Capitulo Dieciocho.

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"Loved you so long

Haven't lost in weeks

Let me be the Innocence you need"


El silencio era absoluto dentro de los pasillos de ese lugar escondido entre las montañas.

En una de las habitaciones en específico, había cierto aire de peligro. Que alertaba a todo el personal del lugar a no acercarse si querían conservar su paz mental; y mantenerse lejos de la explosión de ira -y vergüenza-, de aquel que ocupaba el oscuro cuarto si se llegaban a acercar. Pues según él, nadie sabía que se encontraba encerrado ahí desde que tuvo un rato libre de sus obligaciones.

Dentro de ese oscuro rincón, su ocupante mantenía un contenido muy exclusivo; obtenido con sangre, sudor y lágrimas del que no quería que nadie se enterara. Sin saber, que absolutamente todo el mundo sabía lo que había dentro. Pero preferían no decir nada al respecto, por miedo a que el supervisor Bak Chan no despertara de su ataque de urticaria si se revelaba su "secreto".

Eso sin mencionar que, si el director del Cuartel General se enteraba, sería el fin de los días de gloria del supervisor de la rama China.

Bak soltó un suspiro, mientras contemplaba con aire melancólico la imagen recientemente impresa del amor de su vida. De su "alma gemela", aquel ser que estaba hecho a la medida de todo lo que él merecía.

Y ni siquiera el hermano sobreprotector que tenía, le impediría lograr transmitir sus afectos a ese ángel encarnado en la tierra. Lenalee Lee era el ser más puro que existía, y Bak se aseguraría de darle todo lo que ella se merecía.

Cuando estaba en su habitación secreta, rodeado de una cantidad desbordante -y escalofriante- de fotos de la china, perdía la noción del tiempo; olvidaba todas sus penas y su alma entraba en un estado de paz inigualable. Imaginando el momento en el que por fin podría unir su vida a la bella señorita; el resto de su vida pacífica cuando acabaran con el Conde; la bella familia que les rodearía. Con eso su corazón tenía la fuerza para seguir viviendo en esa prisión.

Lastimosamente, tenía deberes que cumplir de los cuales no se podía escapar.

Así que, de momento, cumpliría con sus funciones y después podría volver a contemplar al ángel al que le tenía devoción. Afortunadamente, salió antes de que su asistente, el siempre confiable Wong, lo llegara a buscar para ponerlo al corriente de las actividades de ese día.

Sin enterarse que, el pobre hombre entrado en años, llevaba bastante tiempo esperando a unos cuantos pasillos de distancia. Para que cuando el Señor Bak saliera de su habitación especial, no notara su presencia y creyera que apenas lo estaba empezando a buscar.

Wong sentía que, como mínimo, al momento de su retiro deberían canonizarlo por tan duro trabajo que realizaba. O que por lo menos le dieran una pensión generosa. Aunque, conociendo la reputación de los altos mandos, era más fácil que se lograra lo primero que lo segundo.

Cuando vio al rubio caminar en su dirección, suspiró con alivio y le ofreció una inclinación respetuosa.

—Buenos días, Señor Bak. ¿Cómo se encuentra esta mañana? — El hombre dijo sus palabras tratando de no mirar directamente el rostro del supervisor. Para evitar ver lo que su rostro tan expresivo mostraba en esos momentos. Por lo regular era algo a lo que prefería no ponerle nombre siquiera.

—Buenos días, Wong. Esta mañana es hermosa. —respondió Bak ajustando su chaqueta, con una sonrisa y bastante feliz. Caminó pasando a su asistente para iniciar con sus labores. Solo hasta ese momento el otro abrió los ojos y soltó un suspiro bajo mientras le seguía. —Wong, este día promete ser bastante bueno. El clima es maravilloso, el aire que se respira es refrescante. Todo garantiza que hoy tendremos grandes avances.

O por lo menos, el rubio lo creía firmemente. Ya que por lo menos él, había empezado su mañana bastante bien. Tan bien, que no se sentía cansado a pesar de no haber dormido la noche anterior. Y eso se debía a un reciente experimento en el que estaba trabajando.

Experimento, que debió de haber sido puesto a prueba en algún otro momento. Pues de ser así, no habría colapsado unas horas después con la llegada de los exorcistas.

