N/A: ¿Qué es de un Universo Omega sin el smut y abotonamiento? Así que, por si alguien tenía la duda, si existirá… pero más adelante. Por ahora, me alegra que lo estén disfrutando. Si tienen alguna duda pueden preguntarme.

Con respecto a Butters como Alfa, me basé en que es un personaje si bien tiene gustos femeninos, también es el único de los chicos, además de Kenny, en demostrar un verdadero interés en personas del sexo opuesto (se hizo proxeneta a los 8, ama a Kim Kardashian), es un líder (el episodio de 'Mantequilla' por ejemplo), y está bastante bien 'dotado' (como se mencionó cuando Cartman tomó medidas del pene de todos los niños), incluso le gustan las Harleys… es bastante más masculino de lo que le dan crédito en realidad.

Disclaimer: El fic fue hecho sin fines de lucro, y esas mierdas.

3

Cartman sabe que están hablando de la sexualidad Alfa/Beta/Omega porque cuando entra al aula de clases, nadie aparta su vista del pizarrón, sus rostros son pálidos y muestran diferentes niveles de horror en sus rostros.

-¿…Puedo ayudarte con algo?- le pregunta el maestro, voz cansina, plumón en mano.

-¡Buenos días!- anuncia con una gran sonrisa- Mi nombre es Eric Cartman, se supone que tome esta clase.

El hombre mira el reloj en la pared, luego toma su lista de asistencia.

-No tengo a ningún Eric en mi lista.

Cartman se encoge de hombros y actúa indiferente.

-Hubo un problema con mis papeles, me estaban enviando a otra sección-le dice y le extiende sus resultados- pero lo aclaré con administración y me enviaron aquí. Es el grupo…A-10, ¿verdad?

El hombre examina sus papeles con escrutinio, luego suelta sonríe con amargura.

-Es como si contrataran a gente más inepta con cada nuevo ciclo escolar. ¿A qué sección te estaban enviando?

-Beta.- responde velozmente.- Me registraron como Gamma.

-Pfffft, imbéciles – dice el profesor sonriendo maliciosamente, luego le devuelve los papeles- Espero que la mesa directiva escuche de esto. Quiero decir, si se enteraron de las botellas de vodka bajo mi escritorio más vale que con esto rueden una o dos cabezas.

Oh, lo harán, pensó Cartman en su fuero interno. La simpatía nunca ha sido lo suyo, pero de verdad no podría importarle menos.

-Tuvieron que medirme de nuevo y tomar mis datos para los chalecos y credenciales, por eso el retardo.

-Humm, ya veo. Toma asiento en… no sé, donde quieras. Que alguno de estos idiotas te ponga al corriente. Comenzamos hace un par de horas, habrán muchos detalles que querrás saber.

Cartman asiente, ajustando su mochila y mirando a su alrededor. Todos los asientos del fondo han sido tomados ya, solo restan los de la primera fila, más específicamente, el asiento frente al escritorio del profesor. La siguiente silla que sobra es la más cercana a la puerta, así que decide tomar esa.

-Como les decía, la edad promedio para mostrar las características acorde a sus estatus es de quince años, de ahí el que se les de la introducción el año anterior. El mayor problema son los Omegas con sus bochornos y fiebres, pero en general ustedes los Alfas estarán bien mientras no sean provocados por feromonas que los despierten antes de tiempo. Seguramente el próximo año comenzarán a experimentar cambios de humor y un desarrollo físico superior al de los Betas, y ni hablar de cuánto se agudizarán sus sentidos, específicamente el del olfato…

Butters y Kyle están en la misma clase, pero ninguno le presta atención, detalle que Cartman agradece internamente. Con el impacto de las noticias, nadie lo notó en absoluto. Se fuerza a tranquilizarse. Todo va bien, perfecto. No tiene razón para inquietarse mientras siga su plan al pie de la letra.


Los ojos de Kyle se abren desmesuradamente y su cuerpo se desploma contra el piso, cayendo con un fuerte golpe. Nadie se mueve. Cartman saborea sangre en su boca cuando se muerde la mejilla interna solo para controlar una sonora risotada.

