Empiezo con un saludo: Hola. Y ahora la siguiente parte, que es la siguiente:
Gerendo01: El cuándo acabará la batalla no tengo idea. Tal vez se me vaya la olla y termine en el 2100 xD. Y no, no iba a cerrar ninguna de las tramas del capítulo pasado así de rápido. Aún tengo algo de tiempo para preparar un poquito las cosas y dar cierre cuando de verdad sea bueno hacerlo. Mientras tanto, pues a lo que corresponde.
El inicio del asalto
En la casita del club de entretenimiento estaban reunidas Yui, Chinatsu, Himawari, Sakurako, Chitose, Ayano, Akane y Tomoko, todas esperando a que apareciesen Rise y Nishigaki-sensei con las noticias que había prometido. Desde hace varios días atrás hubo un revuelo debido a la inexplicable desaparición de Akari y Kyouko. La cosa había resultado en un auténtico escándalo por toda la escuela por querer saber qué fue de ellas. Nadie dio con una pista de lo que pudo haber pasado, ni la más mínima señal de violencia ni de eventos extraños que permitieran conjeturar qué pasó con ellas. Tampoco hubo ningún mensaje ni llamado exigiendo un rescate. Numerosas veces estuvieron Tomoko, Yui y hasta Chinatsu conteniendo y tratando de calmar a Akane, pues la pelirroja en más de una ocasión estaba al borde de la locura por no saber qué había sido de Akari.
─ Ojalá que sean buenas noticias. Llevo dos días seguidos vigilando que Akane-chan no se vaya por su cuenta a buscar a Akari-chan ─ Tomoko estaba apoyada de Yui y Chinatsu, pues se veía casi incapaz de erguirse ella misma.
─ Tienen que ser buenas noticias sobre Akaza-san y Toshino-senpai ─ Himawari se notaba pálida por la expectativa y el miedo a lo que pudieran todas escuchar ─. Nishigaki-sensei y la presidenta han redoblado esfuerzos cada día para obtener alguna información sobre ellas. No creo que nos hayan reunido a todas si no es para hablar sobre el tema.
─ Vamos, no debemos perder la calma, que estamos en un momento sumamente importante ─ Ayano intenta calmar al grupo, aunque ella misma daba la impresión de que explotaría en cualquier momento ─. Toshino Kyouko y Akaza-san están bien. Por nada del mundo... podemos permitirnos pensar distinto.
─ ¿Ya están todas presentes? ─ aparece finalmente la que estaban todas esperando ─ ¡Excelente! Así puedo hablarles a todas de algo bastante importante...
─ ¿Dónde está Akari? ─ Akane estaba que saltaba sobre la sensei.
─ Precisamente de ella y Toshino iba a hablar. Afortunadamente he logrado averiguar la localización de ambas, y se encuentran bien ─ todas suspiran de alivio apenas escuchan aquello, notándose la presión bajo la cual estaban todas hasta ese momento (Ayano y Akane casi se desmayan por ello) ─. El problema que tenemos es que está fuera de mi alcance hacer que vuelvan, al menos por el momento. Necesitan regresar por sí mismas, pero confiamos en que lo van a lograr.
─ ¿De qué está hablando, sensei? ─ Yui frunce el ceño, no comprendiendo lo que estaba escuchando ─ ¿Dónde están Akari y Kyouko exactamente? ¿Qué ha sido de ellas?
─ Bueno, la cosa es que Akaza y Toshino están bien, pero no están en este mundo.
Las demás presentes estaban boquiabiertas y se miran mutuamente. Esa noticia estaba rara, y para comprenderla necesitaban todos los detalles que Nana les pudiera decir.
En la otra dimensión
Era el momento de presentarse al combate. El destino del mundo para los próximos años (y el destino de ellas mismas) dependía del resultado de las peleas que estaban por venir.
Akari y Kyouko estaban nerviosas. Sabían que en una pelea uno por uno no era la gran cosa derrotar a los soldados Giga Giga, pero hacerle frente a todo un ejército de ellos claramente era otra cosa. Requerirían del máximo de sus aptitudes, paciencia, concentración, astucia y aliento para salir bien paradas, y eran conscientes de que probablemente incluso eso no sería suficiente. Akane, Nadeshiko, Tomoko, Rina, Kurumi, Raika y Ganbo también estaba a la espera de que Nana les diese a todos las coordenadas a dirigirse cada grupo.
