Los personajes no me pertenecen son creación del gran Akira Toriyama. La trama e historia si son idea original mía.

Porque no hay en mi vida martirio que dure más,ahora yo te voy a olvidar. Voy llorando en un taxi, no importa la dirección, Dejando atrás aquella historia de dos... - Desátame, Monica Naranjo.

Ha pasado más de un mes desde ese fatídico día, donde mi corazón se rompió en tantas formas posibles; han cambiado algunas cosas en casa. Por ejemplo, la visita de los namekusein ha terminado. Ellos se encontraban alojados en mi casa en lo que esperábamos que Kamisama se recuperara con la medicina y pudieran usarse las esferas de dragón, una vez que su poder volviera. Pues al ponerse muy grave Kamisama, estas dejaron de funcionar, hasta su recuperación.

Aún recuerdo ese día, fue hace una semana para ser exactos, decidimos para evitar miradas curiosas que lo haríamos cerca de la Montaña Paoz. Así que mis padres, los namekusein, Piccolo y yo partimos rumbo a la montaña. Vegeta a quien no le importaba lo que pasara con los namekusein simplemente ignoró el asunto y siguió entrenando cual maniático que era, en su amada cámara de gravedad. La cuál al parecer se convirtió en su lugar favorito de la casa, aparte de su cuarto y del refrigerador.

En el fondo creo que estaba más que feliz porque se fueran los namekusein, digo es Vegeta, el principito gruñón, se la vive odiando a todo el mundo, jajajaja.

Ese día también vimos a Gokú, Milk y Gohan. Disfruté lo más que pude de la compañía de todos.

Ante la tristeza de Dendé y Gohan, que se habían hecho grandes amigos, descubrimos por medio de Piccoro, que Kamisama tomaría como discípulo a Dendé, para que este tome algún día su lugar. Al parecer lo platicó largamente con el patriarca de los namekusein, quien estuvo de acuerdo. Por lo que muy pronto Dendé regresaría, para comenzar su entrenamiento con el Dios de la tierra. Fue una tarde inolvidable.

Después de pedir el deseo a Shen long, de un nuevo planeta para ellos, y de que se marcharan, por fin teníamos que volver a casa. estábamos despidiéndonos de la familia Son, cuando Gokú me dijo – ¿Y cómo está Vegeta? Pensé que podría verlo hoy, pero creo que no quiso venir, ¿verdad? - Lo miré y me eché a reír. De verdad no entendía como Gokú podía ser tan inocente y poner tantas expectativas en Vegeta, si todo mundo sabía lo antisocial que el príncipe era – Ya lo conoces Gokú, en su cabeza su única meta ahora es derrotarte-

Mi amigo me miro y sus ojos se le iluminaron y me dijo – Sí, definitivamente será una estupenda pelea- Milk, estaba furiosa y tomando a Gokú de la oreja le dijo – ¡Gokú, tu no cambias! ¿Qué voy a hacer contigo? ¿Es por esa dichosa pelea que acabas de mencionar que has estado entrenando como loco en lugar de trabajar? – Mis padres, Gohan y yo veíamos la escena solo riéndonos de mi pobre amigo – Hay Milk, no es así por favor no te enojes, auch me duele Milk- Decía el pobre de Gokú, mientras una Milk muy enojada entraba a su casa gritándole si voltear a verlo - ¡hoy no comerás nada! Ni creas que te prepararé algo- Ante esa amenaza el pobre de Gokú abrió grande sus ojos y se despidió con la mano antes de entrar en la casa pidiendo clemencia a su muy enojada esposa -Milk por favor no es para tanto. Mira mañana traeré deliciosas presas, no te enojes...- Fue lo último que alcanzamos a escuchar pues Gokú salió disparado tras Milk, para tratar de hacerla entrar en razón.

El pobre Gohan se quedó afuera para despedir a mis padres, a mí y a Piccoro, y acto seguido cada uno tomó dirección rumbo hacia su propia casa.

Llegamos a la casa, subí a mi cuarto y vi que tenía más de 5 llamadas perdidas, como cada día desde que aquello pasó. Sé quién es el que me marca tan insistentemente, pero aún no creo tener el valor para verlo o escucharlo, no aún no...

Al día siguiente del peor error de mi vida, desperté con una gran resaca en la cabeza. No sabía dónde estaba, hasta que reconocí mi departamento; y al lado mío un sensual cuerpo dormía. No recuerdo muy bien como llegué ahí pero definitivamente debimos de tener una noche de demasiado salvaje de sexo, si Bulma decidió despertar a mi lado en lugar de irse a Capsule corp como suele hacer normalmente.

Estaba completamente tapada hasta la cabeza, así que decidí abrazarla por la espalda, la destapé un poco mientras cerraba los ojos y aspiraba su dulce olor, y le daba pequeños mordiscos en el cuello juguetonamente. De repente, algo me llamó la atención; aunque voluptuoso, ese cuerpo tenía diferencias con el de mi novia. Era armonioso sí, pero la cintura no era tan estrecha como la que tenía esa ninfa azul, y lo principal, que me hizo entender que había algo extraño: su aroma. Aunque despedía un aroma dulce, exquisito, no era el aroma usual que despedía la piel de la diosa azul que tanto amaba: su aroma es único, especial: una mezcla de lirios, violetas, sándalo y mirra con un toque de frescura marina. Un aroma demasiado exquisito, entonces decidí abrir los ojos y lo que vi me dejo hecho piedra. Los ojos que me veían, aunque risueños y provocadores no tenía el azul abismo de sus ojos. Mi cara de sorpresa se veía reflejada en dos verdes esmeraldas... ¡Oh, Dios!... que hice, ¡estoy jodido!