Y antes de empezar con este capítulo (que es lo que realmente importa), vamos a empezar con la respuesta al review correspondiente al capítulo anterior:
Gerendo01: Pues no, no es que vaya a ser intenso ni mucho menos, pero sí habrá alguno que otro destello. Y si lo dicho por Kurumi no te lo esperabas, pues a futuro habrán más cosas que tampoco las esperas. Sólo dame tiempo para pensar en qué puede ser xD.
Un fragmento de la verdad
─ ¿Lo dice enserio, sensei? ─ dice Akari quedándose boquiabierta, ya varias horas después de lo ocurrido entre Mirakurun y Rivalun.
─ ¿Por qué creen que estoy aquí siempre, asumiendo el liderazgo del grupo, siendo que fue Tomoko quien lo creó? ─ Nana había desviado por un momento su atención del trabajo para mirar a Akari y Kyouko ─ Tomoko realmente tiene buenas intenciones, ella por dentro aprecia a Kurumi como lo haría cualquier hermana mayor, pero también se obsesiona muy fácil, está demasiado metida en el asunto de vencer al imperio Giga Giga, y por desgracia no es capaz de estar ella misma bajo control en situaciones así, el deber y cosas así se le suben demasiado a la cabeza, por lo que a veces adopta una actitud exageradamente intensa. Ese problema afectó gravemente su relación con Kurumi, una niña pequeña que estaba muy ilusionada cuando se dio cuenta de que podía hacer magia ella misma ─ Nana hace una pausa para beber algo de té ─. En un principio era el entrenamiento básico, por lo que nada grave pasaba, y Kurumi lograba un avance fenomenal. Contaba con el mayor talento que he visto en una chica mágica hasta ese momento, pero Tomoko no hacía más que preocuparse por los asentamientos del imperio Giga Giga, por lo que lejos de mostrar su alegría por el avance prodigioso de su hermana, se ponía más y más estricta. Llegó un punto en que Kurumi se sintió incómoda con el entrenamiento. Ya nada tenía que ver con ese mundo de ensueño que los niños inocentes suelen asociar con la magia y lo fantástico, y eso hirió de entrada la confianza de Kurumi en su hermana.
─ ¿Tanto así se fue desdibujando la cosa? ─ dice Kyouko.
─ Ya ves. Kurumi terminó molestándose por el trato tan duro de Tomoko que un buen día explotó y terminó gritándole, y ambas empezaron a discutir varias veces. Yo llegué a presenciar un par de esas discusiones. Kurumi se negó a luchar contra el imperio Giga Giga, y eso hizo enfurecer a Tomoko, pero afortunadamente Nadeshiko y yo logramos detenerlas.
─ ¿Acaso iban a atacarse? ─ dice Akari horrorizada.
─ Lo dudo. Ni siquiera hacían amago de usar la magia, pero Nadeshiko y yo no teníamos la intención de confirmar nada. A partir de ese punto no volvieron a hablarse con normalidad. Tal vez sí llegó a pasarles por la cabeza la idea de pelear entre ellas usando la magia, pues noto que en su interacción hay rastros de arrepentimiento, incluso algo de miedo.
─ Se refiere a miedo a haberse dañado entre ellas, ¿verdad? ─ dice Kyouko.
─ Sí, así es. Temen que si vuelven a hablarse como antes vuelvan también las discusiones y las hostilidades. Los últimos intentos de Tomoko por hacer que Kurumi concordara con ella fue cuando un par de veces le dijo que por lo menos intente capturar a Ganbo y Rivalun para que así sea posible saber algo del imperio Giga Giga, cosa que en lo personal dudo que sirva de nada. Varias veces se lo he dicho a Tomoko.
─ ¿Pero por qué? ¿Por qué Rivalun y Ganbo no podrían saber algo relevante sobre los planes del imperio Giga Giga? ─ cuestiona Kyouko frunciendo el ceño, y Akari asiente en apoyo ─ No creo que haya nadie dentro de ese grupo que se muestre y haga tantos intentos de conquistar la Tierra como ellos dos.
