Aquí estamos otra vez, y empezamos el capítulo con todo. En esta ocasión no puedo responder a reviews de ningún tipo, más que nada debido a las prisas del momento, pero para el próximo capítulo sí doy respuestas. Ahora sí, empecemos.

La razón de la invasión

El emperador Giga Giga no veía opción alguna a escapar: Sus soldados habían sido vencidos y no parecía que fueran a llegar los refuerzos de inmediato, aparte que él mismo no contaba con armas de ningún tipo para librarse de Mirakurun y Rivalun, aparte que veía a Ganbo al lado de ellas.

─ ¿Cómo es posible que estés del lado de las chicas mágicas-bo?

─ No es que esté del lado de ellas, es que supe que nunca apreciaron el esfuerzo que hice por ustedes-bo ─ replica Ganbo furioso ─. Y por esa razón es que estoy aquí-bo. No perdonaré que se estuvieran burlando de mí y de Rivalun a nuestras espaldas-bo.

─ Normal que no te tuviéramos en consideración-bo. Eres de lejos el peor soldado de todo mi imperio-bo.

─ ¿Qué dijiste-bo? ─ Ganbo iba a lanzarse al ataque, pero Rivalun la detiene.

─ Ganbo-sama, este no es el momento adecuado para perder los estribos. Tenemos muchas cosas que todavía necesitamos preguntar.

Ganbo parecía que se esforzaba para no apartar a Rivalun, por intentar escuchar lo que le decía. Finalmente se relaja y se permite estar detrás de Rivalun un poco más.

─ Desde un principio has destacado por ser uno de los peores soldados que se hayan creado en nuestras filas-bo ─ prosigue el emperador Giga Giga con un tono lleno de desprecio ─. Se supone que mis efectivos deben ser sutiles, despiadados y eficientes, pero tú no obtuviste ninguno de esos atributos-bo. Mientras te habíamos puesto a prueba, lo único que hacías era cometer un error tras otro, e incluso tuviste el descaro de sentir lástima por los humanos que usábamos para que entrenaras-bo.

─ ¿Usaban personas relaes? ¿Qué clase de enfermo entrena a un soldado haciéndolo ensañarse con seres vivos? ─ Mirakurun mira asqueado a su enemigo ─ ¿Que acaso no tienen muñecos, simuladores ni nada de eso? ¿Qué necesidad hay de usar seres reales para eso?

─ Este planeta tiene que ser nuestro, y cualquier especie que sea capaz de interponerse en nuestro camino no tendrá misericordia de nuestra parte-bo. Los humanos están interfiriendo, y por esa razón nos preparamos para desaparecerlos algún día, y para lograr eso tenemos que atrapar algunos y sacrificarlos para así obtener los beneficios que necesitamos-bo.

─ Menos mal que no terminas con esa frase cliché del mal menor por un bien mayor ─ Mirakurun apunta con su báculo al emperador, y en eso convierte dicho báculo en un martillo ─. Te habría golpeado sin dejarte terminar la frase.

─ ¿De qué mal menor me hablas-bo? Yo diría que es un bien menor en buscar de un bien mucho ma...

Un golpe fuerte, y Mirakurun estampa al emperador Giga Giga contra la pared. No estaba dispuesta a dejarlo terminar esa frase, con lo vomitiva que se le hacía. Rivalun y Ganbo miraban sorprendidos aquella reacción tan repentina y rápida.

─ ¡Eso no es justo-bo! ¡Eso tenía que hacerlo yo-bo!

─ Es mejor que no cuestionemos a Mirakurun, Ganbo-sama ─ Rivalun se acerca al emperador Giga Giga, queriendo saber una cosa más ─. Aprovechando que las demás chicas mágicas nos han revelado que secuestran a varias personas para pruebas, supongo que las usan para algo más que para ver si esos soldados son despiadados o no, así que le preguntaré una cosa muy importante, Majestad... ─ Rivalun queda bastante cerca del emperador, haciéndole sentir miedo ─ ¿Qué más están haciendo con esas personas? ¿A dónde los llevan y qué clase de experimentos llevan a cabo?

