Los personajes no me pertenecen son creación del gran Akira Toriyama. La trama e historia si son idea original mía.

Sí, está reteniéndome, transformándome y obligándome a esforzarme a ser eternamente frío por dentro y soñando que estoy vivo. Porque lo quiero ahora, lo quiero ahora. Dame tu alma y tu corazón, y estoy escapando, estoy estallando, ultima oportunidad para perder el control... — Hysteria, Muse

Planeta Zerk

Estaba emocionada, su mano temblaba al ponerse el lapiza labial, se miró al espejo.

«Pareces una estúpida adolescente, ¡contrólate!»

Se ordenó mentalmente dejar de actuar como una tonta, ella no estaba saliendo a una cita, por muy guapo y malditamente atractivo que fuera el príncipe de ese lugar, sus intensiones no estaban sobre él. Necesitaba actuar para tenerlo bajo sus encantos y poder tener tiempo de evaluar el lugar y así hacer su plan para poder ver a Tights y de ser posible lograr el ansiado escape de ese lugar.

Dos horas antes había comenzado el plan que tenía que ejecutar:

" ... Se maquilló en forma pálida y natural para hacerles creer que se sentía mal. Pidió a Tooma que fuera por Radditz y por Tarble. Estaba esperándolos mientras cargaba a Trunks. Su pequeño lucía feliz con su trajecito de entrenamiento puesto. Agradecía haberle hecho muchos pues el niño era ahora lo único que quería traer puesto.

El hermano de Gokú llegó junto con Tooma, la miró preocupado — ¿Estás bien humana? Te ves fatal — Ella le dio mala cara, — ¡Gracias Radditz tan caballero como siempre! — resopló indignada —Tú si sabes cómo levantar el ego de una mujer — El saiyan la miro evaluándola.

—Es que realmente te ves fatal, ¿Quieres que mande a traer a un médico por ti? — En ese momento iba llegando Tarble, quién en cuanto la vio también la miró con preocupación.

—Bulma ¿Te sientes bien? Te vez terrible — Mientras le daba una mirada preocupado. —¡Fantástico chicos! Ustedes si saben como levantar el ánimo. No necesito un médico Tarble, las humanas tenemos un periodo de tiempo cada vez donde no nos sentimos bien por cuestiones biológicas, nada que una película romántica, palomitas, chocolate y descanso no quiten.

Tarble la miró confundido, las emociones humanas lo confundían, a pesar de ser el saiyajin más sensible de ellos, distaba de ser tan emocional como la raza humana y no entendía como esas cosas mencionadas por la terrícola podrían quitarle la palidez y la cara tan enferma que se le veía.

—¿Segura Bulma? Si quieres podemos pedir un médico — Vieron la indignación de la humana —¡Ay ya les dije que estoy bien! No tiene que hacer un alboroto solo porque estoy en mi periodo, estúpidos insensibles saiyajines, solo déjenme descansar. Tarble ¿Puedes quedarte con Trunks después de su entrenamiento? Solo necesito descanso eso es todo chicos.

Ya conocían el mal genio que la humana tenía, de pronto Radditz recordó cuando él se acercó demasiado una vez a Bulma y olió sangre en ella, recordaba que esa vez asustado fue por Nappa y la llevaron de emergencia a la enfermería a pesar de las protestas de ella, pues creían que se estaba desangrando viva.

Al llegar al servicio médico donde Suzuke les explicó que las mujeres de la raza humana tenían un periodo biológico donde su cuerpo sangraba internamente, que era normal y que no la ponía en peligro.

Había sido algo sumamente bochornoso sobre todo porque la humana les había aventado de cosas durante días enteros cuando los veía.

—Uhhh — Dijo pálido de pronto el hermano de Gokú, antes de decir —Ya entendí a qué periodo biológico te refieres humana — mientras Tooma y Tarble veían a un Radditz sumamente nervioso, ellos se veían confundidos.

—Lo mejor es dejarla sola príncipe — comentó nervioso Radditz, — en esa época se ponen muy emocionales las hembras terrícolas y son irracionales, ella estará bien — trató de decirlo suave pero sintió cuando ella le aventó a la cabeza un jarrón.

—¡Eres un idiota Radditz! — Gritó enojada y los otros dos saiyajines se asustaron, —¡Dejénme en paz! — indignada gritó y cerró de un portazo su puerta. Radditz tomo a Trunks quien en ese momento estaba en brazos de Tarble, y se fue con el crío a entrenar. Mientras los otros dos saiyajines decidieron mantenerse a buena distancia de la hembra terrícola hasta que se le pasara lo que sea que la tuviera tan irritable.

