—Grave fue un tonto, siempre supe que su orgullo seria su perdición, pero nunca pensé que fuese tan literal— Sir Jhon Mandeville se habia esperado a presenciar mucho durante la reunión que seria el juzgado de Olga Discordia, pero ciertamente no se esperaba a ver a un amigo de muchos años ser decapitado.

—Y su muerte retrasa nuestros planes junto a la revelación de aquel hombre, se supone que Grave nos otorgaría Geofu, traicionaría a Claudia mientras ella defendería la ciudad nunca se hubiese esperado un ataque desde el interior, pero ahora ya no tenemos al anciano y con ello nuestros planes se retrasan— Se expreso Vault el cual como hace ya un tiempo solo muestra un rostro inexpresivo lejos de su acostumbrada elocuencia, ni siquiera parece contrariado ante el gran contratiempo que vienen de adquirir.

—¡No podemos permitir esto, debemos matar a ese maldito hombre, debe pagar! — Se expreso furioso Beardsley, Jhon dejo escapar un pesado suspiro de fastidio al escuchar al ministro y estuvo tentando en desactivar su dispositivo de comunicación para evitarse sus arrebatos, pero no puede hacer eso, el malnacido es importante para todo el plan.

—No podemos, se declaro como rey y Celestine lo acepto, cualquier acción en su contra será castigada, no podemos atacarle en ningún frente ahora mismo y sabiendo que tiene encima el apoyo de Feoh es aún peor— Quien venia de hablar no es mas que el mismo exobispo, el líder religioso de Oestia el cual no tiene ningún reparo en traicionar a su diosa ¿su razón? El sabe que lo de la diosa es en su mayor parte una verdad mal contada con la cual piensa acabar con ayuda de los perros negros.

—¡Ese maldito, lo odio, lo odio! — Grito el ministro con demasiada fuerza pensando en lo que podrían estar haciendo ese caballero y Alicia.

—Vea por donde lo vea, tu plan está siendo frustrado por un solo hombre, y ni siquiera parece del tipo a estar planeándolo, perdimos a un elemento importante y puede que en los próximos días perdamos el factor sorpresa que tan importante era para toda nuestra operación, Feoh esta reforzando la frontera ahora mismo algo que se supone no tenia que haber pasado— En esta ocasión hablo un miembro de las tres grandes familias criminales de Ansur los verdaderos lideres de aquella parte de Oestia y no Maia como todo el mundo cree pues ella solo es una idiota que intenta gobernar una ciudad que ni entiende mientras que las familias criminales controlan todo mediante sus medios ilegales.

—Es solo un contra tiempo, Feoh caerá y con su caída el resto seguirá, y ese Juncell no podrá hacer nada en contra, por muy fuerte que sea y muy rey que se proclame sigue siendo un hombre y nosotros tenemos el mayor ejercito del continente, los perros negros mas los monstruos unidos ninguna fuerza se nos compara— Las palabras de Vault atrayeron la atención de uno de los hermanos Mortadella, dos orcos con apariencia de cerdo, ricos comerciantes los cuales a pesar de ser de la raza de orcos son aceptados en Oestia por sus dotes comerciales.

—Los números no son suficiente para ganar guerras, y no es cualquier hombre del que hablamos aquí, mato a Grave de un movimiento, estamos hablando de quien entreno a Claudia la espada del alba, encima aun no nos cuentas como él pudo escaparse y llevarse a Olga se supone que tendrías que haberlo detenido además de que el cuenta que te mato— Vault se mantuvo en silencio, todos los presentes entonces comenzaron a dudar, si ya tenían dudas ahora aún más, pero entonces Vault comenzó a reír una fuerte carcajada como siempre le habían escuchado hacer.

—Si es un bastardo duro y si se me escapo y si me hirió, seguro creyó haberme matado pero fui curado, y aquí estoy vivo, noto como todos uestedes tienen dudas sobre nuestro plan y eso solo porque Grave murió ¿con quien mierda creen que estan hablando? Soy el maldito Vault, mi estrategia es infalible y a ustedes solo los necesito para conquistar todo más rápido pero mi imperio del sexo nacerá con o sin ustedes, así que mejor cállense y obedezcan mis designios para asegurarse su asiento de oro, aquí se termina esta reunión— La comunicación de Vault entonces se corto y así fueron haciéndolo todos los demás, Sir Jhon entonces dejo escapar un suspiro de alivio, Vault aun sigue siendo Vault pensó él.

—Bueno…ahora ¿Cómo te recupero mi hermosa Chloe? Mmm el entrenamiento de la reina oscura solo te volvió mas deliciosa, esas piernas fuertes y ese abdomen, mi hermosa rosa floreció y no puedo esperar para escuchar sus gritos— Con una sonrisa maliciosa el anciano comenzó a salir de aquella habitación pensando en como recuperar a su hija y juguete favorito.

