Tengo que empezar con una respuesta que resulta necesaria:
Gerendo01: Sí, en el momento no pensaba en que el título pudiera ser de otro modo... y sigo sin pensar en nada mejor xD. En cuanto a Yumi, era algo que tenía entre ceja y ceja desde hace mucho tiempo, pero simplemente necesitaba encontrar el momento adecuado ¿Quieres ver cómo inicia la aventura de búsqueda de Karin? Pues aquí empieza.
Frialdad en el camino
Era todavía temprano, así que no había ningún problema para salir, aunque la propuesta de Akari y Kyouko iba a llevarlas a otra ciudad. Akane sabía a cuál ciudad viajarían, y todo gracias a que Nadeshiko y Nana habían procurado estar al tanto sobre lo que ocurría con su familia.
El verdadero reto estaba en el transporte a elegir. No habían vuelos por avión disponibles por el momento; parecía que los trenes no las iban a llevar directamente a donde querían, y de paso el viaje en autobús resultaría demasiado largo. Siendo así las cosas, hacía falta más que dos días para llevar a cabo la visita y volver.
─ ¿Verán a la familia de Akane? Me hubiesen preguntado desde antes ─ Nana activa unos controles, y de su habitación sale un pequeño robot ─. Ustedes lo que realmente necesitan es un método rápido de llegar. Un viaje convencional no solo les tomaría tiempo, sino que les generaría un agotamiento que no nos podemos permitir, especialmente estando a puertas de una batalla contra el imperio Giga Giga.
─ Se nota que no se lo pensaron bien. Esas cosas necesitan algo de tiempo ─ dice Kurumi algo aburrida ─. Si por lo menos contaran con un par de días más…
─ No será necesario, pues mi robot cubrirá todos los contras del viaje ─ Nana señala triunfal su aparato ─. Con esto ustedes serán capaces de teletransportarse hasta el lugar que ustedes desean. Todo lo que necesitan hacer es ampliar el mapa del holograma según se vayan acercando al punto en que desean llegar, entonces lo seleccionan y activar el modo viaje del robot para que aparezcan automáticamente en el sitio señalado.
─ ¡Genial! ─ Kyouko se acerca al robot y lo mira desde varios ángulos diferentes ─ ¿Pero no contábamos con esto al momento de rescatar a Akari?
─ Es un defecto que tiene, Toshino. El robot no puede teletransportar personas ni objetos a menos de 12 millas de distancia, por lo que no habría servido para ir al sitio donde encontraron a Akaza.
─ ¿12 millas?
─ Algo más de 19 km, senpai ─ Sakura hace el cálculo para Kyouko.
─ Ah, ya veo.
─ Otra cosa que les advierto es que se aseguren de expandir bien el mapa para señalar dónde quieren estar. Si no lo hacen, el robot las va a llevar a puntos al azar dentro de la zona seleccionada. Un ejemplo de ello es que quieran ir a una pequeña isla en el Pacífico. Si no expanden el mapa lo suficiente para al menos hacer visible la isla, existe la posibilidad de que el robot haga que algunas de ustedes aparezcan en mar abierto, o en otra isla cercana que no es la que ustedes quieren. Otro detalle es que no teletransporta objetos ni personas que estén parcialmente dentro de su área de influencia, el cual tiene un radio de apenas un metro y medio, por lo que el suelo y cosas de gran tamaño no se verán afectados por el modo viaje. Si van a viajar, deben estar cerca del robot.
─ Ya entendí cómo es que va la cosa. En ese caso tengo que ver… ─ Kyouko presiona un botón y hace aparecer un globo terráqueo holográfico, y con los dedos empieza a expandir el globo para dar forma a un mapa plano ─ ¡Ahora sí! Creo que ya lo tengo bien aprendido.
─ De todas maneras es recomendable que todas usen el mismo robot. Tengo más, pero lo ideal es que se mantengan en reserva en caso de emergencia, además que si todas usan el mismo podrán aparecer en el mismo lugar si siguen las instrucciones como se debe.
─ En ese caso no hay tiempo que perder…
Akari y Akane, que hasta ese momento habían estado como meras espectadoras de la curiosidad de Kyouko, se acercan también al robot de Nana. Sólo contaban con dos días, y ninguna de las tres estaba segura de que la operación de encuentro con la familia de Akane fuera a completarse rápidamente, así que todas estaban de acuerdo en que debían empezar en ese mismo momento.
