Ok, aquí tienen el capítulo 16 de esta historia que justo está subiendo la temperatura. Si no me creen, pues que el capítulo sea testimonio de lo que digo. Aunque primero vamos con los reviews:

Gerendo01: Pues sí. La verdad es que la primera referencia que vi cuando establecí el tema de las coincidencias (o divergencias) entre el anime y la realidad alterna fue Mirakurun: la batalla por los dos mundos, pero a su vez quise que fuese en dirección contraria. Simplemente quise hacerlo de una manera un poco más personalizada. Por otro lado, sí, Ayako se lució. Lo de ella me inspiré de un capítulo de la serie clásica de Popeye. No sé si te conoces los capítulos. Y finalmente está lo de Rivalun, que tendrá un poquito más de desarrollo el tema para que se vea cómo es que las chicas de la escuela veían las peleas entre ella y Mirakurun.

Attila: Se vienen varias cosas. Algunas puede que vengan pronto, y otras sí tendrían que esperar un poco. Pero igual vengo trabajando los capítulos de modo que cada uno aporte cierto nivel de emoción.

La primera gran batalla II

Una chica se encontraba descansando luego de realizar todo el trabajo que le había correspondido. Había una tarea ardua, pero ya estaba superada, y estaba a punto de beber un poco de té cuando se abre la puerta de golpe. La chica no se sobresalta, pero sí mira atentamente a quien acababa de entrar.

─ ¿Ocurre algo para que vengas así, Takeda-san?

─ P-presidenta... ─ Chikage, la chica parecida a Chitose, se esfuerza por normalizar su respiración ─ Se ha generado un desastre en el patio de la escuela.

─ Eso no es nada de lo que me deba alarmar especialmente ─ la nombrada como presidenta deja su taza de té sobre el escritorio para orientar completamente su atención en Chikage ─. Mirakurun y Rivalun a cada rato andan alborotando un poco, pero después la pelea se acaba y todo vuelve a la normalidad. Siempre es así, Takeda-san.

─ Esta vez no es así ─ Chikage se ajusta los lentes y mira preocupada a la presidenta ─. Mirakurun ha perdido la pelea y no quiere reaccionar, y Rivalun está completamente fuera de sí. Ahora es mucho más agresiva.

─ No me quiero imaginar lo que motivó este giro tan radical de los acontecimientos ─ la presidenta se levanta lentamente y con un de mal humor tomando forma en su rostro ─. No quería meterme en esto porque aquello no suele ser importante, pero ahora parece que es inevitable. Voy a tener que intervenir en la pelea.

─ ¿Realmente puede hacer algo, presidenta?

─ La duda ofende, Takeda-san.


Patio de la escuela

Akari y Kyouko intentan frenar el ataque que lanza Raika, pero el mismo resulta demasiado fuerte, por lo que éstas salen disparadas hacia atrás y ruedan por el suelo. Kurumi seguía en el suelo, negada a dar reacción alguna.

─ Ustedes acaban de matar mi ilusión. Ahora les mostraré lo que puedo hacer ─ Raika empieza a preparar otro ataque.

Akari y Kyouko se levantan con algo de dificultad, pero estaban negadas a rendirse. Ciertamente estaban preocupadas por lo que iba a pasar, especialmente porque Raika estaba mostrando una capacidad que de inicio las estaba sobrepasando, pero querían resistir, al menos querían hacer algo de tiempo hasta que... bueno, hasta que algo pasara. La verdad es que estaban necesitadas de un milagro, pues no veían de qué otro modo salían de allí.

Antes de que Raika lanzase su ataque, Akari y Kyouko intentan sorprenderla, pero sus intentos terminan siendo en vano. Raika detiene sus ataques como si nada, y luego estaba por lanzar su ataque cuando una voz la detiene un momento.

─ ¿Crees que con eso vas a solucionar algo, Raika-san? ─ era Sakura, la cual da un paso al frente ─ Ya lo hecho, hecho está. No estás haciendo nada simplemente descargando tu frustración como si fueses una salvaje.

─ ¡Cállate! ─ Raika dirige una mirada llena de ira a la encargada de primer año del consejo estudiantil ─ ¡Primero haré que esas dos entrometidas muerdan en polvo, y después sigues tú por también meterte en lo que no te importa.

