High Schools DxD y Fate / stay night no me pertenecen.
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Aviso: Es un proyecto nuevo en el que pensó durante un tiempo, espero les guste.
Frecuencia de los capítulos: Aun no lo tengo establecido.
Agradecimiento especial a la persona que siempre se toma el tiempo para ayudarme con mi gramática y ortografía.
Agradecimiento especial a todas las personas que se toman el tiempo de votar y dejar un comentario, ustedes son los grandes.
Academia de Kuoh
En medio del gimnasio de la academia el consejo estudiantil se encontró discutiendo sobre los problemas que estaba causando el nuevo peón de la familia Gremory.
"Ese idiota, metiéndose con una monja ¿En que está pensando?" Pregunto un Saji irritado mientras cruzaba sus brazos, Reya pellizco su mejilla, justo cuando el hombre estaba a punto de quejarse la castaña hizo un gesto de silencio "Es amigo de Setanta, no lo digas en voz alta" Señalo reprendiéndolo.
Saji lanzo un ligero grito indignado "¿Y que con eso? El también debería enseñarle a ese idiota a dejar de meterse en problemas" Afirmo refunfuñando, empezando así una discusión sobre lo que debería o no hacer, cesando cuando una silueta que les resultaba familiar se acercaba a ellos saludando.
El consejo devolvió el saludo, sin embargo, antes de que alguien pudiera decir una palabra Saji se adelantó "He Setanta ¿Ya viste con quien se está reuniendo tu amigo?" Señalo con desdén, recibiendo una negación por parte del celta "Con una monja, alguien de la iglesia".
Mientras los miembros del consejo miraban con una mueca de descontento a su compañero, Setanta lo miro con neutralidad "Saji" Llamo a su amigo "No soy la niñera de Issei, soy su amigo, lo que haga o no, será cosa de el" Dijo dirigiéndose hacia una de las bancas para cambiar sus tenis.
Cuando sus compañeros lo miraron con incertidumbre en sus rostros "Setanta" Hablo Tomoe con cierta inseguridad "Tal vez no lo sepas, pero nosotros como demonios, no tenemos permitido relacionarnos con alguien de la iglesia" Explico recibiendo una agitación de mano por parte del irlandés "Se preocupan demasiado" Dijo dando un par de pasos para aflojar su nuevo calzado.
Tsubasa sonrió dándole una palmada a Saji que se vio consternado "Déjalo así Saji, vamos a divertirnos" Diciendo ello avanzo unos pasos viendo los nuevos tenis de su compañero "¿Te gustaron?" Pregunto sonrientemente.
"Si, se ajustan bastante bien" Respondió Setanta alegrando a su rival de baloncesto "Gracias por la recomendación"
Un ligero gruñido se escuchó por parte de Saji "Ah está bien" Dijo con ligera molestia, dirigiéndose por el balón de baloncesto "Yo inicio" Declaro con una mueca de seriedad.
El resto del consejo miro divertido la escena, aunque uno que otro mostraba algo de preocupación por Issei, comenzando a tomar posiciones uniéndose al juego.
Academia Kuoh- 2 días después
Los días pasaron sin dificultades, Issei se quejó de que la presidenta de su club lo regaño, así como que en uno de sus contratos se encontró a su contratista crucificado, al parecer un sacerdote lunático lo mato y lo peor para Issei que se busca apretando sus puños era que la misma monja amable que se había conocido estaba con él lunático.
Los caídos atacaron nuevamente y con ellos exorcistas, Setanta escucho con atención lo que le describía Issei, las armas utilizadas, así como la magia, todo elemento importante que le dé una idea de aquello que estaba a punto de cazar.
Setanta llevo una mano a su boca ocultándola, tras ella una sonrisa salvaje se mostraba con emoción (Sera una interesante cacería, espérame Kana) Declaro en su mente con energía, enviando escalofríos a cierta caída.
La escuela paso con regularidad, llegando la noche Setanta se despidió rápidamente del consejo haciéndolos sospechar.