Las demás chicas se alejan para no estar dentro del área de influencia del robot. Akane es quien se encarga de ubicar el lugar en que las tres se teletransportarían, y una vez que toca el punto exacto a ir, mira fijamente a Akari.
─ Adelante. Ya está todo listo.
─ Bien.
─ ¡Traigan dulces de aquel lugar! ─ dice Hinako alzando los brazos.
Akari toca entonces el botón para activar el modo viaje, y el robot empieza a brillar un poco hasta que desaparece junto a Akari, Akane y Kyouko. Las demás se quedaron viendo el sitio que estaba vacío. Ya habían llevado a cabo el viaje, y sólo quedaba esperar que todo saliera bien.
Pero justo cuando todas iban a ocuparse de sus cosas, el trío que se había ido regresa al mismo punto. Las tres estaban temblando.
─ ¡Hace muchísimo frío allá! Vamos por unos abrigos y haremos de nuevo el viaje ─ Kyouko es la primera en ir corriendo por lo señalado.
─ Akane, parece que ese detalle se te olvidó ─ Nana se queda mirando a la castaña.
─ L-lo siento, sensei. Estoy algo nerviosa, además que nunca he intentado ir directamente allá.
─ ¿Y los dulces que les había dicho? ─ Hinako vuelve a intervenir.
Media hora después
Akari, Kyouko y Akane vuelven a activar el modo viaje del robot y estaban de vuelta en aquella ciudad que Akane había señalado. Hacía bastante frío, aunque no había nieve por ninguna parte. Al menos las tres estaban bien abrigadas para llevar a cabo la búsqueda de la casa.
─ ¿Dónde es que tu familia vive, onee-chan? ─ Akari voltea a mirar a la mayor.
─ A un par de calles de aquí. Sensei, Tomoko-san y Nadeshiko-san han sido amables en cerciorarse de vez en cuando que por estos lados no pase nada, pero aun así esperaron bastante para que me decidiera a venir.
─ Seguro que tienes miedo.
─ Mucho. Tengo miedo de lo que Karin me pueda decir ─ Akane se aprieta los nudillos mientras temblaba de manera notoria ─. Fracasé en ayudarla. No sé si a estas alturas ella esté dispuesta tan siquiera a dirigirme la palabra. No creo que pueda…
─ Hemos llegado muy lejos, y tienes que hacerlo ─ Kyouko lleva una mano al hombro de Akane ─. Nunca te levantarás del miedo que tienes a usar magia si no intentas al menos enfrentarte a tu imouto. Fuiste designada para llevar a cabo el ataque al igual que nosotras, y no podrás dar el cien por cien de tu capacidad mientras tengas miedo de ti misma. No podemos dar vuelta atrás, por el bien de todas.
Akane baja la mirada. Akari y Kyouko esperaban que pudiese comprender la importancia de que estuviesen las tres allí. Era mucho más que una visita, más que una reconciliación. El verdadero objetivo era ayudar a Akane a vencer a sus demonios internos, especialmente porque pronto tendría que usar magia como seguramente no la habría usado en años. Finalmente Akane accede a avanzar hasta la casa de su familia, y las tres van juntas.
Habitación de Nana
A sabiendas de que las chicas tardarían un buen rato en volver, Nana había regresado para seguir trabajando con sus cosas. Todavía necesitaba afinar detalles con algunos receptores de ondas de radio, y junto a ella estaba Rina.
─ ¿Cómo te las has arreglado para desarrollar todo esto sin materiales y sin ayuda?
─ De vez en cuando recojo chatarra y a partir de ahí hago magia a mi manera ─ Nana enciende una pantalla y empieza a teclear ─. Ahora mismo estoy confirmando que el retorno de esas chicas a su mundo no solo sea un hecho cuando llegue el momento, sino que ese regreso sea seguro para ellas. Tal cual vinieron es necesario que se regresen a su mundo, y por eso estoy llevando a cabo este monitoreo.
