High Schools DxD y Fate / stay night no me pertenecen.

Agradecimiento especial a la persona que siempre se toma el tiempo para ayudarme con mi gramática y ortografía.

Agradecimiento especial a todas las personas que se toman el tiempo de votar y dejar un comentario, ustedes son los grandes.


Ciudad- Noche

El viento helado de la noche se cernió sobre la ciudad, las farolas iluminaban las calles donde la gente aun rondaba con ánimos de diversión y uno que otro con el afán de ahogar las penas, era una ciudad tranquila indudablemente… Salvo por la cantidad inusual de demonios callejeros que se establecían en los sitios abandonados de la misma.

En una lejana bodega abandonado por sus antiguos dueños, la misma desprendía un olor nauseabundo a podrido y sangre, Setanta se sentían bien sentado en un viejo barril frente a un agonizante demonio callejero que a duras penas se mantenía sentado y respirando.

Tsubaki miraba de reojo al Celta que no importarle el estado del demonio (¿Por qué no lo remata?) Se pregunto al instante para acto siguiente verlo caminar con tranquilidad hacia un extremo de la bodega, allí mismo una mujer se levantó tambaleante haciendo abrir sus ojos sorprendidos (¿Una humana?) Expreso indecisa.

La mujer se acercó lentamente al muchacho que mantenía una actitud impasible por sus suplicas y agradecimientos, estaba vestida con ropa hecha jirones con manchas de sangre mezclada con suciedad que con la oscuridad poco se veían "Muchas gracias, ese monstruo se la pasaba diciendo que me iba a hacer su alimento "Comento la desaliñada señora.

Aun con las suplicas la espada de Setanta corto la cabeza de la mujer que cayó al suelo en estado de shock "Aprende a actuar en tu otra vida" Declaro Setanta balanceando su espada limpiando los rastros de sangre, Tsubaki se adelantó rápidamente hacia su compañero.

Sin embargo, antes de que pudiera decir palabra noto como las extremidades inferiores de la mujer estaban deformadas en una especie de espada de hueso, hizo una mueca de desagrado al notar lo que pretendía hacer. Un ataque sorpresa, utilizando la fachada de mujer moribunda para hacer bajar la guardia a sus presas.

Setanta se giró viendo la pálida expresión del demonio ocasionando que sonriera burlonamente "¿En serio esperabas que cayéramos en eso?" Pregunto, la respuesta que recibió fue un rechinido de dientes por parte del callejero "Hagamos un trato" Dijo el muchacho dibujando una runa en el aire.

"Responde a mis preguntas y te matare indoloramente" Ordeno, la expresión del demonio se debilito al ver como la runa brillaba envuelta en fuego "¿Qué información quieres tener?" Cuestiono Tsubaki levantando una ceja curiosa.

La runa dejo de brilla, solo manteniéndose dibujada en el aire "Cualquier información de los demonios" Comento Setanta viendo a la jovencita que ladeo su cabeza entrecerrando sus ojos "Si lo que quieres es información, puedes preguntarle a la presidenta" Contesto Tsubaki seriamente.

Setanta dirigió su vista al demonio callejero haciéndolo estremecer "¿No me van a mentir, cierto?" Cuestiono haciendo suspirar a su compañera "Entiendo que seas prudente, pero puedes confiar en nosotros" Comento mirando hacia otro lado "Nosotros también queremos confiar en ti" Murmuro siendo escuchada por el semidios.

Un largo suspiro salió de Setanta antes de recomponerse, elevo su mano impregnando a la runa Kaunaz de mana ocasionando que se prendiera en fuego y que una gran bola de fuego impactara al demonio que grito despavorido being consumido por las llamas.

"Alguien más se encargará de limpiar, vámonos" Alego Tsubaki dirigiéndose a la salida mientras masajeaba su frente, Setanta igualo su paso saliendo del lugar.

