Juncell observo el horizonte, a lo lejos una montaña se alza, según los mapas nada de interesante se encuentra en ella ni a sus alrededores, solo es una montaña sin más, justo lo que Juncell necesitaba para comprobar algo, desde hace horas estaba pensando en las palabras de Aldia sobre su nuevo poder como monarca, pensó durante todo ese tiempo y se dio cuenta que no podia ser solo cuestión de actitud de lo contrario Aldia no hubiese insistido una segunda vez con eso.
Haciendo memoria de los reyes que el enfrento Juncell recordó sus formas de luchar, ellos no eran cautos no esperaban momentos justos y se escondían tras un escudo esperando el momento justo para atacar, ellos solo descargaban todo su poder en poderosos ataques valiéndose únicamente de su técnica y experiencia, sabiendo que cada uno de ellos lo logro matar sientas de veces eso comprueba que su forma de luchar no es mala incluso comparada a la cuidadosa forma de luchar de los huecos.
De cierta forma ahora como uno de ellos Juncell está interiorizando que ha de luchar así, valiéndose solo de su técnica y experiencia y ya no de esperas, paciencia y ataques en momentos justos, en pocas palabras debe cambiar su forma de luchar y ser más agresivo, ahora en cuanto a poder puro…desde que llego a Oestia tuvo algunas peleas y en cada una de ellas Juncell lucho con el mismo poder que tenía en Drangleick pero ahora que lo piensa no debería, luego de sentarse en el trono del querer debería ser muchísimo más poderosos, lo puede sentir su alma es casi idéntica a la de los antiguos señores y por consecuencia su poder debería ser similar.
Entonces ¿Por qué hasta ahora no nota diferencia en su poder? Durante horas el monarca pensó en aquello y al fin de cuentas llego a una conclusión, simplemente no sabía que tenía tal poder y por ende no lo usaba, una respuesta simple pero que le pareció justa, después de todo ¿Cómo puedes usar algo que ni siquiera sabes que tienes? Por eso es que vino aquí, desde lo alto del castillo observando aquella montaña lejana, quería comprobar algo, se informó bien antes y no heriría a nadie pues nadie vive en ella tal vez algún animal o monstruo pero fuera de eso ninguna vida que le importe.
Hizo aparecer en su mano la campana del dragón, un catalizador de milagros que le permite usar la magia divina de los antiguos dioses de la llama, nunca fue muy amante de usar magias pero en algunas ocasiones tenía que admitir que eran muy útiles sobre todo como apoyo, levanto su mano hacia arriba sosteniendo la campana la cual de inmediato se vio rodeada de electricidad y creo de forma veloz un rayo con forma de lanza, los ojos carmesí del monarca se posaron en la montaña y su mente se centró en la campana.
Entonces libero su poder, reunió todo lo que podia en aquella campana todo con el objetivo de aumentar el poder del milagro conocido como lanza de luz solar, la lanza eléctrica no cambio de apariencia de ninguna forma pero el moreno sintió el poder aumentar en ella un poder sin parentesco que nunca antes habia sentido estaba curioso por ver el resultado, así que dejo ir la lanza directo hacia aquella montaña, a pesar de lo lejos el viaje fue rápido ya que la lanza se mueve a la velocidad del rayo.
Luego de recorrer los cielos el milagro impacto con la montaña entonces el monarca vio su poder, la montaña donde habia impactado el milagro se vio borrada en una explosión eléctrica que resonó con fuerza a pesar de la distancia…hacer desaparecer una montaña con un milagro es mucho poder, pero impráctico para combates cercanos pues podria terminar por herirse a sí mismo con tal poder.
—Vaya…sabía que dijiste algo sobre que tenías un poder sin aprovechar, pero…pero eso es…ni mi madre podria hacer algo como eso— Pronuncio impresionada la princesa de Feoh que venía justo de llegar al lugar observando con incredulidad el poder que es capaz de liberar su prometido.
