Buenas, he aquí el capítulo 33, abriendo finalmente este año que ojalá no sea tan malo como los dos anteriores, pero apenas empezamos, así que ya veremos. De momento a responder:

Gerendo01: Por la necesidad de avance, el tema de la dimensión natal de Akari y Kyouko debe esperar un poco, pues aquí vamos de lleno en la acción. Y sí, vamos a ver, al menos un poco, cómo van los distintos grupos. Un par de cosas por aquí, un giro por allá, cosas inevitables en los combates finales xD.

Demasiado desproporcionado

Nana estaba empezando a recibir los datos de cada uno de los sitios en que habían sido asignadas las chicas para hacerle frente al imperio Giga Giga. Era una buena cantidad de datos por procesar, pero eso no la detenía. De manera diligente va leyendo y clasificando, al tiempo que veía cómo tomaban forma los mapas a medida que los grupos avanzaban. También estaba viendo qué clase de enemigos eran los que todas estaban enfrentando, cosa que sí estaba preocupando un poco a Nana.

─ El enemigo sí que ha tenido a disposición espacio y materiales suficientes para fabricar cuerpos de forma masiva. Todas están enfrentando un buen puñado de ellos... ─ Nana se pone unos audífonos-cascos y enciende la comunicación, en vista de que lo contemplaba como urgente ─ A todas las chicas, no intenten derrotar a todos los soldados. Intenten rebasar solamente a aquellos que les sean imprescindibles para avanzar. Los laboratorios del enemigo seguramente están fabricando más soldados con la mayor velocidad que pueden. Si desean ganar, deben centrarse en buscar esas fábricas y destruirlas. De ese modo dejarán al enemigo sin posibilidad de responder.

Una vez que el mensaje ya estaba dado, Nana mira nuevamente los datos que le estaban llegando. Kurumi, Raika y Ganbo parecían ser los primeros en acatar la instrucción dada, y poco después lo hacen también Tomoko y Akane. Las demás en cambio parecían tener dificultades para deshacerse de todos los enemigos.

Siempre supo que no iba a ser algo fácil, pero incluso ella no contaba con esa capacidad de producción masiva de parte del enemigo.


Con Rina y Nadeshiko

Si Akari y Kyouko habían estado teniendo problemas debido a la absurda cantidad de soldados que de pronto estaban enfrentando, en el caso de Rina y Nadeshiko la cosa no iba precisamente mejor. Estaban rodeadas por todos lados. Al menos una veintena de soldados las rodeaban y las atacaban, haciendo alarde de una fuerza sobrehumana, pero gracias a la fuerza de Rina es que ellos terminaban tendidos en el suelo de todas maneras. Nadeshiko también había conseguido derrotar a algunos enemigos, pero su objetivo consistía en detener a aquellos que se colaran por las paredes.

─ ¿Has escuchado lo que acaba de decir sensei? Parece que tenemos que pasar de todos estos soldados y buscar de una vez la fábrica. Aquí perdemos tiempo ─ dice Nadeshiko mientras arrojaba un brazo que acababa de arrancar al último robot que había enfrentado.

─ Geez. Se nota que estos sujetos están bien preparados. Eso me fastidia ─ Rina salta sobre el montón de soldados que acababa de vencer ─. Busquemos entonces esa fábrica para que estos idiotas dejen de estorbar.

Rina y Nadeshiko estaban por avanzar para así ir tras su objetivo, pero más soldados van saliendo en el camino. La doble de Rise se pone al frente y despeja el camino a fuerza de puñetazos, dejando a la mayoría de sus víctimas completamente incapacitadas para continuar peleando, y de esos cuerpos salían los verdaderos soldados, contemplando cómo habían fallado en retenerlas más tiempo.


Con Akane y Tomoko

Este dúo, pese a lo que se anticipaba por estar ahí Akane, era el que estaba teniendo menos complicaciones para abrirse paso a través del escondite. La razón de ello era que precisamente Akane, aprovechando sus conocimientos sobre la manera de proceder del imperio Giga Giga, ayuda a facilitar el camino al señalar cómo se podía vencer más rápido a los enemigos.

─ Todavía hoy me sigue costando cómo es que le haces, Akane-san ─ Tomoko se queda mirando con curiosidad a Akane ─ ¿Cómo le haces para decir qué punto débil tienen, tomando en cuenta que varios de estos modelos son nuevos?

─ Es la manera de producir los robots lo que me permite reconocer su punto débil. Pese a que han intentado perfeccionar el funcionamiento y versatilidad de cada robot con cada nuevo modelo de desarrollan, las bases de su creación siempre son las mismas. Tomoko-san, hay que golpear justo en el área del pecho, pues de ese modo se corta toda la comunicación de los mandos con el resto del circuito.

