La vio alejarse, como tantas veces antes cuando intentaba que se quedara. Sin importar cuánto se esforzara, su pasado siempre lo perseguiría. Siempre causaría daño. De todas formas, ella igual formaba parte de ese pasado. ¿Cómo enterrarlo si la conoció ahí, en plena oscuridad?
Sintió su dolor, su llanto incontenible. La había herido diciéndole aquella verdad. Deseó haberlo ocultado mejor, aunque era cosa de tiempo para que en otro momento ocurriera lo mismo. Aquellos días habían sido tan felices... los mejores de su vida. Y ahora... ahora sentía que ella se arrepentía de haberse casado con él . Maldijo su vínculo, aquella conexión que se había hecho aún más fuerte desde que habían intimado. Cada vez que hacían el amor se sentía más conectado a ella. Y ahora... sintió su pensamiento. Ese maldito pensamiento que le partió el corazón en mil pedazos. Pero se lo merecía... el merecía ser infeliz, merecía sufrir a cambio de todo el sufrimiento que causó... él no merecía a la mujer que amaba.
"Pensé en el gozo que sentí cuando me tomaste la mano, cuando te quedaste dormido conmigo en el bosque, cuando me di cuenta que tenía la oportunidad de compartir mi vida contigo... pensar en eso me hizo muy feliz, pero no solo sentí eso, Ben, porque cuando me besaste en el río lo entendí mejor: era amor"
Recordar sus palabras, las mismas que había oído casi una hora atrás, lo hizo llorar tanto que no sabía ya cómo parar. Estaba de rodillas en el suelo ahogándose en su propia desesperación. No podía perderla. La amaba demasiado. Siempre la amó. Ese mismo amor que Kylo Ren se negó a aceptar con tal de seguir con sus planes, con tal de obligarla a ser alguien que ella no quería ser, de evitar reconocer que había luz en él. Kylo se obsesionó con ella obligándose a creer que era algo pasional, momentáneo, un capricho tal vez... era su enemiga después de todo. Se había prometido a sí mismo, hace años, que nunca volvería a amar... Pero ella había llegado para quedarse, con o sin su autorización.
- Te amo. Te amo Rey y no sabes cuánto desearía dejar de hacerlo aunque fuera un segundo para poder dejarte ir- susurró con ambos puños sobre la tierra y con los ojos cerrados llenos de lágrimas hacia el suelo.
Solo los abrió cuando una luz turquesa resplandeció muy fuerte. Vio la reliquia brillando y flotando frente a él. La tomó con su mano, era tan cálida...
Ella corrió porque no quería seguir escuchándolo más. Apenas podía ver el camino mientras lloraba. Se detuvo cuando llegó a la orilla del lago. Se sentó solo a llorar y a maldecirlo. Se sintió traicionada, aunque sabía que él ya no era esa persona. Sintió que no lo conocía en realidad, que había sido muy apresurado casarse con él. Sin embargo, aquellos últimos días fueron tan felices... no lo podía entender. ¿Cómo habían llegado a esto ahora?
Se mojó la cara con el agua del lago. El agua estaba caliente. No lo había notado: era una terma. Recordó que habían venido para activar la reliquia y él nunca pudo. Tal vez él no la amaba en realidad.
-Sus emociones no eran las mismas, por eso no pudo hacerlo- pensó -.
Pero ella sí lo quería ... y lo quería hace mucho. Debido a eso no aceptó hablar con él durante todo ese tiempo a través de su vínculo. Rey no deseaba que Ben volviera a la Luz solo por ella. Debía nacer de él. Y temía que, si hablaba con él, cedería por ese anhelo tan fuerte de traerlo de vuelta a su hogar... algo que Kylo Ren negó rotundamente. Así que no se arriesgaría a eso, porque él sabía perfectamente que estaba actuando mal.
"Te amo. Te amo Rey y no sabes cuánto desearía dejar de hacerlo aunque fuera un segundo para poder dejarte ir"
Aquellas palabras sonaron en su mente con esa voz grave que tan bien conocía. Se levantó, quería ir donde él cuando vio un destello turquesa que venía del medio del bosque. Quiso acercarse pero ese destello empezó a aumentar cada vez más y más. La onda de energía empezó a propagarse y a empujarla sin dejarla avanzar. Reaccionó de inmediato y se lanzó al lago, viendo desde el fondo del agua todo tipo de piedras y árboles pasar por encima suyo. No le pasó nada ya que usó la Fuerza como escudo y así no recibió restos de lo que había volado. Salió del agua casi ya sin oxígeno. Todavía dentro del lago, miró en dirección al bosque... el bosque ya no estaba. Solo habían restos de árboles caídos. Miró en la dirección contraria y vio todo lo que la onda de energía había arrasado. Era como si el peor de los tornados hubiera pasado por ahí.
