Atención este capítulo puede contener algunas escenas con contenido sexual explícito. Leer bajo su propia responsabilidad.

Los personajes no me pertenecen son creación del gran Akira Toriyama. La trama e historia si son idea original mía.

Nadie lo sabe, pero tienes una sonrisa secreta y la usas solo para mí. Nadie lo sabe pero tienes una sonrisa secreta y la usas solo para mí. Así que úsala, y pruébala. Elimina este torbellino de tristeza. Estoy perdiendo, estoy melancólico, pero tú puedes salvarme de la locura...— Secret Smile, semisonic.

Bulma veía incrédula al príncipe saiyajin que se había materializado frente a ellos, ella no lo esperaba ahí y eso era claro, tanto así que no salía de su estupor.

«No entiendo, él tenía que llegar en varios días más ¿Qué hace aquí? ¿Estoy alucinando acaso?»

Algo que había aprendido era que Vegeta era muchas cosas menos estúpido, sabía que a pesar de que no habían estado haciendo nada malo, era bastante desafortunado que justo hubiera aparecido cuando Sekket estaba dándole un beso en la mano, no había sido más que un gentil acto de caballerosidad por parte del zerkiano, pero conocía a Vegeta y lo orgulloso que era y sabía que él no lo vería así.

De pronto el aire se caldeó, el silencio absoluto reinó como si de pronto hasta los más pequeños insectos y los animales similares a pájaros que se habían escuchado cantar hasta minutos antes, se hubieran intimidado y prefirieran guardar silencio, temiendo la hecatombe que se desataría.

—Te hice una pregunta zerkiano — dijo con un dejo de desprecio marcado en su tono de voz que dejó de ser alto, era un susurro que se escuchaba condenadamente peligroso. Los ojos de Vegeta refulgían, brillaban siniestramente. Era como ver un jaguar, un león a punto de atacar a su presa.

Nuevamente Bulma vio todo como en cámara lenta, era ver la luz contra la obscuridad, un ángel contra un demonio. Su corazón se aceleró, y a pesar de la peligrosidad que destilaba, que rezumaba el saiyajin por cada poro de su piel, el otro príncipe se mostró impertérrito.

Gallardo se enderezó y haciendo caso omiso de la forma poco amable de dirigirse del príncipe saiyajin, sin inmutarse ante su actitud bélica hizo una formal reverencia saludando tranquilamente al saiyan.

—Príncipe Vegeta, no sabía que ya había vuelto, confío por la rapidez en que han regresado, que las reuniones fueron un éxito — fue lo que impasible comentó el otro príncipe.

Vegeta dio un paso más acercándose en forma peligrosa a Sekket, quedando casi delante de Bulma marcando territorialmente su dominio sobre la científica. El zerkiano lo miró con la calma proyectada en su semblante.

Bulma lo admiró, ella se sentía un manojo de nervios, a pesar de no haber hecho absolutamente nada, la culpa la carcomía, como si Vegeta con tan solo mirarla con esos profundos ojos negros desnudara su alma y pudiera tener acceso a sus mas profundos pensamientos y recuerdos, haciéndola sentir traidora.

Admiraba esa cara impasible e imperturbada del otro príncipe, y más al escuchar nuevamente hablar a Vegeta sin contestar lo que amablemente el otro príncipe había preguntado. —Te hice una maldita pregunta zerkiano —siseó furioso el peliflama. —¿Qué hacías poniendo tus asquerosas manos sobre lo que es mío?

Sekket tranquilamente contestó — Precisamente hace unos días el príncipe Tarble me hizo partícipe que la científica era también su segunda consorte, no habíamos tenido oportunidad ella y yo de hablar, solamente nos hemos centrado en trabajar con nuestra tecnología, pero al hallarla aquí decidí darle mi enhorabuena y ponerme a su disposición, de la misma forma que he hecho con su otra consorte majestad.

Dijo tranquilamente Sekket para luego continuar —No ví que el ponerme a disposición de Kale haya sido tomado como un insulto, es por eso que me he atrevido a hacerlo, pues no le habíamos dado el trato de alteza que corresponde al estatus de su consorte, si me he extralimitado pido disculpas por la ofensa cometida. — Decía en forma tranquila mientras hacía una leve reverencia, para mostrar su punto.

El príncipe Saiyajin estaba furioso, casi sentía su sangre bullir, no podía soportar que nadie tocara a Bulma, y le estaba costando muchísimo controlar los celos avasalladores que lo golpearon. Quería destrozar a ese estúpido príncipe de pacotilla. De pronto, su presencia que antes le era indiferente ahora era demasiado irritante.

Bulma aprovechó para encontrar su voz antes de que Vegeta decidiera matar al que posiblemente sería su única ayuda real para un escape. — Príncipe no sabía que ya habías regresado, el príncipe Sekket solo me estaba dando la enhorabuena y precisamente se acaba de disculpar por su falta de cortesía, aunque yo le comentaba que te había pedido aun no dar a conocer mi estatus.

En forma suave y tranquila se acercó a Vegeta poniendo suavemente su mano en la espalda baja del saiyajin, su toque cual si fuera un poderoso hechizo lo controló, lo calmó. Algo de la ansiedad de Vegeta disminuyó y la ira comenzó a decrecer.

—No vuelvas a poner un dedo sobre ella, si quieres vivir lo suficiente para verte convertido en rey—

Fue todo lo que en forma glacial dijo el saiyajin, mientras veía sin un ápice de humanidad al zerkiano.

A pesar de la amenaza tan directa y de la agresividad que aun emanaba del saiyajin, Sekket simplemente contestó — Lamento que se haya mal interpretado todo. Mis sinceras disculpas si lo he ofendido príncipe Vegeta — Volteó a ver a Bulma haciéndole otra reverencia — princesa un honor tenerla en Zerk, siga por favor disfrutando de su estancia y no dude en pedir lo que necesite, he instruido a mi gente para que estén a su disposición — fue todo lo que dijo para después retirarse.