Tomoko estaba un poco pensativa. La verdad es que, luchando de manera adecuada, no era un gran reto derrotar a aquellos cuerpos artificiales que usaban los soldados del imperio Giga Giga, pero lo que estaba diciendo Akane tenía bastante sentido, así prueba por sí misma a golpear el pecho de uno de sus enemigos. Efectivamente, un golpe lo suficientemente fuerte inutilizaba del todo los robots. No eran capaces tan siquiera de mover un dedo una vez que el centro de mando de esos cuerpos resultaba dañado.

─ Sí, es como lo estás diciendo, Akane-san. Al menos así no hay manera de que intenten nada si los dejamos atrás.

─ La factoría tiene que estar más adelante. Vamos, Tomoko-san.


Con Mirakurun, Rivalun y Ganbo

─ ¡Ahora pagarán por su ofensa-bo! ─ Ganbo agitaba furioso sus extremidades al ver a los numerosos soldados acercarse.

─ Ya me hago cargo yo, Ganbo-sama ─ Rivalun carga su ataque, no necesitando más que solo un par de segundos para hacerlo ─ ¡Cómanse esto!

La peliazul lanza un fuerte ataque que consigue inhabilitar a más de la mitad de los robots que estaban en su camino. Mirakurun por su parte carga también su magia y vence al resto de enemigos de manera rápida. La capacidad de ambas de dividir sus ataques les estaba resultando maravillosamente bien, pero no se dan el lujo de celebrar mucho tiempo, pues sabían que pronto aparecerían más enemigos. Era preciso apresurarse para llegar hasta la fabrica y parar todo.

En efecto, más soldados van apareciendo, pero Mirakurun y Rivalun no estaban teniendo demasiados problemas para dejarlos atrás. Ya no iban a detenerse más tiempo de lo estrictamente necesario, sabiendo bien la advertencia de Nana. Su avance es rápido. Ninguno de los soldados conseguía detenerla, y quien se atravesara en su camino recibía de lleno el ataque de las dos chicas mágicas para luego quedar inmóviles en el suelo.


Con Akari y Kyouko

Kyouko se seguía esforzando por mantener a raya la horda de soldados que presionaban más y más el escudo. En cualquier momento la resistencia de la rubia se vendría abajo, y cuando eso pasase, estaba claro que tanto ella como Akari estarían en serios problemas. No podría aguantar más tiempo, pues le estaban doliendo los brazos por el intenso esfuerzo que estaba realizando.

─ Esto sí que está complicado. Seguro que la presidenta de esta dimensión hubiera podido contenerlos a todos por más tiempo sin problemas, Akari.

─ Eso sí que es una lástima ¡Kyaa! ─ Akari consigue esquivar por la mínima un par de ataques de nuevos soldados que estaba saliendo de las paredes ─ ¡Esto es demasiado, Kyouko-chan! ¡Necesitamos irnos de aquí cuanto antes!

─ Creo que tengo una idea para lograrlo, Akari ─ Kyouko estaba apretando con fuerza los dientes, estando en las últimas ─. Tienes que hacernos invisibles a ambas, Akari. Sólo así nos podremos zafar de todos estos soldados. Vamos, que no aguanto más.

Akari asiente y se acerca a Kyouko para agarrarle el hombro y llevar a cabo su truco. Ambas se hacen invisibles, y justo un segundo después se desvanece el escudo, haciendo que los soldados que habían estado presionando contra el escudo terminaran abalanzándose de golpe sobre los soldados que habían sido atrapados por Akari, aparte de que también impactaron con algunos soldados que acababan de salir de las paredes. El resultado fue que los soldados quedaron amontonados, estando muchos de ellos completamente averiados debido a aquella caótica avalancha, mientras que el resto de los soldados estaban aturdidos e incapaces de poner en marcha los cuerpos robóticos por un buen rato.

Akari y Kyouko por su parte se decidieron a seguir adelante manteniendo la invisibilidad, pues no estaban en ese momento interesadas en llamar la atención. Ni siquiera la propia pelirroja tenía idea de cuánto tiempo sería capaz de mantener de manera seguida su invisibilidad y la de Kyouko. Posiblemente un minuto o dos, todo era especulación, pero había que intentar mantenerse así el mayor tiempo posible.

Los pasillos por los que ambas van avanzando resultan un poco complicados en principio, pero pronto van sabiendo mejor a dónde ir, aparte que de tanto en tanto Nana les decía qué camino estaba repetido para así no estar dando vueltas en círculos. Finalmente estaban logrando adentrarse en el escondite.

