Capítulo 2
Ciertamente no es bueno dirigiéndose, el portador de la maldición observo con atención el mapa que le había otorgado la reina para su misión, ella le ha indicado el punto exacto donde se esconde aquella secta, normalmente debería haber llegado rápido al lugar, excepto que después de siglos recorriendo los mismos caminos una y otra vez simplemente se le olvido como dirigirse sin conocer previamente el camino y en una zona tan abierta como lo es Feoh eso de dirigirse es difícil.
-Pareces un tanto perdido- Pronuncio una voz femenina justo detrás del caballero.
Este se dio la vuelta y miro hacia abajo para darse cuenta de quien había hablado, una chica de un metro sesenta y cinco, pelo azul oscuro corto con algunos pequeños mechones sobre la frente y lentes óvalos, ojos verde oscuros y vestida con una camisa noble blanca, una falda que llega hasta sus muslos y que pasa por su vientre unas medias largas negras que logran cubrir sus muslos y unos zapatos negros igualmente, una chica linda ciertamente con rasgo finos…como todas las mujeres que ha visto en Oestia, en Drangleick conoció mujeres y aunque solo pudo hablar con un total de cinco y una de ella era una gata y la otra una anciana, las otras tres aunque bellas a su ver no parecían estar al nivel de las mujeres que ha conocido hasta ahora en Oestia aunque puede que su poco interés por las mujeres juegue en eso.
-Lo estoy, he de ir a este lugar, pero no logro…bueno ni siquiera he logrado salir de la ciudad- y eso es cierto, se había perdido en la misma ciudad obvio se encuentra decepcionado de si mismo.
-Ho, te puedo ayudar con eso, me presento mi nombre es Shalia Lernaturk, maga de los caballeros del iris, un placer Juncell- ante el hecho de que la chica supiera su nombre el peliblanco levanto una ceja algo que la chica no pudo ver debido a que el moreno se había puesto su casco luego de salir del castillo -Alicia llego echa una furia con nosotras hablándonos sobre ti…me sentí un tanto curiosa sobre ver al gigante caballero así que salí a buscarte, pensé que pasarías por una taberna antes de irte-
-No tengo interés alguno en ir a una taberna, mientras más rápido cumpla esta misión mejor- la peli azul dejo escapar una sonrisa al escuchar la dedicación del caballero.
-Ya veo, ten esto- la chica hizo un rápido movimiento de mano haciendo aparecer un cristal azul el cual adelanto hacia el moreno -Es un cristal de guía, te enseñara a donde debes de ir eso debería ser suficiente para que no te pierdas en tu camino, y cuídamelo son caros esas cosas, en fin, espero verte entre nosotras más tarde Juncell gigante caballero- y dicho aquello la peli azul se comenzó a alejar dejándole con aquel extraño cristal.
Curioso encuentro, aunque ya conoce a una de sus futuras compañeras y contrariamente a Alicia ella si que parece ser mas agradable, en fin Juncell sostuvo aquel cristal en su mano se supone que ha de enseñarle el camino a seguir, intentaba pensar en como usarlo pero tal parece no necesito pensar mucho, el cristal se ilumino por una parte solamente dejando otra parte oscura, supuso entonces que ese es el camino, por donde se ilumine el cristal, con tal guía se le hizo simple salir de la ciudad y seguir su camino.
Ciertamente Feoh es un hermoso lugar comparado a Drangleick obvio, arboles por todos lados, ríos con peces nadando en su interior, paisajes hermosos lejos de lo depresivo que resultaba ser el reino de Vendrick, aún subsiste la pregunta en su mente si Oestia es solo una versión futura de Drangleick hasta ahora no había visto nada que vaya en tal sentido, ni el castillo ni Majula ni nada, pero en su mente no cabía otra posibilidad, se ha de encontrar en un tiempo futuro al suyo, después de todo el tiempo se tuerce y se retuerce ya había viajado al pasado con anterioridad, porque no viajar al futuro, aunque claro, cabría preguntarse cómo, lo último que recuerda es haberse estado enfrentando a Velstad como lo había echo ya tantas veces haber hecho un paso en falso y morir por la campana del caballero para despertarse en Oestia y no en la hoguera de aquel oscuro lugar en el cual habitaba Vendrick.