Buma sentía su corazón latir estruendosamente, se sentía como si la hubieran atrapado in fraganti cometiendo adulterio, esa mirada fría impasible no la dejaba controlarse. Sintió la cola del saiyajin enroscarse en su cintura y atraerla a su cuerpo.

El saiyajin no hablaba, simplemente estaba ahí impertubable viéndola, sin decir absolutamente nada, sacó el valor que no tenía desde donde pudo y lo encaró —No sabía que llegarías antes, estaba preocupada por ti, Tarble me dijo que no había tenido desde hace más de dos días comunicación contigo — Su voz era un susurro suave, melódico, mientras acariciaba suavemente el brazo del saiyajin.

Vegeta intentaba controlarse, no quería estallar en contra de ella, ese contacto de la delicada piel de la fémina desaceleraba el latido furioso de su corazón. Sin contestarle directamente la abrazó, arrinconándola contra un árbol que estaba detrás de ella; a pesar de golpear la espalda contra este, no sintió dolor alguno pues el saiyan había amortiguado el golpe con su propia mano para evitar que la delicada espalda de la ojiazul se resintiera.

Se halló pegada en un firme abrazo entre el árbol a su espalda y el musculoso cuerpo del guerrero, quién en segundos ya la tenía atrapada entre sus fornidos brazos y sus amplios y fuertes pectorales.

La científica abrió con sorpresa los profundos ojos azules mientras el saiyan con la otra mano cargaba las caderas de la fémina frente a él, dejando que la pelvis de ella rozará con la furiosa erección que el guerrero tenía.

—Ve...Vegeta— fue todo lo que ella alcanzó a decir al sentir como su propia respiración se aceleraba al sentir en contacto tan íntimo que aun con ropas le quemaba, vio la fiera mirada que destilaba peligro a la vez que sentía la virilidad del saiyan encajada en forma tan perfecta sobre su zona más íntima, a pesar de haber ropas de por medio la tenía al borde del colapso. Sin poder evitar un suave gemido salió de su garganta.

—No juegues con fuego mujer... te puedes quemar— fue todo lo que en un suave ronroneo el saiyan le dijo mientras la tenía abrazada cargándola, ella no se dio cuenta en qué momento había cerrado sus piernas sobre las caderas del hombre, abrazando así al saiyajin.

Estaba fuertemente sonrojada, avergonzada de la forma impúdica en que su propio cuerpo la traicionaba, se sentía altamente excitada, y el aroma tan masculino del saiyajin comenzaba a dejarla fuera de combate.

El saiyan estaba técnicamente rozando sus labios, en forma lenta y descarada mordía suavemente sin causarle dolor el labio inferior, un gemido más fuerte escapó de ella.

Soltó el labio de la mujer y acarició seductoramente con sus dedos esa boca color granate que la ojiazul poseía, quién al sentir esa varonil mano acariciar con delicadeza el contorno de sus rostro cerró los ojos en forma inconsciente, disfrutando sin poder evitarlo del toque del saiyan.

—No te forzaré Bulma, pero tú lo deseas tanto como yo, puedes negarlo lo que quieras, pero tu cuerpo reacciona a mí — fue todo lo que dijo el saiyan. La científica estaba tratando de meter oxígeno a su cerebro para salir de la espesa bruma de deseo que la embargaba y poder coordinar los pensamientos y contestar algo coherente.

—Coquetear con otros hombres puede ser peligroso para ti mujer...—dijo en un suave ronroneo mientras acercaba su nariz al delicado y blanquecino cuello femenino, y acariciaba con esta la curva frágil y sugerente hasta llegar a su garganta e inhalaba la seductora esencia de la hembra.

Trató de recuperar el habla mientras sentía que esas caricias la quemaban lentamente y hacían que su cuerpo reaccionara vergonzosamente a él — Yo... N-No coqueteaba con nadie Vegeta, — logró por fin hallar su voz y a pesar de su titubeante comienzo, logró proseguir firme su discurso — el príncipe de este lugar es demasiado caballeroso y conoce demasiado bien la lealtad de la alianza contigo para poner a su pueblo en peligro, nunca lo escuché sugerir nada. Además, tú y yo no tenemos nada en común salvo Trunks ¿Lo nuestro se terminó, recuerdas?

El agarre de él se hizo mas fuerte sobre ella, la otra manó comenzó a acariciar las delicadas piernas femeninas mientras la nariz del saiyan seguía enterrada en el suave y tentador cuello femenino.

La respiración de ella se hizo más rápida mientras sentía como la presión de esa virilidad portentosa, presionaba ese punto sensible de ella, era un toque tan íntimo entre ellos que por un momento sintió que la ropa había desaparecido y que todo a su alrededor había dejado de existir. Qué solo estaban ellos dos.

Los penetrantes ojos color ónix la perforaban, entraban a todos los recovecos escondidos de su alma y la exponía. – Sigue mintiéndote a ti misma Bulma, pero esto no ha acabado, me perteneces. ¡Eres MÍA! Tu cuerpo y tu alma me pertenecen y lo sabes bien. Escúchame bien porque sólo lo diré una vez, destruiré a cualquiera que siquiera se atreva acercarse a ti... Y no me importarán las alianzas— La pegó aún más, ella sentía ese cálido roce excitante que lanzaba punzadas electrizantes que la estaban haciendo jadear intentando obtener aire pues la fricción entre su intimidad y la de él comenzaba a hacerse dolorosamente placentera...

— Y-yo... No se de q-que ha-hablas Príncipe, t-tú y yo no tenemos nada...— trató de que su voz sonara más firme, fallando miserablemente.

La voz del Saiyan salió más ronca aún —Entiéndelo de una vez, eres mi mujer y eres solamente MIA...—la presionó aún más a su cuerpo, la científica estaba abrumada por las sensaciones que ese hombre tan solo con su toque despertaba en ella, no se percató del momento en que en forma inconsciente comenzó a friccionar aún más su intimidad sobre la de él, generando un calor quemante que comenzaba a devorarla. Agitada comenzó a gemir y jadear sin poder ni querer evitarlo.

