Y ahora, para empezar, nuevamente un agradecimiento a Gerendo01 por su review en el segundo capítulo. Es cierto que lo corté en la mejor parte, pero tengo mis razones para hacerlo así xD. Y sé que por ahí andas, Kyomori, planeando algo maligno para conquistar este sitio otra vez xD. Y ahora sí, les dejo este capítulo, montón de pecadores xD.
La razón de estar allí
─ ¿La qué? ─ Akari y Kyouko no entendían lo que Nana (o Morfeo) quiso decir.
─ Que si ustedes tomaron una pastilla roja ─ les dice Nana como si nada.
─ ¿Qué significa esto? ¿Nos estás diciendo que lo que nos encontramos no eran caramelos? ─ Kyouko estaba visiblemente decepcionada.
─ Les di un sabor ligeramente dulce para que fuesen más tolerables de pasar, pero no eran caramelos ─ Nana se acerca más a las dos menores ─. Había estado poniendo a prueba uno de mis más recientes inventos, y la intención era buscar ayuda de alguien que tuviera la voluntad de luchar por nuestra causa.
─ Pero al menos nos hubiera puesto un aviso o algo ─ le dice Akari.
─ Y lo hice. En la cara interna de la tapa había escrito las condiciones a las que se someterían si elegían una pastilla u otra: Las rojas las enviaría aquí porque aceptaron nuestro llamado de auxilio, y las pastillas azules representaban una respuesta negativa, por lo que en cuestión de un par de minutos el tarro habría desaparecido, y ustedes quedarían debatiéndose sobre si lo que vieron había sido un espejismo o algo por el estilo, mientras que yo tendría que probar a enviar el tarro en otra dimensión.
─ Con que había sido eso, sensei ─ dice Akane ─. Pues resulta que estas dos jovencitas no tenían idea de nada. Cuando las encontré no hacían otra cosa que preguntar dónde estaban y cómo podían regresar a casa.
─ El hecho es que queremos volver a nuestro mundo ─ resume Akari ─ ¿Qué manera hay de que nos lo permita?
Nana se queda mirando a las dos extrañas por un momento, como si juzgase que fuera buena idea decirles. Kyouko y Akari se toman de las manos, esperando por una respuesta positiva, a la vez que daban la impresión de esperar por el veredicto en un programa de talentos. Akane, Tomoko y Nadeshiko también se quedan mirando lo que ocurría.
─ Eso es imposible ─ es la respuesta final de Nana.
─ ¿Y eso por qué? ─ se escandaliza Kyouko.
─ Verán, resulta que creé esas pastillas con el propósito de que quien las ingiriese viniese aquí para cumplir una tarea específica, por lo que no está a mi alcance devolverlas a su mundo. Sólo se pueden ir de aquí si al menos una de ustedes logra completar la misión para la que vinieron.
Akari y Kyouko vieron aquello como un golpe bajo a su confianza en estar otra vez en el club de entretenimiento. No había manera de que pudiesen regresar pronto pues, si la Nana de ese mundo había tenido que tomarse la molestia de llegar tan lejos para traerlas, era porque lo que pretendía encomendarles no iba a ser nada sencillo. Sólo les quedaba entonces saber para qué estaban allí.
─ ¿Y bien? ¿Qué debemos hacer para que nos dejen regresar? ─ dice Kyouko.
─ No es una tarea sencilla de hacer ─ Nana dijo lo que ya era obvio ─. Tienen que ayudarnos a derrotar a Rivalun y al imperio Giga Giga, los cuales pretenden esclavizar a la humanidad.
Akari y Kyouko se quedan en blanco por un momento, no alcanzando a creer que lo que Nana había dicho hubiese sido verdad ¿Rivalun y el imperio Giga Giga? ¿Realmente ellos estaban allí, en ese mundo paralelo al que ambas habían parado? Akane, Nadeshiko y Tomoko no entendían lo que estaba pasando para que Akari y Kyouko estuviesen pasmadas donde estaban. Pensaron que tal vez se debía a que no esperaban que tuvieran que derrotar a alguien en una pelea o algo así.
─ ¿Rivalun? ¿El imperio Giga Giga? ¿De verdad a ellos? ─ a Kyouko le brillaban los ojos de ilusión, como si le hubiesen dicho que conocería a todo el staff de seiyuus que daban voz a los personajes recurrentes de su anime favorito ─ Esto debe ser un sueño... ¡Akari, nos vamos a enfrentar al imperio Giga Giga! ¿Sabes lo que eso implica?
─ ¿Que nos encontramos en el mundo de Mirakurun? ─ inquiere Akari algo dudosa.
