moviendo ficha


A través de la niebla del amanecer el puerto despertaba con el tronido de más dragones que llegaban del mar, plateados y rápidos, más rápidos que los wyvern del imperio, los cuales eran derribados antes de siquiera poder despegar de sus corrales, dejando sin defensas al puerto ya los habitantes, Sus murallas y torres, altas y majestuosas que se habían afanado tanto en declarar que los defenderían en aquellas tierras salvajes, ahora yacían destruidos y casi irreconocibles que humeaban entre los escombros de la ciudad donde los habitantes buscaban algo útil,

Otros más, las familias más pudientes de la ciudad, familiares que habían venido con las tropas y los oficiales Saderanos, ahora estaban en un dilema, aquellos dragones podrían volver, y aquellas familias tenían dos opciones, quedarse y aguantar ofrecen regalos al dios del mar para aplacar su ira, o tomar sus posesiones e irse de la ciudad, pero ello era partir por un territorio del que ya no tienen control alguno, plagado de bandidos y bestias

Las legiones aun lograron de recuperar el control de la provincia a de Vera del este, pero los golpes recibidos lograron que los pocos sobrevivientes de la guerra regresaron atacando a las patrullas, en tácticas de guerrillas, que aunado a la destrucción de los grandes fuertes y caminos, facilito que recuperaran la fuerza de pelear, el legado habia hecho lo posible por vencerlos y detener los levantamientos, pero sus fuerzas estaban destruidas,

Había enviado incontables informes solicitando apoyo y fuerzas para reforzar sus legiones y aplastar las rebeliones, pero el emperador y el senado había respondido que después de su campaña en la puerta sagrada, respondían con legiones y frescas de las regiones recién conquistadas, pero los rumores habían llegado ya a sus oídos, derrota, y desesperación fue lo que recogieron esas legiones, desesperado envió otra solicitud de refuerzos, pero ahora la respuesta que tenía en su mano ahora era que después de expulsar a los barbaros del otro lado de la puerta, enviarían el tan ansiado apoyo

-una vez que derrotemos a los barbaros del otro lado de la puerta sagrada –leyó esos párrafos –y tomemos las tierras que nos han regalado los dioses enviaremos más legiones para aligerar su carga –El solo se limitó a aplastar el pergamino con enojo mientras escuchaba de nuevo a los dragones volver desde el mar, con su chillido constante, sin atreverse a darse la vuelta y ver por los ventanales de su palacio

- ¡legado, señor! –grito su subordinado entrando con rapidez y con la mirada llena de terror

-lo sé, han regresado, pero ya casi no tenemos wyvern, no tiene caso que los mande al aire –dijo sin más, pero el hombre solo respiro abruptamente

-señor, se han observado un grupo de barcos que se acercan a la costa –dijo sin más, a la vez que el silencio reino en la habitación, un alfiler podría escucharse caer, a la vez que el legado se dio la vuelta a través de la ventana que daba a la bahía se podía ver un gran grupo de barcos a vela –bandera desconocida

-es la flota enemiga, ¡envía a nuestros trirremes a interceptar, todos los que puedan, que nuestros jinetes dragón los hostiguen! ¡rápido!

-sí señor –pero antes de que este pudiera dar un paso, los trirremes que estaban en puerto son destruidos por un gran grupo de dragones negros lanzando fuego negro a ellos


USS FUGITIVO

El capitán de la flota observaba toda la operación desde el castillo de su navío de línea, el plan era simple y sin embargo importante, de los galeones salieron escuadrones de furias nocturnas, los cuales salieron rápidamente a destruir los pocos trirremes que quedaron en puerto, dejando via libre a las barcas de desembarco

No tardarían mucho para que los wyverns enemigos salieran a proteger el puerto, pero los dragones furias nocturnas y los P-51 Mustang desplegados no tardarían en obtener superioridad aérea, gracias a sus capacidades, sobre todo el aliento de energía de los dragones

Las tropas en las barcazas se encargarían de tomar el puerto por sorpresa y asegurarlo, para que los barcos encargados pudieran acercarse a los muelles, aquellas tropas estaban equipadas con espadas, cortas, lanzas y escudos, pero algunos de ellos también iban con escopetas Winchester 1897 , y m1 garand

- ¡Formación tortuga! –fue un grito que se encontró con todos los soldados que se aprestaron a formarse en falange, la ver llegaron a las fuerzas de Sadera llegaron con sus escudos al frente como un muro de escudos –¡avancen!