El saiyan comenzó a dar besos sugerentes sobre la delicada piel de la científica, mientras sus manos ingresaron por debajo de la blusa de la fémina, suavemente comenzaron a investigar a sentir la suave piel de la hembra, sus dedos con elevada pericia tocaban suavemente deduciéndola con sus movimientos, sus pulgares avanzaron más rápido que el resto de sus manos y dedos.

Hallaron la exquisita curva de sus frondosos senos, comenzó a delinearlos, mientras sus caderas se movían al mismo ritmo que ella marcaba, deseaba besarla salvajemente, pero esta vez no robaría besos a esos apetecibles labios, esperaría a que ella por su cuenta se los entregara.

Escuchó los suaves gemidos sin control que salían de ella mientras su sexos se rozaban, sus pulgares siguieron subiendo, continuando con su deliciosa exploración y Justo cuando hallaron los pezones femeninos y comenzaron en forma suave y tortuosa a delinearlos, su lengua comenzó a recorrer el cuello femenino, saboreando su exquisito sabor.

La ojiazul estaba flotando, las sensaciones que él producía a su cuerpo nadie más podría jamás generarlas, de pronto sintió el fuego devorarla, intentó cubrir con una de sus manos su boca para evitar que su desvergonzado gemido se propagase demasiado lejos.

Sentía cada célula de su cuerpo temblar. Se avergonzó a sí misma al darse cuenta que, con solo esos instantes, el saiyajin había destruido lo que ella había sentido en el momento en que recibió aquel íntimo abrazo de Sekket. Y que a pesar de lo mucho que disfrutaba de estar al lado de ese hermoso príncipe, bastaba un instante cautiva entre los brazos de ese demonio y su corazón latía desbocado. Y a pesar de saber que era una decisión poco inteligente, al estar tan cerca a a él, prefería sin pensárselo seguirlo, galopar a su propia destrucción.

Se maldijo por lo bajo, sabiendo que estaba realmente jodida, que debía sobreponerse a esos sentimientos que estaba sintiendo por el saiyajin, que no debía ceder, pues ante el reclamo posesivo de él, ella estaba sucumbiendo. Tuvo que recordarse que aunque su corazón lo deseara, su supervivencia dependía de poder mantenerse firme ante lo que sintiera, mantenerse fría aunque quisiera claudicar.

Vegeta de pronto reaccionó, al darse cuenta que estaban en un lugar demasiado público y cualquiera que pasara por ahí podría verlos, y a pesar del sentimiento tan fuerte de posesividad que sentía sobre Bulma en esos momentos y de los celos que lo seguían teniendo fuera de sí, no daría un espectáculo a nadie.

Antes de poder contestar lo que él había dicho, la ojiazul se percató que él la había depositado de nueva cuenta sobre el piso, aunque seguía agarrándola de la cintura y lo agradecía, sus piernas seguían sintiéndose como de gelatina y no se sentía todavía capaz de mantenerse en pie por si sola en ese momento.

De pronto Tarble apareció —¡Ahh hermano hasta que te encuentro! Nappa me dijo que te hallaría por estos rumbos y no se equivocó, luego hallé a Sekket en el ala científica y me dijo que estabas aquí junto con Bulma — Comentaba jovial el joven saiyajin sin percatarse de la densidad del momento que su hermano y la humana estaban teniendo.

Bulma agradeció en silencio a Kamisama. La interrupción del príncipe menor le ayudó controlar sus sentimientos. —¿Todo salió bien en las reuniones? No los esperábamos tan pronto —comentó con duda el joven saiyajin.

Ya centrado y en calma nuevamente el peliflama solo contestó indiferente —Demasiado sencillo, sabandijas fáciles de convencer — Fue todo lo que dijo, mientras veía a Tooma llegar junto a ellos. —Príncipe un gusto verlo — saludó para después dirigirse a la peliazul —Bulma, Suzuke pregunta por ti, está esperándote para continuar — comentó el saiyajin.

Antes de poder decir nada, Vegeta quién estaba controlando la furia que tenía pero que no quería desquitar con la científica, se viró en forma muy rápida y ágil y en segundos estaba frente al saiyan golpeándolo. El golpe fue directo a la boca del estómago, a pesar de lo fuerte que fue y que de haber sido recibido por un humano se habría roto varios huesos, realmente era una advertencia suave para el Saiyajin.

— Es la última vez que la dejas sola, la hallé en este lugar ¡Sin protección!— furioso lo reprendía Vegeta. Tooma no hizo amago de que le hubiera dolido el golpe, se tragó el quejido que en forma involuntaria quería salir de él. — Lo lamento príncipe, estaba custodiando a ambas científicas y este jardín es una zona segura...— Volvió a recibir otro golpe que lo mandó al suelo ante la mirada atónita de la peliazul.

—Escúchame bien insecto, no lo pienso repetir— la mirada penetrante color obsidiana atravesaba cual si fueran dagas al otro saiyan — ¡No me importa si Suzuke se queda sin protección , tú prioridad es ella! la encontré sola y vulnerable en este lugar y ¡Creí que fui claro sobre tus prioridades!

Tooma lo miró asustado, para después voltear a ver a Tarble quien también veía a su hermano asombrado pues no entendía de donde salía el malestar del peliflama. El saiyan se cuadró e hizo una profunda reverencia — Lo lamento príncipe no volverá a pasar — fue todo lo que el saiyan dijo para después escoltar a la peliazul a su destino.

Bulma estaba asombrada, sabía que la poca libertad que había tenido acababa de irse por la borda, debía si o sí recuperar la confianza del saiyajin. Había algo que no entendía, ¿Por qué había aparecido de pronto ante ellos?