Ciudad
El viento soplo con frialdad en la templada noche de la ciudad, Setanta sonrió con emoción desde la cima de una casa, visualizando su objetivo, vislumbro la iglesia abandonada, la vegetación se había apoderado de gran parte del terreno, las estrellas iluminaron la curiosa escena que se cernía sobre el lugar, una sonrisa curiosa se escapó de sus labios al ver una pequeña explosión en la puerta principal.
Había llegado el momento, materializando su armadura ya Fragarach Setanta se lanzó rápidamente hacia esa dirección, cayendo al suelo impulso su cuerpo comenzando a correr, los obstáculos fueron evadidos con rapidez.
Al llegar a la entrada del bosque se detuvo de golpe, el silencio reinaba en el ambiente, las hojas de los árboles se movieron en dirección al viento incesante, de entre los árboles salieron siluetas algunas toscas al igual uniformes, humanos todos vestidos con ropas blancas ceremoniales, constituidas para una optimización del movimiento para el individuo, los adornos religiosos resaltaron sobre el ropaje, en sus manos se hallaban diversos tipos de armas, cuchillas, espadas y otros con lanzas, eran los exorcistas exiliados, aquellos empleados por los caídos para sus propias multas.
Se pararon protectoramente en el perímetro sin decir ninguna palabra, pese a ello el mensaje era evidente, no dejarían pasar a nadie, sus guardias se abrieron, sus posiciones de combate relucieron bajo las estrellas. Setanta los miro con frialdad como una forma de advertencia "Los matare si no se mueven" Declaro aun sabiendo que sus palabras serian ignoradas.
El silencio fue la respuesta de los exorcistas haciendo que Setanta sonriera complacidamente, no eran cobardes, Setanta abrió su propia guardia elevando su espada a la altura a la altura de s frente ya un lado de la cabeza, los exorcistas avanzaron dividiéndose de forma estratégica, uno de ellos, aquel que lucia de mayor rango y experimentado comenzó a dar ordenes con rapidez.
En el interior de la iglesia una pelea entre exorcistas y demonios estaba en pleno apogeo, Kiba y Koneko combatiendo a los enemigos mientras que Issei se estaba hablando con una monja moribunda entre sus brazos, una chica de alrededor de quince años con un largo cabello rubio y ojos verdes. Su cabello largo llegaba hasta la espalda, con un flequillo dividido sobre la frente.
La pelea continúo siendo Issei quien estaba al frente cargando a la mujer siendo respaldado por sus compañeros del club, el castaño encaro a la caída que se encuentran con buen humor, esta tenía una expresión brillante mientras miraba el Sacred Gear robado de la monja, un par de anillos que resplandecían con una tonalidad verdosa.
En el interior del bosque a las afueras de la iglesia, Akeno vestía un traje tradicional de miko mientras que Rias con el uniforme de la academia se encontraban afuera con una barrera a sus alrededores siendo detenidas por tres ángeles caídos, Kalawarna, Dohnaseek y por último una pequeña niña rubia con dos coletas, ojos azules además de estar vestida con un atuendo gótico, Mittelt.
Los tres caídos se encontraban en las gruesas ramas de un árbol, siendo que las dos mujeres se encontraban sentadas mientras el hombre estaba detrás de pie, Kalawarna masculino al sentir un punzante dolor en su espalda a causa de su herida.
A pesar del dolor y las heridas eso no le impidió join a sus compañeros atacando a Rias con sus lanzas de luz, Akeno se movió a un lado de su amiga levantando una barrera mágica que bloqueo los ataques, esto hizo reír a los caídos que miraron prepotentemente a las dos jóvenes.
"Su barrera es débil, chicas" Se jacto el hombre cruzando sus brazos y mirando con desprecio, la más pequeña lanzo una carcajada "¿O acaso esperan que destruyamos la barrera para que puedan escapar?" Pregunto divertida la rubia para luego mover su dedo en negación "Oh, no, no las dejaremos escapar" Proclamo con confianza "Después de todo, no queremos que vayan a ayudar a su esclavo".
