Advertencias: Groserías, un poco de racismo y situaciones sexuales, pero todo casi PG-13, nada hardcore.
N/A: ¡Gracias por los reviews y faves! Disculpen la demora, es posible que no todo quede 100% claro en este cap pero intentaré aclararlo conforme avance el fic. Ya saben, si hay cualquier error ortográfico o alguna palabra agregada de más ustedes no vieron nada :'D
Disclaimer: SP no me pertenece.
5
Revisa su calendario tentativamente, sosteniéndolo como si se tratase de un volátil explosivo. Luego suspira, aliviado. Otro mes más.
Este no había sido su plan, no en realidad. Cuando había salido a buscar a Alphonse Mephisto por primera vez, sabía qué tan lejos estaba dispuesto a llegar para cambiar su futuro y se lo había hecho saber al científico; Sin importar el riesgo, sin importar los efectos secundarios. Pero esto, el temer mirar fechas, el sentir pánico por números en un papel, no estaba entre sus planes.
Al final del verano anterior, antes de entrar a preparatoria, sí había existido un avance por primera vez en meses de investigaciones. Había existido esperanza para él e incluso Mephisto se había visto optimista (Eventualmente, cuando dejó de hablar de porcentajes de riesgo y del tipo de muerte horrorosa que Cartman sufriría si el experimento salía mal. Aun así optimismo era optimismo) por primera vez. Pero claro, el destino lo odia y nunca nada sale como él lo planea; así que ahora Cartman está atascado entre apestosos Alfas pre pubertos, llevó a su médico al suicidio y Alphonse está en prisión por trata de menores (que en realidad es eufemismo para "Actos terroristas en contra del gobierno" que al mismo tiempo es circunloquio para "Actividades ilegales en inocentes Omegas que en realidad se sometieron a experimentos dolorosos y letales de forma voluntaria porque la vida es una mierda y todos pueden chuparle las pelotas por todo lo que importa").
¡Pero gracias al cielo por su incomparable inteligencia y precaución, porque sin ellos no hubiese tenido un Plan B al cual aferrarse y ahora tendría un espantoso chaleco azul y sería el hazme reír del pueblo!
Incluso con lo poco que pudo planear, supo que sería complicado desde un inicio pero no imposible, ¡Pocas cosas lo son para alguien con sus increíbles habilidades e indomable atractivo! Además, "¿Qué tan difícil podría ser pretender ser un Alfa, dejando las limitaciones biológicas, claro está?" El pretender y mentir, puede hacerlo sin problemas. ¡De hecho es un prodigio graduado con honores en el intricado arte de soltar patrañas! Su infancia entera podría resumirse en disfraces, planes y sucias mentiras elaboradas. Unas cuantas más por el resto de su vida no parecían más un reto interesante en aquel entonces, sobretodo porque nunca ha estado entre sus metas llevar una vida honesta en primer lugar.
Parecía tan sencillo en ese entonces…
Pero aquí está ahora, rociándose una colonia creada por Mephisto para simular ser feromonas Alfa (Y huele bien, pero no le parece la gran cosa, no le parece tan convincente. Sin embargo Mephisto había insistido en que el olor bastaría para engañar al resto y hasta ahora ha resultado perfectamente, así que no se queja demasiado. El jodido pedo viejo de verdad es un genio), tomando todo tipos de pastillas sin prescripción diariamente y acumulando meses de un ciclo de brama que nunca llega.
La última vez que entró en celo fue… ¿Hace un año? No, fue el mes anterior al encarcelamiento de Mephisto: Once meses atrás. No está seguro a qué se debe; tiene cientos de teorías, pero no pretende comprobar ninguna. De hecho, prefiere verlo como una bendición. No entrar en celo significa mantener la mente clara a todas horas y no sufrir embarazosos recordatorios de una jerarquía a la cual Eric NO pertenece sin importar lo que digan las pruebas basura que insisten en realizar. Y de cualquier forma, al menos ahora aparece en el sistema como un Alfa, como debe ser, y los Alfa no entran en brama.
Así que es algo bueno. Definitivamente. Sin lugar a dudas.
Aunque… desde hace un tiempo tiene un muy mal presentimiento con cada nuevo mes sin síntomas. No puede explicarlo, pero pasar meses tras meses en donde no siente nada le advierte de forma constante que algo está mal; verdaderamente mal.
