Falta poco, bastante poco, pero no puedo empezar si no es como dicta el procedimiento:
Gerendo01: ¿El capítulo anterior te pareció más largo que el que vino antes? Pues que sepas que en realidad no era más largo, sino más corto, que yo lo revisé xD. Pues sí, se puede decir que las chicas mágicas han ganado, y este capítulo va a lo que va mientras vamos con algunos desenlaces próximamente.
Dos chicas inspiradoras
─ ¡Vamos, que ya casi acabamos! ─ Akane estaba usando una enorme viga para golpear las compuertas que tenían encerradas a Akari y Kyouko, y estaba viendo que estaba a punto de verse el otro lado ─ ¡Akari, Toshino-san, resistan!
Los golpes eran tan fuertes que esas compuertas, pese a lo gruesas que era, se estaban doblando hacia abajo. Incluso si no llegaban a abrirle un par de agujeros, esas compuertas probablemente terminarían cediendo y se desprenderían. En cualquiera de ambos casos, Akane y Tomoko estaban cerca de lograr el objetivo. Sólo necesitaban insistir un poco más, y ya todo estaría hecho.
─ ¡Una más!
Las vigas finalmente penetran completamente las compuertas, y en el acto empieza a salir vapor de las grietas. Lo habían logrado. Lo único que quedaba era retirar las grietas para que así pudieran confirmar por sí mismas si Akari y Kyouko se encontraban bien.
Al instante sale bastante vapor caliente de los agujeros, haciendo que Akane y Tomoko tuvieran que retroceder para evitar ser quemadas. Las dejaba algo sorprendidas saber que Akari y Kyouko habían estado durante un rato expuestas a semejante calor, y eso que ellas vienen con bastante apuro desde el escondite que les había tocado.
─ ¡Akari, Toshino-san!
Un par de manos surgen. Akari y Kyouko estaban con la piel algo roja, sin duda a causa del calor, pero fuera de eso se notaba que estaban bien. Akane se les acerca lentamente, claramente alegre de verlas.
─ Lo logramos... Derrotamos a ese robot gigante ─ Kyouko alza su pulgar, aunque su rostro denotaba cierto agotamiento.
─ Onee-chan, fue difícil, pero pudimos superarlo ─ Akari se apoyaba sobre sus propias rodillas por lo cansada que se encontraba, pero igual se permite sonreír.
Ya estando afuera y sin la necesidad de luchar por sus vidas podían darse cuenta de lo agotadas que se encontraban. Había sido una batalla algo complicada, no porque durara demasiado, sino porque les había exigido ideas rápidas para salir de los constantes problemas que el soldado enemigo les había dado, además que cada ataque que daban procuraban darlo usando todas sus fuerzas para garantizar un daño lo suficientemente efectivo, aparte de tener la mejor puntería posible. Al final todo había salido bien y habían logrado dejar inmóvil al enemigo, aunque la situación del encierro y la táctica de hornearlas vivas sí que había sido algo que les dio mayores complicaciones. Sus puños estaban bien, pero la magia gastada para la protección de sus manos y para fortalecer los golpes las había dejado en las últimas. No creían que hubiesen aguantado un minuto más sin apoyo.
─ ¡Esto es inaudito-bo! ¡Se supone que nuestro plan era perfecto-bo! ¡Nada podía fallar-bo!
Akane y Tomoko miran hacia el agujero más cercano. Seguía escapando una enorme cantidad de vapor caliente, pero la intensidad de la misma había disminuido, señal de que se había estabilizado la temperatura allá abajo. Tomoko se acerca y mira al robot, el cual intentaba moverse como pudiera, pero era inútil. El cuerpo enorme representaba un peso con el que los brazos simplemente no podían, por lo que moverse de allí era imposible. Tomoko se agacha y apoya su codo sobre las rodillas para así apoyar su rostro sobre su palma, y de ese modo contemplaba lo impotente que se sentía el soldado.
─ Yo también soy de esas personas que suelen esperar que todo esté fríamente calculado, pero a fin de cuentas, nada está dicho cuando se trata de las personas. El más mínimo cambio en sus patrones habituales de acción puede echar abajo el plan más minucioso y elaborado, y eso fue exactamente lo que pasó contigo.
─ ¿Qué cosa-bo?
─ Que no tomaste en cuenta la posibilidad de que Akari-san y Kyouko-san intentarían algo diferente si sus primeros intentos por derrotarte no funcionan. Un defecto bastante grave que tienen ustedes no es que sean terriblemente unidimensionales, sino que esperan que nosotras lo seamos también. Incluso al día de hoy no han aprendido que necesitan de algo más que un arma fuerte e intimidante para derrotarnos. De haber tenido un plan de respaldo puede que ahora mismo incluso Akane-san y yo estuviéramos en problemas ahora mismo, pero apostaste todo a ese robot, no salió bien, y ahí tienes ahora.