"Si fueron ustedes, no subestimaría a Issei" Declaro Rias con sus manos en sus caderas mostrando su templo "Después de todo, él es mi peón más fuerte".
La pequeña caída rechino sus dientes tras ese comentario, abrió su boca con enojo solo para detenerse abruptamente sintiendo una extraña energía cercana, tan pronto como ella se percató, los demás lo hicieron, Rias y Akeno miraron con seriedad al interior bosque, donde la oscuridad engullía todo rastro de luz.
Los caídos miraron sorprendidos a la misma dirección a excepción de Kalawarna que miraba aterrada, su corazón se apretaba al tiempo que su respiración se agitaba.
El sonido de las hojas y matorrales moviéndose era el único sonido que podía ser escuchado como también un perpetuo chapoteo.
De entre el pastizal Setanta salió bajo la mirada de los presentes, su armadura estaba ligeramente manchada de sangre, el tintineo de sus aretes resonó en el lugar, el ruido de los arbustos ceso, sin embargo, el chapoteo no lo hizo, sus ojos escarlatas brillaron entre la oscuridad como los de un depredador.
Mittelt no pudo evitar mirar la espada del joven que se encontró manchada de sangre, el muchacho agito su arma lanzando un ligero tajo bajo esparciendo la sangre de su arma a un lado suyo ensuciando el pasto verde.
"Tú de nuevo" Hablo Dohnaseek con superioridad "Te dije que, si te volvía a ver, tomaría tu vida" Expreso comenzando a levantar su guardia. Setanta miro a Rias y Akeno sorprendiéndose por el atuendo de esta última "Te queda bien" Alago recordando los momentos en los que convivio con los Yokais.
Akeno sonrió complacida por el cumplido, Rias resoplo por su actitud "¿Por qué estás aquí?" Pregunto comenzando a golpear el suelo rítmicamente con la suela del pie, una pequeña risa salió de su amiga, Setanta observando con tranquilidad a su objetivo que se sobresaltó por su mirada "Por ella" Dijo apuntando su espada.
Dohnaseek se adelantó con ojos severos "No tan rápido, pequeño insolente" Se detuvo abruptamente al percatarse que su compañera detrás suyo estaba reunido energía mágica "¡Kalawarna! ¡¿Qué estás haciendo?!" "Exclamo furioso.
Kalawarna no respondió, todo su ser se enfocaba en esa simple tarea, junto todo su poder convocando una gran lanza de luz que sostenía con sus dos manos por encima de su cabeza "¡Te matare, maldito monstruo!" Alzo su voz con potencia.
El lugar se ilumino debido a la potencia de su arma, la luz era casi cegadora, pero soportable para los estándares sobrenaturales, con un rugido movió sus brazos lista para lanzar su ataque.
Setanta sonrió calmadamente "Idiota" Se burlo con diversión, moviendo su espada ajustando su agarre para arrojarla, aquello que parecía un ataque desesperado a los ojos de los presentes, era uno de los requerimientos para la mayor habilidad de la mítica espada.
"Fragarach" Susurro en un cantico arrojando su espada hacia la caída, el tiempo se distorsiono bajo su ley, la espada que fue lanzada dando vueltas horizontalmente se movió de manera antinatura en línea recta apuntando su peligroso filo hacia la caída, Kalawarna quien se debe un punto de atacar moviendo sus brazos, todo lo que pudo ver fue un rayo azul moviéndose de manera indecorosa hacia ella.
Aquel brillo se desvaneció, su gigantesca lanza ahora no era más que motas, sin aquella luz, el lugar se oscurece con rapidez. Kalawarna se tambaleo hacia atrás, su mirada de distorsionaba junto con su respiración errática, bajo su mirada hacia su pecho observando que donde debería estar su corazón ahora residía una espada empalándola.