─ Les daremos una buena lección por engañarnos. Nadie juega con nosotros de esa manera ─ dice Raika en voz baja, casi siseando por lo molesta que estaba.
─ Esta es una grandiosa oportunidad de redención. Por el bien de la misión daré lo mejor de mí en esta ocasión ─ Rina se estaba mentalizando con los ojos y los puños fuertemente cerrados.
─ Menos mal que están listas, chicas ─ Nana sale con algunos robots para llevar a cabo la teletransportación de los diferentes grupos ─. Primero que nada debo darles las gracias por aceptar hacer esto. Nadie dice que este enfrentamiento va a ser fácil ni mucho menos, y por eso mismo me alegra que estén dispuestas a estar presentes para ayudar en la batalla más importante desde que este grupo existe.
─ Si no mal recuerdo, creo que nunca hemos tenido una batalla contra el imperio Giga Giga de siquiera la mitad de las dimensiones de la que estamos por presentar ─ le responde Nadeshiko tranquilamente.
─ Bueno, lo importante es que están por ir a una gran batalla. Les pido que tengan todo el cuidado posible. No sería nada bueno enterarnos que hay alguna baja en nuestras filas, pese a que estamos en una más que obvia desventaja numérica ─ Nana hace una breve pausa para comprobar si había alguna duda entre las chicas, pero al no ver ninguna prosigue ─. Estos robots de teletransportación ─ Nana señala con la mano las máquinas que acababa de traer ─ ya cuentan con las coordenadas exactas para que las lleven de inmediato. Me he esmerado comprobando datos anoche para no cometer errores en las ubicaciones seleccionadas.
─ No es bueno que te pases todas las noches así, Nana ─ la regaña Rina casi gritando ─. Una vez que hayamos completado esta misión y regresemos triunfantes, tú tienes que dejar ese trabajo por un rato y dedicarte a descansar como se debe. Si hace falta me delegas la tarea, que sigo recordando perfectamente cómo es que lo haces.
─ Hecho. Con tal de que no te enojes.
─ Es muy bonito el amor entre primas, ¿verdad? ─ dice Kyouko, y Rina le dirige una mirada asesina que la deja fría ─ Ok, no dije nada.
─ Si Rina-san sale con esa mirada, los soldados del imperio Giga Giga alzarán la bandera blanca y se entregarán sin mayores condiciones ─ Nadeshiko se imaginaba aquel panorama riendo un poco.
─ Muy bien, tenga cada grupo su respectivo robot para que emprendan el viaje. También tengan esto ─ Nana saca unos pequeños audífonos inalámbricos para cada una ─. Si necesitan ayuda para proceder a echar a los Giga Giga, usen su magia sobre estos para que yo les diga por dónde pueden ir o qué estrategia de combate les saldrá mejor para vencer al enemigo. Eviten lo más posible usar las manos, pues las necesitarán para otras acciones con toda seguridad, además que pueden meterse en serios problemas si ellos se dan cuenta de que los están llevando. En estas condiciones, en las que cada dúo hará frente a cientos de soldados, lo que menos deben permitir es que se queden incomunicadas. Aprovecharé que usen los audífonos para así monitorear los alrededores, para así contar con un buen mapa de los escondites, y con algo de suerte obtendré información de los mejores atajos en caso de que se extravíen.
Todas reciben lo que Nana les ofrecía y se lo colocan sin esperar más indicaciones. Las instrucciones estaban más que claras, así que no había nada más que decir. Las respectivas parejas se forman y aceptan un robot para empezar el viaje. Nana se queda viéndolas a todas. Pretendía mostrarse serena y segura del triunfo, pero en su mirada se hacía notar la ansiedad y la incertidumbre.
─ Ya estamos listas para partir, sensei ─ dice Akane bastante seria.
