Hola de dar un par de respuestas, muy oportunas por cierto:
Gerendo01: Pues ya ves, una nueva chica mágica, y de paso esta sí que va a tener cierta interacción desde temprano. En este capítulo verás un poco más de ella para que se vea con más claridad su rol en el tema. Poco a poco, pero la marcha sigue xD.
Nuevos métodos a implementar
─ ¿Qué dicen que le pasó a Kurumi? ─ a Tomoko parecía que se le caerían los lentes por el respingo que había dado al recibir la noticia.
─ Fue culpa mía ─ Akari hace una reverencia ─. Yo revelé la identidad de Raika-san cuando estaba como Rivalun, y ambas se vieron bastante afectadas cuando confirmaron todo.
─ Ya te dije que no tienes que mortificarte por eso, Akari ─ le señala Kyouko.
─ Toshino tiene razón, Akaza ─ ahora se acerca Nana con una taza humeante de café en su mano ─. Fue desafortunado, y obviamente sólo podemos esperar a ver qué surge de todo esto, pero piensa que es algo inevitable. Algún día tendrían que saberlo, ya sea por ti o por alguien más.
─ Pero aún así hubiera preferido que fuese de otra manera ─ Akari todavía se muestra triste.
─ Bueno, ya no se puede hacer nada al respecto ─ Tomoko se tumba en el sofá y se lleva ambas manos a la cara ─. No sé qué será peor, si llegar a casa y encontrar a Kurumi deprimida, o saber de antemano que la voy a encontrar así. Esto definitivamente no esperaba que ocurriera.
─ Esto significa que la tarea de mantener la invasión de Rivalun a raya recae enteramente sobre los hombros de Akaza y Toshino ─ Nana se acerca a las dos chicas ─. Y me imagino que se encontraron con Rina, ¿verdad?
─ Si se refiere a la presidenta con un caracter fuerte y que grita como si tuviera una bocina de cuartel militar implantada en la garganta, pues sí nos encontramos con ella ─ responde Kyouko.
─ Sí, entonces di en el clavo ─ Nana se echa a reír brevemente antes de seguir ─. Rina definitivamente no va a cambiar nunca. Desde muy pequeña ha sido una fervorosa amante de las reglas y la seguridad, y eso fue precisamente lo que la llevó a pedirme que le enseñara a usar magia. Nunca fue tan talentosa como Mirakurun, ni de lejos, pero sí es una prueba de cómo el esfuerzo es capaz en ocasiones de hacer más que el talento natural. Es que cuando entrenaba conmigo ni siquiera quería comer cuando sentía que no conseguía dominar plenamente lo que le enseñaba.
─ ¿De verdad? ¿Y por qué nunca antes había intervenido en los encuentros entre Mirakurun y Rivalun? ─ Kyouko se cruza de brazos.
─ Nunca consideró la pelea entre ellas como algo serio, además que las peleas nunca se daban dentro de la escuela, así que le daba igual lo que hicieran, siempre y cuando no salieran terceros lastimados ─ Nana amplía su sonrisa y mira alegre a las chicas ─. Yo digo que deben intentar tratar con ella. Se molesta fácil, es estricta, grita que da miedo, pero puede ayudarlas con algunos consejos bastante útiles.
─ Ah, bueno ─ Kyouko se da por satisfecha por la respuesta, aunque en su cabeza surge una nueva pregunta ─. Pero hay una cosa más. Creí que usted estaría molesta con ella porque ella hizo que la despidieran de la escuela.
─ ¿Molesta, yo? ¡Como si hubiera una razón para ello! ─ Nana se echa a reír fuertemente, costándole un poco recobrar la compostura y asustando un poco a Akari y Kyouko ─ A mí no me molesta en absoluto, aunque la pobre Rina sí se cree que lo estoy. Para nada. Yo estoy plenamente enfocada en mi trabajo para vencer al imperio Giga Giga, por lo que dar clases me distrae mucho de mi objetivo principal. Tal vez termine viéndolo diferente en el futuro, pero al día de hoy pienso que Rina me hizo un favor haciendo que me despidieran.
─ ¿Y no hubiera sido mejor que usted misma renunciara, sensei? ─ dice Akari extrañada.
