¿Qué se necesita para ser una buena reina? Celestine no lo sabía, ella fue formada desde su más joven edad para ser la soberana de Oestia, ella y su hermana fueron arrancadas de los brazos de sus padres y catalogadas como las portadoras del alma de la diosa Laurentia ¿era eso verdad? no lo sabía...si alguien la escuchara pensar eso se sorprendería pero era la verdad Celestine nunca estuvo segura de ser el renacimiento de una diosa, si pose poderes de premonición y su magia es mucho mayor a la de cualquier otro alto elfo con excepción de su hermana y alguno que otro que paso siglos y siglos estudiando.

pero eso nunca fue suficiente para hacerla sentirse como una diosa, porque en realidad ella siempre tuvo dudas, fue elegida como alta reina porque era la mayor no porque fuese la más capaz, su inexpresiva hermana tal vez hubiese sido mejor gobernante, pero ella fue anclada a ser una figura religiosa más que política —¿Qué harías tu Serafina? — Pregunto a la nada, pues en la soledad de su grande recamara no está nadie más que ella.

Pocas veces se habia parado a pensar sobre su vida, sobre su naturaleza, siempre cuestionaba si en verdad es la diosa renacida o solo un fraude, pero sobre su vida en sí mismo no...y ahora lo hace, ahora se da cuenta que, aunque entre todos los gobernantes de Oestia ella sea la más vieja, es sin duda la que menos ha vivido, nunca vio el mundo fuera de algunos lugares importantes a los cuales solía ir por sus deberes de monarca, nunca pudo experimentar lo que era la juventud.

¿Emborracharse, tener amoríos, divertirse sin preocuparse por nada? nada de eso pudo hacerlo, ni ella ni su hermana y tal vez esa sea la razón de porque Serafina era tan inexpresiva compitiendo con la mismísima Kaguya en ver cuál de las dos deja escapar menos emociones.

La verdad es que...ella nunca quiso ser reina, nunca quiso esta vida, solo se le fue impuesta antes de que ni siquiera ella pudiese decir algo, Celestine sonríe a su pueblo mientras la amargura progresa en su corazón, una amargura por su vida indeseada y vacía una amargura por la guerra una amargura por Olga...en realidad en retrospectiva si habia tenido un amorío de juventud, una hermosa mujer de piel oscura y ojos ambarinos con cabello de ébano.

La alta reina topo sus labios los cuales se habían transformado en una pequeña sonrisa nostálgica, recordando aquel beso que la reina de los elfos oscuros le robo cuando ambas apenas tenían veinte años, en esa época la diosa renacida albergaba esperanzas y sueños unir a Carnam y Oestia por el amor que ambas se profesaban, crear un reino fuerte y seguro para todos, su sonrisa se borró a medida que recordaba las últimas palabras que Olga le dijo antes de iniciar una guerra que ya está durando demasiado "Nunca perdonare a tu gente, nunca te perdonare a ti" no era tanto las palabras que dolían, era el tono y la persona que las dijo.

A raíz de eso Celestine supo que no es una buena reina...que nunca lo fue, solo era una marioneta, un títere puesto en un lugar para que todos la admiren mientras detrás otras personas mueven los hilos, Olga habia culpado a los nobles de Oestia de tener elfos oscuros esclavizados, incluso habia ido tan lejos como para culpar al Padre de Jhon Mandeville de haber violado a su sobrina Mistiora...Celestine siempre supo que Olga no mentía, y a pesar de todo no pudo ayudar a aquella mujer que amo, ella podia ser al alta reina, podria parecer que ella tomaba todas las decisiones pero en realidad ella no es más que un títere.

La iglesia, los nobles, las familias criminales, ellos son quienes de verdad dirigen el reino, no que ellos se lo hubiesen dicho de forma directa, pero estaba claro para cualquiera que tuviese dos dedos de frente, Celestine lucho para hacer la esclavitud ilegal en Oestia lucho durante años y años a pesar de ser la "reina" e incluso si estaba un decreto que decía que toda persona es libre en Oestia ella es consciente de que en los subsuelos de su reino existen muchas personas sin libertad.

