Muy buenas, gentuz... digo gente linda que se toma la molestia de leer este fanfic. Como lo prometí anteriormente, les diré cuál es el soundtrack que personalmente me agrada para lo que es la pelea final para Akari y Kyouko: Anti-satellite Attack del videojuego Dino Crisis 2. Ahí lo tienen, así que si quieren lo escuchan y luego se mentalizan con el tema como música de fondo para la escena. Y ahora a responder como se debe:
Gerendo01: Un par de secretos sí, no te diré que no xD. Ahora no toca pensar demasiado en Mátrix (LPM, si hasta el título es una alusión y todo, y ahora me desboco), pero eso sí te digo, no he visto la nueva película, ni tengo idea de qué puedo esperar de ella, más allá de que el prota parece que no ha sido capaz de encontrar una rasuradora desde la anterior película y que se las ha tenido que arreglar con tijeras y sin espejo.
Una persecución ardiente
Akane y Tomoko salen rápidamente de la guarida en que se encontraban y se preparan para teletransportarse a la ubicación de Akari y Kyouko, pero se encuentran con que ellas no estaban a esa distancia mínima de 12 millas necesarias para que el aparato funcionase. En ese momento habían caído en que ellas y Akari y Kyouko eran los grupos que más cerca estaban entre sí en la distribución, cosa que para ellas resultaba sumamente problemático, pues para llegar con ellas tendrían que ir corriendo.
─ Al menos debemos avisarle a sensei sobre lo que está pasando ─ Tomoko activa la comunicación en su audífono ─. Ojalá que alguno de los otros grupos estén disponibles para llegar antes que nosotras.
─ Sí, yo también lo espero. Apresúrate, Tomoko-san.
Tomoko espera unos cuantos segundos. Comprendía que su líder estratega tuviera muchas cosas por ver y atender a la vez, pero realmente veía urgente recibir una respuesta inmediata. En eso consigue escuchar la voz de Nana. Akane también la oye, lo que la alivia bastante.
─ ¿Qué es lo que está pasando, Akeno, Yurino? ¿Descubrieron algo importante?
─ Usted no se hace una idea, sensei ─ le responde Tomoko en el acto, queriendo entrar en tema rápidamente ─. Akane-san y yo hemos descubierto unos planos y documentos que hablan acerca de un robot especial, uno más grande y fuerte que todos los que hemos enfrentado hasta el momento.
─ ¿Qué estás diciendo? Hasta el momento no habíamos dado con unos datos así.
─ Pues ahora sí que contamos con ellos. Parece que se trata de un trabajo paralelo a la producción de cuerpos para el sigilo y el combate cuerpo a cuerpo, pues esta vez sí se trata de un arma de guerra en toda regla, diseñado en caso de que no les quede de otra que exterminar a sus enemigos. Ese robot se encuentra justo en la ubicación de Akari y Kyouko, y es imposible que dos chicas nuevas en esto le puedan ganar solas.
─ ¿Qué propiedades tiene el robot, aparte de un tamaño y fuerza superior a los demás?
─ Es inmune a los ataques mágicos, para empezar... Y no hemos logrado averiguar más, pero dudo mucho que eso sea todo, no con el tiempo que han dedicado a su creación y optimización, sensei.
─ Muy bien. En ese caso vayan rápido a auxiliarlas. Yo voy a ver si las demás están en la capacidad de ofrecer apoyo.
─ ¿No podemos irnos a un sitio más lejano y volver a usar el teletransportador inmediatamente después? ─ dice Akane, evidentemente angustiada por la suerte de Akari y Kyouko.
─ Imposible. Al menos necesitan cinco minutos para que el aparato cargue lo mínimamente necesario para volver a funcionar. Pueden intentar correr y alejarse la distancia que les falte, o directamente ir con ellas lo más rápido que puedan. Personalmente les recomiendo lo segundo. Creo que de ese modo llegarán un poco antes.
─ Recibido, sensei. En ese caso nos vamos. Más tarde le damos más detalles de nuestra respectiva misión ─ Tomoko corta la comunicación, y Akane lo hace apenas un segundo después ─. Ya escuchaste a sensei. Vamos rápido.
Akane asiente con pesar. Deseaba pensar que las demás estarían en condiciones para ayudar antes que ellas, pero no se sentía muy optimista al respeto.
