Celestine estaba al borde de un colapso nervioso, su respiración es agitada, su corazón late con tanta fuerza que le duele el pecho y su piel clara se encuentra cubierta de sudor, aquella entidad, aquel ser que apareció detrás de Juncell, si antes la habia aterrada cuando apareció en su habitación ahora mismo la esta consumiendo en el terror, puede sentirlo, desde la distancia puede sentir su poder, su antigüedad.

Algo que va mas lejos que todo lo que ella conoce, no importa cuanto busque en sus memorias y conocimientos arcanos, el ente que se encuentra detrás del recién revelado Señor Oscuro es algo antiguo y poderoso algo que va más allá de la comprensión de todos los presentes, y ella no es la única que se encuentra presa del terror, Kaguya, Olga y Prim aquellas conocedoras de la magia y que tienen lazos estrechos con esta pueden sentir esa antigüedad y poder que desafía la de cualquier otra entidad.

Serafina a lo lejos observo todo sosteniendo su pecho intentando contener el dolor que comienza a sentir ante tal presencia, es como si algo en su ser quisiera escapar lo mas lejos posible de la presencia de aquel ente, ella miro a su hermana y noto su apariencia, noto como su rostro de un natural perfecto estaba presa del pánico, miro a su alrededor queriendo encontrar algún apoyo en alguien, pero ella solo noto como todos estaban paralizados algunos por la sensación que deja escapar aquel ente y otros por la pura impresión.

Alicia en cambio se quedo sin palabras, su mente intentaba encontrarle sentido a todo lo que venia de pasar, Juncell revelándose como un monarca, y aquella criatura detrás suya, es mucho que asimilar, pero lo que más le preocupa fue el titulo que el uso para describirse "Señor oscuro" lo cercano de ese titulo con la reina oscura le preocupo demasiado.

En cuanto a Juncell a pesar de que su mirada se mantuviese fija en Celestine su mente se encontraba en otro lugar, uniendo piezas de una rompecabeza que no sabia que tenia que armar, la confusión que estaba sintiendo estos últimos tiempos y esa sensación de extrañes que lo acompaño durante toda su estadía en Oestia venían de irse junto a la aparición de Aldia, y gracias a eso todo en su mente comienza a cobrar sentido.

Su ultimo recuerdo antes de aparecer en Oestia fue que estaba enfrentando a Velstad una vez más, pero ahora se da cuenta cuan equivocado estaba, no estaba enfrentado a nadie, porque antes de aparecer en Oestia el se estaba encerrando en el trono del querer, por primera vez en su vida luego de milenios sin encontrar otra solución el señor oscuro cedió y se centró en el trono, luego de eso todo paso a negro y cuando Juncell volvió abrir los parpados se encontraba sentado en el trono rodeado de escombros, su cuerpo se movió por inercia sin el uso de su mente y se alejo del lugar y entonces recupero el sentido en medio de aquel descampado…Oestia nunca fue otro mundo, Oestia es Drangleick pero la pregunta es ¿Cuánto tiempo paso? Como es que nada es ya igual ni siquiera el mapa se parece.

—¿Cuánto…cuanto tiempo paso Aldia? — fue la pregunta que le hizo al antiguo príncipe, el ojo rojo brillante de este se movió directo hacia el moreno observándole con curiosidad.

Eones, reinos se levantaron y cayeron de Drangleick solo queda tu trono, pero a pesar de tiempo pasado este sigue siendo tu reino— Eones…Juncell dejo escapar un ligero suspiro, recordando las palabras del heraldo esmeralda "lo que viene solo tu podrás verlo" ahora entiende aquellas palabras que habia olvidado…su mundo se fue, Drangleick se fue, aunque Aldia dijera que sigue siendo su reino el moreno se preguntaba qué tan reales son tales palabras.