─ Ya. Eso significa que quieres estar segura de que la dimensión de la que vinieron Akaza y Toshino siga sin ninguna novedad. Puede sonar un poco absurdo, pero tiene sentido.
Nana asiente animada y sigue con su labor, cuando nota una transmisión de estática. De inmediato selecciona la pantalla y la maximiza para averiguar de qué se trata. Al momento en que logra modular correctamente la señal, notan dos rostros bastante familiares, casi como si estuviesen frente a un espejo, aunque el color de cabello y ojos sí que se diferenciaban.
─ ¿Qué es eso? ─ dice Rina sintiendo que se le caía la mandíbula.
─ Creo que acabamos de establecer contacto con esa dimensión, Rina ─ Nana sonríe emocionada.
─ ¿Hola? ¿Con quiénes estoy hablando? ─ empieza a hablar la Nana al otro lado de la pantalla.
─ ¡Saludos! Me llamo Matsuba Nana, pero preferiblemente llámenme Morfeo, y mi acompañante es mi prima, y se llama Matsuba Rina.
─ ¿Morfeo? Mejor te llamo por tu apellido, Matsuba-san ─ la respuesta de la otra Nana hace que la Nana de este mundo frunciera el ceño y entrecerrara los ojos ─. Yo me llamo Nishigaki Nana, y la que me acompaña es Matsumoto Rise. No tenemos conexión de sangre, pero igual es mi ayudante, y siempre estamos juntas para todo.
─ ¿Un mundo en que estamos juntas sin ser familia? ¿Eso es posible? ─ Rina abre bastante los ojos.
─ Sí, aunque juntas puede que sea una palabra un poco… eufemística ─ ante esas palabras de la otra Nana, Rise baja la mirada y se sonroja.
─ Nana, corta ya mismo la transmisión ─ Rina ya estaba interpretando qué clase de relación tenían sus versiones de que aquel otro mundo, y eso la estaba perturbando.
Con Akari, Kyouko y Akane
Ya habían llegado a la casa seleccionada. No era tan grande como la casa en la que habían estado minutos atrás, pero suponían que debía ser acogedora para proteger del frío que hacía afuera. En todo caso, Kyouko da un paso al frente y toca el timbre de la puerta. Al escuchar el timbre, las tres saben que solo tocaba esperar a que alguien adentro les abriese. Akane sudaba frío, y su piel estaba cada vez más pálida.
─ No te preocupes ─ le dice Akari en voz baja ─. Kyouko-chan y yo estaremos a tu lado hasta el final, así que no debes temer a nada.
─ Eso precisamente es lo que deseo creer.
La puerta se abre, y tras ella aparece una chica de exactamente la misma altura de Akari. Sus rostros también coincidían, aunque también habían algunas diferencias bastante importantes: El cabello de la chica que abría era castaño, ligeramente más claro que el de Akane, además que no llevaba los bollos con forma de teru teru boozu en la cabeza; Los ojos eran rojizos y algo opacos, como si esa chica tuviese una actitud apagada y triste. Pero su rostro era igual al de Akari, así que la propia pelirroja y Kyouko no tenían duda de que esa chica era la que estaban buscando.
Karin mira primero a Akari y Kyouko, no muy segura de qué decirles, si debía saludar o preguntarles qué querían de ella. Luego sube ligeramente la mirada, encontrándose con el rostro de Akane. De un tirón, y sin que nadie pudiera decir nada, la chica cierra la puerta. Akari y Kyouko estaban perplejas por lo repentino y extraño que fue ese primer contacto, mientras que Akane se sentía destrozada.
─ Sabía que no era una buena idea. Incluso al día de hoy Karin me tiene miedo ─ Akane da la media vuelta y estaba por irse corriendo, pero Kyouko la detiene por la muñeca ─ ¡Suéltame, Toshino-san!
─ De eso nada. Ya hemos llegado demasiado lejos para que bajes los brazos tan rápido, ¿me oíste? ─ Kyouko tira del brazo de Akane, pero ninguna conseguía superar a la otra ─ Akari, necesito una mano.
─ Sí ─ Akari pasa a estar frente a Akane para convencerla a que no huya ─ ¿Realmente estás bien con esto? ¿Quieres que tu imouto siga teniendo miedo toda su vida mientras tú estás sintiéndote mal por la misma cosa por siempre? Mi onee-chan jamás permitiría algo así, y tampoco quiero que lo hagas tú.