─ Sin duda, pero ya les dije que estaba completamente metida en esto, dejando todo lo demás de lado, así que hasta para irme dignamente de la escuela andaba mentalmente distanciada. Lo arruiné, pero francamente no me arrepiento de nada.
─ No entiendo cómo eso lo toma con ligereza, sensei ─ Tomoko suspira enojada ─. Yo ahora mismo no sé ni qué hacer una vez que ponga un pie en casa. No soy buena ayudando a otras personas deprimidas.
─ No es nada que un poco de comprensión y apoyo moral no pueda ayudar a arreglar ─. Nana mira fijamente a Tomoko ─. Tomoko, te toca romper finalmente el hielo con ella. Es tu gran oportunidad para ser una buena hermana mayor para ella..
─ N-no tienes que sacar ese tema tan de golpe, sensei ─ Tomoko se pone a la defensiva, y más cuando nota que Akari y Kyouko se la quedan mirando.
─ Tomoko-san, tiene que hacerlo ─ Akari es la primera en ponerse de pie.
─ ¿Eh?
─ Akari tiene razón. Kurumi-chan necesita ayuda urgente, y nadie mejor que su onee-san para darle esa ayuda ─ Kyouko sonaba usualmente seria ─. Tiene que ir con ella y consolarla. Nosotras ni siquiera conseguimos hacer que nos prestara atención cuando la llamamos, y Raika ya no está. Mirakurun ahora mismo está en tus manos.
─ N-no estoy diciendo que no ─ Tomoko empieza a sudar por el nerviosismo ─. Es... es... Simplemente no tengo tacto para cosas así. No sirvo para ayudar anímicamente a otras personas ¿Acaso saben por qué no me llevo bien con Kurumi?
─ Ya de eso nos encargamos Nadeshiko y yo, Tomoko ─ Nana da un nuevo sorbo a su taza, la cual queda vacía ─. Akaza, Toshino, les repito que ahora mismo les conviene hacerse con la ayuda de Rina. No pueden ayudarnos a hacerle frente al imperio Giga Giga si antes no consiguen lidiar con Rivalun. No crean que vamos a detener el entrenamiento. Todo lo contrario, vamos a seguir con esto pase lo que pase.
Akari y Kyouko asienten, y Tomoko aprieta los labios. Cada quien sabía lo que tenía que hacer, aunque para algunas fuese más difícil que para otras, pero tenían que hacerlo.
Tres días después
Akari y Kyouko habían estado dando lo mejor de sí mismas para mejorar tanto como pudiesen en aquel corto periodo de tiempo. Un nuevo encuentro con Rivalun era cuestión de tiempo, así que deseaban estar preparadas. Los entrenamientos de Nana habían resultado salvajes (como de costumbre), pero ninguna de las dos se atrevió a poner pero alguno.
En esta ocasión las dos quisieron llegar temprano a la escuela. Nana les había advertido que Rina siempre era la primera chica en llegar a la escuela, haciendo que entre las estudiantes corriese la leyenda de que la presidenta dormía dentro del salón del consejo estudiantil. Cierto o no, Akari y Kyouko confiaban poder encontrarse con Rina antes de tener que empezar las clases, y en la puerta de la escuela la logran encontrar, bastante fresca a pesar de que ni siquiera terminaba de amanecer. Resultaba sorprendente verla así, pues Akari y Kyouko estaban con ojeras por haberse obligado a despertar mucho más temprano que de costumbre para así encontrarla.
─ ¡Matsuba-senpai! ─ es Akari quien empieza a llamar.
─ Son ustedes otra vez ─ Rina voltea al percatarse de la presencia de Akari y Kyouko ─. Ustedes no son presidentas de ningún club, y tampoco tienen ningún vínculo con el consejo estudiantil. Es raro que vengan tan temprano.
─ Es que queremos hablar contigo, presi ─ Kyouko da un paso al frente ─. Resulta que Morfeo nos propuso que te pidiéramos ayuda.
─ Es raro que Nana les diga eso... ¡Y haz el favor de no volver a llamarla Morfeo! ¿Nadie te ha dicho que es un horrible apodo el que Nana eligió para sí misma?