—¡Blasfemia! — Grito alguien en toda la audiencia atrayendo la atención de todos los presentes y sacando de su sorpresa a varios, las miradas se dirigieron entonces a Grave quien con una expresión de furia comenzaba a caminar con un paso decidido hacia el no-muerto —¡No puedo escuchar tales blasfemias y mantenerme tranquilo, tus palabras y las de ese demonio estan cargadas de mentiras, tu Juncell osas manchar el titulo de caballero siendo el siervo de un demonio y el aliado de la reina oscura, tu mismo lo admites el titulo de Señor oscuro es la prueba, no solo traicionas a Oestia y manchas el título de caballero sino que además haces tratos con demonios!

Juncell solo observo al anciano no teniendo ni la menor idea de quien es eso a pesar de que entablo una amistad con su hijo, de todas formas, queda claro que este hombre no se vio convencido por sus palabras ni por las de Aldia aunque eso sí, llamar a Aldia demonio es algo muy limitante para lo que realmente es el antiguo señor del torreón —No importa lo que piensas, según las leyes de Oestia como soberano no se me puede acusar de nada amenos de tener pruebas irrefutables de mis actos, no existe ninguna prueba de mi alianza con Olga ni de mi supuesta traición a Oestia y lo que detrás de mi se encuentra no es ningún demonio.

Grave apretó su puño, el anciano es un hombre orgulloso su orgullo por su apellido y legado es lo que lo esta llevando a traicionar la nación por la cual lucho por tanto tiempo, el ve el titulo de caballero como algo de orgullo absoluto e insultar tal titulo es lo mismo que insultar a todos lo que llevan ese título según él, y el porta el título de caballero así que lo insultaron a el desde su punto de vista, sin olvidar de que ve a Juncell como un peligro para los planes de Vault y aun más ahora que se declaro a si mismo como rey.

—¡Osas usar las sagradas leyes de la diosa en tu beneficio, maldito traidor, no tenemos prueba alguna de la existencia de tal reino, que poseas una corona y armadura no te vuelve rey! — Grave desenfundo su espada, un hermoso mandoble el cual sostuvo con fuerza mientras su mirada se dirigió hacia la alta reina —¡Su majestad, exijo un juicio por combate contra este traidor, que la diosa elija quien dice la verdad, lo acuso de traición y encima de blasfemia y mentira inventándose un titulo que no pose!

Celestine al escuchar tal pedido se quedó de piedra, su mente estaba divida en dos, una parte de ella quería cumplir con lo que le dije a aquel ser conocido como Aldia, quería ceder el trono a Juncell pero otra parte suya tiene dudas muchas dudas ¿Qué hará con el trono, será un tirano, llevara Oestia a la perdición? Muchas preguntas muchas dudas, Grave le da una salida, él es fuerte a pesar de su edad, tiene experiencia podria tal vez vencer al gigante, pero si no resultaba si gana el duelo ¿Qué pasaría con ella? No lo sabía, pero dejó escapar un ligero suspiro y miro a Grave —J-Juncell, se declaró rey y según las palabras que han sido pronunciadas en este lugar por su parte y…y ese ser usted declara que Oestia se sitúa donde antes se encontraba su reino

Todo esto es tan confuso a tantos niveles, pero Celestine habia comprendido, Juncell es un monarca de antaño de una época anterior a Oestia, gobernó sobre lo que ahora es su reino y volvió luego de eones y por lo visto volvió con el afán de recuperar lo que es suyo, lógicamente hablando aquí nadie apoyaría a Juncell pero por sus palabras él no se volvió monarca con el apoyo de la gente sino tomando el trono a la fuerza y nada le impediría hacerlo una nueva vez.

—Tal parece así es, pero siendo sincero, no poseo ningún deseo de recuperar ningún trono, poseo el título, pero no el deseo de gobernar, mas no aceptare que me acusen de crímenes que no cometí, estoy al servicio de Feoh e incluso ahora como rey sigo estándolo— Celestine entonces lo miro confundida ¿el no quiere el trono? Entonces porque el ser detrás suyo dijo que él lo recuperaría, ella esperaría que el moreno deseara tener el reino bajo su dominio, pero aquí dejo en claro que no es su deseo entonces ¿es lo que quiere el ente mas no lo que desea Juncell?

