Capítulo VIII
Estaban listos para bajar del Halcón Milenario, cuando Ben la detuvo.
- Escucha, tienes que actuar con naturalidad, aquí en Kashyyyk nadie sabe quien fue Kylo Ren. Yo hace años que no venía a verlos así que dudo que recuerden mi cara- le informó a Rey, tomando su mano. Ella asintió.
Los gritos de bienvenida eran ensordecedores. La familia de Chewie era mucho más numerosa de lo que Ben recordaba. Mínimo unos 60 wookiees los recibieron al bajar. Estuvo muy equivocado: todos se acordaban de él aunque él no se acordaba de casi nadie. Rey se reía al verlo avergonzado por todas las wookiees que le decían lo alto y apuesto que se había vuelto.
Rey observaba fascinada los hermosos árboles de aquel planeta. El clima era templado y la abundante vegetación le hizo recordar lo poco que conocía la naturaleza por pasar tantos años de su vida en un lugar tan árido. Cuando llegaron allá, estaba comenzando el atardecer.
La mayor parte del grupo volvió a la aldea, pero la familia directa de Chewie los llevó a una hermosa planicie llena de exóticas flores. Rey las miraba embelesada, parecía una niña pequeña que por primera vez veía una flor. Ben le hizo un gesto a los wookiees para que se retiraran, era el momento y necesitaba privacidad. Así lo habían acordado, pero todos se negaron con la cabeza.
- Gracias por traerme aquí - escuchó que le decía Rey, con una hermosa sonrisa- Sin duda fue la mejor sorpresa que me han dado-.
- Me alegro que te guste pero esta no es la sorpresa- le dijo mientras esperaba que los wookiees se fueran pero no lo hicieron. En realidad, Chewie y su familia querían asegurarse que él cumpliera con su parte y no lo arruinara.
- No? Entonces cuál es?-.
Ante la negativa de darles privacidad, Ben la tomó de la mano y se la llevó un poco más lejos, perdiéndose entre la vegetación.
- Aquí está bien- se dijo a si mismo en voz alta, tratado de mirar a lo lejos y notar que se había alejado lo suficiente
- Está bien para qué?-.
Ben la quedó mirando. Ella tenía curiosidad, sobre todo porque él otra vez la estaba bloqueando, así que no pudo ver la sorpresa en su mente.
- Rey, ¿te acuerdas cuando nos conocimos?- empezó diciéndole, tratando de sonar lo más sereno posible a pesar de lo ansioso que estaba
- Sí, en Takodana. Me desmayaste con la Fuerza y debo agradecer que no me mataras- le contestó tratando de bromear al respecto, aunque sabía que ese era un tema serio
- ¿Por qué iba a matarte? Habías visto el mapa y para verlo en tu mente te necesitaba viva-.
- ¿De veras te vas a poner a hablar de eso ahora?- inquirió molesta, sin entender porqué había sacado ese tema
- No! Claro que no! Lo que quise decir...- los nervios lo estaban traicionando- Lo que quiero decir... es que desde entonces, cuando ví por primera vez en tu mente hasta ahora, siempre veo lo mucho que quieres tener una familia-.
Ella lo miró afligida, haciendo solo un gesto afirmativo con su rostro.
- Y sé por mi madre y por Luke que te gusta utilizar el apellido Skywalker- agregó él
- Sí, pero no lo volveré a hacer, lo siento- se excusó avergonzada
- No me refiero a eso, Rey. Sé cuánto odias tus orígenes desde que te lo dije y lamento que sea así. No quiero que sufras más por eso. Yo...- el hecho que ella lo mirara afligida le hizo latir el corazón aún más fuerte- Yo quiero que tú...- respiró profundo para poder decir la siguiente frase sin parar- Quiero que seas Rey Solo Skywalker-.
Sintió su cara hervir. Estaba hecho un mar de nervios lo cual lo hizo sentir estúpido. Toda su vida estuvo en situaciones muchísimo más estresantes y jamás se sintió así de tenso. Al ver los ojos de Rey iluminarse cuando dijo esa última frase, obtuvo un poco de tranquilidad.
- Yo... tú quieres...- las palabras de la chica no parecían tener sentido. Ahora era ella la que tenía su corazón hecho un caos.