Es como si supiera que algo tramaban, su corazón se aceleró de nuevo «¿Acaso sospecha algo? ¡No! Eso es imposible»

Sabía lo que tenía que hacer, «No puedo ser obvia, si mi actitud cambia de repente él se dará cuenta»

Inhaló profundamente, ella era una Brief sabría como salir de ese incidente menor. Mantuvo la frente en alto y recobró la seguridad, la función debía de continuar, con una sonrisa amable se acercó a Tooma — ¿Nos vamos al laboratorio?— Tranquila comentó. El príncipe Saiyajin miró en forma silenciosa como ella era escoltada.

Cuando por fin acabó su día, Bulma llegó junto con Tooma al lugar donde Radditz entrenaba a Trunks, se encontró alegres a Vegeta y a Nappa quienes observaban atentos. Se sorprendió mucho de la actitud tan relajada del saiyan quien hacía horas parecía un león a punto de destrozar a su presa y ahora estaba absolutamente tranquilo viendo como su hijo le hacía frente a Radditz.

A pesar de no decir absolutamente nada, el saiyajin se hallaba satisfecho por el avance del crío y ella podía intuirlo, se veía en la mirada aprobatoria que él le daba a su pequeño, aunque simplemente estuviera ahí serio sin decir nada más.

Trunks estaba feliz cuando regresaron a la habitación del saiyajin, Bulma notó al guerrero inusualmente callado, la trataba normal pero se mantenía a distancia, no entendía lo que estaba pasando.

Por un lado la culpabilidad la estaba matando, y lo peor es que parecía haber caído un muro invisible entre ellos dos, a pesar del intenso y candente momento que sucedió entre ambos es como si ahora eso no existiera. Y la hacía dudar de su cordura y si de verdad el evento había sucedido.

Se dio cuenta que la culpabilidad la estaba desquiciando y tenía que quitarse ese sentimiento de encima a como diera lugar, respiró profundamente y decidió regresar a su papel. El silencio entre ellos nunca antes se había sentido tan abrumador.

—Casi hemos acabado de aprender acerca de la tecnología para las nuevas naves, ¿Cuándo nos marcharemos? — Preguntó tranquilamente omitiendo el denso silencio.

Vegeta se hallaba ensimismado, no se había percatado el inusual silencio que había reinado en la habitación hasta que escuchó la voz de la ojiazul romper esa asfixiante quietud. – Tan pronto me confirmes que acabaste de aprender lo de las naves, nos iremos – comentó el saiyajin sin voltear a verla, seguía perdido en sus pensamientos.

A decir verdad, el saiyan se hallaba sumido en un momento de reflexión. Le incomodaba el hecho de haber perdido la cabeza de ese modo.

«¿Qué fue todo eso?»

Se seguía cuestionando, no podía creer que hubiera perdido el control sobre sí mismo de esa manera, y que literalmente hubiera podido acabar con todos esos dignatarios si se hubieran tardado en firmar, con tal de volver de inmediato con Bulma. Esa falta de autocontrol no era propia de él.

«¿Qué demonios me hiciste mujer?»

Su cuerpo le pedía furiosamente acercarse a ella y obligarla a dormir con él. En su cama, y sin embargo, necesitaba espacio, pensar lo que le estaba sucediendo, su falta de control lo tenía bastante preocupado. Una cosa era que él se preocupara de la seguridad de ella y de Trunks, pero técnicamente había perdido el control de sí mismo y literalmente dejó lo que estaba haciendo para correr y regresar a ese planeta y verla.

Bulma tranquilamente comentó —Trunks es hora de irnos a dormir, despídete de tu padre. El chiquillo volteó a ver a su mamá confundido. —Mama, tú y yo aquí con papá ¿Sí? — preguntaba firme el pequeño, mientras se acomodaba en medio de la cama demostrando su punto.

El niño no entendía la actitud de su mamá, habían estado durmiendo en el cuarto de su papá todas las noches durante su ausencia y ahora que él regresaba, ¿quería que se durmieran en otro lado?

Vegeta volteó a verla, esos abrumadores ojos color de la noche la escrutaban intensamente. Deseaba apoyarla por esta vez y poner distancia entre ellos, pero los celos al recordar al imbecil ese besando la mano de su mujer, de nueva cuenta lo consumían, no quería perderla de vista — Quédense aquí, han estado durmiendo en esta habitación, no veo porque tengan que irse a otro lugar – tranquilo comentó el peliflama, aunque por dentro existía una completa revolución en sus emociones.

Bulma se mordió el labio, ella quería poner distancia de por medio, realmente lo necesitaba, pero sabía que sería difícil y de intentar rehuirle podía hacerle creer que realmente ella le escondía algo, pero tampoco quería ceder tan fácil o eso también podría encender las alarmas del perspicaz saiyajin.

—Dormirías mejor sin nosotros aquí Vegeta, tenemos nuestro propio cuarto —fue todo lo que indiferente contestó mientras le sonreía,

—No digas tonterías mujer, dormirán aquí —fue la simple y tranquila réplica de él.

Fue todo lo que el saiyan dijo para después ingresar al baño a tomar una ducha, necesitaba pensar en todo lo que estaba pasando y lidiar con esas abrumadora emociones que antes jamás tuvo antes.

Y a pesar de pedirle el mismo a la científica que se quedara, necesitaba realmente poner espacio entre los dos.

Ella se sentó y exhaló «Necesitas recuperar el control de la situación Bulma»

Ciertamente no sabía como hacerlo, y aún le quedaba la duda, ¿Cuánto habia visto y escuchado Vegeta? Su mente volvió al momento previo a que el llegara:

"... Bulma se hallaba sentada cerca de la fuente de ese jardín, ese lugar era uno de los favoritos del castillo para ella, le daba un momento de privacidad para descansar, amaba sentir la calidez de los rayos de esos dos soles que bañaban ese planeta, de pronto escuchó la voz seductora del príncipe que últimamente rondaba en su mente.

—Así que aquí te hallabas escondida bella Bulma—Sin abrir los ojos ella sonrió, le encantaba la caballerosidad de Sekket, era todo lo que una mujer pudiera pedir.