Akari y Kyouko la habían apoyado y le hicieron posible dar finalmente aquel primer paso para reconstruir su relación con su hermanita. Akane sentía que les debía demasiado como para simplemente darles la espalda cuando más la necesitaban a ella. Jamás se lo perdonaría si no llega a tiempo para darles una mano.
Con Nana
Nana había caído rápidamente en que incluso el imperio Giga Giga tenía unas cuantas cartas escondidas bajo la manga. No es que antes no lo sospechara, pero ahora podía verlo, y no solo es que sus sospechas fueran ciertas, sino que dichas cartas resultaban ser insospechadamente fuertes. En el acto se comunica con Rina y Nadeshiko. Pese a ser su primera misión en mucho tiempo, Nana confiaba en Rina más que en cualquier otra, tanto por su seriedad total en el cumplimiento de su deber como en su lealtad absoluta en los propósitos finales de Nana (aunque de vez en cuando le tire de la oreja para corregir los métodos). También tenía a tiro a Kurumi por si acaso.
─ ¿Qué pasa, Nana? ¿Hay algo malo que hayas descubierto?
─ No es que lo haya descubierto yo, pero escúchame, Rina: El imperio Giga Giga esconde algo monstruoso justo en el escondite donde mandé a Akaza y Toshino ¿Puedes ir ahí y ayudarlas?
─ Lo veo algo difícil. Estos soldados no paran de llegar, y así no hay manera de que Ohgami-san y yo nos acomodemos para prestarle auxilio a nadie.
─ Muy bien. Al menos haz el intento tan pronto te sea posible.
─ De acuerdo.
Nana corta la comunicación y pasa inmediatamente a llamar a Kurumu y Raika. Ellas parecían avanzar con gran rapidez por su ruta, lo cual sugería que no estaban teniendo problemas.
─ ¿Qué pasa?
─ Algo bastante grave, Yurino. Akaza y Toshino están en serios problemas, y necesitan ayuda urgente, y por eso quiero saber si tienen la posibilidad de ir con ellas y ayudarlas.
─ Muy bien. En ese caso deme un momento para... ¡AAAAAAAHHHHH!
─ ¿Qué fue eso? ¿Algo las atacó?
─ Parece que ahora sí nos quieren poner las cosas dificiles a Rivalun y a mí, sensei.
Nana, alarmada como estaba, revisa en el mapa que creaban Mirakurun y Rivalun. Efectivamente, soldados un poco más fuertes que el promedio las estaban atacando, y venían en grandes cantidades, rodeándolas completamente y no dándoles espacio alguno para escapar a ningún lado. Nana se aprieta los puños, viendo que sólo le quedaba esperar a que Akane y Tomoko llegaran rápido al escondite donde estaban Akari y Kyouko.
─ A ver si hay alguna posibilidad de comunicarse con ellas... ─ Nana intenta contactarlas entonces, esperando que no fuese todavía demasiado tarde.
Con Akari y Kyouko
Los pasos, aunque leves, retumbaban por todo el lugar. Akari y Kyouko no sabían qué estaba pasando realmente, pero debía tratarse de algo bastante grande para que esos retumbes fueran posibles. De cualquier forma estaban en un momento bastante preocupante y no sabían cómo salir de allí.
─ ¿Toshino, Akaza? ─ las dos chicas se sobresaltan al escuchar de pronto la voz de Nana ─ ¿Están ahí? Respondan.
─ ¿Morfeo? ¿Qué está pasando? ¿A qué se debe ese tono de alarma? ─ Kyouko es quien responde primero al llamado.
─ Tienen que irse de ahí lo más rápido posible. Si hace falta que rompan todo lo que tengan a su alrededor, pues háganlo y váyanse.
─ ¿Por qué? ¿Acaso hay alguien en peligro?
─ Ustedes son las que están en peligro. He recibido información de que allí hay un robot enorme y más peligroso que todos los demás. No intenten enfrentarlo ustedes solas. Tienen que salir y esperar a que lleguen refuerzos.
─ Lo sentimos mucho, pero nos quedamos encerradas. Parece que tenían una trampa preparada.
─ En ese caso usen ya mismo el teletransportador. No se permitan quedarse un segundo más ahí.