Pero solo necesita ganar tiempo. El par de maricas europeos ya están trabajando en recuperar el experimento de Alphonse de las manos del gobierno, y tan pronto le den luz verde Cartman, hará todo lo que esté en sus manos para recuperarla. Si tan solo esos hijos de puta trabajaran más rápido…
Pero aun así, todo saldrá bien. De alguna manera será así. Todos estos problemas son temporales. Pronto no deberá preocuparse por más ciclos, ni tampoco por la ausencia de ellos. Tampoco sentirá sus entrañas retorcerse cada vez que la colonia de Mephisto se termina y tiene que buscar a esa extraña mutación humana Kevin para que cree otra. Al final, cueste lo que cueste, será un Alfa de verdad (… o eso dice el 70% de las pruebas que hizo Mephisto, el otro 30% predicen un final… trágico, doloroso e irreparable) y ya no tendrá que pretender nunca.
Solo necesita ser paciente, continuar con la mentira y esperar que Gregory y Christophe localicen la cura de Alphonse; o como él lo llama la "Sangre Artificial".
¡Las clases de los Alfas son ridículas! Entran a la misma hora que el resto de los estatus, pero salen dos horas más tarde (De hecho, los Omegas salen antes que el resto. Cartman se repite a diario que no los envidia) y el sol se empieza a ocultar cuando finalmente son libres de irse a casa. ¡Cartman tiene que recurrir a pellizcos a sus propias piernas para mantenerse despierto durante su última clase!
Cálculo avanzado, Debate, Finanzas, Introducción a derecho… ¡todo está en otro nivel! Y honestamente ninguna de estas materias son tan interesantes cómo le habían parecido en un inicio. Excepto tal vez Política, pero todas las demás son extremadamente difíciles; incluso Debate, en donde creyó que sería excelente, necesita esforzarse al doble para mantenerse a flote con calificaciones respetables.
Es todo tan inesperadamente complicado, que Eric Cartman ha tenido que aplastar su trasero sobre la cama por sábados enteros con un libro lleno de ecuaciones y bebidas energéticas solo para poder mantenerse a la par de Token y Kyle. Es patético, es cansino y nunca en toda su puta vida imaginó que las cosas terminarían de esta forma. Se siente un jodido idiota y no sabe cómo podrá mirar a Kevin Stoley a los ojos el siguiente semestre y llamarlo "Nerd" después de cómo ha pasado sus últimos meses él mismo. Su único consuelo es que ha obtenido excelentes resultados hasta ahora: Calificaciones decentes y ninguna sospecha a la vista, al menos aún. Lo mejor es que su primer año oficialmente termina en unas horas, y después de eso tendrá algunas semanas para tomarse un merecido descanso.
¡Pero no puede creer cómo es posible estar bajo estrés por tanto tiempo! Si no fuese tan jodidamente asombroso y épico como es, definitivamente se hubiese rendido como un civil cualquiera y hubiese confesado sus pecados y suplicado por perdón en segundo semestre.
Y es que los chicos probablemente no se dieron cuenta a lo largo de este primer año, pero ya han comenzado a cambiar físicamente; lo sabe porque está alerta a qué señales buscar en ellos para asegurarse de no quedarse atrás. ¡Hasta Butters, el hijo de puta, ya casi está de su tamaño! Y no le sorprendería descubrir que Wendy tiene más músculos que él a estas alturas.
Le dan ganas de sobre compensar de alguna manera, pero ni siquiera puede presumir ser el mejor de la clase porque esos son el jodido judío come mierda y el negro de Token. De hecho no sabe cómo es posible que se vean al espejo todas las malditas mañanas y tengan la desfachatez de fingir sorpresa cuando uno alcanza un sobresaliente en finanzas y el otro es nombrado capitán del equipo de baloncesto (De verdad, ¿qué tan ciego se tiene que ser para no verlo venir?). Wendy es la mejor en debate de todos los recién ingresados, incluso le ofrecieron a la perra tomar clases avanzadas con los de tercero, así de inverosímil es la situación. Y si, tal vez Cartman esté empatado en primer lugar con otro Alfa de Middle Park (¿Brad, se llama? ¿Chad? Cartman ni siquiera se tomó la molestia de aprender su maldito nombre, pero lo reconoce porque tiene una sola ceja), pero no es suficiente. Un primer lugar no es nada. Necesita obtener un premio, participar en alguna competencia, probar que es el mejor y que ese Chad/ Brad/ Tarq o como se llame no es nada a comparación suya.
