Este capítulo empieza inmediatamente terminado el anterior, así que si no se acuerdan del final del otro, vaya a leerlo. Jejeje. Gracias

Capítulo X

Y así después se durmieron. Ahora no se le ocurría cómo secar el colchón. Supuso que sería buena idea colocarlo un rato al sol. Obviamente después que ella despertara. Y aunque todo parecía ir perfecto, algo lo preocupaba. Se sentía afortunado de haber visto a su primogénito en una visión, pero eso también le mostró que no le sería fácil lidiar con quienes perseguían a su esposa o a él. Miró sobre la mesa el reflejo brillante de la reliquia, esa piedra que era una y ahora eran dos. Consideró que ya era tiempo que Rey le enseñara a usarla.

- ¡Mamá, yo quería seguir nadando!- se quejaba una niña de unos 7 años, mientras su madre le secaba su larga cabellera negra

- Ya nos tenemos que ir, pero parece que tu hermano aún no lo entiende- le respondió, frotando la toalla contra ella.

- Ya voy!- exclamó un jovencito, con voz menos infantil

Fue entonces cuando sintió que alguien corría en su dirección.

- Maestra! Maestra!-.

Ella se volteó y vió a una joven togruta de unos 16 años, muy agitada.

- ¿Qué pasa?-.

- El aprendiz nuevo... el de cabello azulado, usted sabe... estabamos entrenando varios juntos, era solo un juego, pero él ahora insiste en que quiere irse de aquí - le contó preocupada

- Cuida a los niños, por favor. Me encargaré de eso- le dijo, entregándole las toallas y dirigiéndose al interior del bosque.

No había nadie. Lo buscó por varios minutos hasta que lo encontró sentado debajo de un árbol. Los iris morados de aquel joven de 16 años se toparon con los de ella.

- ¿De verdad quieres irte de aquí?- le preguntó, calmada, sentándose frente a él

- Sí -.

- Recién llevas 2 días. Al menos espera una semana-.

- Este no es mi hogar-.

- Donde te encontramos tampoco lo era. Dime, ¿dónde irías ahora?-.

Aquel pálido joven se quedó en silencio, desviando la mirada.

- Ni Ben ni yo vamos a obligarte a quedarte aquí. Hemos buscando aprendices en quienes podamos confiar, sinceros, con un gran corazón, que merecen la oportunidad de saber lo que nosotros sabemos. Date esa oportunidad. Eres talentoso, sé que lo sabes-.

- Pero no lo suficiente como para que ella recuerde mi nombre- respondió mirando al vacío

Ella lo miró enternecida.

- No es que no lo recuerde. Para muchos es difícil pronunciar ese nombre por lo que evoca. Pero yo no pienso así -

- ¿Cuándo vuelve el Maestro? Acepté venir aquí solo si me entrenaba él -. Esta vez su mirada fija en ella era muy firme.

- Hoy mismo. De hecho, se nos hace tarde. Vamos-.

Rey se despertó de golpe, asustando a Ben.

- ¡¿Estás bien?!- le preguntó inquieto

- Sí, sí... perdón. Fue un sueño pero... se veía tan real-.

- ¿Cuál sueño?-.

- Vi... creo que vi a nuestros hijos - su voz reflejaba su emoción - aunque no pude verles las caras-.

- A mí me pasó igual. No pude ver su rostro- mencionó molesto ante tal detalle importante que no les permitieron ver

- ¿Cómo? ¿Tú también lo viste?-.

- Mientras estábamos en el bosque, tuve una visión. Hasta que ustedes me lanzaron las semillas. No quise decirte antes, quería esperar un mejor momento-.

Ella le sonrió. Se acercó a Ben y lo abrazó, descansando su cuerpo en el torso de él.

- Serán hermosos- agregó, sonriendo con solo pensarlo - La niña tenía el cabello azabache incluso más lindo que el tuyo-.

Ben se rió, mientras acariciaba el hombro de su mujer.

- Y me parece que nuestro primogénito tendrá tus ojos.

Había un detalle más, sin embargo ella no quiso decírselo. Venía en camino un tercero... suponiendo que ese enorme vientre que vio en sí misma era eso.

- Tú... ¿tú crees que sea adecuado más adelante entrenar a usuarios de la Fuerza?- continuó Rey

- ¿Te refieres a tener aprendices?-

- Sí

- Tal vez... creo que será necesario tener usuarios de la Fuerza de nuestro lado, pero no les enseñaría a ser Jedi, al menos no en su forma tradicional, porque no comparto sus reglas. Además, que no sean niños pequeños. De verdad quiero concentrarme en criar a mis hijos, no a niños ajenos. Prefiero que ya estén más grandes, cuando ya se les conoce su personalidad-.