Bulma se recargó en la puerta y respiró, su actuación había sido tan buena que ahora tenía el camino libre y comenzó a arreglarse para la salida.."

Eso es lo que había pasado, se había sentido orgullosa por su gran actuación, ahora todos ellos se mantendrían bien alejados de ella y eso le daba tiempo suficiente para poder ir a la ciudad sin que se enteraran, después de desmaquillarse la palidez del rostro, estaba completamente diferente; se había puesto un hermoso vestido rojo que se le entallaba al cuerpo y se había comenzado a poner un muy discreto maquillaje encima, realmente no necesitaba de mucho, ella era hermosa en forma natural, pero le encantaba resaltar el rojo de sus labios.

Era muy consciente de lo que su físico podía lograr, aunque se sentía altamente emocionada sobre todo porque haría las cosas a escondidas de los saiyajines y eso la hacía sentir la adrenalina correr en su cuerpo, además ese príncipe la ponía nerviosa realmente y de alguna forma la atraía.

Cuando por fin se sintió satisfecha con la imagen que el espejo proyectaba, se acercó al balcón de la habitación de Vegeta, el cuál era más amplio y sacó una cápsula y la aventó, de esta salió un aerodeslizador compacto individual al cual se subió y gracias a este logró bajar desde su balcón al jardín del lugar en donde había pactado ver a Sekket.

Una vez bajando, respiró profundamente:

«¡Eres Bulma Briefs! La mujer más intrépida, hermosa e inteligente de la tierra, ¡No te acobardes ahora!» exhaló y comenzó a caminar erguida a paso seguro hasta llegar a la zona del jardín donde el príncipe ya la esperaba.

La científica ahogó una exclamación impresionada, el guapo zerkiano no llevaba su típico traje de la realeza, esta vez iba vestido con ropas sencillas pero muy elegantes, un pantalón y una camisa aunque el emblema real se veía y el porte aun resaltada la arrogancia y seguridad inconsciente de su estatus.

Sekket había estado inseguro de saber si ella podría realmente sortear a la extrema vigilancia a la que la tenían los saiyajines, una sonrisa genuina se extendió por su rostro al verla llegar, evito que se le notara, pero estaba embelesado al verla.

La mujer era una ninfa de agua, como si la mujer de sus fantasías se hubiera materializado en la realidad. Definitivamente al ver el cuerpo celestial y los ojos provocadores de la fémina, entendía porque Vegeta la habría tomado para él, pero estaba completamente seguro que alguien tan ruin como el príncipe saiyajin no podía entender, amar y cuidar la naturaleza de una mujer como ella.

Estaba decidido a saber más de ella, usualmente los príncipes por ogullo y estatus no estarían con la mujer de otro hombre, menos si se tratase de otro príncipe pero aún así no le importó el hecho de que ella compartía un hijo con otro hombre, la ojiazul se le había metido por los ojos y nada le importó. No le interesaba la vida de la científica antes, pero estaba decidido a conocerla, a conocer sus secretos más profundos y mantenerla para él.

Se acercó galantemente a ella, — Me alegra que hayas venido, por un momento pensé que no asisitirías — Trató de sonar lo más amable y cordial posible mientras delicadamente tomaba su mano y la besaba sensualmente.

Bulma se sonrojó; Jamás podría acostumbrarse a esas formas tan galantes y seductoras del zerkiano, se recompuso lo más rápido que pudo y le dijo sonriente —¿Dudabas de mí? No por algo soy una de las mujeres más inteligentes y hermosas de esta galaxia — Vanidosa decía mientras le guiñaba el ojo.

—¿Cómo iremos a la ciudad? — Preguntó curiosa —la vez pasada Vegeta nos llevó volando, él la miró y la hizo seguirlo, llegaron a un pequeño hangar cercano donde un vehículo volador de dos plazas los esperaba, subieron y fue él quien piloteó.

Mientras paseaban por la ciudad ella se sentía feliz y dichosa mientras reía, Sekket había resultado ser un extraordinario conversador, amable y educado, notaba que su pueblo lo amaba y lo obedecía por la adoración cariñosa y el respeto que le tenían. No halló en ellos muestras de miedo.

«Es un tipo tan atractivo... pero tan diferente a Vegeta» Sin poderlo evitar su mente le jugó una mala pasada, y le trajo a colación la imagen del huraño y esquivo saiyajin. Ambos eran hombres muy atractivos, cada uno de formas tan diferentes. Donde uno irradiaba paz, el otro irradiaba peligro, donde uno era cálido y parecía transparente el otro era frío e indecifrable.