Volvió su vista hacia lo que quedaba de vegetación. Agradeció haber dejado el Halcón Milenario bastante lejos de allí . Entonces lo vio caminando hacia ella, entre los escombros. Tenía el semblante quieto y serio con los ojos rojos. La piedra venía flotando a su lado, seguía fulgurando.
- Esto... esto es peligroso- indicó él, señalándole la piedra - Se me descontroló. Chewie va a matarme. Son árboles autóctonos milenarios. Tengo como devolverle una sábana, una cortina, pero esto...-.
- No creo que se enoje, fue un accidente. Por eso vinimos a una zona como ésta.
Él no le respondió. Solo dejó la reliquia caer, desactivándola.
- Al menos pudiste usarla-
Ella de verdad estaba interesada en saber cómo lo había logrado, pero él continuó mudo. Entonces vio que empezó a desvertirse. Rey corrió la mirada casi por inercia aunque ya lo conocía así. Se metió al agua caliente en la esquina opuesta en la que ella estaba. Vio como se lavaba la cara y se quedó quieto después, hundiendo casi todo su cuerpo. Ben miró hacia el cielo que se estaba tornando de diversos colores al atardecer. La ignoraba derechamente.
- ¿No vas a hablarme más?- le cuestionó
- No te obligaré a seguir conmigo si no quieres- le respondió sin siquiera mirarla
- No te he dicho algo así -.
- No, pero lo pensaste- le contestó, esta vez observándola fijamente
- ¿Ahora te dedicas a revisar cada cosa que pienso?-
- No lo hice a propósito. Sabes bien que la conexión entre ambos es más fuerte que antes-.
- Por lo mismo deberías saber que fue solo eso, un pensamiento. No significa que vaya a hacerlo-
- Eso no lo sé -.
- ¿Quieres que lo haga?-
Él la miró de nuevo. No pudo decir nada. Tuvo que desviar los ojos debido a que estaba demasiado perturbado. Pensó que el agua caliente le ayudaría a relajarse un poco, pero tenerla ahí mismo fue lo contrario.
Ella sintió un frío extraño a pesar de lo caliente del agua. Su aflicción fue mayor cuando notó oscuridad otra vez en él. Ben estaba colapsando en su interior y ella con sus preguntas no estaba ayudando en nada. De hecho, lo estaba empeorando. Se arrepintió de lo último que dijo y prefirió quedarse callada. El peso de su ropa mojada la estaba molestando así que se sacó la mayoría, dejando solo su ropa interior.
Él la miró de reojo. Como si no fuera suficiente su caos, ahora se estaba desvistiendo. Su suplicio era mayor: ahí semidesnuda en el agua pero iba a abandonarlo.
- Si hubiera querido cumplir mis planes como Kylo Ren, te hubiera dejado muerta en Exegol- añadió tajante, provocando que ella se sorprendiera al escucharlo- Estaban los dos muertos. Ya nadie me impedía hacer lo que yo quería... pero gobernar el universo no era lo que yo quería en realidad-.
Ella se le quedó mirando. Prefirió seguir callada.
- Solo quería que lo tuvieras claro antes de que te vayas- agregó él
- Ben, no voy a irme-
- Algún día lo harás -
- No, no voy a hacerlo. Es solo una discusión. Recuerda que vimos a nuestros hijos- trató de consolarlo, acercándose de a poco a él para librarlo de su oscuridad
- Las visiones del futuro son relativas. Recuerda cuando nos topamos las manos por primera vez. Ambos vimos dos futuros distintos-.
- Lo entiendo y eso es porque uno elige su futuro. Yo elegí tenerlo contigo- le contestó, estando ya frente a él
- Pero te arrepientes-
- En el momento en que lo pensé , sí. Soy un tanto impulsiva. Debo mejorar eso- admitió con voz suave- Tú también lo eres-.
Él ahora guardó silencio. No iba a negar algo evidente pero tampoco quiso reconocerlo, no en ese momento.