Pero antes de eso, gracias a que durante las tempranas horas se sentía bastante optimista y… normal, tuvo el tiempo de realizar sus actividades tranquilamente. Incluso, durante las primeras horas de la tarde, aguantó con bastante dignidad las burlas y golpes de Fou. Tan bien lo aguantó, que la deidad guardiana se sintió impresionada, y un poco aburrida si no podía burlarse del supervisor y golpearlo.

Debido a ese gran acontecimiento poco común dentro de la rama China, algunos de los científicos y asistentes del lugar le preguntaron la razón de tal evento.

—Este es mi más reciente descubrimiento en cuanto a la regeneración de componentes de fuerza física y energía vital en el cuerpo humano. Con este nuevo elíxir, nuestras horas de trabajo se duplicarán sin afectarnos físicamente. Garantiza que las ondas de nuestro cerebro, que controlan nuestra fuerza y energía tengan mayor estímulo y…

—Es dopaje. —le interrumpió uno de los científicos. Con una cara de disgusto y hasta cierta burla.

—No seas grosero, Shifu. Y no es dopaje. Más respeto, por favor. —reprochó el supervisor algo indignado. —Como les iba diciendo. En resumen, con esto podemos trabajar durante más horas sin cansarnos. Tan solo véanme, no he dormido en dos noches y un día y estoy como nuevo. —terminó su exposición con una gran sonrisa.

Pero debido a esa sonrisa era que nadie le creía.

Hecho que fue bastante obvio para Bak al ver las caras extrañas que le estaban dando. Se sintió todavía más indignado por las expresiones que iban dirigidas hacia su persona.

No era que Bak Chan tuviera la misma reputación de Komui Lee en cuanto a experimentos desastrosos. Sus experimentos eran un poco, solo un poco, más confiables. El personal de la rama China incluso podía afirmar que su supervisor, pese a toda la rareza que abundaba entre los supervisores de las diferentes ramas -de entre los cuales sobresalía el director del Cuartel General-, era de los más normales.

Es más, no era tan excéntrico como la mayoría de los científicos que ahí trabajaban. Lo más raro en él, era ese cuarto suyo del que nadie hablaba. Pero el lugar prácticamente no podía ser expuesto sin poner en riesgo la vida del hombre, y por lo tanto no contaba.

Pero nunca está de más ser precavido en cuanto a qué ingerir para tener un mayor rendimiento.

Sin embargo, el mismo joven que anteriormente había replicado; junto a otro par que regularmente lo seguía en sus ocurrencias, dieron un paso adelante, y se arriesgaron a ingerir el contenido de uno de los frascos que exponía el supervisor, como si de un gran producto de alta gama se tratase. Más que nada por una disculpa indirecta por el comentario ofensivo.

Y ese fue otro grupo que más tarde, debió reconsiderar sus acciones en cuanto a probar nuevos brebajes.

No obstante, en el momento en el que esos tres valientes tomaron el líquido, sintieron que el cansancio los abandonaba en un santiamén. Pero, el ver esa renovada energía en ellos no hizo que el resto del personal quisiera poner a prueba la substancia.

Por lo que el asunto fue superado por el resto. Pero se mantuvo la intriga para saber si el experimento del supervisor Bak era confiable o no.

Con esa expectativa en el ambiente, y tratando de aparentar normalidad por el extraño acontecimiento; de manera que la deidad guardiana no se diera cuenta para que no fuera a molestar al supervisor, todo el mundo continuó con sus actividades ocultando el experimento de ella.

Fue por eso, por lo que la misma guardiana no pudo hacer nada cuando aparecieron los exorcistas y el supervisor junto a los tres científicos colapsaron.

Fou estaba algo aburrida luego de su fallido intento de molestar a Bak, por lo que se resguardó de nuevo en la entrada y se mantuvo en guardia. Puesto que, en horas de la tarde-noche, sintió que algo poderoso había estallado cerca de los terrenos del cuartel que custodiaba. Era una vibración extraña que perturbó una gran área a unos cuantos kilómetros.

Fue una sensación extraña y poderosa. No era una cosa que haya sentido con anterioridad, y algo dentro de ella le decía que era peligroso. Mas no podía hacer nada, si la fuente de esa explosión de energía, no estaba en los alrededores más próximos al lugar en donde se resguardaba la división China de la Orden Oscura.

