Review salvaje que necesita contesta:
Gerendo01: Pues no, Raika no aparece más, al menos por un tiempo, aunque con Kurumi sí habrá que lidiar un poco, aunque de momento no le voy a dar apariciones directas, algo que fácilmente se puede entender por el contexto del momento. Cosa triste. El apodo de Morfeo es horrible, sin lugar a dudas, pero si a Kyouko se le hace gracioso, pues a dejarla ser xD. Y finalmente, menos mal que sabes que Akari y Kyouko se arrepentirán. Al menos así te ahorras un poco de trauma xD.
Aprendizaje con dolor
En el salón del consejo estudiantil, justo a un lado del escritorio de la presidenta Rina Matsuba, en un espacio despejado por la misma, Akari y Kyouko estaban listas para el entrenamiento, o al menos esperaban estarlo. Sólo rogaban mentalmente que Rina no fuese tan severa como sugería su tono de voz.
─ ¿Cómo se supone que van a empezar? Sé que ahora mismo se están haciendo esa pregunta ─ Rina toma posición entre Akari y Kyouko ─. He aquí la verdadera razón por la que siempre vengo tan temprano. A esta hora este es el único sitio donde tengo seguro un rato de entrenamiento tranquilo, pues en casa sólo consigo el tiempo que necesito por las noches, donde aplico el aspecto mágico de mi entrenamiento. Pero ahora vamos con el aspecto físico, que es el que nos interesa.
─ ¿Y qué entrenamiento es? ─ Kyouko sabía que se iba a arrepentir por preguntar, pero no lo podía evitar.
─ Nos dedicaremos a hacer lagartijas.
─ ¿Qué? ¿Nos lo dice enserio, Matsuba-senpai? ─ Akari es quién más confundida se muestra por aquella respuesta ─ Q-quiero decir... es verdad que ese ejercicio es algo complicado, pero tampoco es para tanto, especialmente después de que Kyouko-chan y yo hemos estado huyendo y bloqueando todos los retos que sensei nos puso.
─ ¿No ven lo que pretendo hacer con ustedes? ─ los gestos perdidos de Akari y Kyouko fueron la respuesta recibida por Rina ─ Ya les explico de qué va esto: Ustedes necesitan hacerse fuertes, darle firmezas a sus cuerpos, y de la importancia de entrenarse físicamente. Un escudo mágico, por muy fuerte que sea, no les servirá de nada si ustedes mismas no son capaces de mantenerlo. Necesitan mantener su postura y no permitir que el enemigo rompa el balance de sus cuerpos, o de lo contrario pueden darse por muertas.
─ Pero en la última pelea con Rivalun nos tocó movernos mucho para evitar el daño ¿Cómo se supone que uno mantenga la postura si hay que estar en movimiento? ─ Akari recibe una fuerte nalgada de parte de Rina que la hace brincar ─ ¡Hyaaaaa! ¡Eso dolió, senpai!
─ ¿Y ustedes cómo suponen que mantendrán su postura en movimiento si ni siquiera pueden hacerlo estando quietas? ─ Rina mira ahora a Kyouko, la cual retrocede un par de pasos por el miedo ─ ¡El chiste de hacer las lagartijas es que fortalezcan sus brazos, hombros, pecho y torso, para que así conserven el balance que necesiten para defenderse de forma siempre eficiente! ¡Incluso la defensa más básica alcanzará su máximo potencial si la aplican adecuadamente y con un cuerpo firme, fuerte y balanceado! En cualquier deporte le enseñan a uno precisamente ese detalle fundamental ¿Quieren defenderse de manera eficiente? Deben obtener firmeza y mantener la posición de cada parte de su cuerpo para que el escudo mágico mantenga la zona de enfoque y no se desestabilice, incluso si están obligadas a moverse. El cuerpo les ayudará a complementar sus habilidades mágicas, por lo que también requiere atención... ¡ASÍ QUE EMPIECEN, CADETES!
Akari y Kyouko no ven otra opción que empezar junto con Rina. Ya desde el comienzo la cosa se complicaba un poco, pero Rina hacía las lagartijas a una velocidad que dejaba boquiabiertas a las otras dos, y en algunas ocasiones las hacía con una sola mano. A Akari y Kyouko nos les extrañaría en ese punto que a Rina de pronto le diera por hacer lagartijas sin manos, y que de paso les exija que lo intenten también.