Pero todavía debían estar alerta ante lo que pudiera esperarles. Sentían que estaban listas para cualquier cosa.


Con Nana

Los datos recopilados crecían con mayor rapidez. La científica estaba trabajando con unos mapas que estaban cada vez más ampliados y mejor estructurados en tres dimensiones, de modo que así fuese más factible dar con el camino correcto para alcanzar las fábricas ubicadas en cada uno de los escondites. Nana llegaba a preguntarse si en otros escondrijos los soldados del imperio Giga Giga iban por la misma tónica. Viendo cómo iban las cosas, pues era bastante probable, lo cual implicaba que posiblemente hiciese falta llevar a cabo unas cuantas incursiones más para asegurarse de que fuesen derrotados completamente y expulsarlos de la Tierra.

Pero al meditar sobre ello, una duda entra en la cabeza de Nana. Una cosa es que el imperio Giga Giga prefiriese el sigilo y los ataques clandestinos a la lucha abierta, pero otra cosa es que antes contemplase un progreso bastante lento en los robots de aspecto humanoide, y que en cambio ahora muestren una capacidad de producción en masa completamente insospechada. Incluso Akane nunca había revelado algo parecido. Siempre habían dado por supuesto que el imperio Giga Giga producía aquellos cuerpos de manera bastante metódica y a paso lento, por lo que esto se distanciaba abismalmente de todo lo que habían visto. Nana supuso que esto debía conllevar a que el imperio Giga Giga escondía un secreto adicional. Si ellos estaban mostrando de pronto esa capacidad, tenía que ser porque había algo que ellos deseaban que no se pudiera ver, una carta final, lo cual venía preocupando cada vez más a Nana.

Esperaba que todo aquello fuera simplemente un temor suyo sin asidero alguno en la realidad. Realmente lo esperaba, pues de lo contrario estaban todas en un problema mucho mayor del sospechado. De momento sólo podía seguir comprobando y comparando datos, aparte de esperar cualquier noticia que le pudiesen mandar.


Con Akane y Tomoko

Conforme avanzan y llegan más profundo en las entrañas del escondite, Akane y Tomoko veían que las instalaciones se hacían más amplias. En este punto sospechaban que estaban a varios cientos de metros por debajo del suelo, algo que el solo pensarlo ya generaba cierta incomodidad, pero no había razón para frenarse. Pronto iban a destruir aquellas instalaciones y regresarían triunfantes a casa para decir la tan ansiada frase "misión cumplida" a Nana.

Los soldados no estaban suponiendo un gran problema para ambas. La experiencia y la capacidad que desplegaban era sencillamente demasiado para los soldados que simplemente tenían que ver cómo los suyos caían uno tras otro.

─ ¡Ya debemos estar cerca! ─ Akane usa su magia para abrir una puerta que les cortaba el paso.

─ Ya has dicho eso como cuatro veces, Akane-san. Me gustaría que digas eso cuando realmente hayamos llegado y tengamos el objetivo a la mira ─ Tomoko, malhumorada, estampa contra el suelo un par de soldados que no habían logrado hacerse con un cuerpo robótico.

─ Lo siento mucho, Tomoko-san. Es que este es de los pocos sitios que no había pisado antes. Asumí que este sitio no debía ser tan grande.

─ Pues ya ves que sí es grande, mucho más de lo que me gustaría, pero no nos distraigamos. Ahí vienen.

Más soldados se atraviesan en su camino. No fue ningún problema para Tomoko dejar destrozados aquellos cuerpos con simplemente seguir el consejo de Akane. Nuevamente confirmando lo que su compañera había dicho, todos los robots tenían precisamente el pecho como punto débil. Ya no debían quedar muchos soldados disponibles para controlar los cuerpos, y al avanzar un poco más se encuentran finalmente con la fábrica que estaban buscando.

Tal y como se habían temido, allí se estaba trabajando la fabricación de cuerpos robóticos en serie. Podían verlos avanzar por partes, detenerse para que se les ensamblaran partes o se le instalara rápidamente alguna programación, y luego volvían a avanzar un poco. Ya que estaban allí, Tomoko y Akane tenían bastante claro lo que harían.

─ A la una...

─ A las dos...

─ ¡A las tres!

