No creo que sea necesario señalar lo que viene, ¿verdad? ¿Cómo que sí hace falta? Me están decepcionando xD. Pues ni modo, a responder:

Gerendo01: Ya empezando diste casi en el blanco (tío, la escena del escape xD). Y claro que no va a ser tan fácil, y así lo vengo procuranodo que aquí hay un feo trauma de por medio del que no cualquiera se levanta (bueno, por algo es un trauma). Obvio que no es Mitakihara Chronicles, pero al menos es una minitrama en la que se sufre pero a la vez se disfruta. Lo siguiente es algo que es como que un poco costumbre, pues no es la primera vez que FF genera ciertos eventos incómodos, y toca aguantando como machos este troleo tan loco. Y finalmente sí, Morfeo no pega, pero si te acuerdas de Mátrix sabes que es imposible eludir esta referencia xD.

Frente a una desilusión

Una vez que Karin cierra con un portazo y echa llave, ella se dirige a su habitación, determinada a no abrir más la puerta sin importar cuánto se afanen las que estaban afuera en tocar. Parecía que a Akane no le había bastado con casi matarla varios años atrás, y ahora se atrevía a darle la cara. Había estado viviendo con miedo a la magia desde entonces. No quería volver a estar cerca de nadie que use algo así, pero daba la impresión de que el destino había sido lo bastante cruel como para que pasara aquello. Tenía miedo de volver a pasar por una experiencia traumática a raíz de la magia.

Una vez en su habitación, Karin se sienta en la cama y se abraza con fuerza a su almohada. Creía que era capaz de seguir adelante, pero ahora el dolor se hacía presente en su pecho al volver a ver a su hermana.

─ ¿Por qué? ¿Por qué no se va por su lado y me deja en paz? ¿Por qué cada vez que quiero estar tranquila tengo que recordarla, o peor, verla?

─ Supongo que es porque no quieres olvidarla.

Karin se asusta y se cae de la cama por el salto que da. Akari estaba sentada justo a su lado, y Karin en ningún momento se había dado cuenta de nada. No comprendía cómo aquello podía ser posible.

─ ¿Qué significa esto? ¿Cómo llegaste aquí?

─ Estaba a tu lado todo el tiempo. Sólo pasa que puedo usar mi magia para hacerme invisible y pasar completamente desapercibida. No me gusta esta habilidad, pero tenía que usarla para averiguar qué te pasa. Al menos ha sido rápido.

─ ¡No es tu problema! ¿Para qué te metes en esto?

─ No debes ponerte así de grosera con los demás ¿Es que no te han enseñado modales?

─ Lo mismo debería preguntarte por meterte en casa ajena sin permiso.

Akari se queda perpleja. Esa chica sí que era ágil para responderle, pero no sería aquello excusa suficiente para que ella baje los brazos. Kyouko y la Akane de este mundo estaban esperando por ella, y no podía decepcionarlas.

─ Como sea, vine aquí porque esto no puede seguir así. Onee-chan está bastante herida por ese recuerdo tan horrible y… ─ un almohadazo en la cara corta lo que Akari quería decir.

─ ¡Te dije que no es tu problema! ¿Por qué tienen que atormentarme ahora que estaba tan bien?

─ ¡Porque de bien no estás nada! ─ Akari aparta la almohada de un tirón y mira enojada a Karin ─ Te escuché decir que te atormentaba recordarla. No puedes negar lo que dijiste.

Karin estaba temblando. Akari no sabía si aquello era por miedo, ira o dolor, pero igual se figuraba que estaba dando en el clavo con lo que estaba aseverando. Necesitaba insistir un poco más, por el bien de la misión.

─ Tú y yo nos parecemos.

─ ¿Qué?

─ Tal y como escuchaste ─ Akari se transforma en chica mágica, asustando a Karin en el proceso, pero Akari sabía que no podía echarse atrás ─. De donde yo vengo tengo a mi onee-chan, a la cual admiro bastante por ser bastante inteligente y ayudarme en todo lo que me haga falta. Claro está que a veces actúa un poco extraño, y no sé por qué, pero eso no es impedimento para que yo la quiera y la siga admirando. Tú solías pensar de la misma manera, ¿verdad?

─ Sí… Y precisamente porque ella pisoteó mi confianza y mi admiración es que no quiero volver a verla ─ Karin apretaba los dientes y parecía que estaba conteniendo la ira, pero también se notaba dolor en sus ojos ─ ¿Y qué hay con eso? Eso es pasado. La niña ingenua que la admiraba y que también quería ser una chica mágica se murió cuando aquel trozo de techo le cayó encima por su culpa, y ahora no quiero tener nada que ver con la magia ni quiero volver a verla, así que déjame en paz.