Tenia muchas preguntas pero lo mas seguro es que ninguna le fuera respondida en el momento, tal vez si intenta encontrar respuestas con los magos de Oestia…aunque eso sería revelar su identidad como señor oscuro, hasta ahora lo ha dejado en secreto sin saber verdaderamente el porqué, nunca fue algo de lo que avergonzarse el ser un señor oscuro, aunque visto la mala connotación que tiene el termino Oscuro en Oestia lo mejor sería evitar dar tal información sobre el por lo menos hasta que tengan confianza.
En fin, luego de horas recorriendo los caminos de Feoh este se encontró ante la cueva en la cual se refugia aquel culto, delante de la entrada se podían observar dos cadáveres calcinados y empalados aquello con el objetivo de aterrar a cualquier iluso que quisiera adentrarse en ese lugar, obvio tal cosa no le provoca ni un poco de pavor.
Ningún tipo de amenaza podria, había muerto de tantas formas diferentes en sus viajes que dejo de temerle a los peligros mortales, morir empalado o calcinado fue algo que pudo sentir más de una vez y aunque no son recuerdos ni sensaciones agradables supo soportarlos y levantarse una vez mas para continuar su camino, pero no temer no es igual a no ser cuidadoso.
El moreno mantuvo su armadura de caballero real una de las primeras que había obtenido comparada a aquel mercader con quien compartía tono de piel y seguro país de origen aunque eso ultimo no lo recuerda, esta vez no lo acompañaría su espada bastada demasiada larga para poder llevarla en una cueva, tomo de su caja sin fondo una maza reforzada con titanita y el escudo del águila plateada también uno de los primeros escudos que poseyó comprado a la misma persona a quien compro la armadura, estando todo su equipo reforzado con titanita podria resistir hasta la furia de los dioses lo cual le daba seguridad sobre qué tan buena es su defensa.
La maza es un arma buena para luchar en espacios cerrados, es corta y no pide grandes movimientos de izquierda a derecha para dar efecto siendo su mayor fuerza el golpe de arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba, podia haber tomado una espada corta pero dependería demasiado de estocadas, ya con su arma y escudo listo solo le quedaba a armar su cinturón para tener rápidamente a disposición herramientas, su frasco de Estus siempre a su lado, gemas de vida para curarse en caso de que se quede sin Estus, cuchillos de lanzado para tener una rápida opción de combate a distancia, y bombas de fuego por si necesita eliminar a varios enemigos al mismo tiempo además de unas mariposas de fuego para mantener su antorcha encendida, en cuanto a anillos siempre dos que nunca deben faltar el anillo de vida que mejora su salud y le permite aguantar más ataques de lo normal el anillo de Chloranthy con el cual recuperaría su aguante mucho más rápido y le permitiría durar mas tiempo en combate y para los dos últimos tuvo que pensar un poco más, al fin se decidió por el anillo del tercer dragón y el anillo del Simplón, el tercer dragón aumenta sus cualidades físicas permitiéndole durar mas tiempo en combate y aguantar mas al igual que cargar mas peso mientras que el anillo del Simplón le hace invisible cuando rueda lo cual suele despistar a los enemigos y es muy bueno para dar ataques sorpresas luego de esquivar.
considerándose equipado y listo el no muerto encendió su antorcha y se adentro en aquella cueva, teniendo su antorcha hacia adelante el podia ver unos cuantos metros ante suyo lo cual le permitiría ver llegar cualquier enemigo y prepararse en consecuencia, teniendo su maza en la otra mano también esta listo para golpear lo primero que salga de forma agresiva, había puestos todos sus sentidos al máximo intentando captar el mínimo indicio de amenaza, aunque lo único que sintió fue un muy desagradable hedor.
