- Madre, tienes que ayudarme, estoy seguro que lo que tiene es una reliquia Sith. Puedo sentirlo, tuve muchas en mi poder. Es peligroso para ella-le rogó cuando ella lo visitó

- Rey no quiere hablar conmigo hace meses, Ben- le respondió - Se enfadó porque no le dijimos nada sobre ti. No creo poder ayudarte.

- Ella está sufriendo por esto y ustedes actúan como si no les importara!-le dijo dando vueltas en el mismo sitio, muy enojado- Yo puedo oírla... sé que no debería porque nuestra conexión ya no existe pero lo hago, ella esta mal. Por favor, ayudame con esto. Sabes que no puedo intervenir mas alla.-

La última súplica de su hijo la hizo cambiar de opinión. Se veia realmente preocupado.

- Está bien. Averiguaré qué es lo que le regalaron en verdad. No te preocupes más. Sigue con tu labor Ben, lo estás haciendo excelente-le dijo su madre, dándole un beso en la mejilla antes de irse.


Rey... Rey... sigo aquí... quiero estar contigo

-Ben?!- despertó agitada, estaba segura de haber oído su voz.

No me he ido, estoy aqui...

-Ben!- volvió a decir, sin saber de dónde venía la voz. Ella estaba sola en su habitación

Fue entonces cuando vio que aquella joya que le habían regalado estaba brillando, dejando su habitación en tonos rojizos. Se acercó a ella y la tocó.

Rey...

- Eres tú!- exclamó en una mezcla de desesperación y alegría -Donde estás?!- preguntó dirigiéndose a aquella piedra

Tú sabes donde nos vimos por última vez...


Por más que quisiera

que el pasado no existiera...

Aún lo hace.

Y por más que quisiera

sentir que pertenezco aquí...

Solo estoy tan asustada como tú

No me queda nada

Y todo lo que siento es este cruel querer

Hemos estado cayendo durante todo este tiempo...

Y ahora estoy perdida en el paraíso

Voló muy temprano hacia donde le indicó Poe. La Resistencia ahora se dedicaba a ayudar a la galaxia en muchos sentidos mientras se reestablecía el orden político. Su ubicación se mantenía en el anonimato. Ellos querían terminar con la guerra armamentista pero aquel supuesto guardián del templo se les había adelantado, tanto en descubrir las bases como en la manera más efectiva de destruirlas.

Estaba demasiado preocupado. Otra vez la había oído. Entró con paso firme a la sala de reunión, donde había unas 20 personas.

- Dónde está Rey?- fue lo primero que dijo

- Acaso no me dijiste que no la querías en el equipo?- refunfuñó Poe

- Sí, eso dije. Pero si quiere igual puede estar presente y dar ideas- respondió

- Poe ya le dijo que no, así que si perdemos será por tu culpa, por no dejarla unirse al plan- le dijo Finn, molesto con aquel hombre que dejaba de lado a su amiga por simple capricho

- Yo no los necesito a ustedes para ganar-le contestó a Finn, mirándolo fijamente- Si no vas a ser un aporte, retírate.-

- Quién te crees que eres?!- se alteró Finn, tratando de atacar al guardián, pero no pudo hacerlo ya que Chewbacca lo sostuvo de su ropa, gritándole para que se tranquilizara.

El wookiee alejó a Finn y se puso a un costado del guardián, para que ambos no volvieran a pelearse.

Poe empezó a explicar los planes que tenía, todos empezaron a dar ideas pero él no se podía concentrar del todo. Necesitaba saber que hacía Rey. Tuvo ganas de ir a buscarla pero hacerlo podría resultar sospechoso. Así que decidió esperar y corregir los errores de los que ahora serían sus compañeros de batalla. Vio las caras de molestia de varios por comportarse así, pero luego le agradecieron por contar con datos tan exactos.

La reunión se le hizo eterna. Cuando terminó, salió a buscarla pero no la encontraba por ningún lado. Haber perdido la conexión con ella hacía que todo le fuera más difícil.

- Deja de seguirme-le dijo a Chewbacca, que se fue tras él desde que terminó la reunión.

El wookiee le contestó, le habló demasiadas cosas, pero él no deseaba responderle. Sin embargo, aquella enorme criatura le insistía.

- No sé de qué hablas, ya les dije a todos que mi nombre es Tai- le dijo molesto por no poder deshacerse de él - Tú sabes dónde esta Rey?-.

Chewbacca tampoco lo sabía, pero lo que sí sabía era que aquel joven que estaba frente a él olía exactamente igual que al hijo de su mejor amigo. Su olfato era demasiado exacto y nunca lo traicionaba. Sin embargo, aquel joven nunca lo quiso admitir, por más que le insistió. Así que desistió y se retiró de su presencia, sin dudar de su descubrimiento.

- Ben, tenemos un problema- fue lo que le escuchó decir a su abuelo antes de voltearse a verlo.

