Buenas, ¿qué tal lo están pasando? Yo aquí, publicando a lo loco como siempre xD. Me retrasé un poco, lo sé, pero en mi defensa digamos que vengo con ciertas ocupaciones que me acapararon un poco. Como sea, antes de empezar con el capítulo, pues lo que toca:

Gerendo01: La clave para poder hacerse con la victoria está ahí, que creo haberla señalado, aunque tu duda es más que comprensible, pues igual está complicado.

Con todo por la victoria

Akari y Kyouko no veían otra alternativa que salir con la iniciativa de dañar al robot como pudieran, pero procurando que aquella cosa no les pudiera seguir el rastro. No era algo fácil. Necesitaban tener buena puntería con los golpes, y de paso Akari debía mantener de manera continua su habilidad activada para que no fuesen encontradas de manera inoportuna. Eso dejaba a Kyouko con la obligación de asumir la mayor parte de la ofensiva, tomando en cuenta que Akari ya invertía parte de su energía en protegerlas a ambas, así que atacar significaría un desgaste desmesurado para la pelirroja.

El robot iba avanzando lentamente, claramente tomándose su tiempo para buscar a las chicas para así eliminarlas y ganar algo de terreno ante las demás chicas mágicas. De momento le estaba dando la espalda a sus objetivos, lo cual significaba una gran oportunidad para que Akari y Kyouko buscaran algo con lo que golpearlo. Tal vez esa cosa era inmune a la magia, pero la cantidad suficiente de golpes físicos en los lugares correctos podrían inclinar la balanza a su favor.

Entre los rincones oscuros por los que pasaba el robot se encuentran unas placas desprendidas, seguramente por los golpes que esa cosa había estado dando con el propósito de aplastar a las chicas. En cualquier caso, Kyouko le hace señas a Akari para que juntas se fueran acercando, pues así Kyouko podría manejar más fácilmente las placas.

Procuraron que sus pasos fueran lo más silenciosos posible. El robot hacia un ruido tremendo con sus pisadas, pero ellas no querían correr ningún riesgo de ser detectadas. Cuando finalmente se acercan lo suficiente, Kyouko utiliza su magia para levantar las placas. Afortunadamente no eran tan pesadas como parecían, y una vez que las placas estaban correctamente direccionadas, Kyouko las dirige de golpe a la parte trasera de las rodillas del robot, donde parecía que la protección era más delgada y frágil. Un blanco ideal.

Los golpes resultan efectivos, y el robot casi cae debido a ello, aparte que la zona golpeada queda bastante abollada, aunque no lo suficiente para destruir por completo la protección. De todos modos tanto Akari como Kyouko notaron lo efectivo que fue el golpe, aunque rápidamente tuvieron que moverse, pues sabían que los soldados que manejaban el robot ya estarían deduciendo dónde estaban, y posiblemente empezaría a atacar con sus puños incandescentes.

¡No se crean que van a esconder por siempre de nosotros-bo! Ese golpe nos lo vamos a cobrar-bo. Ya van a ver-bo.

Tal y como Akari se temieron, el robot aprovecha cuando se levanta para empezar a lanzar golpes a lo loco a su alrededor. Tal parecía que el objetivo era incrementar la temperatura del entorno para así reducir la zona en que Akari y Kyouko podían moverse. Ciertamente el área con que contaban seguía siendo grande, pero lentamente eso las iría encajonando hasta dejarlas encerradas. Incluso si los golpes no las tocaban, tarde o temprano quedarían sin un lugar al cual ir y mantenerse a salvo, y así pronto caerían. Si, parecía una buena idea, en vista de que buscarlas con paciencias les acababa de traer un problema.

Los golpes calentaban exageradamente el suelo, aunque también dañaban las paredes y derribaban las plataformas de los alrededores. En medio del caos, Akari y Kyouko no podían hacer otra cosa que alejarse más para evitar ser descubiertas. No podían acercarse lo suficiente para manipular las placas de las plataformas y golpear de manera adecuada. Y como si aquello no fuera suficiente, ambas empezaban a sentir que el calor se estaba elevando en el lugar. Ahora es cuando el encierro parecía adquirir un nuevo significado para mal.

─ Kyouko-chan, tenemos que hacer algo, o de lo contrario seremos horneadas vivas.

─ También yo lo creo, Akari. Tendremos que ser rápidas y proceder de manera precisa. A ver... ─ Kyouko mira con desesperación a su alrededor, queriendo encontrar algo que resultase de utilidad ─ Mmm... Supongo que usar vigas para atascar las articulaciones no es una mala idea, aunque el calor de esos puños podría darnos una fea sorpresa.

─ ¿Qué hacemos entonces, Kyouko-chan?

