Los personajes no me pertenecen son creación del gran Akira Toriyama. La trama e historia si son idea original mía.
Es difícil recordar como se sentía antes, ahora que he encontrado al amor de mi vida. Las cosas pasaron y ahora es más cómodo, todo está yendo mejor. Después de todos los obstáculos es bueno verte con alguien más y es casi un milagro que tu y yo sigamos siendo todavía buenos amigos, después de todo lo que pasamos, ahora sé que estamos bien... – Cool, Gwen Stephany
Faltaban unos días para la dichosa carne asada que Bulma había hecho para anunciarles a todos su próxima partida temporal con Vegeta; días antes recibió la visita de Krillin, la cuál la puso muy contenta, aunque se le hacía algo raro que su amigo estuviera ahí, no era lo usual.
Lo recibió con gusto, aún recordaba que para quitar la cara de terror que Krillin tenía, pues la rubia androide los acompañaría a kamehouse, decidió develarle lo poco que sabía del turbio pasado de esos tres chicos.
"... —Bulma ¿De verdad se tiene que ir con nosotros a vivir? ¿Qué tal si se enoja y nos mata?
La ojiazul torció los ojos al cielo en señal de clara molestia.
—Debería darte vergüenza Krillin, es una joven sola y desprotegida, ¿De verdad vas a ponerte así de pesado? Además es una linda chica, tú deberías defenderla no tener miedo de ella— su voz se escuchaba claramente irritada por la situación.
El ex monje se rascó la cabeza en señal de estar avergonzado pero prosiguió:
— No te enojes Bul, pero no la conocemos y no te fíes en su apariencia es bastante más fuerte de lo que se ve, su linda cara despista...— encogió sus hombros y agachó la mirada para evitar los azules ojos furibundos.
—¡Que vergüenza contigo Krillin! La pobre chica fue raptada por ese desgraciado desde que era muy chiquita. ¡Tanto ella y su hermano la pasaron muy mal! Los sometió a torturas horribles para lograr volverlos androides, era una niña normal como tú y como yo ¿Y ahora quieres acusarla por su pasado? ¿Pero que les pasa ahora a todos ustedes? ¡SON UNA BOLA DE COBARDES! Mira que tener el descaro de llamarse guerreros Z y temerle a tan bella jovencita— Enojada cruzaba sus brazos enviándole una fulminante mirada de enfado.
Krillin suspiró, sabía que esa batalla estaba perdida. Tomó el folder que sostenía su amiga donde se veían fotos de los experimentos que ese maníaco realizó y detallaba la "adecuaciones" que hizo y las pruebas (torturas) a la que sometió a los jóvenes para garantizar el éxito de su proyecto.
El estómago del guerrero se contrajo, horrorizado sintió la rabia subir y entendió ahora la masacre tan cruel y salvaje que esos dos chicos hicieron con ese bastardo. ¡Era lo menos que se merecía ese malnacido!
«¡Bastardo!, ¡Cobarde! Cómo se atrevió a lastimar a una inocente niña así»
La rabia y la bilis subían por su garganta al entender la magnitud del horror al que estuvieron sometidos por largos años esos pobre chicos y comenzó a entender la actitud de su amiga.
—¡Kamisama! Bul lo siento... umm yo... eh... no lo sabía— cerró los ojos avergonzado entendiendo que no. 18 merecía una vida feliz y dejar atrás el horror que fue lo único que conoció a lo largo de todos esos años..."
Llevó a su amigo a la terraza y le sirvió el té, hablaron de muchas cosas y nada a la vez, en lo que ella paciente esperaba el motivo real por el que Krillin estaba allí.
—Dime Bulma, sé que lo que voy a preguntarte es indiscreto, pero me gustaría saber ¿Cómo supiste que enamorarte de Vegeta fue realmente una buena decisión? —Un claro sonrojo se notaba en la cara de su amigo
Sorprendida le dio una profunda mirada analizando la pregunta.