El cuerpo de la caída cayo al suelo, con el choque, la otra mitad de Fragarach se incrusto en el suelo, Kalawarna tosió sangre, su cuerpo colapsaba, mirando hacia el cielo, vislumbro la brillante luna llena que posaba sobre el sitio, un fugaz pensamiento cruzo su mente, sus recuerdos la inundaron, aquellos sobre sus acciones y el cómo fue expulsada del cielo, finalmente murió transformando su cuerpo en polvo de luz.
Mittelt miro horrorizada las motas de luz de su amiga, lanzando un gran grito se abalanzo hacia el celta que se encontraron sin su arma, su furia era gigantesca su preciada amiga murió de una manera cruel, ese chico tenía que pagarlo con su sangre.
Formo rápidamente una lanza de luz en sus manos apuntando hacia el pecho del muchacho que la miraba con una ceja levantada, dio otro rugido arremetiendo… En vano, un rayo amarrillo impacto de lleno en ella causándole gran dolor y haciéndola caer al suelo donde dio ligeros espasmos.
"¿Por qué?" Se quejo Mittelt con rabia "¿Por qué tuvo que morir de esa forma?" Exigió viendo directamente a los ojos al joven que se encontró callado.
Una figura sombría se precipito apuntando su arma de luz hacia el cuello del muchacho, era Dohnaseek con una mueca de furia, al igual que con su compañera, otro rayo lo impacto, Akeno sonrió al ver sus muecas de dolor mientras que Rias suspiro cansada por el acto.
Rias llevo sus dedos su frente comenzando a masajearla viendo como el chico agradecía a su amiga que se mostró alegre por ayudar, sus ojos se enfocaron dónde estaba clavada Fragarach "Nunca había escuchado de una espada que pudiera eso" Murmuro viendo al muchacho ¿Ese es el poder de un semidiós o tal vez… es otra cosa? ".
El irlandés abrió la palma de su mano "Ven" Ordeno al aire, la espada tembló furiosamente levitando por el aire antes de dirigirse a su dueño dando círculos, Setanta el sujeto con facilidad, Rias y Akeno miraron asombradas.
Por otro lado, los caídos mascullaban con odio, el único hombre apretó con fuerza sus manos "Maldito, recurriendo a la ayuda de otros para ganar" Comento con enojo.
Los rasgos de Setanta se agraviaron "¿Ayuda?" Repitió con una mueca de desprecio "Entonces que sea un duelo solo entre nosotros dos" Declaro con seriedad, alejándose unos cuantos metros del caído "No interfieran" Ordeno a los dos demonios.
En otro lado, el consejo estudiantil corrió hacia la iglesia, llegando a la entrada del bosque algunos de los miembros cubrieron sus bocas con el torso de su mano, lo que veían era el resultado de una sangrienta batalla, los cuerpos de los exorcistas se encontraban esparcidos por el lugar, algunos con extremidad menos, otros con sus cabezas cortadas y algunos tantos otros sobre un charco de su propia sangre.
Era una matanza unilateral, eran las consecuencias de enfrentarse a un discípulo de la reina de la tierra de las sombras y la guerrera del sol, feroces, valientes, brutales y salvajes, eran solo algunos de los tantos adjetivos que se les acuño a los discípulos de la bruja.
"No se detengan" Ordeno Sona reanudando su paso, seguido después por el resto de sus subordinados, un ruido le indico que se encontró cerca, un sonido característico, una batalla se estaba dando más adelante.
Apretando el paso el consejo vio lo que pasaba, un ángel caído con dos espadas de luz combatiendo mano a mano con su compañero irlandés que bloqueaba y evadía los ataques.
El caído giro su cabeza en seguida percatándose de que se encontró rodeado "No te tienes que preocupar por ellos, no van a interferir" Aclaro Setanta bajando su espada hacia un lado ajustando su postura de pies, una guardia baja, el ángel lo miro con desconfianza "Lo juro, por mi honor y por mi nombre" Prometió Setanta apretando su agarre.
Con esas palabras Dohnaseek se lanzó con un corte vertical que fue bloqueado por la espada, al verse en tal situación sonrió victorioso, pues su otra espada se precipito en una estocada hacia el torso del muchacho, el caído abrió su boca anonadada al ver que su espada de luz fue detenida por la armadura del antebrazo izquierdo de Setanta.