- ¡preparados! –las tropas de la Unión tomaron una formación de tercios con las lanzas, y espadas al frente en las primeras dos filas, la tercera y cuarta fila la tomaron aquellos con las escopetas de trinchera M97 –¡listos! –las legiones se acercaron en paso firme con sus lanzas alzadas, y escudos al frente ante la mirada de la formación de tercios

El sonido de las escopetas resonó sobre aquellos pobres infelices, la primera fila de la legión cayo dejando desprotegido en el interior de la formación, que asustados y desprevenidos recibieron una serie de tiros, a la segunda vez que el resto de la formación avanzaba con sus picas empalando a la tercera fila enemiga, para después repetir el proceso con el resto de las columnas


Muelles del puerto Traption USS TORMENTA PERFECTA

En los muelles los navíos ya estaban amarrados dejando su preciada carga en soldados entre ellos, muchos de los habían sido esclavos en el pasado y fueron rescatados, ahora sostenían las armas con fuerza mientras su comandante los miraba decidido

-muy bien soldados, nuestra misión es simple, capturar la zona norte de la ciudad, la primera oleada ha avanzado, pero a nosotros nos toca limpiar todo –dijo empuñando su espada descubrió a su pelotón y las miradas que cambiaron su semblante –imagina que ya saben lo que hay en aquella área, pero recuerdan, ahora son soldados de la gran unión, y ustedes las armaduras que llevan no solo representan a la nación, también nuestros ideales, no lo olvidarán

-sí señor-

-no tolerare indisciplina – el pelotón comenzó a descender del barco con todas las prisas recibiendo órdenes desde de los mandos en el área, el puerto era un caos organizado con grupos de soldados con armaduras azules y cascos de cabeza de leones salina de los barcos, muchos marchaban hacia el frente donde las primeras lineas ya avanzaban sobre la ciudad,

En los cielos no había combates aéreos, los jinetes de Sadera de por sí ya muy tocadas por los ataques aéreos y los derribos habían causado que los activos que les quedaran apenas si pudieran dar pelea,

Entra la multitud el comandante vestido con su armadura y llevando su gabardina a modo de capa daba las órdenes a los diversos grupos que se reunían y se dispersaba con rapidez dejando el espacio otros más, dicho comandante se acercó prestamente al teniente

-teniente banzs,

-sí señor

-su batallón a la zona norte, tenga cuidado, tengo informes de arqueros en la zona con apoyo de algunos mercenarios, el segundo escuadrón aéreo los apoyara lo más que puedan, una vez asegurado, manténganlo hasta el final

-sí señor –se dio la vuelta con una indicación de la mano –¡andando soldados! –la zona norte, o mejor conocida por la ciudad como la zona roja, una de las pocas zonas que se había salvado de los constantes ataques de la Gran Unión, por ello mismo muchos de los residentes no se habían atrevido a salir de sus casas , y otros prefirieron escapar lo antes posible

Por ello, la invasión que sufría la ciudad las calles estaba desiertas, salvo por unos curiosos que apenas se asomaban por las ventanas para ver pasar a los soldados enemigos que pasaban siempre agachados y atentos a los rincones y tejados, encaminándose al centro del distrito, la gran plaza donde eran frecuentes las subastas de esclavos, y donde estaban los corrales de los susodichos,

Corrieron lo más rápido hasta llegar a la plaza central la cual los recibieron con una fuerte línea es escudos y una lluvia de flechas de un gran grupo de mercenarios, que rebotaron sobre los escudos alzador, a la vez que los tiradores disparaban una ráfaga de sus armas sobre ellos,