Pero se mantuvo en un estado de alerta. Solo por si acaso.

Gracias a eso, y a que por minutos escaneaba el área con cuidado, fue que notó cuando una figura blanca se aproximaba a gran velocidad al lugar más cercano a la entrada. Al principio no logró distinguir con exactitud qué era, pero una concentración más profunda, le hizo darse cuenta de que se trataba de Inocencia.

Y no cualquier Inocencia. Era una Inocencia tomando la forma de un ave bastante grande.

Según lo que sabía la guardiana, solo había una persona entre los exorcistas que podía hacer algo semejante con su inocencia y de tal magnitud. Por supuesto se trataba de un general; trayendo consigo a varios exorcistas, uno de los cuales estaba inconsciente. Pero no pudo identificar por qué el general se notaba tan cansado y agitado.

Como todo el personal dentro de ese lugar, Fou tenía consigo un comunicador. Más que nada, porque a veces era necesario que saliera y se comunicara con los de adentro si algo pasaba. Por lo que luego de notar la presencia del general y quienes supo eran sus alumnos, escuchó un sonido que identificó como el de un golem tratando de contactar con la sede.

Decidiendo que no había peligro, pero aún con cierta inquietud, de inmediato permitió que la señal entrara para poder hablar con los exorcistas. Por unos momentos solo pudo oír la estática, hasta que una voz masculina se dejó escuchar por el comunicador.

—…chan… es… chan… ¿Me escuchan? —la voz se oía distorsionada debido al viento. —¿Alguien me escucha?

—Aquí la unidad de la rama asiática. Los escucho. —Un suspiro de alivio se dejó oír antes de responder.

—Esta es la unidad de Tiedoll, necesitamos que nos abran las puertas. Fuimos atacados hace poco y uno de nuestros integrantes está inconsciente.

—¿Fueron atacados? ¿El resto de ustedes se encuentra bien?

—La mayoría estamos bien. Por favor, preparen una camilla para una de nuestras integrantes, es quien está más… cansada de nosotros…. ¡Oh! ¡Espera! Que sean dos camillas, nuestro general no se está sintiendo bien.

Luego la comunicación se interrumpió y solo se escuchó el ruido blanco por el aparato que Fou tenía en su oído. Así que de inmediato hizo sonar la alarma amarilla; la cual se utilizaba cuando no había peligro inminente y parte del personal necesitaba ayuda. Eso haría que se apresuraran a preparar todo lo necesario para la llegada de las personas heridas en batalla.

Al momento en el que se escuchó la estruendosa alarma por todo el recinto, junto a una luz amarilla que parpadeaba en los focos de alerta, todo el personal se alteró y Bak se apresuró a la entrada, para averiguar lo que estaba pasando.

Cuando llegó a la puerta, se encontró con la guardiana abriendo el paso para los exorcistas. De inmediato notó al grupo que estaba llegando en la inocencia del general, que se esfumó en cuanto puso a todos en el suelo. Dejando a una chica dormida en el suelo. Tanta fue su conmoción, que no logró preguntarle nada a Fou hasta que el grupo terminó de entrar.

—¡Fou, ¿qué está pasando?! ¡¿General Tiedoll… y…!?

Durante cinco segundos, la mente de Bak quedó en blanco. Un blanco tan ilustre, que se asemejaba a la inocencia del general Tiedoll, pero no se comparaba con el cabello de la chica que al parecer estaba inconsciente en el suelo en esos momentos; tampoco con la deslumbrante belleza que lo cegó durante esos segundos en los que el tiempo se ralentizó, los sonidos se apagaron y solo existía esa persona frente a él.

También fue el tiempo en el que Kanda volteó los ojos y soltó un chasquido, Alma y Marie se encargaron de ayudar al general, y Daisya se debatía entre patear al supervisor o advertirle que no se acercara a la chica que obviamente, había captado su atención. Cosa que por supuesto no hizo. Solo para que el hombre entrara en razón y de paso matar sus ilusiones.

Bak no fue consciente de sus movimientos, pero cuando se dio cuenta, estaba a centímetros de remover el cabello que cubría a esa chica que estaba tendida en el suelo.

—¡Espere! ¡Supervisor…! — Tiedoll fue el único que buscó advertir a Bak de no acercarse, pero lo hizo demasiado tarde.