─ Excelente. Nos veremos de nuevo. Den lo mejor de ustedes en esta misión, pero si por casualidad no pueden seguir adelante y se ven en serias dificultades, al punto que incluso yo no pueda sacarlas de ahí, no duden en usar el robot que les estoy dando para regresar. Como quien dice, vive y pelea otro día, pero no se permitan perecer todavía.
Todas asienten, y entonces Kyouko, Tomoko, Rina y Kurumi activan el modo viaje de los robots para llevar a cabo la teletransportación. Todas las parejas habían guardado una distancia prudencial para prevenir confusiones e imprevistos, y todas desaparecen ante los ojos de Nana, la cual regresa lentamente a su habitación para llevar a cabo las labores de monitoreo.
Por dentro pensaba que su prima tenía mucha razón: Necesitaba un buen descanso después de bastante tiempo.
Con Akari y Kyouko
El lugar en que ellas dos caen estaba dentro de unas alcantarillas. No era precisamente un paraíso, pero era comprensible que un lugar así se seleccionara como escondite. Poca gente interesada en encontrar a un grupo de aliens invasores tendría tan siquiera la idea de pasarse por ahí a buscar.
No había motivos para quedarse a mirar nada, así que ambas avanzan al sitio que Nana les había indicado. Más adelante se encontraba una vía que estaba completamente en desuso, y era precisamente allí donde se encontraba la entrada del escondite que les correspondía echar abajo. Un par de soldados se enteran de la llegada de las invasoras y se alarman.
─ ¡Nos invaden-bo!
─ ¡Activen todos los mecanismos de defensa y respuesta-bo!
─ ¡Ahora, Akari!
─ ¡Sí! ¡Esta será nuestra última transformación aquí, Kyouko-chan!
Antes de que los soldados Giga Giga pudieran desplegarse para iniciar el combate, Akari y Kyouko ya habían llevado su transformación sin ningún problema. No era que lo necesitaran realmente, pero no querían dejar ir esa oportunidad de que las chicas mágicas Akakurun y Nishikyogokuramukorun para presentar una batalla final memorable. Pensaban que había sido divertido mientras duró, y ahora tocaba el cierre de dicha diversión.
Los soldados congregados empiezan a disparar con armas láser que Akari y Kyouko consiguen evitar sin mucho problema. Dichos rayos ni siquiera resultaban muy rápidos, por lo que resultaba sencillo bloquearlos o esquivarlos, según lo necesitaran. En pocos segundos ya alcanzan la entrada y se enfrentan cara a cara a los soldados, venciéndolos rápidamente, aunque Akari procuraba ganarles simplemente desarmándolos e inmovilizándolos, a fin de no tener que herir a nadie.
Más y más soldados van saliendo, haciendo que Akari y Kyouko, pese a la facilidad que tenían para vencerlos, pronto se viesen completamente rodeadas. Kyouko concentra magia en sus puños, presta a abrirse camino.
─ ¡Conozcan el primer impacto de Nishikyogokuramukorun!
El golpe hace trizas la puerta del escondite y hace volar soldados en varias direcciones. Incluso la propia Kyouko estaba sorprendida de lo que acababa de hacer con un ataque que justo en ese momento se había inventado.
─ ¿Lo viste, Akari? Mi primer impacto resultó demasiado fuerte.
─ Ojalá no haga falta un segundo impacto ─ Akari temía que las alcantarillas se vinieran abajo si Kyouko repetía aquello.
Ahora que los centinelas de la entrada (y la propia entrada) no se encontraban más, Akari y Kyouko avanzan un poco más, pero inmediatamente se encuentran con una sorpresa bastante desagradable.
─ Oh, como que tenemos que ponernos algo fuertes, Akari.
─ ¡Esto es malo! Parece que no fuimos las únicas que se prepararon lo mejor posible.
Enfrente de ellas se encontraban varios soldados usando cuerpos de aspecto humano. Por lo menos se contaba una docena de ellos, al menos al principio, pues pronto vienen más, e igual era algo que a las dos chicas les sentaba bastante mal, y más recordando lo mucho que se les había complicado el combate en el metro la vez anterior. Algunos de los soldados se lanzan al ataque y se preparan para dar puñetazos, aunque Akari y Kyouko conseguían defenderse bastante bien.
