Los personajes no me pertenecen son creación del gran Akira Toriyama. La trama e historia si son idea original mía.
En esta noche eterna busco un resto de mi sol; El mundo que recuerdo, vida a vida como todo, se apagó. Pensar que pude haber salvado. Quise ser Gulliver, y nunca fui Gulliver. En esta noche oscura como siempre me perderé; Pisando tierra yerma y perseguido por la voz de lo que sé. Y sé que se me fue la mano, pero era ya tarde, Muy tarde... -Gulliver, Miguel Bosé
Han pasado casi dos semanas desde que decidí perdonar a Yamsha y volvimos. Lo sé, soy una tonta y más porque cuando él me dijo que no era cierto, en el fondo algo en su mirada me dijo que él mentía. Y aun así volví con él...
Humanos, raza inferior de seres débiles y mediocres, que van por la vida siendo cobardes y engañándose a sí mismos para evitar que la realidad los golpee, prefieren ser humillados y dejan que sus patéticas emociones los manejen. No son más que insectos sin orgullo, como la científica esa, ¡Puaj! Sin embargo, me sentía orgulloso de mí mismo, predije la reacción de esa débil humana y lo que haría.
En poco tiempo he aprendido a entender las actitudes humanas y como hacen las interacciones entre ellos. Realmente es decepcionante, debo decir que no tuve que hacer demasiado para entender su forma de actuar. Realmente no se diferencia mucho de otras patéticas razas que hay en el universo que, llevadas por sentimentalismos baratos, se dejan envolver y son fácilmente manipulables e influenciables.
Eso me recuerda a la raza Yocrati, ahora que lo recuerdo, muy similar a los humanos, en ese momento pensé que se parecían a los saiyajines al menos físicamente, pero ahora que conozco a los humanos definitivamente son más parecidos a estos. Tenían solamente los ojos un poco más grandes que los humanos, su piel era un tono cobrizo con un dejo verdoso y ojos verdes claro, la complexión de la mayoría de ellos era delgados, parecidos en ese aspecto a los humanos, con la diferencia que las orejas eran más puntiagudas. Y al igual que mi raza, ellos también contaban con una cola, aunque esta era más parecida a la de los zorros terrestres, más corta que la que tenemos nosotros y más esponjosa.
Era una raza que físicamente era débil, igual que la humana, pero a diferencia de esta última, los Yocrati manejaban una fuerza mental muy poderosa, con lo cual habían evitado por muchos años caer bajo el asedio de Freezer. El cuál, furioso por eso había enviado a sus mejores soldados, incluidas las fuerzas especiales Ginyu; y habían regresado humillados y derrotados. Por aquel tiempo la lagartija de dudoso sexo se hizo aficionado de agarrarme como su saco de boxeo personal, sobre todo cuando estaba frustrado, así que me mando a llamar para desquitar su furia. ¡Maldito bastardo! Nunca le perdonare todo lo que me humilló.
Aunque sí puedo vanagloriarme de que no importa lo horrible de la paliza que me diera, jamás logró doblegar mi orgullo, en incluso en ese momento donde me golpeaba por frustración, recuerdo me comencé a reír. Freezer molesto ante mi reacción irrespetuosa y azotando la cola, dijo – ¿Se puede saber de qué te ríes simio asqueroso? – Aún recuerdo que, con toda la sangre que salía de mi boca, le contesté, como si el estado tan lamentable en el que estaba no me importara – Me río de tus patéticas fuerzas especiales y como fueron vencidos por una raza tan débil y mediocre como la Yocrati.
Y todo porque solo son fuerza bruta y no piensan nada, si tuvieran un poco de inteligencia hace mucho los hubiera vencido – Freezer se me quedó viendo mientras ladeaba la cara y sonreía macabramente, me dijo - entonces monito ¿Crees que podrías hacerlo mejor que mis fuerzas especiales, que son mucho más fuertes que tú? – Lo miré aún con más arrogancia y le dije – Sí – por lo que freezer hizo más amplia su sonrisa - ¿En serio? ¿Y tú solo los vencerías monito? ¿O necesitas de tu manada para acabarlos? Si te mando ahora en misión ¿Podrán los tres solitos acabar con esa civilización? Oh, espera o mejor aún, tú solito podrás contra ellos, ¿Cierto? – me decía divertido. Le di una mirada de deprecio mientras le decía -Por supuesto que en combate directo jamás podría vencerlos, sus defensas son demasiado fuertes y lo sabes, no digas tonterías. sin embargo, pensé que, a diferencia de tus fuerzas especiales descerebradas, habías entendido que con ellos la lucha debe de ser de otra manera- Freezer me lanzó una mirada de odio mientras me azotaba contra el suelo con mayor enojo agarrándome del cuello con su cola – Ten cuidado maldito simio, si quiero acabo contigo en este momento, aun así, me interesa divertirme contigo un rato más, para que dejes de estar de bocazas, haremos un trato.