Klaus observo el cadáver de su padre, cubierto de una manta…le gustaría decir que se siente triste, pero seria mentir, su padre nunca fue bueno con él, nunca fue bueno con su madre, todo Oestia hoy llora su muerte pues a sus ojos perdieron un héroe, pero Klaus Curstis agradece que su hijo nacerá en un mundo en el cual ya no existe Grave Levantine.

De toda esta situación lo único que lo tiene mal es Claudia, ella fue testigo de la muerte de su mentor y padrastro y lastimosamente para Klaus su esposa tenia en gran estima al antiguo héroe, lo veía no solo como una figura paterna sino que también como un modelo a seguir, su muerte le afectara y el profesor teme que su mujer intente cobrar venganza, lo que menos quiere es que se derrame mas sangre innecesaria en nombre de su padre y aun menos cuando se supone deberían estar en la mejor época de su vida.

—Lord Curtis— La mirada del hombre fue atraída por una joven chica en armadura, la armadura de los caballeros del alba —Su esposa ha despertado, quiere verlo

El asintió, comenzó entonces a seguir a la muchacha, todo mientras pensaba en lo que le diría a su esposa, sabe muy bien que ella haría los oídos sordos ante lo malo que era Grave, ella siempre ignoro todo lo malo del hombre según ella Grave Levantine el gran héroe no podia ser un hombre de mal, ignorando los años de abusos que Klaus y su madre sufrieron a su mano.

En fin, llego a la habitación donde su esposa se encontraba en cama sus mejillas cubiertas de lagrimas y sus ojos enrojecidos, él se acercó rápido a ella y la cubrió con sus brazos hundiendo el rostro de su amada en su pecho —¡Murió, murió y no pude hacer nada, lo vi morir y no pude hacer nada! — Pronuncio ella entre llantos su voz quebrada y cargada de tristeza.

¿Qué podia decir? Si solo insistía en que su padre no vale la pena ser llorado solo se ganaría el odio de su esposa, pero si va mucho en su sentido esta seguro que la incitaría a ir en busca de una venganza sin sentido en la cual incluso podria morir, si Juncell acabo con su padre en un movimiento ¿Qué podria hacer Claudia? La verdad es que muy poco.

Ella siguió llorando mientras el la reconfortaba con su presencia y abrazo sin expresarse ni un segundo, a veces el silencio es el mejor de los apoyos que se le puede dar a alguien dolido, los minutos pasaron y llegado cierto momento ella paro sus llantos —¿Q-que debo hacer?

—Descansar…te exiges mucho, debes reposar, tenemos un bebe en camino— Sabe que ella no espera esa respuesta, pero le gustaría que la aceptara, aunque sabe que eso no pasaría.

—Klaus…mato a tu padre…se declaro rey, un demonio esta a su servicio incluso se llamo el señor oscuro— si le habían contado toda la situación ¿odia a Juncell? Es una pregunta estúpida, como podria odiar a alguien que mato a la persona que mas odia, es mas ahora aprecia aun mas al gigante.

—Claudia, la reina no llevo acciones en su contra, fue auto defensa mi padre lo ataco sin derecho, y como rey no puedes acusarlo hasta tener pruebas concretas como tener demonios a su servicio es una declaración sin prueba

—¿Por-porque lo defiendes? — Pregunto ella sonando algo ofendida.

—No lo defiendo, te defiendo a ti Claudia defiendo nuestro hijo, te conozco se cómo eres y sé que deseas venganza, pero lo único que iras a conseguir será la muerte tuya y de nuestro hijo…por favor, detente solo déjalo pasar— ella estuvo apunto de estallar en furia, pero entonces sintió su vientre contraerse en un fuerte recordatorio de que una vida está dentro suyo gestándose para algún día salir, miro a su esposo durante unos segundos, se mordió el labio inferior y dejo escapar un suspiro.

—Lo are caer…por la ley, pagara bajo las leyes de Oestia y no bajo mi espada— No parece haberla convencido de dejar la venganza, pero por lo menos ella no arriesgaría su vida de forma directa.

—Esta bien Claudia…esta bien— la abrazaría un poco más fuerte, además de sentirse contento de que su padre ya no este vivo siente…un alivio un alivio antinatural, como si al morir su padre se hubiese librado de algún tipo de peligro curiosa sensación pensó él.

Un fuerte suspiro se escapo de los labios de Finn, miro lo que habia logrado, un campamento de orcos y los habia exterminado a todos, aun tiene que acostumbrarse a su nueva fuerza y al arma que carga, pero sin duda se siente feliz de haber pasado de ser un pobre diablo a un guerrero capaz y temible capaz de exterminar varios orcos.

Pero algo preocupa al joven rubio, los campamentos de monstruos son cada vez mas numerosos, el le prometió a Juncell que mantendría las fronteras con Carnam seguras y no solo lo hizo por su respecto y admiración por el caballero gigante o porque literalmente le debe la vida, también lo hace por su prometida y su futura hija además de su madre y hermanas, tiene algo que proteger y piensa hacerlo en grande.

