Ben veía apagarse los ojos de Kylo frente a él. Lo había dejado sin aire hasta que se desmayó. Fue entonces cuando lo lanzó al suelo y éste cayó inconsciente. Escuchó una voz débil que lo llamaba.
-Ben...
Estaba echa pedazos. No sabía lo que estaba pasando. ¿Por qué ni siquiera había podido reconocer su voz? Trató de acercarse a él, debía estar segura que era real y no una mala jugada de su mente, pero no pudo... La forma en que él la miró, una mirada llena de decepción y sufrimiento, hizo que se quedara ahí, inmóvil, sintiéndose el ser más despreciable de todos.
Él no dijo nada. Solo tomó su máscara y empezó a salir de aquel lugar. Se apoyaba en las paredes, iba jadeando... jamás había sentido tanto dolor en su vida. Ella, la persona a la que más quería, estuvo a punto de matarlo... ya no era la Rey que él conoció. Aquel dolor se intensificaba, y él prefería pensar que era su cuerpo y no su corazón.
- Kylo responde!- le decía Melissa mientras tenía en sus brazos el cuerpo del joven.- Maestro, él aún tiene signos vitales, ayúdeme!-.
Rey empezó a correr tras él, desesperada... si era Ben no podía dejarlo ir. Lo vió llegando a la que supuso era su nave, pero estaba incado en el suelo, apenas se podía levantar.
Quiso ir a ayudarlo pero él la detuvo en seco.
-No me toques-.
De verdad era él, era su voz
- Ben, por favor, perdóname...- le pidió entre sollozos, sus lágrimas corrían sin tener la intención de detenerse - Yo no lo sabía, tú nunca me lo dijiste, por favor...
- ¡¡Intentaste matarme!!- le gritó, poniéndose de pie con lo que le quedaba de fuerzas.- ¡Eres una hipócrita, mentirosa! Siempre me dijiste que jamás te pondrías del lado de Kylo Ren!-.
Sus ojos irradiaban tanto dolor que ella prefería morir que seguir viva y verlo así por su culpa.
- Pero yo pensaba que eras tú - se excusaba aunque sabía que nada de lo que dijera corregiría su error- y después supe que era un clon. Pensé que te habían borrado la memoria...
-Un clon?!- la interrumpió - Ese maldito!- gruñía de solo pensar en lo que Palpatine iba a hacer con él
- Si tan solo me hubieras dicho que eras tú...
- No, Rey. Nada te excusa de esto- le recriminó, mirándola a los ojos seriamente- Preferiste atacar a un inocente en vez de atacarlo a él. Ese no soy yo! Es Kylo y lo eligiste a él! Lo besaste Rey!!- terminó por decirle, desesperado ante la situación
Ella lo miraba aterrada. No sabía cómo había descubierto eso, pero estaba segura que iba a perderlo.
- Lo siento tanto...- intentó acercarse otra vez, porque sus lágrimas ya no le dejaban hablar, pero él volvió a alejarse.
- No me toques -.
Rey lloraba sin parar, de rodillas en aquel frío lugar. Se odiaba a si misma por lo que era capaz de ser... por ser la nieta de Palpatine... por haber dañado aún más a Ben, cuando ella solo deseaba tenerlo nuevamente a su lado. Lo había decepcionado. Ya no era aquella luz que él conoció.
- Todo este tiempo, me esforzé por hacer las cosas bien, por corregir mis errores, por ser digno de ti- empezó a decirle Ben, desahogando todo lo que tenía reprimido- Me quitaron la conexión contigo, tú eras lo que más quería y me lo arrancaron. Me sentí tan culpable que me prometí cumplir con todo para siquiera tener la posibilidad de verte otra vez. Por eso no podía decirte quién era, por eso no puedo tocarte, por eso no reconociste mi voz... Y ahora ya no sé quién eres.-
Rey sabía que tenía razón... Era ella la que ahora no lo merecía.