─ Todo el mundo, pero no podría importarme menos ─ Kyouko infla el pecho con orgullo.
─ Se nota ¿Y para qué quiere Nana que las ayude?
─ Sensei nos sugirió que te pidiéramos ayuda, senpai ─ dice Akari esperanzada ─. Ella nos dijo que a tu lado podríamos tener algunos consejos que nos hacen falta para mejorar, y por eso mismo vinimos.
─ Antes pensaba que Nana no guardaba ninguna fe en mí en el tema de la magia. Muchas veces he fracasado enseñándole que sí soy capaz de algo ─ Rina mira hacia arriba, y luego a sus dos interlocutoras ─. Si ella les habló de mí, significa que también les habló de mi lamentable inicio como chica mágica.
─ En realidad no. Lo único que dijo era que te esforzabas mucho y que sólo a base de eso es que lograste el manejo de la magia, senpai.
─ Sí, únicamente a base de esfuerzo. Muy cierto eso. Vengan conmigo, les voy a contar una historia. Afortunadamente no es muy larga.
Akari y Kyouko asienten y van tras Rina. Estaban agotadas mentalmente por la falta de sueño, pero era innegable que les animaba saber que estaban logrando llegar a la presidenta para que así les ayude.
Consejo estudiantil
Rina se dirige directamente a su escritorio para dejar sus cosas, mientras que Akari y Kyouko toman asiento, a la espera de escuchar lo que la presidenta tuviera que decirles. Rina ve a las dos chicas preparadas, por lo que pasa a su asiento para así empezar a contar cómodamente.
─ Ya ustedes saben que Nana busca destruir completamente al imperio Giga Giga. Por años se ha dedicado a investigar las extrañas actividades de aquellos alienígenas, y cuando empezó a encontrar señales de que sus actividades secretas eran cualquier cosa menos benignas, se dedicó a buscar chicas con un potencial mágico lo bastante fuerte para así plantarle lucha. Yurino Tomoko fue su primera recluta, y tiempo después yo seguí.
─ ¿De verdad? ─ Akari ya empezaba a emocionarse.
─ Yurino propuso la creación de un grupo que tuviese por vocación enfrentar a los Giga Giga. Tenía sentido, pues Nana no conseguiría nada simplemente viendo de un lado a otro si surgía de la nada alguna persona dispuesta a colaborar contra enemigos cuyas acciones son invisibles. En un principio éramos sólamente nosotras tres las que conformábamos formalmente el grupo, pero en la práctica eran Yurino y Nana quienes salían a buscar a los Giga Giga y peleaban contra ellos. Mi potencial mágico es muy bajo, y por ello me costó muchísimo más de lo normal dominar las bases.
─ Pero la otra vez conseguiste detener a Rivalun sin ninguna dificultad ─ objeta Kyouko ─. Eres una chica mágica bastante fuerte, aparte de imponente.
─ La parte de imponente es lo único real en mí, Toshino. No te confundas ─ Rina se reclina en su asiento sin dejar de mirar a Akari y Kyouko ─. Lo que hace la diferencia es que yo me he tomado enserio como nadie los entrenamientos de Nana, pues de lo contrario todavía hoy estaría preguntándome cómo tumbo las latas. Sabía que para llegar a algo necesitaba esforzarme muchísimo más que las demás. A diferencia de Nana, yo nunca tuve un talento real en nada. Me da igual la apreciación que ella tenga con respecto a Yurino Kurumi; para mí la mejor chica mágica que haya visto es precisamente Nana. Ella sí tenía un talento auténtico para todo lo que hacía. Hechizo que practicaba era hechizo que dominaba con una maestría que incluso parecía milenaria.
─ ¿De verdad? ¿Tan poderosa es sensei? ─ esa cuestión no terminaba de cuadrar, especialmente para Akari ─ ¿Y por qué ella nunca sale de la casa de onee... de Akane-san?