─ Pues cualquier cosa es mejor que esperar a que nos asen aquí dentro. Tenemos que atacar ahora, en vista de que esa cosa nos ha volteado la estrategia.

Akari asiente nerviosa. Ahora tenían que seguirle el juego al robot, cosa que no quería pero era notorio que no les estaba quedando ninguna opción. Mientras más se dedicaba esa cosa a estar lanzando golpes a lo loco, más limitado era el espacio para ellas, así que necesitaban actuar de inmediato, muy al contrario de lo que querían.

─ Estoy contigo, Kyouko-chan.

─ Muy bien.

Ya muchas placas de plataforma se habían desprendido del todo, o casi del todo. Eso significaba que tanto Akari como Kyouko tenían armas suficientes a su alcance para intentar dañar al robot, o cuanto menos obligarlo a retroceder o defenderse para así comprar un poco más de tiempo mientras esperan a que lleguen los refuerzos.

Para dar inicio a su nueva improvisación Kyouko se separa de golpe de Akari, da unos cuantos saltos potenciados con magia para llegar hasta las plataformas más altas y hace levitar las placas más cercanas, lista para dar inicio a su ataque.

Veo que has elegido caer como una heroína-bo. Lástima que ese sacrificio no te va a servir de nada-bo.

─ Esto no es un sacrificio, porque voy a salir de aquí entera ─ Kyouko se esfuerza en levantar más placas, aunque eso le estaba costando cada vez más ─. Ahora vas a morder el polvo, o más bien el metal fundido de la derrota.

Vas a tragarte tus palabras ahora mismo-bo.

Kyouko ya estaba lista para atacar, pero no esperaba ser ella quien llevara a cabo el daño. Al mostrarse de esa manera tan descarada, se estaba ofreciendo como cebo para distraer la atención del soldado (o soldados, pues en algo tan grande no tenía claro si se encontraba uno solo), y de esa manera Akari atacaría por detrás e inclinaría la balanza en favor de ellas. En ese momento lo estaban necesitando. Sin mediar otra palabra, Kyouko lanza las placas con bastante fuerza al pecho del robot. Sabía que era mucho más difícil dañarle por ahí, pero valía la pena intentarlo, aunque el robot consigue detener las placas y fundirlas completamente gracias al calor extremo de sus puños. Kyouko sonríe levemente, pues la trampa ahora podía hacer efecto.

El robot sufre múltiples golpes detrás de las rodillas y encima de la cadera, e incluso algunos tubos metálicos se incrustan en las zonas más vulnerables. Akari lo había hecho bastante bien, a pesar de la presión del momento. Kyouko ensancha rápidamente su sonrisa y alza su pulgar.

─ ¡Sabía que ibas a poder, Akari!

─ Sí. Con tal de salvar a Kyouko-chan, no puedo permitirme fallar ─ Akari junta sus manos y asiente con gran seguridad.

El robot ahora se encontraba en serios problemas, y eso resultaba preocupante. Se supone que era el arma máxima, el cuerpo definitivo en el que el imperio Giga Giga había invertido tiempo y recursos para ser el método definitivo para deshacerse de las chicas mágicas en una situación de combate directo, pero ahora venían dos chicas mágicas nuevas y dañan en gran medida el funcionamiento de una de las rodillas, debido a que uno de los tubos usados por Akari consiguió perforar lo bastante hondo y cortó unos cuantos cables. Ahora el robot quedaría cojeando en su persecución, y aunque todavía podía ser rápido, su ventaja sobre las chicas mágicas ya no resultaría tan apabullante, e incluso era perfectamente posible que la situación diera la vuelta si Akari y Kyouko se centraban adecuadamente en golpear donde el robot sea más débil.

Esto es ridículo-bo. No se supone que esto deba estar pasando-bo ─ el soldado dentro del robot tiene problemas para enderezarlo, encontrándose con que la rodilla fallaba en canalizar el peso que debía apoyarse en el pie correspondiente ─. Hemos revisado datos, mejorado cada detalle, hecho cientos de simulaciones para asegurarnos que ustedes no sean capaces de derrotar a nuestra arma-bo. Debería ser un arma perfecta-bo ¡Es un arma perfecta-bo!

─ Tal vez ese sea el problema ─ Kyouko se muestra bastante segura, en vista de que la cosa había cambiado bastante, esta vez a su favor ─ ¿Realmente ustedes creen que es posible crear algo perfecto? Si es así, y sus máquinas son realmente perfectas, entonces mejor deberían rendirse.

¿Qué-bo?