Pero estar consiente y poder hacer algo son dos cosas muy diferentes encima ella ya sabe lo que les pasa a las tales diosas renacidas que no hacían los que sus titiriteros querían, la harían desaparecer y seguro dirían que fue un asesino enviado por la reina oscura, pondrían a su hermana en el puesto de reina y de esa forma ella será el nuevo títere.

Pero...ahora las cosas cambian, Juncell, aquel hombre, si las palabras de aquel ente de llamas y madera retorcida son ciertas el vendría por el trono de la reina, vendría por el trono de Oestia...ella habia dicho a aquel ser que se lo daría sin luchar y lo habia echo motivada por el miedo que tenía encima, no confía en el hombre, puede ver la oscuridad ser demasiado poderosa en el...pero oscuridad no es igual a maldad tal vez...tal vez si le otorgue el trono...osara albergar esperanzas.

La reina dejo el balcón de su habitación y se lanzó directo a la cama donde cerraría sus parpados y esperaría no ver sus sueños invadidos de pesadillas como habia sido en los últimos meses.

En cuanto ella se durmió su mente viajo, sus parpados se abrieron sintiendo una sensación húmeda en su entrepierna, miro ante ella observando el rostro ruborizado de la reina oscura tan hermosa, tan única tenía siglos sin verla pero su belleza no decayó ni un poco incluso se habia vuelto más bella, de los rosados labios de la alta elfa se escapó un gemido al sentir los dedos de Olga presionar sus pezones ¿Es esto un sueño húmedo? ella no lo sabe, nunca habia experimentado uno pero no habia forma de que esto fuese real.

Aun así los ojos esmeralda de Celestine notaron de que no eran solo ellas dos en el lugar, unas grandes y fuertes manos se posaron al lado de su cabeza mientras que una sombra se cernía detrás de Olga el rostro del hombre era imposible de ver pues pareciera que la oscuridad misma lo recubría, pero podia notar su cuerpo a pesar de tener a Olga en su campo de visión, un cuerpo fuerte tonificado con algunas cicatrices que no hacían la vista desagradable, mentiría si dijese que su intimidad no se humedeció aún más con solo verle el torso.

su piel oscura le habia dejado claro que no era un hombre de Oestia...es más visto su tamaño ¿Es ni siquiera humano? no lo parece aun así ni ella ni Olga parecen tener miedo, es más Olga se ve ansiosa deseosa de sea lo que sea que pasaría y Celestine mentiría si no dijera que estaba igual, sintió algo pegarse a su intimidad, grande esa cosa le hizo humedecerse a niveles anormales mientras algo en su mente gritaba con fuerza "METELA" lo sintió empujar abriéndose paso entre sus labios inferiores y entonces...sus parpados se abrieron.

Miro su alrededor notándose sola, la frustración comenzó a hacerse presente al igual que el enojo...fue agradable, fue un sueño demasiado agradable y justo cuando sentía que llegaba el mejor momento termino por despertarse...aunque, Celestine se quedó tranquila unos segundos debatiendo con si misma sobre la posibilidad de que aquello fuese una visión y no un sueño, pero eso era imposible ¿No? Ella solo gusta de mujeres...o por lo menos solo gusto de Olga estar en una cama con ella la haría feliz pero que un hombre las acompañe no debería, aunque en su sueño se sentía muy feliz de hecho, incluso Olga...Olga ni de chiste dejaría un hombre toparla nunca lo hizo, pero ella parecía igual de feliz que la alta elfa puede que incluso más.

¿Era entonces aquel hombre un elfo oscuro? imposible, los elfos oscuros e incluso los altos elfos hombres tienden a tener físicos andróginos muy lejos de ese cuerpo viril y esculpido que estaba sobre ellas además era demasiado grande...grande...Juncell.

Un hombre grande de piel oscura...Celestine cubrió su rostro con sus manos mientras intentaba ordenar sus pensamientos —Espero solo haya sido un sueño— Mintió todo en su ser, todo en su mente y cuerpo, pedía a gritos que aquello fuese una visión de un futuro cercano.