- Cásate conmigo-.
No supo cómo dijo eso. Lo atribuyó a su desesperación. Parecía una orden pero en el fondo sonó como súplica. La mirada de Rey se cristalizó. Ella no pudo decirle nada, solo lo abrazó muy fuerte.
- Eso es un sí?- le preguntó, inquieto, mientras respondía su abrazo.
- Sí - afirmó con lágrimas en sus ojos. Y es que no quería que él la viera llorar.
- Gracias- añadió mientras la abrazaba feliz
- No tienes que agradecerme por casarme contigo, Ben- le contestó ella, secándose sus lágrimas mientras se reía por aquella reacción.
- Aún así agradezco que dijeras que sí, porque el juez ya está aquí.
- Que?-.
Esta vez su corazón se detuvo. ¿Acaso quería casarse en ese preciso instante? Un pequeño wookiee oculto entre las plantas la asustó.
- Dile a los demás que dijo que sí - le habló Ben al pequeño, el cual salió corriendo. Él no se molestó porque enviaran un espía.
- Cómo?! Entonces todos sabían de esto?!-.
Ben no paraba de sonreirle. No respondió nada ya que en ese momento llegaron varias wookiees por ella. Rey no sabía lo que estaba pasando y se empezó a asustar. La tomaron de los brazos para que se fuera con ellas.
- Ve con ellas. Nos vemos más tarde- le ordenó calmadamente.
Rey le hizo caso y se fue con ellas. Estaba feliz pero molesta a la vez. Todo lo del viaje había sido una "trampa" y ella nunca se dio cuenta. Aún así no podía parar de sonreír. Le era imposible estar enojada con él por eso. Había sido una táctica muy inteligente de su parte.
- Eres un tramposo, Ben Solo- le dijo a través de la Fuerza
- Lo sé -.
Toda la aldea estaba preparada para la ocasión. A pesar del poco tiempo que tuvo para organizarla, Chewie se sentía orgulloso de tener todo en orden para la boda. Sería al aire libre. Todas las mesas estaban hornamentadas con hermosas flores. La noche se acercaba y encendieron la enorme fogata que daría inicio a la ceremonia.
Rey se estaba contemplando en el gran espejo que tenía en frente. Las wookiees la miraban llenas de emoción. Le habían confeccionado un vestido blanco de una tela muy suave, sutilmente ceñido a su cuerpo, de preciosa caída. Era largo y tenia varias capas de tela blanca y traslúcida. Ella nunca había usado un vestido antes y, aunque más de alguien pensaría que era austero para una boda, para ella era perfecto. Se notaba que lo habían hecho con cariño y por eso era aún más valioso a sus ojos.
Hubo problemas para decidir el peinado ya que todas opinaban distinto, pero Rey prefirió llevarlo suelto, con un pequeño moño arriba junto a la corona de flores rojas que le ofrecieron. "Menos es más" terminaron por concluir entre todas.
Finalmente, el ramo. Para hacer juego con la corona, de las flores que a Rey más le gustaron eligieron los tonos rojo, rosa y blanco.
Todavía faltaban unos minutos para la hora acordada cuando sintió que su bolso sonaba. Lo abrió y vió que era Poe que intentaba comunicarse con ella. Suspiró angustiada porque no sabía qué le iba a decir pero era mejor responderle ahora para que no insistiera en llamar en las próximas horas. Le hizo un gesto a sus damas wookiees para que guardaran silencio y contestó, sin habilitar la imagen.
- Hola Poe, cómo estás?- habló tratando de parecer lo más normal posible
- Hola Rey, qué tal el viaje?- le respondió alegre y calmado. Ella no se lo esperaba.
- Todo bien, gracias. La familia de Chewie me ha tratado muy bien. El planeta es hermoso-.
- Me alegro que este viaje te esté ayudando a sentirte mejor. Sobretodo porque aún tenemos asuntos pendientes aquí que solucionar. Así cuando vuelvas ya estarás bien para ayudarnos con eso-.
- Sí, claro- le respondió de inmediato, ya que escuchó la voz de Poe endurecerse en esas últimas frases
- Y Tai dónde está? Se fue sin avisarme y teníamos asuntos urgentes que atender- ya empezó a hablar con tono más molesto
- Él tenía una misión muy urgente aquí, nosotros solo lo trajimos pero más allá de eso no sé -.