—P-pero…el ente detrás de ti dijo…dijo que tomarías el trono— Pregunto confundida mirando hacia el ente el cual movió su ojo directo hacia la reina provocándole un escalofrió aun mayor.

Drangleick es su dominio, Oestia no es más que un reino mas que se alza sobre los cimientos de Drangleick ahora mismo o en un millón de años Drangleick recuperara su soberano su deseo no importa su destino es el de gobernar— Juncell dejo escapar un suspiro de fastidio al escuchar esas palabras, estaba claro que Aldia no le pedía su opinión sobre lo de algún día tomar su labor de monarca en serio, aunque pensándolo bien si pronto se casara con Alicia por definición misma será rey de Feoh.

—¡Blasfemia, su majestad otórgueme el derecho del juicio por combate déjeme acabar con este traidor ahora! — Celestine observo a Grave aun debatiendo si dejarlo o no, la situación habia evolucionado de forma que ella nunca hubiese previsto, aquel que se supone debería tomar su trono no tiene ningún deseo de hacerlo, aun estan muchas sospechas sobre el y aun tienen que corroborar la veracidad y existencia de una tal antigua Drangleick que fue el reino que existió mucho antes que Oestia.

—No Grave, como monarca Juncell tendrá el mismo trato que cualquiera, no será juzgado hasta que tengamos pruebas sólidas de alguna posible traición— Un suspiro de alivio se escapo de la boca de Alicia al escuchar aquello.

En cuanto a Grave este tenia los parpados abiertos de par en par, la furia comenzaba a consumirle, su mirada se dirigió hacia el moreno, sus dientes rechinaron, habia tanta furia en el ahora mismo, tanta furia acumulada, muchas cosas últimamente le tienen enojado como la recuperación de su hijo y el embarazo de Claudia y ahora sumarle el echo de que la reina deje libre a alguien que a sus ojos insulto el titulo de caballero y encima tiene tratos con demonio y la reina oscura, un traidor a sus ojos uno que no debería vivir irónico cuando se sabe cuales son sus futuras intenciones —¡No lo acepto, Juncell por mi apellido yo te desafío a un duelo!

Grito el anciano lanzándose hacia el caballero gigante, todos en el lugar observaron tal ataque con sorpresa no esperándose que Grave perdiera la calma de esa forma, Claudia se vio preocupada y se levanto de su asiento gritándole a su padrastro que se detenga, Alicia comenzó a sentir miedo por la seguridad de Juncell conociendo las capacidades del anciano el cual a pesar de su edad se mantiene como guerrero capaz mientras que Aldia comenzó a desaparecer dejando al aire unas últimas palabras —Ya es hora que luches como monarca y ya no como un hueco

Grave estuvo a pocos metros de Juncell elevo su espada al aire y intento hacer a caer sobre este, pero entonces…todo comenzó a dar vueltas, confuso Grave observo como el techo de la sala del trono se notaba mas cercano al mismo tiempo que su visión notaba como no deja de girar viendo la sorpresa y terror en los ojos de todos los presentes, Grave se vio demasiado confundido por todo esto hasta que noto como comenzaba a caer, impacto con el suelo y sin entender nada noto la espalda del peliblanco, este miro sobre su hombro demostrando una mirada neutral hacia el anciano el cual aun mas confuso observo su cuerpo caer a los pies del no-muerto sin cabeza, fue entonces en ese corto instante que Grave comprendió su error antes de que su cerebro se apagara para siempre.

La habitación se quedó en silencio, venían de ver a Grave un héroe de guerra un hombre que enfrento de todo ser asesinado en un solo movimiento, la espada de Juncell se movió a una velocidad inhumana cortando la cabeza del anciano, no hubo remordimiento en la mirada del peliblanco ni tampoco duda en su acto, el no intento luchar contra el anciano solo ataco a matar y termino con el duelo en un instante.

La sorpresa de todos se disperso cuando escucharon un ruido seco, ese ruido fue Claudia desmayándose, rápidamente algunas personas y guardias fueron a socorrer a la líder de los caballeros del alba la cual ante la impresión de ver a su padrastro morir no pudo aguantarlo, Celestine a su vez observo todo, una parte de ella agradeciendo no haber echo la estupidez de apoyar a Grave.