Olga observo aquel hombre tirado en la cama...una cama muy pequeña para el claro, de echo duda mucho que una cama sea lo suficientemente grande para recibirlo a él y a su gran peso, hacía ya dos días que habían escapado de la fortaleza oscura, refugiándose en un pueblucho de mala muerte de donde es originario aquel chico rubio, ella habia usado un hechizo de tele portación que tenía como objetivo mandar a alguien a un lugar el cual considere su hogar, por eso necesitaba el chico rubio el cual seguro tiene su hogar lejos de la fortaleza oscura, y no fallo un pueblucho incluso lejos de la frontera de Carnam.

no podia usar el hechizo sin el chico, ella su hogar era la fortaleza oscura y usar el hechizo tomando como enfoque su mente no hubiese servido de nada, Chloe por igual y el caballero desmayado su mente es demasiado resistente a la magia puede sentirlo incluso ahora estando el desmayado, así que solo quedo aquel muchacho rubio que ahora se ve como una mole de músculos más desagradable a la vista que agradable.

aun así, el muchacho fue recibido con amor y comprensión por una mujer bajita de piel oscura y pelo rojizo con un evidente embarazo, ella se asustó al verlos aparecer en su hogar y casi sale corriendo solo deteniéndose cuando el muchacho rubio la llamo, la mujer se detuvo y miro al chico no creyendo lo que veía.

Lo ama al punto de no juzgar su apariencia, fue lo que se dio cuenta Olga observando la interacciones entre esos dos, mentiría si no dijera que los envidiaba, pero hace mucho se rindió con esas cosas del amor, en fin, desde hace dos días la reina oscura se esconde en la cabaña de aquella pareja junto al caballero gigante que aún no despierta, nadie en el pueblo sabe de qué ellos estan presentes todo en pro a mantener la calma en el lugar, solo la amante de Finn lo sabe.

—¿Aun no despierta? — Pregunto la pelirroja hacia su prometido, él y ella se encontraban algo lejos de la reina oscura ambos desconfiando de ella en extremo, a tal punto que incluso la mujer embarazada duerme con la familia de Finn tomando como excusa que teme dormir sola en estos últimos días.

—No...pero ella dice que él está bien, solo parece muy cansado— Pronuncio Finn su voz grave y gutural...la odia, odia su nueva apariencia, es fuerte si, más de lo que nunca lo hubiese sido, pero ahora parecía algún tipo de orco, él nunca le agradecería lo suficiente a su amada por aun así decirle que lo ama.

—No estoy muy seguro de fiarme de su criterio...puede que lo haya envenenado por lo que sabemos— era algo plausible pensó Finn, aunque nunca le dieron nada de comer al moreno solo lo dejaron dormir y eso debido a que Finn les informo que durante el viaje a Carnam el nunca pareció necesitar comida.

—Te estamos escuchando— Pronuncio la reina oscura haciendo que los pelos de la pelirroja se pongan de punta y se escondiera en la espalda de su prometido —No tengo interés en envenenarlo, me sirve más vivo que muerto...y lastimosamente tú también— Pronuncio lanzando una mirada de asco hacia Finn, no por su estado actual si no por el mero hecho de ser un humano.

Esa mirada no le gusto en lo absoluto al rubio, pero no oso decir nada solo bajar la cabeza y quedarse callado, la bruja habia recuperado sus poderes y lo mejor sería no contrariarla pensó Finn sobre todo teniendo a sus seres queridos cerca.

Aun así, el miro hacia Juncell aun dormido se preguntaba cuando despertaría y sobre todo que haría al despertar.

En cuanto a Chloe…ella odia esto, odia estar en un lugar rodeada de humanos, odia que su reina le pida mantenerse tranquila, odia ya no estar en la fortaleza oscura odia toda esta situación con lo mas profundo de su alma y sobre todo…tiene miedo, ella intenta ser fuerte, intenta no pensar en ello, se esfuerza por no hacerlo, pero no puede, esta en Oestia, esa misma tierra en la que nació, esa misma tierra en la que fue abusada desde que tuvo uso de razón, esa misma tierra en la cual se encuentra su padre.

Tiembla con solo pensar en el y sus ojos se ven invadidos por lagrimas de dolor, los dos últimos días se negó a dormir sabiendo que su mente se vería invadida de pesadillas recordando su oscuro pasado, quería irse, volver a la fortaleza oscura, pero no podia, ya no.