─ Hemos escuchado que utilizan varios cuerpos diseñar cuerpos para ustedes, pero supongo que ahora toca saber si eso es verdad ─ dice Mirakurun justo antes de acercarse también.

─ Heee... Pues no están muy lejos de la verdad, a pesar de no tener ninguna certeza de ello-bo. Verán, cuando en nuestro planeta de origen los recursos estaban por llegar a su fin, nuestros ancestros decidieron que lo mejor sería prescindir de nuestros cuerpos para que de ese modo no tuviéramos que enfrentarnos al agotamiento final de dichos recursos-bo. La idea era alargar como se pudiera la vida del planeta, pero al final no sirvió de nada-bo. Nuestro planeta de origen cayó igualmente en decadencia, y aquellos que sobrevivieron a la crisis surgida de aquello huyeron con el propósito de colonizar un nuevo planeta, uno que nos proveyera de lo que necesitáramos, aunque esa búsqueda tomó muchísimo tiempo-bo. Muchas generaciones pasaron, y nuestra raza simplemente flotaba en el espacio, subsistiendo a costa de planetas áridos a los que les extraíamos algunos minerales que nos hiciesen falta, hasta que nuestra suerte cambió-bo. Yo nací justo cuando llegamos a este planeta, y luego de aprender todo lo que necesitaba saber sobre la historia de nuestra raza y la manera en que debo gobernar el imperio Giga Giga, llegué a la conclusión de que da completamente igual qué forma tengamos-bo. Si al final el planeta que habitamos está destinado a extinguirse, mejor sería que volvamos a tener un cuerpo real y aprovechemos mientras podamos los recursos que estén a nuestro alcance-bo, y los humanos, que de entrada son un estorbo para nuestros planes, irónicamente también nos están dando lo que necesitamos para avanzar en el proyecto para que volvamos a tener cuerpos reales. Nosotros viviremos, no importa a costa de qué-bo.

─ Si esa visión tan pobre de la vida es la que rige a todos ustedes, pues les digo que es mejor que se queden como están, como un amasijo de órganos encerrados en una suerte de cofre ─ Mirakurun invoca entonces varias cadenas con las que el emperador Giga Giga queda completamente inmovilizado ─. Al final, ustedes no son en realidad tan sofisticados ni tan avanzados como presumen, si lo único que hacen es consumir y desechar lo que no ven útil.

Bien hecho, chicas. He podido grabar toda la conversación ─ dice Nana desde los audífonos de Mirakurun y Rivalun ─. Sigan recavando información, que es seguro que él sabe más cosas. Prueben a averiguar dónde tienen las personas que raptan.

Mirakurun y Rivalun asienten, y entonces vuelven a encarar al emperador, el cual temía que fueran a acabar con él.

─ ¿Qué fue lo que pasó-bo?

─ Verá, Ganbo-sama, todavía tenemos unas cuantas preguntas por hacer antes de darles su merecido como merecen por traicionarnos ─ Rivalun apunta con su báculo justo entre los ojos del emperador, haciendo que temblara de manera descontrolada por el miedo ─. Ahora queremos que hables ¿Dónde están las personas que ustedes raptan?

Con Akari y Kyouko

El robot no había sido capaz de desplazarse de donde estaba al momento de quedar incapacitado, pero igual hace lo que puede para generar todo el daño posible, derritiendo los alrededores con el calor que emitían sus puños.

El calor generado hace que todas las computadoras que hasta entonces habían dado cierta iluminación al sitio se descompusieran, de modo que la única iluminación allí la proveía la incandescencia del suelo y las paredes que sucumbían ante el mismo calor infernal. Ello daba como resultado que el brillo predominante en el lugar fuera rojizo y anaranjado. De hecho, Akari y Kyouko tenían ese mismo aspecto al ser alcanzadas por la iluminación.

─ A ver, esto tiene que resultar... ─ Kyouko prueba a lanzar una placa contra el techo, pero apenas consigue abollarlo ─ ¿Eh? ¿Cuántos golpes más hacen falta para abrir un hueco para que escapemos, o al menos para que se escape este calor infernal?

─ Tal vez sea que el techo está hecho de lo mismo que el robot ─ Akari intenta lo mismo que Kyouko, y el resultado no dista mucho de lo logrado por la rubia ─. Kyouko-chan, no creo que vaya a aguantar mucho más a este paso. Hace demasiado calor.

