y cerca del Regente."

Rabiosa

Tú tienes pila 'e loco haciendo cola

"La muy maldita nos planea entregar al líder de los Ínvid, junto con esta nave…esta…interesada en hacernos víctimas de sus experimentos, porque nunca…" ella se detuvo, no quería aun hablar de su embarazo, aun no, no en esas circunstancias que distraerían a Khyron y lo necesitaba listo y concentrado si querían salir de ahí."…en fin, Comandante Hunter, usted es el único que queda en este lugar que nos puede ayudar…esos idiotas ahí adentro ya están muertos."

Pila 'e palomo' metío' en lío'

Y tú me quieres atracao' ahí, ratatá

"¿Qué haremos?"

"Escapar de esta nave en el Scout, por supuesto, " afirmó Azonia, "el Regente puede quedarse con el SDF-1 en lo que a mi respecta."

Rick y Khyron negaron con un gesto.

"Señora, no puedo permitir eso."

"Azonia, tengo que decir que no a eso."

Que tú me tienes a quinientos y perdío'

Mentiras son dividí contigo

Pero esa vuelta no es pa' mí

Que tú me quiere' amarrao' a mí

"El Regente esta por llegar, si saltas a tu sistema solar te podrá seguir y tu raza será diezmada. "le hizo ver Azonia y luego se volvió a Khyron, " ¿Qué es lo que tu quieres?"

"Mi querida Azonia, deseo tanto como tu salir de este traste y largarnos para siempre pero ya me conoces… "sonrió Khyron, " si nos iremos pero primero deberé matar a esa maldita bruja…es peor que todos esos cuentos de las Ardat-Yakshi que contaban los vejetes…" pausa, "además, no puedo darle una ventaja al Regente sobre nuestra gente."

Azonia no podía dar crédito a lo que estaba escuchando.

"¿súbitamente sientes lealtad por los Maestros de la Robotecnia?" le increpó la mujer.

"No" Khyron negó con un gesto, " por mi pueden todos irse al demonio… pero no por ese inepto rey de pacotilla con aires de grandeza…odio a los Maestros pero odio más a el Regente y a sus Invid..."el ex líder de los Zentradi renegados se dirigió enseguida a Rick, dándole tiempo a Azonia para que digiriera lo que le acaba de decir. " ella tiene razón, microniano, si saltas en el momento equivocado te podrán seguir y no quieres lidiar con esas sabandijas de sangre verde."

"¿Me ayudarás a escapar con el SDF-1? " pregunto Rick, cuyos cálculos mentales le habían dado aquel escenario un ínfimo margen de probabilidades.

Azonia se cruzó de brazos demostrando que no estaba de acuerdo.

"Si…solo para vengarme del maldito Regente…pero tu tendrás que hacer algo por nosotros."

"Dímelo."

"Tendrás que decir que hemos muerto," le pidió el Zentran, muy serio, " mentirle a tu gente y a todo el que te pregunte para que no nos busquen más y podamos vivir nuestra vida solos, nosotros dos, solos en un planeta lejano." Khyron le extendió la mano, Rick la tomo sin pensarlo.

"Trato hecho." Fue el acuerdo.

Azonia suspiro pesadamente.

"Si asi debe de ser. "

Khyron soltó la mano de Rick y fue y abrazó a la mujer,

"Ya deberías confiar más en mi, querida."

"Eso es lo que nos metió en este problema,"

"Pero robamos el SDF-1, ¿no?"

Ella le sonrió amorosamente.

"Si, "

Era tan extraño ver aquel comportamiento en sus antiguos enemigos que Rick no podía menos que esta maravillado, aun sin creer que eran Khyron el traidor y Azonia Laplamiz quienes se sonreían mutuamente como dos chiquillos enamorados.

"Dejen sus muestras de cariño para después, " le reprendió el piloto.

Khyron se encogió de hombros, dejando en libertad a la mujer.

"No sé qué tanto te molesta, microniano, fuiste tu quien me mostro como hacer estas cosas…" una risita jocosa, " ¿recuerdas la noche antes de la muerte de Min May?"

Rick suspiro pesadamente, "Olvida eso ahora, Khyron, tenemos problemas mayores."

Las estrofas finales de la canción que entonaba Janet terminaron y se desencadeno una ovación.

"Vaya, vaya, mis niños, " les dijo la sensual voz de Janet Starlight, " veo que han disfrutado el baile y la música."

Los hombres en el hangar gritaron una afirmación al unísono.

El rostro de Janet llenaba la pantalla, su sonrisa una verdadera obra de arte, sus ojos brillaban con alegría (fingida), su voz era amorosa (pero hipócrita) y sus deseos mortales (pero sinceros).

"¿Recuerdan que los llevaría conmigo por siempre?"

Otra afirmación hecha con voz fuerte por parte de los hombres.

"Pues he aquí que cumpliré mi palabra." Una pausa en la que la cámara retrocedió para mostrar su cuerpo completo, " los amare por siempre."

Los hombres gritaron, muy emocionados, pero pronto todo cambio.

Las luces de emergencia empezaron a parpadear, la alarma empezó a sonar y los zentradi finalmente notaron que algo no estaba bien.

La alarma sonó con más insistencia, las brillantes luces se volvieron naranjas y las compuertas exteriores del hangar se abrieron como una boca gigante develando el desolador mundo, ardiente, aun en su escondite, mortal, un tumba para los guerreros zentradi que fueron expelidos al vacío infernal del planeta en que se estaban escondiendo, todos ellos, antes orgullosos y poderosos soldados, perecieron en el aquel mundo olvidado casi instantáneamente, sus cuerpos empezaron a arder sin fuego convirtiéndose en irreconocibles formas negras que no duraron mucho en aquel mundo y pronto se dispersaron en cenizas sin dejar rastro.

Una vez terminado este hecho, las puertas del hangar se cerraron con la misma rapidez que se habían abierto hasta que el hangar apareció iluminado por la misma luz blanca del principio, sin alarmas ni estrobos.

La pintura del hangar, sin embargo, y todo lo que ahí estaba, había cambiado de color y se había tornado negro y no hacía falta mucha imaginación para saber que estaba ardiendo porque incluso desde el otro lado del pasillo, con todo el material aislante con que contaban aquellas paredes se notaba el calor que emanaba el interior.

Khyron, Rick y Azonia habían presenciado aquella ejecución desde el ventanal, protegidos contra el vacío y la radiación por el material transparente.

El piloto del skull-1 estaba atónito ante tal despliegue de brutalidad así que no pudo menos que estremecerse cuando Khyron soltó una sonora carcajada, con verdadero gusto, el hombre Zentraedi estaba burlándose a todo pulmón de lo que acaba de pasar.

"¿Khyron?" le llamó Azonia, extrañada.

Khyron cesó de reir instantáneamente, como si le hubieran apagado un switch.

"Eso es lo que se ganan por traicionarme." masculló entre dientes.