—Al fin— Tales palabras fueron acompañadas por un tono cansado, Finn observo lo que habia echo, recupero a aquella elfa oscura y la habia curado lo mejor que pudo, no es ningún medico ni nada por el estilo, pero su madre le enseño lo básico para curar heridas superficiales, el problema es que la elfa no solo tenía heridas superficiales entonces ¿Cómo la logro curar? La respuesta es simple, una gema de vida.
La mente del rubio viajo hacia el pasado justo antes de que Juncell partiera camino a Ken acompañado de la reina oscura y su ayudante.
—Lord Juncell, usted no necesita darme todo esto— Se expreso con vergüenza el exmercenario mientras que en sus manos se encontraba un gran saco repleto de diversos artefactos otorgados por el gigante caballero.
—A pesar de tu nueva fuerza y de que te estoy dejando uno de los espadones de la Fundición, sigues siendo un inexperto en el combate, te estoy dando una misión muy difícil y no quiero tu muerte, usa todo eso siempre que lo necesites— Dicho eso el peliblanco se dio la vuelta y comenzó su camino, Finn no pudo decir nada más pues le habían dejado claro que tenia que tomar lo que le fue dado.
Ahora mismo Finn agradecía que Juncell no le hubiera escuchado, los objetos que le otorgo resultaron ser muy útiles, los frascos con mariposas le sirvieron para encender hogueras en meros segundos, la flor verde le permitía recuperarse rápido del cansancio y obvio las gemas de vida curaron todas sus heridas con una eficiencia aterradora, y justo eso fue lo que uso Finn para curar a la elfa, exploto una gema de vida sobre ella y curo sus heridas aunque solo las mas graves las mas leves se mantuvieron y esas las curo con su conocimiento médico, en tiempo normal necesita gastar dos gemas para curarse al completo en esta ocasión uso solo una.
La razón es porque no confía del todo en la elfa y prefiere mantenerla un poco herida por si resulta ser un enemigo, y también porque Juncell si bien le dio una gran cantidad prefiere economizarlas.
Los ojos de Finn viajaron hacia el cielo donde observo las estrellas brillar creando un espectáculo que pocas veces se detenía a admirar, el cielo despejado con la luna llena y las estrellas aparentes, ahora mismo el se siente en paz…cuanto le gustaría que la paz fuera duradera, muchas cosas pasaron en los últimos días, demasiadas cosas, el siempre soñó con ser un caballero real uno de esos de los cuentos que salvan a las princesas y matan dragones mientras portan doradas armaduras y brillantes espadas, pero tuvo que ser realista el es un campesino y los campesinos no llegan al rango de caballero no sin un talento extraordinario uno que él no pose.
Aun así, nunca se quejo de su vida, vivía en un pueblo lindo y tranquilo lejos de las fronteras de Carnam y por ende lejos de los monstruos, sus vecinos son gente agradable y tiene a su madre y hermanas que siempre serán lo mas importante en su vida, además de eso conoció a Flama y terminaron siendo prometidos teniendo incluso una progenitura en camino, a pesar de no cumplir su sueño Finn estaba feliz, pero la realidad pego.
La economía sufre en tiempos de guerra y Finn supo que no podria tener un bebe a cargo sin el dinero suficiente para asegurarse darle comida y comprarle medicamentos en caso de que enferme, quiso un trabajo quiso dinero, pero Finn no poseía talento, lo único que sabia era talar madera y eso no da mucho dinero…entonces vio una oportunidad con los perros negros, unirse a ellos y trabajar un tiempo le aseguraría una buena paga que podria enviarle a Flama y así se aseguraría de mantener a su progenitura segura.