Una mueca se formó en su rostro al sentirlo, por primera vez puede decir que es un olor desconocido o por lo menos en parte, toda la cueva esta inundada de un putrefacto olor a sangre y excrementos, eso lo había sentido en las alcantarillas de Drangleick y en el Torreón de Aldia, pero había algo más, un olor desagradable por su gran cantidad pero que no lograba ubicar en su memoria aquello no le agrado para nada, si es desconocido entonces no tiene forma de saber como enfrentarlo y de preferencia pediría no morir ya que no sabe si al morir volverá a Drangleick como siempre y perdería para siempre a Oestia, después de todo el lugar le esta comenzando a agradar.
Luego de caminar durante varios minutos sonidos comenzaron a hacerse presentes en el lugar, sonidos extraños que tampoco tienen cabida en su experiencia, claro puede escuchar gritos y también puede escuchar el sonido de la carne siendo arracada y huesos siendo triturados los había escuchado muchas veces de primera mano siendo obviamente sus huesos y carne los cuales emitían tal sonido, pero había otros extraños que no lograba entender algunos provocados por la boca de hombres y mujeres y otros…bueno no sabría.
Con el objetivo de llegar con el elemento sorpresa este apago la antorcha y tomo el escudo y poniendo este último delante se avanzo del todo saliendo por fin del gran pasillo por el cual había caminado hasta ahora y llegando a una parte de la cueva enorme gracias a que el lugar esta iluminado por antorchas pegadas a las paredes pudo observar el terrorífico y repugnante espectáculo, hombres mujeres y niños cubiertos con una capa echa con la piel de una cabra negra se encuentran pegando sus cuerpos teniendo relaciones brutales entre ellos el suelo se veía cubierto de sangre y viseras además de un líquido blanco creando de tal forma un liquido con un hedor fatal, paseando su vista por el lugar el caballero logro notar como mujeres, niños y hombres gritaba, y lloraban ante las violaciones ofrecidas por otros mas y en la cima de tan desagradable espectáculo se encuentra una cabra gigante y amorfa de pelaje negro la cual en su boca ya tiene varios hombres y mujeres siendo aplastados por sus dientes mientras que otro grupo mas de mujeres se reúnen en su panza para lamer con una expresión lasciva lo que el no muerto supo reconocer como el miembro de aquel monstruo.
Ciertamente tal espectáculo no lo hubiera visto en Drangleick, aun así se mantuvo fuerte y intento ignorar lo más que posible el hedor del lugar y los gritos y gemidos de aquellos miembros del culto dedicado a aquella cabra monstruosa, su misión es acabar con el culto y es lo que hará, este tomo uno de sus cuchillos de lanzado y con fuerza lo envió hacia un ojo de aquella cabra de cinco ojos y de cuernos antinaturalmente largos y amorfos, el monstruo dejo escapar un grito de ultra tumba en cuanto recibió el cuchillo atrayendo la atención de todos los presentes los cuales luego observaron al gigante caballero, este ultimo levanto su escudo y observo como la gran mayoría de personas en el lugar corrían despavoridos hacia el con obvias ganas de matarle, una bomba de fuego fue suficiente para acabar con el primer asalto de aquellos alienados.
El segundo lo aguanto su escudo sin problema alguno, había aguantado golpes de monstruos y dragones no son unos cuantos humanos y elfos de poca monta que lograran romper la defensa del formado caballero, este último movió el brazo en el cual se encuentra su maza directo hacia la cabeza de uno de aquellos seres en cuanto el metal y el cráneo se encontraron este último se volvió una maza pulposa roja que cubrió rápido al resto de atacantes y así comenzó la masacre unilateral.