─ Ese es precisamente el problema ─ aparece Nadeshiko y se sienta junto a Akari ─. Son demasiado visibles. Llaman mucho la atención, y por lo tanto tienen un mayor potencial para atraer enemigos que intenten detenerlos. Algo básico en cualquier forma de confrontación o incursión es que tu objetivo no pueda ver lo que haces para que lo tomes por sorpresa, y eso incluye dejarte algunas cartas bajo la manga mientras sea posible hacerlo, actuar a espaldas del enemigo para que no sea capaz de prevenir el daño. Ganbo y Rivalun atraen tanto la atención que el imperio Giga Giga no quiere arriesgarse a dejar en sus manos información valiosa más allá de cierto nivel. Hasta ahora Tomoko-san es la única que tiene la idea de que puedan revelar algo, por lo que es poco probable que Rivalun y Ganbo caigan en manos enemigas, pero igual los altos mandos del imperio Giga Giga no piensan correr riesgos. Les es más cómodo hacerlos creer que van bien con las tonterías que hacen, llamando la atención de la gente para que así ellos puedan actuar impunemente desde las sombras.
─ Pero hay algo que todavía no termino de ver ─ Akari se muestra algo pensativa mientras formulaba su opinión ─. Kurumi-chan había dicho que si el imperio Giga Giga fuese capaz de conquistar la Tierra ya lo hubiese logrado. Eso me dejó algunas dudas ¿Qué es lo que hacen realmente ellos?
─ Es comprensible que preguntes. La propia Kurumi tampoco sabe de qué va la cosa, así que ella no podría darte luces al respecto ─ Nana se levanta un poco el pelo para luego dejarlo como antes ─. El imperio Giga Giga no tiene pensado establecer un reinado de conquista convencional, que es decir que venga un tirano a sentarse en un trono y a escupir órdenes de que se esclavice a los humanos y se les dé el trato más bestial posible, tal y como a veces Ganbo y Rivalun hacen ver. El verdadero plan del imperio Giga Giga es mucho más oscuro que eso: Ellos piensan asemejarse a los humanos, y para ello intentan obtener la tecnología necesaria para obtener cuerpos humanos capaces de ser sus receptores, y en el proceso raptan personas y las sacrifican para investigar lo que les hace falta. Eso es mucho más complejo desde luego que arrodillar a la humanidad por la fuerza, y en buen modo también es más retorcido como plan.
─ ¿El imperio Giga Giga intenta convertir a sus integrantes en humanos? ─ Kyouko estaba sorprendida.
─ Yo me atrevería a decir que buscan recuperar la forma humana ─ dice esta vez Nadeshiko ─. Sensei, una vez dijiste que pensabas que originalmente los ancestros del actual imperio Giga Giga eran formas de vida humanoides.
─ Y es una teoría que sostengo ─ Nana sonríe, como si el señalamiento de Nadeshiko le resultase divertida ─. Posiblemente, en algún punto de su historia remota, los integrantes del imperio Giga Giga se deshicieron de sus cuerpos orgánicos, sustituyéndolos por cuerpos mécanicos, más fuertes y duraderos, en busca de una evolución que la propia naturaleza de sus organismos no les podía proporcionar. Tal vez aquello no salió bien, o puede ser que sus descendientes se sintieron inconformes con la forma de vida que fueron obligados a adoptar, pero el caso es que decidieron venir a la Tierra, y ahora raptan humanos de manera sistemática y hacen investigaciones con sus cuerpos, todo con el fin de ellos mismos obtener un cuerpo completamente orgánico, en vez de simplemente "nacer" como amasijos de órganos encerrados en una caja metálica para tener movilidad e interacción con el mundo exterior, a la vez que buscan quitar humanos poco a poco de su camino para así ser ellos quienes se queden con la Tierra y hagan su voluntad aquí.