-¡Descanso de cinco minutos, tomen agua muchachos!-dice su profesor, después de dar un estruendoso silbatazo.
¡Ya era hora! ¡Han estado jugando al balón prisionero por horas ya! (o por poco más de media hora, pero parece interminable)
Butters está sentado tranquilamente en las gradas, con una pequeña toalla sobre sus hombros. Lo habían golpeado en la cabeza a unos minutos de iniciar el juego y desde entonces había entrado y salido repetidas veces. En total ha jugado diez minutos.
Cartman se deja caer sobre el asiento pesadamente, exhausto.
Butters le entrega su celular (se lo había dado en caso de que sufriese un paro cardiaco, tiene a emergencias en marcado rápido) y su botella de agua.
-Jugaste bastante bien, Eric. –Le dice con una gran sonrisa radiante, clara evidencia de alguien que no ha sudado a galones en los últimos cuarenta minutos. Hmmph, marica con suerte.
Suelta un sonido quejumbroso y desinteresado a manera de respuesta con la esperanza de que Butters no pretenda entablar una conversación, ¡Se siente desecho! Está decidido, tan pronto vuelvan a la cancha se dejará golpear, al carajo.
Es bien sabido por todos los niños de South Park que lo conocen, que Eric Cartman detesta los deportes casi tanto como a los Hippies; y Educación Física ha demostrado ser un tipo de infierno completamente diferente al resto de sus clases.
Para Cartman, las luchas son geniales, las artes marciales también; de hecho, mientras promuevan la violencia, el ejercicio no le parece del todo desagradable. Él mismo solía practicar sumo cuando era niño, y por un tiempo la lucha libre atrajo su atención. Pero incluso así, siempre odió el estertor que una vida saludable dejaba en sus músculos y la fatiga que se quedaba con él hasta el día siguiente.
El sudor bajo su cuerpo exponiéndose a las heladas temperaturas del pueblo, el terrible olor, el hambre y el sueño que le daba inmediatamente después… no parecía valer la pena. Al final, Cartman había decidido dejar cualquier deporte y pasar sus tardes sentado frente al televisor, con una gran bolsa de Cheesy Puff manchándole los dedos, con pizzas grasientas y sodas y postres para tenerlo contento. Cartman se había mirado al espejo cuando niño y había sabido que era gordo solo en comparación con el culo flaco de Kenny y el plano de Stan, pero lo consideró un simple engaño visual, solo eso.
Sin embargo ahora se arrepiente de cualquier decisión tomada a su conveniencia, ¡estas clases van a matarlo!
Todo había iniciado tan bien el semestre anterior (o tan bien como se puede después de llevar una vida sedentaria y llena de comidas grasas), eran solo las típicas rutinas y ejercicios o el clásico 'Tomen la hora para jugar basquetbol'…pero luego, progresivamente, todo se fue tetas arriba. Aplicaron pruebas físicas de nombres extraños en donde cada alumno debía correr de un extremo del gimnasio al otro y el profesor tomaba tiempo, y básicamente de eso se trató el resto de la clase.
Sabe que todos los alumnos sufren por igual, pero es como si todos estuviesen progresando y con él simplemente no sucede. Recuerda a este muchacho de lentes que al inicio del semestre quedaba rezagado con él después de trotar por más de diez minutos, ¡pero ahora corre a la par del resto! (y ni siquiera usa lentes ya, se compró unos pupilentes de colores y figuras estrafalarios que te advierten que el sujeto simplemente no está bien de la cabeza. Los pueblerinos de Middle Park son todos unos fenómenos). Obviamente va a necesitar… no puede creerlo, va a necesitar "Ponerse en forma". Ugh, solo de pensarlo se siente sucio.
-Es como dijiste, nada ha cambiado, ¿verdad? –le dice Butters, mirando alrededor de la cancha; a Kyle conversando con Bill y Chris Donnely; a Token con otra persona negra desconocida.- No compartimos clases con los otros chicos, pero al menos los vemos en el almuerzo, después de clases y los fines de semana. Es como si todo siguiese igual.
Butters apoya su rostro entre sus manos, sonriente.
-¡Estaba tan asustado con toda esa nueva información! Pero seguimos siendo nosotros después de todo. Me alegra saber que todos seguimos siendo amigos, ¿a ti no?