Cuando el caído aún seguía consternado Setanta inyecto energía mágica en su espada haciéndola resplandecer en un brillo azulado, la joya con olas marinas que se encuentran cerca de la empuñadura se ilumino.
Poca fue la presión que tuvo que ejercer, con un resplandeciente filo Fragarach rompió la espada de luz del caído rebanándole gran parte de su torso otorgándole la muerte.
El consejo estudiantil miraba detenidamente a su amigo, Rias y Akeno los vieron de reojo para luego centrarse en el otro problema, Rias suspiro convocando su propia magia, un cirulo mágico rojo vivo con garabatos mágicos, así como una cresta que indicaba su casa y nobleza se manifestó al frente de su mano que extendió apuntando a la pequeña rubia, las constantes maldiciones de Mittelt cesaron con su destrucción.
"Sigamos" Declaro Rias dirigiéndose por una puerta hacia el interior de la iglesia el resto la siguió, cruzando la puerta se veía a Yuuto y Koneko peleando con los exorcistas, sin decir una palabra tanto Rias como Akeno atacaron a los enemigos rescatando a sus amigos del club, pocas palabras de agradecimiento fueron dichas cuando todos se dirigieron hacia donde se encontraron Issei.
Setanta detuvo al consejo mirándolos "Vayan a casa, este asunto no les corresponde" Dijo estrechando ligeramente sus ojos, sus amigos si bien al principio no estaban de acuerdo su postura no cambiaría "Vamos a limpiar tu desastre" Comento Sona dándose la vuelta "Nos debes una "Expreso con una sonrisa, Setanta asintió agradecido.
(Si no puedo tenerlo en mi nobleza, al menos lo tendré como amigo) Reflexiono Sona con su sonrisa victoriosa al pensar y reflexionar en las posibilidades de tener al hijo de uno de los potenciales de guerra de los celtas como su aliado.
El interior de la iglesia era un desastre, las bancas donde en la antigüedad se sentaban fieles creyentes ahora yacían empolvadas, en la primera línea se encuentran Asia moribunda e inconsciente, en el medio de la estructura Issei con sus alas de demonio y Yuuma un ángel caído, aquella que lo asesino ahora llamada Raynare, estaban luchando.
La poca experiencia de Issei se dejaba ver a leguas, golpes erráticos, reflejos empobrecidos, pero aun y con todo ello la voluntad del chico brillaba, no importaba la cantidad de golpes que recibía él se mantenía de pie luchando.
El chico se está llorando con una mueca de enojo, su guante escarlata con forma de un brazo de dragón brillo haciendo que la caída en un acto de desesperación lanzara su ataque que se rompió con un golpe directo del guante de Issei.
Al verso acorralada Raynare intentó escapar dándole la espalda al castaño extendió sus alas, sin embargo, el chico fue más rápido; su mano agarro el tobillo de la caída a la vez que preparaba su brazo izquierdo con su guante dándole un gran golpe que mando a volar al ángel.
La caída se estrelló con las ventanas superiores de la iglesia cayendo estrepitosamente en el suelo de esta. Los pies de Issei se tambalearon, su fuerza se iba desvaneciendo, haciendo caer de rodillas, sin embargo, fue sujetado por Yuuto que le sonrió amablemente, el castaño se sorprendió preguntándole el cómo llego hasta el, viendo sus alrededores sonrió al ver a sus compañeros de club ya su amigo.
Rias se acercó a la caída que se lamentándose en el suelo, dando su presentación "Soy Rias Gremory, heredera del Clan Gremory" Se presento altaneramente sorprendiendo a Raynare "¿Del clan Gremory?" repitió Reynera, Rias sonrió ante ello, sacando de su bolsillo algunas plumas de negras las tiro delante del ángel caído "Gusto en conocerte, aunque estoy seguro de que no nos conoceremos por mucho tiempo".