─ Lo que acabo de decir ─ Kyouko lanza varias placas, y aunque el robot las detiene, la rodilla vuelve a fallar y termina por resbalar ─. Si ustedes han alcanzado la perfección, entonces es su fin, porque perfección implica haber alcanzado el pico máximo de su capacidad para mejorar. En ese punto ya no pueden mejorar nada. Ya nada es perfectible. Y cuando has alcanzado el techo, el único lugar al que puedes ir ya es hacia abajo.

─ Sí. Kyouko-chan y yo no somos chicas mágicas perfectas. Mucho nos ha costado llegar hasta aquí, y todavía sabemos que estamos lejos de ser las mejores, viendo el ejemplo de aquellas que nos han entrenado e incluso se han convertido en nuestras amigas ─ Akari también se notaba altiva, todo gracias a lo que acababa de lograr.

¡Eso no puede ser posible-bo! Ustedes no son más que unos simios ignorantes y evolutivamente inferiores-bo.

─ ¡Ustedes ni siquiera son eso! ─ Kyouko lanza más placas, impactando contra el rosto del robot. No le hizo ningún daño notorio, pero le hace tambalearse más ─ Renunciaron a su propio cuerpo y se condenaron a vivir en recipientes artificiales, y ahora dependen de cuerpos humanos para lograr sus objetivos. Apenas sí cuentan como seres vivos, por lo no tienen ningún derecho a juzgar a los humanos aunque seamos tecnológicamente inferiores.

El robot estaba por atacar a Kyouko para que se callara, pero Akari golpea con más tubos a la rodilla sana, y también allí consigue el objetivo, aunque el nivel de daño fue un poco menor. De todos modos fue suficiente para que el robot terminara de caer sobre su propio peso y sólo fuera capaz de golpear el suelo. Como ya el robot no estaba en condiciones para darles caza, Akari y Kyouko simplemente se alejan para así juntarse y chocar las manos, emocionadas por haber logrado derribar a un monstruo que a priori lucia invencible.

No puede estar pasando-bo. Nuestros estudios nos dijeron que no habían fallas-bo. Teníamos las posibilidades a nuestro favor para derrotarlas a todas-bo.

─ Será porque apostaron únicamente al uso de nuestra magia y a que esos puños lo derritan todo, pero nos estaban subestimando ─ Akari señala al frente, en un alarde de seguridad y ventaja ─ ¡Con el corazón para enfrentar las dificultades, junto con la deseo de hacer de este un mundo mejor, no hay límites para las chicas mágicas!

─ Akari... ─ Kyouko estaba boquiabierta ─ ¡Esa fanfarria te salió bien! Parece que ahora sí te has librado de tu mala suerte cuando te intentas lucir.

─ ¿D-de verdad? ¿Finalmente lo hice?

El soldado Giga Giga, frustrado de estar siendo ignorado por quienes lo habían humillado, lleva a cabo algo completamente desesperado. Elevando al máximo la temperatura de sus puños, empieza a dar golpes en los alrededores. La idea era, nuevamente, elevar la temperatura en la zona y cocinar vivas a Akari y Kyouko. Debido al intenso subidón de la temperatura, Akari y Kyouko se alarman y se quedan mirando al robot.

Cueste lo que me cueste, pase lo que pase, ¡acabaré con ustedes dos-bo! ¡Esta humillación al imperio Giga Giga no se va a quedar sin consecuencia-bo!

El suelo es lo primero que se torna incandescente, y dicha incandescencia se acercaba rápidamente a Akari y Kyouko, las cuales tuvieron que alejarse hasta llegar a una plataforma que todavía quedase en buen estado para saltar y llegar hasta allí. En este punto ya no se podía hacer nada salvo esperar al rescate.

─ Parece que se ha molestado, Akari.

─ Sí, se nota.


Con Mirakurun y Rivalun

El número de soldados que llegaban para estorbarlas no paraba de crecer, y ambas ya estaban hartas de estar lidiando con tantos. Ganbo las estaba animando desde atrás, pues al no contar con un cuerpo humanoide del cual apoyarse, simplemente no estaba en buenas condiciones para presentarse al combate.

─ ¡Adelante, Rivalun-bo! Tenemos que demostrarles que no somos los inútiles que ellos creen-bo.

─ ¡Reciban el poder de mi Doki Doki Martillazo! ─ Mirakurun convierte su báculo en un martillo y golpea a los robots, impulsándolos al fondo del pasillo y destruyendo sus cuerpos en el proceso.

─ ¡A ver qué tal les sienta ser golpeados por sus propias creaciones! ─ Rivalun manipula varias partes amputadas de los robots que ya habían derrotado antes y golpea a todos los robots que se encontraban cerca de ella ─ ¡Mirakurun, creo que al fondo encontraremos el punto central de este escondite!

─ ¿Cómo estás segura de eso, Rivalun?