Los ojos color ónix la comenzaron a atormentar. —¿Está todo bien hermosa Bulma?— preguntaba Sekket mientras la tomaba del brazo y caminaban a través de las calles de la ciudad. Ella sonrió y deshechó aquellos pensamientos y sacó a fuerza de voluntad al príncipe saiyajin de su mente.

—Todo va excelente Sekket, todo es muy interesante, esta parte de la ciudad no la había podido explorar aún —Él sonrió —¿Hay algún lugar en específico que quieras ver? —Ella sabía que esa era su oportunidad, su hermana le había pedido que se acercaran a un sector de la ciudad cercano a donde estaba el puerto intergaláctico a donde llegaban la mayoría de las naves que arribaban ahí. Si lograba hacer que la llevara ahí, debía buscar la forma de liberar los últimos drones.

"...Bulma aprovechó la noche anterior y se comunicó con su hermana, —Hola B.B— la voz alegre de su hermana la tranquilizaba siempre. —¿Cuándo te veré?— ansiosa preguntaba la científica.

—Más pronto de lo que crees, esos drones han sido de muchas utilidad conseguimos el mapa de casi toda la ciudad solo nos falta un punto importante, el puerto Intergaláctico que tienen...— La voz entusiasmada de la rubia le dió ánimos.

—¿Necesitas que libere más drones?— emocionada la ojiazul preguntó. —¿De verdad puedes hacer eso B.B?— la voz de entusiasmo de la rubia no pudo ser ocultada. La peliazul lo pensó bien —No se si pueda pero si logro ir de visita a ese sector lo haré —Decidida se comprometió.

Tights quiso aprovechar para saber que había sido del pelinegro, sin embargo como en cada ocasión que llamaba las palabras para preguntar por él se le quedaban atascadas en la garganta, lo meditaba cada vez y se acobardaba al final.

«Dudo que le importe lo que piense de él o si me interesa saber si sigue vivo, como sea está fuera del plan.»

Fue sacada de su pensamiento por la peliazul — Yo, necesito saber sobre mi amigo, ¿Sigue postrado en cama? ¿Sigue muy enfermo?— Ansiosa preguntaba la ojiazul, pero su hermana mayor no quería hablar por ese medio cosas tan delicadas —Cuando nos veamos hablaremos— de esa forma zanjó la cuestión..."

Tights le había comentado la importancia de poder lograr mapear ese sector, sería información invaluable si querían escapar. Ella sabía que esa era su oportunidad para acercarse sin ser sospechosa y poder liberar en forma discreta sus drones con camuflaje para que hicieran su trabajo.

—Me encataría ver como es el puerto intergaláctico de Zerk, me han dicho que tu planeta es uno de los lugares de mayor afluencia de razas en este sector de la galaxia— Con inocencia pedía Bulma.

El zerkiano simplemente sonrió en forma enigmática — sabía que tu curiosidad científica te pediría ir ahí, será un gran placer llevarte — fue su amable respuesta, partieron rumbo a ese lugar...

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La científica había sido llamada muchas cosas en su vida, la mayoría de ellas eran adjetivos denigrantes hacía su persona y su pueblo, realmente no conocía una palabra bondadosa de ningún alienígena aparte de la gente de su raza, aún así nunca perdió la esperanza.

Caminó agazapada, tratando de pasar lo más inadvertida que pudo, la ventaja de no ser la favorita del príncipe saiyajin, era que podía escabullirse a cualquier lado sin que nadie se percatara pues realmente nadie la custodiaba como debería.

Ella siempre fue transparente para los saiyans apenas más que un esclavo que debía obedecer. Y después de que la mayoría de su gente murió al destruirse el planeta Vegita, el amor y el cariño solo habían venido de una persona en específico, pero ahora estaba muy lejos de ahí. ¡Ahh si! Y también había conocido bondad y generosidad por parte de aquella alma desgraciada que tenían sometida. Jamás nadie más le había mostrado amor o ternura, hasta ahora.

Pero "ella", aquella mujer peliazul, había cambiado su percepción de las otras razas, talvez era simplemente que existían otras razas amables y con bondad. A pesar de que no había sido buena con la terrícola, ésta siempre lo era, no la trataba con inferioridad y a pesar de que no lo aceptara nunca la admiraba y disfrutaba de trabajar en equipo con ella. Algunas ocasiones se había permitido bajar la guardia y sonreír con ella.

Entendía porque el príncipe estaba obsesionado con ella, era un ser "único", es por eso que cuando le dieron esta nueva misión tembló de miedo:

"... —¡Vaya! Hasta que contestas —fue la forma de saludo enfadado con que comenzó Kale, Suzuke la miró por la pantalla, e hizo una profunda reverencia a modo de disculpa antes de comenzar —Lo lamento majestad, las actividades hoy tomaron más tiempo.