─ Y una cosa, presi ─ Kyouko se previene de detenerse para que Rina no la regañase ─. ¿Cuántas repeticiones tenemos que hacer el día de hoy?
─ La cantidad es lo de menos ─ le responde Rina seria ─. El objetivo es hacer todas las flexiones posibles hasta que falte solamente media hora para que empiecen las clases, para que así tengan tiempo de sobra para que se arreglen y vayan a sus salones.
─ ¿Qué demo...? ─ Kyouko casi se cae por la sorpresa, y con Akari fue casi igual ─ Pero para eso faltan como dos horas.
─ Bueno, entonces hagamos lagartijas durante dos horas sin detenernos, lista.
Akari y Kyouko de pronto sentían que el alma les abandonaba el cuerpo. Por un momento se estaban haciendo una idea de cierta persona de quien Rina pudo haber sacado esa idea tan extrema de cómo llevar a cabo un entrenamiento, una persona a la que seguramente verían (y reprenderían) después de regresar de clase.
Varias horas más tarde
Nana había decidido salir un rato para ver la calle, luego de bastante tiempo de encierro por estar enfrascada en sus inventos. Aprovecha la oportunidad para estirarse un rato e inhalar profundamente, cuando en eso ve que Akari y Kyouko venían, pero no estaban solas.
─ Vaya, parece que han tenido un día divertido, chicas.
─ ¿Estás de broma? ─ Kyouko se sentía molesta, más de lo que había estado nunca ─ ¡Esa prima tuya es una psicópata! ¡Tengo todo el día sin sentir los brazos por culpa de ella! ¡Míralos nomas!
─ Tampoco yo los siento ─ Akari balancea los brazos, mostrando que ni siquiera era capaz de controlarlos ─. Y no puedo intentar tocarlos ni un poco porque entonces siento que arden.
─ Buenos días, sensei ─ saluda Sakura, quien junto a Hinako eran quienes acompañaban a Akari y Kyouko, básicamente llevando sus cosas en su lugar ─. Se ve igual que siempre.
─ Buenos días, Ohgami, Kirisaki. Me alegra ver que tampoco han cambiado nada ─ Nana ahora miraba fijamente a las otras dos.
─ ¿Cómo que no cambiamos nada? ─ Hinako se muestra bastante ofendida ─ Sensei, yo sí he crecido y he estado mejorando. Me he afanado bastante para que mis pechos sean grandes para Sakura-chan ─ remata agarrando su propio busto para hacer énfasis en sus palabras.
─ Hinako, no creo que eso le importe a sensei. Mejor deja esos detalles para mí ─ la reprende Sakura.
─ Cierto. Eso que Ohgami lo juzgue, yo tengo mis propias ideas sobre el aspecto de ustedes ─ Nana ahora regresa su atención en Akari y Kyouko ─. Y en cuanto a ustedes, puedo ver que Rina se esforzó mucho con ustedes. No se preocupen, que llegarán a un punto en que eso no será nada para ustedes. Rina es estricta, pero lo es porque le importa lo que hago, y por esa razón sabía que no iba a negarse apenas supiera que yo las envié con ella.
─ Para cuando dejemos de sentir dolor ya ni brazos tendremos ─ Kyouko trata de soplar a sus brazos, tratando con eso de aliviar su dolor ─. Eso o seremos lo bastante fuertes como para derrotar a todo el imperio Giga Giga a base de puñetazos.
─ Pero aun así esto es demasiado ─ Akari hace una mueca de dolor cuando siente que su brazo había chocado con su cadera, y Kyouko otra vez alterna para quejarse.
─ El día de hoy ni siquiera fui capaz de agarrar un lápiz para hacer nada. Me duelen los brazos de los hombros a la punta de los dedos.
─ Lo mismo puedo decir yo. He tenido que pedirle a Sakura-chan y a Hinako-chan que tomaran notas por mí.
─ Y una cosa antes de que se quejen más... ─ interrumpe Sakura ─ ¿Se encuentra onee-san por aquí? Sólo quería decirle que me pensaba adelantar comprando las cosas para la cena.
─ Yo le avisaré en cuanto venga. No tienes que preocuparte, Ohgami ─ Nana mira la hora ─. Pero si quieren pueden hacernos compañía. Ahora les toca a Akaza y Toshino entrenar conmigo, y ustedes dos pueden mirar.