¡Es tan predecible! Pero incluso así es hilarante. Justo como con él, la explicación de la importancia de los estatus y su rol en la sociedad, despertó polémica en algunos estudiantes. Dos hombres en trajes oscuros habían entrado al salón hace un par de minutos, armados, luciendo amenazantes mientras el profesor –Dominic, le parece que se llama- explica el por qué es preciso que se mantenga el secreto.

Kyle prácticamente saltó de su silla, apuntando al maestro con el dedo, dando la letanía más larga de 'Por qué esto es moralmente incorrecto' y señalando todo lo que está mal con esta nueva jerarquía, pero tan pronto intentó poner un pie fuera del salón se le disparó un dardo tranquilizante, sin reparos.

Todos están asustados, callados, e inmóviles, y este es el verdadero test de Cartman: Fingir el mismo temor cuando Kyle está babeando con su cara contra el suelo, poco a poco perdiendo la conciencia, luciendo patético y estúpido; Sus hombros tiemblan del esfuerzo por contener las carcajadas.

Contrólate, Cartman. Has llegado muy lejos. No lo arruines por Kyle, retorciéndose en el piso como un insecto, con un dardo en el culo como un animal, su mirada perdida, como la de esos perros… ¿cómo se llaman? ¿Pugs? Pfffft…

Carraspea audíblemente y se trata de concentrar en los sujetos de negro, no en el judío humillado públicamente sobre el piso. Aunque es injusto en retrospectiva. Cartman había intentado retar a la autoridad con un plan intrincado hace años atrás en su segundo ciclo, y había recibido una fuerte descarga eléctrica por un Taser. Por experiencia, preferiría los dardos tranquilizantes cualquier día, antes que ser electrocutado de nuevo.

Eventualmente uno de los hombres se comunica por radio con alguien y el cuerpo de Kyle es arrastrado fuera del aula, un rastro de saliva dejado detrás de él. Cartman se muerde el labio inferior.


Butters solo contempla su charola en silencio, su cabeza apoyada entre sus manos, su expresión una de consternación e infinita confusión.

No es el único, la mayoría de los chicos están perdidos en sus propios pensamientos o se miran los unos a los otros como si se tratasen de extraños. Los Omegas continúan en clases, pero Cartman supone que la razón para no dejarlos almorzar con el resto es para evitar las miradas curiosas y preguntas incómodas.

-¿Vas a comerte eso?- pregunta, observando con tentación la comida de Butters, quien niega con la cabeza.

-No puedo creerlo… una mentira así de grande… y mis padres, ¿cómo pudieron ocultarme algo así?

Jesús, es como si Butters hubiese olvidado que su mamá intentó ahogarlos a ambos en una crisis nerviosa y que su papá es un homosexual de closet, ¿Cómo puede alguien sorprenderse de algo después de eso?

-Cuando lo piensas detenidamente, no es una sorpresa. El pueblo se hunde en secretos.-dice dando una gran mordida a la hamburguesa de Butters. Al menos la comida es mejor que la de secundaria. Lo verdaderamente impactante es que tú estés entre los Alfas.

-Pero algo así… ni siquiera sé si entendí bien la información.

-¿Qué hay que entender? Somos Alfas, somos geniales.

-Supongo que tienes razón pero… pero, ¿qué pasará ahora?

-¿Qué quieres decir?

-Yo no creo que las chicas sean inferiores por ser Omegas. O Stan… ¡Stan es un Beta, y tampoco lo considero inferior a mí! ¿Cómo se supone que deba tratarlos ahora?

Cartman rueda los ojos y piensa en una manera de tranquilizar a Butters. Es porque él ya pasó por toda la confusión inicial que entiende bastante bien lo que todos deben estar sintiendo ahora, pero no siente lástima por nadie. Ninguno de estos bastardos estuvo en la situación que él estuvo, ninguno tampoco enfrentará lo que él el resto de su vida de mierda. Deberían solo aceptarlo y superarlo. Pensar a futuro. Planear algo.

-No se trata de las chicas, Butters. No es el género sino el estatus el que importa. Kenny está entre los Omegas, y no es una chica.

-…Y Wendy es una Alfa.- agrega Butters, pensante.

-¿En serio? No recuerdo haberla visto.

-Le dieron con un dardo tranquilizador, la vi en la enfermería cuando pasé a ver el estado de Kyle.

Esta vez Cartman no esconde su risotada. Ah, es una pena que se perdiera ese espectáculo, ¿A quién más le habrán disparado?

