Capítulo Veinticuatro
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En algún lugar de la tierra
Después de largas jornadas de trabajo, un hombre necesitaba pasar tiempo de calidad con la persona que ama. Pero no por eso podía dejar de estar pendiente de sus obligaciones.
—Deja que te cuente una historia.
—Tú y tus historias.
Hubo una risa.
—Son parte de la historia.
—De nuevo con eso. —soltó un suspiro.
—Vamos, esta es importante.
—Siempre dices lo mismo.
Pero no le quedó de otra más que acceder. Igual, sabía que no se iba a rendir y que de todos modos terminaría escuchando la dichosa historia.
—Se dice que, hace mucho tiempo, cuando la creación tuvo que ser reiniciada, una sola familia fue la elegida para sobrevivir a la catástrofe…
—¡Espera! —cortó el relato al entender de lo que se trataba. —Entonces sí es importante.
—Ya te lo había dicho.
—¡Ah! Es "ese" momento.
—Correcto.
Con resignación y una opresión en el pecho, tuvo que poner atención a la historia que estaba por ser narrada. Por lo regular se aburría y no entendía nada, pero ahora sí era importante que captara todo lo que pudiera.
—Como te iba diciendo… —habló con aire socarrón al ver que ya no replicaba. —La cosa va así:
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"Se dice que, hace mucho tiempo, cuando la creación tuvo que ser reiniciada, una sola familia fue la elegida para sobrevivir a la catástrofe, repoblar la tierra y guiar a la humanidad para que no cayera en los errores del pasado.
En esa familia había trece personas. El líder era conocido por ser un visionario, amante de la ciencia y muy propenso a experimentar con cosas que nadie más se atrevería a tocar o imaginar.
La cuestión es, que esta familia no era del todo normal. Eran seres humanos, sí. Pero no eran como los demás seres humanos que habitaron la tierra junto a ellos antes del diluvio. Se dice que poseían ciertas habilidades, y cada uno de ellos era especialista en un área específica.
Aunque ellos no eran parientes de sangre, se sabía que su relación no era menos allegada por ese simple detalle. Puesto que tenían más en común entre ellos que con las verdaderas familias que los vieron nacer. Para ellos la familia no se formaba por los lazos de sangre. La ciencia y su amor por las cosas extrañas, eran esas cosas que los unían más que nada.
Ellos afirmaban que, a causa de sus dones y capacidades, es que fueron elegidos para la tarea que les fue confiada por una estrella antes de que las aguas llenaran la tierra.
Y fue debido a su conocimiento y habilidades, que el lugar en donde lograron sobrevivir no era cualquier clase de navío como los que se conocía en aquel entonces. Esta "nave" se conocía como "el Arca". La cual tenía la capacidad de viajar de un lugar a otro con un mecanismo bastante específico, que solo podían controlar dos de los integrantes de esa familia.
El patriarca y la mayor de los hermanos.
Durante el tiempo que duró el diluvio y hasta que las aguas bajaron, dentro del lugar conocido como el Arca, hicieron toda clase de descubrimientos que definitivamente, revolucionarían a los nuevos integrantes de la tierra. Los cuales estaban seguros, de que no serían como aquellos que habían sido eliminados.
Ellos mismos se asegurarían de que la nueva humanidad fuera guiada hacia la perfección absoluta. Tenían la experiencia y conocimientos necesarios, para que los desastres que llevaron a la anterior creación a su extinción no se repitieran.
Por lo que se encargarían de cuidar la virtud de la humanidad. De esa forma, decidieron que cada uno velaría por algo que llamaron "La Memoria de Noé"
Cada una de las Memorias de Noé, poseía una habilidad en específico que le permitía al portador de ella controlar el entorno que le fuera necesario, para que cada aspecto estuviera regulado y no se le saliera de las manos a la humanidad.
Y así, Adam, el patriarca de la familia asignó los deberes, las memorias y les ayudó a refinar sus poderes. También les dio un nombre que cada uno adoptó de manera independiente al de nacimiento; el cual los identificaba y unía a la memoria, a su poder y a la familia, como un vínculo más fuerte que el sanguíneo.