Un golpe era mas que suficiente para acabar con aquellos hombres y mujeres, cráneos hechos pedazos, abdomen destruidos, miembros arrancados, todo provocado por la maza movida por la brutal fuerza del caballero, ninguno de aquellos pobres diablos tiene una oportunidad contra él, hasta el más débil de los Hollows los supera en fuerza y resistencia, aun así ellos siguen balanceándose hacia el guiados por la furia de ver a su bestia de culto herida, misma bestia que se veía cada vez mas aterrada notando como el caballero acababa con sus siervos sin remordimiento alguno y se acercaba cada vez más, mientras el no muerto masacraba logro notar algo, aquel monstruo es demasiado grande para poder salir de la cueva y no parece haber más entrada o salida que la que el tomo, además parece ser muy grande para moverse con total libertad por el lugar ya que el monstruo cabra mide varios metros de altos parece ser incluso mas grande que la autoridad de las ratas, entonces le quedo claro al caballero que dicha bestia había atraído tal culto hacia ella para abastecerse en comida porque de lo contrario no podria hacerlo…repugnante ser fue lo que pensó Juncell.
El ultimo miembro del culto cayo ante su maza el suelo repleto de cadáveres despedazados daría pesadillas hasta el más valiente caballero pero a Juncell eso no le hizo ni pio ya había echo masacres antes no es la primera y seguramente no será la última, la cabra comenzó a lanzar bramidos de terror viendo al caballero acercarse cada vez mas con su arma lista para acabar con ella, el gordo animal no parece ser capaz de defenderse y eso que el demonio de la codicia también era un ser gordo y tenía más espíritu de combate que la cabra negra ante él, pero no esperaba nada viniendo de un ser que usa a los demás para nutrirse en vez de cazar su propia comida, en cuanto llego con la cabra este levanto su maza y con fuerza y furia la hizo caer varias veces en el cráneo de la cabra destruyendo la cabeza de esta y volviéndola una maza amorfa de sangre pelo y huesos, odia los seres como esa cabra, seres traicioneros que no se honran a pelear de frente cobardes que usan a los demás.
En fin había acabado con el culto y eso es lo importante, miro a su alrededor notando algunas personas aun vivas en el lugar esas personas no parecían ser miembros del culto mas bien todo lo contrario víctimas, probablemente capturadas o atraídas al lugar sin saber la verdadera naturaleza del culto, niños hombres y mujeres rodearon al gigante caballeros muchos heridos todos sin ropa y algunos incluso con miradas vacías y asqueadas, es la primera vez que ve un tal espectáculo al igual que es la primera vez que salva personas, en Drangleick nadie necesitaba ser salvado o podia ser salvado.
Junto a las victimas del culto el peliblanco salió de aquella cueva, tenia que volver a la ciudad de feoh y anunciar su victoria, por si acaso tomo uno de los cuernos de la cabra gigante como testimonio de su victoria ante el culto y algunas capaz de cabra negra que usaban los miembros del culto, todo lo guardo en su caja sin fondo, pero lastimosamente no podia volver tan rápido a la ciudad antes que nada debía de acompañar a las personas que salvo a sus hogares…para los que aun tenían el culto estaba compuesto de una gran cantidad de personas muy bien pudieron destruir pueblos y secuestrar cuanta gente pudieron o capturar familias, entre los sobrevivientes del culto ninguno quedo sin secuelas lastimosamente para ellos, Juncell no podia compartir su pesar el no fue victima de todo lo que ellos fueron e incluso si lo hubiera sido seguro y ni lo hubiera afectado tanto, hace tiempo que su mente dejo de ser víctima de traumas o tal vez los había asimilado.
Tardo días en devolver a cada sobreviviente a su pueblo, los que no tenían donde volver los llevo consigo a la ciudad ya en el lugar simplemente les otorgo a cada uno de ellos una cimitarra de Melu, pensó que aquello tal vez los ayudaría a hacerse una nueva vida se supone que esa cimitarra es muy cara y con la cantidad de viajes que hizo aquel viejo canalla le había regalado un montón, deshacerse de unas cuantas no le hizo mal además son inútiles para la lucha por su diseño, echo aquello se alejo de los sobrevivientes y volvió al castillo encontrándose nuevamente ante el rey, reina y princesa, ante los tres saco de su caja sin fondo el cuerno de la cabra tan grande como el y las capas de cabra que había tomado aquello debía ser prueba suficiente, claro que la realeza se vio sorprendida al ver aquella caja sin fondo que había sacado el caballero, pero su sorpresa solo creció al ver el cuerno y las capas además que los testimonios de los sobrevivientes llegaron rápido a los oídos de la realeza aunque actualmente lo que mas sorprendida a la realeza de Feoh era notar la armadura ensangrentada del caballero no lo había limpiado y la sangre se secó dándole a su armadura de un natural noble una apariencia tétrica además del olor a muerte que lleva consigo.