- Bueno, apenas lo veas, dile que vuelva lo antes posible. ¿Ustedes cuando vuelven?-.
- En una semana-.
- Una semana??!!-.
- No seas escandaloso Poe!! Chewie no veía a su familia en meses! Nos haces trabajar a todos sin descanso!. Tú también deberías tomarte unos días libres!- ya la había hecho enojar
- Sí lo sé... Zorii me dice lo mismo- respondió volviendo al tono amable
- Entonces hazle caso!. Adiós!-. Y cortó.
Las wookiees se le acercaron para calmarla. Ya estaba nerviosa por la boda como para que además Poe viniera con sus exigencias a alterarla. Empezó a preocuparse porque no sabía que pasaría con ella y Ben cuando volvieran a la base de la Resistencia. ¿Podrían actuar como un matrimonio normal? ¿Tendrían que ocultarlo? Prefirió no seguir pensando en eso. Después lo solucionaría. Ahora quería disfrutar el momento.
- Te ves muy hermosa- le dijo una voz detrás de ella justo antes de salir hacia la ceremonia. Sus damas wookiees ya estaban allá - Me alegro que seas feliz-.
- Gracias Luke- respondió sonriente, volteando a verlo
- Lamento haber tratado de alejarte de él. A veces pienso que la guerra habría terminado antes si yo no hubiera intervenido entre ustedes- continuó con notable pesar
- Sé que intentaste protegerme de Kylo y lo agradezco- le contestó para aliviarlo- Ben también lo entiende así que no te culpes por eso-.
- Si lo sabe, ¿por qué sigue fastidiándome cada vez que intento hablar con él?-.
- Porque le encanta hacerte enojar- le respondió riéndose.
Luke la miró emocionado. La luz en ella era más radiante que nunca.
- Somos afortunados de tenerte, niña- agregó, dándole un beso en la frente- Bienvenida a la familia-. Entonces, desapareció.
Ben era observado directamente por toda la aldea. Estaba frente a la enorme fogata, con la misma ropa que Chewie le dió. Al menos esa ropa era cómoda, no como las incómodas miradas de tantos wookiees a la vez, junto a la aún más incómoda mirada del juez wookiee a su lado. Se sintió halagado cuando le ofrecieron una corona de hojas de plantas autóctonas ya que eso identificaba al novio en su cultura.
Pasó las horas anteriores meditando, encontrando así la calma... cuando escuchó una voz.
- Estoy orgullosa de ti, cariño. Todos lo estamos- su madre hizo que abriera los ojos, encontrándola a su lado
- Gracias. Sólo quiero que ella sea feliz-
- Y lo será. Ella te ayudará a cumplir con tu destino- sintió su caricia en la mejilla antes de verla desaparecer
Ahora, a pocos minutos de empezar la ceremonia, estaba ansioso de ver a Rey. De pronto, vió a su abuelo, su madre y a su tío cerca del lugar y no solo a ellos, a varios Jedi más, todos a los que ya conocía y a otros que no había visto antes.
"Lo lamento Ben, sé que querías que este momento fuera más íntimo, pero el casamiento de una Diada de la Fuerza no ocurre todos los días".
Esa fue la excusa que su abuelo le acababa de decir a través de la Fuerza. En realidad, tanta atención de parte de su familia y otros seres que lo querían se sentía bastante bien. Sintió que de verdad les importaba y eso lo hizo regocijarse.
Verla caminar hacia él, tan hermosa, tan perfecta... llegó a hacerle dudar si merecía tanta felicidad. Observarla frente a él, radiante de alegría, le hizo recordar porqué la amaba tanto. Ella era luz. Su Luz en la Oscuridad.
La ceremonia terminó y el jolgorio no se hizo esperar. Dieron paso al banquete y todas las mesas se llenaron de abundante comida. Rey estaba hambrienta, ya que por los nervios no quiso comer antes de la ceremonia. Tan hambrienta que tuvo que contenerse para no desperfilarse con ese vestido. Era su boda, no podía ensuciarse. Todo lo encontró demasiado delicioso, en especial un jugo de color naranja... tomó mucho de ese con la comida.
