¿Ready for algo de drama? Seré breve, pero antes...

Gerendo01: Pues te juro que estarás basando la longitud de los capítulos en Mitakihara Chronicles como poco (muy poco), pues el capítulo pasado fue el más largo de todo este fic xD. Con respecto a la batalla, tal vez debí poner algún OST épico de batalla de algún anime o videojuego, que temas así hay para elegir, pero no se me ocurrió al momento. Ya para otro momento será, y espero que no se me olvide xD.

Listas para la batalla

Akari y Kyouko se agarran fuertemente de las manos. Internamente estaban deseando que, aunque fuese solo un poco, Akane consiguiese llegar hasta su hermana. Estaban conscientes de que tal vez esperaban demasiado, pero de verdad querían ver que aquel problema contara con una solución.

─ No soy nadie que sea digna de admiración, por lo que no te voy a pedir que me vuelvas a tener en esa estima tan alta. Ya con que sepas lo que pienso sobre lo que pasó debería tener suficiente por hoy ─ la mayor se apretaba los nudillos con bastante fuerza, dejando sus dedos completamente blancos ─. Por más magia que yo pueda tener, soy consciente de que jamás borraré lo que pasó esa vez.

La escena estaba asustando a Akari y Kyouko. Les daba la impresión de que Akane se estaba resignando a no poder reconciliarse con Karin. No les agradaba que así fuera como acabase todo, pero si la propia Akane así es como pensaba hacerlo, pues ya nada se podía hacer.

─ Bueno, al menos lo intentamos ─ susurra Kyouko, de modo que sólo Akari la oyera.

─ Sí.

─ Akari, Toshino-san, es mejor que regresemos ─ las palabras de Akane caen como bloques para las nombradas.

─ P-pero… ¿y qué hay de Karin? ¿Nos tenemos que ir ya? ─ Kyouko no se lo podía creer.

─ Ya hice lo que tenía que hacer ─ Akane se notaba resignada y estaba llorando, pero también parecía extrañamente tranquila, aunque aquello no se transmitía a Akari y Kyouko ─. Si hay alguna posibilidad, entonces nos volveremos a ver. Si no, entonces no tiene sentido que lo siga intentando.

Esa declaración dejó frías a ambas. Akane posiblemente tenía razón, pero no les agradaba en absoluto que las cosas terminaran así, que ella terminara todo así. Desgraciadamente no podían hacer nada al respecto. Si la propia Akane no podía convencer a Karin, ellas mucho menos podrían. Sólo pueden ver cómo la mayor es la primera en salir de la habitación, y luego ellas mismas se preparan para salir. Sentían como si hubieran fracasado miserablemente, a pesar de saber que eso no dependía en absoluto de ellas.

─ Siempre tomas una vía fácil cuando sientes que te quedas sin salida, ¿verdad, onee-chan?

Akane se detiene en seco, casi haciendo que Akari y Kyouko choquen con ella. Karin se las queda mirando con rabia, y también se notaba que lloraba. Akari y Kyouko no sabían qué esperar de todo aquello, cosa que les incomodaba todavía más al estar en medio de aquello.

─ Esto por alguna razón no me gusta, Akari…

─ Dijiste que te engañaron los sujetos aquellos del imperio Giga Giga, pero supongo que jamás tomaste la alternativa de pelear con tal de defendernos a papá, a mamá y a mí. Cuando me hiciste daño y acabé en el hospital, en vez de enfrentarme y aceptar la culpa con la frente en alto, simplemente te permitiste desaparecer para así no escuchar nada de lo que yo tuviera que decirte.

─ N-no, eso no…

─ Y ahora que finalmente, después de todos estos años, das la cara con ese descaro, decides dar la media vuelta y huir otra vez para no tener que soportar el peso de lo que hiciste. Yo te creía la más fuerte. Para mí tú eras invencible. Pero al saber la verdad de ti, supe que en realidad sólo idolatraba una ilusión. Tú sólo eres una cobarde. Eres la peor chica mágica de todas, y precisamente de ti quería aprender.

─ Oye, tampoco hay que subir el tono de esa manera ─ Kyouko da un paso al frente para enfrentar a Karin ─. Sé que a lo mejor tuviste expectativas demasiado altas, ignorando que tu onee-chan también es humana y que de una manera o de otra se iba a equivocar, pero esa no es razón para hablarle así.

