Capitulo 6
Luego de volver al fin de aquel viaje Juncell se separó del grupo de chicas para dirigirse a su habitación, situada en el castillo como miembro de los caballeros le otorgaron una habitación en el lugar donde vive junto a otros caballeros y sirvientes que sirven a la corona, al entrar a su habitación el moreno dejo escapar un pesado suspiro lanzándose sobre aquella cama la cual es demasiado pequeña para él aunque nunca se quejó del tamaño principalmente porque nunca durmió en tal cama, ventajas de no necesitar dormir.
Ahora sabiendo que no necesita dormir cabria preguntarse del porque se lanzo a aquella cama con tanto afán, bueno es debido a su estado mental, puesto que se encuentra agotado en aquel ámbito, debido a todas las reflexiones que tuvo tanto en la ida como en la vuelta de aquella misión, combinando aquello con la culpa que lo carcome debido a los evitables actos cometidos por el demonio cabra, se habían ido de aquel pueblo dejando mas un aura de derrota que de victoria y eso incluso ante las alabanzas recibidas a su llegada.
El demonio mato y devoro a los niños de aquel pueblo no sin antes abusar de ellos delante de sus propios padres, mismos padres que bajo su control se vieron en la obligación a hacer cosas inmundas para satisfacer la perversión de aquel vil ente, Juncell no podia impedirse pensar en que pudo haber evitado todo si tan solo hubiera puesto atención al echo de que no absorbió el alma del demonio la primera vez que lo derroto, era la primera vez que aquello le pasaba y por mucho que pudiera buscar mil excusas prefirió simplemente decirse a si mismo que esa sería la última vez.
El moreno paso varias horas tirado en aquella cama no durmiendo tan solo pensando, eso hasta que considero que ya era hora de solo continuar, se levanto de aquella cama y salió de la habitación, vestido con su vestimenta habitual de Agdayne este comenzó a patrullar como tenia la costumbre de hacerlo siempre, sus compañeros seguro cansadas por el viaje se encuentran en reposo pero visto que el no necesita tal cosa prefirió mantenerse atento y dar un paseo por la ciudad y al mismo tiempo patrullar.
Pero su plan de un paseo solitario se vio interrumpido por la presencia de la reina la cual se acoplo a su caminata sin dificultad y comenzó a caminar junto a el con calma, el moreno poso sus carmesí ojos sobre el cielo nocturno ha sabiendas de que no son horas para que la reina siempre ocupada de Feoh decidiera salir a pasear, aunque obvio el no es quien para decir eso así que se mantuvo en silencio y siguió caminando, la reina hizo lo mismo.
Horas pasaron y el dúo compuesto por el no muerto y la reina se movían entre las calles de Feoh con calma en un simple paseo nocturno que si no fuera por el tamaño del moreno y el cargo de la rubia seguramente pareciera un paseo de una hermosa pareja, si se ignora el echo de que desde el principio ninguno le ha dicho nada al otro.
- ¿Mi presencia es tan agradable que no necesita de palabras para entretenerse Juncell? - Pregunto la rubia manteniendo su tono sereno.
-Me agradaría decir que si, pero usted transmite mas un aura de estar tramando algo, lo cual no es mucho de mi agrado, los subterfugios nunca lo fueron- Por primera vez la reina pudo escuchar el tono de voz exasperado del moreno, se siente que tuvo una muy mala semana.
Aquel tono de voz no fue mal tomado por la reina la cual ya tuvo su reporte de parte de su hija la cual no dejo ningún detalle fuera ni siquiera el hecho de que el caballero de gran estatura pareciera decaído -Supongo que eso se debe a su antigua vida…todo era mas simples…me refiero a en cuanto ha objetivos, solo matar lo que se pongan delante, sin vidas inocentes que salvar, sin tramas que resolver- si bien al principio ella hacia clara ilusión al estado del moreno ante la perdida de vidas inocentes por su inatención lo segundo fue algo mas sutil.
-Sin necesidad de que le hable ya comprendió mucho de mí, eso de cierta forma fuerza mi admiración al igual que mis sospechas hacia usted, es una mujer misteriosa Dama Eliza- la reina sonrió escuchando aquellas palabras, se detuvo delante de un banco y le hizo seña al moreno de sentarse junto a ella.
