Lo siento mis nenas lindas que no había podido venir con este nuevo fic, tenía desde hace tiempo el capítulo 3 listo, pero comencé a leer sus comentarios y decidí crear este nuevo capítulo 4. Insisto que no soy buenísima en este tema, pero lo bueno es que es bastante flexible porque cada autora decide ciertas cosas y yo iré poniendo las mías también.
Las cosas se irán poniendo más intensas a medida avance y se encuentren los dos, por el momento solamente voy estableciendo pautas para que podamos entender el mundo en sí.
Nena Taisho: ¿sabes? después de leer tu comentario decidí hacer el capítulo 3, espero que eso aclare un poquito de dudas y a medidas que vayan avanzando también lo haré. dav herreras: ¡Sí! Mafiosa y multimillonaria, la verdad ya me había cansado que ella sea la pobrecita ingenua que no tiene nada.
TatyGuerrero: Me alegra que la historia te haya atrapado, la verdad quería venir antes pero me fue imposible, espero te siga gustado. Katheryne Natsumi: ah sí! ya salió la bellesura en persona y el capítulo 5 les gustará más... espero traerlo pronto n_n*
Yami96: jajajajajaja qué risa! pues liteal, solo eso hizo con Kagome... calentarla. Lo de Sesshoumaru todavía no lo sabemos porque no hemos visto su POV y más adelante sabremos quien voló el apartamento de Kagome y sip, todos sus guardaespaldas son betas, de lo contrario sería muy peligroso. La verdad es que las parejas irán saliendo y todavía estoy sorprendida con algunas que tengo en mente que luego las descubriremos.
Faby Sama: no tienes que disculparte, mira, al final yo fui la que más se atrasó (para variar, pero creo que eso ya lo sabes después de leerme tanto tiempo, no?) ¿Y cómo estás? Espero que bien.
Lo de Sesshou lo everiguaremos más adelante, todavía no es tiempo, pero sí se pondrá intenso y el 5 o el 6 estará super hot! Y bueno, iremos aprendiendo del tema a medida avance y si tienes dudas pregunta, de esa manera tal vez lo pueda incorporar en el fic tambien.
Y bueno, como me tardé tanto, les dejo 2 capítulos.
¸.•¤•.¸¸.•¤•.¸
Disclaimers:
** Inuyasha le pertenece a Rumiko Takahashi, yo solo tomo los personajes para que hagan mis perversiones.
** No continúo historias, lo que terminó y a lo que le puse FIN es FIN.
** Téngame paciencia, trabajo y tengo vida, escribo en base a la inspiración y a los comentarios de ustedes, así que mientras más comentarios tengo más escribo, incluso cuando mi vida se pone patas pero me escriben muchos comentarios, escribo como loca.
** Recuerden darle like de mi página de romancerotico en Facebook, de esa manera estarán enterados cuando subiré mis fics, si sigo viva o cualquier otra cosa que deseen saber.
¸.•¤•.¸¸.•¤•.¸
3. Voy a vencer esta condición
—•¤•—
Kagome POV
Mi apartamento pareciera que está inundado por las feromonas de esos dos Alfas que jugaron al concurso de meadas frente a mí, así que no me queda de otra más que salir huyendo del lugar y establecerme en la mansión de mis padres, es una fortuna que el mayor tiempo lo pase aquí, aunque a partir de este momento tengo que cambiar "el mayor" por "todo".
La mansión es tan grande que durante los 3 días que he pasado aquí recuperándome no he visto a papá, él se encuentra en dirección opuesta a mi habitación, a más de 35 metros de mí.
Finalmente me siento mejor y decido que lo mejor es broncearme en la alberca de la mansión. Estoy acostada en una de las sillas reclinables con una enorme sombrilla que me tapa para que el sol no me pegue directamente. Llevo un bikini en color verde con detalles en blanco bastante provocativo, incluso el sostén hace que mis senos se junten bastante para que se vean más grandes.
—Por un momento creí que me habías abandonado —la voz de Ban me hace abrir los ojos que los tengo cubiertos por unos lentes oscuros.
Tengo mi pierna izquierda levantada mientras que la derecha está completamente extendida, realmente estoy relajada en la silla tomando el sol. Mi mano derecha me pasa por mi cabeza y la otra me sirve de colchón.
—Papá me dijo que te dejara descansar, y Sui coincidió.
—¿Siempre eres tan obediente?
—De vez en cuando —sonrío de manera coqueta.
—¿Cómo te sientes?