─ Sigue el mismo patrón del escondite en el que Ganbo-sama y yo dábamos nuestros reportes. Y si así son las cosas, entonces puedo saber dónde está el área donde se encuentra el líder de este escondite.

─ Suena lógico-bo. Ahora tenemos que irnos rápido o vendrán más-bo.

Mirakurun y Rivalun corren lo más rápido que pueden, ignorando a aquellos soldados que pueden, y Ganbo en todo momento iba detrás de Rivalun para así permanecer seguro. No debía faltar mucho para llegar al fondo de ese escondite, y efectivamente así lo hacen, pero no era simplemente el centro y ya, sino que se encuentran nada menos que con el salón del trono del imperio Giga Giga, y allí se encontraba una versión mucho más grande de Ganbo. De hecho, era igual de alto que Rivalun. Ambas chicas pensaron que debía tratarse del emperador, y el propio Ganbo así lo confirma con su reacción.

─ ¡Ahí está-bo! ¡Ese es el emperador Giga Giga-bo! Es quien todo el tiempo ha estado moviendo los planes máximos para la conquista de la Tierra para el beneficio del imperio-bo.

─ Me parece excelente ─ Rivalun ya estaba lista para el combate, y el emperador Giga Giga se muestra sorprendido por el arribo de dos chicas mágicas a su salón ─. Ahora prepárese, su Majestad. Hemos venido a detener el plan tan demente de ustedes.

─ ¡Grrrr! No esperaba que mis centinelas fueran tan inútiles como para no impedir que dos simples chicas mágicas lleguen hasta aquí-bo ─ el emperador se encontraba arrinconado, y no tenía idea de cómo escabullirse ─. No me puedo creer que años de estar aquí y desarrollando mi plan para dominar todos los seres de este planeta acaben en fracaso.

Gracias por activar el micrófono para así escuchar esa declaración, Mirakurun ─ suena la voz de Nana en el oído de ambas chicas mágicas ─. Con esto seremos capaces de entender cuál es el verdadero propósito de estas criaturas.

─ ¿Qué es lo que ustedes quieren? ¿Para qué secuestrar humanos? ─ Rivalun intenta fingir que no había oído nada mientras procura cumplir con la misión.

─ ¿Acaso no te lo imaginas-bo? Pero si es algo bastante básico de deducir-bo ─ el emperador se muestra soberbio, triunfal, a pesar de que era notorio su miedo al ataque de Mirakurun y Rivalun ─. Lo que nosotros pretendíamos realmente era despojar a todos los seres grandes de este planeta de su cuerpo y condenarlos a vivir contenidos en cuerpos mecánicos a modo de frascos, del mismo modo que hemos vivido nosotros desde hace generaciones-bo. Mientras tanto, nosotros nos haríamos con cuerpos orgánicos fuertes y portentosos para asumir el dominio total de este planeta-bo. Al hacernos con el control de toda la fauna del planeta más grande que un simple ratón, nos aseguraríamos que jamás surgiese de ninguna especie la capacidad de una rebelión, y de ese modo tendríamos control absoluto de todos sus recursos-bo.

─ ¿Qué clase de plan tan macabro es ese? ─ Rivalun estaba horrorizada, no comprendiendo cómo es que había servido a semejante propósito sin darse cuenta ─ ¿Por qué demonios no se van a su planeta y hacen lo que quieran con él? ¿Por qué devastar un planeta al que no pertenecen?

─ Eres bastante ingenua-bo. Si no estamos en nuestro planeta para asumir el control y la explotación de sus recursos, es porque ya lo hemos hecho hasta literalmente no dejar nada, y este planeta tiene buenos recursos para que los aprovechemos-bo. Los humanos no tienen la más mínima idea de cómo aprovechar lo que tienen-bo.

─ No tienes ningún derecho de juzgar a los humanos ─ Mirakurun usa el poder de su báculo para convertirlo nuevamente en un martillo y golpear al emperador Giga Giga ─ ¿Qué moral puede tener para juzgar a los humanos de no aprovechar correctamente sus recursos una raza que simplemente aniquiló su propio mundo sin miramientos?

El emperador Giga Giga se notaba bastante débil, y Mirakurun ya iba a dar la voz de misión cumplida a Nana. Ya ella y Rivalun habían hecho satisfactoriamente su parte.

CONTINUARÁ...


¿Quieren saber cómo le irá a Akari y Kyouko? Sé que sí, aunque claro está que debía cambiar el escenario, pues no habría estado bueno completar el capítulo simplemente poniendo a Akari y Kyouko esperando el rescate y quejándose del calor, ¿o acaso creen lo contrario? De todos modos creo que con esto puedo ampliar un poquito más el cuadro. Y ahora me despido hasta el próximo capítulo

Hasta otra