─ ¡No te mientas más! Estás así porque en el fondo te sigue ilusionando esa idea, pero el miedo te obliga a rechazarla ─ Akari sigue presionando sin importarle que avive la rabia de Karin ─. Si realmente has dejado todo eso atrás y no tienes ningún interés en la magia ni en nada que tenga que ver con ella, entonces todo eso te daría igual y no tendrías que ponerte tan esquiva ni estarías poniendo esa cara de lamento.

─ ¡Tú no tienes idea de nada sobre mí! ─ Karin lanza un nuevo almohadazo, pero Akari lo esquiva ─ ¿Por qué malgastas tu energía en estarme convenciendo? Yo no quiero tener nada que ver con ustedes ¿En qué idioma tengo que decirlo?

─ No vas a hacerme creer todo eso si tú misma no te lo crees ─ Akari agarra otra almohada, lista para responder la próxima vez que Karin intente atacarla ─. No quiero obligarte a que te conviertas ahora mismo en chica mágica. Sólo quiero que hables con onee-chan. Ha estado destrozada desde hace años por lo que te hizo. Está muy deprimida, el recuerdo de lo que te hizo también la atormenta, y por eso tiene miedo de sí misma y no ha sido capaz de compensar el mal que hizo. Ella necesita verte y arreglar las cosas.

─ ¿Y por qué debería verla? ─ Karin vuelve a usar almohada como arma, pero Akari le responde y la bloquea con la que ella tenía.

─ Los seres que la engañaron y la utilizaron quieren raptar gente inocente y hacer horribles experimentos con ellos. Ahora tenemos una oportunidad única para expulsar al imperio Giga Giga de este planeta, pero onee-chan no podrá ayudarnos si va a sentir miedo de cualquier cosa que haga. Podría ser importante para salvar vidas inocentes, y solo tú puedes ayudarla, Karin-chan.

Karin sólo responde dándole un almohadazo a Akari, y a ésta no le queda de otra que responder de la misma forma. Karin estaba negada con todas sus fuerzas a escuchar razones, así que Akari no tenía más alternativa que actuar.


Con Nana y Rina

─ Entonces esas son las amigas de Toshino y Akaza. Interesante ─ dice Nana luego de que su contraparte le mostrara varias fotos de las chicas de Nanamori ─. Mira eso, Rina. Las amigas de Akaza y Toshino de su mundo se parecen mucho a algunas chicas que conocemos.

─ Ya, algo así me figuraba, aunque me sigue perturbando eso de que en otra realidad tú y yo somos… Ugh, me vuela la cabeza.

Pues no veo razón para ello ─ la otra Nana lucía bastante tranquila, como si la reacción de Rina fuera algo normal ─. Pero en vista de que ustedes conocen a Akaza y Toshino, y saben dónde están, significa que es precisamente con ustedes que nos conviene hablar. Llevamos algunos días buscándolas. Las demás están muy preocupadas.

─ Asumo por completo la responsabilidad de la desaparición de las chicas, así que estoy dispuesta a responder las preguntas que hagan falta ─ la Nana de ese mundo se acerca tranquilamente a la pantalla.

No tengo dudas que sea obra tuya, así que ya tenía claro que te haría preguntas, Matsuba-san ¿Por qué se llevaron a Akaza y Toshino?

─ No fue algo realmente premeditado. Quería atraer a alguien con una importante capacidad mágica para que nos ayude a enfrentarnos al imperio Giga Giga.

¿Imperio Giga Giga? ¿Ese es acaso el Universo de Mirakurun y Rivalun?

─ ¿En el mundo de ustedes no las hay? Con razón Toshino y Akaza creyeron en un principio que estaban dentro de un anime. Con eso lo termino de confirmar.

─ Yo pienso que simplemente en el mundo de donde Akaza y Toshino vinieron todavía no han descubierto cómo usar la magia ─ opina Rina muy seria ─. Siendo ese el caso, es lógico pensar que se trata de algo fantasioso y no una posibilidad real entre las chicas de ese mundo.

Es una buena teoría. Tal vez otro día lo ponga a prueba. Pero aquí tengo otra pregunta ¿Dónde están Akaza y Toshino?

─ Ellas ahora mismo están ayudando a una compañera de nuestro grupo para que se sienta mejor y nos ayude a enfrentar a nuestros oponentes. No se preocupen, que tan pronto consigamos el objetivo de derrotar al imperio Giga Giga ellas volverán a casa sanas y salvas. Me aseguraré personalmente que así sea.

Viendo las circunstancias actuales no veo otra alternativa que creer en lo que estás diciendo, así que lo dejamos todo en sus manos.