Abrió despacio sus dos refulgentes ojos azules, encontrándose de frente con esa mirada plateada con toques acquamarina, no se engañaría le encantaba lo que veía en él. La hacía sentir deseada y después de Vegeta, era el único hombre que había llamado su atención.

—No me escondo príncipe — su voz sonaba suave melodiosa, tentadora, le gustaba coquetear con él.

Suavemente el acarició el delicado rostro femenino. La cercanía de él la hizo sentir emoción, reprimió un jadeo. —¿Haz pensado entonces mi propuesta bella Bulma? — Suavemente dijo mientras sus rostros estaba muy cerca el uno del otro.

—Temo decirte que nos queda poco tiempo antes de que regrese Vegeta y necesito saber cuál será tu decisión — Fue lo que dijo el zerkiano mientras tocaba esa delicada mejilla blanca. Ella sonrió – Yo te dí mi respuesta ya Sekket, hicimos un trato.

El príncipe de zerk miró a la fémina terrestre, realmente iba más allá de una simple estrategia política, que si bien a él realmente le convenía hacerse de ella y de Trunks por muchas razones, no era indiferente a la belleza marina de la mujer y lo mucho que lo atraía.

Era consciente que realmente quería tenerla a su lado. Críar a un saiyajin bajo su protección sería simplemente un plus, una inversión a futuro. — Te pedí que lo pensaras nuevamente bella Bulma, una maniobra de esa magnitud será demasiado peligrosa, el tiempo se nos agota... — Fue lo que en forma suave dijo.

Ella suspiró. No había marcha atrás, no daría una segunda oportunidad a su mente para acobardarse, — El plan sigue en pie Sekket.

El simplemente sonrió — Tus deseos son órdenes para mi hermosa Bulma — Mientras le hacía una profunda reverencia y tomaba las manos de la mujer para después darle un suave beso sobre la deliciosa piel de la femenina mano de ella.

Ella se había sentido tan feliz que había simplemente reído ante el acto de caballerosidad de él y fue cuando Vegeta los encontró..."

Bulma veía a su pequeño niño quien feliz esperaba a que su mamá se metiera en la cama, sabía que no se dormiría hasta que Vegeta saliera de la ducha, Trunks podría ser tan obstinado como su padre y ahora que éste habia vuelto estaría demasiado feliz.

Eso le rompió el corazón, ella dejaría sin padre a su hijo, el crecería sin Vegeta.

«Algún día te lo explicaré Trunks, solo espero me lo puedas perdonar»

Sentía que se ahogaba al pensar en ese hecho, a pesar de saber que eso era lo mejor, por momentos las duda la asaltaban y quería dar marcha atrás a su plan, pero tenía más que claro que Kale buscaría acabar con ella, lo que le daba fuerzas en seguir adelante.

Vegeta estaba en la ducha tratando de poner orden en su mente, «¿Acaso ella tiene interés en alguien más?»

De tan solo pensar esa posibilidad se exaltaba, sentía un fuerte dolor en el pecho que lo hacía sentir mal, ella era suya.

Analizó al zerkiano, —Ese maldito insecto —Siseó por lo bajo. Si bien sabía que Sekket no era rival para él, analizó al sujeto. Era el tipo de hombre que se adecuaba al estúpido concepto de príncipe azul del que alguna vez la madre de Bulma le había contado que su hija soñaba con tener y que la loca mujer aseguraba que él era ese sujeto.

Jamás le prestó demasiada atención, simplemente dejaba a la señora Brief parlotear mientras le servía su comida. Pero le quedaba claro que ese infeliz insecto podría ser muy similar al perfil descrito por la loca mujer rubia.

Lo llenó de celos, él sabía que Bulma seguía respondiendo a él, a su toque; lo sintió ese día como nunca antes lo había sentido. Le costó cada onza de su autocontrol no arrancarle la ropa en el jardín y poseerla ahí mismo. La humana lo volvía loco. Y hacía tanto que no tenia acceso a ese cielo azul que sentía que perdería la cordura.

Se maldijo por no besarla, pudo haberla convencido si tan solo la hubiera besado, pero se sintió inseguro.

«Ella no volverá a salir de Vegita nunca más»

Eso lo hizo sentirse un poco más tranquilo, sabía lo condenadamente atractiva que era, no dejaría que nadie más la viera. Además, necesitaba desesperadamente lograr que ella creyera en él, después de lo del jardín por fin pudo entender un poco del dolor que ella sufrió. De tan solo pensar que alguien pusiera sus manos sobre ella cómo él lo hacía.

Que a alguien que no fuera él, ella entregara sus suspiros, sus besos. Que alguien más la poseyera o la hiciera delirar. Que alguien más tuviera acceso al edén que el aprendió a conocer entre los brazos y las piernas de esa Ninfa azul. De solo pensarlo le dolía y lo volvía loco. Una furia primitiva llegaba a él.

Eso lo hizo caer en cuenta de algo muy importante y que ahora que sentía la sombra fantasma de alguien que quería como ladrón robar lo que era suyo, comenzaba a comprender mejor.

Ella lo había amado con locura, le entregó todo de ella, ese sentimiento puro, esa ternura, esos cuidados. Incluso le dio lo más importante para un Saiyajin, un descendiente muy fuerte y de clase alta.

Y a cambio de todo eso, él correspondió a ella teniendo un hijo con otra mujer, escogió a otra para reinar a su lado. De tan solo pensar que Bulma mirara a otro hombre, escogiera otro varón, le dolía, empezaba a entender lo mal que hizo las cosas, las pésimas decisiones que tomó, pero lamentarse no cambiaría el pasado.

Ahora más que nunca estaba decidido a buscar una forma de deshacer el compromiso con Kale, buscaría la forma de que Bulma volviera a él, en que creyera nuevamente en su palabra, en que le volviera a dar su amor.