─ ¡No! Lo implica es que nos encontramos en el mundo de... Un momento, sí lo dijiste bien. Entonces olvida lo que estaba por decir.
─ ¿Ustedes saben de Mirakurun y Rivalun? ¿Eso significa que existen también en la dimensión de ustedes? ─ dice Tomoko con interés.
─ ¡Claro que sí! Majokko Mirakurun es un anime bastante popular en nuestro mundo, y personalmente la considero como mi serie favorita ─ responde Kyouko contenta.
─ Así es. Incluso en el club solemos trabajar juntas para hacer unos doujinshis de Mirakurun ─ completa Akari.
Esa respuesta no era de ningún modo lo que las cuatro chicas mayores esperaban de parte de Kyouko y Akari. De hecho, descubrir que para ellas Mirakurun y Rivalun no eran más que dos personajes de un anime les causaba algo de pena, pues la idea de que ellas no fueran sino parte de un anime les resultaba una visualización algo deprimente. Realmente no les hacía ninguna gracia aquello.
─ Entonces nosotras somos simples personajes de un anime que a ustedes les gusta ver ─ Nana trata de mantener la mayor seriedad posible ante el tema.
─ En realidad ustedes no. No recordamos haber visto a ninguna de ustedes aparecer en ninguno de los capítulos, o al menos no en un plano que nos permita tomarlas mucho en cuenta ─ responde Akari con tono culpable.
─ Y tú te quejas por la presencia, para que veas que nadie es limpio de fallas de este tipo, Akari ─ le dice Kyouko un poco divertida.
─ O sea que ni como personajes secundarias valemos ─ Nadeshiko es la primera en mostrar lo mal que le iba esa noticia.
─ Es triste, pero no podemos desenfocarnos de nuestra tarea principal, el cual es que tenemos que hacerle una inducción a estas chicas ─ dice Tomoko, llamando la atención de Akari y Kyouko ─. Dejando de lado que nuestro mundo es un simple anime para ustedes, queremos que nos ayuden a derrotar al imperio Giga Giga. Sus soldados están ganando poder lentamente en todo el mundo, y Mirakurun no es capaz de contener el problema por sí sola, aunque dudo mucho que lo hiciese de todos modos, con lo caprichosa que es.
─ Es básicamente lo que dijo Tomoko-san. Claro está que Mirakurun en su verdadera forma es una chiquilla cualquiera, con pretensiones simples y un poco predecibles, tomando en cuenta lo mimada que ha crecido ─ comenta Akane ─. Tiene un talento mágico extraordinario, no puedo negarlo, pero todavía no tiene la experiencia suficiente para enfrentarse al imperio Giga Giga en pleno. Sólo da abasto saboteando los pasos de Ganbo en esta ciudad, y eso es algo que el imperio Giga Giga pretende aprovechar en beneficio propio, además que Mirakurun no es una chica a la que le guste el trabajo en equipo, por lo que incluso ha negado recibir nuestra ayuda cuando se la ofrecimos. Por esa razón es que queremos que nos ayuden. Tenemos que detener el plan del imperio Giga Giga antes de que conquisten a la humanidad.
─ ¡Por supuesto que me anoto! ─ Kyouko no se lo pensó dos veces antes de dar su respuesta ─ Akari, esto va a ser bastante divetido, así que únete tú también.
─ Pero acabas de escucharlas, Kyouko-chan. Incluso Mirakurun no puede contra el imperio Giga Giga ¿Cómo podemos pretender nosotras hacerles frente si ni siquiera tenemos poderes mágicos?
─ De hecho sí tienen ─ Nana interrumpe a Akari y la mira con una leve sonrisa ─. Es otro detalle que había insertado en las pastillas, y es que su efecto de viaje dimensional sólo puede afectar a personas con posibilidad de usar la magia. Personas incapaces de hacerlo simplemente se habrían desmayado y perderían sus recuerdos del último par de minutos previos mientras el frasco se transporta a otra parte, a la espera de que alguien con poderes le encuentre. Suelo darle demasiadas vueltas a todo, y eso me hizo llegar a la conclusión de que debía tomar medidas para que no cualquiera venga.
La explicación le parecía bastante tirada de los pelos a Akari, pero Kyouko en cambio había quedado convencida en el acto. La rubia estaba tan entusiasmada por la noticia de que podía usar la magia para pelear hombro con hombro con Mirakurun que simplemente había ignorado unos cuantos peros que estaban bien reflejados en las palabras de Morfeo y su grupo.