La semi-elfa se encontraba sentada en una silla al lado de la cama donde descansa el caballero gigante, intentaba pensar en algo más y lo único que podia hacer era mirar al caballero, es un enigma en si mismo el hombre y cuando intenta comprenderlo entonces su mente olvida a su padre y le ayuda a mantenerse tranquila.

Su reina parecía tranquila con el debido a que según ella no existe forma de que sea humano, y es bien sabido que Olga Discordia odia los humanos con todo su ser, en cuanto a Chloe los odia sí, pero también odia a los hombres…en realidad ella odia a todos, lo único que no odia es a su reina, odiaba a sus antiguos compañeros elfos oscuros que la miraban como una extraña solo por ser una mestiza, los monstruos que la miraban con lujuria y todos en general, solo Olga la trataba como una igual.

Ella se levanto de su asiento y se dirigió hacia el caballero dormido, adelanto sus manos hacia su casco queriendo resolver de una vez por todas una duda que habia tenido sobre él ¿Cómo luce? No lo sabe ni ella ni su reina pues su armadura esta intacta sobre su cuerpo siendo solo algunas áreas las dañadas y la falta de un guante donde se supone le habían cortado una mano pero que por alguna razón esta presente, sabe que es un hombre de color gracias a eso, pero no sabe como luce su rostro.

Intento quitarle el casco y seria mentir si dijese que fue cuidadosa, a ella no le molestaría romperle el cuello por accidente, es un enemigo después de todo invadió su castillo junto a los perros negros, aunque luego pelease contra ellos.

Olga con algo de diversión observo a su ayudante perder la paciencia y sucumbir a su curiosidad intentando revelar los rasgos faciales del caballero.

Ella misma pose tal curiosidad, pero hasta ahora habia logrado contenerse solo pensando en cómo se salvaría de esta situación tan precaria en la que estan.

Fue algo difícil para la mestiza, pero luego de unos minutos logro quitarle el casco al caballero, de esa forma pudo ver su rostro, un pelo blanco como la nieve y unos rasgos viriles, parecía un humano desde su punto de vista, ella se esperaba a mas la verdad.

Olga observo también su rostro, contrario a su protegida quien parecía decepcionada la reina oscura se vio satisfecha de que por lo menos sea un hombre apuesto por lo menos desde sus estándares, tiene que admitir que nunca fue muy fanática de los rasgos andróginos que posen los hombres de su propia especie.

Pero para sorpresa de ambas tal parece quitarle el casco libero aquel caballero de su estado de letargo, el abrió sus parpados con algo de dificultad mirando a su alrededor confuso, fue entonces que Olga miro el color de sus ojos esbozando una ligera sonrisa.

—¡Juncell! — Grito el rubio acercándose rápido al caballero, Finn miraba con preámbulo como la ayudante de la reina oscura le quitaba el casco a Juncell, claramente listo para iniciar una pelea por si querían hacerle algún daño al caballero, puede que tuviese miedo, pero eso no significa que no actuaria si las cosas se tuercen.

Juncell observaría a Finn con algo de confusión, recordando poco a poco todos los eventos que pasaron antes de el caer desmayado decir que esta confuso es quedarse corto, un no muerto desmayándose es sin duda algo que no esperaría escuchar, llevo sus manos hacia su rostro, pero rápido las separo mirándolas con confusión.

Los demás no entendían la reacción del no-muerto, pero el si y esto comenzaba a preocuparle, porque sus manos estaban en buen estado, en un estado, pero eso es imposible, el murió y no tomo una efigie humana debería estar en estado hueco con su piel verde y reseca.

Miro sus dedos, pero no tenia en ellos ningún anillo que impidiese la transformación en hueco, y nada en su equipo lo hacía ¿Qué está pasando? Fue lo primero que el se preguntó.

—Al fin despiertas— Se expreso la reina oscura, y antes de que ella pudiese continuar a hablar ya tenia la ballesta de repetición Evelyn apuntándola ¿de donde la saco? Fue lo que se pregunto una confusa y sorprendida reina oscura

Chloe rápido llevo sus manos a su cintura sacando sus dagas listas para saltar a defender a su reina, el ambiente de la nada se puso muy tenso.