─ ¡Tú no te metas! ¿A ti quién te invitó? ─ Karin se muestra bastante agresiva de nuevo ─ ¡Y lo que estoy diciendo es la verdad! ¿Para qué tener magia y ser capaz de cosas imposibles para otras personas si no estás dispuesta a usarla para defender a quienes supuestamente quieres? ¿Cuál es el chiste de tener el poder de enfrentarte a quien amenaza a tu familia si después es precisamente para eso que no lo utilizas? ¿Para qué me metiste tantas cosas en la cabeza, onee-chan? ¿Cuál es el sentido de presumir ante mí todo lo que nunca tuviste? ¿Sabes cuántas veces le di vuelta a todo eso en mi cabeza, queriendo comprenderte? ─ la chica estaba temblando descontroladamente, aparte que las lágrimas salían en mayor cantidad ─ ¡Ustedes las chicas mágicas tienen todo lo que hace falta para hacer cosas maravillosas, pero la que yo veía como un referente nunca tuvo la voluntad de hacer las cosas bien! ¿Qué puedo pensar de todas ustedes después de lo que viví por culpa de aquella a la que deseaba seguir y ser como ella?

─ ¡Estás diciendo esas cosas, pero ella está aquí, a nuestro lado! ─ Kyouko le dirige una mirada fuerte a Akane, en clara señal de que se quedara ─ ¿Quieres ver en ella la voluntad de hacer bien las cosas? ¡Entonces aprovecha, pero no tienes que ponerte así!

─ No digas más, Toshino-san ─ Akane levanta ligeramente su mano, haciendo énfasis en su petición ─. Es verdad que te mentí. Sin tan siquiera pensarlo te enseñé un mundo de cosas buenas y de sueños de los que yo misma no era parte, pero era porque no quería que tú cayeras en el mismo error que yo. Tenía muchísimo miedo, y permití que eso nublara mi juicio. Si hubiese tan siquiera notado que podía hacerles frente, te juro que lo habría intentado. No estoy excusando lo que hice. Cúlpame por no protegerte, porque miro hacia atrás y sé que no te protegí. Dime mentirosa todo lo que quieras, que no voy a responder a eso. Yo erigí una gran mentira a mi alrededor para que no vieses la vergüenza que era en realidad, en vez de hacerte ver que yo misma era vulnerable y que perfectamente podías superarme en ese sentido. Puedes pisotear todo lo que quieras lo que te enseñé, también puedes desechar todos esos sueños que te impulsé a tener. Pero a Akari y Toshino-san no las metas en eso. Ellas desde un primer momento han demostrado ser mucho mejores que yo. Tienen el valor que a mí siempre me faltó, y por eso es que, en fondo, yo las admiro.

─ Onee-chan… ─ Akari sentía que se le estaban humedeciendo los ojos.

─ Eres muy valiente diciendo eso, de verdad ─ Kyouko ya estaba llorando, pero se esforzaba en disimular.

─ Incluso ahora estoy tomando la vía fácil. Tienes mucha razón, Karin ─ Akane aprieta sus puños brevemente, y luego se acerca dando grandes pasos hacia su hermana pequeña ─. Todavía hoy me tienta la idea de rendirme. He sido estúpida, mucho. Me estabas esperando, y yo no supe ver más allá de mi miedo.

Aquello sí se acercaba mucho más a lo que Akari y Kyouko esperaban escuchar de parte de Akane. Incluso fue capaz de aprovechar las palabras de Karin para ver dentro de sí misma y dejar salir aquello. Seguramente había sido sumamente doloroso y humillante sacar a la luz todo eso, pero era necesario para cerrar debidamente la herida. Akari y Kyouko nuevamente se toman las manos. Esperaban que ahora sí funcionara. Ese momento específico era todo o nada para ellas.

─ ¿Qué? ¿Ahora no vas a dar la media vuelta e irte por no ser capaz de aguantar la sola idea de lo que te pueda decir?

─ ¡Ya no más! Si hay más cosas que me debas decir, entonces dilas y ya. Incluso si me dices que me odias, que deseas que desaparezca… ─ Akane se notaba que estaba en su límite, dando la impresión de que en cualquier momento colapsaría ─ Yo… estoy aquí para escucharlo. Por tu bien, debo estar aquí y estar dispuesta a escucharte.

─ Onee-chan… ─ Karin pone su mano sobre la frente de su hermana, y ya en ese punto no era capaz de aguantar más su llanto ─ ¿Por qué me hiciste esto? ¿Por qué no confiaste en mí, o en alguien que pudiera ayudarte si no te sentías capaz de defendernos? ¿Por qué me hiciste verte como una heroína?

