Capítulo III
-Ben, tenemos un problema- empezó diciendo su abuelo- Tu madre me informó sobre lo ocurrido con Rey y por la descripción que hiciste de aquel objeto, tienes razón, es una reliquia Sith pero no cualquier reliquia.
Ben lo escuchaba atento. La expresión seria de Anakin lo tenía preocupado.
-Esa piedra estuvo perdida por décadas. El Emperador Palpatine modificó cada templo Sith de la galaxia como un arma de alto alcance. Según él, no había nada mejor que mantener a los planetas sometidos si sabían que contaban con tal nivel de destrucción. Pero para eso necesitaba una fuente de poder que no dependiera de astros externos. Fue entonces cuando la creó, aquel objeto lo forjó él mismo, no sé qué habrá utilizado para hacerla pero fue con su propia energía, con su propia oscuridad. Cuando Darth Vader la descubrió, intentó quitársela y usarla en su contra pero, aunque la consiguió, no pudo usarla porque...-.
-Le quemaba- interrumpió él
- Su potencia es tal que es como fuego, entre más lo sostienes es peor, más te quema, más te rechaza, aunque intentes tomarla con otra cosa. Darth Vader pensó que el Emperador la usaría cuando Luke apareció, pero no lo hizo. Desde entonces está perdida. Si ahora está en manos de Rey, es porque alguien sabe que ella es...-.
- La nieta de Palpatine... por eso solo ella lo puede tomar, solo ella puede activarlo- volvió a interrumpirlo, asustado- Sabes dónde está ella ahora? Debo advertirle sobre esto!-.
-No sé porqué ella tomó esta decisión, Ben, pero fue a Exegol.-
Estaba asimilando la noticia cuando un fuerte dolor de cabeza lo afligió. Empezó leve pero se intensificó hasta volverse insoportable. Se había sentido extraño los últimos 2 días pero no le dio importancia. Supuso que el calor excesivo de Jakku lo tenía así.
Huye, huye
Un día no sentiremos más este dolor
Aleja todas las sombras de ti ...
Porque ellas no me dejarán ir
- Tai estás bien?- era Poe que lo encontró arrodillado en el suelo, tomándose la cabeza con ambas manos- Dijiste que en unas horas debíamos empezar con la fase 1 del ataque.
Miró al frente, su abuelo ya no estaba. Otra vez había oído a Rey. Su mente estaba colapsando, veía imágenes una tras otra, sucesos del pasado, de Rey y él.
- Tengo que ayudar a Rey- le dijo a Poe, levantándose poco a poco, mareado por la situación
- Por qué? Qué pasa con ella?-.
- No te preocupes, yo me haré cargo. Cumple tú con la fase 1 como lo habíamos acordado. Yo llegaré a la fase 3. Dile a Finn que si se equivoca en la fase 2 le voy a partir la cara- fue lo último que le dijo a Poe antes de subir a su nave, muy descompensado, pero con la firme resolución de ir por Rey. Prefirió hacerlo solo, no quería que nadie más supiera los orígenes de ella.
Poe no tuvo más opción que hacerle caso. Organizó las tropas y empezó con el plan de ataque tal y como estaba acordado. Tuvo que confiar ciegamente en que aquel guardián de templo llegaría en el momento indicado.
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- Qué me está pasando- pensaba, mientras pilotaba lo más rápido que podía. Seguía con las imágenes dándole vueltas, como si alguien se hubiera metido en su mente. Para su alivio, el dolor había cesado.
Estaba asustado por Rey. Ella ni siquiera sabía lo que tenia en sus manos. Entró en pánico pensando en lo que podría pasar con ella.
-Arma...- se repetía a sí mismo.
"La paz ya no se encuentra en los templos. La paz no produce ganancias"
Con el tiempo, había comprendido esas palabras: tenía que destruir a todos quienes construían y vendían armas. A ellos no les convenía la paz. Su negocio era la guerra. Tarde o temprano, fomentarían otra para saciar sus ansias de dinero. Él conocía casi todas, tal vez realmente todas, y fue una por una haciéndolas pedazos. Todas aquellas a las que él mismo, como Kylo Ren, les compró.
La de hoy sería su décima victoria, aunque la mayoría del universo le conocía pocas. Tenía la esperanza que después de esta podría volver a estar con Rey. Pero ahora ella podría estar activando una de las peores armas existentes.
Estaba absorto en sus pensamientos cuando vio que ya estaba llegando. La ansiedad le subió súbitamente, aquello empeoraba porque no podía sentirla. Fue entonces cuando sintió otra cosa... una sensación extraña en sus labios.
- Qué...?! Rey?!- fue lo único que pudo decir. La sensación era demasiado real... ella besándolo. Se sonrojó a más no poder, perdiendo la concentración. No entendía que era lo que le pasaba, pero ahora su atención estaba en los controles. Tenía que enfocarse, debía aterrizar bien, no podía darse el lujo de chocar la nave ya que tenía que volver con Poe cuanto antes.