─ Claro. He trabajado por años para asegurarme de que no haya ninguna falla en mis planes, y en estos detalles no voy a empezar a fallar. Pueden decirles eso a las demás amigas de Akaza y Toshino. Estoy segura de que pronto tendrán la oportunidad de volver.

Al otro lado de la pantalla se notaba que Nana y Rise estaban conformes con aquella promesa. La Nana de este lado y Rina estaban asumiendo un compromiso bastante importante, pero eso no las intimidaba en lo más mínimo.

─ ¿Podrían dejar de abrazarse? ¡Me causan escalofríos! ─ Rina se frota los brazos con nerviosismo ─ ¡NO ACERQUEN TANTO SUS CARAS!


Con Akane y Kyouko

Hacía cada vez más frío. La rubia se pega bastante a la mayor para retener el calor como puede y revisa la hora. Habían pasado quince minutos desde que Akari se había colado en el interior de la casa. En un principio pensaba que iba a ser mucho más rápido. Tal vez Akari estaba teniendo problemas, pero desde allí no había posibilidad de ayudarle, además que usar la magia para tirar la puerta no sería práctico en absoluto.

─ Me pregunto cuánto más tardará Akari en evangelizar a esa chica.

─ Me ha dolido mucho escuchar esas palabras ─ suelta Akane con voz muy baja y lastimera ─. Incluso ahora Karin está muy mal por dentro. Realmente la herí de la peor manera.

─ No deberías ser tan dura contigo misma ─ Kyouko posa una mano sobre el hombro de Akane ─. Es cierto que fue algo horrible y que ese descuido te debió marcar mucho, pero piénsalo por un momento. Si el imperio Giga Giga no te hubiese encontrado, seguramente habrían intentado buscar a alguna otra chica que les parezca que puede usar magia, y la habrían engañado de la misma manera para que luche en favor de ellos. Tal vez era algo inevitable, y Karin podría haber resultado herida sin importar quién hubiese estado en tu lugar. Es una posibilidad, pero piénsalo: ¿Qué habrías pensado si alguien más lo hubiese hecho, como por ejemplo Rina-chan?

─ Me habría molestado mucho, pero una cosa es lo que pudo haber sido, y otra cosa es lo que fue, y lo que pasó es que fui yo quien hirió a Karin. No puedo perdonarme por eso.

─ Si alguien más hubiese hecho eso a tu hermana, independientemente de lo que pudieras pensar de la chica que lo hizo, estoy segura de que por ella no habrías bajado los brazos y la habrías apoyado como sea ¿Por qué en esta situación sí bajas los brazos? En esta situación es cuando ella más necesita de tu apoyo, por más dolor que te causen sus palabras. Rendirte significa abandonarla y dejar que ella siga hundiéndose en su miedo y desprecio por la magia. No es Akari quien debería estar convenciendo a Karin y sufriendo por sus palabras hirientes, sino tú. Es tu responsabilidad.

Akane apretaba sus dedos contra los brazos. Al llevar guantes, el apretón no implicaba que se clavara las uñas. Kyouko tenía razón en lo que dijo. Había pasado años autocompadeciéndose y lamentando lo que le había pasado a Karin, pero hasta ese momento no había reunido el valor necesario para darle la cara como corresponde. Le resultaba algo vergonzoso pensar que una chica varios años menor que ella le tuviese que enseñar esas cosas, y aunque todavía tenía mucho miedo y la embargaba el dolor, tímidamente se levanta. Realmente debía intentarlo, aunque sea una vez, y recuperar la confianza de Karin. Respira hondo y lento, pues lo que venía para ella no iba a ser fácil.

─ A un lado, por favor.

Kyouko se levanta y se pone detrás de Akane. La veía respirar lento, como deseando asumir el control de sí misma. Rápidamente comprende lo que estaba pasando, y eso le alegraba.

─ Entonces hazlo. Tú haz los honores.

Akane asiente, y entonces concentra algo de magia en la palma de su mano para entonces introducirla en la cerradura. Tardó unos breves segundos, y la puerta ya estaba abierta. Kyouko se sorprende con ese truco.

─ ¿Dónde aprendiste a hacer eso?

─ Cuando mis padres se mudaron no dejaron una llave para que abriese la puerta, así que Tomoko-san se las tuvo que ingeniar para aprender a usar este truco. Tardó algunos días en perfeccionarlo, pero lo consiguió, y luego me enseñó a hacer lo mismo, aunque mi bloqueo hizo que tardara meses en usarlo correctamente.

─ A mí me vendría genial para abrir los cajones en los que mi madre guarda los caramelos, así que necesito que me enseñes, onee-chan ─ Kyouko tenía una sonrisa de oreja a oreja que asustaba un poco a Akane.