—Krillin honestamente no lo supe hasta que pasó, aún ahora me lo cuestiono, pero en el fondo sé que estaremos bien, es solo una certeza en el corazón.
Su amigo la miró con cariño —Yo... quiero disculparme contigo te cuestioné duramente cuando nos presentaste a Trunks no fue justo, ahora lo sé en el corazón no se manda y escoge a quien quiere no importándole el pasado de esa persona.
Una curiosa Ojiazul se quedó pensativa con esa confesión —¿Acaso también te has enamorado del enemigo?
Un sonrojado Krillin agachó la cabeza por la pena que sentía —Sí, pero no todos tenemos la fortuna de ser tan bellos y perfectos como tú Bulma, ella es tan hermosa que jamás se fijaría en mí...
Se sorprendió con la franqueza de su amigo, jamás pensó que él se hubiera enamorado del androide 18, pero si esa era su decisión ¿Por qué no apoyarlo?
La peliazul le sonrió —¿Y porque no? ¡Oh vamos! — giró los ojos al cielo y exhalando fuertemente para tratar de dejar su punto claro.
—Estuviste con la tonta de Maron, ¡Era una hueca! Pero bastante bien formada y guapa, sino pregúntale al idiota de Yamsha que en ese tiempo me hacía rabiar porque babeaba por la ¡Odiosa esa! Era una boba sí, pero bastante atractiva debo reconocer y si ella anduvo contigo ¿Porqué número 18 no lo haría? ¡Inténtalo! Nada pierdes— una sonrisa y un guiño acompañaron a su discurso motivador.
Un sonriente Krillin agradeció a su amiga.
—¡Ah lo olvidaba! Por cierto toma- extendió una invitación mientras una cálida sonrisa se formaba en su delicado rostro.
—¿Que es esto?—con curiosidad abrió la invitación Krillin.
—Haré una pequeña fiesta, ya sabes con los amigos—Se encogió de hombros al decirlo como indicando que era algo sin importancia.
—La invitación es para el maestro Roshi, no. 18 y para ti
—¡Woow! Genial Bulma aquí estaremos— ella solo le guiñó el ojo, sonriente.
Bulma estaba feliz, si su amigo la apoyaba sabía que los demás terminarían haciéndolo también...
Vegeta estaba molesto, cuando regresó se dedicó a entrenar con el equipo de saiyajines que estaban en el planeta base.
«No son más que unos ineptos, todos son unas fracasadas sabandijas de bajo nivel. Solo el idiota de Nappa y tal vez Paragus valgan la pena»
Seguía entrenando y golpeando sin cesar a los muy lastimados saiyajines, su frustración crecía y crecía.
«Y encima de todo esa maldita saiyajin no ha hecho gran cosa por entrenar es inaceptable, estoy rodeado de imbéciles...»
Kale estaba furiosa, cuando Vegeta se fue no se contactó con ella para nada, no es que le importara lo que él hiciera, le tenía sin cuidado. Al final ella era la elegida, pero supo de él solamente por el idiota de Nappa quien la despreciaba y a regañadientes le daba su lugar como el resto de los saiyajines que solo la toleraban por la marca de Vegeta que traía en el cuello.
—Si cree que va a poder hacer lo que quiera esta muy equivocado.
Paragus la miraba con sonrisa petulante, bastante divertido; le excitaba ver el enojo de la Saiyajin.
—Déjalo, tiene que creer que él tiene el control— la miraba feliz mientras la atraía con su cola hasta su pecho.
—¿Oh acaso ese imbécil te gusta?— su voz tenía un dejo de celos.
—¿Celoso?— un brillo resaltaba en los ojos de la mujer, le encantaba encelarlo.
—¿Debería estarlo?— fue la fría réplica antes de apretarla fuertemente contra su pecho y besarla...