- Estoy de acuerdo con eso- notó que aquello coincidía con la otra parte de su sueño. - Creo que serás un buen maestro-.

- ¿Tú crees? Prefiero concentrarme en ser mejor padre que maestro- respondió con cierta inquietud

- Eso es aún mejor- le dijo con una cálida sonrisa y un suave beso en los labios

- Tú todavía tienes pendiente algo que me ibas a enseñar, "maestra"- la molestó a propósito, señalando con el dedo las piedras turquesas.

- Si quieres hoy te enseño.

- Bien. Saldremos lejos en la nave, pero antes secarás tu desastre.


Ya estaban listos para partir en el Halcón Milenario. Mientras Rey subía algunos alimentos, Ben notó unas 25 llamadas entrantes que no habían sido contestadas. Ella reconoció el código de quien intentó comunicarse.

- Es de la base. De seguro es Poe. Como tú rompiste mi intercomunicador intentó contactarme por aquí.

- No es mi culpa que se rompiera al caer de la cama-

- ¡Tú lo lanzaste contra la pared!-

- Bueno, sí, como sea. Mejor yo voy a hablar con él - insistió, llamando de vuelta sin imagen, haciendo una seña para que se quedara en silencio

- Rey?! Eres tú?!- efectivamente era Poe

- No, soy Tai-.

- Tai!! Por fin, ¡qué bueno que eres tú! - Rey lo observaba molesta, pensó que su amigo la buscaba a ella - ¿Por qué aún no vuelves? Te necesito urgente -.

- Tengo una misión especial aquí. Aún no puedo volver- él la miraba directo, Rey se sonrojó. Sabía que ella era esa "misión especial".

- Pero necesito todo al equipo para hacer el anuncio. ¿Te acuerdas de la votación que hicimos después de la junta con los políticos?-.

- ¿Votación?

- Sí, cuando te tuve que interrumpir en tu habitación. Ya tengo los resultados-.

- Ahh, ya recuerdo - Sí, gracias a eso se cortó la conexión el día que Rey lo escuchó sin querer hablar sobre ella en voz alta - Perdón, lo había olvidado. Ando un poco distraído -.

- Distraído? Por qué? Por Rey?-. La pregunta los tomó por sorpresa a ambos

- No. ¿Por qué?-.

- Ah, yo ya pensaba que se habían ido juntos por algo más - su tono sonaba suspicaz- Harían bonita pareja. Sé que a veces es enojona y quiere hacer todo a su manera, media quisquillosa tal vez, bueno, tú sabes, pero deberías darle una oportunidad-

Ben estaba que estallaba en risa. Rey se enfureció tanto que empezó a lanzarle las frutas que había traído para comer. Él hizo muecas de dolor pero no podía sacarse la sonrisa de la cara.

- Sí, bueno, tal vez le de una oportunidad- contestó, haciéndose el desinteresado

"Me la vas a pagar por eso. Y Poe también cuando regrese" Al menos su vínculo ayudaba mucho cuando quería amenzarlo en privado.

- Genial. Porque a mi me ha ido muy bien con Zorii. Ya aceptó -.

- ¡¿Aceptó, qué?!- ambos abrieron los ojos en asombro

- Que intentemos ser algo más que amigos. Al parecer no quiere comprometerse a nada serio, aunque yo sí quisiera. Prefiero no decirle para que no se asuste-.

- Ah, ya que bien...- " Felicítalo" le dijo Rey - Te... te felicito- le sonaba tan raro felicitar a alguien. Pensó que tal vez esa era la primera vez que lo hacía.

- Gracias, de verdad estoy contento-

- ¿Y hay algo más importante que me debas decir, que no sea de tu vida privada?- Rey le volvió a lanzar una fruta " No seas desubicado".

- Sí, claro, perdón por distraerte con mis asuntos. Te estoy enviando los planos de la base que vamos a atacar esta próxima semana. Sin más atrasos, por favor Tai porque era para esta semana--

- Sí, ya entendí, ¿qué pasa con los planos?- lo interrumpió

- Están señalizadas las entradas y por dónde atacará cada equipo. ¿Estás de acuerdo?-

Ben lo observó unos instantes. Sin embargo, su rostro no reflejaba convicción.

- Este plano es erróneo. Esa nave no es así -

- ¿En serio? Pero si estaba en los archivos que descargamos el día del ataque. ¿Cómo sabes que ahora es diferente?-

- Tengo mis sospechas. Este modelo es antiguo y ellos siempre tienen la última tecnología. Te marcaré los posibles cambios-.

En realidad no eran sospechas. Estaba seguro. Él ya conocía esa base armamentista pero no podía decírselo. Aún así, podía ocurrir que ya hubiesen cambiado de nave otra vez.