─ ¿Lo dice en serio? Estará divertido ─ dice Sakura esbozando una sonrisa maliciosa.
Akari y Kyouko iban a quejarse, pero Nana, Hinako y Sakura las meten en casa antes de permitirles decir nada. Era una suerte que el entrenamiento fuese a ser virtual, o de lo contrario Akari y Kyouko ya irían a dar sus brazos por perdidos.
Al día siguiente
Luego de otra mañana de entrenamiento y sufrimiento (sobre todo lo segundo) bajo la tutela de Rina Matsuba, Akari y Kyouko ahora se encontraban en la estación del metro, todo por una invitación de parte de Hinako y Sakura para que conozcan otros sitios de la ciudad, después de todo no podían basar su estadía allí únicamente en entrenar e ir de ida y vuelta de la escuela. Era necesario una noción del lugar en que estaban para cuando entrasen en acción. El viaje era básicamente descanso y relajamiento, pero Sakura les había recomendado que tengan un enfoque de entrenamiento, reconocimiento del terreno. Y sí, Hinako y Sakura también se quisieron sumar al programa de capacitación de Akari y Kyouko.
─ ¿Qué tal están sus brazos? ¿Están igual que ayer? ─ pregunta Sakura un poco burlona.
─ ¿Bromeas? Matsuba-senpai ni siquiera nos ha permitido recuperarnos del todo, y antes de clases nos tocó otra ronda de lagartijas sin parar ─ Akari hace un esfuerzo por levantar las manos, y aunque le costaba lo lograba.
─ Al menos estamos recuperando la movilidad de nuestros brazos ─ Kyouko emula el esfuerzo de Akari ─. Y me alegra, que ayer cualquier cosa que nos tocara se sentía como si nos insertaran agujas en grandes cantidades en los brazos.
─ Yo creo que eso es una muy buena señal. Significa que están mejorando ─ Akari y Kyouko miran a Sakura ─. El ser capaz de recuperar la movilidad más rápidamente después del segundo día de entrenamiento significa que sus cuerpos se están adaptando rápidamente a la presión del entrenamiento, y eso representa una muy buena señal para ustedes. Muy pronto serán capaces de seguir el ritmo de Matsuba-senpai sin problemas.
─ Y supongo que también tendría que ver ese entrenamiento virtual que les pone sensei, Sakura-chan ─ opina Hinako animada.
─ Sí, lo tiene, Hinako. La preparación mental y mágica también ayuda en la adaptación y la recuperación física. Nana-sensei es una genio total en estos asuntos sobre cómo capacitar a chicas mágicas.
─ Ustedes dos parecen tener bastante noción sobre el tema ─ observa Kyouko.
─ No sé si recuerdan que se los hemos dicho, pero sensei estuvo en la escuela, incluso intentó enseñarme a dominar mi propio potencial mágico, pero simplemente le respondí que no me sentía lista para algo así, tanto por mi falta de condición física como porque no tengo vocación para dominarla, por lo que sólo me quedé con las nociones teóricas que a veces nos daba fuera de clases.
─ Pero eres una chica bastante lista ─ le dice Kyouko de manera efusiva ─. El dominio de magia no debería ser problema para ti, aunque fuese magia que no requiera que te esfuerces físicamente.
─ Tal vez, pero igual me gusta estar así como estoy. Sólo algo verdaderamente excepcional me podría hacer cambiar de parecer.
─ Ah, bueno... Y se me olvidaba, ¿qué tal con Kurumi?
─ No está nada bien ─ es Akari quien le responde ─. No quiere hablar con nadie, se la pasa triste y distante. La ausencia de Raika-san no está ayudando en absoluto, y no tenemos idea de dónde puede estar.
─ Raika-san no tiene padres ni ningún otro familiar que conozcamos ─ señala Hinako, ganándose la atención de Akari y Kyouko ─. Según la versión que nos había dado Nadeshiko onee-san, Ganbo la recogió y la crió, le enseñó todo lo que sabe sobre magia y le inculcó que tenía como destino ayudarlo a conquistar la Tierra en nombre del imperio Giga Giga.
─ Eso explica el hecho de que en ningún capítulo aparezcan los padres de Rivalun ─ opina Kyouko.