Ben estaba distraído conversando cuando la vio con ese líquido en la mano.
- Ey, ¿cuánto has tomado de eso?- le preguntó algo inquieto
- No sé, pero me gusta- dirigiendo de nuevo el vaso a su boca, pero Ben se lo arrebató - Oye, eso es mío!- alegó. A ella nadie le quitaba la comida, ni siquiera él.
- Esto tiene licor. Toma de este ahora- le ordenó pasándole otro vaso.
Ben se tomó el jugo que le había quitado frente a ella. Hacer eso hizo que lo mirara molesta. Él le sonrió. De mala gana Rey aceptó el otro vaso... no le gustaba tanto como el anterior.
Pasaron algunas horas y Rey sentía ya la música demasiado fuerte. Era extraño, porque se levantaba y el mundo se ponía a girar a su alrededor. Los ojos se le habían puesto demasiado pesados como para mantenerlos abiertos.
- Ben- lo llamó, tomándolo además del brazo
- Sí?-.
- Tengo sueño-.
Ya era muy entrada la noche pero por el cambio de horario para ellos, Ben aún no tenía sueño. Sabía que ella tampoco lo tendría si no hubiera tomado tanto licor. Agradeció que el exceso de alcohol le provocara eso y no actuaciones vergonzosas.
- Entonces vamos a la cabaña.
La tomó de la mano y notó su caminar indeciso. Ella estaba mareada y no se lo quiso decir. Ben prefirió no decirle ni preguntarle nada más. Solo la tomó en brazos y se la llevó. Los wookiees lo miraron preocupados, pero mientras Ben caminaba les señaló con la vista el supuesto jugo y ellos empezaron a reír. Chewie lo llevó a la cabaña donde se alojarían. Sus bolsos ya estaban ahí.
Rey ya se había quedado dormida en el trayecto.La acomodó en la cama, le quitó la corona de flores, los zapatos y la cubrió con las sábanas. Él empezó a desvertirse. No se sentía tan cansado, sin embargo el exceso de emociones y de gente sí lo tenían agotado. Apagó la luz de prisa para no despertarla. Se acostó al lado de ella con solo su ropa interior. En la oscuridad contempló aquella pequeña cabaña, era de solo un ambiente, justo para ellos dos. Estaba pensando en eso cuando se durmió.
Rey se despertó por la necesidad urgente de ir al baño. No tenía idea de la hora, pero aún estaba muy oscuro. Al menos al levantarse de la cama ya no se mareaba. Vio la silueta de Ben durmiendo así que trató de ser lo más silenciosa posible. El problema es que no veía nada y no conocía el lugar. No sabía cómo había llegado ahí ni dónde se ubicaba el baño. Abrió suavemente la rústica cortina de la ventana para contemplar las 3 hermosas lunas. La luz de éstas le ayudó a saber por donde estaba caminando. Cuando por fin su vejiga la dejó en paz, se devolvió a la cama.
Caminaba despacio, sin poder dejar de mirar la silueta en la cama. Por estar mirándolo a él y no el piso, golpeó su pie contra uno de los muebles. Ahogó el chillido de dolor en su boca.
- Qué pasa?!- despertó alterado. El ruido había sido ligero pero su dormir también lo era. Años siendo el enemigo de muchos le hacía estar alerta incluso en sus sueños.
Ella se sentó en la cama acariciando los dedos de su pie.
- Perdón, no quería despertarte- le dijo con un leve tono de dolor en su voz - Tropece con eso- señaló un mueble que ninguno de los dos supo reconocer por la penumbra.
- Fue leve?- le preguntó sentándose junto a ella, mientras terminaba de despertar
- Sí, lo lamento de verdad. Es que no conozco bien el camino, ni siquiera sé cómo llegué aquí - le hablaba susurrando, no se había dado cuenta que era una cabaña individual y no una habitación de una gran casa.
- No te acuerdas porque estabas ebria- le contestó susurrándole también. Le hacía gracia escucharla hablar así.
- Qué?! Claro que no! Solo tenía sueño- le gritó en voz baja
Ben dio una carcajada en voz alta asustando a Rey.