─ Entonces eso es a lo que ustedes realmente están combatiendo ─ dice Kyouko con tono suave y pensativo ─. No se trata de combatir a invasores cualquiera, sino a seres que buscan robar cuerpos para luego conquistar la Tierra sin problemas. Tiene bastante sentido.
─ ¿De verdad? Incluso a día de hoy me sigue costando creer que sea verdad ─ dice Nadeshiko con tono despistado ─. La primera vez que Tomoko-san y sensei me dieron esa explicación, he de admitir que las tomé como unas locas, que habrían visto demasiadas películas de alienígenas, o leído muchas historias conspiranoicas, pero cuando me demostraron que eran chicas mágicas, pues tuve que hacer un esfuerzo por entender lo que estaban haciendo.
─ Esto es mucho más arriesgado de lo que creí ─ Akari tiembla al pensar en varios seres como Ganbo raptándola y usando su cuerpo para experimentos inenarrables ─ ¿Y por qué hasta ahora nos cuentan eso?
─ Queremos que ustedes estén listas antes de que tengan que hacer frente a algo así, por lo que decirles demasiado pronto podría hacerlas rendirse antes de siquiera empezar. Algo tonto, tomando la premisa de que ustedes deben elegir, pero es que, incluso si deciden ayudarnos, igual haberles dicho esto en un primer momento habría sido bastante para ustedes ─ responde Nana ─. Sabotear los planes del imperio Giga Giga es la única oportunidad que ustedes tienen para regresar a salvo a su hogar, y para eso deben centrarse en que deben ser las mejores dentro de sus capacidades y no encogerse de miedo ante la amenaza que enfrentamos. Es cierto que hubiese preferido que llegaran a nosotras chicas mágicas con algún nivel de capacitación y experiencia, pero ustedes llegaron, y por tanto debemos hacernos cargo y darles la instrucción necesaria para que al menos sean capaces de defenderse ustedes mismas de un ataque de esos seres. Nunca dijimos que esta lucha sería divertida o que transitarían por un camino de flores, pero tampoco tenemos la intención de hacerles vivir un infierno para que nosotras ganemos posiciones ante los invasores. Si no están conformes con esto, pues son libres de dar un paso atrás. Es una opción que en todo momento tendrán abierta. Les doy mi palabra.
Nadeshiko permanece en silencio. Al igual que Nana, esperaba oír una respuesta de parte de Akari y Kyouko. Pero las dos jovencitas estaban en un total silencio.
Akari temblaba un poco. La perspectiva de enfrentarse a una raza despiadada que pretendía arrebatarle sus cuerpos a las personas para encontrar el modo de ellos mismos recuperar sus formas originarias era algo que le ponía la piel de gallina. Kyouko por su parte simplemente había bajado la mirada para mantenerse estática. Nana y Naeshiko interpretaban aquello como que habían cambiado de idea con respecto a su intención de ayudarlas. No iban a detenerlas si eso era lo que ahora pretendían.
─ Supongo que no se puede hacer nada, ¿cierto? ─ dice Nadeshiko.
─ Así es ─ responde Kyouko ─. En un principio dijimos que las íbamos a ayudar, y ahora mismo no tengo intención de dar ni un solo paso atrás ─ su respuesta descoloca un poco a Nana y Nadeshiko ─. Usted misma lo ha dicho, sensei. Sólo así podremos regresar a nuestro mundo, y además es una gran oportunidad para salvar a todo un mundo de los perversos planes del imperio Giga Giga. Lo importante no es que ser chica mágica siga o no siga pareciendo algo divertido.
─ Kyouko-chan... ─ Akari se le queda mirando.
─ Tus palabras son inspiradoras, a la par de arriesgadas ─ Nana se cruza de brazos y sonríe ─ ¿Y qué dices tú? ─ ahora mira a Akari.
─ A-ahhh... ─ Akari no estaba mostrando la misma determinación que Kyouko, pero tampoco quería quedarse atrás ─ L-lo que dice Kyouko-chan es verdad. No podemos confiar en que regresaremos algún día a casa si no ponemos de nuestra parte para vencer al imperio Giga Giga. Y además de eso... Ellos seguramente han tomado la vida de muchas personas inocentes por querer llevar a cabo sus malignos experimentos. No podemos permitir que sigan haciendo eso.