─ No lo comprendo-bo ¿Cuál es la gracia de tener un plan si después tú mismo crees que puede fallar-bo? ¡Responde-bo!
─ No se trata de creer que van a fallar, sino de asumir que pueden fallar. Esa es la diferencia fundamental entre nosotros.
Un trozo de pared se estaba fundiendo y cayendo sobre el hombro del robot, dando inicio a un lento proceso en el que terminaría enterrado. El soldado Giga Giga intenta impedir eso quitándose el metal fundido de encima y también desactivando los puños, aunque igual los mismos seguían brillando de incandescencia, por lo que iban a seguir irradiando el calor que seguía fundiendo todo alrededor.
─ ¿Qué...? ¡Esto no se detiene-bo! ¡Pero si acabo de apagar los generadores térmicos-bo!
─ Ahí está la falla en el brillante plan que estás ejecutando. Demasiado perfecto para que alguien como tú pudiera llevarlo bien hasta el final. Ahí te vas a quedar.
─ ¿De verdad? ¿No va a sufrir mucho si se queda encerrado ahí dentro? ─ interviene Akari poniéndose al lado de Tomoko.
─ No hay nada que podamos hacer por él. Ninguna de nosotras domina algún truco que permita enfriar las cosas, o que nos permita soportar ese nivel tan grande de calor, y ese soldado siempre estuvo consciente de que podría morir enterrado entre toda esa lava que él mismo está creando ─ Tomoko se queda mirando a la pelirroja con cierta condescendencia ─. Esto se acabó. No te sientas culpable por él, Akaza-san, porque no es tu culpa que esté así.
─ Pero no me parece bien dejar que alguien muera de esa manera, tan lenta y cruel ¿Realmente no hay alguna manera de salvarlo, Tomoko-san?
─ Típico de Akari, apiadarse incluso de los peores enemigos que tenga enfrente ─ Kyouko también se acerca, viendo desde arriba el terrible estado en que estaba el robot.
─ Sí que habría una manera de sacarlo de allí antes de que los metales fundidos lo envuelvan completamente ─ Tomoko se endereza y mira con curiosidad a Akari, pues la tomaba desprevenida esa actitud ─. Según los informes que Akane-san y yo leímos, y que seguramente ustedes comprobaron, ese robot no interactúa de ninguna manera con la magia, confiriéndole inmunidad a la misma.
─ Sí, eso fue lo que nos tocó comprobar ─ le responde Kyouko.
─ Eso implica obviamente que nuestra magia no lo va a mover de allí. Ese material que lo recubre, sea lo que sea, no permitirá que nuestra magia le haga nada. Pero todavía tenemos la interacción física de nuestro lado.
─ Pero ahí hace un calor infernal. Akari y yo hemos hecho el intento, y de ninguna manera podemos alcanzarlo con ningún objeto de aquí porque se funde.
─ Los materiales fundidos se van a convertir en nuestra palanca ─ Akane responde en lugar de Tomoko ─. Ustedes ya han hecho suficiente, Akari, Kyouko-san. Dejen que Tomoko y yo nos encarguemos.
Akari y Kyouko estaban consternadas. No se imaginaban a Akane y Tomoko manipulando los metales líquidos para hacer que el robot fuese apartado de allí. Tenía que haber un truco. Una vez que las dos chicas mayores entran en acción, Akari y Kyouko ven que los puños del robot son envueltos por el metal fundido, el cual empieza a comprimirse. Era una cosa bastante extraña. Si precisamente eran los puños de esa cosa lo que hacía que hubiera un calor insoportable en ese lugar, envolverlo en materiales fundidos no es que fuera a cambiar la cosa de manera radical. Pero Akane y Tomoko debían saber lo que hacen, por lo que esperan un poco a ver qué pasaba. Sólo veían que el envoltorio incandescente que le pusieron a los puños se sigue comprimiendo, hasta que escuchan que algo metálico se estaba desprendiendo y deformando. Ahí es que lo comprendieron.
─ ¿Le están quitando los puños? ─ se adelanta Akari con los ojos completamente abiertos.
─ Son el origen del problema, por lo que para salvar al soldado que está ahí tenemos que apartarlos ─ Tomoko evidenciaba el esfuerzo que estaba haciendo para cumplir con su parte ─. Ahora, Akane-san. Mandemos esos puños lejos.
Con un tirón más desprenden completamente los puños del robot, y de ese modo pueden usar el metal fundido para que los puños se alejen rodando del robot. De ese modo el calor ahí disminuye bastante, aunque el robot todavía estaba siendo envuelto por más lava.
─ ¡Todavía no se detiene! ─ Akari estaba alarmada.