El rubio salió desprendido hacia atrás con fuerza por una llama que lo mandó bastante lejos de Allen. Sin embargo, pasó algo que ninguno de los que estaba familiarizado con ese evento logró entender: Bak Chan quedó inconsciente cuando el fuego lo repelió lejos de la británica.

—¡Estúpido Bak! No te acerques a la gente inconsciente así sin más. — Sobre todo cuando no desprenden energía alguna. Eso último, Fou no lo dijo en voz alta por precaución.

Pero, al darse cuenta de que su regaño cayó en oídos sordos; y no por falta de interés, sino porque en realidad, en ese momento Bak no escucharía nada de lo que le dijera. Puesto que estaba bastante inconsciente a pocos metros de donde se encontraban los exorcistas.

—Oye, Estúpido Bak, esto no es gracioso. —Fou lo sacudió un poco mientras le hablaba. —Vamos, despierta, tienes que hacerte cargo de este alboroto. — Le dio un golpe con el cual el hombre apenas y frunció el ceño en su letargo. Entonces la guardiana entró en pánico. —¿Qué demonios te pasa, Bak? —gritó con un poco de cólera que disfrazaba su preocupación.

Wong se acercó a comprobar el estado del supervisor. Y no necesitó mucho para darse cuenta de que eso, muy seguramente era consecuencia de su dichoso experimento. Pero prefirió guardarse la información para que la guardiana no se enojara más.

—No te preocupes, Fou. Solo es agotamiento. De seguro no tardará en despertar.

Todo el mundo se quedó inquieto, pues por lo visto el supervisor no estaba en condiciones de hacerse cargo de la situación de los exorcistas. Sobre todo, de la exorcista de cabello blanco que mandó a volar al supervisor sin que supieran exactamente cómo lo hizo.

Así que, después de acomodar temporalmente a su superior con una almohada que siempre llevaba consigo, Wong se acercó a los exorcistas y el general para entender la situación.

—General Tiedoll, ¿se encuentra bien? ¿Qué es lo que pasó?

—Wong, hace una hora fuimos atacados por la familia Noé y el Conde Milenario. —se apresuró a tranquilizar al hombre al ver su expresión, y escuchar las exclamaciones de alarma de los presentes. —No estamos gravemente heridos. Gracias al cielo no nos pasó mayor cosa. Pero necesitamos descansar aquí hasta que Allen despierte. Y honestamente no sabemos cuándo lo hará.

—¿Allen…? ¿Es esta señorita que se encuentra…? —Antes de terminar su pregunta, salió desprendido para atrás cuando también intentó acercarse a la mencionada. Se sorprendió y retrocedió de inmediato. —Pero, ¿qué…?

—Lo siento, Wong. Pero es mejor si mantienen su distancia. Según sabemos, esa defensa se activa en cuanto Allen pierde la consciencia.

—¿Defensa? ¿Cómo vamos a trasladarla entonces? ¿Cómo es que funciona la defensa?

—Nadie lo sabe exactamente. —la voz de Marie se adelantó, al ver que su maestro estaba bastante cansado. Aunque no se explicaba por qué. —Tal vez aquí en la rama asiática no lo saben, pero cuando se encontró a Allen, fue en circunstancias parecidas. En ese entonces tampoco la podía tocar nadie.

—Solo necesito reponer un poco de fuerza para poder colocarla en una camilla. Yo… —Tiedoll sostuvo su pecho, como si con eso pudiera llevar aire más rápido a sus pulmones. —No sé exactamente qué pasó. Pero me siento muy cansado luego de ese viaje… Esto… — nunca antes me había pasado. Fue lo que no dijo en voz alta debido al cansancio. Pero fue algo que todos entendieron.

—Maestro… —dijo Alma con preocupación al ver al general tan agitado.

—Está bien, general Tiedoll. Organizaremos todo para que la señorita Allen descanse. —dijo Wong al ver el cansancio del general. Así que de inmediato dio indicaciones a algunas enfermeras, que se habían acercado al reconocer el tipo de alarma que se dio.

Todo mientras Fou se mantenía callada, contemplando a la chica en el suelo, el estado del general y al resto de los exorcistas. Había algo que le inquietaba sobre esa exorcista. Con el resto, se podría decir que estaba medianamente familiarizada, pero era la primera vez que veía a Allen Walker y había algo que no entendía con exactitud. Pero decidió que sus dudas las aclararía cuando todo se calmara. Entonces interrogaría a Kanda Yuu sin reparos.