—Mucho mejor —asegura moviendo su hombro izquierdo a pesar de que lo lleva en un cabestrillo.
—Aunque yo insisto que debería de tomarse otros 2 días más.
La voz de Sui me hace sentarme un poco nerviosa y avergonzada, por primera vez en mi vida me siento como si no pudiera verlo a la cara.
—Pero ya te dije, que encerrado en mi piso solo hará que me vuelvo loco y eso podría ser peor —las dos miradas se cruzan, y aunque la presencia de los dos no me afecta, sí lo hacen mis recuerdos.
Suikotsu se sienta en una de las sillas que está a mi izquierda, Bankotsu se queda de pie a un lado de él.
—¿Te sientes mejor?
—Sí... gracias Sui... —respondo nerviosa y con el corazón a toda función, tal pareciera que es una ametralladora en todo su esplendor.
—¿Estás segura? —me interroga Bankotsu y por la forma y la tonalidad que ocupa debe de saber lo que sucedió con Sui.
—¿Se... lo dijiste? —me siento de un solo golpe viendo a Sui quitándome los lentes.
—Bankotsu tiene que estar enterado de lo que te provocan las feromonas de ese tipo. Le comenté que de no haber sido por la medicina, no sé qué habría pasado, fue una fortuna que todo sucedió en tu apartamento en donde podías estar sola y sin ningún peligro.
La intensa mirada de los ojos cafés claros de Sui me hacen ver que no le ha dicho lo que sucedió entre nosotros dos, ¡rayos! Siento que me quiero morir de vergüenza.
—Fue algo... demasiado raro...
—Fue una excelente excusa la que le dijiste a tus padres —interrumpe Ban a lo cual ese comentario me hace reír relajándome.
—¿Qué? —digo inocentemente—. ¿No creíste mi excusa de que me sentía "expuesta" en el apartamento y que prefería estar aquí? —él se mofa con ese comentario.
—Si creyera eso, entonces significa que realmente no te conozco.
—Papá se lo creyó.
—O eso te dio a pensar.
Eso me hace gruñir, así que nuevamente me acuesto en la silla.
Bankotsu me rodea sentándose a mi lado derecho. Me duele verlo con ese cabestrillo porque de no haber salido corriendo detrás de él, no hubiese salido lastimado, así que le toco la mano en señal de disculpa, pero él niega quitándomela.
—Es parte de mi trabajo.
—¿Salir siempre herido?
—Cuidarte.
Eso me hace volver a suspirar y acomodo el respaldo del asiento para quedarme sentada y no acostada como estaba segundos atrás.
—¿Cuándo podrás estar de nuevo en las filas?
—Inmediatamente.
—Llevas un cabestrillo —sentencio molesta.
—No será un problema.
—Tuviste una cirugía.
—Fue hace 3 días.
—¿Cuál es tu decisión Sui?
—Puede decir lo que quiera, pero al final será mi decisión.
—Ban... —tarareo su nombre para que deje hablar al otro.
—En mi opinión —interviene el aludido—, creo que con 7 días más podría estar mejor.
—Entonces tendrás ese descanso de 7 días —ordeno.
—Kagome... yo...
—Eso me facilita las cosas, ¿sabes? De esa forma tendré la mejor excusa para quedarme en este fuerte —el gesto de sorpresa en su rostro me hace reír.
—¿Te quedarás... aquí? —pregunta con sorpresa Sui y los dos se vuelven a ver.
—Sí.
—¿Encerrada durante los próximos 7 días? —recalca Ban.
—Sí. Tengo que hacer mucha investigación y arreglar unos asuntos, así que el tiempo no podría llegar mejor, así que vete a descansar ¿sí? Sabes que la seguridad de aquí es a nivel del Pentágono, hasta el momento nadie ha podido violarla y en todo caso, Renkotsu y Jakotsu están a mi disposición.
—¿Es una orden?
Me levanto con elegancia acomodando mis anteojos en el asiento y parándome frente a él de tal manera que mis senos casi quedan a la altura de sus ojos.
—Es una orden, Bankotsu.
—Entendido, jefa.
Eso me hace reír, así que me giro y entro a la piscina haciendo un perfecto clavado y empiezo a nadar, he descubierto que mi ansiedad pasa cuando estoy en el agua, así que los próximos 30 minutos me ejercito de esa manera ante los ojos de mis dos íntimos guardaespaldas.
Al salir, veo que todavía ambos están sentados esperándome.
—Creí que habíamos terminado.