Por fin el día de la carne asada llegó, la madre de Bulma había arreglado todo para que estuvieran cómodos en el jardín. La científica estaba feliz pasando el tiempo con todos sus amigos, incluso Milk había asistido y se veía medianamente feliz, no dudaba que extrañaba horrores a su esposo, pero el respaldo económico proporcionado por la heredera de la CC definitivamente le quitaba un peso de encima.
Ya todos estaban ahí: Yamsha, Puar, Oolong, Chaos, Ten shin han, Launch, el maestro roshi, Krillin, Piccoro, Gohan, Milk, el androide no. 16 quien vivía en la CC, y la androide no. 18, el único que faltaba era no. 17 quien seguía de aventura por el mundo.
Llamó la atención de todos sus amigos , inhaló profundamente tratando de dominar sus nervios antes de soltar la bomba.
—¡Quiero aprovechar que estamos juntos para disfrutar con ustedes y brindar por la amistad!
—¡Por la amistad!— Brindaron todos.
—Y de paso quería comunicarles también que próximamente saldré un tiempo fuera de la tierra Junto con Vegeta y Trunks.
Un silencio sepulcral se hizo entre los presentes.
...
—¿Acaso te volviste loca? Ese tipo es un lunático, ¿piensas exponer a tu propio hijo?— Piccoro fue el primero en cuestionar su cordura.
—Vegeta no nos haría daño a pesar de lo que digas— su voz denostaba rebeldía al contestarle al namek.
—Eso no es ser temerario Bulma es ser insensato, no puedes poner tu vida en manos del Saiyajin no es alguien de confianza, ¡Entiéndelo!— la
Voz de enojo de Ten shin han dejo ver su postura ante la forma tan inconsciente de actuar de la científica.
Al ver que las cosas no iban bien Yajirobe trató de hacerle ver lo que todos pensaban de esa idea.
—Bulma piénsalo, qué pasa si ese tipo se enoja contigo o se desespera con Trunks, estarás sola y a su merced ¡No puedes exponerte así!
Yamsha, quien se había prometido evitar opinar con respecto al asqueroso mercenario espacial, al ver la situación no pudo contenerse más.
—Basta todos— su voz se escuchó más alta de lo normal logrando callarlos por un instante.
Le dio una larga mirada a la ojiazul que ella no supo cómo interpretar. Los hombros del guerrero estaban rígidos, notaba su mandíbula fuertemente tensada por la situación.
—¿Estas segura que eso es lo que quieres Bulma?, ¿Ese viaje se dará porque tú quieres ir o él te está obligando de alguna forma?
Su profunda mirada azul se perdió analizando los ojos del que antaño hubiera sido el amor de su vida. Vio preocupación en ellos pero no encontró un ningún rastro de odio o coraje, su pregunta era genuina y no está cargada de despecho.
—Es mi voluntad ir con él, Yamsha. Nadie me obliga a hacerlo.
El lobo del desierto se perdió en esos ojos azules, irradiaban de formas insospechadas y dejaban ver el alma pura de la ojiazul. Esa mirada de la
Científica fue todo lo que necesitó para saber que el momento había llegado.
—Si esa es tu decisión Bulma, entonces yo...— la miró con cariño antes de encogerse de hombros y dejar salir un suspiro para volverla a mirar y decir decidido — entonces yo te apoyo.
La peliazul lo miró con sorpresa ante ese giro de la situación.
El lobo del desierto continuó —Bul sé que en el pasado hemos tenido nuestras diferencias, pero si tú estás segura de tu decisión y quieres irte de paseo con ese simio espacial, entonces adelante. Sigo pensando que es el mayor psicópata narcisista hijo de puta que existe, pero confío en tu decisión. Sin ti... el presente que tenemos no existiría te debemos todo y estoy seguro de que sabes lo que haces.
Lo miraba claramente sorprendida, estaba boquiabierta, nunca espero que el primer defensor sería él.