En cuanto a Juncell el entendió las palabras de Aldia antes de irse, luchar como un monarca y ya no como un hueco, un bufido de fastidio se escapo de su boca al entenderlo, la traducción de lo que dijo seria básicamente "Deja de luchar como si fueras inferior a tus enemigos" porque después de todo así luchan los huecos teniendo siempre en mente que su enemigo es mas fuerte, pero en cambio un soberano, un monarca lucha teniendo en claro algo, es superior a su enemigo y debe aplastarlo con el uso de todo su poder puro, eso fue lo que hizo con Grave, no fue cuidadoso no se limito ni contuvo ni espero ver su patrón de ataque solo ataco con toda su fuerza y el resultado fue la ejecución instantánea del anciano.

—Lleven a Olga y su sirvienta a una celda…continuaremos con su juzgado otro día— Se expreso la alta reina su voz ligeramente quebrada, demasiadas emociones pasadas durante este juzgado —Juncell…excuse el actuar de Grave el…el creía hacer lo justo— Al fin de cuenta no podia culpar al moreno por haber ejecutado al antiguo Héroe este ultimo ataco un rey sin permiso alguno desde el punto de vista de la ley quien tuvo razón en su actuar fue Juncell.

El moreno no dijo nada, no habia nada que decir, solo asintió, y con eso se dio por terminado el juzgado, Olga y Chloe fueron llevadas hasta las celdas del castillo mientras que la mayoría se disperso aun confuso por todo lo que habia pasado.

El moreno salió de la sala del trono sin saber verdaderamente a donde se estaba por dirigir ¿Qué tenia que hacer ahora? Su secreto habia sido en parte revelado y las consecuencias de lo que paso en aquella sala del trono serian muy grandes.

Antes de poder alejarse mucho el pudo escuchar los ligeros pasos de Alicia detrás suyo, habia aprendido a reconocerla solo por el ruido de su andar, se dio la vuelta observando a la chica rubia aun confusa por todo lo que sucedió pero en ningún caso agresiva pues su manos reposa lejos de su espada, Juncell puede estar seguro que la Alicia que conoció nada mas haberse despertado de su letargo lo hubiese atacado ante todo lo que paso en la sala del trono, pero tal parece el no fue el único que tuvo algo de avance en cuanto a relacionarse con los demás.

—E-entonces…un rey— Fue lo que ella dijo dejando escapar una sonrisa incomoda.

—Si…perdón por no habértelo dicho con anterioridad…la verdad es que el titulo me fue impuesto mas que nada, no buscaba ser gobernante de nada solo buscaba la cura, pero tal parece quien busca la cura está obligado a convertirse en rey— Saber que Oestia es Drangleick en la actualidad le ayudo de cierta forma a entender toda la situación enredada en la cual se metió.

—Aquel ente…aquel ser, hablo de que pasaron Eones…sé que no puedes morir, pero…pero es mucho tiempo— Demasiado tiempo diría Juncell nunca pensó que eso sería lo que sucedería cuando se sentase en el trono, el esperaba muchas cosas, pero nunca eso.

—No temas, contrario a lo que decía Grave, Aldia no es ningún demonio…ciertamente no es una buena persona ni alguien que podria llamar un aliado, pero tampoco es alguien que represente un peligro para Oestia, el solo se asegura que siga el legado que deje hace tanto tiempo— Al fin de cuentas fue Aldia que le guio para volverse un monarca, el fue quien le revelo lo fútil de sacrificarse en la llama que solo retrasaría lo inevitable, el fue quien le hizo durante miles de año buscar otra alternativa reiniciando una y otra vez el mundo el solo está aquí asegurándose que todo lo que Juncell fue no se desperdicie.