- Yo te veía en visiones, veía tu traje pero no sabía que eras tú, no se sentía como tú por eso no le di importancia. Yo te estaba buscando a ti- sollozó ella
- Y yo solo escuchaba tu voz-.
Ben empezó a llorar. Su rostro se mantenía firme pero las lágrimas recorrían toda su cara. Se sentía estúpido de pensar que ella realmente lo quería, que quizás si lo amaba y que por eso lo había besado antes de morir.
- Tú ahora eres toda esa Luz que alguna vez desee ver en ti- reconoció Rey en voz baja, mientras se ponía de pie- Por favor, no me odies.-
- Ya no me importa. Nada de esto importa. Quédate con Kylo. No me interesa. Poe está esperándome - le dijo secándose las lágrimas, tratando de subir a su nave
- Ben, no me dejes - le suplicó
El guardián se quedó mirando el templo sith una vez más.
- Ben?- lo llamó, notando que la estaba ignorando
Él le hizo una seña para que se callara.
- Por favor, escúchame -su vista se nublaba de tanto llorar
- Él está peleando- mencionó, aún mirando hacia el templo.
- Quién?
- Kylo Ren
-Por fin despiertas!- suspiró aliviada Melissa, cuando Kylo abrió los ojos
- Que pasó?- la incertidumbre en él era real, pensó que todo lo que había pasado era un sueño
- Ben casi te mata. No sé cómo sobrevivió al ataque del Emperador pero eso ya no importa. La Emperatriz fue tras él. Debes ir a buscarla ahora- le ordenó el anciano
Kylo se puso de pie todavía mareado. Miró el lugar y era cierto: Rey lo había abandonado para irse tras él.
- Pero la Emperatriz ya no está de nuestro lado, Maestro. Seguramente no va a querer volver a usar la reliquia de su abuelo después de lo que pasó con Ben- comentó la chica
- Tenemos otra opción. Si esa insensata no quiere cooperar entonces tendremos que forzar la unión entre ella y la piedra para que después cualquier Sith pueda utilizarla- le contestó John- Escúchame Kylo, ve tras ella, tráela de nuevo aquí y encárgate de que toque el pilar. Me basta solo con eso para iniciar el proceso.
- Qué planeas hacer?- lo interrogó Kylo. No confiaba en ese hombre.
- Si ella toca el pilar, activaré manualmente el sistema de tal manera que la piedra empiece a absorver su poder. Será el proceso inverso de lo que acabamos de ver. Cuando el proceso esté completo, la esencia de ella pasará a la piedra y ya no tendremos problemas para tocarla y usarla nosotros- respondió el anciano-Tú te encargarás de Ben mientras lo hago- le indicó a Melissa.
- Pero eso va a matarla- gruñó Kylo, refiriéndose a Rey
- Eso no es relevante ahora- fue lo único que agregó aquel hombre.
- Eres un maldito!!- le gritó Kylo Ren, lleno de odio, empezando a atacarlo. Pero quedó quieto ya que Jhon utilizó la Fuerza contra él.
- Eres patético. Otra vez caíste en lo mismo. Debería darte vergüenza ser tan débil por esa mujer. Eres un fracasado aunque Palpatine tuvo esperanzas en ti, no eres más que una copia barata de un ser defectuoso- lo insultó mirándolo fijamente- Te destruiré yo mismo.-
Escucharlo solo hizo que su odio se incrementara, logrando soltarse de su agarre. Sabía que en su mal estado no podría vencer a los dos así que planeó echar abajo el lugar sin importar las consecuencias, aunque tal vez eso no bastaría para detenerlos. Como sea, tenía que evitar que Rey volviera a tocar ese pilar.
- Kylo!- le escuchó gritar a Rey a la entrada del lugar. Estaba junto a Ben.
- Atrápala y haz lo que dije, Melissa! No importa si ella esta inconsciente!- le ordenó el anciano. Ella obedeció de inmediato, atacando a la Jedi.