Cartman resopla audiblemente, y da un largo sorbo a su botella de agua. Dios, si no lo mata el ejercicio lo harán Butters y su sentimentalismo, el chico se pone peor con el tiempo. Más pláticas de corazón a corazón y sufrirá de diabetes en unos años, cortesía de la palpitante homosexualidad del joven Stotch.
¿A quién le importa un carajo? Cartman camina sobre un hielo muy delgado, y no puede pasar su tiempo pensando en amistad y compañerismo cuando se verá obligado a hacer una dieta en las próximas semanas.
¡A la mierda todos los chicos!
A su parecer la parte más complicada había sido convencer a cierto par de europeos arrogantes que lo ayudaran a entrar en el sistema y alterar todas sus pruebas y resultados; sobre todo en el poco tiempo que tuvieron, gracias a aquel contratiempo con Yates irrumpiendo en el laboratorio de Mephisto sin previo aviso, con orden de arresto en mano. Luego Cartman tuvo que saldar sus cuentas con cierto doctor frívolo… aunque en realidad eso último había sido más un placer inesperado que una genuina molestia. Pero esa había sido la peor parte: La impaciencia, la frustración, los planes de contingencia creados en un parpadeo.
Y si, tal vez nada sea fácil en su vida actualmente, pero al final de su primer año escolar al menos Cartman sabe exactamente cuál es su posición. No es una posición tan cómoda y tan plácida como había esperado pero es una a la cual le puede sacar ventaja.
O eso había pensado.
En su primera semana de vacaciones, Cartman se despierta de un sueño desenfocado y borroso. Está empapado en sudor, aunque por la ventana puede ver que nevó toda la noche.
Su cuerpo está ardiendo.
Mierda. Esto no había sucedido en algún tiempo.
Sintiendo su rostro arder de vergüenza, se sienta sobre la cama e intenta estimar su situación: Okay, no parece nada que no pueda solucionarse con un baño helado y pensamientos asquerosos como Scott Tenorman montándosela con Big Gay Al. No está tan mal, pero es… inusual.
Revisa el calendario junto a su mesa de noche y comprueba que, efectivamente, este no es uno de sus días peligrosos. De hecho, se supone que esos días terminaron hace una semana y media.
No puede explicárselo. Se ha tomado los supresores diariamente, se ha aplicado la colonia de Mephisto todos los días... no ha hecho nada diferente a su rutina diaria, sin embargo ahora, después de casi once meses sin experimentar un solo síntoma de su… "Estado" (Y no va a llamarlo de otra forma porque las implicaciones de las otras palabras son negativas, ofensivas, discriminatorias y es… ¡Carajo, Eric no es una puta perra!) comienza a sentirlo, crepitando desde sus entrañas: La necesidad.
Decide pasar tres pastillas con agua. No había tomado una dosis así de fuerte desde sus dos primeros ciclos, pero tiempos desesperados requieren medidas desesperadas. Se incorpora con rapidez y se arrepiente cuando se siente tambalear. Logra sostenerse de la mesa de noche, jadeando, sintiéndose desfallecer.
Duele. Todo en su cuerpo duele. Se lleva una mano a la entrepierna sin pensar, y encuentra su miembro duro, reposando sobre el elástico de su pijama, lo acaricia con firmeza, presionando sobre la base del falo y cierra los ojos; una oleada de placer lo recorre con demasiada intensidad. Se muerde el labio para contener un gemido, y se fuerza a apartar su mano. No va a hacerlo. Sin importar cuanto lo desee, Cartman no va a tocarse. No ahora cuando hay asuntos más importantes que atender…sin embargo sus piernas ceden, y logra caer sobre la cama en lugar de la alfombra. ¡Ha pasado tanto tiempo desde la última vez que…!
No puede detenerse esta vez, dejándose caer sobre su costado, su boca contra la almohada, entre abierta, su mano colándose dentro de su pantalón. Había olvidado lo delicioso que se sentía presionar la yema de su dedo contra la cabeza de su miembro, sintiéndolo pulsante, firme entre sus dedos. Con su otra mano acaricia sus genitales en movimientos circulares, y se pregunta cómo pudo haber olvidado estás sensaciones. ¿Cómo pudo pasar tanto tiempo sin solo… ceder?