─ ¿Eso significa que seguimos contando con ustedes? ─ dice Nadeshiko con tono relajado.
─ Sin importar el peligro ─ responde Kyouko.
Nana y Nadeshiko no se sentían precisamente aliviadas. No es que les generase ansiedad la posibilidad de contar o no con Akari y Kyouko, pero sí les alegraba saber que ellas harían lo posible por colaborar por voluntad propia.
Más allá de la puerta, escuchando de lejos todo aquello, se encontraba Akane. Ella internamente suspiraba por esa resolución que tenían aquellas dos jovencitas. De sus labios sólo salían palabras dirigidas a sí misma.
─ Realmente me hubiese gustado ser determinada y de visión como ellas...
Casa de Tomoko y Kurumi
Kurumi se había encargado de hacer la cena, por lo que cuando Tomoko llega ve que todo estaba listo. Personalmente le causaba un alivio, pues había pasado por un día bastante agotador, entre el estudio y varios intentos por encontrar nuevos escondites usados por el imperio Giga Giga. Realmente sentía que no podría proveerse a sí misma de una cena decente si Kurumi hubiese optado por dejarla desamparada.
─ Conocí a esas chicas que ahora están ustedes entrenando ─ dice Kurumi en vez de saludar.
─ Fue idea de Nadeshiko-san y sensei. Al final, ellas son más cuidadosas en sus decisiones que yo ─ le dice Tomoko antes de ir a lavarse las manos.
Kurumi permanece en silencio y toma asiento, esperando a que Tomoko volviese para empezar a comer. Al no estar sus padres en casa, sólo les quedaba compartir ellas dos la mesa, sin la necesidad de fingir que se llevaban de maravilla. La comida empieza con un silencio sepulcral, siendo el choque de los palillos con el borde de los platos lo único que rompía con esa monotonía, al menos hasta que Kurumi rompe el hielo.
─ ¿Para qué las mandaron a la escuela? ¿Acaso creen de pronto que Rivalun y Ganbo son demasiado para mí? ¿O tal vez quieren que asuma una pelea que no he aceptado?
─ No. Sensei y Nadeshiko-san no son de ese tipo de personas que subestiman tus habilidades, si más bien te tienen en muy alta estima ─ responde Tomoko secamente ─. Sólo quieren que ellas vayan conociendo el terreno enemigo empezando por Rivalun y Ganbo. Conociéndolas como las conozco, seguro que dentro de poco les dirá más sobre nuestras actividades para que también Akari-san y Kyouko-san dejen de lado a "tus objetivos".
─ No son mis objetivos ─ Kurumi, en un alarde de enojo, se lleva un bocado grande de arroz a la boca ─. Por más que quiera hacerse ver como una villana, Rivalun en realidad no es malvada, por lo que no me atrevería a hacerle daño de verdad, y Ganbo simplemente es tonto y ya.
Tomoko permanece en silencio y termina de comer lo más rápido que puede. Lo último que querría era iniciar una discusión entre ambas.
─ Me encargo de lavar todo más tarde ─ dice mientras se ponía de pie para ir a descansar un rato a su habitación.
Kurumi se queda sentada un rato. Suspira y deja sus platos en el fregadero antes de dirigir su atención a la tarea. Pensaba que con eso sería capaz de desviar su atención y eventualmente relajarse.
CONTINUARÁ...
Hay algunos elementos que estoy intentando insertar en esta historia, pero eso sí, sin desdibujar la historia en el proceso. Creo saber dónde presionar, aunque por ahora quiero ponerle una pausa al factor dramático y volver con los entrenamientos de Akari y Kyouko, aparte de su vida escolar, aunque en el próximo capítulo lo más probable es que sólo se vea lo primero. Bueno, igual nos vemos.
Hasta otra