Estaba apunto de ir a su campamento para descansar algo luego de la batalla eso antes de escuchar un ruido detrás suyo, de inmediato se dio la vuelta espadón en mano, entonces observo quien habia echo tal ruido, una mujer por sus orejas puntiagudas adivinaría que se trata de una elfa, pero el color de su piel le dejo en claro que es una elfa oscura, de un largo pelo blanco y unos hermosos ojos morados, de una figura esbelta y menos voluptuosa que la reina oscura le recordó de echo a la ayudante de esta ultima parecen tener un físico similar.

Ahora Finn se estaba preguntando ¿de dónde salió esta elfa? No bajo la guardia ni un segundo pues aun considera a Olga y los suyos como enemigos de Oestia eso a pesar de que ella le salvo la vida.

—A-ayuda— Pronuncio la elfa antes de caer desplomada al piso, entonces Finn noto heridas en la espalda de la mujer heridas que parecen haber sido provocadas por algún tipo de caída, el bajo entonces su guardia y miro confuso a la desmayada elfa pensando en lo que debería hacer con ella.

Alicia dejo escapar un ultimo fuerte gemido antes de dejarse caer sobre el torso del monarca de Drangleick, ambos se encontraban con su respiración acelerada, sus cuerpos desnudos y repletos de sudor, la habitación a su alrededor esta echa un desastre mientras que por la ventana se nota como el sol está alzándose.

—¿P-porque…porque esta vez aguantaste más? — Pregunto Juncell recordando como en su primera vez ella se habia dormido luego de su primera vez mientras que en esta ocasión parecían haber durado la noche entera en eso.

—N-no lo sé— los ojos de la fémina viajaron por toda la habitación notando lo que había hecho en todo el lugar, muebles rotos agujeros en los muros incluso miro hacia arriba y noto que una parte de su vestimenta colgaba del techo, ciertamente fueron mas bruscos que en su primer encuentro.

—¿Qué haremos ahora?

—Debo informar a mi madre de lo que me dijiste, será mucho que contar, luego pediré una reunión para hablar sobre la traición de los perros negros…siento que Maia y Claudia no estarán muy contentas en la reunión— Al decir el nombre de su mentora la rubia no pudo evitarse sentirse mal, ciertamente la mujer no tomaría bien la muerte de su mentor y figura paterna.

—¿debo estar presente? — Pregunto el no muerto.

—Para informarle a mi madre será preferible, para la reunión solo por Claudia y Maia creo que seria mejor que te ausentes— Juncell asintió, llevo su mano a su caja sin fondo para sacar unas hierbas verdes tomo una para si mismo y otra para Alicia —¿Qué es esto?

—Una planta que aumenta la recuperación de energía, creo que lo vamos a necesitar ya sabes no dormimos nada— Ella asintió ante eso tomando la hierba, siguiendo el ejemplo del moreno ella comió la hierva haciendo una mueca de asco ante el amargo sabor de la planta, pero de inmediato comenzó a sentir como sus energías se renuevan —Es curioso sentir el cansancio y el sueño, no recordaba cómo se sentía…también el hambre, tengo hambre y sed

—Bienvenido devuelta al mundo de los vivos— Bromeo ella, en ese instante se dio cuenta de la evolución tan repentina de su relación, pasar de ser algo incomodo a sentirse como algún tipo de pareja normal.

—Bueno incluso estando devuelta al mundo de los vivos pase una semana sin comer o beber mientras venia aquí, supongo que sigo aguantando más que las personas normales sobre todo gracias al trono— Y es verdad, incluso con la maldición desapareciendo de su cuerpo sigue siendo un ente que absorbió una gran cantidad de almas y por consecuencia tiene un poder mucho mayor al de alguien normal.

—Aun no entiendo del todo lo que te hizo el trono ese, dices algo de que te volvió similar a uno de los antiguos señores de la llama no entiendo lo que es eso

—Pues el trono permitía a todo aquel que se siente en el un mayor control sobre las almas, Vendrick mi predecesor lo uso para crear Golems con los cuales pudo construir su castillo, cuando yo me senté en el trono entre en un letargo y durante ese tiempo el trono asimilo de mejor forma todas las almas a mi cuerpo, por eso digo que me volvió algo similar a los antiguos señores de las llamas quienes poseían almas únicas y actualmente poseo algo similar…puedo sentirlo en lo profundo de mi ser— la puerta de la habitación se vio abierta revelando una sirvienta la cual nada más posar su vista sobre la pareja aun tirada sobre la cama y desnuda salió de inmediato gritando algo similar a "perdón"

—Creo que venia a buscarme— Alicia se levanto del torso del moreno —bueno "señor de las llamas" vístete vere que quería y luego contactaremos con mi madre.

Dicho eso ella se adentro a la ducha mientras que a su vez Juncell notaba el sudor en su cuerpo una sensación desagradable, ciertamente eso no lo habría extrañado, pero volver a ser humano, ya no poseer la maldición, es todo lo que siempre deseo y ahora se siente tranquilo consigo mismo, sobre todo sabiendo que el mundo que le rodea ya no sufre la maldición y encima es su propio mundo.