En las calles de la ciudad, los insectos cantaban entre la oscuridad y un cuervo graznaba en lo alto de un tejado haciendo sonreír a Setanta. El cuervo que había hallado en el bosque le dio información sobre lo sucedido. Lo primero, era que los ángeles caídos parecian seguir las órdenes de alguien de mayor rango, sus compañeros del consejo eran anormalmente buenos para limpiar y, sobre todo, parecía que ese alguien de rango más alto se encontraban en la ciudad.

(Tendré que abstenerme de cazar a ese caído de alto rango, podría llegar a un acuerdo o una alianza) superiores cuando envió un informe acerca del artefacto de su amigo y la capacidad de matar dioses. El consejo Celta lo descarto como una amenaza, aunque cabía la posibilidad de ordenar una ejecución inmediata en caso de que el dragón emperador rojo se vuelva hostil para el panteón.

"Tsubaki" Llamo Setanta a su compañera que lo miro de reojo "¿Por qué te hiciste un demonio?" Pregunto, Tsubaki reflexiono un poco sobre ello preguntándole el repentino interés en eso, Setanta dio su punto de vista y lo que había dicho cuando intentaron reclutarlo.

Tsubaki asintió para sí misma al comprender su pregunta "Vengo del Clan Shinra, nos dedicamos a la purificación de espíritus malignos… Sin embargo, nací maldita" Explico viendo el suelo con melancolía "Poseía un rasgo que atraía a seres anormales a través de misjos, lo que ocasiono que fuera aislada del resto de mi familia ".

Setanta asintió escuchando con atención su historia, su compañera tomo una bocanada de aire deteniéndose y mirándolo "Entonces un día llego Sona, me ofreció la oportunidad de unirme a ella y cambiar esta maldición" Finalizo viendo a los ojos a su compañero.

"Antes de que me lo preguntes" Continuo Tsubaki alzando su mano refinadamente "Ese rasgo, son mis ojos" Expreso con cierto aire de tristeza quitándose sus anteojos, Setanta observo detenidamente los ojos de su compañera quien aparto la mirada avergonzada.

"Puedo entender las razones de tu Clan" Comento el muchacho pensativamente "No sé cómo se hubiera comportado mi panteón ante alguien como tu… Aunque lo más probable es que te hubiera acogido mi madre" Comento divertido, Tsubaki resoplo ligeramente alegre.

"Es un bello rasgo" Exclamo Setanta riéndose cuando sus caminos estaban por separarse "No te avergüenzas de el" Indico sonriéndole a Tsubaki que se quedó de pie con sus mejillas enrojecidas y con una mueca avergonzada.

La mirada de Setanta cambio a una de seriedad en tan solo unos momentos (Rasgos ¿Eh?) Dijo en sus adentros recordando lo que aprendió sobre ellos de los druidas, la mayoría de las personas que presentaban rasgos tendían a menospreciarse, así como crear un complejo alrededor de este… O simplemente terminaban siendo asesinados a causa de ellos.

El resonar del andar del muchacho siguió imperturbable (El chico Yuuto también tiene uno, me recuerda al héroe Diarmuid y al chico de la casa Campbell) Razono recordando a los hermanos gemelos, aun con muchos años de diferencia de edad de edad, su apariencia era casi idéntica, solo que el menor poseía un lunar como rasgo que lo diferenciaba de su gemelo.


Academia Kuoh

Los días pasaron con normalidad, las rutinas escolares se volvieron insípidas y poco interesantes en comparación de las cacerías de demonios callejeros que solía hacer el Celta. Lo único destacable era el ánimo de Issei que aumento en gran medida con el paso de los días junto a la joven monja que había rescatado él y sus compañeros del club.

Frecuentemente el castaño hacia preguntas e intentaba acoplarla a la academia, consecuentemente, Issei presento a la chica llamada Asia a Setanta quien se sorprendió por la actitud tan humilde que mostraba la jovencita, con el pasar de los días dejo un poco de lado tanta formalidad " Si, me gustaría ser tu amigo "Declaro el extranjero haciendo sonreír a Asia por su logro en su objetivo de conseguir amigos.