Nadie dudó de su decisión debido a que, si él había sido quien recibió el aviso directamente de la estrella, era porque se le consideraba el más apto para llevar la batuta de la situación, ¿verdad? El resto de su familia lo consideraba lo suficientemente sensato para que los dirigiera en sus roles dentro de la nueva humanidad.
Tanto el diluvio como la disminución del agua, tardaron lo suficiente como para que esa familia aprendiera lo necesario de la genética humana. Que les fue de ayuda para crear a los seres humanos que habitarían la tierra. Estos eran perfectos, puesto que no tenían alma y eso evitaría que perdieran el tiempo peleando por territorios, y por sus bajas ambiciones. Esta creación cuidaría el planeta y lo harían prosperar en poco tiempo.
También pudieron saber más de esa materia prima que les había dado como base la estrella para construir el Arca.
Se sumergieron en ese conocimiento y aprendieron muchas cosas de ella, de tal manera que adquirieron una nueva forma de llamar a esa materia prima. Eso no era otra cosa que tecnología; antes llamada por los ignorantes como magia.
Fueron capaces de clonar las células del patriarca, para crear ciertas máquinas que les servirían para guiar y ayudar a la humanidad. Pero estas resultaron con una conciencia independiente, habilidades variadas y crecieron con un instinto que requería de un precio que no estaba previsto dentro de los planes.
Sed de sangre.
Eso no debería de ser así, ¿verdad? ¿Por qué de repente estas criaturas eran tan sanguinarias, que llegaron al extremo de consumirse entre ellas? Además, la sed de sangre impediría que se mantuvieran cerca de los prototipos de los seres humanos que ya tenían; los cuales se vieron aniquilados con el despertar de las máquinas.
La familia Noé decidió tomar cartas en el asunto; no detuvieron los experimentos, pero se encargaron de modelarlos a su conveniencia. Puesto que, no importaba qué tanto evolucionaran las criaturas, nunca serían más fuertes que ellos. Entonces someterlos no les causó tanto problema. Y era una lástima, ya que eran servidores muy útiles.
Así que decidieron conservarlos. Después de todo, no serían un completo desperdicio, ya que no se habían dado cuenta, pero hace mucho tiempo que las aguas ya no llenaban la tierra y… Había más gente poblándola como cucarachas.
¿Por qué? Si esa era la tarea que les fue encomendada a ellos.
Fue entonces cuando se enteraron: la estrella que les había llevado el anuncio del diluvio, decidió que lo que estaban haciendo dentro del Arca no era de su agrado. Se supone que fueron elegidos por sus virtudes, pero sus creaciones no eran aptas ni adecuadas para ser parte de la nueva población de la tierra; esa fue la explicación que les dio ese ser luminoso.
—Ellos y nosotros somos más aptos para poblar la tierra. —reclamó el patriarca de la familia.
—Sencillamente, no lo son. —le recordó esa luz que se alzaba sobre la familia con imponencia.
—Pues no lo acepto.
—Es la decisión de aquel al que sirvo. No puedes hacer nada.
—Pero fuimos elegidos primero.
—Mas no por eso son los definitivos. Por lo que es mejor que te marches y destruyas aquello que has creado.
Esa traición no se podía quedar así. Les habían arrebatado el lugar que les pertenecía.
—Lo que será destruido, serán esos humanos que han usurpado nuestro lugar.
—No actúes imprudentemente, la decisión no puede ser cambiada.
—Pues entonces tomaremos lo que nos corresponde cueste lo que cueste.
Con eso la familia abordó su Arca y se encargó de buscar la manera de destruir a quiénes les habían arrebatado el lugar que les correspondía. Y de esa forma, aquello de lo que iban a defender a la nueva humanidad, se convirtió en su poder y arma principal.
Fue la virtud que se convirtió en pecado.
Mientras buscaban ese poder que les daría la victoria sobre la humanidad, se encontraron con una bola de cristal desde la cual se comunicaba alguien que podía darles el poder que ellos necesitaban.
Se presentó como el Oráculo.
El Oráculo no mintió, pues el conocimiento que les dio, fue de suficiente ayuda para corromper el corazón de aquellos que ahora habitaban la tierra. Eran una nueva generación, pero no eran tan diferentes a los que habían existido anteriormente. Con ello incluso pudieron empezar a deshacerse de algunos humanos. Pues el Oráculo exigía un sacrificio a cambio.