- Ya está listo. Revísalo y cuando vuelva vemos los detalles- terminó diciendo

- De acuerdo, gracias. Vuelve cuanto antes, es importante lo que quiero decir y los necesito a todos aquí. Diles lo mismo a Rey y a Chewie. Nos vemos-.

- Nos vemos-.

La comunicación se cerró. Por fin podía prender los motores y partir tranquilos.

- ¿Qué es lo tan importante que debe decirnos a todos juntos?- preguntó Rey, sentándose como copiloto

- Ni idea y por ahora eso no me interesa. Ayúdame a visualizar una zona sin habitantes- le dijo ya en vuelo

Encontrar una zona aislada no les fue tan fácil. Recorrieron más de lo que pensaron hasta encontrar un sector amplio donde no había ninguna casa o algo similar a alguna vivienda. Estaba cerca de algunas montañas, con abundante vegetación y un lago.

Una vez en tierra, recorrieron a pie los alrededores y almorzaron.

- Sé que no pude explicarte con detalle como fue que modifique la reliquia. Lo primero que quiero que sepas, es que lo hice pensando en ti- empezó diciendo Rey, ambos en posición de meditación frente a frente, cada uno con la piedra en sus manos

- ¿Intentas seducirme? Porque yo vine por otra cosa pero si quieres... -

- No! Te estoy explicando! Ya concéntrate!- se molestó

- Poe tiene razón, si eres enojona-

- ¿Lo vas a tomar en serio o no?-

- Sí, "maestra"-

Rey lo miró seria, demasiado seria. Ben hizo un gesto para que entendiera que no iba a abrir más la boca. No se caracterizaba por ser un aprendiz ejemplar.

- Como iba diciendo, fallé muchas veces antes de lograrlo. Sentía que por más que pensaba de forma positiva la reliquia volvía a hundirme. Entonces, ya sin la intención de seguir intentándolo, empecé a pensar en ti, en lo que había ocurrido esos últimos días cuando te volví a encontrar. En el gozo que viví cuando me tomaste la mano, cuando te quedaste dormido conmigo en el bosque, cuando me di cuenta que tenía la oportunidad de compartir mi vida contigo... pensar en eso me hizo muy feliz, pero no solo sentí eso, Ben, porque cuando me besaste en el río lo entendí mejor: era amor. Y yo no lo comprendí completamente en ese momento, cuando modifiqué la piedra, porque eran tantas emociones, pero todas me conducían a ti. La piedra empezó a brillar y ahora era cálida, cerré mis manos y quise guiar a ella todo lo que sentía en ese momento. Ahí fue cuando cambió de color-.

Ben se le quedó mirando como un niño de 5 años que le habían contado el mejor cuento que pudo escuchar en su vida. Observó cómo con cada palabra la piedra brillaba en las manos de su esposa.

- Así que ahora inténtalo tú. Trata de conectar tus emociones con la reliquia. Yo sé que puedes, lo hice pensando en nuestra Díada. Lo importante es que la puedas activar. Después si la usamos en batalla, las emociones obviamente varían pero supongo que es cosa de práctica qué emociones del momento se pueden usar-.

- De acuerdo, intentaré activarla-

Ella se alejó un poco, para que se concentrara mejor. En pocos minutos, la Fuerza lo rodeaba de manera intensa. Esperó con paciencia.

- No puedo- mencionó después de pasar bastante tiempo intentándolo

- Tal vez te cueste en un principio pero yo sé que sí podrás -

- Quizás no. De todos modos esto fue echo por Palpatine y tú como Palpatine pudiste modificarla. Yo no soy linaje de él. El hecho que al menos la pueda tocar ya es mucho. Igual lo intentaré de nuevo-.

Ella asintió y esperó. Aunque la Fuerza fluía constante en él, no hubo reacción en la piedra que tenía en sus manos. Él desistió, sintiéndose un poco decepcionado.

- Trato de pensar lo mismo que tú y no me funciona.

- Tal vez... tal vez en ti se active de otro modo. Seremos una Díada pero no somos exactamente iguales, ¿cierto?- contestó ella, tratando de buscar soluciones

- Cierto-.

- Quizás... quizás deberías ir más atrás, a las emociones que te motivaron a volver a la Luz, cuando nos conocimos, cuando empezaste a sentir algo por mi...-

- No creo que eso sea buena idea-

- ¿Por qué no? ¿Recuerdas nuestro encuentro en Ahch-To? Eso fue significativo para ambos. Y fui por ti después de eso porque esas emociones me motivaron a ayudarte-

- Sí, fue una idea bastante estúpida de tu parte. Snoke casi te mata- le dijo serio, tratando de evadir el recuerdo del ascensor. Por alguna extraña razón, orgullo tal vez, él no quería que ella supiera que se sintió vulnerable en ese momento.