Por último, al término de las clases el joven semidios se reunió con la heredera Sitri que esperaba tranquilamente junto a los suyos en la sala del consejo. Setanta entro sin más dirigiéndose a la silla que se encuentran frente al escritorio de la presidenta.

Todos lo saludaron y el correspondió al gesto para luego tomar una postura severa "Necesito hablar con Sona" Expreso Setanta observando a sus compañeros que se sobresaltaron por sus palabras "A solas" Gruño con una mueca dura.

Si bien al principio los miembros del club se publicaron renuentes, las indicaciones de Sona junto con la actitud amenazante del Celta les persuadieron. La puerta se cerró por completo, sin vacilación Setanta dibujo runas protectoras a medida de precaución, todo lo que estaba por decir nadie a excepción de la heredera Sitri tenían que escucharlo.

"Veo que estas tomando muchas precauciones" Exclamo Sona viendo las runas "¿No me vas a amenazar, cierto?" Pregunto inquisitivamente, Setanta agito su mano con desdén en respuesta "Probablemente Tsubaki ya hablo contigo sobre lo que quiero" Comento el muchacho para poca sorpresa de la presidenta.

Sona se encogió de hombros optando por una actitud relajada "Un poco solamente" Respondió al instante "Aunque… No puedo darte información así sin más" Planteo afilando su mirada "Di tus términos" Replico Setanta indicándole con su mano que continuara.

Un murmullo salió de la boca de Sona pensativamente viendo hacia el techo del aula "Nada" Dijo sonriendo, las cejas de Setanta se levantó confusamente "Somos amigos ¿No es así? También somos aliados" Declaro confiadamente el presidente con una postura segura.

"Amigos" Susurro Setanta con la mirada en el suelo, una risa broto desde sus adentros por la situación (Aun cuando fui yo el que dijo que fuéramos amigos… Solo ellos tomaron mi palabra) Pensó riéndose por su desconfianza.

"Ya veo, permite responder adecuadamente a ello" Manifestó el chico levantándose lentamente con sus ojos cerrados, Sona lo miro expectante "¿Tienes un anillo, un collar o alguna joyería que utilices?" Pregunto amablemente. Sona busco en los cajones de su escritorio, no era fan de los accesorios, aunque estaba dispuesta a ser excepciones si estos le podían traer beneficios.

Rebuscando en su cajón encontró un collar elegante de plata que había recibido de su familia como un obsequio por entrar en la academia, sujetando el sencillo collar ornamentado lo extendió hacia su compañero quien velozmente lo tomo elevando sus dedos implantándole un símbolo rúnico a la joyería.

Cuando termino con ello, le devolvió el collar a Sona quien lo escrudiño percatándose de los nuevos patrones y símbolo que tenía "¿Esto es?" Susurro intrigada "El escudo de mi familia" Contesto Setanta con una alegre sonrisa "Si un día te encuentras con alguien de mi panteón o vas a territorio Celta. Ese escudo te garantizara seguridad a ti a tus allegados… Aunque tiene límites" Explico para la chica que lo vio asombrada.

La expresión perpleja de Sona cambio por una de comodidad mezclada con satisfacción "Entiendo" Respondió mirando al muchacho a los ojos "¿Tienes algún anillo o algo?" Su compañero le pidió a Sona tiempo, no podía entregarle ni su collar ni sus aretes por los hechizos arraigados a los mismos. La presidenta asintió comprensivamente levantándose y estirándose al mismo tiempo.

Luego de ese pequeño intercambio Sona paso a explicarle a Setanta el funcionamiento del inframundo, desde los cuatro Maous hasta las casas existentes y revelándose a sí mismo como la hermana de uno de ellos al igual que Rias Gremory que era la hermana del actual Lucifer.

Setanta por su parte le dio información a la presidenta que escuchaba atenta, desde el reclutamiento de humanos y descendientes de héroes hasta la jerarquía, exponiéndose como hijo de uno de los integrantes del consejo Celta y el nieto del rey Lugh.