─ ¡Entendido! ─ Kyouko empieza a revisarse la ropa, no encontrando nada, cosa que empieza a asustarla ─ ¿Tú lo tienes contigo, Akari?
─ ¡Pero si tú lo tenías guardado, Kyouko-chan! ─ Akari se cerciora revisando sus propias ropas, y su rostro ya venía diciéndolo todo ─ N-no... No tengo nada...
─ No me digan que se les ha quedado atrás y no se dieron cuenta.
─ Posiblemente fue cuando caímos en la trampa. Tal vez rodó allá arriba, o habrá caído cerca de nosotras, aunque el sitio no se ve demasiado bien por la pobre iluminación ─ se excusa Kyouko, empezando a sudar frío.
─ En ese caso les ruego que busquen una salida. Estaré monitoreando la zona en que se encuentran, y en breve les diré dónde podrían forzar su escape, pero de momento busquen, y como les dije antes, si hay que romperlo todo, háganlo, todo sea con tal de que los soldados Giga Giga no las atrapen. El robot del que les hablo es inmune a la magia, por lo que no podrán hacerle nada al no tener la suficiente preparación.
Un nuevo temblor, y ambas se voltean a ver el sitio de origen, pues las pisadas se escuchaban más claras que antes, sugiriendo que su enemigo se encontraba muy cerca. Entre las pálidas luces verdosas y azuladas empieza a asomarse un cuerpo enorme, de cerca de siete metros de altura, con todo su cuerpo cubierto con placas metálicas que relucían bastante raro, dando a entender que se trataba de algún tipo de aleación. Pero el peor de los detalles de esa cosa estaba en sus puños, los cuales brillaban en un tono naranja muy intenso, como si se estuvieran fundiendo. Akari y Kyouko rápidamente comprenden cuál era el propósito de esa cosa.
─ Empecemos a buscar esa salida ya mismo, Akari.
Las chicas empiezan a corren, pero el robot va tras ellas. Pese a lo grande que resultaba ser, el robot resultaba bastante ágil, y sus movimientos no eran para nada torpes, lo cual a Akari y Kyouko no les agradaba para nada. El robot empieza dando un golpe, y ambas se tiran al suelo para evitar daños. El puño daña severamente la pared, aparte que sube su temperatura a niveles infernales. Akari y Kyouko ya empezaban a sentir un horrible calor por el hecho de estar cerca, así que se alejan rodando antes de levantarse y seguir corriendo.
El otro puño intenta estamparlas contra el suelo, pero no lo logra. Tanto Akari como Kyouko miran a su alrededor, buscando desesperadamente cualquier cosa con la que pudieran detener al robot y comprar algo de tiempo, o un punto débil en las paredes para probar suerte y atacar para crear una salida. Ante la falta de resultados prometedores, no les queda otra opción que hacer exactamente lo que les había dicho Nana: Empiezan a disparar rayos en varias direcciones al azar. Les daba igual dónde pudiera caer. Si no abrían un camino para ellas, al menos deberían servir para hacer que caiga algo que obstruya el camino en favor de ellas.
El robot por su parte se iba acercando. Era evidentemente más rápido que las chicas, por lo que simplemente huir resultaba insuficiente. Y por si eso fuera poco, nada caía del techo para estorbar al robot, lo cual desesperaba mucho a Akari y Kyouko. No sabían qué hacer si llegaban a verse acorraladas por el robot, pues si era cierto que era inmune a los ataques mágicos, pues desde ya estaban en serios problemas, sin expectativa alguna a salir de allí al paso en que iban.
Finalmente el robot les da alcance y procura golpearlas usando ambas manos, aunque Akari y Kyouko tuvieron la ingeniosa idea de impulsarse usando la magia lanzando sus ataques hacia atrás. Les daba un par de segundos más, y de paso Akari se encuentra con unas vigas sueltas. Eso le daba una idea, no estaba segura de si iba a funcionar, pero al menos era algo.
─ ¡Kyouko-chan, mira allá! Con esas vigas podríamos golpear al robot.
─ Sí, puede servir ─ Kyouko sonríe ampliamente ─. La magia tal vez no le haga daño, pero de los golpes físicos no nos dijo nada Morfeo.