—Si es mucho, pero es muy caótico, seguiré usando mis hechizos con la misma potencia que antes de lo contrario se tornaran contra mí, en cuanto a la potencia física aún tengo que probar— Él se dio la vuelta hacia Alicia esbozando una ligera sonrisa mientras hacía desaparecer la campana del dragón de su mano —En todo caso estoy contento de ver este nuevo poder, sobre todo con lo que se avecina ¿ya está programada la reunión para hablar de la traición de los perros negros?
—S-sí, será mañana, Claudia y Maia estarán ausentes debido a que no podemos garantizar que se mantengan calmadas, en cambio tú, Olga y su ayudante deberán estar presentes, por cierto…aun no me dices porque trajiste a la reina oscura completamente libre sin ataduras
—Es bueno saber eso, en cuanto a Olga, no lo veía necesario, ella no se negó a venir, no ofreció resistencia su ayudante en cambio fue más…digamos que estuvo menos de acuerdo para venir, pero generalmente Olga la tranquilizaba antes de que hiciera algo estúpido— De echo ahora mismo el moreno se preguntaba como estan ambas elfas oscuras, ciertamente no pose con ellas la relación que comparte con Alicia pero un viaje de unos varios días le hicieron darse cuenta de ciertos rasgos de ambas mujeres que las hicieron apreciables.
Una de esas cosas es la genuina preocupación que tienen la una por la otra, se esperaba más a una relación típica de la que posee la reina Eliza con sus sirvientes, pero con Olga y Chloe el señor oscuro pudo ver más una relación como…bueno como Eliza y Alicia precisamente, una relación de madre e hija.
—Ya veo…por cierto, la destrucción de esa montaña no ayudara para tu investigación— Esta vez Alicia parecía un poco más relajada permitiéndose incluso sonreír a pesar de lo que venía de decir.
—Me informe antes, no habia nada importante ni en la montaña ni en sus alrededores ¿tanto les molesta ver destruida esa montaña?
—No es tanto la montaña en sí, es más bien el hecho de que seas capaz de destruirla, ya sabes si ya de por si algunos no confían en ti imagínate ahora que notaron que puedes destruir montañas…maldición si hicieras ese ataque en una invasión podrías sin problema tumbar castillos y muros eso haría invasiones mucho más fáciles
—Entonces esto opera a mi favor, si ven que tengo este poder y aun así no lo uso para conquistar nada solo demuestra mi buena voluntad, además deberías sentirte contenta uno de tus caballeros es capaz de hacer este tipo de cosas, te recuerdo que sigues siendo mi superior— Ante eso Alicia recordó rápidamente que se supone Juncell es su subordinado, un poco difícil de recordar con todo el tema de que pronto se casaran y las ya dos veces que tuvieron relaciones íntimas.
—De echo…aunque eso habrá que cambiarlo en un futuro, la gente podria ver muy mal que el príncipe de Feoh este por debajo de la reina en su orden de caballeros, supongo que pasarías a ser mi vicecapitán seguirías por debajo de mí, pero por encima del resto— El moreno pareció pensarlo unos segundos antes de negar.
—Prefiero ganarme ese puesto con acciones a que me lo des, aún estoy intentando acostumbrarme a las costumbres de Oestias pero una costumbre a la cual no quiero apegarme es la de subir rangos en cualquier cosa solo por ser un noble, prefiero subir por mis méritos— Eso es algo que la princesa puede respetar incluso admirar.
—Ya veo, bueno si así lo quieres no puedo verdaderamente obligarte…ósea si puedo soy tu superior, pero por el bien de nuestro matrimonio me plegare a tu voluntad…no te acostumbres no lo hare siempre— Ambos dejaron escapar ligeras risas ante las últimas palabras de la princesa dichas con cierto tono cómico —Sabes…me doy cuenta de que tenemos una mejor relación que mis padres, quiero decir es bastante evidente que mi madre siente asco por mi padre y es bastante infeliz en su matrimonio…sé que su compromiso fue motivado por necesidad y no amor yo…yo me siento feliz de que por lo menos amo al hombre con el que me casare y…y que bueno aunque aún algo complejo él me ame devuelta
Las palabras de la princesa resonaron bastante con Juncell ¿así se siente una pareja? Tenía que admitir que con Alicia estos últimos días se siente más relajado, más libre, incluso podria decir que se sentía más feliz cuando la tiene cerca, es posible que antes de la maldición él hubiese tenido compromisos, pero esos recuerdos se fueron hace mucho y a pesar de perder la maldición esos recuerdos no estan volviendo, ahora está aquí el que siempre temió el compromiso debido a lo que provocaron las hijas de la oscuridad con los soberanos.