Acto seguido fue Milk quien con desición comentó
—También tienes mi apoyo, nunca entenderé porque de todos los pretendientes que tuviste decidiste quedarte con ese asesino, había opciones menos deplorables, ¡Hasta Yamsha hubiera sido una opción considerable! Sin embargo, si es lo que decidiste solo deseo que seas feliz y cuentes conmigo— una sincera sonrisa de alegría por ella se formó en los labios de Milk.
Yamsha sintió una gota de sudor escurrirle, no sabía si ofenderse o tomar a bien el comentario de la esposa de su mejor amigo.
Acto seguido fue Launch quien terció —Si eso es lo que quieres... ¡Ve por él! No hagas caso a Ten shin han, él era un chico malo y ve lo aquí luchando por mi amor— decía Launch volviendo a sonrojar ampliamente al guerrero, mientras el resto de la comitiva se reía.
Krillin y el maestro Roshi además de Gohan, dieron su apoyo también y con eso los demás poco a poco aceptaron.
Bulma se sentía inmensamente feliz, en su corazón tenía la certeza que solo cosas buenas venían, de pronto el lobo del desierto se acercó a ella, la peli azul decidió que era momento de hacer las paces con su amigo.
—Gracias Yamsha, por apoyarme.
Él la miró con ternura y amor. Lo sabía, siempre la amaría. Había sido, era y sería siempre el amor de su vida.
Era la mujer de los sueños de cualquier ser humano. Pero se habia dado cuenta de que ambos cometieron tantos errores muchos de ellos (la gran mayoría) por culpa suya que sumado a sus infidelidades socavaron la relación y el amor que tuvieron jamás volvería.
Odiaba al principito engreído, siempre pensaría que ella era demasiado para ese simio imbécil, pero la amaba tanto que solo quería verla feliz. Y lo comprendió después del último enfrentamiento con el mono asesino, en el cuarto de la peli azul.
Siempre sería esa diosa azul a la que idolatraría hasta el último aliento de su vida. Pero por ese profundo amor que sentía, entendió que era momento de dejarla ir y que ella hallara su felicidad, no importando que fuera al lado de alguien más inclusive si ese alguien era un ser tan detestable como lo era Vegeta.
—Lo que dije es verdad Bul, solo quiero que seas feliz, fui un pésimo novio y no he sido el mejor amigo que debería ser, pero quiero que sepas que de verdad siempre estaré aquí para ti y si decidiste que ese psicópata sea tu presente y tu futuro, entonces yo ... Yo siempre te apoyaré.
La peliazul se sorprendió con la mirada de profundo cariño que le dedicó.
Él lo sabía, su amor por ella duraría por siempre y por eso estaba dando vuelta a la página para seguir a su lado como amigo y disfrutar desde lejos la felicidad de la que siempre sería el más grande amor que tuvo.
Se dieron un afectuoso abrazo cargado de muchos sentimientos que los liberaba, por fin lograban dejar atrás ese amor tormentoso y limpiaban las heridas para ser amigos.
—Ven quiero presentarte a alguien especial y me encantaría que pudiera llevarse con mi mejor amiga. La jaló suavemente del brazo para llevarla a la entrada de la CC.
Su nueva novia a quien había invitado y apenas iba llegando esperaba ahí. No era más y no era menos que la ojiverde Youmi, con quien después de todo se había entendido bastante bien.
Bulma sintió una calidez embargarla al verlo tan contento, al final habían logrado superar ese amor tempestuoso de la juventud y cada uno iba hallando su felicidad.
Se acercaron a la ojiverde,
—Mucho gustó Youmi, encantada de conocerte Yamsha me ha hablado muy bien de ti— Con la mano extendida en forma de saludo y una gran sonrisa en los labios le dio la cálida bienvenida a una nerviosa y asustada jovencita que tímidamente le devolvió el saludo.
Transmitió su natural alegría y calidez a la chica, se sentía realmente dichosa de saber que por fin el que alguna vez fuera el amor de su vida, era feliz...
