Celestine dejo escapar un pesado suspiro mientras que sus hermosos ojos verdes viajaron con inquietud de un lado a otro, habia pensado en ponerse una capucha para intentar ser discreta, pero lejos de cumplir con su cometido aquello solo atraería más la atención, después de todo el palacio de mármol es la construcción más protegida de toda Oestia y cuenta con miles de guardias atentos y entrenados.

Haga lo que haga la notarían, por lo cual decidió no esconderse tras una capucha y tan solo ir hacia la prisión del castillo donde tiene encerrada a su antigua amante, habia reflexionado sobre el consejo de Juncell durante toda la noche y habia tomado su decisión, intentaría mantener esta reunión lo más secreta posible pero aun así decidió que prefería proteger a su gente incluso si va en contra de lo que ellos desean.

Entro al lugar y con voz firme y autoritaria le ordeno a los guardias que se fueran dejándola sola con Olga y Chloe, en un principio estos no estuvieron de acuerdo con dejar a su alta reina en solitario ante la mujer más peligrosa del continente, pero tomando ejemplo en Claudia la alta elfa pronuncio unas palabras que cortaron toda discusión —¿Acaso tengo que repetir?— Eso hizo que todos salieran dejándola sola como quería.

Entonces fijo su vista en Olga, tenía siglos sin verlas desde que inicio la guerra, durante ese tiempo Olga cambio mucho, su corto pelo ahora es largo sobrepasando incluso su trasero estando al nivel de sus rodillas, su rostro abandono cualquier rastro de inocencia para adoptar una belleza peligrosa, sus ojos color ámbar que antes brillan de felicidad ahora solo dejan escapar odio.

Ante tal mirada hacia su persona Celestine llego a preguntarse si entre las dos ella es la única que aun siente amor por la otra —O-Olga— Su tono autoritario que habia tomado hace pocos segundos desapareció en su totalidad para dejar un tono de voz más calmado y a la vez sumiso, siendo sincera consigo mismo lo único que ella quiere hacer ahora mismo es volver a su habitación y huir de esta situación.

—Celestine— Pronuncio la elfa oscura con un tono muy similar al que tomaría al lanzar un insulto —¿Por qué su majestad se tomó el tiempo en venir a vernos?— y ahora el tono cambio a uno burlesco, pero no aquel simpático que viejos amigos tomarían para hablarse entre ellos, este estaba dicho con el objetivo de herir a su interlocutor.

Y lo había logrado, la alta reina tenía ganas de llorar ahora mismo, pero tuvo que esconder tal deseo bajo una máscara de tranquilidad mientras intentaba mantener su voz calmada para evitar que se quebrara en un lento sollozo —Tiempos oscuros se acercan…aun…aun no estoy segura de que la traición de los perros negros sea real, pero existen señales claras de que algo grande viene a por Oestia…y…y yo…yo quiero pedirte consejos

Chloe que hasta ahora habia estado prestando atención en completo silencio no pudo impedirse adoptar una expresión de sorpresa ¿acaso su enemigo venia de pedirles consejos? Clara esta la joven semi elfa no está al tanto de la relación que su salvadora y la alta elfa compartieron en un pasado, para ella las dos reinas elfas son solo enemigas y nada más.

Pero del lado de Olga al escuchar tales palabras su mente viajo a un tiempo que habia quedado atrás hace ya varios siglos, cuando aún era una adolescente llena de sueños y esperanzas, recuerda cómo mientras ambas se abrazaban una temerosa Celestine le pedía consejos para ser una buena reina, la situación se repetía, excepto que esta vez no estaban observando un lindo paisaje abrazándose, soñando con unir Carnam y Oestia bajo un matrimonio.

Casi de forma impulsiva Olga estuvo a punto de acceder a tal pedido olvidándose por un momento de los siglos de guerra y odio que comparten ambas, suprimiendo ese echo observo a Celestine y lo noto —¿Juncell te pidió que lo hicieras?— La fémina de ojos esmeraldas se vio sorprendida ante la exacta conclusión de la morena.

—¿c-como lo supiste?

—¿Quién más podria ser? Entre todos los seres cercanos a ti él es el único que no siente un odio profundo hacia mi persona, a pesar de sus pocas cualidades sociales no es un estúpido y por último…nunca hubieras tenido el valor de ni siquiera pensar en hacerlo— Una parte de Celestine se sentía mal ante ese obvio insulto disimulado en sus últimas palabras, pero otra se sentía contenta porque a pesar de todo Olga seguía conociéndola lo suficiente como para saber que esta acción no fue pensada por ella.

