Parte de este capítulo está basado en la canción "Bellisimo Así", de Laura Pausini. Es un poco largo ya que uní ese songfic especial al capítulo regular. Espero les guste :)

Aquí ya hay algunos saltos temporales. Muchas gracias por leer y comentar.


No. No era su idea volver a Kashyyyk tan pronto para esconderse. Se suponía que debían volver a la base de la Resistencia y continuar destruyendo las bases armamentistas que quedaban, todos juntos. Pero su vida acababa de dar otro giro. Tendría que separarse de sus amigos para mantenerlos seguros. Al menos la comunicación continuaba a través de una red más segura que la anterior.

No se sentía sola a pesar de que tendrían que vivir aislados. Estaba con él. Lo tenía a él y para Rey eso era suficiente.

Fin y vuelta a empezar...

Bautizando mis daños de absoluta fe.

Ilusión, quizás,

Más con un principio que defenderé.

Porque apuesto en los dos...

Es bellísimo así

Punto aparte y aquí,

Escúchame

- ¡Ben! ¡¿Necesitas más madera?!- le gritaba Rey hacia el techo

- ¡No, gracias! Déjame ... terminar... esto- respondió con dificultad, mientras seguía martillando

Llevaban 7 meses viviendo en Kashyyyk. Gracias a la ayuda de varios wookiees, trasladaron muchos de los árboles milenarios derribados por culpa de Ben, cuando usó la reliquia por primera vez. Afortunadamente, Chewie no se enojó por eso, tampoco los demás en la aldea. Consideraban que sería un desperdicio dejarlos ahí si necesitaban madera para construir su casa propia en medio de los bosques.

Vivir allí fue como comenzar una nueva vida, donde sus propias cicatrices fueron sanando y también las que ambos tenían en común. Se mantenían a salvo anulando su marca en la Fuerza, sobretodo Rey, quien no deseaba que ningún enemigo obsesionado con encontrarla supiera que estaban en Kashyyyk. Así no pondría en riesgo a los wookiees y su cultura. El caso de Ben era distinto: nadie reconocía su marca en la Fuerza desde que los Jedi le dieron esa segunda oportunidad. Solo Rey podía identificarla ahora.

Puede ser que sea yo

La ocasión en la vida que nadie te dio

Y más aún

Yo seré la certeza que requieres tú

Es probable que...

Desde que me enamoré

Todo apueste en los dos.

Probémoslo

Ya no estaban juntos simplemente para evitar su soledad. El amor les dio la oportunidad de ser lo que nunca fueron estando distanciados, lo que nunca pensaron llegar a ser, o lograr algún día : ser una familia... Aquello que Rey anhelaba desde su niñez, por fin se hacía realidad.

- Ya, ¡por fin!- exclamó aliviado, parándose sobre el techo.

Rey lo miraba desde el suelo. Podía contemplar el brillo de su sudor al sol, en aquel cuerpo fornido que tenía el torso desnudo. Eran días particularmente calurosos y la piel de su esposo había tomado un leve tono dorado que le encantaba. Quién diría que su peor enemigo se convertiría en el amor de su vida...

Deja tu pasado a mis pies

Y lo mejor llévate

En el presente

Borra las palabras de quien

No te ama y jura que sí,

No es suficiente.

Y deja que te mire un poco más...

En mil batallas,

Sé que me revolucionarás...

Bellísimo así

Lo admiraba, en todo sentido. Ni se imaginaba que Ben fuera capaz de construir su propio hogar, y era bastante grande. Le llevó meses hacerlo, y ella lo ayudaba en lo que más podía, siguiendo sus instrucciones. Varios wookiees también los apoyaron ciertos días, demostrando el cariño que les tenían. Mientras tanto, seguían viviendo en la cabaña de la aldea. La misma donde llegaron la primera vez, cuando decidieron unir sus vidas para siempre de forma voluntaria y no únicamente por ser una Diada de la Fuerza. Ahora él sonreía, satisfecho de su duro trabajo.

Trae tus cosas aquí

Hazlo inmediatamente

Y no te vayas más

Lo esencial esta en ti

Invisible a los ojos menos para mí

Tan perfecto así...

Con tu forma de reír

Punto aparte y aquí

Escúchame

Estaba exhausto: seguía formando parte del equipo de la Resistencia—al igual que Rey—, apoyando al nuevo General Chewbacca y destruyendo las bases armamentistas que quedaban. Poe, antes de irse al Senado, designó a Finn como Líder de un grupo para que se encargara de mantener el seguimiento de las bases ya destruidas y evitar su resurgimiento. Aquello le alivió bastante la carga. Suficiente tenía ya con eso, construir su casa y además, lidear con los vestigios de la Orden Final que perseguían a su esposa. Estos últimos podían volverse un verdadero dolor de cabeza si no los detenían a tiempo.