Un muy enfurecido Saiyajin había estado los últimos días, entrenando como poseso. Desde que dejó la tierra las pesadillas habían vuelto, y eso lo ponían de muy mal humor, no podía descansar correctamente, maldita humana ¿Acaso era una bruja que lo hechizaba con sus artes amatorias?
Lo que más lo ponía de malhumor era la molesta de Kale, que intentaba por todos los medios acercarse a él, pero lo que más lo exacerbaba era el hecho de que definitivamente él debería preferirla, pues era una guerrera atractiva y fuerte en comparación con esa débil terrícola y aun así no le generaba ninguna emoción.
Siendo honestos, la guerrera era muy hermosa incluso para el estándar de su raza, poseía más cosas a su favor que la débil humana, ¿entonces porque no podía dejar de pensarla? ¡Argh! que patético se había vuelto, debía sacarse a esa hembra de encima.
Se levantó y se fue a entrenar, se sentía cansado, aprovecharía su estancia ahí para ver el avance actual que los demás saiyajines tenían sobre los planetas cercanos, todo debía ser perfecto.
En un principio trató de pasar tiempo entrenando con Kale, quería ver si la lucha cuerpo a cuerpo, así como el agradable olor de la hembra a la hora de la pelea, le atraía.
Y a pesar de todo, con amargura se dio cuenta que no se sintió en todo el tiempo que estuvo ahí, tentado en volver a pasar tiempo con Kale, no permitió ni que durmieran en la misma habitación, no la tocaba por más que ella se le insinuase. Pues las pesadillas incrementaban, no era el olor ni las formas del cuerpo que, aunque él no aceptara su alma necesitaba, no era ella...
Kale estaba indignada, desde que Vegeta regresó a nuevo Vegita prácticamente la había ignorado, se interesó en su heredero en un inicio al verlo, le vio sonreírse orgulloso, la abrazó y fue el único momento en donde ella pudo darle un fogoso beso que fue correspondido por él.
"...—¿Estas satisfecho con tu heredero?— Decía feliz mientras posaba sus manos seductoras en el pecho del varón y pegaba sus sensuales senos resaltando la redondez de los mismos.
Mordió su labio y acercó más su cara al rostro de èl.
—Hiciste un buen trabajo Kale— el tono alegre en la voz de Vegeta no se podía ocultar, la saiyan aprovechó y atacó con un beso pasional la boca del saiyan, agarro su azabache cabellera con sus delicadas pero firmes manos, y mientras sus dedos se paseaban en esa negra y salvaje cabellera, su sentidos se perdían en la varonil esencia del guerrero.
Vegeta estaba en shock, no había previsto la acción de la fémina, pero con la emoción del momento sucumbió a los deseos de ella, profundizando ese beso, su lengua cuál explorador versado se perdía en la boca demandante que lo clamaba.
De pronto sin que ella se percatara, el saiyan acabo el beso, pues al cerrar lo ojos todo deseo acabó, al ver aquellos ojos azules que tanto lo atormentaban..."
La saiyan se sintió feliz, pensando que por fin las cosas comenzarían a mejorar y ella podría conseguir mayor influencia sobre él. Para después darse cuenta que, él actuaba como si ella no existiera.
Ese maldito saiyajin arrogante no la iba a tratar así, ella era ahora la princesa de lo que quedaba de su raza, había asegurado su linaje con un varón recién nacido y tenía la prerrogativa de ser ahora tratada como lo que era: Parte de la realeza saiyajin. Ningún príncipe presuntuoso la haría de menos.
Con furia ciega salió a buscarlo y a encararlo.
—¿Con que aquí estás escondido? — Fue la forma con la que comenzó a abordarlo tan pronto lo vio.
Vegeta se hallaba en ese momento entrenado con Paragus y Nappa dándoles una buena paliza a los dos al mismo tiempo.
Paragus la vio con malos ojos cuando llegó a interrumpirlos, entendía que ella estuviera frustrada; sin embargo, no estaba siendo muy inteligente en como mover sus piezas, el príncipe saiyajin era alguien de cuidado y claramente que ella llegara en esa actitud beligerante a exigirle algo, no iba a ser tomado a bien por él.