"Además, nuestro panteón está afiliado a diversos clanes de nuestra región" Declaro Setanta con más motivación en el habla "y el de Rias está aliados con mi casa" Exclamo observando la reacción de Sona que sonrió complacida.

"Por supuesto, estoy segura de que podre convencer a Rias. Espero que tu casa este a la altura de los rumores sobre tu familia" La presidenta sonrió analíticamente con esas palabras. Setanta cerro sus ojos sonriendo con burla "No te arrepentirás".

"Sabes Setanta, la primera vez que te vi pensaba que solo eras un cretino" Declaro Sona divertida "Mi percepción de ti ha cambiado para mejor" Dijo dando su mejor sonrisa "Espero que podamos seguir llevándonos bien" Extendió su mano en un gesto de amistad. Setanta correspondió el gesto amigablemente.

"¿Te importaría acompañarme con Rias?" Pregunto Sona apuntando con su pulgar hacia la puerta "Por supuesto" Contesto el muchacho alzando su brazo en un gesto hacia la puerta.

Saliendo de la sala del consejo fueron abordados por sus compañeros que hicieron un montón de preguntas, Momo señalo rápidamente el collar que Sona estaba utilizando, procediendo así a que su líder explicara el uso de este. Tomoe y Tsubasa entrecerraron sus ojos al igual que Saji, los demás se rieron por las expresiones de sus compañeros.

El consejo estudiantil se dirigió hacia el club del ocultismo, Reya y Momo se adelantaron abriendo las puertas de madera del club entrando así al cuarto principal. Setanta se desvío un momento dirigiéndose hacia un extremo del viejo edificio donde vislumbro una gran puerta sellada con magia.

Sus dientes se apretaron al sentir la presencia de alguien detrás de la misma, un grito lo llamo desde el otro lado del edificio ocasionando que una ligera mueca de desagrado se formara. Llegando a la habitación vio como Saji e Issei se encontraban discutiendo, apretando mutuamente sus manos en un concurso de fuerza.

Con aires de superioridad Saji sacó a relucir el tema de la reclamación de familiares, Setanta puso más atención a ello, preguntándole a Tsubasa de que estaban hablando, al llegar la pregunta a los oídos de la chica le dio un breve resumen.

Al escuchar las afirmaciones de Saji e Issei, una conversación entre las herederas dio inicio a la principal razón del quien debería sus familiares para sus recién llegados, ya que un familiar solo puede llegar una vez al mes. Con perspicacia Rias al ver que ambas querían el mismo objetivo propuso un duelo para resolverlo, el ganador tendría la oportunidad de tener familiares para sus noblezas.

"¿Acaso tienes en mente un Rating Game?" Pregunto Sona sorprendida a lo que Rias negó enseguida con un semblante divertido "Tienes razón, además, tienes que considerar tu salud" Declaro la presidenta, al instante la expresión de Rias cambio a una afilada "Eso no tiene nada que ver" Gruño cerrando sus ojos enfurecida "Ya se" Replico el líder del club retomando su estado de ánimo inicial.

"Actuemos como estudiantes y determinamos al ganador en una competencia deportiva" Sugirió la pelirroja para deleite de los presentes. Setanta pensó momentáneamente en el cambio repentido de actitud del demonio, una sonrisa se formó en su rostro que oculto bajo su mano (¿Oh? Parece que esto será más interesante de lo que creí) Reflexiono entusiasmado.

Al término del medio día, algunos estudiantes se aglomeraron alrededor del campo de tenis de la academia, un lugar que por su estética, infraestructura y seguridad denotaba su buen mantenimiento donde se encontraban Sona y Tsubaki por un lado y por el otro Rias y Akeno, todas vestidas con uniformes de jugadoras de tenis.

Reya sonó el silbado en lo alto de una plataforma donde se encontró sentada, al presentarse las líderes junto a sus compañeras el público revoloteo animado, ambas partes tenían sus propios animadores que más pronto que tarde llenaron el lugar de ovaciones y palabras motivadoras.