Rey respondía con dificultad a los ataques de Melissa. Ella era realmente hábil.
- No se niegue a su destino, Emperatriz- la intentaba convencer mientras cruzaban sus sables de luz
- No vuelvas a llamarme asi!- le gritó Rey, harta de que le recordaran que era una Palpatine.
Ellas seguían peleando mientras Ben avanzaba hacia la batalla entre Kylo y el anciano. Aún tenía que sujetarse de las paredes... ese ataque lo había dejado realmente mal. Entonces notó que en realidad Kylo estaba utilizando la Fuerza para agarrar partes del templo y lanzárselas al anciano, el cual yacía bajo los escombros. Estaba destruyendo todo y aquello era un peligro de derrumbe inminente.
- Qué estás haciendo?! Nos vas a matar a todos!- le gritó Ben a Kylo.
Kylo Ren se acercó rápidamente a él y lo tomó del cuello.
- No creas que me he olvidado de lo que me hiciste- le dijo furioso- Pero ahora debes sacarla de aquí cuanto antes.-
- Crees que huir hará que esta pesadilla se acabe?-.
- No, pero debo evitar que Rey vuelva a acercarse a la reliquia de Palpatine. La destruiré yo mismo- le contestó, sin soltarlo
- Necio, sabes que no puedes tocar esa cosa-.
- Eso no me importa. Ahora sácala de aquí! No seas estúpido!- exclamó antes de soltarlo- Odio que te prefiera a ti... tú no eres el único que daría su vida por ella.-
Ben conocía esa mirada. Era su mirada antes de hacer algo realmente estúpido y arriesgado. Y es que sabía que a Kylo Ren no le importaba morir. No le interesaba su vida.
- Rey, sal de aquí!- le gritó Ben, sabiendo que no podría detener a Kylo de lo que fuera a hacer- Tenemos que irnos ahora!!
Pero la joven no le prestó atención. Le estaba ganando a Melissa y realmente quería acabar con ella. Él caminaba hacia la salida lo más rápido que podía pero ella seguía sin reaccionar a su advertencia. Cuando estuvo bastante lejos del lugar, agarró a Rey con la Fuerza y la atrajo en su dirección, lanzándola fuera del lugar. Ella se azotó contra el suelo, rodando al caer.
- Qué crees que estás haciendo?! Iba a ganar!- le gritó enojada
- Por qué nunca me escuchas?!- le recriminó Ben, cuando sintieron una enorme explosión.
Los dos se pusieron rostro al suelo. Ben elevó su mano, utilizó la Fuerza como un escudo y así evitó que le llegaran escombros a él y a Rey. Ella estaba asustada y su impresión fue peor cuando al voltearse vio que no quedaba absolutamente nada del templo. Todo había desaparecido.No pudo articular palabra...
- Fue Kylo- admitió Ben
Su angustia fue en aumento mientras corría hacia el lugar de la explosión. Ella lo buscaba con desesperación, no podía aceptar su perdida, no otra vez. Pero no había nada... Solo vio la piedra, aquella reliquia Sith en el suelo, como si fuera un simple cristal rojo partido en dos.
Se arrodilló, lo tomó en sus manos y se puso a llorar. Sabía que había sido él. Quiso sacarlo del pilar sabiendo que no debía hacerlo... que la piedra lo rechazaría.
- Él solo quería protegerte de algo que no me quiso decir- fue lo único que le dijo Ben, inclinándose a su lado. Él igual estaba en shock... era como si hubiera visto su propia muerte.
- Siempre que estamos juntos algo horrible sucede- le decía, con voz ahogada por su llanto- Por qué? Si somos una díada, debería ser para bien y míranos... solo nos causamos daño.-
Ben no soportaba verla así. Todas las palabras que oyó de ella, en sus sueños, se reflejaban en ese momento: estaba quebrada, perdida y sola. Aún sabiendo que podía perder todo lo que había logrado, no iba a ignorar su sufrimiento. Se acercó más a ella y la abrazó.