─ Es una lástima que no entrenáramos para usar la magia de modo que congelemos las cosas. Disminuir un poco la temperatura nos vendría muy bien ahora mismo ─ Kyouko ahora prueba a usar la misma placa para lanzarla al robot, pero dicha placa se derrite antes de lograr dañarlo ─ A este paso acabaremos igual. Necesitamos hacer algo.

─ ¿Y qué podría ser?

Kyouko simplemente se rasca la cabeza y mira en todas direcciones. No tenía muy claro qué hacer para librarse del calor, y cada vez le costaba más hacer trabajar su cerebro. Por si fuera poco, estaba sudando mucho y la deshidratación empezaba a hacerse sentir. No había nada alrededor para ayudarse a abrir una salida, y el metal fundido iba lentamente ganando espacio, por lo que Akari y Kyouko cada vez tenían menos posibilidades de hacer algo al respecto. Sólo una cosa llega a la cabeza de Kyouko.

─ Bueno, como dicen, para situaciones desesperadas, soluciones desesperadas.

─ ¿Qué quieres decir, Kyouko-chan? ¿Ya se te ocurrió algo?

─ Posiblemente sea algo que debimos hacer desde un principio. Ven conmigo, Akari.

Antes de que Akari pudiese preguntar algo más, Kyouko toma impulso y corre hasta la pared, y al llegar allí sigue su carrera, esta vez usando la pared como si fuese el suelo, y así hasta que llega al techo y se sostiene a unos cables que colgaban de allí.

─ ¿Ehhhh? ¿Qué estás haciendo, Kyouko-chan?

─ Ya verás... ─ Kyouko concentra en su mano toda la energía que puede y la impacta directamente contra el techo usando su puño cerrado. No pasa nada, y Kyouko vuelve a golpear ─ Si no hay una salida, hagamos una, Akari.

Akari estaba algo sorprendida por esa idea, pero lo cierto es que, por muy loco que parezca, simplemente no había nada mejor. También coge impulso y corre para subirse a la pared hasta llegar al techo, y tan pronto llega se sujeta bien de los cables y se prepara para golpear el techo. Ya sea que vayan a morir o no, iban a aferrarse con todas sus fuerzas a cualquier posibilidad de salida.

Pierden su tiempo-bo ─ el soldado dentro del robot empieza a reírse de Akari y Kyouko con maldad y desprecio ─. Las compuertas de este sector están hechas con el mismo material que el cuerpo de este robot, pero la capa que lo conforma es más gruesa-bo Sus patéticos trucos mágicos no le harán el más mínimo rasguño-bo.

─ Eso lo veremos ─ Kyouko golpea nuevamente el techo, pero todavía no logra nada ─. Tal vez la magia sea inútil contra esta cosa, pero los golpes físico son otra cosa.

¿Qué quieres decir-bo?

─ Tú solo mira lo que hacemos.

Un nuevo golpe, y aunque no pareciera funcionar, el soldado nota que la mano de Kyouko, pese a los numerosos golpes, tampoco lucía dañado. Akari y Kyouko no estaban realmente usando la magia para que golpeara el techo, sino que usaban la magia para potenciar y proteger sus puños mientras golpeaban una y otra vez el techo. Era una idea ridícula. Perfectamente podrían quedarse sin magia para protegerse las manos y no lograrían hacerle el más mínimo rasguño al techo, pero esa certeza no parecía detenerlas.

¿Cómo puede ser que existan seres tan estúpidos como para intentar enfrentarse a algo que es imposible-bo? Ustedes jamás saldrán de aquí-bo. Se fundirán junto con el resto de esta parte de la instalación-bo.

─ ¡Rendirse es para quienes no creen en sí mismos ni en lo que hacen! ─ Kyouko se estaba agotando, pero no se detenía ─ Akari y yo... vamos a demostrarte que para nosotras no existe nada imposible.

─ La cosa no es que si podemos o no. La cosa va de si lo hacemos o no ─ Akari estaba en las mismas, y también se notaba determinada ─. Tenemos amigas que deseamos volver a ver, una casa a la cual regresar, una vida a la que queremos volver, y por eso no podemos quedarnos aquí.