Algunos al ver la situación corrieron hacia las calles aledañas dejando sus armas, otros más continuaron avanzando con sus armas en mano, que fueron recibidos por las espadas, y lanzas, y mosquetes de las fuerzas de la Unión, en la retaguardia unos tiradores con M1 Garand revisó los tajados en busca de arqueros


puerta oeste

La situación era un completo caos, mientras el Legado trató de organizar la defensa de la ciudad enviando lo que tenía a los puertos para detener al enemigo, pero los informes que recibió a las pocas horas hablaron de derrota e impotencia, de que el enemigo usaba magia extraña y mataban a distancia, que sus escudos y sus formaciones de tortuga, una vez impenetrable, ahora caía ante ellos como asas de trigo

Miro el cielo impotente al ver que sus extraños dragones negros sobrevolaban la ciudad sin oposición alguna, a la vez que pasaban por un cadáver de un wyvern, que había enviado para defender la ciudad, pero eran derribados fácilmente por los enemigos que escupían un fuego oscuro y brillante

Ahora mismo cabalgaba para encontrarse con el resto de su legión y lanzar un contraataque que por fin los sacaría de la ciudad y de las costas, cabalgaba evadiendo los ataques de los dragones enemigos que le lanzaban su fuego negro, para su desgracia muchas de las fuerzas que intentaran organizarse eran victimas de esos golpes,

Y sus propios wyvern eran incapaces de repelerlos, tanto por carecer de los números, como de su incapacidad de escupir fuego, así que sin protección alguna y con su sequito muy tocado llego a la puerta oeste siendo recibidos por uno de sus subordinados

-Legado, Legado –uno de sus subordinados había llegado con algunas tropas –Legado la situación es terrible –por fin había llegado a la entrada principal, donde el caos se había dado, lleno de hombres y cargas que precipitadamente trajeron de escapar de la ciudad ,

-no importa que tan terrible mar, aun podemos vencer, dime ¿cual es la situacion de las legiones? –exclamo entrando al cuartel improvisado, el soldado se quedó callado –que la Segunda cohorte de la primera legión ya debe estarlos empujando, si no es así envía a la sexta y séptima para reforzar –pero aun siguió callados –¡¿Qué haces ahí parado ? ve y da mis ordenes!

-Legado, ya no hay más cohortes, la segunda y tercera han caído, ya sexta no ha podido detenerlos, la séptima está defendiendo la plaza principal, pero no durarán mucho, ya envié mensaje a las legiones occidentales para nuestro auxilio, pero les tomará semanas en llegar, y la ciudad caerá hoy –el legado enfureció

- ¡¿Cómo ha podido, no permitiré que me tilden de incompetente! –grito –prepárate, iremos con la quinta cohorte y organiza un contrataque, ¡ahora!

-si legado –dijo, pero antes poder dar un paso un mensajero apareció exhausto de la carrera que llevo el llegar,

-Legado señor, barcos se han avistado en las playas cercanas, están haciendo un desembarco, el pretor Julius ha intentado detenerlo, pero la magia enemiga le ha impedido acercarse, solicita refuerzos

-envíen a la segunda y tercera de caballería, devuélvanlos al mar –dijo sin más –ahora vayan…

-sí señor,


Costas de Vera, a 3 millas de la ciudad

En las playas cercanas a los navíos ya estaban dejando a las fuerzas, compuestas por infantería y caballería, no muy lejos, un grupo de lanchas enormes llegaban, en ellas venían los tanques leopard-2a6m, y los demás móviles

Muchas de las tropas ya formaban sus filas y los jinetes ensillaban, cuando del otro extremo de la costa una gran oleada de jinetes imperiales con las espadas y lanzas alzadas, en terrible estampida con el fin de destruirlos y regresarlos al mar,

Apresuradamente las tropas formaron una fila de picas y rifles, firmes escuchando uy viendo a la masa de hombres y bestias correr desenfrenados hacia ellos, de repente cruentas explosiones cubrieron a los imperiales,