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Rey llegó a Exegol lo más rápido que pudo. Había salido antes del amanecer, a escondidas para que nadie la escuchara partir. Tomó otra nave para que Chewbacca no echara de menos al Halcón Milenario.

Estaba demasiado emocionada. Sabía que era él. Era su voz. Al llegar, salió corriendo de la nave con la piedra rojiza en la mano. Estaba segura que Ben se había podido comunicar gracias a esa joya tan extraña.

- Es por aqui!-le gritó una voz femenina, indicándole que se le acercara.

Rey la reconoció cuando corrió hacia ella.

- Tú... tú fuiste la que me regalaste esto- dijo sorprendida, mostrándole la piedra

- Así es, él quería comunicarse contigo y yo lo ayudé - le sonrió - Mi nombre es Melissa, yo te indicaré donde ir.

- Gracias, soy Rey-. La miró más detenidamente, era como de su edad, pelirroja de ojos claros, llevaba el pelo suelto hasta un poco más abajo de la cintura. Vestía de negro.- Pero ¿cómo es que llegaste aquí? -le preguntó curiosa.

Habían entrado por un costado de ese inmenso templo que yacía destruido. Era como una entrada secreta que ella no alcanzó a conocer en su enfrentamiento con el Emperador. Rey estaba esperando la respuesta de Melissa, cuando apareció una figura oscura, era un hombre mayor muy entrado en años, que la recibió con gusto.

- Me alegra mucho verla aquí, señorita Rey Palpatine-la saludó aquel hombre, inclinándose ante ella.

- Qué?! Cómo saben?!- se escandalizó, prendió su sable sin pensarlo.

- No se preocupe, nosotros no la juzgaremos por su origen-la tranquilizó aquel hombre.- Mí nombre es Jhon, veo que usted ya conoció a mi aprendiz.-.

Rey volvió a mirar a Melissa. Ella le volvió a sonreír.

- Voy a avisarle a tu amigo que ya llegaste-le comentó Melissa antes de desaparecer del lugar

Pero Rey no quería quedarse sola con aquel anciano, así que mantuvo la guardia con su sable encendido.

- Te gusta esa joya que traes ahí?-le preguntó Jhon

- Sí -ella volvió a mirar aquel objeto en su mano- Usted sabía que solo yo lo podría tomar?

- Por supuesto que sí...

Rey no sabría decir si aquel anciano le siguió hablando o no, porque después de esas palabras no escuchó nada, solo vio entrar a Melissa con aquel joven alto al que reconoció de inmediato.

- Ben...- dijo en voz baja, sintiendo que estaba a punto de desmayarse debido a la impresión.

- Hola- fue lo único que le respondió aquel joven, con una sonrisa.

- Pero cómo?! Tú...-la voz se le quebró, ella fue corriendo hacia él y lo abrazó fuertemente, mientras lloraba de la emoción de volver a verlo.

Aquel joven se quedó quieto, mirando a Melissa y a aquel anciano. Ambos le hacían gestos para que la abrazara también. Él le devolvió el abrazo, a regañadientes, para él seguía siendo una carroñera, aunque le dijeran que ahora era su emperatriz.

Kylo Ren había despertado hace solo 2 días. Jhon tenía instrucciones claras de qué hacer si el plan de su Emperador fallaba.

- Escúchame muchacho, tú eres mejor que tu versión original. Tú vas a traer de vuelta a la Emperatriz Palpatine, ella debe ocupar el lugar que le corresponde aqui- le dijo John seriamente

- Jamás le serviré, no me importa que sea una Palpatine, no tengo porqué obedecerle a una carroñera- le contestó muy enojado. Lo último que recordaba era que esa mujer le había partido la cara.

- Silencio!-lo corrigió Jhon - Yo doy las órdenes aquí! Si no fuera por mí, aún estarías dentro de ese tubo! Palpatine vio tu debilidad cuando mataste a tu padre, tu corazón dividido... tú nos traicionaste y ahora vas a hacer lo que yo te diga!- terminó por gritarle el anciano.

- Yo no soy como él...- dijo Kylo al anciano, refiriéndose a su versión original, enfurecido porque le dijeron que había vuelto a la luz.

- Por supuesto que no! No me interesa que lo seas. Lo único que quiero es que pongas atención a lo que te voy a decir para cuando ella venga por ti. Por alguna extraña razón, ella se interesa por ti así que lo primero que necesito que hagas es que la llames, colocando tus manos aquí - le indicó el anciano, mostrando un pilar de piedra.

Kylo estaba cansado de la situación, así que simplememte fue hacia el pilar, puso las manos sin saber exactamente cómo funcionaba y empezó a hablar.

- Escúchame maldit...-

- Qué estás haciendo estúpido!- le interrumpió el anciano- Tienes que atraerla no insultarla!!

- Por favor, Kylo ya basta!- le gritó también Melissa.- Sólo pídele por favor que venga y listo! Eres insoportable...- terminó por quejarse la joven mujer.