—P-por favor, Olga…no sé qué hacer— ¿habia razón para mentir? la verdad es que no, ella ya no sabe que hacer…nunca supo que hacer, solo se dejaba guiar por los demás y ha este momento la llevo todo eso.

—Nunca has sabido que hacer, nunca tuviste madera para ser reina y incluso entonces nunca pareciste esforzarte para volverte una ¿alguna vez hiciste algo sin que fuese el consejo de alguien? Lo dudo…eres lamentable…te daré tus consejos a una sola condición

—N-no puedo darte tu libertad…

—No soy tan tonta como para no saber eso, la condición es que si mis consejos te son útiles tal echo se use en mi juicio, es todo— Celestine se sorprendió un poco por este pedido, es verdad que el juicio de Olga aún no ha tenido lugar…y pensándolo bien aunque cualquiera diría que no hubiera forma de que Olga escapase de la pena de muerte la verdad es que como reina no la pueden acusar de nada sin tener pruebas irrefutables…el problema es que no existe ninguna real prueba de que era Olga quien enviaba los monstruos a luchar contra Oestia.

Claro que es un hecho de conocimiento público que ella comanditaba los ejércitos, pero…pero no existe ninguna prueba irrefutable, podria ella solo decir que es una paranoia echa por la gente de Oestia lo cual sería una defensa valida, a menos que tengan un papel que lo afirme o que alguien la hubiese visto es imposible decir que Olga comandito los ejércitos de monstruos.

Ahora la alta reina entiende porque hasta ahora la elfa oscura parecía tan tranquila, es poco probable que llegue a la pena de muerte en un corto tiempo y sumándole su ayuda ante los tiempos difíciles que vienen…ella podria ser incluso absuelta de sus acusaciones…Olga siempre fue astuta.

—Está bien— Fue lo único que se dignó a decir Celestine, de todas formas, ver a Olga muerta es lo que menos desea ¿es acaso egoísta eso? Después de todo la reina oscura comando las tropas de los monstruos que mataron y violaron a tantos de los habitantes de Oestia.

—Perfecto, entonces lo que debes hacer, es dar la orden a todas las fortalezas de valga la redundancia fortalecer sus defensas, prepararse para defenderse de asedios, tienes que hacer que la gente común se una al ejército lo más rápido posible y concentrar todo el dinero del reino a la guerra y…libera a Juncell desde esa ventanilla— Señalo detrás suyo donde se puede notar una ventanilla —Podia ver una montaña…desapareció hace poco ante un rayo…no lo vi hacerlo pero estoy bastante segura que el fue quien lo lanzo, necesitaras a un hombre capaz de borrar montañas de tu lado, dicho eso ahora déjame descansar.

Olga cerro los ojos dejando a entender que no quería hablar más, eso obligo a la alta reina a solo asentir y alejarse susurrando un gracias que Olga pudo escuchar, cuando la alta reina se fue los guardias volvieron a hacer su trabajo, Celestine estaba volviendo con un paso lento hacia sus aposentos donde comenzaría a aplicar tales directivas, preparar defensas, reclutar soldados y usar todo el dinero posible para apoyar la guerra…eso serian consejos que Claudia le daría…pero liberar a Juncell.

Solo Alicia, Elisa y Prim pedirían eso, Kaguya se mantiene neutral sobre este hecho, aunque apoya a Juncell, Luu-Luu no le importa, Maia si por ella fuera ejecutaría al hombre al acto y Claudia…es poco probable que este de su lado luego de matar a su mentor y figura paterna.

Si hicieran una votación democrática sobre si hacerlo o no es probable que Juncell gane ya que Alicia, Prim y Kaguya votarían a favor dejando un voto indefinido de parte de Luu-Luu y dos votos en contra de parte de las otras dos la haría…si no fuese por el temor de la reacción de Maia, a la alta reina siempre le gusto Maia, incluso con sus faltas de modales y su actitud siempre fue una buena amiga.

Pero cuando las cosas topan a Vault la chica se vuelve loca, si Celestine tuviera que temer una rebelión de parte de alguna de sus subordinadas esa seria de parte de la rojiza, no que una rebelión de su parte sea de temer, ella reina en la peor región de todo el reino y es también la más pobre, pero no es momento para perderse en luchas internas.