Deja tu pasado a mis pies

Lo siento bajo mi piel,

En mi presente.

Media vida es mucho por quien

Te quiere y te dice sí

Y así será siempre.

Y déjame admirarte una vez más,

Fuera pudores,

Cómplice de mis reacciones, tú...

Bellísimo así

El pasado ya no les dolía, al menos no tanto como antes, aunque los perseguía sin descanso. Sabían que eso sucedería, que pasaría mucho tiempo antes de que Ben pudiera decir la verdad sobre su identidad y de que a Rey la dejaran de mirar con desconfianza. Aunque lo último era absurdo: ella era una heroína, no una delincuente. Sin embargo, estaban juntos y eso los hacía más fuertes.

No era fácil para ella tampoco. Anhelaba sentir paz, pero ya no le importaba tanto. Estaba con él, vivía con él, estaba casada con él y amarlo era la mejor parte. Ahora peleaban desde el mismo bando, al unísono... aquella experiencia era inigualable. Verlo tan aguerrido protegiéndola y contemplar cómo sus enemigos le temían a aquel hombre vestido como guardián de templo Jedi, la hacía desearlo todavía más. En realidad nadie, ninguno hasta el momento, había podido contra ellos, cuando se aparecían de pronto en algún planeta exigiendo la presencia de la Emperatriz.

- ¿Y, te gusta?- le preguntó Ben, bajando a su lado, mientras se secaba con el brazo el sudor de su frente.

- Me encanta, es bellísima. Gracias.

- Que bueno, porque no voy a hacer otra- comentó sentándose en el pasto a descansar, mientras ella se reía, entregándole agua para beber.

- Pronto llegará Chewie con lo que nos prometió. Son tan amables de regalarnos muebles para la casa- se sentó a su lado

- Ahora además de una sábana y una cortina de baño, le deberé muebles- suspiró con una sonrisa en su rostro

- Yo creo que ya se olvidó de lo otro- agregó, manteniendo la risa

Ben tomó su agua con rapidez. Rey le dio más. Terminó usándola toda para lavarse la cara y mojarse el cabello. Tenía demasiado calor trabajando al aire libre. Ella no le despegaba los ojos de encima mientras le escurría el agua por el cuerpo. Él lo notó y no quiso desaprovechar aquella oportunidad.

- Ya quiero inaugurar nuestra nueva habitación - comentó, observando su rostro fijamente. En segundos su mirada se dirigió a sus labios por un momento, para después volver a sus ojos pardos.

Rey se sonrojó de solo imaginar el momento. Besó sus labios suavemente una y otra vez. Debía agradecerle por aquella hermosa casa, el hogar que ella siempre quiso tener.

Pero Ben quería algo más que eso por su duro trabajo, así que con su mano le tomó la nuca para profundizar el beso. Ella se dejó llevar, acercándose más a él, conociendo ya el movimiento de sus labios y el ritmo de su lengua... Aquello que en algún momento les pareció imposible de obtener, ahora era natural y absolutamente necesario para vivir.

- Aquí por fin podremos esconder a nuestros hijos- agregó él, acariciando el rostro de su esposa, después de separar sus labios.

- Aún no tenemos hijos, Ben.

- Lo sé, y menos mal, porque con tanto qué hacer no me daba el tiempo para todo.

- Es raro, yo pensé que ya estaría embarazada. No hemos dejado de... tú sabes. ¿Y si soy infértil?- preguntó preocupada

- ¿De qué estás hablando? Tuvimos visiones y sueños de nuestros hijos, ¿ya lo olvidaste?

- No lo olvido...

- Entonces no te angusties. Todo a su tiempo. Ahora relajémonos, ¿sí? Me quiero bañar. Hay un río aquí cerca, escondido... ¿me acompañas?- sus ojos traviesos lo delataban.

- Pero ¿y si llegan antes con los muebles?

- ¿Vas a rechazar mi invitación, Rey?- le preguntó poniéndose de pie, extendiendo la mano en su dirección.

Yo soy transparente, lo sé.

Cuando te hablo me ves...

Casi indecente.

Canto susurrando por ti

Resuenas dentro de mí,

Así prepotente.

Y déjame admirarte un poco más,

En mil batallas.