A pesar de todo, Kale estaba de buen humor y lo podía notar de lo contrario ya la hubiera insultado de mil formas posibles – ¿Ya entregaste lo que te pedimos? – Preguntó tranquilamente, mientras Suzuke asentía – El príncipe Sekket tiene su regalo en sus manos.

—¡Es una excelente noticia! — Jubilosa comentaba Kale mientras se paseaba alegre. A decir verdad, Suzuke había odiado esa misión, se le hacía algo demasiado bajo incluso para alguien como Kale de quién no tenía absolutamente ninguna buena cosa que decir, pero como en todo ella solo obedecía, aun así odió ser parte de un plan tan bajo, y hasta cierto punto se había decepcionado del príncipe zerkiano al saber que él recibiría ese regalo.

Jamás pensó que alguien como él se prestara a tan bajas artimañas para conseguir su propósito.

Aún así ella no podía hacer nada al respecto. —Ahora que has entregado el paquete, deberemos ayudar un poquito a que las cosas sucedan, deberás espiarlos y saber si ellos se ven a solas, este es el plan...

La científica miró con ojos espantados y con mucha indignación a la saiyajin, pues lo que Kale se proponía era demasiado bajo, a pesar de que sabía que tenía que callarse y ejecutar ese plan sin chistar no pudo reprimir su tono de indignación al protestar:

—No creo que el príncipe Sekket aprecie nuestra intromisión además, él puede tranquilamente seducir a la humana, no hay que exponernos majestad — Trató de sonar lo más indiferente pero su tono de voz la delató.

Kale la miró y entrecerró los ojos, si algo detestaba es que alguien la contradijera, — Tu opinión me tiene sin cuidado, o haces lo que te digo o Sook pagará las consecuencias, de por sí no nos tiene contentos con los pobres resultados que ha conseguido. Si para cuando lleguemos con él no has hecho lo que te pedí, el castigo será mas severo del que de por sí deberá afrontar por su nulo avance...

Dejó salir la amenaza de forma venenosa, disfrutando la cara de terror en la científica Tsufur, —¡No por favor majestad! Yo haré lo que me pida, ha sido mi culpa el lento avance, no lo lastime, yo haré lo necesario— Kale le dio una sonrísa sádica complacida..."

Suspiró resignada, no había nada que hacer, detestaba hacer esto, la terrícola era una buena persona y ella no quería contribuir en la muerte de la misma, pero ella también tenía personas que cuidar, la vida de Sook era más importante que todo le demás y no dejaría que lo lastimaran.

Había seguido a la otra científica y al príncipe zerkiano cuando salieron furtivamente del palacio y ahora ella merodeaba, cerca de donde estaban, escondida veía como paseaban risueños por los jardines centrales de la ciudad. A pesar de odiarse por hacer eso, apretó la cámara y comenzó a grabar...

Planeta Has-140

Koras era uno de los dos dignatarios que regentaban el planeta anfitrión, el planeta más fuerte en armamento bélico de ése sector, había estado completamente en contra de lo que habían decidido todos ellos, en la reunión de emergencia que tuvieron, antes de aceptar la invitación de los zerkianos para dialogar con los saiyajin.

Sabían que el "diálogo" no era más que un eufemismo para poder firmar los términos de su rendición sin siquiera pelear por medio de ese pacto denigrante que les ofrecían.

Detestaba con toda el alma a los saiyajines. No conocía más que de lejos al príncipe de esa raza. Solamente una vez lo vió, cuando se atrasaron algunos días en el envío del armamento militar que debían entregar cada dos meses al imperio de Freezer, fueron enviados éstos por órdenes del lagarto a darles un escarmiento.

"...El príncipe saiyajin que en ese momento todavía era un esbirro del emperador del mal ni siquiera se dignó a salir de su cápsula.

—Bienvenido sean— Respetuoso Koras comentó. Escuchó como sin voltear a verlo, ni a él ni a la comitiva que esperaba por ellos, les dijo a sus secuaces — ¡Encárguense de este lugar y estas sabandijas! Y no me molesten salvo que encuentren algo sumamente interesante, ¡Clase baja!— se dirigió a un Saiyajin pelinegro y de cabello largo —¡Encárgate de todo! ..."

Koras se acordaba de Nappa, el calvo saiyajin que ahora estaba al lado del príncipe, sentado. ¡No había cambiado nada! Vino a su memoria esa sonrisa malvada que había en su rostro cuando le dijo a radditz "...— Ya oíste a Vegeta, encárgate de estos pobres diablos —..." .