Ni siquiera le contestó. Parecía como si Kale jamás hubiera interrumpido el entrenamiento, el príncipe simplemente siguió atacando a Nappa y a Paragus.
La saiyajin lo veía incrédula, una furia ciega comenzó a crecer en sus entrañas, ese bastardo principito no le iba a ignorar como si no existiera.
Sin pensar realmente en lo que hacía se abalanzó contra él para atacarlo:
— A mi no me vas a ignorar ¡Vegeta!
Más tardo ella en llegar a él que en ser sometida.
Prontamente se vio siendo aprisionada en forma dolorosa contra el suelo, con su pecho fuertemente aplastado por el pie del príncipe quien sonreía maliciosamente antes de mostrarle a su "futura reina" el respeto que debía guardar para su próximo rey.
Vegeta estaba molesto, esa maldita saiyajin iba a aprender a la mala a no meterse en su camino.
Se sentía sofocado por ella, desde que llegó estuvo de encimosa tratando de seducirlo. A decir verdad, la hembra era bastante atractiva y no podría negar que disfrutó acostarse con ella mientras cumplía con su deber de engendrar al heredero.
Sin embargo, también era cierto que no halló la satisfacción lograda con la fémina terrestre y que un sentimiento extraño lo embargó, generándole ansiedad por la terrícola después de eso, y al menos él no pensaba volver a repetirlo.
Una vena saltó en su frente, ahí estaba ella colándose otra vez sin su permiso en sus pensamientos, esa humana nunca lo dejaba de atormentar ¡Maldita sea! Eso lo puso de más malhumor.
—Si no vas a entrenar en forma adecuada no estés molestando— fue lo que dijo antes de aventarla en un solo movimiento contra una pared.
—No hagas que me arrepienta de haberte escogido, no has mejorado prácticamente nada desde que me fui y ¡una futura reina no se puede permitir eso!— Fueron las crueles palabras que el Príncipe saiyajin le dirigió.
Antes de que ella pudiera replicar solo dijo:
—¡Paragus! Encárgate de que ella entrene arduamente. Antes de irme, espero ver un avance significativo en su desempeño. ¡Nappa! Encárgate del resto de los Saiyajines, más les vale tener un nivel aceptable antes de mi partida y ¡Que nadie me moleste más!
Furioso por la interrupción decidió marcharse a entrenar a la nave en la que había llegado, donde tenía una Cámara de gravedad integrada, no tan potente como la suya en la tierra, pero si lo suficiente para ayudarlo a entrenar correctamente...
A partir del festejo del primer año de su pequeño príncipe cómo Bulma llamaba cariñosamente a Trunks, el tiempo empezó a pasar muy rápido, dividía su tiempo entre terminar la nave espacial que se llevarían la cual debería ser ciertamente de mayores proporciones a la que había estado usando el saiyajin.
Definitivamente debía ser así pues, a parte de incluir una cámara de gravedad de proporciones mejoradas que le permitiera un real avance mientras estuvieran fuera de la tierra, agregó todas las comodidades de una casa sin hacerla tan estorbosa, debía mantener la nave ágil pero con todos los aditamentos necesarios para cubrir sus necesidades cómodamente.
El príncipe, parco como siempre no había comunicado como sería el lugar a donde iría, no sabía en qué condiciones vivían los otros dos saiyajines ni en qué estado de barbarie se mantenían. Pero no pensaba correr riesgos, al menos llevaría las comodidades para ellos, de igual manera se dedicó a encapsular todas las refacciones e inventos necesarios, así como un laboratorio completo.
Estaba emocionada iría a explorar el universo con su guerrero eso le daría la oportunidad de estudiar nuevas formas de vida de primera mano, así como materiales nunca vistos por los terrestres. Entre eso y las constantes visitas de Milk para monitorear este nuevo embarazo, ocupaba su tiempo.