Sé que me revolucionarás

Bellísimo así

No era necesario responderle. Solo tomó su mano y corrieron hacia el río. Los muebles podían esperar, todo podía esperar, mas no los deseos que se tenían mutuamente. Desde que sintieron por primera vez el tacto del otro sobre su desnudez, los besos, las caricias, la fricción... lo que significaba realmente el placer, ya nada volvió a ser como antes. Ahora era mejor... mucho mejor.


- Ben!! BEN!! - le gritaba agitada, mientras lo sostenía en sus brazos. Él yacía tirado en el suelo del planeta Minfar. Arrodillada a su lado, le había sacado la máscara y lo sostenía con todas sus fuerzas- ¡¡Despierta!!- las lágrimas ya estaban empezando a salir de sus ojos

- Yo... ¿yo lo maté ?- balbuceó, seminconsciente

- ¡¿Por qué me asustas de este modo?!- exclamó, abrazándolo aún más

- Se me descontroló otra vez- le dijo con voz un poco más fuerte, mientras la abrazaba también

- ¡Liberas demasiada energía! ¡Podrías haber muerto! Pude evacuar a los pobladores, pero no debiste haberme lanzado tan lejos. ¡Yo te podía haber ayudado!- le recriminó

- Este salió más difícil de lo que esperaba y no quería que te dañara más de lo que ya estabas- le respondió, sin soltarla

- Pero igual me dolió la caída de tu empuje.

- Perdón. Debo medir mejor la Fuerza contigo.

Rey se separó de él, tomó sus mejillas y lo besó como la primera vez. Él siempre sonreía cuando hacía eso.

- Tenemos que practicar más usando la reliquia. Hay que controlarla mejor- comentó poniéndose de pie, mientras le ayudaba a él a hacer lo mismo.

- Sabes que casi nunca la usamos, pero este tipo ya me tenía harto. Quería verlo desaparecer frente a mis ojos y que así por fin nos dejará en paz- agregó él, mientras se volvía a colocar la máscara.

Estando ya de pie, se les acercaron algunos pobladores, muy preocupados por lo que acababa de ocurrir.

- ¿Necesitan ayuda médica? - les preguntó una mujer humana

- En la nave tengo lo necesario, muchas gracias- le dijo Rey- De verdad lamento todo lo sucedido. Es mi culpa, me están buscando a mí y, al parecer, están visitando lugares donde yo estuve alguna vez, como éste. Es mi deber eliminarlos para que no causen más daño- continuó con pesar

- Pero usted es la que vence a los malos. Mi mamá dice que usted y sus amigos nos salvaron de la Primera Orden cuando nos invadieron. ¿Por qué la persiguen?- le preguntó uno de los niños que llegaron a su lado.

Rey no sabía qué responder, como cada vez que le hacían una pregunta similar.

- Porque a los malos no les gusta que los venzan- respondió el guardián del templo jedi- La persiguen porque no quieren que los derrote más.

Todos los pobladores asintieron de acuerdo a aquella afirmación, aliviando el semblante de Rey. Se despidieron amablemente de ellos, incluso les dieron comida para el viaje. Rey muchas veces se sentía indigna de esas muestras de cariño al saber que muchos perdían bienes materiales por las batallas que tenía. Su mayor preocupación era que ninguno saliera herido.

Ella manejó el Halcón Milenario de vuelta a Kashyyyk. Ben reposaba en una de las camillas. El equipo médico completo que les regaló Poe les permitía evaluar su estado general, además de análisis internos por si había quebraduras o hemorragias que no fueran evidentes. Rey respiró aliviada al notar que su esposo estaba bien, solo débil por el exceso de energía que ocupó.

Y es que esa era una desventaja de usar la reliquia: aquella joya absorbía parte de la esencia de quien la activara; entre más poder liberaba, más energía exigía de su portador. Ella solo lo suponía... pero con las pocas veces que ya la había usado lo comprobó. El desgaste de Rey al usarla no se comparaba al que sufría su esposo, por eso ella la utilizaba la mayoría de las veces, solo en casos de emergencia. Ben se había extralimitado esta vez.

Sin embargo, no quiso discutir sobre eso. Ambos estaban demasiado cansados y solo querían llegar a su casa. Descansar en su hogar en medio de los frondosos bosques les brindaba una tranquilidad poco común para los dos. Sin duda, ese era su lugar.

Aterrizaban el Halcón lejos de la casa, en una zona donde los enormes y altos árboles milenarios de Kashyyyk lo cubrían. El resto lo caminaban.

Se ducharon, comieron y se fueron a dormir, sin decirse nada, aunque en ese planeta fuera pleno día. Cerraron las rústicas cortinas, ya que el agotamiento no les permitiría esta vez esperar a la noche para descansar.