Aun en su mente escuchaba el eco de los gritos de la gente asustada que comenzó a morir cuando de la nada sin mediar palabra el saiyajin destruyó la ciudad a modo de recordatorio. Para después lanzarle un rayo de kí que le impactó directo en el rostro desfigurándole el lado izquierdo del mismo, todavía escuchaba la risa demoniaca del calvo saiyan, mientras él estaba en agonizante dolor por el destrozo que hicieron sobre su persona y oía los lamentos de muchísima gente inocente; los Saiyajines se reían y luego tomaban el armamento para irse sin mediar ninguna palabra.

¡No! Para Koras no era algo correcto lo que hacían, esos malditos asesinos seguramente no cumplirían su palabra y los matarían. Era por eso que se preparó muy bien y ahora él tenía su propio plan B para acabar con la escoria saiyajin que asolaba nuevamente a ese sector de la galaxia.

No quiso aceptar que el plan presentado por los saiyajines era bueno y que a pesar de su odio profundo lo ofrecido por estos realmente era un tratado que no era injusto si se consideraba que no eran rivales contra ellos.

—Entonces caballeros, pueden leer el tratado, tranquilamente el día de hoy, como podrán ver él príncipe Vegeta a sido magnánimo con las condiciones del mismo y realmente es mínima la aportación que harían. Las formas de gobierno permanecerán igual simplemente reconoceremos que el emperador que unifica nuestro nuevo acuerdo y que nos fortalecerá es el príncipe saiyajin— Comentaba tranquilo el rey de Zerk, su voz sacó a Koras del ensimismamiento en el que estaba.

Volteó a ver al resto de los dignatarios, quiénes leían en silencio las hojas del acuerdo, sabía que muchos de esos cobardes ni siquiera leerían a lo que se comprometían, simplemente firmarían a ciegas por el miedo de enfadar al saiyajin si se sentía ofendido por su demora en aceptar.

Vegeta estaba aburrido y de mal humor, justo ese día había despertado por culpa de las pesadillas que lo volvían a asolar, ahora que ella no dormía a su lado. Detestaba admitirlo, pero esta pesadilla fue brutal, en ese infierno que fue su sueño ella ya no estaba a su lado, se había escapado y eso lo desquició, despertó sumamente alterado.

Ese día conforme avanzaban las horas comenzaba a sentirse ansioso y no dejaba de pensar en la peliazul. Había hablado con Tarble y sabía que la humana y su cachorro estaban bien, se rehusaba a hablarle directamente. Seguía molesto consigo mismo porque se había ablandado demasiado por ella, era vergonzosa la forma en que la fémina lo dominaba así que estaba peleando con todas sus fuerzas para mantener su fuerza de voluntad y no marcarle directamente, la vería cuando regresara a Zerk.

Justo pensaba en ella y en su cachorro, cuando la voz de Koras lo sacó de su ensimismamiento — Hay algunas modificaciones que me gustaría considerar a este tratado — Su voz se escuchaba rasposa, se notaba el desprecio en su tono de voz. Por primera vez Vegeta prestó atención a la reunión, mientras su rostro no cambiaba y se mantenía mirando aburrido a quién hablaba.

—¿A qué te refieres con cambios Koras? —preguntaba el padre de Sekket, quien sentía que las cosas no irían por buen camino si Kartos no lograba mantener a raya a su primo. Juntos gobernaban ese planeta, pero era Kartos quien usualmente se encargaba de las negociaciones, la diplomacia no era el fuerte de Koras.

—Me refiero a que, si esto en verdad es un acuerdo me gustaría que los saiyajines también nos digan que nos darán a cambio — Nappa lo miró mientras sonreía malévolamente. Estaba por parase cuando vio de reojo que su príncipe le hizo una señal imperceptible para que se quedara en su lugar.

El príncipe saiyajin estaba irritado, sabía que tanta diplomacia no era buena, y que por ese motivo llegaran a creer las otras naciones que se habían ablandado, lo cuál generaría que alguno listillo quisiera tomarse atribuciones que no deberían, recordaba su discusión con Tarble y Bulma al respecto, justo antes de partir a ese viaje:

"... —Esto es una tontería, este acuerdo es demasiado débil Tarble, una cosa es dejar que ellos se unan a nosotros pero lo que les pedimos es risorio, ¡Es indignante! — El peliflama daba vueltas como león enjaulado, no había tenido oportunidad de leer antes el acuerdo redactado por Tarble, se lo había dejado a él pues conocía la capacidad de su hermano, que si bien no era el mejor guerrero, si tenía una amplia capacidad para administrar, y su vena diplomática era muy buena y eso le gustaba al príncipe mayor.