—¿Incluso si soy un torpe que aún no entiende del todo lo que se supone debe hacer un prometido? —Pregunto recordando sus carencias como el hecho de esconderle información a Alicia a pesar de que compartirían su vida, cierto que ahora sabe que no debe hacerlo, pero si nadie se lo hubiese dicho él hubiese seguido escondiéndole información a la rubia.
—Yo…bueno es algo frustrante pero…es parte de tu encanto, además de cierta forma me hace pensar que eres muy genuino, cuando me besas sé que lo haces porque quieres besarme y no porque quieras algo más, en general ciento que eres sincero conmigo, claro aún tienes mucho que aprender pero…bueno a mí tampoco me enseñaron a ser una esposa, así que yo también tengo algunas cosas que aprender…por lo menos soy capaz de complacer a mi prometido— Juncell también noto lo…atrevida que se volvió la rubia.
—Si, es muy disfrutable ¿quieres hacerlo? — más que por ganas de el mismo hacerlo lo pregunto por notar como Alicia parecía haberlo insinuado.
—Si…quiero decir no, ósea no ahora te venía a buscar para que hablemos con mi madre…luego podemos hacerlo— El hecho de que ella se pusiera nerviosa fue algo divertido para él y despertó cierto de seo en su persona.
Llevándose por tal deseo el moreno sostuvo la barbilla de la princesa entre sus dedos antes de agacharse y apegar sus labios a los de ella, tal acto sorprendió a prima borde a la princesa antes de que ella comenzara a corresponder, su beso que habia comenzado como un torpe rose de labios comenzó a profundizarse cada vez mas llegando al punto de hacer bailar sus lenguas, pero como la ultima vez su beso fue detenido por una fingida tos.
Esta vez la perpetuadora de este acto fue la princesa peli rosa la cual observaba la escena con cierta incomodidad —P-perdón…es solo que todo esta listo para la comunicación— Los prometidos se separaron Alicia mas avergonzada que otra cosa, en cuanto a Juncell aun intentaba entender porque besar a la rubia se siente tan bien.
—S-si Gr-gracias Prim, Juncell vamos— El ultimo mencionado asintió demostrando un estado mas calmado, estuvo apunto de comenzar a caminar tras Alicia antes de detenerse por las palabras de Prim.
—¿no se podia ver una montaña desde aquí? — Pregunto inocentemente la peli rosa mirando confundida el horizonte.
Ni el peliblanco ni la rubia dijeron nada y solo se lanzaron una mirada cómplice acompañada de una ligera sonrisa, luego de aquello los tres fueron juntos a una nueva habitación que serviría a Alicia para hospedarse el tiempo que la antigua estuviese reparada pues las sirvientas encontraron mucha destrucción en el lugar.
Estando todos presentes Prim tomo un orbe de cristal del tamaño de una manzana, sostuvo con ambas manos el artefacto antes de cerrar sus ojos y concentrándose, pocos segundos después el artefacto se ilumino y de la nada proyecto una luz la cual tomo la forma de Eliza la reina de Feoh la cual observo a todos los presentes con algo de cansancio, las ojeras visibles en su rostro demostraban que no habia descansado mucho últimamente.
—Madre, si la contactamos es porque ¿madre? — La ultima palabra Alicia la habia dicho con duda notando el estado inusual de su madre.
—¿He? O perdón, últimamente he estado muy ocupada, y me temo que mis noches no son muy tranquilas últimamente— El asco con el cual dijo las ultimas palabras le hizo entender a Alicia que su padre algo tenía que ver con eso —En fin, ¿Qué querías contarme?