Así pasaron muchos años, en los que a los Akumas se les concedió lo que habían deseado desde su creación. La muerte humana, la tristeza y la sangre derramada que usaban para evolucionar, era un mejor motor que el que utilizaron inicialmente.
Sin embargo, incluso la familia Noé tuvo que reconocer que había una ley que no se podía quebrantar sin importar qué.
El equilibrio.
Cuando el cielo se dio cuenta de lo que habían hecho, otorgó a la humanidad un arma lo suficientemente poderosa para hacerle frente a Adam, a su familia y las criaturas que le acompañaban.
La Inocencia.
El cubo apareció ante los humanos por obra divina. Con los fragmentos en los que se dividió, fueron creados los exorcistas. Guerreros que, gracias al cristal divino, adquirieron el poder para acabar con los Akumas y la familia Noé, pues también resultaron vulnerables a la Inocencia, y con el Corazón de esta serían capaces de acabar con ellos. Y de ahí nació el odio eterno entre las dos partes de esa guerra que se había iniciado.
El poder del Corazón regresaría la paz a la tierra. Es solo que hubo un pequeño inconveniente.
Dentro de la nueva humanidad, incluso Adam tuvo que reconocer que no todos los seres humanos eran por completo despreciables. Por lo que, después de muchos años de vagar por la tierra, al fin el patriarca había descubierto un poder mucho más grande que la materia oscura con la que creaba a sus Akumas.
El amor.
La bella dama era un alma pura entre millones. Delicada, agraciada, dulce, inteligente, amable y comprensiva. Esta mujer hizo que Adam, ahora conocido como el Conde, se replanteara por completo sus ideales y ese anhelo desmedido por envolver al mundo en la oscuridad que le cubría al principio. Todo lo que ella representaba era completamente desconocido para el patriarca de los Noé.
Cierta tarde, mientras compartían una taza de té, Adam se atrevió a preguntar:
—Katherina, ¿crees que la humanidad es digna de habitar la tierra?
La bella dama torció sus finos labios.
—Pienso que la humanidad tiene un propósito. Y si no lo tiene, al menos merece una oportunidad. ¿Acaso crees que todos son malos de corazón?
Al ver a alguien como ella, tal vez el mundo tenía más personas así.
Esa vaga esperanza en su interior, tuvo un costo más alto del que esperó.
Una grieta se formó en su conciencia. Haciendo que todos los años en los que se dedicó a crear Akumas, pesaran como hierro en su interior para que no abandonara su propósito inicial: desaparecer a esos despreciables humanos que tomaron el lugar que le correspondía a él y a su familia.
Es solo que… probablemente Katherina tenía razón.
La familia del Conde se preocupó demasiado cuando lo vieron retorcerse en sus aposentos, abrumado por el dolor que esa fisura en su mente le causaba. Hasta que, de la nada, Adam desapareció y su ser se partió en dos una tarde mientras iba de camino a ver a esa mujer.
Dicho incidente, hizo que tuviera que quedarse al resguardo de ella hasta crecer lo suficiente para dejarla. De repente la familia Noé ya no tenía trece integrantes, sino catorce. Y una nueva memoria se formó.
No se sintieron molestos. Pero tuvieron que aprender a convivir con, de todas las personas, El Conde dividido en dos. Y eso era jodidamente molesto. Si ya uno fastidiaba hasta hacerlos llorar, dos de la misma persona eran un martirio interminable.
Hasta que ya no lo fue.
Después de todo, una persona con la consciencia dividida en dos por causa de un ideal completamente opuesto, no siempre sería la mejor combinación en un lugar hecho de materia oscura.
Neah D. Campbell enloqueció. Declaró que solo él estaba en lo correcto y que era mejor que acabara con todo. Empezando con esa familia ingrata que despreciaba a Katherina. Hasta que Mana lo detuvo. Después de todo, la destrucción de la mayoría de su familia no le resultó tan fácil. Y cuando mató a Wisely no tenía fuerzas para más.
Pero no dejó este mundo sin hacer de las suyas. Ya que Mana no podría mover el Arca nunca más. Y si tenía que aliarse con los exorcistas para dificultarle las cosas a su otra mitad, definitivamente valía la pena.