La razón de por esto es simple, la misión de Juncell es capturar al a reina oscura, tomo un pequeño desvió para matar a Vault pero eso no significa que olvidase su principal misión.

—Chloe…baja tus armas— Pronuncio la reina notando como su ayudante estaba ya apunto de saltar sobre el caballero, tal pedido tomo por desprevenido a la mestiza he intento negarse a tal pedido —¡Es una orden Chloe! — Pero esas palabras le hicieron apretar los dientes y obedecer de mala gana.

Ya su relación estaba mal debido a que Chloe desobedeció cuando su reina le ordeno escapar, y Olga cumplió desde entonces ha estado tratando a su protegida con desdén y frialdad, lo que Chloe no sabe es lo mucho que a Olga le duele tratarle así, pero es un mal necesario piensa la reina, no soportaría perder a Chloe y prefiere ser fría para hacerle entender de nunca desobedecerla.

—Juncell ¿así te llamas? — Pregunto la reina oscura ganándose un asentimiento de parte del caballero gigante —Estoy derrotada…no necesitas apuntarme con tu arma, mi fortaleza esta en manos de otro ahora y no poseo ejército, sin eso no soy mas que una maga que representa un peligro moderado para Oestia —Es doloroso tragarse su propio orgullo de tal forma, pero debo de hacerlo —Yo Olga Discordia, reina de Carnam ultima de su nombre…me rindo ante Oestai y su designio

Chloe observo alarmada a su reina tentada a decir algo, a reprochar tal rendición, pero por mucho que ella intentase idear algo para sacar de esta situación a su reina no encontraba absolutamente nada, solo se pudo mantener en el lugar apretando con fuerzas sus armas y mordiéndose el labio inferior.

Juncell observo a la reina, dejo caer la ballesta, es la primera vez que un enfrentamiento suyo termina sin un baño de sangre se esperaba a una batalla terrible con la reina, pero en general tiene que admitir que los reyes de Oestia dejan mucho que desear comparados a los de Drangleick los cuales nunca se rendirían sin luchar, de cierta forma extraña eso, es mas simple.

—Entonces vamos al castillo— el caballero se levanto de la cama su mirada rápida atraída por Finn observando su alterado estado, no estaba seguro como logro a eso pero esta claro que no está cómodo con su apariencia —¿Que paso?

—Una pócima, sacrificio equivalente, la magia funciona así muchas veces, sacrifico años de vida a cambio de poder físico, pero nada llega sin nada su nuevo físico demuestra su poder— Juncell escucho las palabras de la reina oscura para luego devolver su vista al chico, Finn…es alguien curioso, como muchos de sus antiguos aliados se conocieron en una conversación sin sentido y aparente futuro, solo se hablaron luego lucharon codo con codo, le recordaba Benhart.

—¿Existe una forma de curarlo? — pero Juncell le fallo a Benahrt, recuerda muy bien esa expresión, recuerda la decepción en sus palabras, la dura realidad de darse cuenta de que todo lo que el creyó en su vida no era mas que falsedad…no quiere volver a ver un amigo caer de esa forma.

—Complejo, la magia se llevo su vida a cambio de poder, incluso si logras encontrar algo equivalente no garantizo que pueda volver a ser exactamente como antes

—¿Qué podria funcionar?

—Fuerza vital…un alma, pero ¿no es mucha preocupación por un campesino? Eres un caballero real y el un mercenario ¿acaso te mueve un sentido curioso del honor que te quiere hacer salvarlo? — Olga se notaba curiosa por tal comportamiento de parte del caballero, no es tan ilusa para creer que los hombres piadosos no existen, pero son lo suficientemente raros para ser interesantes.

—Lord Juncell…esta bien…no necesita…no necesita hacer nada por mí, de todas formas, moriría en la fortaleza si no lo hubiera hecho— Finn intento inútilmente hacer que el moreno abandonase cualquier idea que lo llevase a hacer algún trato con la reina oscura y la tan mal vista manipulación de las almas en Oestia, desde su punto de vista el no valdría la pena.

Juncell solo le miro, sus ojos carmesíes se posaron sobre el rostro deformado de músculos del muchacho rubio, no podia dejarlo, no podia abandonarlo, no es consciente cuanto tiempo le queda en este mundo ni que tanto dejara atrás, pero Finn le ayudo, y cuando alguien le ayuda el le devuelve el favor, siempre fue así, no es algo que cambiaria ahora.