-¿Ves? Esto no cambia nada. Aún puedes ser amigo de quién quieras. Y no es tan extraño cuando lo ves como en las películas: Está el grupo de chicos populares que entrarán a universidades geniales, el grupo de gente promedio que nunca nadie recuerda, los perdedores, los chicos raros… es como si nos hubiesen lanzado todos estos mensajes subliminales por años y no los hubiésemos notado.

-Aun así, todo esto se siente mal, Eric. Los Omegas no eligieron ser así, tampoco los Alfa, ¿qué tal si alguno no quiere cumplir con su rol? ¿Qué tal si nada de esto basta para definirlos?

-Entonces son anomalías o se categorizan como Gammas. Dios, Butters, ¿pusiste atención en absoluto?

-¿Cómo puedes tomarlo tan a la ligera?-pregunta frunciendo el entrecejo.- ¡No pareces sorprendido o impactado! ¿Cómo puedes solo… aceptarlo?

Cartman suspira y se limpia los labios con la manga de su sudadera.

-No lo estoy tomando a la ligera, yo tampoco estoy de acuerdo con nada de esto. Pero a diferencia tuya sé apreciar cuando me toca un buen refugio bajo un huracán de mierda. No pudimos tener mejor suerte, Butters. ¿O hubieras preferido estar entre Kenny y las chicas, o con Stan y Craig en los betas?

-No lo sé, Eric. Hubiera preferido una escuela normal, como un adolescente normal.

-Pues no va a pasar, porque como recién nos explicaron, las cosas no se vuelven más normales que esto.

Cartman vuelve a comer su hamburguesa a grandes mordiscos, bebiendo ruidosamente del popote en su soda. Butters continúa lamentándose en silencio, contemplando la mesa, así que Cartman decide ignorarlo. De cualquier forma, si Butters genuinamente cree que el sistema es incorrecto y que debería cambiarse, entonces lo demostrará a la larga, y Cartman podrá mostrar simpatía. Pero la confusión de disipa eventualmente, en la mayoría, y la costumbre, las ventajas, sobre todo en los Alfas, tiene un efecto permanente a futuro. Cartman esperará otro años más, esperará a que las hormonas entren en juego y a que el verdadero rol de cada estudiante despierte en sus entrañas.

Luego… luego tal vez pueda encontrar a alguien lo suficientemente listo para asociarse con él. Necesita un nuevo compañero, ahora que Mephisto está en prisión. Tiene asuntos pendientes por resolver.


Cartman contempla el calendario en su habitación, en su mesa de noche.

Nunca se acostumbrará a la humillación que siente cada vez que ve acercarse los días encerrado en un círculo rojo.

Otro ciclo se avecina y Cartman toma supresores y pastillas por montones. Solo como precaución. Tiene que prepararse con anticipación sin importar su situación actual, sobre todo ahora que se encontrará rodeado de Alfas diariamente. Pero si la creación de Alphonse funciona, entonces no deberá preocuparse de ocultar su identidad en mucho tiempo.

Es una pena, sin embargo, lo que sucedió con su laboratorio, ¡Llevaban tantos avances hechos!

Cartman abre su cajón; filas de frascos con diferentes etiquetas se encuentran elije uno, saca un par de pastillas y las parte en cuartos. Luego saca otro frasco, y toma una rosada, y las toma todas con agua. Mephisto nunca aprobó que mezclara tantos medicamentos al mismo tiempo, pero Cartman jamás le tomó demasiada importancia; ¡solía decir tantas tonterías!

¡Y siempre estaba en desacuerdo con lo que hacía Cartman!

Mephisto es un pedo viejo, obstinado y loco, que creía que, solo por ser un Omega, Cartman iba a obedecer todas sus órdenes sin chistar; pero que al mismo tiempo lo ayudó de verdad cuando todos a su alrededor actuaban como si el mundo no se hubiese puesto de cabeza.

Debería visitarlo algún día, en prisión. Aunque, pensándolo mejor, tal vez Mephisto no esté tan contento de verlo.


Pasa la mayor parte de la mañana siguiente cuidando su aspecto personal.