Pero al final de cuentas, Neah iba a regresar, pues la memoria del Noé de la Destrucción no se podía extinguir de la faz de la tierra así como así. Y cuando volviera, incluso la traición de la estrella sería cobrada."
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Esa información era un tanto abrumadora. Sin embargo…
—¡¿Por qué siempre terminamos así?! —reclamó, mas no con verdadera molestia.
—Es que con estas cosas me pongo caliente.
—No digas cosas extrañas, por favor.
Con un suspiro de derrota, sólo pudo terminar de acomodarse sobre sus muslos, abrazar su cuello y mirarlo de frente. Mientras en su interior se preguntaba por qué ese tipo siempre era tan extraño. ¿Quién demonios se calentaba con una historia como esa? Aun así…
*Lo amo precisamente por eso*. Pensó con resignación. Pero volviendo al tema principal.
—Esa versión de los hechos es tan… conveniente para los involucrados.
—¿A qué sí?
—Pero entiendo por qué el castigo es diferente. Mira que decir que, de todas las cosas, una estrella les dio un mensaje y los traicionó.
—¿Verdad?
—De cualquier forma, la verdad siempre sale a la luz. Lo que ellos digan no tendrá valor alguno cuando tengamos que intervenir.
—Todo tomará su curso al final. —habló con cierto aire de misterio. Cosa que se dio cuenta, no le gustó a la persona sobre él.
—¿Crees que Allen y Emilia estarán bien? —preguntó con preocupación.
El hombre de cabello blanco sonrió. *¡Ah! ¡Esas doncellas enamoradas! *
—Allen estará bien. Y Emilia mucho más que bien, no te preocupes. —hizo un ligero puchero. —Pero ahora encárgate de consentirme. Estoy cansado y tengo que volver a salir. Merezco al menos que me complazcas. ¡Oh! Tú, soporte mío. —dijo dramáticamente.
La persona sobre él solo suspiró. Mas no por eso se negó a sus peticiones.
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XXX
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Cerca de las fronteras de Japón.
Solo había una palabra para describir todo el camino hacia Japón que pudieran usar los alumnos de Tiedoll:
Espeluznante.
Si bien era cierto que habrían llegado más rápido por mar, un par de asiáticos no podían estar en un barco por ciertas circunstancias.
Uno de cabello azul, se mareaba. El otro de cabello negro, no sabía nadar y en una emergencia no sería de mucha ayuda. Eso sin mencionar que deberían ayudarlo y eso, él jamás lo iba a aceptar. O admitir.
Así que optaron por el camino largo. Llevaban una semana de viaje para llegar al lugar en donde se supone, debían ayudar al general más excéntrico de la Orden. Aunque no sabían exactamente en qué. Y eso era lo más inquietante.
Inquietud especialmente notable en la chica de cabellera blanca. Sus compañeros se habían percatado de que era ella quien estaba más inquieta de lo normal.
—¿No tienen la sensación de que vamos camino a la guarida de la bestia? — preguntó Alma, sin poder soportar por más tiempo el ambiente inhóspito y sombrío por el que caminaban.
—Es que eso es justamente lo que hacemos. —respondió Kanda con sarcasmo.
Desde hace varios kilómetros el entorno no era similar a ninguno como por los que habían pasado.
Conforme avanzaban, las casas eran más escasas, la vegetación abundaba de forma descuidada y, la gente era lo que más faltaba en el camino. Los animales eran pocos, y en su mayoría salvajes. Eso no presagiaba nada bueno.
El clima era lo más extraño.
En teoría estaban a mediados de otoño, pero el cielo sobre sus cabezas estaba nublado; habían tenido que resguardarse varias veces de la lluvia, y parecía que caminaban en un atardecer eterno.
Definitivamente un mal presagio.
—General, ¿ha estado antes en este país? —preguntó de repente Allen.
Tiedoll se sintió extrañado por la pregunta. Aunque era completamente comprensible que la hiciera.
—No. Lamentablemente, no había tenido la oportunidad de visitarlo con anterioridad. ¿Por qué preguntas?
—Porque si no estoy mal, los sucesos extraños sospechosos de provenir de la Inocencia, suelen ser reportados de inmediato. —evaluó detenidamente un conjunto de árboles cerca de ellos que se veían terroríficos. —Dudo que este lugar entre dentro de esa clasificación. Pero supongo que más de algo debió ser informado a la Orden.