─ No debí… Sólo supe hacerte ver quién no era yo. Lo siento.

─ Akari, aquí ya no hacemos nada ─ Kyouko tira de la mano de la pelirroja para sacarla de allí.


Fuera de la casa

Akari y Kyouko decidieron esperar sentadas frente a la puerta. Parecía hacer más frío que antes, así que ambas se juntan todo lo que pueden. Akari tenía su cabeza apoyada sobre el hombro de la rubia, y ambas estaban pensando lo que había pasado.

─ Ha sido una estancia de locura ─ Kyouko es quien empieza ─. Desde que llegamos a este lugar, ha pasado prácticamente de todo. Creo… que he tenido suficiente para una vida. Definitivamente no es lo mismo que verlo en la televisión o internet, o estar en una convención de cosplays.

─ Sí, yo también lo creo. No puedo esperar para regresar a casa, saludar a nuestras amigas y a mi verdadera onee-chan, agarrar el paquete más grande de papas ligeras de sal y comer hasta que no pueda más.

─ Y yo creo que me dedicaría a hacer mis doujins como nunca antes los he hecho. Han sido demasiadas vivencias, demasiadas cosas, y de aquí creo que puedo sacar grandiosas ideas.

─ Debes acordarte de darles crédito a todas, Kyouko-chan.

Ambas se ríen por ese último comentario. En ese momento se dan cuenta de lo cerca que se encontraban entre sí, pero no tenían ganas de separarse un solo milímetro. Muy por el contrario, sus dedos se entrelazan y se aprietan con fuerza, como temieran ser separadas para siempre, cosa que no era así, pero sí deseaban permanecer así todo el tiempo que pudieran.

─ Akari, no sé si todo vuelva a ser igual en cuanto regresemos a casa, pero sí hay algo de lo que estoy segura que ha cambiado y que no volverá a ser como antes.

─ ¿Y ese algo qué es?

Ambas unen sus frentes, por lo que sus ojos estaban muy cerca entre sí. Kyouko no iba a responder con palabras la pregunta de Akari, pero igual la pelirroja ya estaba captando el mensaje sin problemas casi. Lo siguiente que unen son sus narices. El aliento gélido que salía de ambas chocaba con el rostro ajeno, pero por el momento eso no les importaba en absoluto.

Habían pasado juntas por todo el proceso para convertirse en chicas mágicas, pasaron por algunos peligros siempre con la idea de salir juntas y airosas, se habían acercado más de lo que podrían haberse imaginado, y ahora estaban conociendo la nueva realidad que había surgido entre ellas. Se quedan quietas por unos segundos, no haciendo otra cosa que sonrojarse ligeramente y mirarse a los ojos.

─ Akari… ¿crees que podamos… salir a algún lado después que regresemos?

─ Kyouko-chan viéndose tímida. Eso es demasiado tierno.

─ Te estoy haciendo una pregunta ─ Kyouko desvía la mirada y se pone a hacer un mohín.

─ Lo siento, Kyouko-chan. Era una broma nada más.

─ Pues muy mal, Akari. La que se quiere hacer la graciosa siempre soy yo.

Vuelven a reírse y se permiten relajarse un poco. Sus mejillas estaban pegadas entre sí, y de momento estaban muy a gusto así.

─ Respondiendo a tu pregunta, me encantaría, así que te digo que sí.

─ Me alegra oírlo. Va a ser bastante diferente a lo que hemos hecho hasta ahora.

─ Seguro que sí.

La puerta de la casa se abre, y Akari y Kyouko se encuentran con que Akane estaba saliendo sola. De inmediato se levantan, aunque no hizo falta que ninguna de las dos dijera nada. Ya Akane sabía las dudas que tenían.

─ Tengo que darle algo de tiempo para que se tranquilice. Se puso a llorar bastante y tuve que abrazarla un buen rato para que dejara de temblar.

─ Entonces no cantamos victoria, pero tampoco se puede decir que hemos fracasado ─ dice Kyouko ligeramente aliviada.

─ Sí, exactamente ─ Akane abraza a ambas y rompe nuevamente a llorar ─. Gracias. De no ser por ustedes, seguramente habría seguido encerrada, escondiéndome de mí misma en vano y cargando con todos aquellos sentimientos por el resto de mi vida. Gracias por hacer posible que me enfrentara a Karin y le pidiera disculpas. Realmente… Realmente jamás seré capaz de pagarles lo que acaban de hacer por mí. Incluso con mis compañeras jamás me he dado el valor para atreverme a esto.