─ Tal vez otro día. Un momento ─ Akane voltea a ver a Kyouko ─. Tengo entendido que Akari y tú abrieron la puerta de un tren ¿Para qué me pides consejos entonces?

─ En realidad rompimos la cerradura ejerciendo presión con magia. No abrimos correctamente la puerta.

Akane se encoge de hombros, y ella y Kyouko van rápidamente a buscar a Akari y Karin.


Habitación de Karin

Como ninguna de las dos había estado antes dentro de esa casa, de buenas a primeras no sabían dónde es que se encontraba la habitación de Karin, pero al poco rato el ruido fue la pista que necesitaban para llegar. Kyouko abre sin falta la puerta, y tanto ella como Akane quedan estupefactas al ver a Akari y Karin tiradas en el suelo, ambas cubiertas de pies a cabeza con el relleno de las almohadas y estaban respirando con pesadez. Claramente estaban agotadas. Al parecer estuvieron dándose almohadazos hasta el cansancio, y de ahí que ambas quedaran así.

─ ¿Estuvieron las dos en una pijamada mientras nosotras estábamos afuera pelándonos de frío? ─ susurraba Kyouko mientras afilaba su mirada y la pasaba tanto sobre Akari como sobre Karin ─ ¡Eres muy cruel conmigo, Akari! Si esa era la intención desde un primer momento me debiste avisar!

─ ¿Ehhh? Y-yo no estaba jugando, Kyouko-chan ─ Akari se levanta con cierta torpeza ─. Es solo que Karin-chan no se deja convencer y empezó a golpearme con una almohada, así que me vi en la olbigación de responder.

─ Akari, ¿no te han dicho que la violencia solo engendra violencia?

─ ¡N-no era esa mi intención!

─ Karin... ─ Akane apretaba los puños y mantenía la respiración pausada, pues ya sentía que la presión la estaba perjudicando más de lo que ya estaba ─ Yo... ¡Perdón, Karin! Fui estúpida e hice cosas horribles de las que hoy me arrepiento muchísimo.

─ Parece que finalmente hizo efecto el discurso alentador que le di mientras estabas aquí jugando, Akari.

─ No estaba jugando, Kyouko-chan.

─ Tienes relleno sobre tu cabello ─ Kyouko le sacude el cabello a la pelirroja, pero no quitaba la mirada de lo que estaba pasando entre Akane y Karin.

Karin se negaba a mirar a Akane. El agotamiento por la pelea que tuvo con Akari no parecía haber hecho mella en su actitud hostil, y si no se iba de allí era claramente porque no tenía manera de escapar de ahí. Akane por su parte se notaba que tenía mucho miedo, incluso pareciendo que iba a salir corriendo o que rompería a llorar de nuevo, pero de alguna manera se las arregla para seguir allí; tal vez no tan firme como Akari y Kyouko quisieran, pero estaba allí.

─ Cometí un grave error al aceptar trabajar para el imperio Giga Giga. Te llené de ilusiones la cabeza cuando yo misma actuaba de manera incorrecta, apoyando que esos seres secuestraran gente, y aunque ese incidente en que te envié al hospital con mi ataque fue lo más atroz que he hecho en mi vida, también hubo algo que creo que hubiera hecho mucho daño a nuestra relación como hermanas: Actuar en favor de los malos justo delante de ti. Incluso si no te hubiese hecho un solo rasguño, con toda seguridad te habría desilusionado en cuanto desubrieses la clase de chica que era en ese entonces.

─ En efecto. No solo me heriste, sino que también me mentiste ─ Karin endurecía más su gesto, como si intentara contener algún impulso que Akari y Kyouko todavía no tenían claro de qué podría ser ─ ¿Y quieres que te perdone? Llenaste mi cabeza con ilusiones, me hiciste soñar con que sería igual de genial y talentosa que tú, te convertiste en un ejemplo a seguir para mí al punto que tenía sobre un pedestal, y todo eso fue una mentira, y de paso casi me matas.

─ ¡Lo sé! ¡Nada de lo que pueda decir para excusarme podrá borrar jamás lo que pasó! ¡Pero por eso mismo es que quiero hacer esto, porque quiero hacerlo todo diferente! ─ Akane nuevamente estaba llorando ─ Todo lo que diga no será jamás suficiente para dejar en claro lo mucho que lo lamento.

Akari y Kyouko estaban a la expectativa. Akane había dicho lo que tenía que decir. Ya por ahí no se le podía acusar de no intentarlo.

CONTINUARÁ...


Se alargó un poco más este dramón que puse xD. Desde luego que no iba a ser del todo sencillo, aparte que tenía que poner lágrimas a raudales (por parte de Akane, desde luego). Bueno, la cosa es que la conclusión queda para el próximo capítulo (creo).

Hasta otra