Visto desde ese punto de vista era razonable. Y no por eso menos extraño.
—No he sabido de algún reporte por esta área. —se sinceró. —Visto desde esa perspectiva, tienes razón. Algo debió llegar a la Orden, y si no lo hizo tal vez la información fue interceptada.
Allen pareció pensar en algo por un momento.
—Si recuerdo correctamente, mi padre mencionó alguna vez, que este país hace mucho tiempo no se involucra en tratados políticos y sus fronteras han sido cerradas...
Los cuatro exorcistas se dieron cuenta, que al parecer ella no había sido cien por ciento consciente de lo que dijo. Y la reacción a sus propias palabras lo demostraba.
Era la primera vez que alguno de los presentes escuchaba a Allen hablar sobre su familia. Pues fuera de Emilia, no se sabía a ciencia cierta si Allen extrañaba a sus padres o parientes. O a ese hermano que tenía poco tiempo de vida. Y nadie era los suficientemente valiente para preguntar.
—¿Crees que eso tenga algo que ver con el Conde? —le preguntó Tiedoll. Pero cuando la miró, se dio cuenta de que sus ojos estaban escondidos por su cabello. Por lo visto no puso atención a la pregunta.
—Mi padre siempre está informado de muchas cosas. —murmuró en voz baja. —Y mi madre… cocina delicioso.
Había dejado de caminar y su mirada estaba perdida en el bosque a la lejanía. Definitivamente, mencionar a sus padres le estaba afectando más de lo que imaginaron. Aquellas personas que se sabía, habían quedado devastadas ante su aparente muerte. No era algo por lo que se hubiesen preocupado debido a todo lo que implicó su estadía en la Orden.
Era el primer indicio que daba de extrañar a su familia. Tal vez la presencia de Emilia había reducido el malestar. Pero al ya llevar casi varios días sin verla, le debía estar afectando.
El general estaba por poner una mano en su hombro para reconfortarla; sin embargo, eso pareció sacarla de su ensimismamiento, porque se movió de inmediato para evitar el contacto. La manera un tanto brusca en la que lo hizo, fue demasiado evidente como para decir que no fue adrede. Allen le dio una mirada de disculpa y con eso por fin salió de su melancolía.
—A lo que me refiero… —se aclaró la garganta. —Tal vez este lugar se ha aislado debido a la intervención del Conde. ¿No lo cree, general?
Tiedoll decidió pasar por alto su rechazo al consuelo que intentaba darle. Tal vez Allen era tan arisca como Yuu. En especial por la ausencia de su novia.
—Puede ser. Aunque como has dicho, no hay mucha información que nos pueda ayudar a saber a qué se debe el aislamiento de este país.
—No lo sabremos hasta que lleguemos a donde está el general Cross. —aportó Marie.
—Entonces será mejor que continuemos. —estuvo de acuerdo el general.
Continuaron caminando hasta que, no muy lejos de la frontera principal se encontraron con varios Akumas de nivel dos. Los cuales les dieron un poco de problemas. Aunque ya no tantos como antes. Todos habían dado lo mejor de sí mismos para mejorar en el combate.
—¿Quién lo diría? Sí, estamos entrando en la boca del lobo. —dijo Alma.
—Sería mejor que redujéramos la pelea al mínimo. O de lo contrario no tendremos muchas fuerzas si encontramos a Cross; o peor, al Conde. —replicó Daisya.
—Pero, ¿cómo hacer eso si no sabemos cuál sería la mejor ruta? — pensó en voz alta Tiedoll. Quien, a diferencia de sus alumnos, no estaba peleando.
—Supongo que con eso yo les puedo ayudar. —se escuchó una voz no muy lejos de donde estaban.
De inmediato se prepararon para atacar al darse cuenta de que se trataba de un Akuma. Pero de repente Tiedoll alzó un brazo para detenerlos. Y al ver su actitud se sintieron extrañados.
—¿Y tú eres…?
—El general Marian me ha enviado a buscarlos. —respondió el Akuma.
—General, aléjese de eso. —le advirtió Kanda.
—No hay de qué preocuparse, Yuu. —Tiedoll habló con bastante calma. —Eres un Akuma modificado por Marian. —le habló a la criatura.