—Antes de empezar aconsejo madre que tome alguna bebida y se ponga cómoda, esto va para largo porque le puedo asegurar que ha pasado mucho en estos últimos días— La reina nisiquiera dudo en cumplir eso, parecio sentarse en algún lugar que ninguno supo cual es pues solo se ve proyectada la reina y no lo que la rodea, luego de eso la reina pareció hablar con alguien sobre traerle una bebida fuerte para despertarla.
—Por suerte ordene todo lo que diría aquí, de lo contrario sería mucho más largo y confuso, Juncell ¿podrías complementar algunos puntos? A pesar de todo algunas cosas no las entendí muy bien— El moreno asintió sin duda alguna.
—A-Alicia— Llamo Prim atrayendo la atención de la rubia —P-perdón por rebelar tu compromiso, la alta reina me acorralo pidiéndome como orden que le contara porque parecías tan preocupada por Juncell durante su juicio
Alicia dejo escapar un suspiro antes de dirigir su mano a la cabeza de su adorable prima y otorgarle unas suaves caricias —Esta bien Prim, de todas formas, se hubiese sabido tarde o temprano es mejor que se sepa ahora
—Por lo que escucho parece que nuestras queridas aliadas ya saben sobre tu compromiso— Corroboro Eliza aquella información pues a pesar de estar esperando su bebida seguía en contacto y podia seguir escuchándolo, Alicia asintió ante lo que dijo su madre —Bueno como dices, tarde o temprano lo sabrían mejor ahora, aunque necesito que me expliques que es eso del juicio de Juncell
—Créame madre es preferible que espere su bebida, mientras mas despierta este mejor, de lo contrario podria tener un dolor de cabeza con todo lo que le contare, y mucho tiene que ver con mi prometido— Eliza dirigió su mirada al moreno notando su elegante nuevo atuendo, pero sobre todo notando la corona sobre su cabeza, solo levanto una ceja ante tal nueva vestimenta pues decidió guardarse sus preguntas para mas tarde.
—Ya veo, de echo tenia algo que decirle a Juncell, lo que tengo que decirle es gracia, desde que usted intimo con mi hija su comportamiento es mucho más…madura un comportamiento más digno de la futura reina que será— Alicia se vio ligeramente ofendida sobre tal comentario pues su madre habia literalmente dicho que antes de estar con el moreno ella era indigna del puesto de reina.
—No necesita agradecerme, no acabo de entender tampoco lo que paso, pero supongo que yo también cambie luego de esa noche, aunque parece fue cosa de una vez, anoche lo hicimos y Alicia no parece haber cambiado— Al escuchar aquello la rubia estallo en un rubor absoluto al igual que Prim la cual incluso llevo una de sus manos a su boca en señal de sorpresa.
—¡No necesitas contar esas cosas! — Grito Alicia
—¿no? Que raro siempre escuche los guardias hablar de que habían tenido relaciones, creía que era normal contarlo— Pronuncio el moreno logrando parecer inocente a pesar de su tamaño y musculatura.
—¡N-no, eso se queda en privado no debes contarlo y menos a mi madre! — Bueno ahora mismo Alicia no amaba tanto lo genuino que puede ser Juncell.
—¿Por qué no? Como tu madre y reina saber que complaces a tu prometido y que el te complace a ti es importante sobre todo sabiendo que el futuro de nuestro apellido depende de que tanto ustedes estén dispuestos a intimar y por lo que veo le saltaste encima justo el día en el cual llego por lo cual no debería preocuparme por eso— Ahora mismo Alicia no sabia si su madre solo se estaba burlando de ella o si estaba siendo sincera.
—Puede estar tranquila, me siento complacido por Alicia y ella parece complacida conmigo— El moreno recibió un golpe en la costilla de parte de Alicia la cual le habia pegado en un intento de hacerlo callar pues pareció no entender lo mucho que la esta haciendo sentir avergonzada.