- Pero no lo hizo. Tú me elegiste a mí en vez de obedecerlo a él - sus ojos se cristalizaron al recordar ese momento - Lo mataste y pudiste terminar con la guerra en ese momento pero no lo hiciste... ¿por qué?-.

- Ya te lo expliqué en ese momento y no lo entendiste. Jamás lo entenderás. Nunca te pusiste en mi lugar- su voz empezó a subir de tono

- ¿Ponerme en tu lugar? ¿Por eso me ofreciste la galaxia? ¿Para que fuera como tú?- su tono también empezó a aumentar - ¡Jamás iba a aceptar la mano de Kylo Ren!.-

- Ah sí?! ¡Porque con lo último que vi en Exegol ya no estoy muy seguro de eso!- le dijo lleno de resentimiento

- ¡Cómo te atreves!...- se resistió las ganas de llorar, transformando su pena en rabia- ¡Yo pensaba que eras tú. Ya te lo dije! ¡Todo esto se habría evitado si no hubieras sido tan egoísta y estúpido!-.

Ambos ya estaban de pie y la conversación había perdido por completo el rumbo inicial.

- De acuerdo, lo acepto!! Y fui ambicioso también! Al menos reconozco mis defectos! No como tú que te crees perfecta, tan correcta, ¿no? Al menos cuando te dije que no estabas sola era verdad, pero tú... tú me negaste una y otra vez cuando nuestra conexión nos unía. ¡Solo encontré tu indiferencia!- su mirada y su voz irradiaban una furia casi infinita

- ¡Tú no estabas solo, tenías a tu madre con vida y no te importó!- le respondía cada vez más irritada

- ¡No te atrevas a involucrar a mi madre en esto!

La distancia entre ambos era mínima, pero para nada reconfortante.

- ¡Yo involucro a quien quiero, porque yo lo viví y ví todo lo que sufrió por ti! ¡¿Realmente crees que iba a aceptar hablar contigo cuando lo único que hacías era aparecerte semi desnudo en el momento más inoportuno?!

- Yo... ¡eso no fue siempre así!- se excusó de inmediato, sintiendo vergüenza por el proceder de ese entonces- Yo sí quería hablar. Quería explicarte mis razones pero siempre te negaste, independiente de mi ropa-.

- No es cierto. Lo único que me decías era que iba a fracasar, que me rindiera. Jamás iba a hacerlo, menos aún por hacerte caso a ti- Ahora era ella la de mirada hiriente

- Eres terca. ¡Por supuesto que ibas a perder! Siempre fui mucho más poderoso que tú y la Resistencia. No los destruí antes por culpa tuya y de mi madre. ¡Si no fuera porque apareció ese maldito viejo decrépito hubiera terminado por conquistar lo que restaba de la galaxia! ¡Debí haberlo matado yo mismo y quedarme con todas sus naves! Pero no, no lo hice porque él conocía tus orígenes. ¿No era eso lo que tanto querías saber? Te dije quién eras! Te dije que él deseaba matarte! Lo hice porque quise protegerte de ese malnacido!!-.

Ella quedó inmóvil en silencio, un buen rato, después de ver la cara de euforia de su actual marido.

- Tú... tú jamás desististe. Tú... tú lo ibas a hacer. No puedo creerlo... después de todo, igual tenías planeado someterlos a todos- sus ojos se llenaron de lágrimas... algunas se escaparon por sus mejillas por más que intentó evitarlo

Ben fue el que ahora se quedó sin palabras. Como apareció Palpatine, él nunca completó los planes que tenía para terminar de dominar la galaxia. No obstante, los tenía y ella no lo sabía, nunca lo supo hasta ahora. Kylo Ren no tenía la menor intención de dejar a medias lo que tanto le había costado lograr. El hecho que ella se negara a comunicarse con él lo hacía enfocarse aún más en eso. Sabía que si seguía en la lucha, ella seguiría apareciendo en sus batallas para oponérsele. Y ese era su momento con ella: en la guerra.

- Escúchame yo... Kylo quería hacerlo pero era obvio que tú lo evitarías. Quería verte, lo hice pésimo lo sé, eras indiferente conmigo. No es excusa, sólo quiero que entiendas porqué lo hice- intentó explicarle, desesperado al verla llorar

- No...- ella empezó a alejarse de él. La tristeza y la angustia empezó a invadir su corazón.

- Rey, por favor, en realidad no iba a hacerlo. Me estaba saboteando a mí mismo, yo ya tenía sentimientos hacia ti. Tarde o temprano terminaría renunciando a todo eso- su voz ya parecía súplica, mientras se le acercaba

Pero sus palabras no tuvieron éxito. Ella se fue corriendo del lugar, dejándolo solo.