Cuando salió del baño, Bulma y Trunks estaban ya acostados, simplemente se había puesto la parte de debajo de su traje de entrenamiento y se metió a la cama. Trunks como siempre quedaba entre ellos, tan pronto el pequeño sintió a su padre acomodarse a dormir se relajó dejándose ir al mundo de los sueños.

Ambos sabían que era el momento de jugar sus cartas. El primero en dar el paso fue el príncipe saiyajin quien en todo suave solo dijo.

—Mujer yo... perdí el control hace un rato – suspiró y cerró los ojos antes devolver a mirar a la ojiazul —No quise asustarte...

Bulma lo miró en shock no esperaba que él dijera eso, quería hacer su juego con él, pero ese tipo de actitudes la desbalanceaban haciéndola sentir culpable

«Kami dame fuerzas»

—Esta bien príncipe, fue mi culpa también, no pienses cosas que no son. —Le acarició inocentemente la mejilla, lo sintió estremecerse. Retiró su mano y dándole una mirada "inocente" sólo dijo —Yo no tengo nada que ver ni contigo, ni con nadie —Se mordió el labio. —Solo quería molestarte, me hiciste enojar.

El solo sonrió, la conocía y sabía lo orgullosa que podría ser, quería decirle muchas cosas pero esa noche no avanzaría, debía dejar que las cosas se calmaran —Pronto regresaremos a casa, descansa. —Fue todo lo que dijo para enmascarar sus emociones, le irritó el que ella aclarara que no tenía nada con nadie ni siquiera con él.

Y a pesar de su constante negativa ambos sabían que por mucho que renegara, ella seguía terriblemente atada a él, tanto así que por eso es que estaba en su cama, aunque no de la forma que él quisiera, suspiró relajado por tener la esencia de la hembra rodeándolo y se permitió dormir...

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Tarble había notado que algo no estaba bien con su hermano, pero no sabía qué, Nappa le había contado la forma extraña de actuar de Vegeta pero no entendía cual era el motivo. Estaban por regresar a su planeta, ya eran los últimos días cuando notó que Bulma portaba un hermoso collar con la insignia saiyajin.

—Es un hermoso collar, ¿Dónde lo conseguiste ? — preguntó curioso el joven saiyajin. Era un accesorio sumamente era hermoso, hecho de un material parecido al platino, pero lo que llamaba la atención era el dije: La insignia de la casa real de Vegita, la insignia de la realeza saiyajin.

Ese tipo de collar usualmente era el regalo del rey a la reina, era la única capaz de portar semejante pieza. Lo sabía pues había estudiado el protocolo.

Bulma se sonrojó — Tu hermano me lo dio ayer y no me permitió decir no a su regalo, debo de usarlo en todo momento — fue todo lo que la ojiazul apenada dijo. Bulma sabía que Tarble estimaba a Kale y no podía sino avergonzarse de pensar que él creería que ella se estaba aprovechando para embaucar a Vegeta.

Tarble se sorprendió, sin duda esa acción de su hermano estaba siendo insensata, acababa de ponerle precio a la cabeza de la humana, esa era una acción que la saiyajin no dejaría pasar y que sin duda buscaría venganza.

Vegeta estaba aburrido, habían acabado antes sus pendientes y solo esperaba a que Bulma y Suzuke acabaran también, lo cual debía de ser ese mismo día, meditó muy bien lo que haría. Tenía muchas dudas sin resolver en especial de la unión saiyajin de la cual conocía poco y por orgullo nunca le había preguntado a nadie.

Sobre todo por el curioso encuentro que llegó a tener con Celery antes de partir rumbo a Zerk:

"...Vegeta caminaba distraído por la base, llegó a la sala común de entrenamiento, pensaba hablar con Nappa, supuso que lo hallaría ahí a esa hora, pero para su sorpresa no halló a nadie.

Comenzó a hacer un poco de calentamiento para ver si el calvo saiyan llegaba, bien podría usar el comunicador para localizarlo pero había olvidado el suyo y no le apetecía ir a buscarlo, seguramente si esperaba un poco alguien aparecería y con suerte sería el calvo saiyan.

Unos pasos ligeros se escucharon para después detenerse frente a la puerta del aula de entrenamiento. —¡WOW, esto si es novedad! — Decía emocionada la saiyan, mientras se recargaba en el marco de la puerta de acceso al cuarto de entrenamiento. El saiyan ni siquiera se inmutó ni varió un ápice su concentración.

Celery sin inmutarse ni sentirse ofendida ante la falta de respuesta del príncipe siguió parloteando emocionada. —¿Acaso buscas a Nappa?— Ante su pregunta que demostraba la curiosidad de la fémina, el sólo asintió con la cabeza.

—No creo que tarde mucho en llegar, es un obsesivo de la puntualidad, cómo tú — tranquila comentaba, a ratos el saiyan se preguntaba si estaba lo suficientemente cuerda la mujer como para hablarle de esa forma. Ignoró su burla y se centró en seguirse ejercitando.

Me preguntaba príncipe, cómo lidias con los sentimientos abrumadores de Kale, se nota que ella está desesperada por ti, en cambio pareciera que a ti todo te da igual, irritado ante su intromisión volteó a verla — No me interesa hablar contigo sobre Kale ni sobre nada, si vas a entrenar ¡Cállate!

Ella sonrió tomó sus dedos e hizo como si cerrara algún cierre imaginario en su boca, le pusiera llave y la aventara lejos, sonrió con coquetería pero sin hacer nada de ruido y comenzó a entrenar a su lado.

Pasó más de una hora y nadie más llegaba, el saiyan pensaba ir a comer un poco para después pasar a su cámara de gravedad, últimamente los entrenamientos estaban rindiendo frutos y cada vez sentía que se acercaba a otro nivel de poder, pero cada que estaba por alcanzarlo, se le escapaba entre las manos. No perdía la confianza en qué tal vez dentro de poco conseguiría el súper Saiyajin.

Celery se percató de que estaba por irse, y antes de que el saiyan diera un paso más decidió arriesgarse y hablar.