─ ¿No les han dicho que a las mujeres no se les pega, montón de brutos? ─ Kyouko acumula nuevamente la magia en sus manos para detener los puños de uno de sus atacantes, y luego lo eleva para lanzarlo a varios otros soldados.
Akari por su parte se estaba valiendo de su velocidad para esquivar cada ataque que fuera dirigido a ella. En cuanto consigue hacer algo de distancia usa su magia para atacar justo a la altura de las rodillas de los robots. Algunos consiguen esquivar el ataque y prevenir el daño, pero otros no tienen esa suerte y quedan tirados en el suelo, incapaces de levantarse al ver sus piernas destruidas.
─ L-lo siento muchísimo. No quise lastimar a nadie...
─ Akari, golpeaste cuerpos falsos, por lo que igual no sintieron nada ─ Kyouko le arranca un brazo a un soldado para luego usarlo y golpear a otros enemigos en la cabeza y derribarlos.
Akari y Kyouko conseguían vencer a varios de los soldados a pesar del aumento en la dificultad de cada combate. No sabían decir si es que eran mucho más fuertes y hábiles que antes, o si es que los robots que las enfrentaban eran débiles comparados con aquellos que enfrentaron en el metro. La verdadera dificultad yacía en el número de enemigos. Por más fácil que fuese vencerlos uno por uno, tener que lidiar con tantos al mismo tiempo se iba haciendo más y más difícil conforme pasaba el tiempo. Uno de los soldados aparece con dos espadas y se lanza hacia Kyouko, la cual se inclina hacia atrás para esquivar los tajos, y aprovecha el impulso para darle una patada en la quijada al enemigo, derribándolo y desarmándolo en el acto.
─ ¡De uno en uno, que así sí puedo con todos!
Los soldados veían aquello como una provocación, así que se lanzaron todos juntos contra Kyouko, la cual crea un escudo de energía para frenarlos. Pero el número seguía siendo un factor de peso, y a la rubia le cuesta detenerlos a todos, los cuales empujan con todas sus fuerzas para derribarla. No lo estaban consiguiendo, pero sí que se lo estaban poniendo difícil a Kyouko.
De una de las paredes surgen algunos soldados, atravesando dicha pared, y al estar detrás de Kyouko pensaban que la tenían al alcance para atacarla, pero Akari se atraviesa y los enfrenta.
─ No dejaré que ataquen a mi amiga por la espalda. Esa táctica es una gran cobardía, y más siendo tantos de ustedes.
─ Dices demasiadas tonterías-bo. En una guerra el honor y esas idioteces no cuentan-bo ─ le responde uno de los soldados antes de atacar a Akari.
Sabiendo que Kyouko estaba ocupada con la horda de soldados que chocaban contra su escudo, Akari tenía que lidiar por su cuenta con los soldados que tenía enfrente. Sacando provecho de los listones que adornaban su vestido, Akari aprovecha para rodear a todos los enemigos y atarlos para así incapacitarlos. A eso Akari le suma su capacidad para pasar desapercibida, por lo que algunos soldados simplemente no se dieron cuenta de nada hasta que terminan apretujados contra sus compañeros e incapaces de mover un dedo. A fin de asegurar que esos robots tripulados no pudieran atravesar las cintas de Akari, ésta usa su magia para reforzar el encierro.
─ Hasta ahora nos está saliendo bien el poner en práctica nuestro entrenamiento, ¿verdad? ─ dice Kyouko divertida, empujando con todas sus fuerzas para que los soldados tras su escudo no la superen.
─ Así es, Kyouko-chan. A pesar de que está algo difícil, pues empezamos bien.
CONTINUARÁ…
Ya la batalla empezó, pero sin demasiados sobresaltos. Claro, esto está lejos de terminar. Este es el último capítulo de este fic en 2021. Regresaré en 2022, esperando siempre lo mejor. Cuídense mucho y cuidado con lo que hacen, que como dice la canción, Santa todo lo ve y todo lo sabe, por lo que no pueden esconderse xD.
Hasta otra