Este metería la mano en su caja sin fondo y de ella sacaría una gran esfera blanca la cual brillaría con intensidad, un alma de un enemigo poderoso, el alma de Vault —¿Sera esto suficiente? — La reina oscura observo con confusión y admiración el cumulo en manos del no muerto pudiendo sentir el poder que emana de tal cosa incluso a la distancia, ella experta en magia que estudio durante siglos en su vida habia visto algo como esto.

—¿C-cómo? — Fue lo único que logro preguntar

—Una respuesta para otro momento, necesito saber si esto es suficiente para curar a Finn— La reina miro el alma y luego al rubio…un desperdicio de alma en tan miserable ser fue lo único que logro pensar la reina, ella misma es consciente los cientos y cientos de magos que matarían por tener un alma tan bien sustraída en sus manos y las cosas increíbles que podrían hacer con ella.

—Si…es mas que suficiente, un hechizo de intercambio equivalente, el alma a cambio de la recuperación…pero debes ser consciente de que el alma se perderá para siempre, su poder, todo lo que podrías lograr con ella todo eso se ira

—¡E-espere! Lord Juncell…yo, ¡en verdad insisto…no lo valgo! — el caballero se movería hacia el muchacho posando sus manos en los hombros de este.

—Finn…en todo el tiempo que llevo aquí, en todo el tiempo que llevo interactuando con Oestia y su gente, he aprendido cosas…sobre mí, sobre la vida sobre los que me rodean, y cada día esas cosas son mas y mas puestas a prueba, he sentido la perdida con anterioridad, he visto camaradas caer, no ante la muerte pero si ante su mente, guerreros valerosos rendirse, luchadores tenazas soltar la toalla, he visto grandes volverse nada más que anécdotas, no quiero que eso le pase a nadie que me importe, te volviste mi aliado luchaste a mi lado codo con codo, para mi eres ahora como un hermano y no pienso dejarte en este estado— Aquellas palabras sorprendieron al rubio sobre todo teniendo en cuenta como fue su primera interacción, este miro en dirección a su amada la cual se encontraba algo lejos por orden de el mismo, pensó unos segundos…entonces sus ojos se posaron sobre el caballero.

—Yo…yo se lo agradezco Juncell— El moreno sonrió, mientras se separaba de él, la primera vez habia dicho que Finn no era un guerrero y pensó con total seguridad de que en Drangleick no llegaría lejos, pero el mismo se dio cuenta de cuando estúpido fue pensar eso, en Drangleick lo importante no es la fuerza es la voluntad, y Finn…el hubiera podido llegar lejos.

—Esta es el alma de Vault, no tiene ningún valor para mi y usarla para recuperar a Finn es lo único bueno que podria haber salido de ese hombre, no acabo de entender cual era su objetivo pero con todo lo que escuche puedo ver que era un traidor, y no soporto los traidores— La elfa oscura tomo el alma en mano, ahora sabiendo que es el alma de Vault ella se sentía menos mal por malgastarla de tal forma, seria sin duda el castigo mas vergonzoso que su alma fuese sacrificada para salvar un pobre diablo, nada de grandeza nada increíble.

—Bien, entonces comencemos con esto, no tardara mucho, pero salgan necesito espacio, esto va para ti también Chloe— El caballero obedeció y comenzó a dirigirse hacia la salida, dejándole la espada de la fundición a Finn por si acaso, después de todo Olga no le ha dado razón para confiar en ella lo suficiente para dejar sin defensa al rubio.

De esa forma los tres morenos salieron del lugar, Chloe con una capucha para evitar que la reconozcan, Juncell en cambio salió sin ningún cuidado por su vestimenta y en cuanto a la prometida del rubio esta salió con muchas dudas y miedo por su amado.

Los tres se quedaron fuera del hogar mientras se podia escuchar la reina oscura recitar algunas palabras en un lenguaje incomprensible para todos los presentes incluso la misma Chloe, algunas luces se vieron provenir del interior mientras que algunas quejas provenían de Finn, estos quejidos hicieron que la pelirroja temiera aun mas por su amado y se pusiera aún más tensa mientras que del lado del moreno le hizo convocar una campana sagrada la cual usaría para convocar milagros ya sea uno de curación para salvar a Finn o ofensivo para atacar a Olga si algo sale mal.