─ No te preocupes. Si necesitas impulso, nosotras te daremos todo el que haga falta ─ Kyouko le devuelve el abrazo a Akane ─. Sólo no te atasques tanto, que es muy problemático cuando estás así y tenemos que ayudarte a desatascarte.

─ Lo sé, y lo siento por tener que empujarlas a acompañarme hasta aquí. Después de esto, creo que seré capaz de al menos hacer un papel decente ayudando a deshacernos del imperio Giga Giga.

─ ¡Así es! ¡Ellos lamentarán haber invadido este planeta! ─ Kyouko alza los brazos animada, logrando contagiar su entusiasmo a Akane.

─ Sólo recuerda volver aquí después que todo esto termine, ¿de acuerdo? ─ Akari sostiene el rostro de Akane para que la viese de frente ─ Esto entre ustedes no ha terminado. Esta vez, incluso si Karin-chan te trata con más dureza que nunca, debes mantenerte firme y enfrentarla, aunque supongo que lo peor ya pasó.

─ En el fondo Karin también deseaba arreglarlo, pero tal vez era muuuuuy en el fondo y por eso le costaba ─ Kyouko mira brevemente la puerta de la casa ─. Pero al menos sus defensas se vinieron abajo, y para la próxima sólo necesitas intentarlo un poco más.

─ Eso también lo espero ─ Akane vuelve a abrazar a ambas chicas ─. Tenemos que volver a casa. Debo encargarme de cocinar.

Akari y Kyouko asienten. Las cosas parecían ir bastante bien, pese a que minutos atrás sentían que la misión se hundía. Ahora podían estar tranquilas de vuelta y descansar hasta que llegara el momento de atacar los escondites del imperio Giga Giga.


Casa de Akane

Las tres chicas aparecen en el jardín, y frente a ellas estaban esperando Hinako y Sakura, las cuales estaban a la expectativa de lo que pudieran decir.

─ ¿Y bien? ¿Lo lograron? ─ Sakura habla por ambas.

─ No como tal ─ le responde Kyouko ─. Pero al menos se dio un paso bastante importante…

De pronto Akane se desmaya, sorprendiendo a Hinako y Sakura. Akari y Kyouko también habían tomadas por sorpresa, pero ya ellas tomaban en cuenta de que se había sometido a una enorme presión para poder acercarse a Karin. Entre el llanto, las inseguridades, los más que seguros regaños mentales que ella misma se habría dado, había quedado completamente agotada.

─ Supongo que nosotras debemos encargarnos de la cocina esta vez ─ sugiere Akari.

─ Ya les ayudo a levantarla ─ se ofrece Hinako.


En otro lado

─ ¿Qué tal las tropas-bo?

─ A punto para resistir lo más posible el ataque de las chicas mágicas-bo.

─ Puede que no sepamos a ciencia cierta cuántas son exactamente y que en una batalla de uno contra uno lo tengamos muy difícil, pero nuestra misión no es retener su ataque, sino derrotarlas-bo ─ mira hacia una enorme planta de ensamblaje, donde estaban siendo preparados ciertos de cuerpos para el uso de los soldados ─. En base a esa humillación que sufrimos en aquella base cuando intentamos recuperar a Akane, hay razones de sobra para pensar que atacarán muy pronto-bo. Duplique la producción si es posible, pero quiero tantos soldados listos para el combate directo como para asegurarnos de que aplastaremos a esas chicas mágicas-bo. Las sutilezas serán para después, pues ahora mismo quiero fuerza de combate. Dé la orden-bo.

─ ¡Para ayer mismo-bo! ─ el subalterno se va a toda velocidad para mandar a acelerar la producción.

Y no era el único almacén secreto que estaba trabajando a su máxima capacidad. El imperio Giga Giga finalmente mostraría su poderío...

CONTINUARÁ...


No quedó tan floreado como el asunto de Mirakurun y Rivalun, pero esta historia tampoco iba a ponerse tan fuerte en este sentido. También debo decir que me disculpo por apresurar tanto la pareja. Debí ir con más calma, y que esta escena saliera en el capítulo 200 (¿o les parece muy apresurado así también?), pero ya me salió así xD. En cualquier caso, la batalla final se viene, y ya ven que no será de solo dos párrafos ¿Cómo creen que vaya? Espérenlo, aunque conmigo nunca se sabe xD.

Hasta otra