Era evidente de quienes eran las plumas, Raynare apretó sus dientes "Heredera Gremory ¿Cómo te atreves?" Exigió con furia, Rias miro de reojo a Setanta que se encuentran apoyado en una columna sonriéndole de lado "Desde que atacaron a Issei, si no se hubieran metido con nosotros, lo hubiéramos dejado tranquilos" Aclaro suspirando "Es una lástima".
"Presidenta ¿hiciste esto por mí?" Pregunto Issei sorprendido, la pelirroja miro a su brazo "Issei ese Sacred Gear…" Pronuncio Rias Su voz sonaba ligera, al instante el castaño levanto su brazo izquierdo mostrándolo con más profundidad "Si, cambio de forma repentinamente" Dijo con extrañeza.
La sonrisa de Rias se extendió "Dragon rojo" Murmuro para mirar a la caída con una sonrisa presumida "Ya entiendo, con eso fue lo que paso" Mirando a los ojos al ángel "Ángel caído Raynare" Llamo con tranquilidad "El Sacred Gear de Hyōdō Issei no es un simple Twice Critical, puede incrementar el poder de su portador de manera inmensurable por un tiempo limitado "Su voz era prepotente" Hasta el punto en que incluso puede destruir un dios ".
Setanta abrió sus ojos como platos "Matar a un dios" Murmuro incrédulo observando el guante de su amigo, su instinto le decía que tenía que matar al chico, su deber estaba por encima de todo, no obstante, la razón prevaleció, el chico que tenía tal poder era su amigo y como tal su aliado.
Por otro lado, si surgiera una donde Issei amenace a Ulster, Entonces… Eso es un tema diferente… Issei seria condenado por el consejo Celta quienes ordenarían su ejecución.
Finalmente, Raynare recurrió a una estrategia simple, utilizando su magia cambio de atuendo al mismo que utilizo en la cita con Issei "Sálvame Issei" Exclamo con inocencia, el castaño hizo una mueca entre tristeza y enojo, estaba claramente incomodo por ello.
El ángel seguía suplicando mientras que el chico hacía de oídos sordos "Presidenta" Llamo cabizbajo "Hágalo, por favor" Solicito mirando hacia otro lado.
La magia rojiza del demonio ilumino el lugar "¿Estas bien dejándolo así?" Pregunto Setanta observando a su amigo que lo miraba consternado "¿Que sea otra persona la que termine con tu asesina en el lugar de ser tu quien lo haga?" Pregunto avanzando levemente, Issei miro momentáneamente el suelo "Yo… Yo no puedo hacerlo" Contesto mirando a su maestra asintiéndole.
Rias extendió su mano, los lamentos de la caída resonaron por la sala antes de que cesaran por completo, Issei se dirigió al instante por la monja moribunda junto con el resto de sus compañeros, Setanta hizo una mueca seria ante la situación "Solo no te arrepientas de esa decisión "Comento saliendo del lugar.
El chico no lo escucho estaba tan absorto atendiendo a la monja, Koneko y Yuuto miraron seriamente al celta que salía de la iglesia, Rias saco de su bolsillo una pieza de ajedrez, un alfil.
La monja fue reencarnada, su única ambición y deseo fue concedido irónicamente no por su dios al que tanto rezo sino por un demonio.
Esa noche la familia Gremory consiguió otro miembro y la monja cumplió su sueño de conseguir amigos.
Setanta camino de regreso pasando por el bosque, se sorprendido al ver que no quedaban cuerpos ni sangre de aquellos exorcistas con los que lucho (Son buenos) Alabo con sinceridad, un cuervo grazno cerca de un árbol donde se encuentran.
Su mirada se centró en aquella ave "Ven" Ordeno elevando su brazo hacia su pecho, el ave fue enseguida, acariciándolo con su dedo pasando por su cuello el cuervo grazno satisfecho causando una pequeña carcajada al joven "Buen chico" Hablo divertidamente "Ahora ¿ ¿Qué fue lo que viste aquí? "Pregunto con una sonrisa sagaz.