Su mente le recuerda su meta, le recuerda que debería solo detenerse, debería llegar al pasillo de alguna manera; darse un largo baño tan helado que le dejaría las bolas azules por días después de ello; rociarse en litros de la colonia que le dio Mephisto, porque en algunas horas irá a casa de Stan para jugar videojuegos con los chicos y su aroma sería detectado tan pronto saliese a la calle, los Alfas lo olerían y podrían…
-Aaahh…- no puede reprimir el profundo gemido que abandona sus labios, solo de pensar en los Alfas…
Todo este tiempo había logrado convencerse así mismo que no podía identificar la esencia de un genuino Alfa, pero la realidad es otra. Pudo oler a los Alfas desde que puso pie en la preparatoria. Incluso en su semana de inducción, cuando los de segundo, tercer y último año no estaban presentes, el aroma de los Alfas se había adherido a las paredes del edificio como la misma pintura.
Y ahora, cuando todos en su salón habían comenzado a "Despertar", había sido aún peor. Diferentes tipos de Alfa, destilando intensos olores intoxicantes y tan diferentes entre ellos, concentrándose en un salón de clases de cuatro paredes; en las duchas; en los vestidores; mezclándose con su sudor, con el olor a pasto si jugaron fuera. Un aroma masculino y oscuro; peligroso y tentador que lo hacía contraer los dedos en sus pies solo de recordarlo.
Aquella había sido otra de las precauciones que había tomado: No entrar en las duchas de los Alfa o a sus vestidores, y de hacerlo, debía estar absolutamente vacío. No tenía pruebas, pero sospechaba que la clave para saltarse sus ciclos no se trataba solo de drogarse diariamente con diferentes pastillas, sino también mantener un estado mental. Y sudorosos jóvenes bajo la regadera, completamente desnudos después de un extenuante entrenamiento definitivamente no le haría nada fácil entrar en ese estado.
Se había convencido, todo este tiempo, que era absolutamente inmune a ello, pero ahí, entre las sábanas, no puede ocultarlo; no puede evitar caer en la tentación de fantasear y desear.
Se viene en su mano segundos después, pensando en cómo hubiese sido aprisionado contra la pared de los baños si se hubiese presentado en estas condiciones a la preparatoria; se corre pensando en abandonar su habitación, en Alfas cercanos rodeándolo y en brazos fuertes sometiéndolo, forzándolo a abrir sus piernas. Susurrándole promesas y obscenidades con malicioso deleite.
Poco a poco, el éxtasis post orgásmico lo abandona. Cartman se siente más relajado, liberado de alguna manera. Como si sus preocupaciones de pronto perdiesen importancia. Retira sus manos de su pijama, sintiéndolas pegajosas y sucias; hace una mueca en disgusto, que luego se convierte en una de horror al percatarse de lo que acaba de suceder, de lo que acaba de imaginar…
Mierda.
Pero no significa nada. Cartman no es… a él en realidad no le gustaría… humm. ¡Son las hormonas! ¡Es la única explicación que puede aceptar y nadie nunca podrá probarle lo contrario!
En todo caso es lo de menos, este será solo otro embarazoso secreto más y seguirá con su vida. Además tiene asuntos más preocupantes que atender, en unas horas saldrá a casa de Stan y tal vez Butters y Kyle estarán ahí, y no puede correr riesgos con ninguno de los dos. Además, ahora de verdad necesita ese baño.
Pero tan pronto se pone de pie, se detiene en seco. Puede sentirlo… pero aun así mira a su regazo en completo shock. Se está excitando de nuevo, sin ninguna clase de estímulo, a tan solo casi dos minutos de haberse corrido se le está parando otra vez y…
Oh.
Oh no.
No recuerda haberse sentado sobre nada mojado así que eso que siente en su trasero debe ser… ¡Sip! ¡Si lo es!
¡Por las pelotas saladas de Chef, qué mierda le está pasando!
N/F:
Me pidieron que de favor colocara una descripción de cada estatus y sus características, como no sabía en donde acomodarlos decidí hacerlo en mi Tumblr, así como también escribí otro par de cosillas del Omegaverse. Aún está en edición pero sirve como guía.
Las tags tienen el nombre del fic, menos acentos y comas para facilitar la búsqueda, así que si tienen alguna duda pueden ir a checarlo. Ah y me faltaron los Beta, pero los añadiré en la semana.