—No quería molestarte príncipe, tu mejor que nadie sabe las desiciones que tomas , tú ordenas y nosotros obedecemos. Somos leales a ti, sin embargo escucha mis palabras, si bien su unión no es completa al menos parte del dolor de Kale debe llegarte, al menos en forma de pesadillas. No me explico cómo es que prefieres a Bulma sobre ella, siendo que la marcaste— Fue interrumpida por el Saiyajin, — Me tiene su cuidado lo que pienses Celery, no me interesa tu opinión.

Su voz lanzaba una advertencia, ella sabía que estaba jugándose la suerte demasiado pero era importante, algo la molestaba últimamente y era relacionado con la unión, no se explicaba cómo es que ambos se veían tan desapegados.

—No me mal interpretes majestad, Bulma es fantástica y todos te apoyamos si a ella es a quien deseas, pero el vínculo es algo real y que no puede ser ignorado, y sin embargo parece como si el suyo no existiera, si no fuera por tu olor sobre Kale y la marca en ella , no creería que existe.

Él lanzó un gruñido de advertencia y ella entendió que había llegado al límite de su buena suerte, hizo una reverencia profunda y bajo la cabeza dejándolo que se fuera..."

Ese encuentro con la Saiyajin fue extraño, sin embargo tuvo el efecto deseado por ella puesto que lo dejó pensando. No estaba seguro de que esperar del vínculo, era muy joven cuando su planeta fue destruido, lo poco que supo de la unión Saiyajin provenía de lo que a veces a ratos le contaba a Napppa, quién tampoco se vinculó nunca así que solo era información empírica.

Sin embargo para Vegeta era difícil hablar de esos temas, no quería verse débil. Decidió que tan pronto llegaran a la base buscaría un lugar apartado, donde cuestionaría al calvo guerrero todas sus dudas, por mientras quería pensar a profundidad sus siguientes pasos a dar.

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Planeta Vampa

Paragus estaba furioso, —¡Prácticamente no hay avances Sook! Estás hartándome — gritó enojado el saiyajin mientras azotaba contra el suelo al científico Tsufuru-jin .

—Tenemos avances señor, es solo que no sabemos que tan estable es la fórmula — decía el científico levantándose adolorido del suelo mientras se limpiaba la sangre del labio.

— Usemos entonces esa prueba en un ser vivo —decía el saiyan mientras le entregaba un mercenario que había llevado amarrado al lugar, Sook a pesar de todo era un científico no un loco como lo eran los salvajes saiyajines.

Miró con horror al pobre infeliz que estaba ahí amarrado, sabía que esa pobre alma moriría, la tasa de éxito era mínima y necesitaba aun afinar más las dosis. Aun así, no rechistó, tenía demasiados días que no había comunicación con Suzuke y no se arriesgaría a que la lastimaran.

Se guardó todos los improperios que quería decir y le inyectó la formula al desgraciado ser. Lo vio convulsionarse y caer desmayado, pero al menos no había muerto. —su cuerpo recibió la dosis, y al parecer, de primera instancia la aceptó, —hay que ver en unas horas si el resultado es estable.

Comentó tranquilamente el científico. No sabía si lo que hacía era lo correcto, en este punto hacía mucho que la raya de lo ético había sido traspasada, pero la supervivencia de su pareja era lo único que importaba.

A las pocas horas el guerrero Terk despertó, recordaba haber recibido una paliza por parte de un saiyajin y de haber sido capturado, recordaba que le inyectaron algo y ya no supo más de él. Ahora que había despertado se sentía renovado, con una fuerza impresionante recorrer sus venas.

Destruyó la celda donde lo tenían, de inmediato el sistema alertó a Sook quien avisó a Paragus a su vez. Kale estaba más cerca y acudió contenta para ver si la prueba funcionaba. En cuanto el mercenario vio a la saiyajin sonrió con maldad. Recordaba haber visto a esa maldita antes.

—¡A ti te conozco perra! Estabas con ese cretino cuando me emboscaron — en tono grosero decía el mercenario. —Te voy a enseñar a tratar a un hombre y si corres con suerte podrás follar conmigo, como la zorra que eres.

Kale se rió y meneó la cabeza — Creo que la dosis dejó frito tu pequeño cerebro, no eres más que un patético mercenario, una escoria sin valor, pero veamos que logramos sacar de ti. — Kale comenzó a pelear con el mercenario, quien por un momento creyó que le estaba ganando a la saiyan hasta que se percató que ella solo estaba jugando.

Tarde se dio cuenta de esto, cuando la saiyajin sin mayor esfuerzo le cortó un brazo, lo dejó agonizante. Sook y Paragus se acercaron y Kale expectante solo dijo – ¿Cuál es el reporte Sook?

El científico solo dijo, su fuerza se incrementó al doble de lo que tenía reportado, le daré una dosis y reinsertaré su brazo, si la resiste veremos si puede subir más el nivel...

Planeta Zerk

Las cosas siguieron su curso en el planeta Zerk, y aunque Bulma hubiera querido tener oportunidad de despedirse a solas de Sekket, realmente nunca más tuvo otro momento para hablar en privado con él después de lo del jardín, pues Tooma no la volvió a dejar a solas ni a sol ni a sombra.

Y el príncipe zerkiano lo había entendido, pues mientras estaban en el laboratorio se centraba solo en explicarles lo concerniente al desarrollo de su tecnología, todo aquel rastro de camaradería entre ella, él y Suzuke desapareció y solo fue todo meramente plática científica, entendía el porqué, Tooma se mantenía impasible ahí como una estatua, jamás intervenía pero nunca dejaba de observar.

Cuando el momento de partir llegó, Sekket se despidió de todos en el mismo tono, cuidando de no mirar mas que lo indispensable a la ojiazul para mantenerse fuera de la ira y de la atención de Vegeta.