El robot estaba casi listo para lanzar un nuevo golpe, pero Akari y Kyouko juntan sus poderes para mover las vigas con toda la fuerza posible hacia el robot. El impacto es bastante ruidoso, y el robot retrocede varios pasos a causa de ello, pero las vigas causaron abolladuras bastante leves en el armazón. El robot sí que podía flaquear ante ataques físicos bastante fuertes, pero Akari y Kyouko no eran las indicadas para ello, aunque eso no las detiene para usar su magia y hacer que las vigas lo golpearan de nuevo, pero el robot detiene las vigas con sus manos, y con la temperatura infernal de las mismas funde las vigas, de modo que se convierten en una masa metálica amorfa e inservible.
─ ¿Creyeron que iban a golpearnos dos veces de la misma manera-bo? ─ del robot surge la voz de uno de los soldados ─ Ahora van a ver lo que les pasa por creer que podían retarnos-bo.
─ ¡Sus amenazas no nos asustan! ─ Kyouko procura mostrarse retadora, aunque las piernas le temblaban ─ Son un montón de cobardes que ni siquiera son capaces de salir de sus cuerpecitos artificiales y darnos la cara como hombres, o lo que quieran que sean.
─ Buen intento-bo. Ahora conviértanse en el primer sacrificio para la puesta en marcha de nuestra arma máxima-bo.
El robot lanza un salvaje manotazo que Akari y Kyouko intentan bloquear creando un escudo de magia, pero el manotazo fue lo bastante fuerte para que las chicas salieran volando a varios metros de distancia, pero afortunadamente caen en una zona lo bastante oscura para que el robot no pudiera verlas. Al fin y al cabo, el escudo sólo sirvió para que ellas no fueran asadas vivas.
─ Ayayay... Eso dolió ─ Kyouko se levanta con cierta dificultad, y luego ayuda a Akari ─. Si nos dijeron que no podíamos derrotar solas a esa cosas es por una muy buena razón ¿Cuánto tiempo tardarán en llegar los refuerzos?
─ Espero que no mucho, Kyouko-chan. No creo que me levante de nuevo si recibo un golpe igual ─ Akari se apoya sobre sus rodillas, intentando recobrar la compostura ─. A este paso sólo podemos escondernos y distraerlo, y no sabemos por cuánto tiempo seremos capaces de ello.
Escuchan que el robot empezaba a caminar por los alrededores, por lo que procuran estar lo mejor escondidas que les fuera posible, y Akari usa su habilidad para hacerlas invisibles a ambas. Cualquier cosa que pudiera ayudarlas a pasar desapercibidas era bien recibida. Ahora que no tenían que correr ni cundía el pánico, ambas se ponen a pensar en qué podrían hacer a partir de ese momento. Era evidente que no contaban con ninguna salida, y pelear con el robot estaba fuera de sus posibilidades, por lo que pelear no tenía sentido. Kyouko entonces tiene una idea, un tanto loca, pero una idea al menos.
─ Ataques sorpresa. Tal vez eso funcione, Akari ─ le dice en un susurro, procurando que el robot no las oiga.
─ Explícate, Kyouko-chan.
─ A pesar de que nuestro ataque no le hizo gran cosa a ese monstruo de metal, al menos algo sí que le hizo. Tal vez si atacamos en las articulaciones podamos hacer finalmente algo de verdad. Tal no lo venzamos, pero podríamos hacer un poco más manejable la situación.
─ Ahora lo entiendo. Parece arriesgado, pero podría funcionar, Kyouko-chan.
─ Sí. Solo necesitamos algo pequeño para golpear las articulaciones... Podrían ser varas delgadas, aunque tendríamos que arrancar las barras de las plataformas, y sería complicado hacerlo sin hacer ruido.
─ Pero igual hay que intentarlo. No podemos estar aquí por siempre.
─ En eso tienes mucha razón, Akari. Más de la que me gustaría en esta ocasión.
CONTINUARÁ...
Ya entró en escena el boss que deben enfrentar Akari y Kyouko, y ahora a aguantar, que la cosa se les ha puesto bastante complicada. Más de esta situación en el próximo capítulo, así que ya saben, si quieren ese capítulo se portan bien y se comen completicos los desayunos xD.
Hasta otra