─ ¿De verdad piensas que con eso me asustas, Raika-san? Estás a mil años por lo menos para lograr semejante efecto en mí ─ mantiene Sakura con tono burlón.

Akari y Kyouko no entendían qué pretendía Sakura al incitar así a Raika, y encima hacía todo aquello cruzada de brazos ¿Es que acaso no le importaba el daño que le pudiera hacer? Hinako permanecía fielmente al lado de Sakura, pero Akari no creía que eso fuera a serle de mucha ayuda a Sakura para defenderse o esquivar el ataque de Raika. Pero igual no podía esperar a averiguar si tenía un as bajo la manga. Necesitaba aprovechar que Raika no le estaba prestando atención.

─ ¡Kyouko-chan!

─ ¡Ahí vamos!

Ambas chicas lanzan un ataque conjunto y logran darle a Raika antes de que arremetiera contra Sakura. Raika pierde la concentración y es lanzada hacia atrás, y Ganbo va a socorrerla.

─ ¿Te encuentras bien-bo?

─ S-sí, estoy bien... ─ Raika se resiente por el impacto y se levanta con dificultad.

─ Eso fue bastante temerario ─ le dice Kyouko a Sakura ─. A la mínima que no lo logremos habrías salido lastimada.

─ Se nota que no se dieron cuenta de nada ─ Sakura sonríe confiada ─. Raika-san en segundos apenas ya les estaba dando una paliza, por lo que necesitaban un par de segundos para hacer algo, y yo quise comprarles ese par de segundos.

─ Es arriesgado, pero Sakura-chan nunca se equivoca ─ dice Hinako igualmente sonriente.

─ Se nota que confían mucho en lo que hacen ─ dice Akari asustada ─. Igual fue bastante peligroso.

─ En guardia, Akari ─ Kyouko lanza un nuevo ataque al ver que Raika se preparaba nuevamente, pero nuevamente su intento acaba en nada ─. Demonios. Cuando Raika se centra en algo parece invencible.

Raika lanza un ataque que se divide en tres y que iba a gran velocidad. Akari y Kyouko tuvieron dificultades para esquivar los rayos que las estaban persiguiendo, mientras que Sakura sólo necesitó dar un rápido paso al costado para esquivar el rayo que iba a ella y verlo explotar al contacto con el suelo.

─ Raika-san sí que está enojada. Menos mal que al menos tengo buenos reflejos para evitar los peligros.

─ R-Rivalun, ¿no crees que estás poniendo demasiado énfasis en esto-bo? ─ le advierte Ganbo, visiblemente preocupado ─ Puede que seas fuerte, pero si sigues liberando tu magia con esa intensidad terminarás quedándote pronto sin fuerzas-bo.

─ ¡No me importa! ─ Raika empieza a evidenciar las lágrimas que se esforzaba en reprimir ─ Si Kurumi-chan no es aquella amiga con la que mi apariencia de chica ordinaria cobra sentido, entonces no hay razón para seguir guardándome nada. Voy a hacer que esas dos entrometidas paguen caro.

No hubo un solo segundo para que Akari y Kyouko se reajaran, pues ven que más ataques eran lanzados hacia ellas. Eran demasiado fuertes para poder detenerlas, y esquivarlas también les estaba resultando un reto bastante sufrido. Y lo peor era que no se trataba de uno de esos entrenamientos extremos de Nana, así que no tenían oportunidad alguna a bajar la guardia, y no tendrían una segunda oportunidad en caso de ser alcanzadas. Una y otra vez se esfuerzan por esquivar los ataques de Raika, apostando a su debilitamiento, pero más parecía que ellas se quedarían sin fuerzas primero, pues Raika no disminuía en ningún momento su intensidad, mientras que Akari y Kyouko se estaban empezando a cansar.

─ Esto se está complicando demasiado ─ Kyouko intenta desviar un ataque, pero no tiene el más mínimo éxito y casi es golpeada en un brazo ─ ¡Si alguien puede hacer un milagro por nosotras que lo haga!

La rubia y la pelirroja se juntan nuevamente a causa de las presión generada por los ataques, y en ese punto Raika les lanza un ataque bastante fuerte que las hace volar hasta que chocan contra el muro de la escuela. En ese punto parecía que todo se acababa para ellas.