Ambas usan su magia para dañar severamente las computadoras más cercanas para así sabotear el proceso de fabricación. Pero no sentían que eso fuera suficiente. Destruyen también las cadenas de transporte desde donde se sostenían los robots, haciendo que muchos de ellos se precipitaran al vacío estando todavía incompletos. No conforme todavía, Tomoko lanza esferas de magia a varias de las máquinas ensambladoras para hacerlas volar en pedazos. Mientras más complicado se viese de reparar, más posibilidad tenían de expulsar a los integrantes presentes del imperio Giga Giga, así que tenían que seguir, dejar la fabrica completamente irrecuperable, pero estaban también pendientes de cualquier cosa sospechosa que pudieran notar, cuando en eso Akane nota unos planos que formaban parte de un holograma algo apartado.

─ Tomoko-san, mira esto.

─ ¿Qué ocurre, Akane-san?

Ambas se acercan al holograma, y allí notan algo extraño. Era una fortuna que los soldados no optaran por seguir más tiempo en ese lugar, pues lo que Akane y Tomoko se encuentran las dejan perplejas. Se trataban de los planos en tres dimensiones de un robot que los soldados podían usar como cuerpo, pero dicho robot tenía unas cuantas peculiaridades que las ponen nerviosas.

─ Esto no puede ser... En mi vida llegué siquiera a imaginar que tendrían algo así entre manos... Parece que incluso dentro de las filas del imperio Giga Giga existen cosas que algunos no comparten con nadie.

─ ¿Realmente nunca viste nada parecido, Akane-san?

─ Ellos todo este tiempo tenían un secreto bien guardado, o mejor dicho dos ─ Akane empieza a manipular la computadora, queriendo dar con la localización del nuevo objetivo, casi dándole un paro cardíaco al descubrir la ubicación ─. Oh, Dios mío...

─ ¿Qué dice ahí, Tomoko-san?

─ Ese robot está en la localización de Akari y Toshino-san.

Tomoko también queda fría con la noticia. Aquellas dos niñas habían caído, sin saberlo, en la localización más difícil y peligrosa de todas. Era hora de ir a buscarlas, aprovechando que ya ellas habían logrado su misión, y Akane se encarga de enviar la información a Nana para que así lo verifique y les comunique sus resultados, al tiempo que advierte sobre la amenaza que habían descubierto. En todo caso, era hora de apresurarse.


Con Akari y Kyouko

Ya ambas estaban casi llegando a la fábrica. En cualquier momento estaban echando a perder maquinaria y saboteando la producción de cuerpos robóticos, y entonces podrían volver finalmente a casa, sabiéndose vencedoras.

Con un golpe conjunto vuelan en pedazos un portón. En ese punto ya no valía la pena ser invisible, así que Akari dejó de usar su poder desde hace un par de minutos. Finalmente habían llegado. La fábrica era un sitio bastante amplio, siendo que desde la entrada era posible ver gran parte de aquella producción en serie de los cuerpos que habían estado usando los soldados del imperio Giga Giga.

─ Ahora sí, pongamos fin a todo esto, Akari.

─ Sí.

Ambas estaban por lanzarse a golpear una de las computadoras más cercanas, cuando de pronto las placas de la plataforma en que estaban paradas se vienen abajo, y ellas caen también. Había sido tan sorpresivo que ni siquiera pudieron usar su magia para ralentizar la caída, que por lo menos no llegaron demasiado profundo.

El sitio al que caen era el fondo de la zona de fábrica, pero no por ello era menos amplio, si de hecho era bastante grande, con numerosos pasillos y escaleras para ir de una zona a otra para verificar cada aparato presente. Se notaba la presencia de maquinaria, sí, pero esta resultaba algo diferente, tanto en la presencia de artefactos ausentes arriba como en el tamaño de los mismos. Los aparatos presentes eran mucho más grandes, lo cual daba una mala sensación a Akari y Kyouko.

─ Tenemos que volver arriba. Vamos, Akari.

─ Ya voy... ─ Akari ve de pronto que una enorme puerta surge cerrando rápidamente el acceso hacia arriba ─ ¿¡QUÉ ES ESTOOOOOO!?

El acceso se bloquea completamente, dejando a Akari y Kyouko ligeramente a oscuras. Todavia quedaban las luces de varios monitores, pero no era suficiente para tan siquiera sostener la mitad de visibilidad que había arriba. Entre resplandores azulados y verdosos, Akari y Kyouko estaban confundidas, preguntándose que podía haber ahí abajo, especialmente al empezar a escuchar unos pasos fuertes acercándose.

CONTINUARÁ...


Como seguramente estarán sospechando, para el próximo capítulo viene un enemigo algo pintoresco, por decirlo de cierta manera, e incluso tengo un OS que podría pegar con el combate, pero no lo compartiré hasta que sea el momento adecuado. Nos veremos pronto, ya lo verán.

Hasta otra