—Una cosa es no entrar en guerra pero esto es débil — decía indignado Vegeta. Tarble sabía que necesitaba mostrarse firme si quería obtener el respeto de Vegeta —¡No lo es hermano! Revisé y los trabajos que haremos en nuevo Vegita no necesitan más que esas cantidades de materiales, al no ser abusivo ellos no tendrán ningún reclamo al unirse, bien saben que de querer los podemos someter.

Vegeta seguía molesto, si bien sabía que lo que decía tarble era lógico, estaba de mal humor por tener que ir y hacer frente a las cuestiones diplomáticas que bien podría llevar mejor Tarble, usualmente éste tendría que ir con Vegeta pero por ningún motivo pensaba dejar sin protección a la peliazul, por mucho que fuera un planeta aliado, prefería que Tarble y los otros dos saiyans se quedaran cuidado a Bulma y a su hijo.

—Cambiaremos eso Tarble es muy poco, necesitamos pedir mas— enojado vivía a decir el peliflama. Bulma había estado callada, cuando Tarble llegó al cuarto de Vegeta, ella y Trunks estaban ahí, el pequeño estaba en esos momentos jugando en la bañera, y cuando ella trató de salir de la recámara para darles privacidad, había sido retenida por el saiyajin.

Se había mantenido al margen de la discusión pero había tenido tiempo de leer el acuerdo, a ella le agradaba Tarble, era muy inteligente y veía que tenía una mente muy perspicaz, entendía el plan de él y creía también que era lo mejor.

—Vegeta sé que tu sabes más de cuestiones de guerra, pero Tarble tiene razón, los números no son bajos pero no afectan la productividad de los otros planetas, creo que es un excelente plan. No te olvides que soy una mujer de negocios que junto con mi padre llevaba la corporación mas grande de la tierra.

Tarble vio asombrado como el enojo de su hermano se mermó y comenzó a considerar su plan, en silencio se percató la influencia tan fuerte de la terrícola peliazul sobre su hermano y como este parecía considerar su opinión sobre el resto.

El saiyan menor vio a la ojiazul darle una mirada de simpatía antes de escucharla decir — Sin duda eres un excelente estratega Tarble, no cabe duda porque Vegeta es tan buen líder, sabe poner a las personas correctas en cada posición..."

«Esa maldita humana manipuladora...» Pensaba entretenido al recordar ese encuentro antes de partir, había notado que a partir de la llegada a Zerk, la relación de Tarble y Bulma que antes había sido cordial pero distante comenzó a hacerse más cercana, eso le agradaba, de cierta forma necesitaba que su hermano pudiera aceptar a Bulma, y entendiera porque ella era la mujer correcta para reinar a su lado.

Regresó al presente y dirigió su mirada al malnacido que intentaba cuestionarlo. Vegeta sonrió en forma malvada —¿No es suficientemente dadivoso de mi parte dejar tu planeta con vida y asegurar tu lugar como gobernante en este lugar? — El resto de los dignatarios vieron con horror al príncipe saiyain, no sabían si era más atemorizante verlo serio o verlo sonreír cuando dejaba sus caninos al aire. Y a pesar de que su tono de voz era suave, el estremecimiento y terror sentido era peor a que si lo hubieran visto enfadarse.

El rey de Zerk quién era versado en la diplomacia, trató de aligerar la situación – Vamos Koras viejo amigo, creo que deberías reconsiderar tus palabras, el acuerdo es estupendo — Pero el varón tenía tanto odio por haber estado tanto tiempo sometido a Freezer que decidió rebelarse.

—¡No te daremos nada! Ya tuvimos mucho con el malnacido de Freezer, disfrazas la esclavitud con un tratado que no nos beneficia en nada, no eres mejor que el anterior tirano, eres igual de vil y ya una vez nos lo demostraste — Enojado lo retaba Koras.

Vegeta lo miró divertido —¿Crees tener derecho a cuestionarme? Freezer nunca les dio ningún acuerdo, solamente tomaba lo que quería, pensé que se sentirían honrados con mi gentileza, ya veo que no es así, bien no cometeré ese error dos veces, pero antes de acabar con tu patética vida, como estoy aburrido quiero saber a que te refieres, no recuerdo haber visto tu asquerosa cara antes.

Antes de que Koras pudiera responder fue Nappa con un brillo de diversión en los ojos quien habló. —Puedo contestar eso príncipe, hace muchos años cuando este sector empezó a entregar menos de lo que ese lagarto pedía, nos mandó a usar este planeta como un ejemplo de escarmiento a los demás planetas del sector.

En ese momento Vegeta hizo memoria y recordó la furia de Freezer y el castigo que le dio por desobedecerlo.