─ Ahora sí es el fin para ustedes, idiotas ─ Rivalun alza su báculo y concentra todas sus energías ─. Hasta nunca.

─ ¡Detente ahora! ¿Qué demonios crees que haces al causar tal alboroto, y encima en la escuela?

Raika voltea a ver quién le hablaba así, y se encontró con una chica con el cabello largo y de color blanco, ojos amarillos, y finalmente un aspecto que a Akari y Kyouko se les hacía conocido.

─ ¿Es la Matsumoto-senpai de aquí? ─ Akari abre bastante sus ojos.

─ ¿Habló y se le oyó lo que dijo? No lo puedo creer ─ Kyouko se lleva una mano a la cabeza.

Raika por su parte arremete contra la presidenta, impulsaba por su rabia y frustración, pero la presidenta pone una palma al frente y con eso se basta para defenderse del daño gracias a un potente escudo.

─ Ya basta, Raika-san. Estás dando una pésima imagen a la escuela con tu actitud ─ la presidenta se mostraba cada vez más furiosa.

─ ¡Eso ya no me importa! ─ Raika sigue lanzando ataques a lo loco, y la presidenta los sigue bloqueando ─ ¡Lo que quiero es que esas dos desaparezcan de una vez! ¡Arruinaron la única relación cercana que tenía al revelarme la identidad de Kurumi-chan!

─ Sí que eres infantil, Raika-san ─ la presidenta se acerca a Raika, bloqueando cada ataque que ésta le lanza hasta que llega hasta ella y le da un cabezazo que la derriba completamente ─ ¿Ya te tranquilizaste, Raika-san? No me hagas darte otro, que sabes que lo haré más fuerte.

Raika se lleva la mano a su dolorida frente. Ya había pasado por el dolor de golpear a Kyouko, y ahora tenía que aguantar también recibir un golpe de parte de la presidenta. Pero antes de que pudiese decir nada, Ganbo se atraviesa.

─ Es mejor que nos retiremos-bo. No acabaremos nada bien si seguimos así-bo ─ dice antes de tocar el hombro de Raika y desaparecer con ella.

La presidenta permanece impasible, y luego mira fijamente a Sakura, la cual se encoge de hombros.

─ Tal parece que ahora sí se salió todo esto de las manos ─ dice Hinako con un ligero tono de preocupación.

─ Sí, Hinako. De verdad esto se salió de su cauce ─ Sakura ahora mira a Akari y Kyouko ─. Tienen unas cuantas cosas por explicarle a la presidenta. Por eso les dije que no tenían que andar diciendo todo sin ton ni son.

─ L-lo siento mucho ─ Akari hace una reverencia a Sakura y luego a la presidenta ─. Lamento que por mi culpa esto haya pasado.

─ No creo que tengas que culparte por absolutamente todo, Akari ─ le dice Kyouko ─. Pensándolo bien, si no decías aquellas cosas tú, en algún momento lo hubiese hecho yo, que mis ganas tenía desde algún tiempo atrás.

─ Pero eso no quita que al final fui yo quien desató todo esto ─ Akari sonaba cada vez más triste, y luego ve a Kurumi ─ ¿Estás bien, Kurumi-chan?

Kurumi se levanta lentamente. No parecía haber oído lo que Akari le había dicho. Lo que es más, ni siquiera daba señas de haber notado ninguna otra presencia a su alrededor. Akari y Kyouko estaban bastante preocupadas, pero no se atreven a decir nada más. Kurumi simplemente se aleja con paso penoso, no queriendo decir nada ni tampoco detenerse, sin importar que la llamaran varias veces. Se notaba bastante decaída.

─ ¿Qué ocurre? ¿Tan grave es lo que pasó? ─ Kyouko estaba perpleja por esa manera en que Kurumi se comportaba.

─ No debería de extrañar. Saber que Raika-san ahora es su enemiga más que nunca le ha golpeado duro en la moral ─ le responde Sakura ─. Parece que ahora sí que depende de ustedes detener a Raika-san, así que al menos procuren aprender lo más posible cuando estén otra vez con Nana-sensei.

─ Ohgami, dime que no acabo de oír lo que oí ─ dice la presidenta molesta ─. No habrás dicho que estas dos chicas estudian bajo la tutela directa de Nana.