Pudo hacerlo a pesar de que las sensaciones continuaban. Agradeció tener puesta la máscara... no quería que nadie lo viera así de avergonzado. Corrió hacia la entrada del templo que él ya conocía. El lugar seguía destruido. Pero percibió esa alteración en la Fuerza, como la primera vez que encontró esa piedra. No estaba ahí, era otra la entrada.
El anciano miraba satisfecho a la pareja. Su trampa había funcionado. Estaba convencido que si Kylo seguía el plan, Rey estaría dispuesta a activar la reliquia. Kylo Ren tenía que convencerla que ese era su lugar, junto a él, que entendiera que el Lado Oscuro les estaba dando una nueva oportunidad y que la Luz solo los había separado.
- Eres un clon?- preguntó Rey, asombrada, separándose de Kylo, mientras lo miraba a los ojos
Kylo la miró asustado. Lo había descubierto. Sin darse cuenta, había liberado su bloqueo mental mientras la besaba y ella vió todo.
-Yo puedo explicarte...-
Su supuesta explicación se vio interrumpida por un grito que vino desde la entrada de aquel lugar.
-Rey, dónde estas!!-.
Ella reconoció la voz. Era el guardián del templo. Pero tanto Melissa con el anciano fueron a atacarlo por ser un intruso indeseado.
-Salgan de mi camino!! Dónde está Rey!!- volvió a gritar
-Pero cómo supo que estoy aquí?- dijo en voz baja Rey, para si misma, pero Kylo la escuchó
- Cómo? Lo conoces?- le preguntó, molesto
Rey iba a responderle cuando sintió el estruendo, viendo tanto a Melissa como a Jhon azotarse como la pared. Ella no había notado lo poderoso que era aquel hombre.
El encuentro fue extraño. Rey vio llegar al guardián y quedarse de pie, inmóvil, frente a ella y Kylo.
-Que...pero que...no puede ser...- su cerebro colapsó. No sabía si aquello era una visión, tal vez un sueño o la peor de sus pesadillas. Lo único que atinó a hacer fue gritarle a Rey- Sal de inmediato de este lugar!-.
- Quién te crees para venir aquí a dar órdenes!-le respondió Kylo, alzando la mano para alcanzar el sable de luz de Melissa, que seguía en el suelo. Apenas lo tomó, lo encendió, caminando amenazante hacia el guardián.
- Mátalo, Kylo! Viene por la Emperatriz! Además por su culpa no tenemos el armamento necesario para resurgir, maldito entrometido! - gruñó el anciano, poniendose de pie
-No lo hagas! Él es tu amigo Tai, lo recuerdas? Me dijo que había sido padawan de Luke igual que tú .-
Kylo miro a Rey, inquieto por lo que le acababa de decir. Miró al guardián de templo que sutilmente empezaba a colocarse en posición de batalla.
- No es cierto, Tai está muerto. Yo mismo lo vi morir-.
Rey se quedó esperando una respuesta a eso, pero no llegó.
- Me mentiste?!!- le recriminó al guardián - Toda la Resistencia cree que eres Tai, nos mentiste a todos!-.
Pero el guardián no se inmutó. Prendió su sable doble dorado, lo partió en dos mientras iba acercándose a Kylo Ren.
- Tú lo mataste. Él era tu amigo pero no lo escuchaste. Tú lo llevaste a ese lugar. Todo fue tu culpa.- le empezó a decir, furioso ante él, sin saber exactamente quién era o que era... no le importaba ya.- Tai habría sido un gran jedi... algo que tú jamás fuiste capaz de ser.-
Kylo Ren no esperó ni un segundo para atacarlo. Su furia era tal que ni siquiera se cuestionó cómo esa persona desconocida sabía tanto de su vida. Pensó que lo vencería en poco tiempo, pero se equivocó.
La pelea de ambos era un gran espectáculo. El anciano y Melissa la contemplaban con gusto, algo que molestó aún más a Rey.
- Todos en este lugar me han mentido- pensaba ella, sintiendo su ira aumentar más y más -. Todos siguen mintiéndome...- se repetía a sí misma, apretando fuertemente sus manos, recordando como Luke y Leia también le escondían la verdad.
Era demasiado orgulloso para admitirlo, pero aquel guardián de templo le estaba ganando. No entendía cómo podía leer tan bien sus movimientos. Aquello lo enfurecía, intensificando su ataque, pero él le respondía dejándolo peor.