—¿Un legado forjado en la adversidad? Yo…yo me pregunto si en algún momento pensabas contármelo, entiendo que no represento mucho para ti, pero ya sabes estamos por compartir nuestra vida— Juncell pensó durante unos minutos ¿el le hubiese dicho? Tal vez con el tiempo, no es una información que el consideraba que ella necesitase saber y hubiese seguido en secreto si su libertad no hubiese estado en juego.

—No era una información que necesitabas saber— Al escuchar aquello el ceño de Alicia se frunció.

—¡Seré tu esposa, se supone que tengo que saber cosas de ti! — el repentino arrebato de la rubia recordó a Juncell que su compromiso con ella esta lejos de ser dejado como una anécdota, nunca tuvo una buena visión de los compromisos viendo el historial de reyes y reinas en Drangleick todos terminaron muy mal, aquí estaba obligado por las leyes de este reino a contraer matrimonio con la rubia siendo un inexperto en todo eso.

—Yo…te pido perdón, aun se me dificulta mucho interactuar y comprender todas estas cosas, no quise ofenderte

Alicia dejo escapar un pesado suspiro, intentando relativizar toda la situación se paso sus manos por el rostro, todo el mundo no deja de repetirle que se comporta con mas madurez y ahora mismo ella recordó esas palabras ayudándole a no tener otro arrebato ante las palabras de Juncell.

—De todas formas, todo esto me ayudo a darme cuenta de algunas cosas— Ante el repentino cambio de tema la princesa solo pudo levantar una ceja —Quiero decir, Oestia ciertamente es muy diferente a Drangleick incluso si resulta que ambos son lo mismo, su gente es diferente, sus ideologías sus formas de pensar y ver las cosas, incluso ser rey es diferente, la verdad es que desde que me desperté todo a sido tan confuso y incluso lo que creía que comprendía resultaba ser falso

Dio dos pasos cortando de tal forma la distancia entre ambos dejando escasos centímetros entre sus cuerpos separados de esa forma mas por altura que por una real distancia, ante tal acto la princesa vio su rostro invadido de un ligero rubor, estuvo tentada en dar un paso hacia atrás pero su cuerpo se negó a hacer tal cosa.

—Pero al fin de cuentas me gusta aquí, me gusta interactuar con personas que no luchan por no volverse locos, me gusta tener momentos de calma donde no hago nada, me gusta observar lo monótono y tener conversaciones sin más objetivo que pasar el rato, me gusta Oestia— Sus manos enguantadas tomaron la cintura de la princesa, aprovechando que ella tuviese la guardia baja, y sin dificultad la levanto obligando de esa forma el rostro de la rubia estar a la misma altura que el suyo —Y me di cuenta que me gustas tú, tal vez no sea algo tan profundo como sentí antes, pero se que esta presente, pues la mera idea de que te dañen desata mi furia, quiero estar cerca de ti

Eso…fue una declaración de amor que ciertamente Alicia no se esperaba a recibir, aun así, ella fue quien actuó entre los dos llevando sus manos hacia adelante rodeando la cabeza del monarca y apegando sus labios a los de el de esa forma ambos se hundieron en un profundo beso olvidando momentáneamente todo lo que venia de pasar, todas las preocupaciones que deberían tener y todo lo que requiere su atención.

Su beso hubiese ido para largo si alguien no hubiese interrumpido el momento con una fingida tos, ellos se separaron para observar a Kaguya la cual con su típica inexpresividad miraba a ambos, Juncell recordó entonces la primera vez que vio a la mujer de templo como ella pareciera haber visto en lo mas profundo de su ser algo le dice que ella está aquí por eso.

—Lamento interrumpir su momento, pero quisiera entretenerme con Juncell— Su mirada se dirigió hacia Alicia la cual aun estaba entre los brazos del hombre —A solas

Claramente esa última declaración no fue del agrado de la princesa, algo que el moreno no noto depositando a la rubia en el suelo, ella sostendría rápidamente su mano impidiéndole entonces marchar hacia Kaguya —Me contaras todo después, incluso lo que hablaron aquí…si en verdad te importo me debes decir todo

—Lo hare— Pronuncio otorgándole una ligera sonrisa que solo sirvió para ruborizar a la princesa, ella al fin soltó su mano y lo dejo ir detrás de la mujer de rasgos asiáticos curiosa por saber que hablarían, claramente la última persona que esperaría que hablase con Juncell seria Kaguya.