Juncell obedeció notando que es la primera vez que observa aquella sonrisa en el rostro de la reina, una sonrisa genuina se sintió extraño verla así, no es la primera mujer que ve sonreír y cree recordar que no es la primera vez que ve sonreír a la reina, pero por alguna razón aquella sonrisa se sintió muy diferente a todas las demás.
-Supongo que ya vasta de secretismos entonces, como puede ver lo he estado probando si, moralmente, incluso físicamente, he buscado al igual que mi hija información sobre usted, antecedentes y no encontré nada, un hombre salido de la nada eso es usted Juncell, aun así, en cuanto lo vi supe que venia la hora de comenzar uno de mis planes para el futuro de Feoh- con esas simples palabras la reina ya tenía la total atención del moreno.
- ¿Cuáles planes y que tengo que ver yo con esos dichosos planes? - La reina nuevamente sonrió observando la vista ofrecida por el lugar en el cual se encuentran un barrio elevado de Feoh del cual se puede ver parte de la ciudad la cual se encuentra tranquila y silenciosa debido a la hora actual.
-Alicia será reina de Feoh cuando yo muera, eso puede llegar en cualquier momento, pero soy consciente de que mi hija es ingenua y demasiado monocromática en lo que se trata del mundo, para ella solo existe el bien y el mal sin matices me da pena admitir que es mi culpa por dejar su crianza entre las manos de su padre- La reina en esta ocasión llevo su vista hacia el moreno forzada a levantar el rostro para verle a los ojos.
En cuanto ella hizo eso el ambiente cambio de una forma que no le gusto para nada a Juncell, sin ni siquiera poseer ninguna cualidad para prever algún tipo de futuro ya sentía que lo que la reina estaba apunto de decirle no seria algo que el consideraría bueno por lo menos para él.
-Sin más rodeo Juncell…quiero que usted sea el esposo de Alicia y rey de Feoh- aquellas palabras tuvieron un efecto inmediato en el moreno dejándole pasmado por lo absurdo de la proposición más que por cualquier otra cosa.
-Su majestad, su hija me odia en el mejor de los casos, la gente de Feoh no pose ni confianza ni admiración hacia mi y la verdad yo mismo no solo no tengo ningún interés en reinar si no que además de ello no tengo ningún interés romántico hacia su hija, lo siento de decirle esto pero su plan es pésimo- la reacción del moreno provoco la risa de la reina otra vez una risa que de cierta forma le pareció extraña a la vez que agradable al moreno.
-Si soy consciente de estos problemas, pero mi decisión no esta tomada a la ligera, lo he observado Juncell lo he analizado, no es un mal hombre diría que es incluso el mejor partido para Alicia, el resto o se quiere solo acostar con ella o solo anhelan el poder que obtendrían por estar con ella, tengo que encontrarle un buen esposo a Alicia para que la ayude en su reinado si muero antes de que eso pase el inútil de su padre no tardara en casar a Alicia con uno de sus amigos y me niego rotundamente en que otro mequetrefe toque no solo el cuerpo de una Acturus si no también el trono- y con eso dejo en claro lo poco feliz que es en cuanto su relación con el rey de Feoh algo no muy difícil de notar en realidad.
-Me siento alagado…pero mi respuesta sigue siendo un rotundo no, puede que no conozca mucho de relaciones amorosas…principalmente porque en toda mi vida solo conocí un puñado, pero se que en esas cosas lo mejor es que lo dos se amen por igual de lo contrario…terminaría como usted con el rey- Lejos de tomar esas palabras como una ofensa la rubia asintió al moreno comprendiendo su punto -Además no tengo ganas de ser rey de nada- y aquello también lo entendió pero no lo acepto con tan buena gana.
-Las relaciones evolucionan Juncell, tal vez Alicia cambie su odio por amor y usted su indiferencia por ese mismo sentimiento, no pienso forzar ninguna relación entre ustedes así que puede estar tranquilo sobre eso, pero aun ahora sigo convencida de que usted es el mejor partido para mi hija y para Feoh, porque si el reino cae en manos de otro no pasara mucho para que caiga y con el todo Oestia…además si lo que le incomoda de casarse con Alicia es el compromiso de una sola mujer, sepa que la poligamia es aceptada en Oestia que yo no deje a mi marido hacerlo es otra cosa- obvio las ultimas palabras de la reina no cambiaron en lo más mínimo la decisión de Juncell.