-Está bien Juncell, pero por favor dese un baño y reúnase con nosotros en el patio del castillo- la reina señalo a una sirvienta para que viniera cerca del gigante moreno y se lo llevara a los baños.
Tenia un momento para respirar…algo raro, claro tenia a Majula y siempre descansaba en el lugar durante algunas horas antes de continuar con su viajes, pero esta vez es diferente, los baños de Feoh son muy agradables y sentir el agua cálida sobre su piel es una experiencia nueva, porque no recordaba haber tomado un baño nunca y obviamente las veces que se ahogo no cuentan como baño, el moreno observo su propio cuerpo por primera vez en mucho tiempo, notaba algunas cicatrices en su piel que se había concretizado con el tiempo debido a que muchas heridas prefería no curarlas y seguir adelante solo poniéndose un vendaje en aquellas heridas, claro que debería tener mas cicatrices pero bueno muchas se borraron por el Estus, las gemas de vida o el simple echo de morir y volver a la vida ya que cuando eso pasaba toda herida se borraba.
Luego de un tiempo en el baño el moreno decidió salir, y se vistió con la ropa que le había regalado Agdayne, una vestimenta muy buena y cómoda, vestido así salió del baño y se dirigió hacia el patio, en el lugar observo a Alicia y algunas tres chicas entre ella reconoció a la maga peli azul la cual le ofreció una sonrisa nada más verlo, en cuanto a la princesa ella parecía seriamente molesta, claro que ya había comprendido que ella no le agradaba su presencia en el lugar pero no esta para agradarle a la chica así que eso no le daba mucha importancia.
-Bien, Juncell como líder de los caballeros del iris y princesa de Feoh, te nombro oficialmente escudero, tú presencia será tolerada entre nosotras, pero eso no significa que posees el rango de caballero o estas a nuestro nivel- Por alguna razón la voz de Alicia parecía tener cierta malicia al decir esas palabras como si viniera de adquirir una gran victoria en contra de un molesto enemigo.
Claro que el objetivo de la princesa es hacer sentir menos al caballero dándole un rango y cargo que normalmente solo se les da a novatos y de vez en cuando a plebeyos, pero Juncell no tiene ni la más mínima idea de que es un escudero y incluso si lo supiera no le molestaría ostentar ese rango, por ello fue por lo que hizo una leve reverencia respetuosa en dirección de Alicia aceptando su cargo sin queja alguna para decepción de la rubia.
Echa aquella formalidad Alicia dio por zanjado el tema y aun molesta comenzó a alejarse del lugar dejando a Juncell con los tres miembros de los caballeros del Iris, Shalia se acerco hacia el moreno observando con curiosidad los ropajes que lleva este, como maga y mujer de sabiduría logro reconocer la calidad de la vestimenta y su diseño desconocido en Oestia.
-Es bueno verlo de nuevo Juncell y en un solo pedazo, algunas malas lenguas apostaban que no volvería- pronuncio la peli azul dirigiendo una mirada a las dos chicas que también se habían quedado en el lugar.
-Sin su ayuda no hubiera llegado muy lejos…literalmente- este adelanto su mano con el cristal que la chica le había otorgado días atrás, tal herramienta fue útil para el no muerto, aunque espera no volver a necesitarla nunca más, sería una vergüenza no poder dirigirse.
-así que lo ayudaste al fin y al cabo, eso nos lo habías escondido, si Alicia se entera no pararas de escuchar sus quejas- Juncell presto atención a la chica que venia de expresarse, mas o menos del tamaño de Alicia, pelo rojo tirando al naranja largo hasta la mitad de su espalda, un cuerpo menos voluptuoso que la princesa y un rostro también menos atrayente aunque su belleza es grande, pero lo que mas trajo dudas a la mente del no muerto fue la armadura que porta la chica o más bien el intento de armadura piezas de metal que solo cubren sus pezones e intimidad…no existe protección alguna en tal vestimenta.