Ya no conocía la diferencia entre la realidad y los sueños o visiones. Tal vez era otra prueba de los jedi del pasado... tal vez no. Quizás era obra de su propia imaginación al seguir odiándose a sí mismo. No le importaba, solo quería destruirlo... Destruir de una vez por todas a esa entidad que solo le trajo dolor y sufrimiento a su vida, aquel ambicioso de poder que mató a su padre y que le negó la oportunidad de volver a su hogar, que mató a miles de inocentes sin remordimiento, que se dejó manipular por un extraño, que le quitó la oportunidad de ser feliz con Rey...
De pronto sintió un frío abrumador y amenazante. El pilar que estaba a un costado de Rey estaba fulgurando con mucha intensidad.
- Aléjate de ese pilar ahora!!- le gritó
- No te atrevas a darme órdenes, mentiroso!- le respondió ella, mirándolo con rencor
- Y tú eres una hipócrita!!- le contestó
El odio de Kylo Ren hacia él aumentó cuando le escuchó decir eso respecto a Rey. En un rápido movimiento de su sable, cortó el traje y parte de la carne del brazo izquiero del guardián, desatando la furia de este.
Rey vió ese último ataque del guardián. Kylo respondió mal... El guardián iba a matarlo.
Todos sus sentimientos reprimidos florecieron abruptamente, haciendo que su ser interior colapsara. El lugar oscuro y gris se iluminó completamente de rojo.
- Lárgate de aquí -.
Esa simple frase, mientras extendía su brazo hacia él, bastó para desencadenar el caos. Ni siquiera fue necesario que tuviera la reliquia en su mano. Solo tenerla en su presencia le hizo sentir un poder ilimitado. Todos los rayos que salieron de ella, directo hacia él, ahora eran de color rojo sangre.
Kylo Ren, Jhon y Melissa miraron atónitos el ataque de ella hacia el guardián del templo. En menos de 10 segundos, aquel hombre estaba en el suelo, sin movimiento alguno, después de un grito desgarrador.
Melissa y el anciando se acercaron a Rey, haciéndole una reverencia.
- Siempre estaremos a su servicio, su alteza- le dijo ella, representando a ambos. Sin duda la respetaban, pero ahora le tenían terror.
- Ustedes me ocultaron la verdad- les dijo furiosa- Se burlaron de mí y de lo que yo sentía por él... Lo manipularon en mi contra-.
Aquellos rayos rojos ya no estaban solo en sus manos, sino que al rededor de todo su cuerpo.
- Discúlpenos por favor! Él es solo un clon y no tuvimos tiempo de explicarle todo lo sucedido!- le rogó Melissa, entrando en pánico al ver a Rey así
Estaba dispuesta a matarlos cuando vio moverse al guardián. Fue poniéndose de pie lentamente, respirando con gran dificultad. Tuvo que apoyarse en la pared para no caer de nuevo.
Kylo deseaba matarlo, pero no sin antes saber quién era en realidad. En un rápido movimiento se le acercó, dándole un golpe certero en la cara con su puño, haciendo que la máscara saliera eyectada. Con la poca energía que le quedaba, el guardián tomó a Kylo del cuello y empezó a asfixiarlo con su mano, utilizando la Fuerza a la vez. Esta vez no iba a ceder.
Los expectadores de aquella escena se quedaron en silencio, sin poder creer lo que estaban viendo. Dos personas iguales, intentando matarse entre sí.
- Está vivo...- dijo Melissa, asustada, mirando a su maestro
Aquel anciano estaba tan sorprendido como ella. Desde antes que la Orden Final hiciera su ataque en Exegol contra la Resistencia, el Emperador le había dado instrucciones claras respecto a los clones. Le aseguró que si Ben Solo se atrevía a aparecer y oponerse a sus planes, él mismo lo mataría. Sin embargo, su potencial era enorme por lo cual le serviría tener clones de él.
-Kylo es ambicioso y muy vulnerable, sabrás manipularlo bien- le dijo el Emperador- Se odia lo suficiente a sí mismo como para creer que puede ser mejor. Mi nieta quiso atraerlo a la luz y sospecho que lo ha conseguido, así que tendré que eliminarlo. Jhon, cuando lo despiertes, dile el fracaso que fue como usuario del Lado Oscuro y se pondrá a tu disposición .-
Sin embargo, la destrucción casi completa del templo por la última batalla género estragos en aquella sección donde estaban los clones. No quedó nada de aquel ejército que Palpatine planeó, donde había decenas de copias de los mejores luchadores y 6 de Kylo Ren... pero uno sobrevivió. Sin tener mucha esperanza, siguió con su proceso para despertarlo hasta que lo logró. Pero esa no era su única misión: lo más importante era entregarle esa reliquia a Rey para que tuviera contacto directo con el Lado Oscuro.
Y ahora, aquella luz rojiza que inundaba aquel lugar oscuro y gris de Exegol empezó a apagarse.
- Ben...- fue lo único que pudo decir Rey, con su voz quebrada.