- ¿Usted misma no la práctica? – Cabría esperarse algún plan o estrategia detrás de tal pregunta, pero no, tan solo tuvo la curiosidad de preguntarle a la reina del porque se contenta con un solo marido cuando es mas que obvio que lo odia.
-hipócrita seria de mi parte negarle la poligamia a mi esposo para luego usarla yo, si el pueblo se enterase de tal cosa seria algo molesto, puedo ser una reina y tener pleno poder sobre mi pueblo pero lo que le paso a mi hermana me deja en claro que uno ha de tener en cuenta que en tiempos de guerras el pueblo es un enemigo mas que tener en cuenta- Juncell levanto una ceja, sabe que Alicia tiene una prima debido a los libros que relatan la historia de los escudos de Oestia, también sabe que la madre de esa chica fue asesinada por una rebelión en Ur lo cual dejo aquel reino bastante debilitado.
-Entiendo, aun así, mi respuesta ante la proposición de comprometerme con Alicia sigue siendo un rotundo no- la reina simplemente alzo los hombros en señal de rendición, ya sabía que no podria cambiar en lo mas mínimo la postura del caballero.
-Volvamos al castillo, estoy cansada- Juncell asintió y se levanto de aquel banco para volver junto a la reina al castillo de Feoh.
Pasaron unos cuantos días desde ese entonces y Juncell noto que la reina habia mentido sobre eso de no forzar su relación con Alicia, porque de la noche a la mañana los dos se vieron atribuidos tareas especiales de parte de la reina, tareas en las cuales les obligaba a convivir y pasar tiempo juntos, lastimosamente la princesa rubia es testaruda como ella sola y a pesar del tiempo pasado con el moreno este seguía notando el temor en sus ojos, también podia notar como cada vez que el esta cerca ella simplemente no soltaba la empuñadura de su arma.
Aquello le pareció curioso, todos saben lo que hizo contra el demonio y todos saben como fue que la pelea se llevó acabo, aun así Alicia es la única de los caballeros del iris que tiene tal comportamiento con él, Calina se volvió bastante amable, Shalia sigue siendo tan perfecta y Luisa ha comenzado a tener un comportamiento más tranquilo hacia él, pero Alicia…ella sigue con aquel miedo, supuso que se debe a la naturaleza naturalmente paranoica de la chica o algo por el estilo, puesto que no lograba explicarse como ella podia desconfiar cuando el resto confía en él.
Pero hubo un evento que cambio la rutina que se habia instalado, un mensajero llego con un mensaje de parte de la alta reina de Oestia, una reunión entre los escudos y el gran general Vault, los rumores no tardaron en esparcirse en su mayoría sobre el posible cercano final de la guerra, eso debido a que la alta reina no convoca al resto si no es algo sumamente importante.
Todo eso a Juncell le daba igual, los monstruos que amenazan Oestia constantemente son poca cosa contra él, aquel demonio lo fue ciertamente, pero según Shalia ese tipo de entes son raros y escasos y nunca se ha visto uno del lado de la reina oscura.
Los orcos, ogros y goblins suelen ser eliminados de un golpe por el moreno cosa que hizo que con la constante cantidad de misiones echas junto a Alicia redujeran juntos la influencia de los monstruos sobre las tierras de Feoh, eso desde el punto de vista de Juncell es una mejor forma de llevar acabo la guerra eliminar los enemigos rápido porque tarde o temprano se acabarían, pero como dicho antes él no es algún experto en luchas de ejércitos, es buen estratega si, pero solo manejando dos aliados contra mayoritariamente uno o dos enemigos.
Juncell habia sido llamado ha la sala de guerra aquel lugar del castillo previsto para estrategias militares, ya habia estado en algunas anteriores ocasiones en ese lugar debido a que la reina suele pasar todo su tiempo en esa habitación, pero esta es la primera vez que le llaman sin decirle la razón, en cuanto llego a la sala de estrategias y luego de estar obligado ha agacharse para entrar pudo notar muchas personas.
Lo primero que noto y mas que nada por el color de su pelo que destaca mucho fue una chica pequeña de un metro cincuenta, un rostro angelical y adorable con dos ojos azules los cuales le miraron con sorpresa, un cuerpo voluptuoso y eso a pesar de su baja estatura y obviamente un vestido muy descubierto mayoritariamente rosado y blanco.