─ Pero eso ya nos ha abierto una puerta, Akari. Sin esos puños cerca, ahora podremos sacar esa mole de ahí ─ Kyouko se calienta los puños, animada por querer entrar en acción una vez más ─. Akari, ¿te animas a llevar a cabo el rescate?
─ ¡Claro que sí, Kyouko-chan!
─ Esas dos no escuchan lo que se les dice ─ Tomoko se las queda mirando mientras alza una ceja ─. De cualquier modo vamos a terminar con esto. Akaza-san con Akane-san, y Toshino-san trabaja conmigo. Vamos, que no tenemos todo el día.
Las dos parejas unen entonces sus fuerzas para usar varias vigas e incrustarlas en las muñecas del robot. La idea era obviamente arrastrarlo lejos del montón de metales fundidos para que de ese modo les sea más fácil sacar al soldado de su interior. La cosa sale bastante fluída, tanto que Akari y Kyouko no se creían que estuvieran ellas metidas en la acción. La cosa es que el robot es finalmente apartado de la zona en que estaba antes, y ahora las chicas usan las vigas para abrir el pecho del robot.
─ ¿Qué creen que están haciendo-bo?
─ Deberías agradecerle a Akaza-san, masa viviente ─ Tomoko es quien da el golpe de gracia para revelar la posición del soldado ─. Incluso a pesar de lo que has causado, ella se ha apiadado de ti y quiere sacarte de ahí.
─ Akari es una buena chica. No hay manera de que permita que alguien muera, especialmente de esa manera tan horrible a la que tú mismo te has empujado ─ Kyouko usa su magia para traer al soldado hasta ella.
─ Inútil, completamente inútil-bo ─ el soldado se las queda mirando, y aunque sus ojos no fueran visibles, las chicas podían intuir que estaba disgustado ─. Pero eso no será suficiente-bo. El imperio Giga Giga va a prevalecer, y ustedes no podrán hacer nada para remediarlo-bo. Todas ustedes al final no serán más que cascarones vacíos con el que nosotros daremos un nuevo salto evolutivo.
─ No estaría tan segura de ello, pelota con extremidades ─ Tomoko agarra al soldado con una sola mano y empieza a apretar con bastante fuerza, haciendo que el soldado se quejara de dolor, pues la presión lo afectaba dentro ─. Si el arma definitiva del imperio Giga Giga ha caído de esa manera tan patética ante dos chicas mágicas novatas, no hay manera de que los demás de tu ejército consigan detener a las demás, que son mucho más experimentadas y fuertes.
─ ¿Estás diciendo que nosotras somos débiles? ─ Kyouko no se podía creer lo que acababa de oír.
Akane contacta entonces con Nana. Era el momento de transmitir las buenas noticias.
Con Nana
─ ¿Y bien? ¿Dónde están Akaza y Toshino? ─ desde el otro lado de la pantalla, la Nana del mundo de Akari y Kyouko estaba bastante seria en su espera por respuestas ─ Vamos, que por esa misma razón es que te hemos contactado.
La Nana de este lado no estaba segura de qué responder. Todavía no había recibido noticias de parte de Akane y Tomoko para así decir que Akari y Kyouko estaban bien o no, y no le hacía ninguna gracia ponerse a improvisar sobre un tema que no había confirmado. En ese momento escucha que su comunicador suena, por lo que lo atiende de inmediato.
─ ¿Qué ocurre?
─ Misión cumplida. Akari y Kyouko-san están con nosotras y están bien ─ la voz de Akane llena de alivio a Nana.
─ Me alegra escuchar esa noticia. Ahora mismo estaba en algo importante, y lo que me acabas de decir me viene de maravilla. Dame un momento ─ Nana regresa su mirada a la pantalla ─. Como les estaba diciendo, Akaza y Toshino están bien. Ahora mismo están con unas amigas, pero al rato están de vuelta.
─ Eso esperamos. Voy a llamar a las demás para que puedan ver por ellas mismas cómo están Akaza y Toshino.
─ Ustedes despreocúpense, que con toda seguridad las van a ver inmejorables. Yo misma me he encargado de que ambas estén en buenas condiciones.
─ Con lo parecida que es a Nishigaki-sensei, no me siento demasiado confiada al respecto ─ responde Yui con cara de póquer.
─ Les falta fe. En fin, voy a decir que las traigan para que puedan saludarlas ─ Nana retoma la comunicación con Akane ─. Usen los teletransportadores. Las amigas de Akaza y Toshino quieren verlas ahora mismo.
─ ¿De verdad ahora? Sensei, no estoy muy segura de que...
─ Akeno AkaneF, sin peros.
─ Bueno, deme un minuto y ya están allá.
Nana corta la comunicación y abre la puerta de su habitación para ver si aparecían las chicas. Apenas se asoma al primer piso nota que aparecen todas, y en eso...