Además Finn admiraba a Vault porque igual que el Vault salió de la miseria pero el termino por alzarse entre los grandes…si el lo admiraba hasta ver la verdadera cara de Vault toda su admiración se transformo en un incandescente odio y ahora que el líder de los perros negros esta muerto…Finn admira otra persona, Juncell, sabe poco del gigante pero hasta ahora el hombre le a mostrado sus valores considerando al rubio como un camarada a pesar de conocerse de poco, pensando en todo eso y todos los cambios que ha tenido en su vida Finn comenzó a preguntarse si ahora podria cumplir con su sueño…ser un caballero ahora tiene el poder.
Negó con bastante energía queriendo despejar esos pensamientos —Debo centrarme en el aquí y ahora— Pensó mientras se acomodaba mejor preparándose para una larga noche sin dormir, después de todo no puede cerrar los ojos teniendo una posible enemiga al lado.
Celestine esta cansada y no quiere más discusiones, no informaría a Claudia de la reunión que se llevaría a cabo hoy solo para que esta no hiciera un caos, de echo nadie sabía de la reunión aparte de ella y las personas que estarán presentes, quería volver a esos momentos donde todas se reunión y la discusión mas grande era sobre los pocos modales que poseen Ruu-Ruu y Maia, pero ahora discutirían un asunto mas importante.
Pero algo mas preocupa a la alta reina, durante la noche anterior sus sueños se vieron invadidos por una aparente visión, esta vez supo reconocer a Juncell pues vio un hombre de piel oscura y blanca cabellera dándole la espalda, en su mano una espada y un escudo y ante el un ejercito que se extendía a perdida de vista compuesto por hombres y monstruos por igual, al lado de Celestine las demás regentes de Oestia estaban listas para una batalla que hizo incluso sudar de temor a la misma Claudia, mientras que en el horizonte del lado de los hombres y monstruos una figura gigantesca y femenina se alzaba dejando escapar una aura de depravación absoluta…en ese momento se termino su premonición.
No era difícil de analizar lo que vio…aun así una parte de ella quiere creer que es mentira, no porque no estuviese contenta de que Juncell resulte no ser un traidor sino por el echo de que esa visión mostraba con claridad una guerra…y ella ya estaba cansada de las guerras no quería otra más, lo curioso es que Celestine recuerda haber visto a Olga y su asistente a su lado junto a las demás regentes eso fue curioso pero también puso feliz a la rubia pensando en que tal vez abría una forma de volver a como eran antes.
Las puertas le fueron abiertas por un par de sirvientas las cuales agacharon su cabeza en cuanto ella paso al lado de ambas, dentro de la sala de reuniones Juncell parado en el medio acompañado de Olga y Chloe, mientras que sentadas en sus respectivos asientos estan, Alicia, Prim, Kaguya y Ruu-Ruu, la alta reina dejo escapar un pesado suspiro antes de adentrarse del todo en el lugar y tomar su asiento.
—Bien, señoras y señores, nos reunimos en este día para hablar sobre la presunta traición de los perros negros, aquellos que reportan tal echo son el rey de Drangleick Juncell, y la reina de Carnam Olga Discordia acompañada de su ayudante Chloe ¿de nuestro lado quien esta a favor de tal eventualidad? — Alicia levanto su mano, sin sorpresa alguna para la alta reina, luego Prim levanto su mano a su turno, no fue muy sorprendente Prim muchas veces secundaba a su prima en sus decisiones, pero la mayor y mas grande de todas las sorpresas vino cuando Kaguya levanto su mano.
Todos en el lugar la observaron con confusión ante ese hecho, la asiática no pareció ni inmutarse por sus miradas y se mantuvo tan impasible como siempre, Celestine tosió un poco recuperando la compostura por tal sorpresa y dándose cuenta que en todo el lugar solo ella y Ruu-Ruu no estan convencidas de esa traición, si estuviesen Maia y Claudia ellas seguro tampoco lo estarían.
—Ya veo, es mas apoyo del esperado, Lady Kaguya ¿puede por favor explicar sus razones para creer estas acusaciones? — pregunto aun un poco incrédula.