El partido inicio con calma en un principio, no obstante, al cabo de unos segundos ambas partes tomaron posiciones más serias moviéndose con agilidad y golpeando con precisión.

"¿Te divierte el espectáculo?" Cuestiono Tsubasa dirigiéndose a Setanta quien se encogió de hombros aburrido "No tanto como lo esperaba" Contesto, su instinto se activó al ver como comenzaban a utilizar magia ocasionando que hiciera una mueca de disgusto "¿Quisieras ir al gimnasio a jugar baloncesto?" Continuo Tsubasa acercándose con una sonrisa triunfal en su rostro "Claro, vayamos" Declaro Setanta caminando junto a su compañera.


Academia Kuoh- Gimnasio

Uno que otro grito de la multitud era escuchando en el gimnasio, Setanta calentó al igual que Tsubasa, cuando comenzó a comenzar el partido. Su pequeño duelo termino con Tsubasa como ganadora y Setanta que reía jovialmente "Te estas volviendo muy bueno en esto" Comento Tsubasa cansadamente "¿No me digas que te estas conteniendo?" Exclamo al no verlo sudar ni una gota.

Setanta se encogió de hombros dando un resoplido "No" Dijo entre risas "Si esto se tratara de una pelea, la cosa seria diferente" Declaro confiadamente. Tsubasa tomo un respiro viendo a su compañero "Oye Setanta" Llamo lentamente "¿Cómo era tu vida? Ya sabes, antes de esto" Expreso acercándose al muchacho.

"¿Por qué el repentino interés?" Cuestiono Setanta observando la brillante sonrisa de su compañera "Quiero conocerte mejor, somos amigos, pero no conozco mucho de ti" Comento la chica, el Celta tomo aire ladeando su cabeza "No era tan especial… Lo único destacable es ser entrenado por mis mentoras en la isla Skye "Afirmo suspirando en el proceso" Por otro lado, la vida con mi familia era sencilla, aprender de los druidas y de mis padres "Termino.

"¿Y qué hay de ti?" Dijo el muchacho, Tsubasa resoplo un poco "No mucho, mi padre es un maestro de un dojo de artes marciales y mi madre una ama de casa. Durante mi infancia entrene con mi padre para defenderme y ahora lo implemento junto a la fuerza de ser una torre "Explico," Aun así, no es tan interesante como tener un héroe como padre ya una diosa como mama "Exclamo entre risas" Aunque tenemos algo en común ".

Un resoplido salió de Setanta por su declaración "¿Un padre que sabe pelear y que nos entrenó?" Pregunto levantando una ceja irónica haciendo que la chica se riera, pronto las palabras terminaron when se miraron el uno al otro.

Tsubasa vio a los ojos rojizos de su amigo al tiempo que un pensamiento juguetón cruzo por su mente "¿Qué tal si, hacemos una pequeña ronda?" Exclamo levantando una guardia tradicional de karate.

Una risa salió de Setanta cuando vio a su compañera en guardia "¿Realmente quieres hacerlo? No terminara igual que el baloncesto" Declaro engreídamente, Tsubasa resoplo burlonamente "Veamos si puedes mantener esa actitud después de que te patee el trasero" Hablo con confianza en su tono de voz.

"De acuerdo" Con sus palabras la guardia de Setanta se levantó, sus puños se apretaron posicionándose cerca de su rostro levantados protegiendo su cara y cuello "Inténtalo si puedes" Proclamo.

Los ojos de los rivales se observaron detenidamente, Setanta se inclino hacia adelante a punto de comenzar su ataque hasta que una voz los llamo a ambos.

Era Saji que movía la mano agitadamente indicándole a sus amigos que fuera al club de ocultismo de inmediato. Tanto Tsubasa como Setanta cerraron sus ojos resignados levantándose y caminando hacia su amigo que los esperaba.

El trio del consejo estudiantil caminaron pacientemente con Saji interrogándolos sobre lo que hacían y ellos respondiendo con sinceridad.