─ ¿No has aprendido nada sobre que no debes asociar al cien por cien el anime que ves con esta realidad en que se encuentran? ─ Sakura la regaña con algo de severidad ─ A lo mejor en ese anime que ves aparece en un futuro capítulo que Rivalun sí tiene padres, o tal vez las cosas se revelen tal cual lo acaba de contar Hinako, pero no te adelantes a nada. Si vas a sacar conclusiones respecto a este mundo, trata que sean en base a lo que ves y experimentas aquí más que en lo que recuerdas haber visto en televisión o internet.
─ Lo sé.
En eso las cuatro chicas estaban por abordar el metro que acababa de llegar, pero Hinako nota la presencia de unas personas sospechosas, por lo que toca el hombro de Sakura y la hace mirar.
─ Sakura-chan... Tienen que ser...
─ Sí, no hay duda de que son ellos. Y pensar que no suelen actuar en sitios con tanta gente.
─ ¿Qué pasa? ¿Qué están mirando? ─ Akari se les acerca para ver lo mismo que ellas, pero no alcanzaba a ver nada especialmente resaltable.
─ Mira atentamente a esos dos hombres, Akaza-san, los que están de blanco.
Akari ve entonces a los hombres señalados, y luego Kyouko también los ve. Se veían exageradamente pálidos, vestían de color blanco y usaban lentes oscuros, aparte que tenían el cabello trenzado, evidenciando que el color rubio que aparentaban era producto de tintes. Claramente eran unas personas bastante raras, pero Akari y Kyouko no comprendían qué tenían para que Hinako y Sakura se pusieran así.
─ ¿Qué ocurre, Sakura-chan? ¿Quiénes son esos señores?
─ Onee-san me había mostrado una foto antes, a fin de que tuviese cuidado si algún día los veía. Esos sujetos son del imperio Giga Giga. Son prototipos anteriores de cuerpos humanos que pretendían utilizar para perfeccionar su infiltración, pero se supone que habían caído en desuso debido a que llamaban fácilmente la atención de sensei y las demás. Tal vez sean soldados de bajo rango desesperados por obtener especímenes los que estén usando esos cuerpos... demasiado desesperados, pues encima se encuentran en un sitio como este.
─ ¿Eso significa que tienen cuerpos mejores en uso? ─ dice Kyouko emocionada, pues sabía lo que venía.
─ Sí. Suelen aplicar cambios cuando el grupo de Nana-sensei ya ha identificado plenamente los aspectos que adquieren para actuar, a fin de prevenir una derrota que resulte definitoria, y de ahí que me parezca raro que esos dos adopten un aspecto antiguo.
─ En ese caso tenemos que detenerlos ─ Kyouko hace un nuevo esfuerzo para mover los brazos, pero esta vez se las arregla para ignorar el dolor ─. Hina-chan, Saku-chan, avisen a Morfeo y las demás y díganles que vengan para que nos ayuden a Akari y a mí a recoger los restos que van a quedar una vez que los derrotemos.
─ ¿Kyouko-chan?
─ Akari, somos las únicas con posibilidad de hacerles frente, por lo que no podemos dejar que esos dos hagan lo que quieran ¿Vamos y les damos la paliza de sus vidas?
─ No sé si sea seguro, pero tienes razón. No hay nadie más que pueda detenerlos si ponen en marcha sus planes, así que cuenta conmigo, Kyouko-chan.
─ Sólo no hagan algo estúpido. Contamos con ustedes, Toshino-senpai, Akaza-san. Hinako, abramos espacio.
─ Sí.
Akari y Kyouko se retiran a un sitio que se estuviese alejado de la vista de las personas para así transformarse, mientras que Hinako y Sakura sacan sus teléfonos para contactar a Nana y Nadeshiko lo más rápido posible. La situación era arriesgada, y no había mucho que Akari y Kyouko puedan hacen con los brazos todavía agarrotados. Era necesario traer refuerzos inmediatamente.
CONTINUARÁ...
Para el próximo capítulo ahora sí empieza la batalla contra los enemigos verdaderamente principales de esta historia, y vaya que procuraré ponerme lo más afinado posible para que sea una batalla verdaderamente complicada. Un bautismo de fuego para Akari y Kyouko, podríamos decirle. Ya lo saben, a la misma hora y por el mismo canal xD.
Hasta otra