- Estabas ebria, reconócelo. Te traje aquí en brazos. No es necesario que hables así, en la cabaña estamos solos- le contestó aún riendo
- En serio? Y todos se dieron cuenta?-
- Sí. Fue vergonzoso pero me causó gracia y a ellos también -.
Ben vio en la oscuridad como la chica tomaba su cara con ambas manos en señal de vergüenza absoluta, en total silencio.
- No te preocupes- añadió él - Será una anécdota graciosa de contar en el futuro- pero ella seguía sin hablarle- Estás bien?-.
- Tú... ¿tú crees que algún día podremos contarla? ¿Que pueda decir que soy la esposa de Ben Solo?- le preguntó, mirándolo a los ojos. La luz de las lunas ya le ayudaba a ver con mayor claridad al joven.
- Yo... yo sé que sí - le contestó acercando su perfil al de ella para aliviar el tono triste de su voz- Tal vez no por ahora pero algún día...-.
- Poe me llamó antes de la boda- le interrumpió - ¿Qué vamos a decirle cuando volvamos? ¿Podremos estar juntos? Yo quiero que estemos juntos-.
- Sí lo vamos a estar. ¿Cuál es el problema que tengas un relación con Tai? ¿A quién le importa lo que hagas? Tú puedes hacer lo que quieras con tu vida. Apenas volvamos, voy a meterme a la computadora de Poe. Puedo intervenir los archivos en línea y ocultaré de los registros nuestro estado civil. Yo aún aparezco como desaparecido. Si algún día vuelvo a aparecer y salgo casado, ¿a quién le importa? Yo veré cuando deje ser visible esa información o no. Quédate tranquila-.
- Pero igual voy a aparecer con tus apellidos-.
- Inventa tú una excusa para eso. Yo estaré ocupado hackeando el sistema-
- ¿Y desde cuándo sabes hacer eso?- le preguntó riéndose de su última respuesta
- Desde hace mucho. ¿Cómo crees que averiguaba los planes de la Resistencia? ¿Cómo bloqueaba sus señales por ayuda? ¿Cómo desactivaba sus sistemas de seguridad?-.
- ¿En serio a eso te dedicabas como Líder Supremo? ¿A hackear a tu madre?- se burló Rey
- No, tenía gente trabajando en eso. Kylo tenía cosas mucho más importantes que atender- respondió con orgullo
- ¿Cosas tan importantes como perseguir a una carroñera?
- Atrapar a una carroñera, querrás decir-.
- Una lástima, porque nunca lo logró -.
- Kylo no, pero yo sí -.
Cualquier respuesta posible a eso fue anulada por el beso que le dio. Ella le siguió el juego, besándolo también. Él la tomó de la cintura y la colocó sobre si mismo, cuando se puso de espaldas en la cama. Ben se acomodó lo suficiente para que ya no quedara parte de su cuerpo fuera del colchón. Rey estaba acostada sobre él y fue ahí cuando se dio cuenta que él solo estaba con ropa interior. Sintió sus enormes manos recorrer su cuerpo, enredándose en los pliegues del vestido.
Ese vestido lo tenía loco. Era tan suave que no sabía en que momento terminaba la tela y empezaba la piel, o al revés. Era un deleite sentir el roce de las piernas de Rey sobre las suyas.
- Ben- la escuchó llamarlo suavemente, su rostro justo frente al suyo
- Sí?- deseaba dejar de tocarla por un segundo para oírla pero no podía
- Yo... yo necesito saber algo antes que me saques el vestido-.
Sus manos se detuvieron. "Sacar el vestido". Él quería llegar a eso.
- Que... qué quieres saber?-.
- Es... es que es muy personal. Me basta con solo verlo en tu mente. Puedo?
Sabía que quizás él se negaría pero no quería pasar más vergüenzas en un lapso de tan pocas horas.
- No sé bien a qué te refieres pero si quieres entrar a mi mente, adelante- aceptó sin traba alguna- ¿Puedo tocarte mientras?
- Sabes que así no me concentraré - le alegó ella
- Me refiero a tu cabello-.
- Ah bueno sí, eso sí -.
Él empezó a jugar con el cabello de la joven. No le preocupaba en absoluto lo que ella quisiera ver en él. ¿De qué iba a preocuparse? Ella ya lo conocía casi por completo.