Club de ocultismo

Entrando por la puerta del aula, vieron como ambas lideres discutían sobre el próximo duelo, parecía ser que el partido de tenis había acabado muy mal debido al uso de magia en el mismo, concretamente, las raquetas estaban hechas pedazos.

Con el bullicio de sus compañeros Setanta pregunto sobre los familiares a lo que Rias lo invito a unirse a ellos en caso en caso de ganar cosa que no se tomaron a bien los del consejo estudiantil.

"¿Entonces todos ustedes tienen familiares?" Pregunto el joven, algunos respondieron que si mientras que otros eran los más recientes en las nobles se quedaron en silencio.

Rias sonrió con seguridad ofreciendo una mano "¿Te gustaría verlos?" Dijo a lo que el muchacho respondió afirmativamente.


Gimnasio- Noche

En la templada noche en la academia, tanto el consejo estudiantil como el club de ocultismo se reunieron en el interior del gimnasio, Rias Gremory fue la primera en mostrar el suyo, un murciégalo que, con la capacidad de convertirse en una bella dama, cosa que hizo a Issei gritar de la sorpresa por el hecho de haberla conocido antes.

Luego el resto mostro los suyos, from un gato, hasta una especie de duendes y diversas aves "¿Te gustaría tener uno, Setanta?" Pregunto Akeno amistosamente, el chico sonrió irónicamente "Lo siento, no estoy interesado" Declaro confundiendo a sus amigos.

Pronto Rias y Sona le comentaron los beneficios de tener un familiar, desde el propio reconocimiento del terreno hasta la ayuda que puede proporcionar en combate.

El rostro del muchacho perdió interés en el tema cuando trataron de convencerlo de asistir con ellas a un bosque especial donde con ayuda del llamado maestro de los familiares pueda capturar alguno.

"Ha todo esto ¿Cómo piensan resolver su asunto?" Pregunto Setanta cambiando de tema con su mirada en las herederas que se miraron entre ellas analíticamente.

Sona saco una moneda de uno de los bolsillos de su uniforme "Apostaremos a la suerte" Proclamo lanzando la moneda al aire "Cara" Declaro, se elevó la moneda dando círculos. El tiempo parecía detenerse para todos los presentes, el nerviosismo, las ansias y la preocupación era notables en cada uno de ellos.

La presidenta extendió un poco su mano atrapando la moneda en la palma de su mano cubriendo con su mano sobrante, poco a poco deslizo su mano revelando el resultado "Cruz" Hablo la presidenta, su voz mostraba un rastro de decepción.

Rias y los suyos celebraron al tiempo en que los miembros del club los felicitaban, la demonio de pelo rojizo vio al extranjero con una sonrisa triunfante Pregunto sutilmente, el muchacho negó con su cabeza "Sera en otra ocasión, tengo algunos asuntos pendientes" Exclamo aflojando los músculos de sus hombros "Que lastima" Declaro Rias encogiéndose de hombros.

"Me tengo que ir, suerte" Se despidió agitando su mano, sus compañeros y amigos le devolvieron el gesto grato (Tengo que reclutar algunos Yokais, debería pedirle ayuda a la regente Yasaka) Medito momentáneamente sobre el asunto antes de decidirse.

Saco su celular buscando el numero de la regente de los Yokais con el aire de la noche, las farolas en las calles se encendían marcando el inicio de la vida nocturna para la ciudad, sus dedos se movieron rítmicamente, aun no estaba costumbrado al dispositivo, sin embargo, lograba mandar mensajes y reportes tanto a los druidas como a su familia.

Un largo suspiro salió de Setanta quien agacho su mirada (Quiero pelear) Dijo abriendo y cerrando sus manos (Estoy cansado de los demonios callejeros y su cobardía) Su cuerpo se tensó al recordar las suplicas de algunos de ellos (Los caídos y exorcistas dejaron la ciudad… Veré si tiene algo para mí la señora Yasaka).