Capítulo 4
"Es Lo mejor"
Era como si el tiempo se hubiese detenido, el aire frio estremecía su delicado cuerpo, el cielo aun de un triste tono gris amenazaba con volver a dejar caer las gotas de lluvia que en un principio habían sido delicadas, esta vez no lo serian.
Una tormenta.
Si, seguramente era eso, una tormenta. No pensaba solo en el clima, sino en lo que seguramente estuviese pasando por la cabeza de su acompañante, quien no había dicho una sola palabra luego de haberle contado todo lo ocurrido en aquella fiesta hace unos meses. Por su rostro podía deducir que se encontraba en shock, no solo por su situación, sino que al parecer… ni ella tenía sabido que su queridísimo hijo había hecho una fiesta en su ausencia. Si, no solo se acercaba una tormenta, YA había una tormenta dentro de la cabeza de esa mujer, lo único que esperaba era que no se le ocurriese una tontería.
-¿dices que mi hijo… hizo eso?- pregunto tras haber procesado la información que le había brindado la joven, con voz contenida y dientes apretados. Su mirada inexpresiva.
No la miro, continúo observando a la lejanía, respondió- está bien si no me cree, no espero que lo haga, después de todo… puede que crea imposible que su único y educado hijo haga algo como eso…
-NO… bueno… si… no lo sé, me cuesta creer que Toga te haya…- suspiro- ¿Por qué no lo dijiste antes? – buena pregunta.
-no recordaba nada… recupere la memoria 1 mes después… no se lo tome a mal, pero lo que menos quería era involucrarlos a ustedes…
-PERO NOSOTROS SOMOS…- la interrumpió
-ESTO ERA ALGO ENTRE SU HIJO Y YO… puede que no lo crea, pero a pesar de mis diferencias con Toga, yo no tengo nada en contra de su familia, lo que menos quiero es pasarles una vergüenza a mi familia y a ustedes, y si podía resolver este asunto de la manera más discreta posible, el plan era que ustedes nunca se enteraran y poder seguir con nuestras vidas como si nada hubiese pasado
-¿Cómo puedes pensar eso? SOMOS SUS PADRES, por supuesto que teníamos que saberlo, es nuestro deber y Toga debe…
-si su hijo es lo suficientemente grande como para cometer semejantes tonterías, tiene la suficiente edad como para responder por sus errores
-o y claro que lo hará, de eso puedes estar segura, haremos que se case contigo y se haga responsable del niño que viene en camino para…
-NO HARA TAL COSA- interrumpió levantándose de la banca y encarando a la mujer
-¿Cómo dices?- pregunto desconcertada
-en ningún momento eh pedido que su hijo me responda con un matrimonio para mantener a este error, lo que menos quiero es pasar el resto de mi vida al lado de ese desgraciado malnacido-
-PERO EL DEBE…
-LO UNICO QUE QUIERO ES QUE ME SAQUEN A ESTA COSA LO ANTES POSIBLE Y NO VOLVER A VER LA CARA DE SU HIJO- alzo la voz mientras señalaba su vientre que, hasta este momento, había estado cubierto por la mochila que llevaba consigo
La mujer frente a ella se sorprendió al ver el vientre de la joven, no lo había notado, pero cuando la chica se había levantado, la mochila simplemente había caído al suelo, revelando al pequeño ser que ella gestaba en su interior.
Debido a la complexión de la chica, no se notaba mucho, pero por lo que le había contado, ella debería rondar por las 16 semanas de gestación, tal vez menos, recordaba perfectamente la primera y única vez que la había visto, era una chica muy delgada y de vientre plano… si no le hubiese contado lo que ahora sabia… solo creería que hubiese subido de peso.
-cariño… tienes que decirles a tus padres
-con todo respeto, señora, usted está loca si cree que hare tal cosa
-si no lo haces tú, tendré que hacerlo yo y…
-¿se arriesgara a que levante una demanda en contra de su familia?- amenazo
-¿Qué?
-cómo lo oye, si usted se atreve a decir una sola palabra tendré que responder de esa manera
-N-no puedes hacer eso, lo único que quiero es ayudarte…
-Lo haría si se mantiene con la boca cerrada y me ayuda a realizar un aborto donde, al igual que usted, mantengan esa boca cerrada… de lo contrario…
-¿de lo contrario?
-la empresa y su familia quedaran en ruina por intentar ocultar a su hijo después de que este violara a la hija de dos de las personas más famosas de la alfombra roja, y que, además, como prueba de la violación, ahora ella este esperando a su primogénito- la mujer quedo sin palabras después de escuchar la amenaza de la joven- créame… no quiero tener que llegar a eso… así que… solo quiero deshacerme de esto- nuevamente señalo su vientre
-P-pero… linda… E-es… es peligroso… podrías…
-ya investigué y mientras aun no tenga las 20 semanas puedo abortar sin tantas complicaciones
-¿Cuáles son esas complicaciones?