Y la otra chica igual lleva la misma armadura, aunque ella tiene el pelo negro y mas corto un poco mas pequeña que su compañera pelirroja sin nada mas de especial.
- ¿Porque llevan esos pedazos de metal? No protegen nada- al fin de cuenta hizo la pregunta que no dejaba de molestarle si estaría en Oestia durante un tiempo lo mínimo seria entender las costumbres del lugar.
Ante tal pregunta las mujeres solo levantaron una ceja y miraron su cuerpo y "armadura" algo que atrajo la diversión de la peli azul la cual contrariamente a sus aliadas lleva ropajes más comunes, aunque no por ello menos atrayentes.
-Las armaduras no sirven contra los monstruos y el acero es escaso en Oestia, estas vestimentas distraen a los monstruos y da aperturas a las guerreras además de llevar poco peso encima y poder moverse mejor, recibir un golpe de un monstruo no es una opción son demasiado fuertes, la única opción es esquivar- explico la peli azul…aunque esa explicación no convenció para nada a Juncell si la armadura no servía entonces simplemente usaría ropa cómoda pero no andaría casi desnudo por el campo de batalla -Siento que eso no te convenció, supongo que donde vienes no es así, pero tienes que entender que en Oestia el cuerpo de la mujer es considerado algo sagrado y mientras mas se ve del cuerpo mas pureza resalta una mujer, es un orgullo para nosotras dejar aparente nuestra piel, la alta reina Celestine por ejemplo lleva solo una tela que cubre muy poco su cuerpo demostrando su hermosa y pura piel de diosa renacida-
Supuso que de alguna forma eso tenia sentido, la poca cantidad de metales, más tradiciones forzaron a las mujeres de Oestia a llevar lencería metálica prefirió no preguntar mas y solo dejar la cosa ser, las costumbres de Oestia son extrañas y seguro no la entendería todas a la primera, ahora lo importante es hacer equipo con sus compañeras y saber como trabajar con ellas, seria la primera vez que trata con tantos aliados a la vez la verdad.
-Bueno te presento a la lanza y arco de nuestro grupo, Luisa, y Calina- nuevamente Shalia hablo presentando a sus amigas las cuales al igual que Alicia no parecían muy contentas con la presencia del gigante caballero.
Una leve reverencia fue el saludo que recibieron de parte de Juncell, si lograba entender bien el grupo se encuentra compuesto de las siguientes chicas, Alicia la líder y espadachina del grupo, Shalia la maga y tal vez cerebro del grupo, Luisa lanza del grupo, Calina arquera del grupo, y en cuanto a el…bueno en sus viajes y encuentros con otros mundos logro darse cuenta que un grupo con diversas cualidades es lo mejor supuso que seria el tanque y tiene la armadura perfecta para ello.
Y así los días comenzaron a pasar, durante su tiempo con los caballeros del Iris Juncell noto diversas cosas, la primera es que Alicia no solo lo ve de mala manera si no que no confía en él, segundo Shalia es amable pero no puede esconder el echo de que fue encargada de vigilarlo obviamente por Alicia y tercero que Alicia lo mantiene alejado de todas las reuniones estratégicas del grupo mandándolo a patrullar la ciudad, no le molesto eso, confiar en alguien es difícil y aun mas si es un completo extraño salido de sabrán los dioses donde.
también se informó de muchas cosas interesantes, primero Oestia solo es un país en un gran continente, Oestia es el nombre del país donde se encuentran siete reinos Feoh, Ur, Geofu, Ken, Rad, Ansur, y por ultimo Thorn, cada reino tiene a su reina y gobernante pero todas estan bajos las ordenes de la reina suprema de Oestia Celestine Lucross una alta elfa que se supone es la rencarnación de una diosa conocida como Laurendeau, al norte de Oestia se encuentra el Reino de Carnam también conocido como tierra de monstruos gobernado por la reina oscura Olga Discordia la cual esta en guerra contra Celestine, la razón es desconocida para el moreno.