Claro que aun mantiene cierto resentimiento por no ser el la causa de la curación de la maldición, después de todo paso miles de años buscando una solución y no fueron años de solo estudio, hizo cosas de las que no se enorgullece en lo más mínimo cosas echas presa de la desesperación, el observo sus manos durante unos segundos para luego hacerlas puño —El pasado ya esta fuera de alcance…solo queda avanzar…esto es como un nuevo comienzo ahora que lo pienso

Se levanto de la cama para acto seguido unirse a Alicia en su baño matutino, luego de varios minutos ambos salieron, se vistieron Alicia con sus ropajes habituales y en cuanto al moreno se quedo con la vestimenta del monarca, la rubia entonces observo la armadura mas de cerca en conjunto con la corona —Se nota que es la armadura de un rey, se ve resistente, y elegante

—Si, es de mis mejores armaduras, aunque nunca suelo usarla…siempre me dije que cuando lo hiciera significaría que acepte mi cargo como monarca algo que nunca quise hacer

—Pero ahora la llevas ¿significa eso que tomaras el cargo? — Alicia se vio algo dudosa ante eso sabiendo que si Juncell pensaba retomar su trono debería claramente sacar a Celestine del puesto de alta reina y eso indudablemente crearía diversos conflictos y podria hundir Oestia en una guerra civil, Juncell no tiene apoyo de nadie, pero si ya conquisto un reino el solo ¿Qué le impide hacerlo otra vez?

—Para disgusto de Aldia no, no como el quisiera, pero estamos comprometidos y eres la princesa de Feoh, en cuanto nuestro compromiso se haga oficial pasare a ser príncipe y algún día rey a tu lado, puede que no aceptase en un pasado ser el monarca de Drangleick pero…supongo que puedo intentar ser el de Feoh además….técnicamente es una parte de Oestia y Oestia es la Drangleick moderna así que— Ella dejo escapar una pequeña risa al escuchar eso último, sobre todo porque el moreno lo habia echo tal broma a propósito esbozando una pequeña sonrisa.

—Ya entiendo, sabes, me gusta ver que te comunicas mejor, quiero decir ahora entiendo porque eras así, pero es mucho mas disfrutable cuando bromeas de esta forma

—Aprendí mucho aquí, no pasa día que no hable con alguien, y bueno antaño podían pasar meses sin que le dirigiera la palabra a nadie y cuando eso sucedía…bueno las conversaciones no eran las mejores— Ciertamente no lo eran, todo el mundo en Drangleick era tan críptico en sus palabras, solo unos pocos decían las cosas con claridad.

—Espero que sigas aprendiendo mas Feoh necesita un rey carismático, en fin hablamos mas tarde ya he de irme, no te traigas problemas mientras recuerda que te tienen en la mira y te estan investigando— El moreno asintió mientras que Alicia se dirigía a la salida de la habitación, en cuanto ella lo hizo y Juncell se quedo al fin solo la chimenea de su habitación estallo revelando entre sus llamas al retorcido ser que ahora es Aldia.

—Antes podían pasar años sin que te viera, se siente raro verte un día después— Se expreso el moreno observando al antiguo señor del torreón.

Estamos en plena época de la luz por consecuente la llama arde con fulgor y yo tengo mas poder, desde tu letargo a pasado mucho tiempo, el ciclo fue roto y la llama retomo su camino original, apagarse y encenderse cada cuanto tiempo, desde entonces han pasado numerosas épocas de luz y otras de oscuridad, lastimosamente estas últimas no he podido verlas pues con las llamas apagadas ceso de existir— Juncell se acerco a la chimenea hasta quedar justo delante de esta donde una versión en miniatura de Aldia le observa con aquel ojo rojo que brilla con la intensidad del fuego.

—Aun me cuesta imaginarlo…Eones, todo lo que conocí desapareció, todos los que conocí…siendo sincero se siente algo doloroso pensar en ello, pero también entiendo que he de seguir adelante y…bueno como con Lucatiel, mientras ellos vivan en mi memoria entonces serán eternos— Es duro pensar en todo lo que dejo atrás, amigos sobre todo, aunque a cada nuevo viaje los veía perder esperanza una y otra vez, los momentos antes de hacerlo fueron los mejores, las noches de bebidas con Benhart, las charlas pacificas con Vengarl, los entrenamientos de espada con Lucatiel.

Te recuperaras, siempre lo haces seguirás adelante a pesar de la adversidad, pero debes retomar el trono

—Y dale con eso, no quiero el trono Aldia, nunca lo quise, solo buscaba la cura volverme monarca no era mas que un medio para alcanzar un fin, y ahora se que ese medio no funciono, no pienso volverme el monarca y mucho menos si eso significa dañar a estas personas, Oestia puede ser diferente pero…me niego a ir en contra de su gente no de esa forma— A pesar de estar fastidiado el hablo con calma, tenia la costumbre de hacerlo con Aldia el cual de cierta forma es su mentor, aunque sus enseñanzas trajeron mas problemas que soluciones.