─ Por culpa mía ─ Rina empieza a apretar los dientes ─. Si les cuento esto es porque sé que ustedes están metidas de lleno en el tema de la guerra contra el imperio Giga Giga, y para que estén verdaderamente listas, tienen que saber con qué y con quiénes están ustedes lidiando. Ustedes no están jugando a las chicas mágicas guerreras como Mirakurun y Rivalun, y espero que eso lo estén asumiendo a medida que vayan expandiendo sus capacidades. La única vez que decidí ayudar a Nana en una batalla de esas no fue nada bien. Fallé miserablemente, y pronto me encontraba a merced de los energúmenos del imperio Giga Giga, pero Nana me salvó a costa de ser dañada por ellos. A cambio de salvarme su cuerpo y su poder mágico se vieron severamente afectados. Su cuerpo sanó, pero quedó inutilizada para usar su magia en un combate real. Nunca más quise ser parte de una misión y me retiré del grupo, sintiéndome una carga para Nana. Todavía ahora sigo entrenándome sin descanso en mis ratos libres para mejorar mi capacidad de usar magia defensiva en beneficio de la escuela, la única cosa referente a la magia que sé hacer bien.
─ P-pero si así fue, y te sentó tan mal que sensei quedara mal parada, ¿por qué hiciste que la despidieran, Matsuba-senpai?
─ Ella les debió haber dicho, y ustedes debieron intuirlo al verme ─ Rina endurece gradualmente su gesto ─. La escuela se respeta. Como recinto del estudio y la formación de futuros, y en virtud del puesto de presidenta que ejerzo desde que estoy en primer año, tengo el deber de proteger la escuela y sus reglamentos. Cubrí hasta donde pude los experimentos de Nana, pero ella no estaba para dar clases, así que no me quedó de otra que solicitar su despido y permitir que se revelara que llevaba a cabo experimentos que nada tenían que ver con la escuela. Simplemente no podía quedarse, y sabía también que no quería seguir como profesora. Me dolió hacerlo, pero era lo correcto.
─ ¿Por qué nos estás contando todo esto, presi? ─ dice Kyouko frunciendo el ceño.
─ ¿No consiguen captarlo? Mi consejo para ustedes no podría ser más simple: ¡Entrenen todo lo que puedan! ─ Rina se levanta de su asiento y empieza a rodear el escritorio ─ ¡Una chica sin talento como yo ha llegado hasta este punto gracias a un entrenamiento intenso, sin rechistar ante nada y sacando a relucir un auténtico deseo de superación! Nana quería que vinieran a verme para que supieran eso, y ni siquiera hace falta que venga a decirme nada para que pueda verlo. Me hice fuerte porque me he estado matando para serlo, con o sin ella, por lo que ustedes no tienen ninguna razón para quedarse donde están ¿Quieren que las ayude a mejorar? ¿Nana cree que les puedo ayudar en algo? Les advierto que la magia defensiva es mi única especialidad, pero me aseguraré que lo hagan tan bien como para que sean intocables en batalla, y más sabiendo que les toca a ustedes detener a Raika y después pelear contra el imperio Giga Giga.
─ ¿De verdad? ¡Muchas gracias, Matsuba-senpai! ─ Akari salta emocionada de su asiento.
─ Las ayudo porque sé que Nana, a pesar del lastre que he sido para ella, todavía confía en mí. Pero no crean que voy a ser blanda con ustedes. No estoy dispuesta a tolerar errores, y me aseguraré de hacer su entrenamiento un infierno al mínimo tropiezo. Conmigo aprenden porque aprenden, y no hay más que hablar.
─ No sé si nos arrepentiremos después de eso, pero aceptamos ─ Kyouko alza su pulgar y sonríe confiada ─ ¿Y cuándo empezamos el entrenamiento?
─ ¡AHORA MISMO, CADETE, APROVECHANDO QUE TENEMOS UNAS CUANTAS HORAS ANTES DE QUE EMPIECEN LAS CLASES!
Akari y Kyouko se quedaron boquiabiertas. La rubia ahora tenía un poco más claro que sí se arrepentirían por haber intentado llegar así a la presidenta, especialmente por hacerlo tan temprano.
CONTINUARÁ...
Una buena adición al equipo para que Akari y Kyouko consigan mejorar antes de las próximas batallas importantes, que por cierto tengo pensado hacer llegar pronto. Hay varias cosas por arreglar, pero poco a poco, que no hay manera de que lo haga todo en un solo capítulo, pero la cosa es que se viene lo bueno xD.
Hasta otra.