─ ¿Pero aun así no creen que es algo peligroso lanzarnos así nomás? ─ sigue objetando Akari ─ Vale que tengamos un poder mágico dormido, pero ese es el problema; nunca antes hemos usado magia, y tampoco tenemos experiencia combatiendo aparte de en los videojuegos y de cuando jugábamos de pequeñas. No hay manera de que nosotras solas hagamos lo que Mirakurun no ha logrado hasta ahora.
─ ¿Y quién dijo que ustedes estarán solas? ─ Nadeshiko les dedica a las dos menores una sonrisa confiada ─ Primero que nada, ya nosotras teníamos en cuenta que podría venir alguien que sea inexperto en el uso de la magia. Alguien de mucho poder y experiencia difícilmente habría querido comer alguna de las pastillas sin saber de qué se trata, tomando en cuenta que aparentemente vienen de la nada.
─ Y por esa razón es que las vamos a entrenar ─ dice Tomoko ─. Les enseñaremos lo que sabemos de modo que ustedes sean capaces en la brevedad posible de dominar la magia y nos ayuden a enfrentar al imperio Giga Giga.
─ ¡Un momento! ¿Ustedes son chicas mágicas? ─ Kyouko estaba igual de sorprendida que Akari.
─ Desde luego. Por esa misma razón es que nos extraña mucho que no tengan idea de quiénes somos si andan diciendo que Mirakurun y Rivalun son personajes de un anime ─ Tomoko toma aire y se ajusta los lentes, lista para soltar el bombazo ─. De hecho, tengo que decirles que yo soy la hermana mayor de Mirakurun, aparte que también soy su mentora, aunque ella es un poco ingrata conmigo.
─ ¿Tú enseñaste a Kurumi, es decir a Mirakurun? ─ Kyouko se lleva las manos a la boca ─ ¡En ese caso eres una de las personas más trascendentales para que la serie de Mirakurun sea lo que es! En los estudios de animación no te están haciendo ninguna justicia.
─ Sí, opino lo mismo ─ dice Akari ─. Si así son las cosas, entonces realmente podemos convertirnos en chicas mágicas que pueden salvar al mundo ¿Te imaginas, Kyouko-chan?
─ De verdad que sí.
─ Vaya que les encanta la idea de convertirse en chicas mágicas. A mí jamás me hizo tanta ilusión ser una ─ dice Akane para sí misma.
─ Eso es porque desde pequeña jamás tuviste una aspiración especial, especialmente desde... ─ Nadeshiko se corta de pronto, notando que estaba por decir una imprudencia ─ Bueno, desde que pasó lo que pasó.
─ No creo que debas hablar de esa clase de cosas delante de personas que no tienen nada que ver. Nadeshiko, la palabra a veces daña más que cualquier arma ─ advierte Nana sin inmutarse ─. Todo lo que podemos hacer es hacernos cargo lo mejor posible de ellas y hablarle un poco más a fondo de nuestra aspiración como cruzada contra el imperio Giga Giga. El resto depende de si ellas están dispuestas a llegar al final.
─ Eso es bastante cierto ─ Akane no parecía afectada por lo anterior dicho por Nadeshiko ─. Es tarde, así que mejor me pongo a hacer la cena ¿Me ayudas, Tomoko-san?
─ Claro, Akane-san ─ Tomoko mira brevemente a Akari y Kyouko ─. Iniciaremos los entrenamientos mañana por la mañana, así que espero que se centren bien en ello. Por ahora pueden quedarse en casa de Akane-san y descansar.
Akari y Kyouko asienten emocionadas. No era para menos, si sentían que estaban haciendo frente a una verdadera aventura de ensueño. No tenían duda alguna en dar el primer paso para salvar al mundo y conocer a Mirakurun en el proceso. Pero claro está, antes tenían que bañarse, así que Nadeshiko se ofrece a guiarlas hasta el baño para que así se puedan asear en condiciones, mientras que Nana se iba a la habitación donde tenía sus aparatos. Lo más curioso de ese detalle es que, durante todo el tiempo que Kyouko y Akari tardaron en bañarse, no alcanzaron a oír ni una sola explosión. Aquel mundo en que se encontraban sí que tenía unas cuantas diferencias importantes.
CONTINUARÁ...
Como perfectamente pueden apreciar, la aventura espera un poco más. Estos tres capítulos ya han venido sirviendo como una introducción a la historia que han de recorrer Akari y Kyouko. Como es obvio, para el siguiente capítulo empieza el entrenamiento, para que así ambas estén en condiciones de enfrentar al grupo antagonista. Nos vemos pronto.
Hasta otra