El no muerto y la monja se comenzaron a alejar de todos caminando directo a los jardines reales donde Celestine suele descansar, en esta ocasión la alta reina estaba ocupada y los jardines estan libres para que Kaguya y el caballero gigante puedan hablar con calma —No estoy segura si Celestine lo noto, pero cuando te vi por primera vez pude sentir un cumulo de almas provenir de ti, en un inicio pensé en un demonio pero me di cuenta que esas almas estan arraigadas a ti de una forma mucho mas profunda— Pronuncio la monja para sorpresa del moreno.

—Me temo que entre mis cualidades esta la absorción de almas tanto Grave como Vault vieron sus almas absorbidas por mi— Tal revelación no hizo ni siquiera reaccionar un poco el rostro de la monja.

—Aconsejo que esconda esa información sobre todo a Maia y Claudia es muy posible que ambas lo tengan ahora como un enemigo, en todo caso también sentí algo extraño de ese ser que apareció detrás suyo ese que llamo Aldia y es que contrario a usted el no tenia alma alguna, eso es imposible incluso los cadáveres resucitados por nigromantes tienen una pequeña parte de alma, pero ese ente nada— Juncell no estaba seguro si tenía que explicar todo lo que sabe de Aldia teniendo en cuenta que sería mucha información que tiene muchos conceptos que puede que la monja ni siquiera conozca.

—Me temo que las mentiras no son de mi agrado, pero esconder información es algo que puedo hacer, pero en cuanto a Aldia si bien el fue con anterioridad un humano su…su búsqueda de solución lo llevo a ese estado, ahora es uno con algo conocido como la primera llama no se que tan familiarizada estes con ese concepto— A Juncell comenzaba a preocuparle la falta de reacción en el rostro de Kaguya, conoció gente fría en un pasado pero esta mujer rompe todo los récords el comenzaba incluso a preguntarse si ella no es un maniquí viviente, no seria el primero que viese.

—La primera llama…se que algunas culturas alaban el fuego incluso mi gente lo hace de cierta forma, pero nunca escuche hablar de una primera llama— Justo lo que temía Juncell, pero a su vez es lógico, un mundo sin la maldición es un mundo donde muchos no sabrían de la primera llama, es mas incluso en un mundo con maldición pocos son los que saben de la primera llama y su relación con todo lo que sucedía es más, si no hubiese visto a Aldia el mismo pensaría que la primera llama ya no existe, pero obvio si Aldia está vivo la llama sigue encendida.

—Solo dejémoslo en que es…una especie de divinidad creadora de muchos conceptos, al estar fusionado con ella Aldia puede moverse donde quiera cuando quiera, es inmortal y no pose alma alguna es probablemente el ser más poderoso que jamás haya existido por su fusión con la llama— Hablar sobre Aldia no es algo fácil ni tampoco algo muy placentero para el moreno teniendo en cuenta lo que el antiguo príncipe hizo.

—Si…sentí eso, una antigüedad y poder mayor a ningún otro…no debería decir esto pero ni siquiera mi dios se sintió tan poderoso o antiguo como ese Aldia…y ese ente lo apoya Juncell, desde que lo vi pro primera vez busque información por todos lados, cuando en la sala del trono anuncio algo sobre un trono conocido como el trono del querer recordé algo de información que recolecte buscando cosas sobre usted, la leyenda del rey con el trono de piedra— Juncell se vio atento a tales palabras —Se dice que en Oestia incrustado en una montaña sentado en un trono de piedra reposa un rey gigante y que todo aquel que toque su trono escuchara "este es el trono del querer, gigantes murieron por el"

—Supongo que es una leyenda que nació de cuando estaba dormido, pase eones sentado en ese trono, todo lo que lo rodeaba cambio, cuando me levante mi mente estaba nublada aun no recuerdo todo con exactitud, pero creí ver una montaña y recuerdo que al principio me fue difícil moverme como si una capa de piedra cubriera mi cuerpo— Los recuerdos son borrosos, pero estan presentes, su despertar del trono y como solo camino como un zombi hasta al fin recuperar del todo su conciencia.