Fue cuestión de minutos para que el resto del personal se enterara de la situación. Y eso llevó a que, con bastante curiosidad, cada uno se acercara con disimulo a contemplar a la exorcista tendida en el suelo.

Hasta que llegaron tres científicos que dijeron tener la solución para la situación actual. Lo cual explicaron con bastante entusiasmo, creyendo firmemente que lograrían mover a Allen del suelo a la camilla y ahorrarle el cansancio al general. Aunque no entendieran del todo lo que estaba pasando.

—Este aparato lo habíamos estado preparando para cargar cosas pesadas. — explicó con bastante ánimo la única chica del grupo. Respondía al nombre de Lou Fa, y en ese momento, después de beber del experimento del supervisor, la sonrisa en su rostro le causaba bastante inquietud a todo el personal. Pues no era la sonrisa cordial a la que estaban acostumbrados a ver en ella. —Si nadie puede tocarla, eso no significa que no lo pueda hacer cualquier cosa inanimada. Como esta máquina que hemos creado.

Eso, en teoría, tenía bastante lógica y no había motivo por el que alguien dudara de la conclusión expuesta por la joven científica. El problema era que se trataba de Allen Walker, una exorcista que día con día, sorprendía en cuanto a hechos extraños alrededor de ella se trataba.

El aparato era como un pequeño tractor con pinzas para mover cosas pesadas. Todo debería salir bien. El problema fue que no lo hizo.

Cuando la máquina se acercó a Allen, de inmediato fue atacada por varias espirales de fuego, que en cuestión de segundos hicieron que explotara y quedara completamente inservible.

Al ver eso, Tiedoll soltó un suspiro y se resignó a que era mejor no intentar algo más. La cosa es, que debió apresurarse a expresar su idea.

Al momento que la máquina dejó de sacar humo, los creadores del aparato se acercaron a Allen murmurando cosas que nadie entendió muy bien. Y de las cuales no le dio tiempo a nadie de preguntar. Puesto que olvidaron la advertencia dada por Tiedoll y se acercaron un poco. El resultado fue algo que ya se les había advertido, pero que no tomaron en cuenta. Y fue por eso por lo que terminaron en una situación similar a la del supervisor. Tendidos en el suelo sin reaccionar en lo absoluto.

Wong se dio cuenta que eso, probablemente se debía a que las cuatro personas tendidas en el suelo, habían bebido del nuevo suero de Bak. Mas solo pensó que se trataba de una coincidencia, por el hecho de que los cuatro llevaban varios días de desvelo y debido a esa sustancia extraña.

No le puso mucha importancia y cuando Fou le preguntó la posible causa, dijo que era porque se trataba de un experimento no muy confiable, no sabían lo que contenía y el cansancio debió contribuir al desmayo. Lamentablemente, era algo a lo que debería de haber puesto más atención.

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XXX

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Cuando Bak despertó, dos horas después de la llegada de los exorcistas, se encargó de ponerse al corriente de la situación.

—Entonces se trata de una defensa involuntaria. —dijo, tocando su mentón y viendo con detenimiento a Allen tendida en la camilla. —Se activó al momento de su sincronización y después de una batalla agotadora, en la que se enfrentaron a varios Akumas, a la familia Noé y al Conde Milenario…

—¿Podrías dejar de mirarla como si se tratara de una especie de entidad sagrada? —le regañó Kanda. Se había estado conteniendo por mucho rato, pero le pareció exasperante que lo siguiera haciendo después de decir las mismas cosas dos veces. —No es ninguna clase de ángel, maldición. Contrólate un poco.

Bak miró a Kanda con mucha vergüenza. Solo que sin estar por completo de acuerdo con su afirmación. Allen Walker no le parecía ningún ángel. Esa chica era una diosa. Un ser que estaba más allá de la imaginación y había honrado a los mortales con su presencia. Afortunadamente, y de manera sabia, se quedó con sus pensamientos en su interior y no los dijo en voz alta.