-…- realmente no había ninguna complicación, o al menos eso había leído… el problema era… que a pesar de saber que esa cosa en su vientre era un error, había leído que alrededor de las 20 semanas, el feto ya podía sentir el dolor y no quería cargar con ese pesar… lo mejor era deshacerse de él, antes de que su conciencia la torturara con el recuerdo de saber que lo había hecho sufrir
-no importa… solo quiero que me lo saquen de una vez por todas…
-… esta… bien… si tú lo dices…
-bien
Suspiro- el medico de mi familia puede hacerte el proceso… no te preocupes, es de confiar y no dirá nada al respecto… te hare una cita con él y en cuanto ponga una fecha te lo hare saber- dijo mientras sacaba su teléfono celular y anotaba el correo electrónico de la joven.
-gracias… estaré esperando su mensaje- una vez terminado de brindarle sus datos, tomo su mochila del suelo y se disponía a irse, pero se detuvo al escuchar que la llamaba- ¿sí?
-¿puedo… quieres que te acompañe ese día?
Lo pensó por un momento, tenía miedo, pero eso no quería decir que necesitase apoyo… mucho menos de la que, ella consideraba, una desconocida
-no… estaré bien por mi cuenta… adiós- sin más, tomo rumbo hacia su casa, dejando atrás a la mujer que la ayudaría.
Quería llegar pronto a casa, necesitaba tomar una ducha. Ya había avisado con anticipación a sus padres que había dejado la escuela a mitad de una clase, claro está, que ellos preguntaron el porqué de esto, recibiendo como excusa, que simplemente se había sentido mal y había ido a casa para descansar, ellos le creyeron, después de todo, su hija era una mujer muy responsable y siempre había preferido resolver las cosas por su cuenta, así que no le prestaron más importancia, si fuese algo serio, confiaban en que ella misma acudiría con ellos.
"Ojalá pudiese hacerlo" pensó. Sus padres se sentirían completamente avergonzados… o, por el contrario, verían una nueva oportunidad de negocio a través de ella con los Taisho… No, no podía permitir eso.
…
El agua caliente de la ducha bajaba por todo su cuerpo desnudo, aumentando la temperatura de su fría piel luego de varias horas en el frio clima de la calle, la piel pálida cobraba vida, adquiriendo suaves sonrojos en diversas partes de su cuerpo, relajando sus tensos músculos, dando paso a una relajación instantánea. Si, esto era lo que necesitaba. Realmente estaba agotada.
Una vez terminada la ducha, salió para vestirse con un ligero pijama y poder recostarse sobre la suave superficie de su cómoda cama. Pero antes, y ya habiéndose convertido esto en una costumbre, se miró al espejo, para contemplar, una vez más, aquel cambio en su abdomen. Era extraño, ya se había acostumbrado y el solo hecho de pensar que dentro de poco ya no lo volvería a ver así… no lo sabía, se sentía extraña y no quería ahondar en ello, lo mejor era olvidarlo, no quiera pensar en cosas que no debería.
Simplemente debía dejarlo ir… pues nunca debió existir en primer lugar.
Recostada en su cama, mirando el blanco color de su techo, comenzó a pensar…
Sabía que no había sido muy justo de su parte el haber amenazado de esa manera a la señora Taisho, y que ella solo había querido ayudarla, a su manera claro, pero no lo necesitaba, ya había dejado claro su punto y se mantendría firme con ello, si esa mujer decidía contarle a su hijo o hacer algo al respecto con él ese ya no era su problema, mientras no metieran a su familia y ese tema no saliera a la luz todo estaba bien.
Con respecto a la "cosa" …podía asegurar que se sentía aliviada de ya no tener que cargar con ella, su vida volvería a la normalidad, terminaría sus estudios, se casaría con su prometido, sus padres tendrían la alianza que tanto habían querido, ella seguiría modelando la ropa de sus padres, trabajaría con ellos… y tal vez… en un futuro… podría tener hijos.
Si, no sonaba tan mal, poder formar una familia con el hombre que habían escogido para ella y que sus padres estuviesen orgullosos de ella.
Pero esos planes debían esperar, aun no era el momento y mucho menos ahora, la cosa en su vientre no era bienvenida y no podía permitir que trajera vergüenza a su familia, lo lamentaba por él, pero no podía…
No debía… Existir.
"Te estoy haciendo un favor"- murmuro, pensando, que aquel ser en su vientre pudiese escucharla y entender que su momento, no era ese… no ahora.
Y mucho menos con ella.
Cerro sus ojos, dejándose caer a los brazos de Morfeo.
Ignorando por completo, que mientras ella había estado en la ducha, un nuevo mensaje ya hacía en espera de ser visto en su bandeja de correo…
Sábado a las 12:00 p.m.