Cartman se cepilla el cabello con cuidado, aplicándole crema en una rutina diaria para asegurarse que se mantuviese siempre hidratado, después se hace una línea a un costado, acomodando su flequillo hacia el otro lado de su cara. Toma el fijador y lo aplica en abundancia, asegurándose que se mantendrá perfecto el resto del día. Ni un solo cabello fuera de lugar. Brillante y aseado. A nadie le gusta el cabello maltratado. Pero aún más importante: ¡un verdadero Alfa siempre tiene una presentación impecable! Y Cartman no es nada, excepto perfección cuando se lo propone (y, de acuerdo, lo acepta, tal vez tiene un kilo o dos de más... tal vez el cinturón le aprieta demasiado y los botones de la camisa parecen suplicar por ayuda... p-pero alcanzar la perfección absoluta toma tiempo, ¡y Cartman no es sino una obra maestra en proceso!)

Se ajusta el chaleco rojo, con la letra Alfa grabada en el lado derecho del pecho con hilo dorado, resaltando. Lo acaricia con sus dedos, y se permite sentir un poco decepción y tristeza genuina por unos momentos.

Cierra los ojos y contiene la respiración. No importa lo que digan sus resultados, no importa lo que dicte su biología, ni la importancia su supuesto rol social. Cartman sabe quién es, lo que merece y lo que está dispuesto a sacrificar para obtenerlo. No está dispuesto a conformarse con menos.

Se rocía una colonia de un fuerte y característico olor en grandes cantidades, hasta que la habitación está cubierta de la fragancia. Finalmente, observándose de pies a cabeza, sonríe satisfecho en el espejo.

¡El rojo siempre le ha quedado tan bien!

Puede lograrlo, se dice mientras ingiere su desayuno minutos más tarde, sintiendo la mirada desaprobatoria de su madre a sus espaldas. No será sencillo, pero está seguro que su plan funcionará. Apariencia, actitud, inteligencia... ¡Tiene todo a su favor! ¿Qué podría salir mal?


A lo largo del día trata de no llamar la atención demasiado, y es bastante sencillo en realidad. Todos los nuevos alumnos continúan incrédulos con las nuevas noticias y los adultos pasan demasiado tiempo preocupados por mantener el secreto a salvo, así que nadie se interesa por un alumno más, tratando de infiltrarse en una clase de un estatus que no le pertenece.

Todas las lecciones que están siendo impartidas son introducciones al estatus de la sociedad actual, de las diferencias entre clases y de procreación, y aunque Cartman trata de prestar atención, es difícil no distraerse cuando todo lo que enseñan es básicamente lo mismo que ha investigado estos últimos años.

Actualmente están hablando de los Gammas, quienes son diferentes al resto de los estatus, pero tienen una posición similar a los Betas, un poco más alta la mayoría de los ocasiones. Cartman se pregunta si habrá algún conocido suyo que haya resultado ser un Gamma… sería interesante. Aún no está cien por ciento seguro de cómo funciona la clasificación de ese estatus pero eso no detendría sus burlas y acosos. Además, no es como si tenga alguna relevancia saber las diferencias, no se imagina nada peor que un hombre siendo un Omega. Socialmente hablando, es lo peor que podría sucederle a cualquier hombre.

Descubrió que las mujeres Omegas, dependiendo de la cultura, tienen privilegios especiales por parte del gobierno, mientras que los hombres son la escoria de la humanidad sin importar la región del mundo (Excepto tal vez por asia, en donde son objetivados por grupos especiales de fetichistas...e incluso así, no van más allá de ser meros esclavos sexuales para algunos). ¿Y no es eso injusto? Las mujeres Alfas son discriminadas casi de la misma manera, pero siendo Alfas tienen más probabilidades de triunfar sin importar sus condiciones. Por otro lado, los hombres Omega son considerados criaturas sin sentido ni propósito productivo en la sociedad, así que generalmente están atascados en trabajos arduos y sin paga, trabajando para proxenetas o cosas de esa índole. Son pocos los hombres Omega que han triunfado en sociedad, y la mayoría es en el ambiente artístico y son abiertamente homosexuales.

En resumen, por cagadas del destino, Cartman está destinado a convertirse en una de esas personas de las que solía burlarse y en todo lo que nunca quiso ser. Así que debe impedirlo, así muera en el intento.