Lo vi joven monarca, durante eones lo vi, cada época de luz observe, mire el nacimiento de nuevos reinos en estas tierras y todo y cada uno de ellos los vi caer, por enemigos fuertes o por la propia terquedad de su gente, observe pasivo como ninguno de esos reinos fue tan grande como Drangleick como todos palidecían ante el reino del dragón, ningún monarca que piso estas tierras estuvo a la altura de mi desdichado Hermano y durante mucho tiempo intente saber por qué— Sorprendentemente Juncell se interesó por lo que estaba diciendo Aldia, sobre todo porque habla de épocas en las cuales el estuvo dormido en el trono del querer.

—¿Qué descubriste? — Pregunto el ex no muerto con curiosidad.

Lo que los hacia diferente, lo que hizo que ninguno de ellos fuese tan buen gobernante como lo fue mi hermano o incluso el rey de marfil y es que ninguno de ellos accedió al trono mediante la adversidad, cada uno de ellos adquirió su dominio de forma diferente pero ninguno tuvo que abrirse camino a hierro y voluntad para tener su tan preciada coronas ninguno, y Oestia es un reino mas con gobernantes que no saben el valor del puesto que poseen, la mujer que aquí gobierna atemorizada dijo que te daría el trono si se lo exigías ¿es ese el comportamiento de un monarca? Si hubieses ido ante Vendrick en su época de gloria y le hubieras exigido el trono el te hubiese desafiado a un duelo en el instante y solo te daría el trono si su cabeza termina rodando por el piso— Ciertamente las palabras de Aldia pueden ser verdad, haciendo memoria de los cuatro monarcas que Juncell enfrento solo el rey de hierro heredo su trono y el termino bastante mal, en comparación el rey ahogado, el rey de marfil y Vendrick cada uno de ellos hicieron sus reinos a sangre y voluntad, enfrentándose a la adversidad y cada uno de ellos fue reconocido como un gran monarca por su gente.

—No saben el valor de lo obtenido con dificultad ¿eso es lo que estas insinuando? — Aldia asintió no con su cabeza porque técnicamente no tiene, pero si con un ligero sonido.

El destino de Oestia es desaparecer ya sea por sus enemigos o por la terquedad de su gente, y otro reino se alzara sobre sus cimientos y le pasara lo mismo, cuando la época de la oscuridad llegue ningún reino vera otra vez la época de la luz, se que Drangleick cayo, se que Eleum Loyce cayo se que Shulva cayo, pero eso fue en una época en la cual el final de todos era caer una época donde la fatalidad era el destino de todos y todo, ahora eso ya no es verdad y tú, al contrario de todos los anteriores monarcas podrías crear un reino que dure para siempre, incluso con la maldición desapareciendo de tu cuerpo, sigues siendo un monarca vivirás hasta que alguien te de muerte— Juncell dejo escapar un pesado suspiro entendiendo ahora el deseo de Aldia, al fin de cuentas y a pesar de todo Aldia siempre busco algo que antes era imposible, la eternidad, por algo recreo un dragón seres eternos por definición, el buscaba la eternidad además de la cura a la maldición, por algo se fusiono a la primera llama ¿Qué mejor forma de ser eterno que unirse a aquello que le dio forma al universo? Pero ahora el quiere ver un reino eterno, un reino que no caiga a pesar del tiempo un reino que solo se puede lograr con un monarca eterno que sepa guiar su pueblo.

—Entiendo ahora mejor tus intenciones, supongo que tuvo que ser de cierta forma molesto ver una y otro vez el mismo final, reinos alzarse y caer, teniendo en cuenta que todos estos reinos se alzaron sobre las ruinas de Drangleick…es como si un árbol naciera sobre el cadáver de tu hermano y en vez de ser duradero y fuerte este se pudriese y muriese una y otra vez— A pesar de todo Aldia no perdió del todo su humanidad fue lo que pensó Juncell, seguro que la motivación del antiguo príncipe es recrear Drangleick el legado de su hermano.

Solo ve ante ella y exige el trono, te lo dará no pose voluntad destruye a todos los que intente impedírtelo y álzate como el nuevo monarca y has que este reino dure para siempre— Aun asi queda claro que Aldia esta algo arraigado a los viejos métodos, pero Juncell entiende algo y es que ya no son los viejos tiempos, antes tal vez lo hubiera hecho, pero ahora, ahora le gustaría ser un poco mas como la gente de Oestia.

—No prometo que cumpliré con ello, pero por lo menos te prometo intentarlo, en algún tiempo si todo va bien seré príncipe de Feoh una de las tierras que componen Oestia, desde ese punto intentare guiar Oestia por ese camino que deseas— Un suspiro se escapo de la boca de Juncell dándose cuenta de lo obvio —No se como lo haces, pero siempre terminas convenciéndome de hacer esta clase de cosas

—¿Una forma diferente de hacer las cosas? Si…supongo que es lógico con nuestra forma de actuar, después de todo buscar nuevas alternativas es lo que nos hizo lo que somos ahora, confiare en ti monarca, pero recuerda ya no eres un no muerto, ahora eres un monarca tu poder es el de uno úsalo—y dicho eso Aldia desapareció dejando solo al moreno el cual se quedo unos segundos mas observando las llamas pensando en la reciente conversación que venia de tener con su antiguo guía y mentor.