—Observación mas que nada y lógica pura, lo primero es con los perros negros, si bien en el pasado salvaron Oestia de una gran derrota los mercenarios nunca tuvieron un comportamiento de admirar, muchos de ellos en altos puestos dentro de su organización ya han sido acusados de crimines tales como, Asesinato, agresión, violación, robo…siempre he tenido un ojo en ellos, Vault era considerado un hombre carismático capaz de hacer que muchos se unan a el con facilidad pero me sorprende lo poco que controlaba sus hombres, incluso uno de sus lugartenientes el hombre delgado conocido como Hick fue acusado de violar una monja hace unos años, nunca se dio seguimiento a tal acusación— Tenían que admitir que ella pose la razón, los perros negros en su mayoría se comportaban mas como bandidos, causando estragos donde iban y teniendo en general una mala reputación eso se vio durante años pero se les toleraba por su utilidad en la lucha contra Carnam.
—¿Y en cuanto a la lógica? — Pregunto aun curiosa la alta reina.
—¿Qué razón tendría Juncell para mentir? Nos trajo a Olga, esta encadenada con grilletes que le impiden usar su magia, podríamos decapitarla aquí y ahora y no podria hacer nada para defenderse, la lógica pura de todo esto es que Juncell no tiene razón alguna para mentir sobre este tema ¿quiere poder? Ya esta apunto de volverse príncipe de una de las mas ricas fortalezas que es Feoh y en poder bruto me temo que supera con creces a todos en esta habitación ¿dinero? Me informe y cuando apenas llego le regalo a mucha gente que salvo de un culto espadas que valían una fortuna teorizo que tiene aún más guardadas ¿prestigio? Mato a al legendario Grave de un solo movimiento ya tiene prestigio de sobra con eso, no existe ninguna razón para que siga mintiendo por lógica entonces el no esta mintiendo, por eso lo apoyo además ¿no les parece raro que aún no tengamos ningún informe de ningún perro negro? — Chloe se enojo un poco por la forma en la que aquella humana hablo de su ama…pero la semi elfa tenía que admitir que la asiática es una mujer astuta cada uno de sus puntos es válido y difícil de desmentir.
—Ya veo, Alicia y Prim ¿Por qué apoyan estas acusaciones? — La alta reina esperaba que dijeran algo simple como que lo hacen por su relación, pero se sorprendió cuando la mas joven tomo la palabra.
—No es misterio alguno de que Feoh y Ur nunca confiaron en los perros negros y cada que uno de sus destacamentos estaba en nuestras tierras los vigilábamos con sumo cuidado, para nuestras dos naciones los perros negros a pesar de su utilidad seguían siendo una gran fuerza que obedecía a alguien peligroso y carismático, siempre consideramos su traición una eventualidad— no eran argumentos tan solidos como los de Kaguya, pero eran más sólidos de los que la alta reina esperaba.
Ahora tocaba decidir si confirmar o no esas sospechas, Celestine por consejo de Kaguya ya habia enviado algunos exploradores a Carnam, pero estos tardarían semanas en volver.
—Siempre tan indecisa— Pronuncio una burlesca Olga ganándose miradas de enojo de parte de las primas y una de pena de parte de Celestine, la reina oscura dejo escapar un pesado suspiro —Los perros negros nunca demostraron ser personas de fiar, Vault salió de Ansur una región conocida por su vandalismo y alta criminalidad, el junto a su hermano crearon los perros negros los cuales comenzaron como un pequeño grupo de maleantes que poco a poco gracias al carisma de Vault y la inteligencia de su hermano fue ganando cada vez mas miembros hasta comenzar a volverse una fuerza a tener en cuenta en Ansur
El conocimiento de la reina oscura sobre los origines de los perros negros sorprendió con creces a aquellos que lo conocen siendo esas: Alicia, Prim y Kaguya, pues contrario a estas tres Celestine nunca investigo mucho sobre los perros negros.