Una vez que subieron a sus naves, el príncipe saiyajin se sintió mejor, veía a la peliazul que si bien seguía sin ser propensa a sus atenciones, tampoco lo rechazaba ya. Era cuestión de tiempo para poder acercarse nuevo a ella.

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Thights llegó emocionada al punto de encuentro en el planeta Zerk, habían calculado expresamente el lugar y ella llevaba la nave comercial, el plan era infalible. Después de haber hablado días atrás con Bulma no habían podido comunicarse de nuevo, pero ella sabía que si algo malo hubiera pasado su hermana le hubiera dicho.

Había verificado que Bulma tampoco había activado el rastreador de la pulsera comunicadora con la señal de auxilio en caso de emergencia, así que todo iba acorde el plan.

Al llegar al lugar vio que todo iba en orden, cientos de aliens de diferentes razas pululaban por ahí, todos metidos en la frénetica vida que llevaban. Cada uno en sus asuntos sin prestar atención al resto.

Ese era un planeta seguro así que no necesitabas estar sobre tu hombro cuidándote. La rubia iba de incógnito, llevaba una peluca color rosa que ocultaba su rubio natural, así también lentes de contacto color morado que ayudaban a ocultar sus verdaderos rasgos.

Estaba sentada en un tipo de cafetería, esperando a que su hermana llegara, aún faltaban 15 minutos para la hora acordada del encuentro, su corazón latía desbocado, llevaba en una cápsula los disfraces para ella y para Trunks.

Estaba emocionada por ver a su hermanita y conocer finalmente a su sobrinito.

«No te pongas ansiosa Tights, todo saldrá bien»

De pronto su mente traidora le trajo la imagen de aquel adonis de origen Saiyajin que la había hecho suspirar y regalado orgasmos como ningún otro hombre había podido. Su mirada de enturbió, de solo recordarlo, por algún motivo su pecho se estrujaba.

«Sabías que era un imposible Tights, ahora deja de portarte cómo una tonta, es un Saiyajin y seguramente será uno muy cabreado cuando vea que Bulma y Trunks escaparon... los odiarán y me odiará... no es estúpido, sabrá que yo le ayudé»

Suspiró resignada, le hubiera encantado conocerlo en otras situaciones, de ser así una relación aunque fuera informal pudo suceder entre ellos. Cerró los ojos tratando de retener las lágrimas.

«¡Contrólate! Encontrarás otro tipo igual o más bueno después»

A veces el auto convencimiento ayudaba. Estaba tan ensimismada en sus pensamientos que no se dio cuenta que, de pronto la zona comercial comenzó a vaciarse y que muchos locales comenzaron a cerrar precipitadamente.

Para cuando se percató del inusual silencio en la por lo general ruidosa zona comercial ya era demasiado tarde.

—Maldita sea... —exclamó por lo bajó la intrépida Brief, mientras se ponía en guardia, dejó el dinero en moneda universal, sobre la mesa. Mucho más de lo que valía la bebida que se acababa de tomar y comenzó a caminar, mientras su corazón latía furioso.

«Maldita sea, algo no ha salido bien, ¿Y si atraparon a Bulma?»

Asustada pensaba en las consecuencias, y en la ira de ese sádico príncipe saiyajin. Al final la gente de Zerk era aliada del saiyan y seguramente si habían cachado a su hermana en la fuga no tenía forma de verla, lo mejor era huir de ahí y después buscar hacer contacto nuevamente.

Intentó tomar su arma que llevaba guardada en la cintura, oculta por la holgada blusa, cuando de pronto un mareo la invadió y se asustó

«Pero qué demonios...»

Fue todo lo que alcanzó a decir antes de sentir como caía sobre el suelo, no supo en qué momento se quedó sin fuerzas, de pronto alguien con el uniforme del ejercito de Zerk se acercó a ella, le quitó el arma y la cargo, escuchó a lo lejos lo que hablaban.

—La tengo señor — escuchó que alguien decía algo ininteligible a sus oídos y vio como el militar zerkiano confirmaba.

— Correcto, encaja en las características llegó al lugar de la reunión, bebió la bebida con la droga ahora está neutralizada señor.

Ella no sabía de lo que hablaban o porqué querían neutralizarla, escuchó nuevamente que alguien contestaba, pero no alcanzaba a entender lo que esa otra persona decía, solo escuchó cuando el militar que la llevaba en brazos dijo – Enterado señor, la llevaré ahí para que el príncipe la vea.

La cabeza de Tights dio muchísimas vueltas y luego se sumió en obscuridad...

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Hola a todos!!! Ya sé tarde pero seguro.

Una disculpa pero este cap esta larguísimo y me costo mucho revisarlo, aún así por las prensas tal vez hallen varios errores, lamento mis dislexias si hay palabras cambiadas, una hace su mejor esfuerzo :3.

¿Cuéntenme que les pareció el capítulo? Esperaba esa reacción de Vegeta. (Y de Bulma también) que creen que va a pasar con lo demás que ha ocurrido en este cap .

Rápidamente contesto comentarios:

Yenaiv Brief: espero este cap te haya gustado aunque creo que también quedó medio intrigante :3

XXlalalulu: Ayyyy ya valió la Bulmita jamás pisara un pie fuera de Vegita :(

Jinnette: Hi my friend first at all thanks for read!! And indeed vegeta has a lot of things happening under his nose and he is not aware, That's so bad!!! And Bulma well... we need to try to understand to her she felt alone, and she is taking decisions that she might think are good, but perhaps this just going to complicate more the things in the future...

Bealtr en efecto mon petite ammie, le atinaste!! Y siii Sekket ha sido hábil en poder safarse de la situación... por el momento...

An. R. Tendo (cap 84,85,86) Créeme quería andarás ente el amor y el odio con Bulmita y Vegeta en los próximos capituló que te faltan (incluyendo desde el 87 de n adelante) así que te recomiendo un delicioso Té de tila jajaja :3

Mil gracias a todos lo que continúan leyendo, comentan y me apoyan, de corazón gracias!

Nos leemos pronto!!!