Rey no tardó en refugiarse en sus brazos. Escondió su rostro en su cuello y se aferró a él como si no quisiera soltarlo nunca. Poco a poco fue calmándose, hasta sentir paz... la paz que tanto anhelaba. Recordó todo el daño que le había causado, así que dirigió su mano hacia su nuca, por debajo de su cabello negro.
Sintió como su cuerpo se revitalizaba... ella lo estaba sanando. Se dejó llevar por esa sensación tan cálida... cuando volvió a abrir los ojos, se sentía incluso mejor físicamente que cuando había llegado a Exegol.
- Perdóname- le suplicó Rey, mirándolo a los ojos, separándose levemente de él.
Él se quedó quieto, mirándola, era tan hermosa...
Pero la vista se le fue a negro: otra vez era ese lugar, donde 7 siluetas los rodearon a ambos. Ben se asustó... estaba seguro que les había fallado.
- Tranquilo, todo está bien- le informó Obi-wan- Lograste evitar un desastre mayor. Ahora ve a terminar lo que tienes pendiente.-
- Poe!- exclamó, poniéndose de pie junto con Rey- Debo irme!-. Pero él seguía preocupado por ella.
- Nosotros estaremos con ella- lo tranquilizó Leia- Que la Fuerza te acompañe.-
Ben se fue corriendo a su nave. Se subió y empezó a tratar de comunicarse con Poe.
- Cuando te vea voy a ser yo quien te parta la cara, Tai!!- le gritó Poe cuando le respondió el contacto- Te he llamado decenas de veces!!
- Te dije que estaba ayudando a Rey- le dijo prendiendo su nave- Está todo listo? Como va la fase 2?
- Finn y su equipo están terminando de descargar los archivos. Nosotros seguimos defendiendo pero te necesito ahora ya, son demasiados. Rey está bien?-.
- Sí, no te preocupes. Voy en camino-.
Rey se quedó de pie observando a todas esas personas que la rodeaban. Solo reconoció a Luke y a Leia. Y su cuestionamiento se dirigió primeramente a ellos.
- Por qué nunca me lo dijeron?- les preguntó, dolida- Les pregunté tantas veces por él y solo me ignoraron- terminó diciendo, enfadada
- Su vida es prestada, Rey. No podíamos decirte si realmente estaba vivo o no, porque él tenía que demostrar que había cambiado, que merecía otra oportunidad- le respondió Luke
- Él debía cumplir con su propósito y hacerlo solo, cariño, lo lamento- agregó Leia- Si te decíamos, lo más probable es que hubieras ido tras él.
- Le quitaron nuestra conexión - siguió diciendo, con ojos llorozos- Entiendo todo el mal que él causó, entiendo que él mereciera ese castigo, ¿pero es que acaso nadie penso en mí?- Su pregunta ahora iba dirigida hacia todos.
- El dolor al perder a quien amamos puede traicionarnos. Esa es la razón por la que los jedi no podemos generar lazos- le contestó Qui-Gon
- No me pidan que no sienta nada por Ben!!- le gruñó Rey. Estaba realmente alterada.
- Por supuesto que no- le siguió diciendo aquel hombre de larga cabellera- Además, tú no eres como nosotros. Esas reglas fueron impuestas hace mucho pensando que serían para nuestro bien, pero solo trajo calamidades.-
Al decir esto último, Qui-Gon estaba mirando a Anakin.
- Rey, la Fuerza te unió a Ben y nosotros no nos vamos a oponer a eso.- le dijo aquel hombre joven de ojos azules- Solo queríamos que entendieras lo peligroso que es dejarse llevar por las emociones cuando éstas se descontrolan, lo bajo que podemos llegar a caer, lo oscura que se puede volver nuestra esencia.-
- Lo que te dijo mi padre es cierto, Rey. Nosotros pensábamos que lo estabas sobrellevando bien pero al parecer solo estabas reprimiendo tus sentimientos. Y no teníamos presente que te encontrarías con ese objeto- agregó Luke, señalando la piedra de su mano.