—Tendré que hablar de esto con Alicia y su madre— Pronuncio ayudándose a recordar a si mismo que contrario a Oestia donde se volvió monarca usando solo su fuerza aquí el no esta solo ya no más, sus sentimientos por Alicia aun son leves y estan en completo desarrollo pero ella sigue siendo su prometida y como ella misma dijo si compartirán su vida entonces deben contarse este tipo de cosas —voy aprendiendo, lento pero seguro…ahora ¿Por qué recupere esta manía de hablar solo?— ciertamente tanta soledad en Drangleick le hizo crear una costumbre de ir hablando solo y tal parece volvió a la carga.

Alicia habia sido llamada a una reunión privada entre los escudos de Oestia, la única ausente resultaba ser Claudia algo que la joven líder de los caballeros de iris agradeció, no estaba segura de poder confrontar a su mentora luego de que su prometido decapitase a su mentor y figura paterna, obvio Alicia no mantiene ningún rencor hacia su amado y aun menos luego de que el admitió que sus sentimientos por ella comenzaron a cambiar, también se debe a que Alicia no admiraba en lo absoluto a Grave, era un héroe veterano de cientos de batallas y ella le otorgaba el debido respeto pero su admiración estaba mas dirigida hacia Claudia que hacia el anciano.

—Nos enteramos entonces de tu compromiso con el rey Juncell— Pronuncio Celestine dando inicio a la razón de porque esta pequeña reunión fue llevada a cabo, rápidamente la rubia miro hacia su prima la cual bajo un poco la cabeza algo apenada.

—P-perdón Alicia…fue una orden de su majestad Celestine— Intento disculparse la pequeña peli rosa por haber revelado dicha información que por ahora solo tenia que ser conocida por unos pocos como los reyes de Feoh, el ministro y Alicia y su prima, pero que ahora se esparció a cada gobernante de los reinos de Oestia.

—¡Por eso defendías tanto al mal nacido! — Grito aun presa de la furia Maia para disgusto de la rubia, algo en cambio que Alicia tiene claro es que no duda en lo absoluto de las palabras de Juncell sobre la traición de Vault, el hombre nunca le agrado y si algún día le anunciaran su traición ella es consciente que ni ella ni su madre verían tal noticia como una sorpresa.

—Maia, he de recordarte que ese "mal nacido" es un rey y futuro príncipe de Feoh exijo que le hables con el debido respeto— Especto la princesa con un tono mordaz mas similar al de su madre que a uno que ella utilizaría, eso trajo sorpresa de parte de los que mejor conocen a la fémina.

Maia estuvo apunto de responder pero fue silenciado por una fingida tos de Celestine —Alicia, actualmente Juncell esta siendo investigado, para asegurarnos de la veracidad de sus palabras en cuanto a su estatus de rey como ante sus acusaciones de traición…debido a que eres su prometida me veo en la obligación de sacarte a ti, a tu prima y madre de cualquier cosa que involucre estas investigaciones para asegurarnos su neutralidad— Alicia asintió, no veía lo raro en eso, claramente ella estaría del lado de Juncell en todo esto.

—Lo veo justo su majestad, no tengo queja alguna— Admitió con sinceridad.

—I-igualmente su majestad— Pronuncio Prim un poco más tímida temiendo que haber revelado el secreto tuviese repercusiones.

—Perfecto, estoy contentan que ambas entiendan, pero Alicia si bien estas fuera de la investigación eso no significa que estas fuera del caso, Kaguya aquí presente se presto como principal investigadora sobre el caso de Juncell y tiene una serie de pruebas ¿podrías por favor darnos algunas confirmaciones? — Alicia frunció el seño mirando a la mujer asiática entendiendo entonces porque el día anterior se fue a hacerle un interrogatorio al moreno, aun así asintió ante su reina confirmando que cooperara.

—Primero que nada, Kaguya encontró el único rastro sobre el reino que menciono Juncell un trono de piedra incrustado en una montaña, según algunos pueblerinos que viven no muy lejos ese trono estuvo siempre en ese lugar, y según ellos hace medio año estaban seguro que una estatua estaba sentada en el trono, según teoriza Kaguya esa estatua era Juncell ¿confirmas? — Alicia miro confundida a la mujer asiática debido a que la reina dijo bien teoriza cuando Juncell admitió abiertamente a ella que de echo si era dicha estatua ¿a que esta jugando la monja? Pensó Alicia.

—Confirmo, el me conto que se levanto del trono su cuerpo se movía por inercia y su mente no funcionaba del todo bien, camino un tiempo hasta detenerse en un descampado donde al fin recupero la conciencia del todo, estaba confundido por ver un escenario desconocido, desde ese lugar fue directo a Feoh guiado por las circunstancias— Celestine asintió y comenzó a escribir algo en un pergamino.