─ ¿Por qué Akaza y Toshino se ven tan rojas?
─ Eso es lo que le estaba intentando explicar, sensei. Akari y Kyouko-san tuvieron que esperar un tiempo a que Tomoko-san y yo las rescatáramos, y en el proceso estuvieron expuestas mucho tiempo al calor. Por eso están así.
─ Sensei, no debió apresurar un encuentro de esa manera. Ha sido muy imprudente viniendo de usted ─ la recrimina Tomoko.
Ah, bueno... Supongo que si mantengo las luces de mi habitación apagadas no se va a notar nada, así que vengan conmigo.
Nana se lleva a Akari y Kyouko para así suscitar el encuentro que sus amigas estaban pidiendo. Akane y Tomoko por su parte se quedan allí, satisfechas por haber logrado los objetivos trazados.
─ Misión cumplida ─ Tomoko se deja caer en el sofá y mira hacia el techo ─. Una vez que los soldados Giga Giga vean lo que ha pasado, no les quedará otra alternativa que irse. Todos sus esfuerzos finalmente han sido frustrados, y seguramente las demás habrán hecho exitosamente su parte también.
─ De eso estoy segura, Tomoko-san.
─ Y supongo que tú ya tienes el tiempo que necesitabas para poder arreglar tu vida, Akane-san.
─ El primer arreglo que quiero hacer es reconstruir mi familia. Han sido varios años que he estado lejos de mis padres, de Karin... Finalmente he tenido la oportunidad de dar el primer paso, pero el camino sigue siendo largo.
─ En ese caso da todos los pasos que te hacen falta. No pienses en otras cosas sino en recorrer ese camino necesario, pues al fin y al cabo, pues... lo necesitas, valga la redundancia.
Akane sonríe mientras asiente. Estaba bastante agradecida con Akari y Kyouko por ayudarla a levantarse y dar ese primer paso al que hizo referencia. Y ahora, tanto por ella misma como por el esfuerzo que Akari y Kyouko hicieron por ella, debía empezar a hacer el resto por sí misma.
Con Nana, Akari y Kyouko
─ ¡Aquí están! Para que vean que no se trata de ninguna trampa ─ Nana toma asiento algo apurada mientras muestra a Akari y Kyouko ─. Como pueden ver, todo está marchando bien mientras hago los trámites necesarios para regresarlas a casa.
─ ¡Onee-chan, chicas! ─ Akari se acaerca a la pantalla, viendo que todas estaban congregadas junto a la Nana que estaba al otro lado.
─ ¡Akari, Kyouko, nos alegra mucho volver a verlas! ─ Yui parecía que se acababa de quitar un enorme peso de encima ─ Llevamos varios días buscándolas sin cesar ¿Se encuentran bien?
─ Sí lo estamos, Yui-chan. Sólo estábamos haciendo... cosas. Nada más.
─ Akari, ¿por qué te ves tan roja? ─ Akane se da cuenta fácilmente de que algo no andaba bien con el aspecto de Akari ─ Y también noto que tienes el cabello un poco ennegrecido, como te hubiera caído polvo o ceniza encima.
─ Ah, pues eso es que...
─ Estábamos en la playa ayudando a limpiar un local, y entonces se levantó mucho polvo a mitad de nuestra colaboración ─ Kyouko se apresura para salvar el pellejo de la Nana que estaba a su lado ─. Llegamos hace poco, y no hemos tenido tiempo todavía para bañarnos, además que nos pasamos un poco con el sol.
─ ¿Tú ayudando? ─ Chinatsu se muestra escéptica ─ Más probable me parece que estuvieras jugando y levantaste polvo sobre ti misma y Akari-chan.
─ Akari, debiste usar bloqueador. No es saludable que te expongas así, que luego vas a estar unos cuantos días con dolor en la piel mientras esperas a que se te caiga todo el pellejo quemado ─ Akane daba toda la impresión de que si pudiese habría atravesado la pantalla para ayudar a su hermanita.
─ Ahora mismo estoy bien. Prometo que volveremos pronto, onee-chan.
Todas las chicas que estaban del otro lado se notaban aliviadas. Muchas incluso estaban sin habla por estar conteniendo las ganas de llorar. Realmente se habían preocupado mucho por ellas, pero ahora que sabían que estaban bien, podían respirar finalmente aliviadas y dejar ir toda la tensión contenida.
Solo les quedaba esperar, aunque Akari y Kyouko no querían simplemente irse y ya. Todavía habían algunas cosas que querían hacer antes de regresar.
CONTINUARÁ...
Pronto se acaba. Ya que la pelea final se acabó definitivamente, pues no hay demasiado por hacer. Supongo que en dos capítulos ya completo todo, aunque siendo yo... pues nunca se sabe xD. Solo queda esperar y ya, que de que llega el final, llega.
Hasta otra