—Correcto.
—Y supongo que te envió para llevarnos más rápido con él.
—Marian ha dicho que entre más rápido lleguen, más rápido podrá terminar con el asunto por el que se le envió aquí.
Esa afirmación no sonaba alentadora.
—Planea utilizarnos como distracción. —todos se sorprendieron ante la dureza en la voz de Allen. —Ese hombre no es la clase de persona que admite abiertamente que necesita ayuda.
Tiedoll le dio la razón por completo. Pues sabía que el pelirrojo incluso consideraba que serían más un estorbo que una ayuda. Si no los quería como señuelos no había otra explicación. Y al ver que el Akuma se quedaba callado, la chica solo resopló.
—Pero ya que estás en esas, supongo que conoces los lugares por los que no tendremos muchas batallas. —dijo el general.
Así el Akuma evitó responder a lo planteado por la chica.
—Conozco un camino. Pero mientras más nos acerquemos, no se puede garantizar que las condiciones sean iguales.
Dicho eso, comenzaron a seguir al Akuma por un camino diferente al que estaban siguiendo. Y tal y como imaginaron, encontraron menos Akumas.
Durante la caminata, Kanda resistió el impulso de ir directamente a pelear con los Akumas que sentía a sus alrededores. Intuyendo que era mejor que conservara su fuerza. Aunque tal cosa no era para nada su estilo. También iba considerando la posibilidad de pedirle al brote de habas que le explicara más cosas para controlar de mejor manera el colgante. Es solo que pedir algo no era lo suyo exactamente.
—Estás diferente. —escuchó la voz de Alma a su lado.
—¿Qué?
Alma soltó un suspiro antes de mirarlo fijamente. Kanda se dio cuenta de que esta vez el interrogatorio iba en serio.
—Kanda, aunque no lo creas, eres fácil de leer. —antes de que se quejara, continuó. —Desde que dejamos la rama asiática, has estado más tranquilo, como si…
—¿Cómo si...? ¿Qué?
—Como si te hubieses quitado un peso de encima. —le dijo con seriedad. —Quiero decir, me alegra si tu habilidad ya no te molesta. Es solo que me da curiosidad saber si eso tiene algo que ver con Allen.
—¿Por qué dices eso? — preguntó con el ceño fruncido. —¿Por qué tendría algo que ver con esa mujer?
Kanda no lo quería admitir, pero le preocupaba haber sido demasiado obvio al respecto. Y el que Alma lo notara era preocupante. Pues sí quería explicaciones no sabría cómo darlas.
—Es que has estado pendiente de ella más de lo que te das cuenta.
—¿A qué te refieres? —Con eso tuvo la sospecha de que Alma estaba malinterpretando algo. Y no se equivocó cuando escuchó sus siguientes palabras.
—¿A ti te gusta Allen?
Que mierda...
¿Qué si a él le gustaba el brote de habas? ¿Es que Alma se había golpeado la cabeza? Aunque le ponía inquieto pensar que estuvo haciendo algo inconscientemente, y eso se había malinterpretado. ¿Y cómo podía llegar a esa conclusión después de todo lo que hizo y dijo desde que la conoció? Además…
—No. Esa mujer no me gusta y además tiene a la enana.
Alma se rió ligeramente.
—Emilia no tiene nada que ver con lo que te pregunté.
A veces Kanda era un poco ingenuo. No se daba cuenta, pero que la molestara desde el principio podría tener diferentes interpretaciones para la gente a su alrededor. Y que ahora de la nada ya no se peleara tanto con ella era más sospechoso. Por eso Alma necesitaba confirmarlo.
Al ver que el pelinegro se veía fastidiado, pero sin saber cómo responder le causaba más gracia.
—Pero tienes razón. Es una tontería, alguien como tú no podría competir contra alguien tan amable y dulce como Emilia.
Dejó el tema al ver el enojo en Kanda. No lo había confirmado, pero había ganado más tiempo antes de declarar su victoria ante Daisya por la apuesta que hicieron.
Aunque tal vez, que le gustara alguien que no le correspondería tampoco era lo mejor. Pero al menos era un paso importante para que olvidara aquello que no volvería.