Pero al verlo con mayor detalle, el japonés puso los ojos en blanco de nuevo, pues vergüenza no era lo único que había a su alrededor cuando miraba al brote de habas. A esas alturas debería estar acostumbrado, pero en su lugar, solo lograba fastidiarlo más.

El rubio retomó la palabra luego de aclarar su garganta con incomodidad.

—Supongo que debemos esperar a que despierte. Si la vez anterior le tomó alrededor de ocho días, en esta ocasión solo nos queda averiguar si le tomará el mismo tiempo. Ya que quedó bastante claro que los aparatos electrónicos tampoco funcionan. — Contempló con melancolía los electroshocks que intentaron colocar en las sienes de Allen. Los cuales se encontraban derretidos en el suelo. —Cuando lo haga tal vez podamos hacerle algunos análisis. Por el momento, me pondré en contacto con Komui para informarle la situación. Ustedes mientras tanto descansen.

—Gracias, supervisor Chan. — respondió Tiedoll. Estaba un poco más repuesto y su sonrisa le volvió al rostro.

Entonces se dirigieron a las habitaciones que les habían asignado para su estadía.

Cierto japonés de ojos azules, lo hacía con bastante incomodidad por estar en ese lugar. Solo qué, cuando entró a su habitación y se dispuso a olvidarse un momento de sus obligaciones, no esperó ser interrumpido por la guardiana del lugar. Quien ya sabía que Kanda notaría su presencia de inmediato, así que no se tomó la molestia de darle vueltas al asunto y fue directo al grano cuando entró.

—¿Por qué no puedes ver las emociones de esa chica? —preguntó Fou con bastante seriedad.

Kanda se tomó un momento para quitarse la gabardina negra de la Orden, poner su espada contra la pared mientras se sentaba en la silla, cruzarse de brazos y soltar un suspiro cansado.

—Dime primero si sientes algo en ella. —le devolvió la mirada y se dio cuenta que estaba bastante inquieta y, si no se equivocaba, confundida y desconfiada del brote de habas. Pues solo eso explicaría su semblante y la energía nerviosa que desprendía. —Porque te comento que tampoco puedo sentir su aura ni su energía. Y soy consciente de que tú sólo puedes sentir una de esas tres cosas, igual que Hevlaska.

Fou meditó un poco en su respuesta. Estaba bastante intrigada con lo que afirmaba Kanda.

—No es que haya sentido algo exactamente… Es decir, siento la inocencia que está conectada a la sangre de esas argollas y la que corre por sus venas. Cuando Tiedoll la colocó en el suelo, no pude sentir nada hasta que el fuego mandó a volar al estúpido Bak. —siguió analizando los hechos antes de continuar. —Lo mismo cuando se quemó la máquina y mandó a volar a esos otros tres idiotas. Y mientras venían, creí que lo que sentía acercarse era la inocencia de Tiedoll. Pero ahora no estoy segura…

Kanda se concentró en una parte en específico. —¿Qué sentiste exactamente cuándo apareció el fuego?

—Poder. —La voz de Fou se escuchó contundente, pues era algo de lo que no tenía dudas. —Mucho poder. Puedo decir que la inocencia la defiende con bastante fuerza.

—Pero su sincronización es baja.

—Es por eso por lo que no me explico por qué la inocencia la defiende de esa manera. Además, es el mismo poder que sentí más temprano. Pero fue… como una explosión.

Kanda la miró con asombro antes de responder. —Estábamos bastante lejos de aquí. Para que lo hayas sentido desde esa distancia… —apretó los puños mientras pensaba en esa información. —¿Crees que haya un factor externo que potencie esa defensa y ese poder?

—¿Un factor cómo qué? Nunca he oído de algo semejante. —Fou miró a Kanda con un poco de extrañeza. —Según lo que sé, eso no es posible. Ni siquiera yo puedo… influir en la inocencia. Hevlaska se comunica con ella, pero no puede manipularla ni nada por el estilo.

—Sé que suena descabellado, pero es el presentimiento que tengo. Tal vez debido a eso es que no puedo percibir nada en ella, y tú tampoco puedes sentir nada.

—Desconfías de ella. —tras esa frase, analizó con cuidado al pelinegro frente a ella. —Tu desconfianza la entiendo, pero… ¿estás seguro de que solo eso sientes hacia ella?