Rey tenía dos objetivos principales. Primero, aprovechar los estudios de Ben para aprender sobre anatomía. Sí, anatomía del cuerpo humano. Alguna clase de biología quizás?. Y es que se sentía tan abochornada de saber con suerte lo que era una menstruación. Eso se lo había enseñado una anciana que la ayudó cuando la vio corriendo por las calles buscando auxilio porque creía que se estaba muriendo. Nadie más que aquella anciana la ayudó, el resto se burló de ella mientras corría teniendo casi toda su ropa manchada. Solo tenía 12 años. Supuso ahora que perder la virginidad implicaba otras cosas.
Encontró la información. La mente de Ben parecía una biblioteca enorme. Sabía de todo. De verdad era muy inteligente. Su educación era envidiable. Pero además de eso, ella quería saber... quería saber si él... si él era inexperto como ella en eso, o si alguien ya había estado en su cama antes. El riesgo de encontrarse con algo que quizás no le agradara era grande. Se sintió intrusa al buscar algo así en la vida de él pero necesitaba saberlo. Lo hizo... pero no hallaba nada. Era como un vacío mental o ¿emocional? No lo entendía. No había casi recuerdos si quiera.
Entonces, por fin encontró aquel sentimiento de amor relacionado con... abandono. Sufrimiento, dolor y nada más. Eso sintió al entrar ahí, esa zona recóndita de Ben donde solo se veían imágenes de su niñez y adolescencia en soledad. El apego que algunas vez sintió por sus padres se habia esfumado. Querer sentirse amado... o amar a alguien solo significaba sufrir. No, no volvería a hacerlo nunca más. Él era el único que sufría mientras al resto no le importaba. No volvería a amar nunca más. No quería caricias de nadie ni él las daría tampoco. Aquel contacto físico cariñoso que alguna vez recibió de sus padres, incluso de Chewbacca, era de un pasado que ya no existía. Nunca más nada de contacto físico. Odiaba que lo tocaran. Lo odiaba hasta que... La imagen de ellos en Ahch-To era nítida, como si recordara cada segundo exacto del momento en que tocó su mano. Como si estuviera grabada con fuego en su memoria. Era el único contacto que quiso volver a sentir.
Rey salió de su mente. No sabía cuánto tiempo había tardado ahí pero al parecer no fue tanto porque él seguía entretenido con su cabello, sin tener la menor idea de lo que ella buscó en él. Ahora su propósito estaba más que claro: si la única persona que Ben quería que lo tocara era ella, entonces lo haría... y mucho.
Se sorprendió por el intenso beso que recibió en los labios. Ella ya había vuelto de su búsqueda. La vió sentarse sobre él, levantando los brazos.
- ¿Vas a quitármelo?-.
Su voz sonaba tan dulce y tan sensual a la vez... fue un poco torpe pero logró quitarle el vestido. La abrazó para sentir su abdomen desnudo sobre el suyo. La tela que cubría los pechos de ella caía por sus manos.
- Ámame... ámame y cúrame después que lo hagamos- le rogó suave al oído
Él solo hizo un movimiento afirmativo con la cabeza. Ya estaba perdido en ella... en aquella mujer que en el pasado juro destruir y que ahora era dueña de su vida, de su amor y de sus deseos. Cada beso, cada caricia le confirmaban que había tomado una buena decisión. Aquel sentimiento al que le tuvo tanto rencor por llenarlo de sufrimiento en el pasado, ahora lo envolvía de gozo y se volvía fundamental en su vida. Y sí... la amaría hasta lo más profundo de su ser y después curaría hasta el último capilar roto de su intimidad. Era una promesa.
Espero les haya gustado este hermoso capítulo.
Me quise centrar en sus emociones internas ya que la emocionalidad de ambos es muy compleja sobre todo en sucesos como estos que son muy importantes en la vida. Sé que hay fics que muestran a Ben o a Kylo como un macho Alfa y todo eso pero yo no lo veo de esa manera. Desde siempre se ve que fue una persona con muchos traumas y eso afecta en todo aspecto de la vida hasta la adultez, por eso lo planteo de esta manera. Espero me haya explicado bien.
Desde aquí se vienen otros sucesos importantes que afectarán el futuro.