—A donde quieres llegar con esto bruja— Pronuncio con desprecio la rubia princesa dejando de esa forma salir un poco de su antiguo carácter, ninguna de las princesas presentes olvido los cientos de años de guerra que tuvieron en contra de la elfa oscura.
—Quiero llegar al echo de que fue una fuerza que se inicio como maleantes que fueron ganando cada vez más poder y notoriedad, pero nunca intervinieron en la guerra hasta que fueron una fuerza militar considerable, en tiempo normales los mercenarios no esperan ser tantos para ofrecer sus servicios, contemos también que pareciera que aparecieron en el momento justo como un milagro, todo eso me pareció siempre muy sospechoso, siendo sinceros los perros negros nunca fueron de fiar pero se dejaron…o por lo menos tu Celestine te dejaste engañar por el único echo de que vinieron a ayudar cuando estaban apunto de ser derrotados— A pesar del repudio que pudieran sentir por la morena ninguna de las tres princesas pudo argumentar nada ante sus palabras, y escuchando la forma tan despectiva en la cual Olga le habia hablado también provoco pena en la alta reina sumado al echo de haber sido tan ingenua como para nunca haber investigado sobre los perros negros y como un grupo tan grande de mercenarios salió de la nada.
Celestine solo pudo agachar la cabeza mientras otra vez comenzaba a sentirse mal, ahora mismo y escuchando todos esos argumentos se sentía como una idiota por nunca haber dudado de Vault y sus hombres, ahora que toda esa información fue puesta ante ella duda mucho que los perros negros sean inocentes del crimen del cual se les acusa.
—¡Ya basta de tanta mierda! — Grito la Halfling atrayendo de esa forma la atención de todos —¡Tanto hablar tanto investigar tanto hacer cosas estúpidas! maldita sea la realidad aquí es que esta guerra no ha terminado en lo absoluto, recibo informes de que por mis tierras comienzan a rondar monstruos y bandidos sin mucho control y parecen venir de Carnam, Feoh esta reforzando sus defensas e incluso pidió a los míos que ayudemos en eso, estamos aquí haciendo chachara mientras algo grande se nos viene poco a poco encima ¿son los perros negros? Yo que se y no me importa, en vez de estar discutiendo sobre si traicionaron o no deberíamos estar preparándonos para lo que viene, si son ellos pues son ellos si no son ellos pues no son ellos, no es hablando aquí sin pruebas directas que vamos a resolver ese misterio— Bueno Juncell ha de admitir que le agrada la actitud directa de la pequeña, el mismo comenzaba a cansarse en esto y poco a poco comenzaba a verle menos sentido.
Aun así la sala se quedo en silencio, ninguna princesa tenia mucho que decir, la reina estaba más decaída que nunca y Olga tenia que contenerse para no insultar con toda su furia a la alta elfa, en cuanto a Chloe por orden de su reina estaría en silencio hasta que la reunión termine —Tiene razón— Pronuncio el moreno atrayendo a su vez la atención de todos los presentes —Ruu-Ruu tiene razón, no es aquí que vamos a obtener respuestas, no importa lo que se diga siempre y cuando no se traiga una prueba irrefutable no podremos decir que los perros negros traicionaron o no, y lo único que tenemos son mi palabra y la de Olga las cuales para ustedes no posen mucho peso, y las sospechas de Alicia, Prim y Kaguya que si bien son a tener en cuenta tampoco son incriminatorias.
—Entonces ¿qué? Juncell…puedo entender que no te gusten este tipo de reuniones, pero debemos llegar a una conclusión, comprobar que los perros negros son traidores probaría tu inocencia y permitiría prepararnos en consecuencia para lo que viene— Alicia tomo la palabra temiendo que Juncell dijera algo indebido o hiciera algo indebido, lo ama, pero es consciente de sus carencias sociales.