—Bankotsu no está convencido que realmente sepas cuál es tu condición.
—¿Mi condición? —pregunto sin entender secándome mi cabello con la toalla de pie frente a los dos.
—No quiero que dejes los inhibidores por ningún motivo —sentencia bastante serio y Ban solamente asienta—. Hablaré con tu padre al respecto, hay unos nuevos supresores que me gustaría que los tomaras, las feromonas de ese tipo son bastante fuertes, creo que incluso más que las de tu padre.
—Me parece perfecto, solo espero que papá tenga los suficientes huevos para imponerse a mamá en este caso, fue por ella que los dejé hace días atrás.
—Le haré ver a lo que podríamos enfrentarnos.
—Solo... no le digas... el efecto... que tuve... por favor Sui —ambos se vuelven a ver.
—Está bien. Me parece sensato, creo que tu padre es capaz de hacerlo comida de tiburón si se da cuenta.
—Y, según lo que Renkotsu pudo observar, ese tipo no es alguien de fiar, creo que de ahora en adelante deberemos de fortificar tus salidas —expone Bankotsu.
—¿Quieres decir exponer a alguien más?
—Sí.
—No —asevero.
—Pero Kagome —se levanta de un solo Ban intentando convencerme.
—No voy a ceder en esto Ban. Hasta donde sabemos, el detective Kouga cree que yo siempre ando resguardada por 3 de ustedes, nadie podría saber que son 7 los que guardan mi espalda de diferente manera, si necesitamos algo más sería fortificar los ojos de Mokotsu.
—Dudo mucho que ese maldito geek quiera que alguien lo ayude —asegura con fastidio Sui.
—Entonces si no lo necesita confiaré en sus instintos —los señalo con mi dedo—. Estoy segura de que incluso sabe a la perfección que estamos los 3 aquí hablando.
Ambos se ponen a reír sin negarlo.
—No quiero exponer a alguien más, ¿entendido?
—Entendido.
—Lo más importante es que tengas en cuenta tu condición como omega Kagome.
—¿A qué te refieres Sui?
—Fue tu primer celo...
—Lo sé... —cierro mis ojos agachando la cabeza negando—. No me lo recuerdes por favor.
—Por lo pronto sabemos que tu celo duró solo un par de minutos, porque pude controlártelo por medio de los inhibidores, además de un calmante que te dejó noqueada casi durante 12 horas, pero en ese periodo experimentaste una fiebre bastante alta, a tus padres les aseguré que ese había sido el resultado del estrés al que habías estado sometida, especialmente porque tenías una previa condición de agotamiento por tus citas con los alfas a los que tu madre te había convocado.
—Eso te lo agradezco, espero que mamá entienda la seriedad en este asunto.
—O se apresurará a que encuentres a tu alfa para que te marque —veo a Ban.
—Recuerda —interviene Sui y lo vuelvo a ver a él—, una vez un alfa te marque clavando sus colmillos en ti, haciéndote sangrar y bebiendo tu sangre, solo serás capaz de tener una reacción con sus feromonas, podrás oler las de otros, pero no tendrás reacción.
—Lo sé... —respondo con fastidio.
—Tu madre accidentalmente le dijo a ese tipo que todavía no estabas marcada y si él llegase a hacerlo...
—¡¿Cómo crees?! Por supuesto que no dejaría que ese detective hiciera algo así.
—Cuando estás en tu ciclo de calor, no puedes pensar racionalmente Kagome... creí que ese punto te había quedado claro.
Eso me hace gruñir.
He estado de pie frente a ellos que han estado sentados todo este tiempo. Le pido a Suikotsu que acerque una de las sillas de metal para sentarme y que ellos estén frente a mí en las sillas reclinables.
—Pero si a mí me afecta de esa manera, a él tendría que causarle el mismo efecto ¿verdad?
—No lo sé... cada alfa es bastante cuidadoso con sus reacciones. Tu padre por ejemplo, solo hay dos personas que le conocen su Rut, es decir su ciclo de celo, una es tu madre y otra su médico y mano derecha.
—Hosenki —susurro y Sui asiente.
Hosenki Kizu, un viejo de casi la edad del abuelo, cabello gris corto, facciones delgadas y fuertes, ojos negros y piel bastante pálida, nunca me ha caído bien, pero fue la mano derecha del abuelo en su mejor época y se congració de alguna manera con papá de tal manera que consiguió seguir siendo la mano derecha del siguiente sucesor. Ha demostrado su fidelidad en varias ocasiones, tanto para él como para el clan entero.