Las mujeres son mayoritarias en el continente hasta el punto en el cual por cada siete hombres tienen un total de diez mujeres, eso explica porque las mujeres ocupan la mayoría de cargos importantes siendo Oestia una tierra matriarcal eso explica también el poco peso político del rey de Feoh que esta como adorno en el trono, y por ultimo y no menos importante, no encontró nada de Drangleick, ni en los libros más antiguos encontró aquel nombre o alguna descripción que se asimilara, aquello le inquieto ¿Cuánto tiempo habría pasado como para que no quede nada de Drangleick? O tal vez ya no está en Drangleick si no que esta en otro mundo, pensar en eso solo vuelve más inquieto el portador de la maldición.
-Otra vez metido en la biblioteca Juncell- el moreno elevo su vista para notar a la reina Eliza, había hablado poco con la mujer en los últimos días, tal vez porque ella esta ocupada reinando y el ocupado aprendiendo cosas sobre Oestia.
-Oestia es un nuevo mundo para mí, he de informarme, aprendí que la información muchas veces puede valer más que una buena espada- La reina se sentó justo delante del caballero, a pesar de estar los dos sentados la diferencia de tamaño se nota y mucho.
- ¿Cuánto años tiene? Veinte, tal vez veinticinco, y aun así habla como un veterano de cientos de batallas, y no lo digo solo por lo que viene de decir, su forma de hablar, de pararse, ¡sus piernas parecen estar siempre listas para esquivar algún ataque y sus manos para levantar un escudo!¡INCLUSO AHORA!- La reina saco con velocidad una daga la cual llevo hacia el cuello del moreno este en un rápido movimiento se lanzó hacia atrás chocando contra un muro -Lo ve…siempre esta listo para la batalla, ni siquiera yo o mi hija estamos así incluso Claudia que es paranoica como ella sola, dígame Juncell ¿qué clase de vida vivió? para ser como es-
Entonces el no muerto entendió que aquel ataque sorpresa no era mas que una forma de la mujer de probar su punto, se sintió torpe por caer en tan estúpida trampa y se sintió bien por no responder al instante con agresividad ya estaba a punto de sacar su diente de dragón y comenzar el combate, pero esa manía de esperar siempre los ataques del enemigo para adivinar su patrón fue lo que salvo a la reina o tal vez a él…quien sabe la reina no lo parece pero puede esconder algún poder.
-Soy mas viejo de lo que aparento su majestad, y mi vida se conformó únicamente de batallas, no tengo miedo en admitir que no se como vivir en paz porque a decir verdad nunca la conocí mas de unas cuantas horas en las que me paraba a descansar- volviendo a su asiento Juncell observo con atención la mujer por si ella volvía a intentar algo, puede que hubiera sido solo una prueba pero hasta ahora no ha llegado a comprender como funciona la mente de la mujer ante él.
-Ya veo, la guerra no perdona a nadie, en fin estoy contenta de que su mano y cualidades se orientaran hacia Feoh, necesitamos guerreros hábiles aquí, somos el primer escudo contra Carnam si caemos los otros reinos caerán uno tras el otro- dicho aquello la reina se levanto de su asiento y dirigió su vista al moreno -debería ir a la ciudad y pasar por la iglesia Juncell, esta guerra dejo muchos huérfanos y si bien las niñas me tienen a mi y mi hija como modelo a seguir, los niños también necesitan un héroe con el cual soñar ser algún día-
Viéndola irse del lugar Juncell levanto una ceja no entendiendo el punto de las palabras de la reina, héroe…esa no seria la palabra que el elegiría para describirse a sí mismo la verdad y tampoco se considera un modelo a seguir, mucho menos después de lo que hizo en varias ocasiones pero supuso o por lo menos creyó que aquello solo era una prueba que la reina le estaba dando, tal vez quiera ahora probar su moral luego de probar su fuerza.