- No volvamos a hablar de esto nunca más, ¿de acuerdo?- le propuso Rey. Consideró que no tenía sentido seguir abriendo el pasado solo para herir su presente y futuro.
- De acuerdo- respondió con voz firme y distante
Era extraño porque la que debería sentirse ofendida con todo eso era ella, pero el que salió más dañado era él. Recordó lo que había visto en su mente: el cruel concepto del abandono. Entendió que era eso lo que lo estaba torturando y llevándolo hacia la oscuridad otra vez. Quiso acercarse y corregir la situación
Él seguía rehuyendo, se alejó hasta que se veía su torso ya sobre el agua.
- ¿Por qué lo haces? ¿Pretendes lastimarme alejándote de mi?- preguntó dolida
- No-
- Entonces dime...
- Yo... yo no te merezco.- Sus ojos inmensamente tristes le recordaron cuando él le suplicó por primera vez que tomara su mano.
- Y yo tampoco, porque se lo estúpida que soy. Aún así, quiero que te quedes conmigo-.
Él no esperaba esa respuesta. La mirada de la joven le transmitió una mezcla extraña de ternura y melancolía .
- Bésame - le ordenó, estando de nuevo frente a él - Si no lo haces, yo voy a besarte-.
Quedó perplejo ante sus últimas palabras. Inconcientemente se le quedó mirando la ropa que aún tenía ella puesta. Él no quiso mojar su ropa así que se había metido desnudo.
- ¿Quieres que me la saque? O si quieres me la sacas tú ...-
No supo de dónde sacó el valor para decirle esas cosas. Todavía era vergonzosa con él . De todas formas, tenía la necesidad urgente de hacerlo feliz. Quería desvanecer esa aura oscura y recuperar la hermosa luz que poseía Ben.
- Es que...- fue lo único que dijo. Ya sabía a lo que iba y no entendía cómo una discusión tan grave podía terminar así
- Porque nos amamos y el amor nos ayuda a perdonar- respondió la inquietud en los pensamientos de Ben
Ella se sacó el resto de la ropa, lanzándola afuera del agua. Se le acercó más y empezó a besar su torso en respuesta a su negativa a la propuesta. Aquellas pequeñas manos empezaron a recorrer su espalda hasta su trasero. Su cara empezó a hervir... y no solamente su cara. Cuando sintió como ella frotaba el resto de su cuerpo contra él, maldijo desearla tanto. Por alguna razón, su mente se empeñaba en hacerle creer que Rey no lo amaba tanto como él a ella. Y ni aún así pudo evitar acariciar sus caderas y su intimidad. Ella sonrió ante las caricias... iba por un buen camino.
- Déjame hacerte feliz... muy feliz- escuchó en su oído, cuando ella se abrazó a su cuello, para después empezar a besárselo
Él solo asintió con un movimiento leve de su cabeza. La calidez de Rey le resultaba irresistible. Esa luz lo alejó por completo de sus sombras una vez y lo haría siempre ... Sus caricias disiparon las dudas: ella se quedaría con él , no lo iba a abandonar, de verdad Rey lo amaba.
Nunca había entendido por completo lo que significaba el perdón... no como ahora. Vivir lleno de rencor le hizo atacar una y otra vez a quien lo dañó, en vez de conversar y arreglar los asuntos.
"El amor nos ayuda a perdonar" Aquellas palabras fueron tan dulces como las caricias que ella le seguía dando. Caricias y besos que se masificaron tanto que ya no estaba pensando con claridad. El calor en su entrepierna lo estaba matando. Se adueñó de los labios de su esposa mientras sus emociones se desbocaban, como cada vez que sentía su piel desnuda sobre la suya... esas mismas emociones que le hicieron jurar que no la dejaría ir nunca, que necesitaba hacerla suya una y otra vez.
Chewbacca no lograba encontrarlos. Preguntó a todos los de la aldea y nadie los había visto aquel día. Supuso que podían estar de nuevo en la cabaña. De verdad consideró que el hijo de su mejor amigo era bastante obsesivo por tener a su esposa encerrada en la habitación ... y aunque sabía que tenía prohibido ir a molestarlos a la cabaña si ellos no salían, no tuvo opción después del mensaje urgente que recibió.