Kanda soltó un resoplido con la pregunta. —No insinúes cosas extrañas. No confío en ella en lo absoluto. Y si vieras lo que yo he visto, entenderías que no lo hago basado solamente en mi instinto. Esa mujer es extraña, eso sin mencionar… —se quedó callado antes de continuar su frase.

—Sin mencionar… ¿Qué?

—Si mi presentimiento es correcto, pronto lo entenderás.

Fou decidió no insistir, pues con el paso del tiempo, había entendido que Kanda tenía una vena presumida. De la cual hacía alarde cuando de su instinto y habilidades se trataba. Aunque odiaba admitirlo, era algo por lo que confiaba un poco en él. Por lo que decidió dejar ese tema y hacer otra pregunta en su lugar.

—¿Crees que deberíamos hablar con Bak al respecto?

—No será necesario. Seguramente Komui y él intercambiarán opiniones cuando hablen. Y ten por seguro de que llegarán a las mismas conclusiones. —hizo una pausa, pensando en si debería revelar lo de la carta de Cross o no. Llegando a una decisión de inmediato. —Incluso creo que se darán cuenta de que sientes la inocencia en ella. Así que no hay mucho que podamos aportar.

Se quedaron en silencio un poco antes de que Kanda agregara algo más.

—Tú, por otro lado, mantente pendiente de la entrada.

—No necesito que me recuerdes mi trabajo. Pero tengo el presentimiento de que lo dices por algo en especial.

El pelinegro no dijo nada y solo curvó muy sutilmente sus labios hacia arriba.

Luego de eso Fou se retiró a la entrada, haciendo a un lado su curiosidad por escuchar la plática que sabía, estaban teniendo Bak y Komui en esos momentos. La cual, tal y como predijo Kanda, rondaba entre las suposiciones de los científicos respecto a la situación de Allen.

Bak estaba bastante consternado con la información que le estaba dando Komui.

—Se-Setenta y cinco por ciento… —su voz se fue haciendo más pequeña conforme hablaba. —¿Estás plenamente seguro de que ese es su nivel de sincronización? Con una defensa como esa, cualquiera diría que hasta ya pudo haber pasado el punto crítico.

Eso no es lo único extraño en ella. Fue el pensamiento que Komui no dijo en voz alta ante las palabras de Bak. —Hevlaska no puede estar equivocada. Lo he barajeado por algún tiempo, y esa puede ser la causa de que caiga inconsciente. El uso de la Inocencia le puede resultar difícil a su cuerpo.

—Eso tiene sentido. Debido a que según el general se esforzó demasiado durante la pelea. ¿Has hecho otros estudios?

—A parte de las revisiones médicas protocolarias, en realidad no. Su inocencia no presenta alteraciones, y su salud es bastante estable.

—¿Y un análisis de sangre?

—Todo normal.

Bak se quedó pensando en eso. Contempló con bastante fuerza el pedir que le enviaran los resultados de esos exámenes. Cosa que no le fue negada y que, de hecho, llegó con bastante rapidez gracias al sistema de comunicación de la orden (1). Al terminar de ver los resultados, no se terminaba de sentir conforme. Ya que, aunque le resultara imposible, también estaba contemplando la posibilidad de un factor externo.

—Me gustaría hacer otro análisis de sangre una vez que despierte. Es solo que no se sabe cuándo lo hará.

—Eso tampoco sabría decírtelo, aunque… — tengo bastante curiosidad por saber si Emilia logrará encontrarla tal y como dijo; cuánto tiempo tardará en llegar, y si eso le afectará de alguna manera a Allen. De nuevo, Komui no exteriorizó sus pensamientos ante Bak. Cosa que tal vez debió haber hecho. Pero en lugar de eso soltó un suspiro y cambió de tema. —Manténme informado si algo pasa en estos días. Y esperemos que no tarde mucho en despertar.

El supervisor de la rama China, se quedó bastante intrigado por las vacilaciones y los cambios de tema de Komui. Pero no hizo nada para darle a entender que se había dado cuenta de sus actitudes.

Aunque, debió indagar un poco más.

De esa forma, al día siguiente, el impacto de saber sus «inútiles» ilusiones rotas por esa aparición divina, que se encontraba en una de las habitaciones de la sede de la rama asiática, habrían resultado menos impactantes.

Así tal vez Fou tampoco habría atacado a la causa de esas ilusiones rotas.