Kylo Ren los miró sin entender realmente qué esperaban de él.

- Acaso quieren que le ruegue?- pregunto sarcástico

- Sí!- le dijeron ambos, deseando que el joven dejara de ser tan orgulloso y entendiera que era una simulación.

- Ella es bonita, pero no como para rogarle...- agregó Kylo

- Llámala de una buena vez!!-le gritó Melissa, sacándola de sus casillas, mientras lo amenazaba con su sable de luz rojizo.

- Tienes un pésimo carácter -le dijo Kylo, mientras la miraba sin inmutarse por la presencia del sable. Se quedó en silencio hasta que accedió a hacerlo.-Como sea, yo me quedaré con el trono- pensó para si.

Y ahí estaba ahora, abranzando a la carroñera, la supuesta emperatriz.

- Por qué llevas esta ropa puesta?-le preguntó Rey, separándose un poco de él para secar sus lágrimas.-Tienes puesto el traje de Kylo Ren.

- Cuando desperté no tenía ropa y ellos me trajeron esta. Era lo único que había- le contestó el muchacho, repitiendo al pie de la letra lo que le habían enseñado decir.

Rey se avergonzó ya que ella se había llevado sus prendas después de que desapareciera. Prefirio cambiar de tema en vez de decirle aquello.

- Cómo es que estás vivo?-le preguntó curiosa, sin despegarse de su lado.

- Tendremos mucho tiempo para que te explique eso, Rey. Ahora necesito que me acompañes-le indicó Kylo Ren, empezando a caminar hacia el lugar de donde él había salido.-Coloca aquella hermosa piedra aquí, por favor-. Le dijo finalmente señalándole el pilar de piedras, tratando de sonar lo más amable posible.

Ella no dudó y la colocó donde él le dijo. No tenía miedo a lo que podría pasar, de todos modos a ella era la única a la que aquella piedra no le hacía daño.

Apenas lo hizo, aquel pilar se activó, dejando sellada la piedra en él. Ciertos engranajes de piedra de ese lugar empezaron a moverse, líneas rojas brillaron por las paredes y el piso se movió levemente.

Kylo Ren se sorprendió. Al parecer era cierto lo que le habían dicho. Ella sí era descendiente de Palpatine. Si era así, no podía perder esa oportunidad.

Tomó a Rey del brazo y se la llevó a una esquina de aquel lugar, tratando de evitar que Jhon y Melissa lo vieran, sin mucho éxito.

- Escúchame, si es cierto que eres nieta del Emperador, entonces somos mucho más poderosos que ellos- le dijo señalando a la joven y al anciano que los observaban- Matémoslos y quedémonos al poder, tú y yo.

- De qué estás hablando, Ben?-lo miró extrañada- Qué te hicieron? Por que hablas así?- le preguntó tratando de entender su conducta.

- Nada, estoy bien. ¿Acaso no fue buscando poder que viniste aqui?- inquirió Kylo

- Claro que no, fue por ti-le aclaró la jedi-. Siéntate aquí.

Rey lo llevó hacia una roca para que se sentara. Así su cabeza estaría a la misma altura que la de él. Kylo Ren se sentó de mala gana sin entender sus intenciones, sin entender realmente lo que recién ella le había dicho. Ella dio por hecho que le habían borraro la memoria o algo similar. No quiso perder más tiempo, colocando ambas manos en la cabeza de él.

Kylo no alcanzó a protestar cuando empezó a ver imágenes en su mente, una tras otra, de él con Rey. Estaba abrumado y la cabeza empezó a dolerle. Llegó un momento en que no lo soportó más y la alejó de él.

- Lo lamento, te hice daño? No fue mi intención -se disculpó Rey.- Yo no quiero lastimarte... solo quiero que recuerdes quienes somos.

Él intentaba procesar todo lo que había visto, todo lo que ella le transmitió, cuando sintió sus delgadas manos acariciando su rostro. La observó en silencio, todo le resultaba tan extraño, hasta que vio su rostro acercándose dándole un suave beso en los labios.

- Nunca volverás a estar solo-le dijo en voz baja, mientras la chica le sonreía.

Kylo no entendía a cabalidad lo que realmente estaba pasando, pero comprenderlo todo no fue relevante para él. Solo tomó el rostro de Rey y la besó de nuevo.

- Maestro, esto se está saliendo de control- alegó Melissa, señalando al anciano la conducta de Kylo y Rey.

- Déjalos -le dijo Jhon- Para eso lo desperté, es nuestra carnada.


Hasta aquí el capítulo de hoy, espero les haya gustado. Esto se viene complicado como ya imaginarán. Por mientras les dejo un link de la canción en la que me inspiré para los pensamientos de Rey que Ben escucha en sus sueños. Del grupo Evanescense "Lost in paradise" el final de la letra les servirá de spoiler jajaja. Saludos a todos y muchas gracias.

https/youtu.be/6cIUi7mZGQA