—Sui, ¿crees que mis feromonas no lo afecten tanto como las suyas me afecten a mí?
—Es difícil saberlo, en la condición en la que te encontrabas no pudiste difundir las tuyas, por eso fue por lo que él no se vio tan visiblemente afectado.
Me pongo bastante seria, ¡por eso odio ser una omega! El Rut de los alfas es menos peligroso que el ciclo de calor de los omegas, aunque algunos alfas dicen exactamente lo contrario a lo que yo creo.
—Ustedes los betas tienen las de ganar, sus sentimientos son más verdaderos y no se ven influenciados por algo tan estúpido como las feromonas —reclamo gruñendo y frunciendo mis labios—, pero voy a vencer esta condición.
—Kagome...
—Eso es imposible.
—No me importa si es imposible o no Ban, no voy a dejar vencerme por algo tan estúpido como esto, no quiero ese tipo de control. ¿Alguna otra advertencia más Sui?
—En caso extremo, nunca tengas relaciones en tu calor de ciclo Kagome especialmente si éste coincide con el Rut de un alfa, de lo contrario un embarazo será inevitable.
—¿Qué pasa si él está en celo... y yo no? —Sui niega.
—Las feromonas de los alfas son dominantes, aunque no estés en celo podría provocártelo, mira lo que pasó 3 noches atrás, dudo mucho que ese tipo hubiese estado en celo y estar de servicio como si nada, sin embargo tú reaccionaste ante él.
—Pero si continúo con mis inhibidores... —reclamo desesperada y mi voz parece más chillona que nunca.
—Sería demasiado arriesgado.
Eso me hace vibrar fuertemente mi corazón, claro que lo sabía desde un principio, he disfrutado del sexo pero porque he querido y así lo he deseado, he jugado de esa manera con ellos dos, pero nunca lo he hecho durante un celo.
—Pero si estamos hablando que Kagome cede ante las feromonas de ese tipo, ¿cómo podría detenerse?
—Al no estar con los inhibidores y rechazarlas deliberadamente y contenerse, el cuerpo de Kagome se revela, lo que la hace entrar en su celo —le responde a Ban y luego me vuelve a ver a mí—, y lo que quiero que entiendas es que a pesar de que puedas estar con los medicamentos más fuertes que pueda conseguir para ti, la atracción aun persistirá, tal vez no tanto como para perder la cabeza y el control, así como pasó en tu apartamento, pero si para solo pensar que lo único que quieres es sexo con él, en ese caso podría...
—Podría hacerlo caer...
—¡No podrías hacer caer a un alfa Kagome, es estúpido! —salta terriblemente enojado el de trenza—. ¡Eso es una locura y sería exponerte irresponsablemente!
Me acerco a él levantándome molesta de la silla y le pongo mi dedo en su cuello, justo sobre su manzana de Adán.
—Vuelve a llamarme estúpida Ban y aunque mi corazón se parta en mil pedazos y pase llorando toda una vida, no dudaré en cortarte el cuello.
Nuestros ojos se encuentra y él baja la cabeza alejándose de mí.
—Perdona —se disculpa sinceramente y lo suelto.
—Hablen con Mokotsu, necesitamos todo lo que él pueda conseguir del detective Taisho.
—Sí —responden ambos.
Les pido que me dejen sola y ambos lo hacen. Hemos hablado demasiado y ahora tengo que descansar. Lo bueno es que el caso de la explosión de mi apartamento ha terminado, por lo tanto, espero que cualquier interacción con el detective Sesshoumaru Taisho también haya concluido.
Es la primera vez en toda mi vida que me siento tan nerviosa, papá siempre me ha dicho que debo de tener cuidado, he crecido con esa pauta ya que desde un principio me dijo que algún día me convertiría en su sucesora, y la mesa de los jefes está rodeada de puros alfas depredadores. He estado en 5 reuniones en toda mi vida, la primera vez fue cuando cumplí los 15 años, me sentía nerviosa con tipos y tipas 15, 20, 30 años mayor que yo, sentí los olores de cada uno, pero pude controlarme.
Incluso hubo uno de sus guardaespaldas, un alfa idiota de baja categoría, que desprendió sus feromonas deliberadamente, lo siguiente que supe es que le tuvieron que dar de baja ya que debido a "cierto incidente" después de la reunión tuvo un accidente que le hizo perder las ¾ partes de su intestino.
No voy a ceder ante el instinto, esa no soy yo, si alguien cae, tendrá que ser ese maldito detective.