"... Freezer tenía al peliflama agarrado del cuello con su cola, mientras furioso lo azotada por décima vez contra el suelo. El saiyajin solo escupió sangre.

—¡Mono estúpido! Ni siquiera seguir órdenes sabes, ¿Acaso es demasiado una sencilla instrucción para tu cerebro de monito?— Una risa cruel se escuchó mientras Vegeta se levantaba sin quejarse del suelo, por mucho que le hubiera dolido.

Cuando Freezer lo había enviado a eliminar ese lugar, había analizado el mismo, era un planeta bastante productivo, un escarmiento menor sería más conveniente a eliminar todo el planeta, además él pensaba pronto mandar a Radditz a buscar a Kakaroto a aquel planeta perdido a donde Bardock lo envió para limpiar su honra. Una vez que primero fueran a buscar aquellas misteriosas esferas que existían según las leyendas en ese perdido planeta llamado Namek. Y con estas obtuviera la inmortalidad y contara con un Saiyajin más, pensaba comenzar con su plan y revelarse contra el lagarto.

Pensando a futuro no veía caso destruir un planeta tan productivo, que luego le serviría mejor a su futuro imperio. Bajo esa premisa había indicado a Radditz destruir solamente una ciudad en lugar del planeta entero como advertencia..."

La risa macabra cubría las hermosas pero fieras facciones de Vegeta. —La instrucción de esa lagartija era destruir este planeta, decidí que servirían más en el futuro y desobedecí la orden, me sentí magnánimo y por eso siguen con vida. Yo diría que tiene una deuda de vida conmigo, suficiente para aceptar que incluso me quedara con todas sus posesiones si quisiera, sin embargo soy muy bondadoso, y solo te destruiré a ti, siempre que me pidas perdón no acabaré con todos ustedes por atreverse a cuestionarme.

Divertido decía Vegeta, sabía que el tipo no tardaría en perder los estribos, la ira y el desprecio estaban pintados en su cara.

Kratos veía con horror a su primo, sabía que las cosas no terminarían bien para ellos. —¡Basta Koras no hagas una tontería, el príncipe Vegeta no es nuestro enemigo! — Su primo lo vio con desprecio, —No me someteré a otro tirano, son mentiras lo que dice ese malnacido, ¡Prefiero morir con honra!

El odio que irradiaba Koras era demasiado, Nappa lo sabía incluso antes de ver cualquier acción, el tipo era un estúpido cegado por la rabia.

¡GUARDIAS ATÁQUENLO! —Fue todo lo que dijo mientras su primo Kratos espantado solo gritaba enloquecido, desorbitado por el horror —¿Qué estás haciendo?¿Acaso estás loco? ¡No condenes a nuestro pueblo por una estupidez!

Los guardias rápidamente rodearon a los saiyajines, Nappa sonreía mientras Vegeta aburrido veía todo. —Yo me encargo príncipe —Fue todo lo que dijo el calvo saiyajin, ante la cantidad descomunal de guerreros que los rodearon, mientras el peliflama sin inmutarse tomaba entre sus manos el comunicador que tenía y que estaba brillando, al parecer alguien había dejado un mensaje y lo había tratado de localizar.

Mientras el calvo saiyan atacaba sin mayor esfuerzo a los guerreros, jugando con ellos antes de masacrar a cada uno de los desafortunados que intentaron pelear contra él y los gritos asolaban el lugar, Vegeta se concentró en ponerse el localizador, y activó el mensaje, se le hizo extraño. Había sido enviado a su canal privado pero no contenía el origen del remitente como si hubiera sido enviado en forma encriptada para que no supieran quien había mandado el mensaje.

De pronto, Vegeta dejó de prestar completamente atención a lo que acontecía a su alrededor, se puso el localizador cubriendo su oreja y ojo izquierdos y activó en modo privado de tal forma que solo él veía y escuchaba ese mensaje. Su corazón palpitó furiosamente al ver en aparato lo que el mensaje quería mostrarle, y al parecer no era más que un video bastante revelador:

"... Bulma caminaba alegre por la ciudad de Zerk, la vio pasear por esos parques que esa ciudad tenía, la vio caminar coqueta en su andar mientras el aire movía sus suaves cabellos azules y los rayos de los dos soles acariciaban esa piel de porcelana, escuchó a alguien con ella, no pudo precisar quién era pues se mantenía fuera de foco, y la voz se escuchaba distorsionada, pero su pecho latió furiosamente de saber que ella le daba a alguien más que no era él esas sonrisas diáfanas y alegres y que su miradas coquetas se dirigían en ese momento a alguien más, a otro hombre distinto a él..."