Se ha esforzado por mantener las apariencias y aunque ha funcionado hasta ahora, sabe que le espera un largo camino. Además, lo más difícil está por venir. El año que sigue será cuando todos comiencen a desarrollarse, los Omegas comenzarán a secretar feromonas, los Alfas comenzarán a detectarlos y en respuesta secretarán los suyos para atraer a parejas (si su memoria no le falla, "Despertar" es como llaman a esta fase) y los verdaderos cambios físicos comienzan a partir de ese momento. Por si fuese poco, Cartman jamás ha olido la esencia de un Alfa ante un Omega en celo, y de acuerdo a lo que sabe, será mucho más intenso que su olor diario.

Leyó sobre ello hace algún tiempo, pero no logra hacerse una idea de qué se supone que percibirá (Los libros de Alphonse hablaban de olfatear dominancia y control, seguridad y deseo... ¿Y a qué demonios se supone que huela eso? ¿Es como... sudor, colonia masculina natural o chocolates o algo así? ¿Qué clase de genio hace anotaciones así? El autor debió ser un inútil Beta, no cabe lugar a dudas) así que, ya que estará rodeado por un gran grupo de Alfas secretando un fuerte olor único, Cartman deberá estar preparado. Y deberá, triste, dolorosamente, trabajar al doble para mantenerse a la par de todos físicamente, pero ya se preocupará por eso después, aún tiene este año por delante.

-¿Es esto lo que ha influenciado guerras y revueltas? -brama Kyle. Y Cartman siente que lleva una eternidad discutiendo.- ¿Qué carajo se supone que significa eso?

Kyle ha tenido mejores días. Está despeinado, su cabello rojo alborotado y esponjado en todas direcciones, sin su Ushanka para contenerlo. Tiene ojeras marcadas y no parece haberse esforzado a la hora de vestirse en absoluto. Su chaleco está mal acomodado, sin planchar, como si solo se lo hubiese puesto a última hora, al diablo el esfuerzo.

-Significa justo lo que dije- continúa Dominic, su mejilla apoyada sobre su mano, fastidiado. La voz de Kyle no es exactamente melodiosa, y es peor cuando comienza con sus discursitos y preguntas que a nadie le interesa escuchar.- Helena de Troya era una Omega excepcional, y en los tiempos en que las Betas no eran tan fértiles…

La quijada de Kyle parece cercana a tocar el suelo, y se remueve la melena en frustración.

-No es eso, es... no importa como intenten disfrazarlo, nada de este 'orden natural' es correcto. -interrumpe por octava vez la clase.- No pueden discriminar y excusarse detrás de roles sociales, no pueden solo justificarse por el mal trato a minorías si nos basamos en algo tan estúpido como una prueba sanguínea y códigos genéticos. ¡Me rehúso a aceptar vivir en un mundo así! Los problemas inician desde instituciones como esta, en donde nos dividen en edificios y nos obligan a vestir nuestros resultados como un emblema que nos traerá orgullo o vergüenza. La discriminación nace de nuestras bases educativas, a partir de secretos...

Y la cátedra moralista de Kyle sigue. Dominic parece estar considerando el saltar por la ventana si Kyle no cierra su puta boca, y Cartman sabe por experiencia que eso no sucederá en los próximos minutos. Aunque una parte de él se siente aliviada. Pocos estarán dispuestos a compartir el punto de vista de las minorías eventualmente, cuando comprendan los beneficios y ventajas detrás de sus estatus; pero si puede contar con alguien, incluso si ese alguien es un judío, tal vez su vida pueda simplificarse mínimamente. Aunque a este paso, Kyle terminará por llamar la atención de personas nada agradables si continúa con la misma mierda.

'Meh', piensa con displicencia. Al final, Cartman decide continuar ignorándolo. La ingenuidad de Kyle Broflovski y su miserable vida no son problema suyo, así que cualquier advertencia que pueda darle será reservada. Dejará al judío aprender sus propias lecciones, y después pondrá en balanza si vale la pena sufrir el intento de alcanzar una tregua con él para cooperar juntos en un futuro.


N/F: No creyeron que Eric se iba a quedar de brazos cruzados todo este tiempo, ¿verdad? En estos dos años hizo muchas cosas para poder infiltrarse entre Alfas, algunas que se relatarán más adelante :)

Ah, y esperen otro pequeño salto de tiempo. Y una vez más, ignoren los errores ortográficos por favor.