—Pueden prepararse sin necesidad de conocer el enemigo, Ruu-Ruu lo dijo, algo se viene y deben estar listas…en cuanto a mi inocencia, tarde o temprano se comprobará incluso si no puedo salir de este castillo solo será algo temporal…además si en verdad se viniera a necesitarme fuera de aquí, me temo que no tolerare que alguien intente impedirme irme— Lo último que dijo el monarca sonó como una gran amenaza que trajo cierto escalofrió a todas las presentes incluida la misma Kaguya.
—E-esta bien…solo acabemos con esta reunión, lleven a Olga y su ayudante a su celda— La diosa otorgo su orden y siguiéndola todos salieron de la sala de reunión cada uno yendo por su lado.
—Pueden adelantarse, tengo algo que hablar con Celestine— Las primas, aunque confusas asintieron y dejaron al monarca seguir su camino.
El cual fue de acercarse rápido a Celestine la cual aun no estaba demasiado lejos, en tiempo normal cada que sale del castillo la diosa rencarnada está rodeada por una cantidad casi que absurda de guardias y sirvientas, pero dentro de su hogar ella suele caminar sola o con la compañía de Claudia, la verdad es que ella prefiere eso.
Al Juncell acercarse a ella hasta el punto de estar caminando uno al lado del otro los nervios de la alta reina volvieron a dispararse, le teme, no importa la poca agresividad que haya demostrado hacia ella, sigue provocándole un terror anormal y eso a pesar de aquel sueño perverso en el cual el moreno participaba.
—No estoy seguro si lo que diré es ofensivo o no, me temo que no tengo muchas facultades para interactuar con las personas, pero…no puedo impedirme notar que para una monarca eres muy…deficiente— Como si fuese una niña sermoneada por su padre ella agacho la cabeza al escuchar tales palabras, es la primera persona que se lo dice aparte de Olga y lo peor de todo es que ella esta consciente de sus carencias como gobernante.
Aun así, ella no tuvo el valor de hablar para defender su ineficiencia como monarca, al notar ese echo el moreno solo dejo escapar un pesado suspiro que Celestine supo interpretar como decepción.
—Según me informe fuiste puesta en el trono por una tradición de Oestia, supongo que eso explica tus carencias eres más una figura simbólica que una verdadera monarca, no me malinterpretes no te digo esto con intención de hacerte sentir mal o hacerte daño…pero de lo poco que entiendo de este nuevo mundo una gran amenaza viene por Oestia y no poses los instintos básicos de un monarca, y las regentes de cada fortaleza te tienen en demasiada estima para contradecirte, así que si tuviera que darte un consejo seria que fueras con Olga he intentaras aprender de ella— Eso ultimo sorprendió un poco a Celestine y esa sorpresa expulso un poco de su temor.
—¿P-por qué?
—Como tu ella es una regente, y aunque no luche de forma directa con ella tiene mas de los antiguos monarcas que tú, además manejo durante siglos un reino infectado de monstruos, creo que podria enseñarte una o dos cosas sobre como reinar y defender tu reino
La alta reina se detuvo por un segundo pensando en esa opción, los rumores explotarían si la gente supiera que anda relacionándose con la reina oscura, si ya de por si provocó una gran reacción saber que la tienen capturada pero que aun no la ejecutan…sin duda saber que anda aprendiendo como gobernar de ella la gente podria incluso comenzar una revolución.
—N-no puedo…el pueblo no lo aceptaría
—¿desde cuando un monarca hace lo que el pueblo quiere? Un rey no hace lo que el pueblo quiere, hace lo que el pueblo necesita, ellos necesitan una gobernante que deje de temblar cuando alguien se le acerca y que tome con seguridad sus propias decisiones sin ser influenciadas por los demás, en fin, ya te di ese consejo me voy— Ni la dejo responder y se alejo de ella con una caminata serena.
En cuanto a Celestine…bueno ella no estaba segura que hacer ¿ir en contra de su pueblo o seguir haciendo todo lo posible para mantenerlos contentos?