El video duraba apenas unos 30 segundos, lo suficiente para hacerlo arder, volverlo loco de celos, en ese momento sintió un dolor punzante en el pecho y unas ganas de asesinar, de destruir todo a su paso. El enojo actuó antes que él, su intención inicial había sido solo asustar a ese dignatario, pero lo que vio le jugo en contra, Nappa tenía al insubordinado líder aprisionado contra el suelo.

Todos vieron que el semblante del príncipe saiyajin cambió y un aura obscura lo envolvía, se veía amenazante, y no pudieron los presentes por muy fuertes que fueran evitar temblar de miedo e invocar a los dioses en los que creían, pues sabían que su fin había llegado.

Vegeta todo lo que quería era sacar su furia, destrozar el pecho del dignatario sacar el débil corazón de ese insecto y aplastarlo como si fuera nada. Miró a todos los presentes quienes asustados lo veían, entre la neblina de odio y sed de sangre intentó razonar, todos esas insignificantes sabandijas le servían más vivos que muertos, pero un escarmiento era necesario.

—Pensaron que porque hemos venido en forma pacífica podrían ofenderme, creo que he sido demasiado benévolo con ustedes... — La sonrisa malvada se dibujaba en el rostro. Kratos lo vio asustado, sabía que pronto su final llegaría y el de su pueblo si no lograba arreglar ese desastre y convencía al príncipe saiyajin de su inocencia.

—Majestad el pueblo no es responsable del acto bárbaro e insubordinado de Koras, no tenía conocimiento de eso, permítame firmar en representación de mi raza a su alianza — decía mientras se arrodillaba en señal de sumisión.

Koras enojado quería gritar, pero antes de poder decir nada el saiyajin se acercó rápidamente y desmembró su cabeza, separándola limpiamente de su cuerpo y lo aventó a donde Kratos seguía arrodillado.

El príncipe saiyajin respiró profundamente, necesitaba controlar la furia que hervía y lo estaba haciendo sentir inestable, de pronto junto a los celos le llegó otro sentimiento que comenzó a enbargarlo, a golpearlo con tanta fuerza que sintió que se volvería loco: La ansiedad.

Ansiedad por ver a la mujer de los ojos azules y a su crío, de saber que eso que había visto no era cierto, que ella no sonreía a otro ni le daba sus sonrisas ni sus miradas a nadie más que él. Decidió que ya había tenido suficiente de esas reuniones y no perdería más el tiempo ahí.

—Todos los acuerdos deberán estar firmados en los próximos 10 minutos, a quién no firme les permitiremos retirarse, pero serán considerados enemigos. No somos bárbaros así que seré tan magnánimo, les daré el derecho de poder retirarse a sus planetas para que puedan abastecerse para la batalla que tendrán que enfrentar, si deciden desafiarnos. ¡Nappa asegúrate de recibir los acuerdos, nos vamos en 10 minutos!

Ninguno solo de los dignatarios se atrevió a desafiarlo, todos habían agradecido su benevolencia, Nappa miró serio a Vegeta, él lo conocía y sabía que algo le pasaba, —¿Qué sucede príncipe?— En esta ocasión el peliflama no quería externar la ansiedad que lo estaba consumiendo.

Únicamente comentó — Prepara todo partimos ahora. — Lo vio hablar con gesto adusto, él conocía al peliflama y en ese estado era mejor no contradecirlo. — Como ordenes príncipe.

Fue todo lo que dijo para después ir a cumplir las órdenes y las naves en las que viajaban marcharan rumbo a Zerk nuevamente.

Una vez dentro de las naves Nappa simplemente comentó, —estaremos llegando a ese planeta en 2 días. El peliflama no dijo nada ni mostró ninguna emoción, pero dos días se le hacían eternos, aún así no había nada que hacer, simplemente esperar...

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¡Hola a todos!

Lo sé largo tiempo 3 semanas, pero lo prometido es deuda y aquí lo tienen.

Ay que esto se prendió

Un vegeta enojado me da miedo, ¿Que creen que vaya a pasar? Ojalá que Bulmita huya que esto pinta aquí se soltará el infierno

Rápidamente contesto comentarios:

XXlalalulu: Ay ayaaai ahora que haremos esto se está poniendo feo :(

Bealtr: Que Crees Que suceda Ahora?

Invitado: un placer saber que si la disfrutas, espero este capítulo te haya gustado también.

Yenaiv brief: Las cosas no pintan nada bien :(

Aprovechando el espacio para un comercial, hice un especial de Halloween un fic corto llamado En la Oscuridad. Que es parte del universo de especiales encadenados que tengo y que va en línea de tiempo después de Voto Saiyajin. Ojalá le den una oportunidad y lo lean.

Nos vemos en 15 días un fuerte abrazo