Ridículo-bo. No hay manera de que entienda cómo es que existen seres tan extraños como ustedes, tan llenos de sentimientos por otras personas-bo ¿Es que sirven a alguien para que le guarden alguna lealtad-bo?

─ ¡Nosotras no somos las sirvientas de nadie! ─ Kyouko da un nuevo golpe, y esta vez consigue hacer una pequeña abolladura, lo cual la anima ─ No necesitamos de jerarquías para luchar por alguien e ir tras ese alguien. No somos tan vacías y frías como ustedes, así que no nos insultes con esa comparación.

─ Kyouko-chan, hagamos esto juntas.

─ Desde luego que lo haremos, Akari.

Ambas chicas juntan el dorso de sus manos, usan su magia para fortalecerse mutuamente, y entonces dan juntas el golpe contra la compuerta. A diferencia de la mayoría de las veces anteriores, esta vez el golpe sí genera un daño perfectamente visible, aunque no era muy profundo.

─ ¡Lo hicimos, Kyouko-chan!

─ Sí, lo estoy viendo, Akari.

Apenas rasguñaron la compuerta-bo. No es como si la hubiesen destruido por completo-bo. No comprendo cómo es que pueden celebrar un progreso tan pequeño e inútil-bo.

El calor era cada vez más insoportable, pero Akari y Kyouko intentan ignorar eso lo mejor que pueden. Tenían una esperanza de escape, y esa esperanza estaba en que uniesen sus fuerzas para abrir un boquete en la compuerta que las tenía encerradas allí. Lo intentan una vez más, poniendo todas sus ganas y procurando estar sincronizadas. El daño en la compuerta se vuelve más amplio y profundo, incluso generando una minúscula grieta que denotaba fragilidad. Había que intentarlo más. Por mucho que falte, al menos ya sabía lo que podían hacer.

¿Akari, Kyouko-san?

─ Esa voz... ¿Onee-chan? ─ Akari estaba boquiabierta al saber que finalmente llegaron los refuerzos.

Lamentamos haber llegado tarde. Hasta hace poco nos dimos cuenta del peligro que corrían ustedes ─ se escucha la voz de Tomoko ─. Ya vamos a sacarlas de ahí. No se preocupen.

─ ¡Pero este techo está hecho de lo mismo que el robot! No va a ser fácil abrirlo ─ dice Kyouko, igual de emocionada que Akari.

Eso tiene arreglo ─ responde Akane bastante airada.

─ ¿Qué tienes en mente, onee-chan?

De pronto el techo se estremece. Parecía que Akane había orquestado varios golpes fuertes contra la compuerta, dejando caer muchas cosas pesadas. Otro estremecimiento. Las compuertas no cedían todavía, pero era innegable que resentían los golpes.

No puede ser-bo. Esa aleación se supone que es el paso definitivo para hacerle frente a las chicas mágicas-bo ¿Cómo es que unas cuantas chicas mágicas están consiguiendo algo así-bo?

Más temblores en el techo, y algunos trozos sueltos de cables y placas de metal se precipitan contra suelo, lo cual decía bastante de la fuerza que imprimían Akane y Tomoko a los golpes. No sería de extrañar que cuando logren derribar las compuertas se las vea usando trozos enormes arrancados de las instalaciones para dar semejantes golpes. Akari y Kyouko se miran mutuamente, asienten estando de acuerdo en que debían continuar, y de ese modo vuelven a golpear juntas el techo, deformando un poco más la abolladura. Seguramente era un daño minúsculo comparado con lo que Akane y Tomoko estaban haciendo desde el otro lado, pero eso no las iba a desanimar.

Ellas estaban ahí para poner de su parte, y eso es lo que seguirían haciendo.

CONTINUARÁ...

Me falta un escenario, el cual toca para el próximo capítulo ¿Cuál es? No lo diré, pero sí les digo que no es muy difícil de deducir. En cualquier caso, se puede decir que están todas en una etapa algo avanzada de la misión. Más de todo esto lo dejo para el próximo capítulo, así que aguanten un poco.

Hasta otra