Ya que también lo quería confirmar, para tener la certeza de que Kanda por fin había dejado de aferrarse al pasado. No obstante, tendría que esperar un poco más para dar por sentado ese hecho. Después de todo, lo que más quería Alma, era que su compatriota oriental siguiera adelante sin aferrarse a una promesa sin receptor, y que tampoco podía cumplir por sí solo.
A Alma solo le bastaba con que quisiera seguir viviendo por motivación propia; no por la influencia de alguien más. Tal vez en un futuro pudiera aclararse a sí mismo.
Mas no esperó, que lo que estaban por vivir fuera tan impactante y doloroso, como para dejar a su mejor amigo en un estado de total ausencia de su entorno. A tal grado de reaccionar solo hasta que se supo la verdad sobre Allen Walker.
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Gente bella, estamos abriendo el telón para los chingadazos, jeee. (/\)
Tengo que confesar, este arco es de los más difíciles porque como bien habrán notado, es el más diferente a todo el canon de DGM. Y si les digo la verdad... también era uno que no había planeado con tanto cuidado como lo que le precedió y le seguirá. ( 3′)
Es decir, tenía seguro que en algún momento iba a llegar a esta parte, pero no sabía muy bien cómo hacerla porque no creí que llegaría tan lejos jajajajajajaja.
Pero ya ven, las cosas se dieron y últimamente he tenido más ánimos de escribir que antes. Y tal vez se deba a que muchas cosas de mi vida han cambiado. No puedo decir que sean cambios enormes, pero siento que ya estoy avanzando en la vida.
Ahora a lo que nos concierne, todavía no les puedo revelar quienes son las personas que aparecen al principio, pero si les puedo dar un dato curioso al respecto.
Quiero decir, en un principio, y en algunos de los capítulos que tengo adelantados en donde ya sabe quiénes son, tenía pensado crear un par de OC's con los nombres de un juego que cómo me gusta (o)o ¿Alguna vez han odio hablar de Game of Sultans? XD sehh no es esa clase de juegos que son taaan conocidos como otros, sobre todo porque para subir de poder más rápido hay que pagar... ヽ(*。Д)oEn fin, iba a usar los nombres de dos personajes que aparecen en el juego, pero después de pensarlo un poco, y de ver un anime en especial me dije a mi misma: "mi misma... estos... ¿se parecen un poco?" jajajaja y la verdad es que no lo hacen (tanto) pero me llamó la atención hacer un mini crossover en esta historia.
Cuando se los traiga no sé si les gustará, pero espero que sí porque yo en lo personal, amooooo mucho a esa shipp de esa serie. Pero que conste que les di una pista... ¿El cabello blanco? Jajajajajajajaj (ڡ ) sí, lo sé, hay miles de personajes con cabello blanco en el anime. XD
Tengo que decir que no soy una graaaaan fan de los crossover's. Sobre todo, porque la mayoría de los que me he encontrado, pos no conozco a todos los personajes o no he visto una de las series.
Se podría decir que los únicos que leo, en los que si conozco a todos los personajes son los crossover's de las novelas de Mo Xiang Tong Xiu. Jejeje, pero esos quién no los conoce. En fin, espero y creo que todos sí conocen a los personajes que voy a usar. Ahora que les guste la shipp... bueno, jejeje, al final me gusta y espero que les guste.
Incluso les tengo una mini historia de fondo. En fin, con respecto a DGM y esos dos personajes... ¿Qué relación tendrán y como conocen a Allen y a Emilia? Solo puedo decirles que sí, son muuuuuuy cercanos. Pero no son sus padres xD
Otra cosa más. Después de este arco se vendrán, por fin de los fines, los inicios e indicios de las revelaciones. No hay muchos misterios que agregar a partir de aquí. Todo irá tomando forma para llegar a la revelación de quién es Allen y qué papel tiene en la guerra. Que déjeme decirles, es totalmente diferente al del manga. Y sí, también vamos a ver destellos de su punto de vista, pero no será hasta el capítulo 28 que lo abarcaremos por completo y puede que vean por qué es tan difícil abarcar su punto de vista. Ψ()Ψ
Pero creo que ya he dicho muchas veces que aquí casi nada es fiel al canon, ajajaja
En fin, no me queda más que decir que gracias por seguir aquí, por el apoyo, los comentarios y los votos. Se les quiere.
By, KNM.