Los minutos pasaron y los tres se quedaron fuera, Juncell miro entonces en dirección de la joven elfa oscura que acompaña a Olga, de lo que el sabe es su asistente ella misma es famosa por ser considerada su mano derecha y segunda al mando, pero ahora mismo el no muerto no estaba mirando una segunda al mando mas bien se notaba como…como Alicia cuando su madre la regaña, juraba que tienen la misma expresión ambas.

La puerta del hogar se abrió y de ella salió alguien, ellos esperaban a Olga pero en vez de eso quien salió del lugar fue el mismo Finn y este se encontraba recuperado justo como antes, ya no una bestia musculosa, en cuanto salió la embarazada fue directo a abrazarlo uno al cual el rubio correspondió con una ligera sonrisa —Funciono

—Si, incluso mejor de lo que esperaba— Pronuncio la reina oscura saliendo del lugar poniéndose rápido una capucha y mirando en dirección del moreno, muchas dudas estan presentes en la mente de la elfa oscura y aun mas luego de usar su magia con aquella alma de Vault.

—Perfecto…ahora te llevare con Celestine como se supone debería hacer— Juncell se sintió confuso durante un instante…algo no cuadra en todo esto y se siente algo fuera de lugar.

—¡No harás eso! — Pronuncio Chloe con enojo posicionándose delante de su reina, demostrando claramente que ya no pensaba obedecer ante su reina y su decisión de rendirse.

—¡Chloe detente ahora mismo, ya hablamos de esto!

—¡No, no lo acepto la ejecutaran, todo esto todo lo que hicimos no habrá servido de nada! — Al decir aquello los ojos de la morena comenzaban a asomar algunas lagrimas demostrando que su enojo es mas profundo que solo ira.

—¿y que propones, dime Chloe, que propones? porque así como veo las cosas, no tenemos ejército, no tenemos tierras no tenemos dinero no tenemos nada se acabó, Chloe se lo que sientes y me duele como tu…pero ya no podemos hacer nada, no seré ejecutada soy de la realeza y Oestia quiera o no, no pueden ejecutarme ademas tengo formas de protegerme de la ejecución, si esto es una derrota si este es el fin de nuestra lucha pero no de mi vida, ni de la tuya— Olga intento calmarla su voz sonó mas dulce que enojada confundiendo a los presentes que se esperaban ver a la reina oscura matar a su asistente por desobedecerla, después de todo de esa forma la promueven en Oestia como una tirana despiadada.

—Pero…pero…nuestra gente— Las armas de Chloe cayeron al suelo mientras ella misma se notaba decaída y con su voz quebrada, Olga no respondió ante esas palabras solo poso su mano sobre la cabeza de su ayudante de forma maternal.

—Finn, ¿aun puedes usar la espada de la fundición? — Pregunto Juncell decidiendo ignorar la interacción entre las dos elfas.

—Por sorprendente que parezca si, perdí la apariencia, pero no la fuerza— Eso pareció perfecto a Juncell.

—Quiero pedirte algo, Olga esta derrotada pero sus fuerzas no y teniendo en cuenta todo lo que vimos en el castillo creo que las fronteras pronto serán atacadas, eres actualmente mas fuerte que muchos, usando la espada de la fundición aún más, quiero que las protejas mientras yo llevo la reina oscura ante la alta reina y le cuento que paso— Finn asintió sin dudar, era una misión dada por un caballero real después de todo y aun mas Juncell el cual a los ojos de Finn es el equivalente a un héroe.

Con eso solucionado el moreno miro en dirección de ambas elfas oscuras, las dejaría terminar sus cosas antes de comenzar su camino, algo le dice que las cosas serán muy difíciles cuando llegue delante de la reina y aun mas con lo extraño que se siente ahora y las preguntas que tiene ¿Por qué se desmayo y aun mas importante, porque no se volvió un hueco a pesar de haber muerto y no haber usado ni efigie humana ni ningún anillo o artefacto para evitarlo? Muchas preguntas, pocas respuestas.