─ Escúchala, que todo este tiempo habías estado viendo a Karin en Akari, ¿no es así? ─ Kyouko esta vez suelta a Akane, pero ella no se va ─ No puedes estar simplemente viviendo de recuerdos y viendo fantasmas. Karin está allá dentro, cargando con un problema similar al tuyo desde hace años, y solo tú puedes ayudarla. Nadie más puede hacerle, y aunque eso fuera posible, sus cicatrices sobre lo que pasó entre ustedes no van a curarse.
Akane estaba mirando al suelo. Sus brazos estaban caídos, como si fuese una muñeca de trapo. Akari y Kyouko deseaban escuchar algo de ella, lo que fuera. No esperaban que este problema tuviera una solución tan sencilla como lo de Raika y Kurumi, pero tampoco querían que Akane se resignara. Este viaje, y el esfuerzo que hacían por acompañarla y darle ánimos, serían en vano si Akane no se decidía verdaderamente a dar la cara.
Se podía escuchar a Akane respirar profundo, señal de lo difícil que era para ella el solo hecho de dar la media vuelta para intentarlo. Sus manos estaban heladas, incluso más que el viento gélido que soplaba alrededor de las tres, pero eso no fue un impedimento para que Akari y Kyouko las tomasen, una mano cada una, y juntas la hacen voltearse para tener la puerta de frente.
─ Ahora tú vas a tocar el timbre. Debes hacerlo, onee-chan.
─ B-bu-bueno…
Nuevamente las tres se acercan, y Akane toca el timbre. Akari y Kyouko se mantienen a ambos lados de ella, dispuestas a soportar todo lo que Akane deba recibir de parte de Karin. Nuevamente la puerta se abre, y nuevamente esa chica las miraba, pero ahora se notaba más apática y a la defensiva.
─ ¿Qué quieren?
─ Bueno… Pues buenas tardes. Mi nombre es Akaza Akari.
─ Yo soy Toshino Kyouko. El placer es tuyo.
─ ¿Y a qué vienen ustedes? ¿Y por qué traen a…? ─ Karin se corta, dando la impresión de que le costaba mucho terminar la frase.
─ ¿Ibas a preguntar que por qué traemos a onee-chan? ─ la pregunta de Akari hace que Karin se estremezca de manera bastante notoria, como si Akari le hubiese pegado un susto de pronto.
─ S-sí…
─ Nosotras escuchamos toda la historia, y la verdad es que nos estremeció bastante ─ Kyouko se acerca medio paso, pero Karin retrocede un poco, como si fuera a cerrar la puerta ─. Sabemos que te asusta la magia, y que la razón de ello fue algo bastante feo. Ninguna niña debería pasar por un trauma así, con o sin magia, y por esa razón queremos ayudar.
─ ¡Yo no necesito ayuda! ─ Karin termina de abrir la puerta para mirar con un deje de hostilidad a la rubia ─ ¡La del problema no soy yo, sino ustedes! ¡Las chicas mágicas son monstruos! Al mínimo que pierdan el control y todo a su alrededor sufre las consecuencias. Casi pierdo las piernas cuando ella ─ Karin señala con la mirada a Akane ─ tiró sobre mí un trozo de techo con su magia. No quiero saber nada sobre magia ¡Y no quiero que ninguna de ustedes, fenómenos, vuelva a visitarme!
Karin vuelve a cerrar la puerta. Akane se cae sobre sus rodillas y rompe a llorar. Kyouko estaba sorprendida por el grado de aversión que Karin sentía hacia las chicas mágicas. Mira a su costado. Akari no estaba.
─ Ahí va el siguiente paso, y a mí me toca levantar a la onee-chan por mi cuenta.
CONTINUARÁ…
Ahora sí, un reto a la altura xD. Como pueden ver, ahora sí subí un poquito el nivel de dificultad en comparación con la reconciliación de Kurumu y Raika. Y no conforme con ello, también doy finalmente noticias sobre el mundo de Akari y Kyouko, luego de un montón de capítulos de pura especulación. Muy pronto viene el próximo capítulo, así que espérenlo con ansias.
Hasta otra