Llegando a la pequeña cabaña vio en la puerta una nota de papel pegada que decía :
""Chewie: salimos temprano a entrenar lejos de la aldea. Nos llevamos el Halcón . Volveremos al atardecer. Te queremos mucho, gracias por todo.
Pd. Te debemos una sábana y una cortina de baño, pero te prometemos que apenas tengamos algunos créditos te los devolveremos. Yo siempre he sido pobre y Ben ahora también lo es.
Pd2. Ben te quiere mucho. No lo admite porque aún le queda algo de orgullo
Pd3. El mensaje dice claramente "te queremos mucho" lo cual me incluye, así que no le hagas caso a Rey. Esta aclaración anula el Pd2.
Pd4 --/-'-'-()= ""
Al parecer, se suponía había un post data 4. Sin embargo, eran solo líneas y curvas sin sentido, dando clara muestra de una lucha por tener el control sobre el lápiz.
Guardó la nota. Le pareció un lindo gesto... lindo gesto para niños de unos 5 años, tal cual como se comportaban ellos a veces. Prefería peleas de ese tipo a las que tuvieron antes, cuando ninguno de los dos daba su brazo a torcer.
Ir a buscarlos sería en vano, así que prefirió esperar su regreso. Aunque la nota decía que volverían al atardecer, y ya era de noche... supuso que algo los debió retrasar.
-Amo las termas. Hace mucho que no encontraba una- le comentó Ben, estando ambos recostados a la orilla de aquel lago, mirando las estrellas. El agua les seguía cubriendo dos tercios del cuerpo.
- Creo que yo nunca había estado en una. Me gusta-.
- Es un lujo en medio de la naturaleza. Ahora soy pobre así que estoy condenado a conseguir poca agua y fría -
- Yo en Jakku con suerte tenía agua-
- Jakku... Tres días ahí y casi muero, es horrendo el calor. Extrañé el aire acondicionado-
- Yo viví casi toda mi vida ahí -
- Es horrible-
- Te prefiero pobre. Entre más tenías , más berrinches hacías por todo.-
- No son berrinches. Si tenía el dinero para pagarlo por supuesto que exijía lo mejor- le dijo girándose para mirarla
- Tendrás que aprender a vivir de forma austera, Ben Solo. Sin berrinches... aunque te sigues quejando, que es lo mismo- se burló
- Aquí la única que se ha quejado constantemente eres tú - le rebatió, colocando su cuerpo completo sobre el de ella - Acabas de gemir mi nombre y después te quejaste con placer una y otra vez...-
- Ya cállate - le respondió , sonrojada de vergüenza .
Su rostro estaba frente al de ella, con una sonrisa triunfante
- Sabes que dejaría de hablar si mi boca estuviera ocupada en otra cosa-
Rey acarició su rostro, enredó los dedos en su oscuro cabello y empezó a besarlo. A pesar de la crítica discusión que habían tenido aquel día , ella había logrado su objetivo: verlo sonreír otra vez. Y de hecho ambos sonrieron bastante con lo que hicieron en aquella terma. Sin duda volverían a ir... muchas veces. La soledad del lugar era cómplice de sus deseos. El calor del momento los abrumó pero, después, de a poco empezaron a sentir frío .
- Tengo un cambio de ropa en la nave, ¿me la podrías traer?- le pidió , separando sus labios de los de él
Ben asintió. Le dio otro breve beso y se levantó. Activó la piedra para alumbrar la zona... Anhelaba lograr controlar la enorme energía que contenía esa cosa. Se colocó su ropa y tomó las prendas mojadas de Rey. Ya en el Halcón dejó la ropa mojada en el baño y sacó las que ella necesitaba. Vio el tablero de control con una luz parpadeante.
- Tu amigo de verdad no se detiene nunca, cierto? Al menos duerme?- le dijo Ben, ya de vuelta, mientras le entregaba la ropa seca
- ¿Te refieres a Poe?-
- Sí, otra vez hay una llamada con el mismo código. Sospecho que debe ser él de nuevo. Dejó hasta un mensaje-
- Mensaje? Poe nunca deja mensajes. Solo en casos de emergencia. ¿Lo escuchaste?- le preguntó cuando ya se había terminado de vestir
- No-
Ambos se miraron y sin decirse nada comenzaron a correr para llegar lo antes posible a la nave.
Hasta aquí el capitulo de hoy, gracias a tod@s por seguir leyendo y comentando esta linda historia tan especial para mi.