─ Lo hacen, presidenta. No oyó mal ─ le responde Hinako.

─ Tenía que ser ─ la presidenta se lleva una mano a la frente para luego mirar a Akari y Kyouko ─. Ustedes dos vengan conmigo. Ohgami, Kirisaki, yo me encargo de esto a partir de aquí ─ Hinako y Sakura asienten antes de retirarse ─ ¡Y LAS DEMÁS MIRONAS EN LAS VENTANAS REGRESEN YA MISMO A SUS ASIENTOS A LA CUENTA DE TRES O SE LAS VAN A VER CONMIGO! ─ todas las mironas se retiran con prisa de las ventanas ante aquel llamado furioso.

─ ¿Qu-qué fue eso? ─ Akari se abraza asustada a Kyouko.

─ ¿Esa voz de mando la adquiriste en una escuela militar? ─ dice Kyouko.

─ Eso da igual. Vengan conmigo, les dije.

A Akari y Kyouko no les queda otra alternativa entonces que ir detrás de la presidenta. Sentían que podían esperar lo que sea de parte de esa chica, aunque seguía pareciéndoles raro que no viesen absolutamente nada de ese trato calmado y gentil que tanto caracteriza a Rise Matsumoto.

Y pensándolo bien, todavía no habían escuchado su nombre.


Salón del consejo estudiantil

─ Tomen asiento ─ ordena la presidenta tan pronto abre la puerta, y las aludidas obedecen ─. Primero la presentaciones, que es un detalle de etiqueta absolutamente necesario: Soy la presidenta del consejo estudiantil, Matsuba Rina, prima de Nana, la mujer que les ha estado dando clases para ser chicas mágicas, según dijo Ohgami.

─ ¿Prima? ¿Eres prima de Morfeo? ─ dice Kyouko sorprendida.

─ Se nota que a Nana no la cambia nada, ni siquiera el ser echada de aquí ─ la presidenta se sostiene con fastidio el puente de la nariz ─. Con ese apodo tan horrible ya confirmo mis temores, y también veo que ustedes andan con cosplays para andar haciendo las mismas tonterías que Yurino y Raika.

─ ¿Yurino? ─ dice Kyouko.

─ Claro, el apellido de Kurumi-chan ─ le dice Akari.

─ No desviemos el tema. La cosa es que no quiero que monten en esta escuela un alboroto. Ya mucho tuve que lidiar con Nana hasta que perdí la paciencia con ella y dejé de tapar sus experimentos, por lo que les advierto que no tendré piedad con ustedes si causan tan siquiera un mínimo daño a la escuela con su magia ¿Quedó claro?

─ S-sí, presidenta ─ le responde Akari.

─ ¡NO ESCUCHÉ NADA! ¡ACABO DE PREGUNTAR QUE SI QUEDÓ CLARA MI ADVERTENCIA!

─ ¡Fuerte y claro, presidenta! ─ Akari y Kyouko se ponen firmes mientras responden.

─ Así está mejor ─ Rina se acomoda en su asiento ─. No digo nada de que aprendan de Nana, que aunque esté loca es bastante lista, pero hagan lo posible para no hacer entrar a la escuela ningún problema que tenga que ver con la magia, que la gran mayoría de las chicas de dentro no se conocen ni las bases, por lo que un peligro de naturaleza mágica mayor que lo que hacía Raika de puertas para dentro es algo demasiado serio para mí. Pueden retirarse a sus clases.

No hubo más alternativa para Akari y Kyouko que retirarse, pero Kyouko se detiene en la puerta.

─ ¿Y qué hay de Kurumi y Raika?

─ Eso estamos por verlo. De todos modos no estaría de más que estén alerta ─ es la respuesta de la presidenta ─. Pero sí les digo que la cosa ahora se pondrá fea. Con Raika fuera de control y Yurino deprimida, es previsible que las cosas no van a ser en absoluto como antes.

CONTINUARÁ...


Sí, habrá una torcedura en el devenir de los sucesos. Todavía no les digo cómo va a ser, pero supongo que se pueden ir imaginando, en base a lo que ha pasado hasta ahora en el fic. Sólo esperen un poco y nos leemos pronto, muy pronto.

Hasta otra