Trataba de hacerla sentir segura, este bebé resultaba ser más fuerte que Gohan al nacer, la hipótesis de Bulma es que debido al incremento tan brutal de fuerza que había sufrido su amigo desde el nacimiento de Gohan, esto afectaba la fuerza del próximo bebé a nacer.
Aun así, el pequeño parecía ser de carácter noble como su amigo, no era territorial como había sido Trunks y casi siempre se mantenía dormido; Milk le había comunicado que su nombre sería Goten.
Adicional a esto había comenzado ya un entrenamiento con su pequeño Trunks, a pesar de tener solo poco más de un año era un niño extremadamente fuerte para su edad. Agradecía a Yamsha que había aceptado ayudar a entrenarlo.
Venía regularmente acompañado de su nueva novia, la chica era dulce y el caía muy bien y aunque el entrenamiento era más del tipo hacer que Trunks lograra pasar obstáculos de gran complejidad para un niño terrestre normal de su edad pero no para él, mientras Yamsha vigilaba que el pequeño no se lastimara de más en lo que la científica seguía trabajando arduamente en su laboratorio para tener todo listo para cuando el saiyan volviera.
Yamsha vio con cariño a su amiga quien se veía estresada, le costaba dejar solo a su hijo.
—Relájate Bul, yo me encargo de Trunks.
Ella solo sonrió y se fue a rumbo al laboratorio de su padre, donde ayudaba a éste y al androide no. 16 a desactivar remotamente las bombas de los 3 androides y con la desprogramación de su objetivo promordial: Matar a Gokú. Con el avance que llevaba, esperaba dejar eso cerrado antes de irse a la aventura con su amado saiyajin...
Un frustrado Vegeta decidió que no tenía tiempo para las estupideces de kale. A partir de ese día en que ella apareció interrumpiendo su entrenamiento, decidió quedarse a dormir en la nave muy lejos de la saiyan.
No tenía intenciones de desperdiciar tiempo con ella, además las pesadillas iban en aumento y eso lo inquietaba, casi no había podido descansar bien y eso lo tenía muy de malas.
—¿Pero que carajos me pasa? ¿Tan débil me he vuelto para no dejarla de pensar?
Continuó luchando contra los robots dentro de la cámara mientras seguía con su letanía.
«Tal vez haya algo de cierto en esas viejas historias de fantasías con las que las Saiyajines viejas entretenían a los mocosos de clase baja del pueblo de Vegita...»
Tan pronto el pensamiento se coló en su mente decidió invalidarlo en voz alta como si se esa forma perdiera toda fuerza el mismo.
—¡Que patético soy! Ya me parezco al idiota de Nappa.
Una mueca despectiva se instaló en su cara en lo que evadía un ataque del condenado robot de entrenamiento.
«Entonces, ¿porqué a pesar de poner medio universo de distancia no sale de mi mente?»
—¡BASTA! Soy el príncipe de los Saiyajines no un crío ignorante, no significa nada, ¡NADA!
En su furia rompió los robots de entrenamiento.
Un susurro como súplica salió de sus labios mientras se dejaba caer al suelo cansado y golpeaba el piso de la cámara.
— No significa nada...
Confundido no quería escuchar lo que su mente le decía, no lograba dejar de pensarla y las palabras que Nappa dijo largo tiempo atrás lo acechaban y atormentaban creando más confusión.
«Es una heshia...»
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Una disculpa por la demora a la hora normal en que publico, este ha sido un día caótico, pero espero les haya gustado el cap.
Alguien empieza a perder el control de las emociones aunque no se de cuenta aún... hay Vegeta estás cometiendo un gran error...
Un caluroso saludo para Calay, Airyisabel y Belen.
Lo sé la actitud del saiyan hace hervir la sangre de coraje, solo puedo decirles que a su debido momento el karma siempre llega ;)
Nos leemos pronto.