El golpe no dolió tanto por la armadura como por la propia resistencia del moreno, pero viendo a Alicia la observo roja como un tomate con algunas lágrimas asomándose por sus ojos, mientras que del otro lado Prim parecía estar echando humo de su propia cabeza, el moreno no lo sabe, pero la peli rosa se estaba actualmente imaginando el gigante y su propia prima en una cama pues resulta que en tal sentido la imaginación de Prim es extremadamente buena.
—Lo siento…no sabia que eso te haría sentir mal— Alicia no acepto la disculpa solo cruzo sus brazos y desvió la vista aun presa de la vergüenza.
De su lado Eliza soltó una melodiosa risa atrayendo de tal forma la mirada de los tres presentes no muy acostumbrados a escucharla reír —Lo siento, solo es muy divertido verlos interactuar de esta forma, estoy contenta de ver que estan contentos con su compromiso— La reina hizo una pausa para dirigir su mirada exclusivamente hacia Prim quien recuperaba un poco más su color natural —Ahora que lo pienso porque no llevar esto mas lejos Prim querida ¿te molestaría compartir esposo con tu prima?
Juncell solo levanto una ceja no entendiendo tal pregunta, Alicia abrió sus parpados de par en par ante lo que venia de proponer su madre mientras que la joven peli rosa se quedo pasmada unos cuantos segundos el tiempo que su cerebro procesara las palabras de su tía, acto seguido de la nariz de Prim un hilo de sangre comenzó a notar mientras que su rostro era recubierto de un intenso color rojo.
—¡Ma-Madre! ¿Cómo propone tal locura? — Se expreso alterada Alicia.
—¿Locura? No veo en que, Prim se siente cómoda alrededor de Juncell recuerda que no le molesto mostrarse desnuda delante suyo, es mas de lo que se puede decir de cualquier hombre, luego esta su buena relación contigo es mucho mas favorable que mujeres que comparten marido se lleven bien y ustedes se llevan de forma excelente, y como obvio sabes Ur es un reino simbiótico con Feoh ¿Por qué no volver a unir a nuestras familias en una sola como fue antaño? Además, Prim ya está en edad de encontrarse un marido— Juncell seguía perdido antes las palabras de la reina mientras que Alicia no podia creer lo que escuchaba.
En cuanto a Prim otra vez su imaginación comenzaba a trabajar con velocidad, esta vez no solo se imaginaba a su prima y el moreno si no que ahora ella estaba entre ellos, pero contrario a lo que uno se esperaría la imaginación de Prim trabaja de forma a que ambos le otorgasen su atención tanto el hombre gigante como su antiguamente temperamental prima demostrando de esa forma el amor algo fuera de los estándares familiares que siente por Alicia.
—¡Prim di algo! — Grito Alicia intentando obtener el apoyo de su prima en toda esta rara proposición, cierto que Eliza contrario a con Alicia no podia casarla sin más, pero estaba claro que Prim debido al respecto que siente por su tía seguiría sus designios.
La peli rosa observo a su prima, podia entender que Alicia no pareciera muy contenta de compartir a su futuro marido a pesar de ni siquiera estar casados aun pero…pero Prim vio en esto una oportunidad, una oportunidad de hacer lo que hasta ahora creía imposible, la posibilidad de intimar con Alicia de forma en las cuales ellas nunca hubiesen podido debido a sus lazos de sangre, Prim abandono su lado inocente limpio la sangre de su nariz y dejo escapar un suspiro calmando su imaginación —Tía tiene razón Alicia, ya llego a la edad de tener un marido ¿no preferirás que ese marido fuese un hombre en quien confías en vez de un desconocido que podria dañarme?
Desconocido para Alicia, pero bien conocido por Eliza, Prim puede verse como una chica inocente y adorable una rosa echa mujer, pero en el fondo Prim pose una mente mucho mas perversa de lo que uno esperaría eso la reina de Feoh lo descubrió cuando encontró un escondite de la peli rosa donde escondía centenares de libros eróticos de todo tipo, en cambio lo que Eliza no sabe es el echo de que Prim esta enamorada de su propia prima.