Y de esa forma, también se habrían evitado el desastre que eso causó.

La guardiana se dio cuenta de la presencia que se encontraba parada a las afueras de la entrada, gracias a que esta se esforzó en llamar la atención para que la dejaran entrar lo antes posible.

El problema fue que, al sentir la energía de Emilia, Fou no pudo evitar pensar que era peligrosa debido a la particularidad de esta.

Ya que esa energía solo caracterizaba a los generales de la Orden… y a las deidades guardianas como ella y Hevlaska.


"Te amé tanto tiempo

No lo he perdido en semanas

Déjame ser la Inocencia que necesitas"

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(1)Gracias al sistema de comunicación de la Orden: no sé si soy la única que lo ha notado o tomado en cuenta, pero los Golems, en teoría son un sistema de comunicación avanzado dentro de la Orden, y recordemos que, precisamente en el arco de la rama China, tanto en el anime como en el manga, se hace alusión de que tienen VIDEOS de lo que pasó durante la pelea con el Akuma. La verdad, según lo que yo tengo entendido, la tecnología no era tan avanzada en el siglo XIX, así que supongo que en ese sentido, dentro de la Orden están bastante avanzados... digo yo xD

No puedo evitar querer gritar por este capítulo. Así que aquí mi grito

AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

¿A ustedes qué les pareció? La verdad es que a mí me costó un poco terminarlo, pero no por falta de inspiración, sino por falta de ganas. \( ^0^ )/ lo que sucede es que en realidad tengo dificultades para vencer la depresión por días. Pero gracias al cielo que lo he logrado.

Ahora, entrando en materia.

¿Qué les pareció la interacción entre Kanda y Fou? Se que esos dos en el canon no tienen interacción alguna, pero yo tengo la impresión de que sí se conocen, pues en los tomos de manga y en Man Hallow como que se da a entender que por lo menos reconocen la existencia del otro. ¿Y pues… cómo sería posible que Fou, conociendo a la familia de Bak no sepa quién es Kanda? Pero quise poner un poco de platica entre los dos debido a las cosas en común que puedan tener.

Y pues, tengo la impresión de que Fou también puede detectar energías, porque es una deidad guardiana… O bueno, por lo menos en mi historia si lo puede hacer. Jejejeje Y ya se sumó a las filas de gente que no ve con buenos ojos a Allen, y tampoco a Emilia jajajajajajajaja. Soy macabra (~o ̄3 ̄)~

En cuanto a los parrafitos que están al principio y al final del capítulo: creo que en este fanfic no he compartido mi gusto excéntrico por la música `(*﹏*)′ y lo lamento mucho, pero, eso se va a remediar con la canción a la que pertenece esa letra ψ(`∇´)ψ Canción que por el momento permanecerá en el anonimato. Y créanme cuando les digo que no entiendo muy bien el porqué de la letra, solo sé que le cae como anillo al dedo a la historia, y me pareció adecuado para lo que quiero transmitir con ella. Y eso es otra cosa que permanecerá en el anonimato hasta para muuuucho mas adelante, pero el nombre la canción la conocerán en el final de este arco. Que es cuando conocerán más de la letra. Así que espero que sea de su agrado.

Por otro lado, este capítulo, como con otros anteriores a este, no estaba cien por ciento planeado []~( ̄▽ ̄)~* Pero, me suele pasar mucho con esta historia que cuando me doy cuenta, pues sale algo diferente a lo que tenía planeado. Jajajaja. Y contra eso ni yo puedo pelear. Al final resulta que me gusta lo que escribí y el resultado es lo que ven.

Y halando de capítulos planeados: el siguiente es uno de los más largos hasta la fecha, casi 7 k. además de que contiene algo que me debatí mucho entre si poner o no... Pero al final me decidí a ponerlo y me siento muuuuuy satisfecha y feliz con el resultado. Ya lo entenderán cuando lo lean... si se atreven. ( ‿ ) Las explicaciones de estas palabras se darán cómo es debido, no angst.

Otra cosa, gente bella, si Dios lo permite, estamos terminando la primera semana de una maratón que tengo planeada. ヾ(≧ ▽ ≦)ゝ Así que estén atentos porque la otra semana tendremos capítulo sin falta.

Y… sin mas que decir por hoy, mil gracias por leer.

By. KNM