—Significa eso que Juncell es mucho mas antiguo que yo misma ¿es Juncell humano? — Ante esa pregunta Alicia dudo, técnicamente es humano cierto que la maldición y la cualidad de absorber almas alteraron su ser para hacerlo algo mucho más…mucho más complejo, pero aquí esta el problema si dice que es humano nadie le creerá y si dice que es un no-muerto las cosas irían muy mal pues tal nombre tiene una pésima connotación en Oestia.

—Lo es…por lo menos nació humano, en una parte de su vida fue afectado por una maldición la cual provoco…provoco que el no pudiese morir, de lo que me conto tal maldición afecto a millones de personas, aparentemente y según lo que el me a contado los efectos de la maldición son cada vez menores actualmente el teoriza que podria perderla del todo en poco tiempo, eso le permitió aguantar tanto tiempo— Intento mantener lo mas lejos posible lo de absorber almas y ser un no-muerto todo diciendo la verdad, en pocas palabras habia dicho una verdad a medias y aunque de cierta forma se siente mal por hacer algo tan vil, lo esta haciendo por alguien importante para ella.

—Tonterías, como si algo así existe, las maldiciones son negativas, veo mal como volverte inmortal puede ser algo malo— Pronuncio Maia ciertamente con menos agresividad, pero con obvio odio por la rubia y el monarca.

—Maia no estoy tomando partido en esto, pero…te puedo asegurar que vivir mucho a veces se siente como una maldición— Hablo Celestine para sorpresa de Maia, es bien conocido que como alta elfa y aun mas como diosa renacida Celestine y su hermana son bastante longevas —Sobre todo cuando los que te rodean no comparten tu longevidad

—Si…es algo que puedo confirmar también— Esta vez y con un tono melancólico quien hablo fue Luu-Luu la Halfling para sorpresa de la mercenaria quien tiene la costumbre de ver a la pequeña siendo grosera y burlesca, pero también tenia que recordar que los de la especie de Luu-Luu son casi tan longevos como los elfos.

—Existe un proverbio entre los míos "no existe peor castigo que negarle un hombre su muerte, pues se le niega lo único ante lo cual todos somos iguales" veo bien porque la inmortalidad sería una maldición, familiares y amigos que mueren lentamente a tu alrededor, el mundo que cambia mientras tu sigues igual poco a poco todo va alterándose al punto que no eres capaz de ni reconocer el lugar donde naciste, todo mientras cada día deseas mas el dulce abrazo de la muerte y no puedes obtenerlo— y las palabras de Kaguya fueron el ultimo clavo que dejo a Maia confundida, todas las presentes de un momento a otro se habían puesto en su contra solo para dejarle en claro que vivir para siempre es de echo un muy cruel castigo.

De mala gana la rojiza se quedo en silencio y desvió la mirada tanto por que le llevaron la contra como por ser consicnete que sus palabras hicieron daño a Celestine y Luu-Luu haciendoles recordar cosas que seguro prefieren olvidar, y Maia puede estar furiosa con Alicia y Juncell pero su reina y su compañera no merecían ser tratadas así —Perdón…no sabía— dijo en disculpa.

—Esta bien Maia, retomando esto, la ultima pregunta que tengo para ti Alicia es el significado de Señor oscuro pues Juncell se llamo así mismo así— Otra pregunta compleja ahora la rubia se arrepiente que su única pregunta hubiese sido lo de saber si tendría o no hijos con Juncell.

—No estoy muy segura, pero de lo que entendí al final la maldición tenia una forma de romperse mediante un sacrificio, aquellos que se negaban a sacrificarse y romper la maldición se les llamaba Señores oscuros, no estoy segura si para la época era una connotación mala o buena porque Juncell dijo tal titulo con cierto orgullo— De lo poco que entendió, pero esta segura que eso es algo mucho mas complejo.

—Esta pregunta es de mi parte Alicia ¿Por qué no sacrificarse si eso significaría el fin de la maldición y por ende la cura de millones de personas, pues dijiste que no solo el padecía la maldición? — La pregunta vino de Kaguya aun curiosa por todo lo que trata con el moreno.

—Porque eso solo sería una solución temporal, muchos lo hicieron antes que el y aunque la maldición desaparecía un tiempo, ella volvía a la carga, cuando Juncell supo esto se negó a perpetuar ese circulo vicioso donde gente se sacrifica solo para tener una pequeña pausa de la maldición, intento encontrar otra alternativa, otra forma de curar— Eso por lo menos lo entendió sobre todo porque Juncell se lo conto con mucho más detalle que cualquier otra cosa, tal vez el tenia miedo de que ella lo juzgase mal por no haberse sacrificado pero Alicia no podia juzgarlo por ello, ella misma no se sacrificaría por algo tan temporal.

—Es comprensible, yo haría lo mismo— Por lo menos la mujer asiática parece estar medio del lado de Juncell, o eso entiende Alicia, pero Kaguya es enigmática siempre lo ha sido y ahora parece serlo aún más.