La rubia mas joven no podia creer lo que escuchaba , aun ni estaba casada y ya querían que compartiera a su prometido, muchas dudas comenzaban a surgir en la mente de Alicia y estaba apunto de gritar no con todas sus fuerzas, pero miro a Prim, observo a su pequeña prima esa que durante tantos años protegió tanto físicamente como de los intentos de seducción de hombres mal intencionados, a los ojos de Alicia su prima es una pequeña cosita inocente que necesita ser protegida, a raíz de eso Alicia pensó ¿Qué mejor marido para ella que Juncell? El hombre claramente no esta motivado por deseos carnales a pesar de que no tiene nada en contra de hacerlo, ni es malo sin duda seria un hombre en el cual confiaría para ser el marido de su prima.
—Y-yo…si Juncell está de acuerdo supongo que no puedo decir nada— entonces todas las miradas fueron al moreno.
—Yo…no entendí nada de lo que viene de pasar— Las tres féminas se le quedaron viendo, un ligero suspiro se escapo de la boca de Alicia.
—Recuerda que en Oestia permitimos la poligamia es decir tener múltiples parejas, lo que mi madre propuso y Prim acepto es que ella sea tu segunda esposa es decir que tanto yo como Prim seremos esposas tuyas— Con esa pequeña explicación el moreno entendió la situación, a decir verdad el no tiene ninguna opinión de la poligamia, cierto que todas las parejas que conoció eran monógamas pero en si mismo y debido a no tener los recuerdos antes de Drangleick su opinión en general sobre ese tema no esta muy desarrollada.
Ahora su problema es otro, estar prometido con Alicia es algo, la conoce bien y ahora está desarrollando sentimientos por ella, pero Prim es completamente diferente, apenas la conoce y claramente no siente nada por ella mas que una ligera simpatía, no sabe muy bien porque pero algo le decía que estar casado con alguien que no amas de alguna forma solo traería problemas, miro a Prim y luego a Alicia, estaba tentado a solo decir un retundo no pero…bueno si pudo comenzar a amar a la rubia ¿podria hacer lo mismo con la peli rosa? Valdría la pena intentarlo y de cierta forma eso va en sentido a su plan de volver Oestia un reino eterno bajo su guía pues casado con Prim seria técnicamente rey de dos fortalezas en vez de solo una.
—Yo, supongo que podemos intentarlo, pero no me gusta mucho la idea de formar una relación sin sentimientos de por medio ¿podemos antes de llegar casarnos darnos tiempo? — Pregunto el para sorpresa de todas las presentes.
—Bueno…no me esperaba eso, pero supongo que no habría problema ¿Qué dices Prim? — Prim no estaba interesada mucho en Juncell para ella su premio en este compromiso es poder estar con su prima, el gigante seria un pequeño extra, por lo cual ante la pregunta de su tía no dudo en responder.
—No tengo ningún problema con ello, me reconforta por lo menos saber que Juncell esta mas interesado en los sentimientos que en lo físico
—Perfecto, entonces desde ahora Juncell esta prometido a Alicia Acturus y Prim Fiorire, esto lo haría en caso de que se lleven a cabo bien el compromiso lo haría el rey de Feoh y Ur, bajo este trato las dos naciones vuelven a estar unidas por lazos matrimoniales además del ligero lazo de sangre— Escuchando esas palabras Alicia se dio cuenta de algo, todo esto no era mas que un vil plan de su madre para mantener a Ur fiel a Feoh, comprender eso le hizo fruncir ligeramente el ceño a Alicia teniendo en cuenta que viene de manipularlos para eso.
—En cuanto vuelva a Ur hare todos los movimientos necesarios y anunciare públicamente el compromiso— Pronuncio Prim, debido a que ella no tiene padres vivos es técnicamente la reina de Ur y no la princesa, lo cual hace que en este caso contrario a Alicia que le dejo todos esos movimientos a su madre Prim tenga que hacerlo todo ella misma.