Luego de notar esa nueva cara que por su descripción física supo reconocer como Prim Firore, el moreno paso su vista por la sala notando a Alicia, la reina y el rey además de un hombre mayor de un tono de piel oscuro, pero más claro que Juncell un poblado bigote gris, supo reconocerlo como el ministro de Feoh quien se ocupa de los asuntos del reino cuando no esta la reina y la princesa dejándole ese cargo al ministro y rey.
-Su majestad- Saludo el moreno con una leve reverencia dirigida ha la reina, Alicia y Prim al igual que para le rey ya que así dictan las costumbres en Oestia -He venido ante su llamado, pero no se me ha informado la razón de este mismo-
-Hemos recibido un mensaje, la alta reina y diosa renacida pide nuestra presencia, aparentemente todos los escudos de Oestia se reunirán junto al general Vault, pero eso ya lo sabe, si lo llame aquí es porque necesitamos a alguien capaz de llevar el trabajo de guarda espaldas para protegernos durante el camino a Thorn- ante las palabras de la reina el moreno levanto una ceja, no ha visto luchar a Eliza nunca pero si ha visto un poco de lo que es capaz Alicia, con ella y unos cuantos soldados debería bastar como para defenderse en un viaje.
-Lejos de mi la intención de faltar al respeto, pero ¿es mi presencia verdaderamente necesaria? - Obvio con lo que ha estado pasando los últimos días el moreno tomo aquello como un nuevo plan de parte de la reina para intentar acercarlo a Alicia y visto la mirada que puso la reina en cuanto el hizo su pregunta su teoría parece ser la cierta.
-Si bien tanto yo como mi hija podemos defendernos, mi sobrina aquí presente no es experta en el arte de la batalla, además ese mensajero no fue discreto todos saben sobre esta reunión y me temo que las fuerzas del a reina oscura podrían intentar detenerla mandando monstruos de alto nivel en contra nuestra, por eso pido la presencia de alguien que se capaz- Juncell se dio por vencido, no podia ganarle a la reina en ese jueguito de manipulación, no sabe si es que ella es muy buena o el muy malo, pero al fin de cuentas siempre le hacia aceptar este tipo de cosas.
-Entiendo, entonces estaré listo para cuando sea la hora de partir- el moreno estaba a punto de dar media vuelta cuando vio la mano de la reina alzarse.
-Justamente, partimos en unos cuantos minutos, se muy bien que usted no necesita preparación pues siempre lleva todo lo suyo encima, por ello me permití llamarle al ultimo minuto, bajemos a la plaza del castillo nos esperan- Por extraño que parezca el no muerto tenía la impresión de que si no aceptaba a la primera la reina usaría el echo de que se van en poco como jugada para convencerle.
En fin, un nuevo viaje, como en el primero Juncell no dispondría de ninguna montura muy débiles para su peso y muy pequeñas para su estatura, terminaría dañando el animal y este no iría tan rápido como debería, así que iría delante del carruaje junto al chofer, mientras que las tres féminas estarían dentro del lujoso carruaje durante todo el viaje.
En esta ocasión la reina le pidió a Juncell de tomar una armadura mas noble algo que le hiciera parecer como un buen caballero y no como una vestía de metal y piedra, no pensándolo mucho el moreno simplemente se vistió con la armadura de Syan y como arma tomo una simple alabarda, ya ni siquiera lleva los típicos anillos de siempre por el simple echo de que aparte del demonio cabra ninguna bestia le ha obligado a darle verdadera utilidad, tal vez en un futuro lo haga.
El viaje al palacio de la alta reina de Oestia no sería un viaje rápido ya que los dos lugares se encuentran muy alejados uno del otro haciendo que todo tome como mínimo dos días para llegar al lugar, por ende durante por lo menos dos noches deberían dormir a la intemperie, aunque claro una reina y dos princesas no dormirían en simples campamentos de mala fortuna y eso Juncell lo observo en la noche, una gran carpa tejida finamente y de la mejor forma fue levantada para que en ella descansaran los miembros de la realeza, un total de veinte caballeros los acompañan todas mujeres de echo aunque ninguna es parte de los caballeros del iris los cuales como defensores de Feoh se quedaron el lugar siendo solo el y Alicia los únicos que irían en este viaje, Alicia porque es un escudo de Oestia y el…porque la reina quiere a la fuerza que el y la rubia desarrollen algún tipo de romance.