- Cómo? Él es su padre? El abuelo de Ben?- dijo ella sorprendida, mirando al joven desconocido
- Es un gusto Rey, te presento a los demás: quien te habló primero es Qui-Gon, también esta aquí el maestro Yoda, Obi-wan y Kanan. Por supuesto que a mis hijos ya los conoces. Tengo entendido que te gusta el apellido Skywalker- le mencionó con una gran sonrisa.
- Sí, disculpe si lo ofendí usándolo - bajó la mirada avergonzada
- Creo que lo mejor sería que lo usaras oficialmente. Ben podría ayudarte con eso.- terminó diciéndole, con una sonrisa más pícara, tan común en él.
Rey se sonrojó de solo pensar en esa idea. Los demás jedi la miraban con gusto pero ella se sentía fuera de lugar.
- Qui-Gon tiene razón, yo no soy como ustedes. Nunca seré una verdadera jedi...- empezó a decir en tono triste, mientras observaba la piedra partida en su mano- Esto, esto pertenece a los Sith, verdad?- preguntó ella, temiendo lo que ya sospechaba.
- Así es, lo creó Palpatine hace muchos años- le contestó Obi-wan- pero no es a eso a lo que se refiere Qui-Gon. Tú no eres como nosotros porque tú formas parte de una díada, la Fuerza creó un lazo entre tú y Ben. Aunque los jedi creamos reglas al respecto, tú no tienes razones para seguirlas porque no eres como el resto.
- Entonces podremos estar juntos?- preguntó ilusionada
- Claro que sí. Ben ha cumplido muy bien con su labor y es evidente que el echo que estén separados polariza la Fuerza, lo cual no es beneficioso para nadie en la galaxia- le habló Kanan- Deben buscar el equilibrio dentro de ustedes mismos, dentro de los dos está la luz y la oscuridad. No dejes que la oscuridad siga dominándote.
- Soy la nieta de Palpatine y nadie cambiará eso- añadió resignada- Por eso solo yo puedo usar esto, cierto? Porque soy la maldita nieta del Emperador!- enfurecida, quizo apretar hasta hacer pedazos la reliquia pero se detuvo. Era demasiado arriesgado hacer algo así después de la explosión que presenció.
- Lo eres, pero no significa que tengas que ser como él... tú no eres como él. Ben también sabe eso- quiso tranquilizarla Anakin.
Rey recordó que Ben, sin ella saberlo, había intentado quitarle la reliquia... La quería proteger y ella lo ignoró. Y para peor, la había usado en su contra.
- Él debe odiarme- empezo a sollozar
- Él jamás podría odiarte, cariño, él te quiere más de lo que crees- le dijo Leia, tratando de aliviar su dolor
- Lo que hice fue horrible, soy un peligro- seguía insistiendo Rey - Ni siquiera debería volver con mis amigos- se repetía para si.
- Aislarte la solución no es - aconsejó Yoda - Ira, odio, dolor dentro de esa reliquia estar. Cambiar lo que sientes solo en tu poder está.
Ella se quedó mirándolo, intentando decifrar sus palabras. ¿Tenía que deshacerse de ese objeto? Destruirlo? Esconderlo? O... modificarlo?
- Sabemos que tomarás una buena decisión - la interrumpio Qui-Gon - Haz aprendido la lección igual que Ben, quizás no del mejor modo, pero aún tienes todo un futuro por delante. Tú decides Rey, tú eliges quien eres.
De pronto, volvió a estar en ese lugar desolado: Exegol. Estaba inquieta, no sabía dónde ir. Pero entonces una extraña sensación la invadió. Extraña? No, en realidad, le resultó bastante familiar solo que hace meses, casi un año que no la sentia. Era como si, al mismo tiempo, estuviera en otro lugar.
Nuevo capítulo espero les guste. :)
Muchas gracias a todos los que han seguido está historia