—Bien ¿nadie más tiene preguntas? — Celestine paseo su vista por el lugar solo parao observar la mano de Maia levantada, sabia que esto seria complejo desde ahora.

—Solo quiero preguntar ¿Cómo puedes creerle, como puedes ni siquiera confiar en el luego de decir menudas barbaridades de Vault? Sin el hubiéramos perdido la guerra hace mucho sin el actualmente el reino estaría en manos de la reina oscura sin el actualmente seriamos los juguetes sexuales de monstruos solo quiero saber ¿Cómo puedes confiar en el que vino de ninguna parte y dice sin escrúpulo que el héroe de Oestia es un traidor, encima de matar a Grave delante de todos como si nada? —La voz de Maia estaba cargada de furia toda dirigida hacia Alicia, la rubia estaba apunto de responder con agresividad, pero antes de eso reflexiono unos segundos, por un instante se puso en los zapatos de Maia.

No es un secreto para nadie de los escudos que la pelirroja siente algo por Vault, después de todo Maia no es precisamente una mujer sutil o discreta, y ahora mismo ella está soportando acusaciones a su amado además de la idea de que podria estar muerto, poniéndose en su lugar Alicia pensó en como estaría ella si todo eso fuese con Juncell, técnicamente el ya esta siendo acusado de traición pero su estatus de rey le protege de estar encarcelado, pero Alicia se centro mas en la eventualidad de que el estuviese muerto, esta segura que Maia tenia formas de contactar a Vault y que seguro las uso todas intentando confirmar que el esta vivo, por su rostro no obtuvo respuesta.

—Tu mejor que nadie deberías entender porque, y-yo…yo lo amo, a raíz de ese amor confió plenamente en él, Juncell…él nunca me ha dado una verdadera razón para dudar de mi y aunque en un principio era recelosa con el tiempo me demostró que seria capaz de todo para defenderme y defender Feoh, deja por un momento detrás tu enojo Maia y entiende estas palabras ¿Por qué confió en él? Porque lo amo y mi corazón me asegura que Juncell no es ningún traidor— Maia solo apretó el puño ante tal declaración después de todo si Juncell no resulta ser un traidor entonces eso significaría que el traidor es Vault —A raíz de este tema de conversación su majestad, pido una reunión para hablar del tema de la posible traición de los perros negros ya que después de todo si esto es verdad, el reino esta en grave peligro.

—¡Tu maldita perra! — Maia se lanzó entonces hacia Alicia, por suerte y aprendiendo de su previo error en esta reunión Celestine no permitió armas, esto hizo que la rojiza se viese obligada a atacar a la rubia a puño limpios, pero eso Celestine no lo permitiría.

—¡Basta! — Grito ella dirigiendo su mano hacia Maia, una luz dorada entonces rodeo a la mercenaria antes de apegarse a su cuerpo y tomar la forma de cadenas, tal cosa la hicieron caer directo al piso impidiéndole moverse —¡Ya no tolerare mas violencia durante estas reuniones, Maia debido a que no eres neutral en este tema quedas fuera de estas reuniones hasta nuevo aviso!

Todos en el lugar se quedaron en silencio todo mientras la rojiza se retorcía en las cadenas de luz intentando inútilmente liberarse, lanzando gritos de furia que fueron lentamente transformándose en un desgarrador llanto —¡No lo es n-no puede serlo, Vault no es un traidor, él no está muerto! — Menciono entre llantos recordándole a la audiencia una verdad dolorosa, Maia solo es una mujer que esta lidiando con la posible idea de que el hombre que ama sea un traidor y que además pueda estar muerto.

—Por favor, llévenla a sus aposentos y ciérrenle la puerta no la dejen salir hasta que yo lo diga— Antes esas palabras unos guardias presentes en el lugar tomaron a la encadenada mujer para llevársela del lugar mientras que esta seguía negando la muerte de Vault en llantos.

—Presiento que tendremos un espectáculo similar cuando Claudia se nos vuelva unir— Pronuncio con frialdad Kaguya la cual contrario al resto en el lugar no parecía sentir pena por el estado de Maia —Lo mejor será dejar a ambas fuera de estas reuniones hasta que se recuperen, su neutralidad no es segura y no creo que puedan mantener la calma mucho tiempo

—Yo…bueno estoy de acuerdo con Kaguya, habia visto a Maia enojada antes, pero…bueno en esta perdió los estribos y no sé muy bien cómo van los embarazos, pero creo que deben evitar emociones fuertes así que con Claudia mejor evitarle todo esto— El echo de que Luu-Luu sea la autora de esas palabras recordó a muchos que ella se gano su lugar en los escudos no solo por su descomunal fuerza.

—Si…es lo mejor para ambas y para la buena continuación de todo este tema, Alicia mañana haremos esa reunión, trae a Juncell pues el tiene que explicar mejor todo…y también tendremos que tener la presencia de Olga y su ayudante pues ellas estuvieron presentes— Todos asintieron a las palabras de la alta reina y con eso la reunión fue considerada terminada.