En lo que respecta al gigante de piel oscura él se quedaría sin algún tipo de protección ante la noche, de todas formas, no necesita dormir y es mejor así, si lograsen atacar entonces el estaría alerta ante cualquier tipo de amenaza, además necesita pensar.
-Como pase de matar dragones y casi dioses ha estar intentando huir de un romance forzado…supongo que son las vueltas que da la vida- Susurro el moreno, aunque a pesar de esas palabras su vida actual le gusta, no es muy bueno en ello, pero interactuar con personas es un placer increíble para el y mas con personas como Shalia, si tuviera que enamorarse de alguna persona seguramente seria de la maga peli azul o por lo menos eso piensa.
Sus pensamientos se detuvieron al instante, tomo con fuerza la alabarda y miro hacia los cielos, en aquel lugar pudo notarlo o mas bien notarla, una mujer con alas en la espalda unas alas similares ha aquellas que el moreno habia visto en Wyverns y dragones, aquella mujer miraba atentamente el campamento desde una increíble distancia, lo mas probable es que las fuerzas de la reina no la hubieran notado, pero Juncell paso por demasiado y su sentido ante el peligro esta simplemente desarrollado de la mejor forma posible, este no funciono en el pueblo contra el demonio Cabra porque los pueblerinos no tenían ninguna intención de ser agresivos por lo menos en el día ya cuando llego la noche fue otra historia.
En cuanto ha aquella mujer de alas dragonicas ella pudo notar desde su atura como aquel humano de tamaño anormal parecía mirarle esperando algún tipo de acción de su parte, le pareció extraño que un mortal pudiese verla incluso estando sobre las nubes, pero tal parece tienen buenos soldados en su fila…aunque no seria suficiente, la mujer separo sus manos en posición de cruz para luego alzarlas al cielo y de tal forma comenzar a concentrar un esfera de fuego la cual poco a poco comenzó a crecer y por la misma ocasión iluminar la noche, ese echo alerto de inmediato a todos en el campamento y la alarma fue dada.
Mientras Juncell observaba con sorpresa aquella bola de fuego que estaba preparando la fémina, una bola de fuego que hace mucho ya habia excedido el tamaño de cualquier tipo de ataque que el hubiese visto en el pasado, aquello le provocó cierta emoción al moreno al igual que temor, si esa bola de fuego caía la reina y princesas estarían en mala postura.
Entonces decidió que no debería dejarla caer, el moreno tomo la alabarda de una sola mano y con la otra se apodero de la llama de piromántico, este posiciono su mano sobre su cabeza y de inmediato una esfera de fuego incandescente se hizo presente, mas pequeña que la de aquella mujer…pero Juncell ya habia visto en un pasado que muchas veces tamaño no es igual a poder.
Entonces al mismo tiempo la mujer voladora y Juncell liberaron sus esferas, los dos ataques de fuego colisionaron uno contra el otro, en vez de absorberse estos chocaron como si de cosas solidas se tratara eso debido a la magia diferente que alimenta cada uno de esos ataques, una lucha por saber cual de las dos esferas es más poderosa entonces comenzó, y tal parece Juncell la esta perdiendo.
-Es lo suficientemente fuerte como para superar mi Sol prohibido, impresionante- Una sonrisa de oreja ha oreja se habia formado en el rostro del moreno, a pesar de todo el no podia negar que el placer de la batalla es algo que disfruta, no habia podido sentirse cómodo en la pelea contra el demonio Cabra por sus actos y dichos…pero si esa mujer solo se limitaba a pelear contra el podria disfrutarlo sin lugar ha duda podria hacerlo.
Efectivamente el sol prohibido fue destruido y como se debe la bola de fuego de colosal tamaño siguió su curso hacia el campamento, lastimosamente para aquella mujer alada Juncell puede seguir usando mas veces el sol prohibido así que simplemente pensó lanzar unos cuantos, pero antes de que él ni siquiera pudiera actuar observo incrédulo como la bola de fuego habia sido cortada en millares de pedazos antes de apagarse por completo.