Si logras entregarme ese planeta te ascenderé a ti y a tu equipo de tercera a escuadrón elite, solo por debajo de Zarbon y Dodoria y de las fuerzas especiales Ginyu. Tu paga también se verá mejorada.
Pero, si solo me estás haciendo perder el tiempo mono asqueroso, tendrás que doblar tu rodilla ante todos y besar mi mano humillándote ante tu gran emperador jajajaja, además de la paliza que te daré y que claro está, desapareceré a los otros dos monos y si me enfadas demasiado también a ti. ¿Entonces príncipe de los monos, aceptas el acuerdo? – Recuerdo que dijo freezer mientras extendía la mano para cerrar el trato.
Tan pronto acepté me preguntó qué cuanto tiempo necesitaba. Conocía tan bien a esa lagartija inmunda que lo que dijera de tiempo, él me daría la mitad de eso. Por lo que dije un año. El solo río y dijo - pues lo harás en medio año o daremos por perdida tu apuesta- Pobre Diablo, con medio año tenía más que tiempo de sobra, el engañado había sido él.
Me dirigí a mis habitaciones por mi equipo y reuní a Raditz y a Nappa, no necesitaban saber todo, solamente la parte que les competía. Conocía a esa raza, la había estudiado cuando era pequeño y sabía lo que ofrecía ese planeta y entendía por dónde podría llegar, así que Radditz y Napa me acompañaron, hice que nuestras naves se estrellaran en el centro de una de las grandes urbes haciendo mucho escándalo, ellos como se los había pedido antes comenzaron atacarme y yo a defenderme, intentando llevarlos fuera de la población mientras que, deliberadamente cuidaba y protegía a los habitantes que quedaban en medio de la pelea entre ellos y yo.
Ellos sabían que yo no estaba usando todo mi poder y por eso podían golpearme a su antojo, malditos pienso que aprovecharon para darme muchos de los golpes que sólo bajo mi autorización podían darme.
Al poco llegaron las fuerzas de combate del planeta y junto conmigo hicimos que se fueran, yo caí casi inconsciente por los golpes reales que tuve que dejar que me dieran eso bastardos, para poder hacer creíble mi historia.
No entraré en muchos detalles, basta con saber que les hice saber que huía de esos desertores que me atacaron, que junto con Freezer atacaron mi planeta y querían acabar conmigo, rápidamente logré mi cometido, yo sabía que era una ridícula raza sentimental y logré que la hija del rey de ese planeta, la Princesa heredera Yocrati, sintiera empatía y rápidamente se enamorara del guapo y lastimado príncipe errante, jajajaja fue muy fácil envolverla. Una vez bajo mi influjo, la tonta sentimental confió ciegamente en mí y me dejó saber los secretos militares y cuando menos lo esperaron, los traicioné; Acabando con los más fuertes que eran quien hacían funcionar el escudo protector mental del planeta.
Aún recuerdo su cara de tristeza y dolor, pobre idiota que creyó en eso. Recuerdo su patética mirada llena de dolor, cuando me preguntó por qué los había traicionado y cuando le dije que nunca había sido su aliado su cara de incredulidad fue lo mejor, mi sonrisa de desprecio fue lo último que vio antes de desaparecer bajo un rayo de ki que lancé.
Terminé en 3 meses la misión. Lo bueno de eso es que Freezer se vio obligado a reconocer que el "príncipe de los monos" como el muy bastardo me llamaba, logró obtener el planeta que tanto tiempo llevaba deseando y que sus inútiles fuerzas especiales nunca lograron darle, a regañadientes tuvo que cumplir su palabra y subirnos de categoría, lo cual mejoró un poco el miserable tiempo que me vi obligado a pasar como su esbirro.
Esa era la diferencia entre Freezer y yo, a diferencia de él yo fui educado para ser un Rey, sabía de estrategia y sé que no siempre la fuerza es la clave para conquistar planetas.
Al igual que esa vez, en esta ocasión he comenzado ya la primera fase de mi plan. Ganarme la confianza de la científica, lo siguiente es romper la mermada confianza de ésta en el insecto. Una vez que esté él fuera del camino, será fácil manipularla en nombre de "nuestra amistad".
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Pobre de la raza Yocrati que tuvo el infortunio de toparse con el príncipe saiyajin. Escribir este capítulo me encantó, a pesar de la crueldad del mismo. Espero les haya gustado :).