—También tenemos que anunciarle esto al resto de escudos sobre todo con Juncell siendo investigado— Alicia dejo escapar un pesado suspiro llevándose su mano hacia su rostro.
—Bien, este tema zanjado, podemos empezar con la razón porque me llamaste, ya tengo mi bebida puedes empezar— Alicia dejo escapar un suspiro y luego respiro hondo, lo hizo tanto para liberarse del enojo por haber sido manipulada por su madre como para agarrar valor para contar todo.
Entonces ella comenzó hablar, contando todo de forma mucho más ordenada de lo cual lo hizo Juncell, también teniendo algunas intervenciones de Juncell para aportar más información sobre algunos conceptos, eventos y momentos, pasaron horas en el lugar aunque menos que la primera vez que Alicia escucho toda esta historia, luego de contar la historia de Juncell ella hizo un resumen de todo lo que habia pasado en los últimos días y al final todos se quedaron en silencio.
Prim observaba a Juncell con pena, a pesar de lo pervertida que ella pueda ser y el echo de estar enamorada de su propia prima, Prim sigue siendo una chica genuinamente amable y escuchar la vida del moreno le mostro cuanto pudo sufrir, sabiendo que pronto técnicamente ella ahora también es su prometida se comenzó a preguntar si no solo debería centrarse en Alicia.
En cuanto a Eliza ella mantuvo un rostro neutral durante todo el tiempo en el cual su hija conto la historia de Juncell y los recientes eventos, y ahora solo estan en silencio pensando calmadamente sobre toda esta nueva información, Alicia esperaba con temor una mala reacción de parte de su madre, pero fue sorprendida con las primeras palabras que dijo —Enviare un destacamento para buscar el trono del querer, puede que ya no posea utilidad pero es un poderoso símbolo además nos ahorrara buscar un trono apto para Juncell, ahora en cuanto a los perros negros, he estado reforzando las fronteras pues los monstruos estan atacando de forma errática estos últimos días, sabiendo esto mandare algunos exploradores para ver si notan algo viniendo de Carnam, en cuanto a ustedes, resuelvan esta situación intente convencer el resto de escudos y nada mas lo hagan vuelvan a casa, los necesitare a ustedes dos aquí y Prim necesita preparar las defensas de Ur, manténganme informada de todo lo que pase
Y dicho eso ella corto la comunicación, las dos princesas y el monarca se quedaron algo atónitos, Eliza pareció asimilar todo muy rápido y dio ordenes en consecuencia una parte de Alicia incluso se preguntaba porque estaba sorprendida, si alguien pudiese escuchar todo eso y solo levantar una ceja esa seria sin duda su madre, aun así, se sintió feliz que ella no cortara su compromiso a pesar de conocer los orígenes del hombre con el cual compartirá su vida.
—Bien…entonces ahora solo nos queda convencer a el resto de que la traición es real— Pronuncio Juncell atrayendo la atención de Alicia y Prim.
—Si…presiento que el día será muy pesado, necesitamos estar despiertos…anulamos los planes de…bueno de lo que íbamos a hacer, además te lo mereces por avergonzarme— el ex no-muerto entendió que se refería al sexo, pero no entendió en lo cual no recibirlo era un castigo, ciertamente es algo placentero pero este lejos de verlo como algo vital o necesario.
—Supongo que es justo, ya que hemos terminado todo lo importante supongo que podemos centrarnos en otras cosas, y bueno ya que ahora Prim también es mi prometida me gustaría poder conocerla mejor ¿Qué tal si pasamos el resto del día los tres juntos? — Ambas princesas se mirarían la una a la otra antes de asentir con ligeras sonrisas.
De esa forma el moreno salió de aquella habitación acompañado de las primas, sin darse cuenta habia dado un paso mas para ser el soberano de Oestia, habia sido manipulado por Eliza para mantener a Ur como vasallos de Feoh durante una generación mas y complico los planes del imperio del sexo todo eso en pocas horas y sin ni siquiera saberlo.