Sus ojos…sus ojos no fueron capaz de ver nada -Se necesita mucho valor para atacar un campamento en el cual se hospeda la reina de Feoh- Juncell llevo su mirada hacia Eliza la cual se encontraba detrás suyo, la mujer en su mano parecía estar llevando una espada echa completamente de luz blanca…ahora que lo piensa, nunca la vio portar un arma, Alicia siempre lo hace, pero la reina…nunca -Juncell hágame el placer de mantener un ojo sobre mi hija y sobrina, mientras yo me ocupo de esta alimaña-
Dicho aquello la reina salió disparada al cielo, el suelo bajo los pies de la fémina ni siquiera fue un poco dañado y aun así ella literalmente se alzo centenares de metros de un solo salto, la mujer alada al ver tal amenaza acercándose rápidamente decidió volver atacar lanzándose ella misma hacia la reina de Feoh, mala suerte para el monstruo alado, fue cortada en un instante por la espada de luz de la reina, un corte limpio y tan veloz que los ojos de Juncell apenas pudieron seguirlo y eso que el lucho contra entes que se movían más rápido que el rayo…no tiene duda, si la reina hubiera estado en Drangleick hubiera arrasado con todo.
La mujer cayo tan tranquila al piso otra vez sin provocar ningún tipo de estrago como si su cuerpo no pesara nada, ella lanzo una mirada divertida hacia Juncell sintiendo su aura de sorpresa ante tal demostración de poder - ¿Que pasa Juncell? En serio ¿no creerá que Feoh lucho contra monstruos, dragones, y magia oscura teniendo a líderes de bajo poder? – palabras altaneras…es la primera vez que ve a la reina alardear, es mas es la primera vez que ve al a reina…como algo diferente.
Desde el punto de vista de Juncell la reina se venia de transformar en uno de esos reyes con los cuales tuvo que acabar, contra esos seres que le destruyeron centenares de veces antes de poder estar a la altura.
-Si…sin duda estoy sorprendido- Y aun así una sonrisa se formo en el rostro del moreno una aun mas grande que la que habia echo al ver a la mujer alada -Pero eso solo significa, que tendré más peleas como antes, porque si sus enemigos no fueran igual de poderosos ya esta guerra estuviera ganada-
Hey, soy yo master nito, primero que nada, le quiero agradecer a aquellos que se leen esta historia sin pies ni cabeza, y segundo quiero aclarar unos cuantos puntos y pregunta que tal vez tendrían.
N°1: La reina de Feoh, bueno como alguien ya lo noto y seguro mas gente, su apariencia esta inspirada en Arturia Pendragon lancer, eso es porque apesto creando apariencias por mí mismo, así que me inspiro en otras apariencias y Arturia me parecía tener una buena apariencia para encajar en este mundo vulgar y a la vez ser madre de Alicia además de obvio imponer.
La razón por la cual cree a Eliza fue simplemente porque me parecía raro que Alicia y Prim siendo tan jóvenes sean las dos regentes de sus reinos, se que han existidos reyes niños a lo largo de la historia pero esos son casos aislados, además Alicia es una incompetente todos lo vimos en el hentai…bueno en realidad todas son unas incompetentes en este Fic quiero hacerlas ver dignas y Alicia no podia hacer eso sin cambiar de sobre manera su personaje así que cree a su madre.
y en cuanto a su nivel de poder, es simple, sería ilógico que existieran enemigos que puedan darle pelea al Portador de la maldición pero que no hubieran aliados que pudieran hacer lo mismo de lo contrario los monstruos ya hubieran ganado la guerra.
N°2: Las chicas de los caballeros de Iris no son OC, ellas aparecen en el hentai en el episodio de Alicia, tan solo les otorgue nombre y personalidad porque necesitaba personajes para los caballeros de Alicia.
N°3: El nivel de poder de este Fic, como todos sabemos en Dark souls el nivel de poder es muy diferente a lo que vemos mientras jugamos, en teoría nuestros personajes son tan poderosos que alteran el mismo mundo únicamente con su poder, un golpe de un portador de la maldición, un no muerto elegido o un Ashen one debería destruir sin problema edificios enteros y precisamente ese poder se maneja en este fic hasta ahora no se ha visto porque el personaje se ve limitado ya sea por su equipamiento, su poco conocimiento de sus enemigos o porque él lo quiere así, pero ha futuro verán peleas mas dantescas que las anteriores.
Aclarado estos tres puntos me despido, y les agradezco de verdad el echo de leer este fic.