—Ya veo entonces la leyenda es real ¿Qué tiene de especial ese trono para que tenga tal efecto?

—Para ustedes ninguno, para los no-muertos especie a la cual pertenezco el trono era una forma de manipular las almas a un nivel mucho mas profundo, ahora que recuerdo mejor entiendo lo que paso me senté en el trono y este nutrió mi cuerpo con las miles de almas que habia absorbido de cierta forma el trono me llevo a un estado cercano a los antiguos señores de la llama…supongo que por eso el tamaño ahora todo tiene mas sentido— Kaguya no dijo nada, a pesar de no haber entendido nada de lo que el dijo en esta ocasión no pediría explicación.

—Ya veo, nuestra conversación acaba aquí Juncell, le pido que se cuide las espaldas desde ahora en adelante, se hizo muchos enemigos algunos mejor posicionados que otros y muchas dudas vuelan sobre usted— Kaguya comenzó entonces a alejarse dirigiéndose a la salida del jardín mientras que el moreno solo intentaba entender el sentido de toda esta conversación, lo único que podria explicarlo es que ella quería informarse sobre él.

En fin, decidió ignorar eso y volver con Alicia la cual no fue difícil de encontrar pues estaba en su habitación, como le prometió comenzó a contarle todo desde que su viaje inicio por Drangleick hasta el momento en el cual se sentó en el trono y despertó eones más tarde, pasaron horas en eso, pero es algo que estuvo dispuesto hacer sobre todo ahora que comienza a tener sentimientos por la rubia.

—Vaya…eso…eso es mucho para asimilar— se expreso sorprendida la rubia por todo lo que venia de escuchar, luchas dantescas, conocimientos prohibidos, muchas cosas que asimilar como ella misma dijo.

—Si, supongo que sí, en todo caso esa es mi historia ahora sabes todo— la verdad es que no sabia que esperarse como reacción de parte de Alicia, la confusión tal vez es una muy lógica que sea la que ella tenga.

—Entonces…de lo que entendí ¿no podremos tener hijos? — Juncell ladeo la cabeza…esa ciertamente no esperaba que fuese la primera pregunta —Osea dijiste que los no-muertos ya dejaron de tener cualidades de los vivos supongo que reproducirse es una de las cosas que perdieron

—He…bueno supongo que no, nunca escuche hablar de un no-muerto siendo padre o madre, pero teniendo en cuenta que la maldición ya no existe y que poco a poco comienzo a sentirla menos en mi cuerpo supongo que con el tiempo podremos…creo— cierto que esta confuso sobre esa pregunta y eso incluso ahora.

—Ya veo…espera ¿¡Estas perdiendo la maldición!?— Pregunto incrédula —Pero dijiste que Vault te mato y volviste

—Si, pero no volví en estado hueco, además comienzo a sentir cansancio, hambre y sed esas cosas no deberían pasar teorizo que con el mundo sin la maldición ella poco a poco desaparece de mi existe la posibilidad de que en algún tiempo no sea capaz ni de absorber almas ni de resucitar— Era una eventualidad, ahora con la mente mas claro Juncell formo esa teoría para explicar todo lo que esta pasando de raro con su cuerpo en estos últimos días.

—Ya veo…supongo que…es bueno, es decir, es lo que querías ¿no?

—Claro, pero llega en mal momento, no mentí en la sala del trono Vault nos traiciono y aunque lo mate queda su ejercito y ese demonio que me robo mi espadón de luz de luna— Alicia se llevo una mano a la barbilla mientras intentaba pensar las cosas.

—esto tendremos que hablarlo mas seriamente entre todos, convocare una reunión para este tema y enviare un mensaje a mi madre, pero por ahora…quisiera…bueno quisiera disfrutar que aun eres infértil

—¿He?

—Que tengamos sexo idiota

—Ho claro