Esperaría un poco para ver cómo va todo y luego vera que tal si liberar o no a Juncell…por ahora ella debe recuperarse de todos estos momentos tensos que ha estado viviendo en los últimos días…o eso pensaba.

Alguien abrió bruscamente la puerta de su habitación, ese alguien es Alicia quien debería partir mañana devuelta a Feoh, la chica se notaba pálida mientras que su respiración se encuentra acelerada —¡F-Feoh está bajo ataque!— Grito ella para sorpresa de la alta reina cuales parpados se abrieron en su máximo esplendor.

Una reunión fue ordenada al acto, todas fueron convocadas incluso Claudia y Maia, los escudos de Oestia se habían reunido otra vez y todas se notaban inquietas sabiendo la razón de porque fueron convocadas —Alicia explícanos mejor la situación— exigió Celestine.

La rubia asintió aun presa de los nervios —Hace algunos minutos me contacte con la maga al servicio de los caballeros del iris, Shayla me informo que la ciudad está bajo ataque, que una parte de la muralla estalló bajo una gran explosión y…y que mi madre no se encuentra por ningún lado, las fuerzas de la ciudad estan siendo dirigidas por los caballeros del iris y…y no está yendo nada bien— La situación no se presentaba para nada bien fue lo único que pudieron pensar todas las presentes.

Un ataque sorpresa por lo que pueden ver ¿Cómo? Feoh vería llegar un ejército desde hace días siendo alertados por sus exploradores, de igual forma la muralla estallando, Feoh pose la más imponente y resistente muralla de todo Oestia lo cual catalogaba la ciudad como impenetrable para fuerzas enemigas, pero si una parte estallo entonces podrían entrar sin problema y por último la desaparición de la reina…y el rey no parece dirigir las fuerzas todo…todo se veía demasiado mal demasiado planeado.

—¿Q-quienes atacan?— Maia lo dijo con temor, no quería escuchar la respuesta, no quiere hacerlo.

—Shayla dice haber visto un estandarte…idéntico al de los perros negros, trabajan junto a los monstruos atacando la ciudad— El silencio envolvió la habitación, pero fue roto de inmediato —Su majestad, debo irme de inmediato me necesitan— ni siquiera espero confirmación que ya estaba dirigiéndose hacia la salida.

—¡Alicia detente…incluso si empujas tu montura al máximo no llegaras antes de tres días…en ese tiempo visto como nos describes la situación el asedio ya habría terminado!— Interrumpió Claudia el caminar de su alumna, siendo la más versada en batallas ella tiene algo claro sin su reina ni sus murallas para protegerlos ante una fuerza combinada como esa…Feoh caería hoy mismo.

Alicia apretó sus puños mientras mordía su labio inferior con suficiente fuerza como para hacerse sangrar, no es tonta, sabe que no llegaría a tiempo…pero quiero creerlo, quiere engañarse a sí misma y decirse que si se da prisa podria salvar su reino, estuvo a punto de protestar con su voz quebrada pero la voz de la alta reina pasmo a todos los presentes al escuchar sus palabras.

—busquen a Olga, libérenla de sus cadenas y denle su bastón, busquen a Juncell y díganle de prepararse para la batalla, Alicia, Olga usara un hechizo de transporte que solo ella conoce tu y Juncell aparecerán en Feoh al instante, espero eso sea suficiente para salvar a tu gente— Por primera vez la voz de Celestine fue firme dando aquella orden.

Claudia estuvo a punto de protestar, de decir algo en contra del disparatado plan que parecía querer devolverle la libertad a dos terribles criminales, pero cuando los ojos de la gran general se posaron sobre el rostro de Celestine, observo una expresión en ella nunca vista.

—¡Esto no fue una sugestión, fue una orden, actúen de inmediato!— Casi que vocifero la alta elfa forzándose a unos guardias presentes a salir he ir a hacer lo ordenado, las miradas sorprendidas estan todas clavadas en la alta elfa la cual solo deja escapar un ligero suspiro —Esta…esta es la primera orden que hago algo sin que sea el consejo de nadie— Susurro para si misma.

Las palabras de Olga habían calado fuerte en ella lo suficiente como para hacerla actuar, si solo se hubiese puesto a hacer como antes es decir seguir los consejos de los demás solo hubiera dejado caer Feoh, pero teniendo una solución en mano, aunque fuese controvertida y arriesgada…la tomaría.