Delante del intento de la carga estaba el Centurión Agripa, a su lado el Draconarius Portador de un estandarte de caballería, el cual sostenía su estandarte con valor, pero ambos habían sido alcanzados por las balas de cañón

Los navíos de línea dispararon sus cañones ligeros l118 a quemarropa hacia la fila que se acercaba, cuyas cargas destrozaron ala caballería, que aun con la confusión trato de mantener la carga, pero 3 Browning M1919 ya estaban instalados y disparando,

Apenas había terminado, vieron entre el humo y polvo a lo que quedaron de las fuerzas enemigas escapar siendo acosados por las detonaciones, el capitán de caballería al ver esto grito a resto de las unidades, al mismo tiempo que vieron entrar los tanques

- ¡muy bien hombres, a cerrar el cerco! –se giró –¡monten!

-sí señor

Las tropas subieron a caballo con trote ligero a los costados de la línea de tanques, no muy lejos la infantería avanzaba con sus listas de armas, a sus lados venían las camionetas acopladas con cañones de artilleria ligera,


puerta oeste, exterior

El Adiutor junto con otros dos jinetes auxiliares salieron de la ciudad por la puerta que aun funcionaba, les había tomado mucho tiempo por la gran cantidad de ciudadanos y comerciantes que únicaban intentaron huir de la ciudad, dicho éxodo había bloqueado la puerta impidiendo muchos salir con sus carruajes o carretas,

Afuera no era mejor, las tropas que hicieron un vano intento por coordinarse entre ellas, para organizar la evacuación, no muy lejos, un grupo a caballo se acercaba, muchos se dispersaron, pero un número considerable se acercó al oficial

-señor, el enemigo a desembarcado en las costas, y avanzan a paso lento hacia aquí –dando su informe

-como dices –respondió el oficial –que paso con las unidades de caballería del centurión Agripa co Lanras? Se suponía…

-el centurión está muerto, fuimos diezmados con magia desde sus barcos, solo pudimos regresar nosotros –se unió uno de los escoltas –las fuerzas enemigas ya están subiendo las costas,

-muy bien, ustedes dos vengan conmigo, formaran parte de mi escolta,

-sí señor

-el resto fórmense para defender a los ciudadanos que están escapando

-sí señor –dejo del mando aun subordinado, y cabalgo más rápido que pudo junto con su escolta, a la vez el resto de los jinetes se formaban en línea delante de la gran columna de carretas y personas que huían

No paso mucho tiempo para ver frente a ellos a la formación de ejército invasor, a sus jinetes que cabalgaban a paso lento, a los costados venían la infantería con sus lanzas y picas alzadas, solo pequeños grupos estaban al frente con casi sin armas visibles, pero lo que llamo su atención eran los extraños carruajes metálicos entre ambos grupos, con un gran tubo al frente, tan horrible como un tronco, y hueco, lo que lo asombro mas fue el hecho de que parecían moverse sin la necesidad de caballos y otra montura

- ¡por el imperio! –fue el grito que lanzo a una carga completa de caballería con sus espadas alzadas precipitándose sobre ellos, al instante los pocos soldados que estaban frente reaccionaron la mitad de agacho en cuatro patas, revelando extraños artilugios montados en sus espaldas,

Las tropas desplegaron sus Browning M1919 atados a las espaldas de algunos de ellos, así les daba tiempo para reaccionar ante las cargas enemigas, lo cual lo hiso muy efectivo, el inconveniente era que los hacia muy pesado para los humanos, pero no para los Licanos (hombres lobo) que con facilidad los llevaran como mochilas

Sencillamente fue usan masacre, una vez feroz caballería fue reducida a un grupo que escapaba lo más que pudieron, siendo víctimas de los Leopard II disparando sus cañones, y junto con la caballería de la unión atravesaron a los restos de infantería, rompiendo de un tajo la columna que escapaban de la ciudad