Cuando Ben despertó abrazado a ella, notó que estaba demasiado oscuro. Supuso que ya era de noche. Se acurrucó de nuevo a su lado cuando lo sintió: una presencia extraña... nueva, pero familiar. Se giró un poco, mirando hacia distintos puntos en la oscuridad de la habitación, pero no había nada. Volvió a abrazar a su esposa... ahí estaba otra vez.

- Ben, ¿qué pasa?- preguntó empezando a despertar- ¿Por qué te mueves tanto?- cuestionó un poco molesta

- ¿No lo sientes?

- ¿Qué cosa?

- Siento una presencia... es raro, es como cuando percibo a un usuario de la Fuerza en la que aún no está despierta- le comentó

- Debes estar alucinando, amor. Te dije que usar la reliquia de esa forma te haría mal- ella ya quería volver a dormir

Ambos se acurrucaron de nuevo. Rey se estaba quedando dormida otra vez cuando de nuevo lo escuchó hablar.

- ¿Rey?

- ¿Mmm?

- ¿Te ha llegado tu periodo últimamente?

- ¿En serio, Ben? ¿Quieres hacerlo ahora? Pensé que no tenías energías - inquirió entre bostezos

- Teniendo en cuenta que hoy casi muero por segunda vez, no estaría mal... pero no lo pregunté por eso.

- Mañana te responderé todo lo que quieras al respecto.

- Pero ¿cuándo fue la última vez que lo tuviste?

- No me acuerdo

- ¿No llevas la cuenta?

- Sí, por ahí debe estar anotado, no sé dónde lo anoté... no me acuerdo. Ahora déjame dormir.

Reconoció que era inoportuno hablar de esos asuntos ahora, pero tenía sus sospechas. Dudó que Rey realmente llevara la cuenta, ni él se acordaba de eso, y el equipo médico de la nave no servía para averiguar lo que él quería saber. Se quedó dormido de nuevo pensando en eso, notando a lo lejos la débil chispa de Fuerza de la presencia que percibió.

Estaba recién amaneciendo cuando el hambre lo despertó. Se levantó en silencio mientras su esposa seguía durmiendo. Después de comer algo, salió fuera de la cabaña con el intercomunicador que Poe le dio. Olvidaba continuamente los cambios de horarios y no sabía en qué momento del día estaban en Coruscant, donde Poe vivía ahora, así que prefirió dejarle un mensaje.

" Hola Poe, ¿cómo estás? ¿Cómo está Zorii? Nosotros aquí estamos bien, algo cansados con los imbéciles que aún nos molestan... tú sabes. En fin, solo quería pedirte un favor. Necesito conseguir un equipo médico más completo. No es nada grave así que no te angustias, pero lo necesito pronto. Envíamelo en cuanto puedas o si quieres lo paso a buscar donde me digas. Es para Rey, en realidad, y de veras dudo que quiera ir a algún lugar a hacerse exámenes por sugerencia mía. Tú sabes como es, ella "siempre está bien" aunque no sea cierto. Sospecho que le teme a las agujas y por eso evita este tipo de cosas. Ayúdame con eso, ¿si? Gracias. Nos vemos"

Se sentó sobre el abundante pasto, dispuesto a meditar cuando sintió el aparato sonar. Era otro mensaje grabado.

" Hola! Nosotros estamos bien. ¿Qué le pasa a Rey? No te preocupes, conseguiré el equipo que me pides. Le diré a Zorii que lo tenga listo. Apenas termine con esta reunión, iremos personalmente con el equipo. No es la primera vez que se rehúsa a estas cosas, pero conmigo no se va a negar, créeme. Nos vemos"

Ben sonrió. También tenía aliados en esos asuntos ahora. No le dijo nada a Rey durante las siguientes horas, hasta que ella los vio llegar. Los abrazos abundaron, hasta que supo a qué venían. Quiso escapar, aunque sabía que su esposo la atraparía. Rogó, imploró para que no la pincharan. Estaba a punto de ponerse a llorar cuando Zorii la tranquilizó.

- Rey, escúchame, primero te haremos otros exámenes. Solo si es muy necesario sacaremos muestras de sangre, ¿de acuerdo?

- ¿Lo prometes?- preguntó afligida

- Lo prometo.

Rey se tendió sobre su cama. Miraba a su esposo con una mezcla de preocupación y molestia. Para ella, Ben estaba exagerando.

Le tomaron la presión arterial, revisaron su vista, el aspecto de su lengua, sus pulsaciones... Le incomodó que le pusieran gel en su abdomen. Estaba frío y Zorii presionaba mucho aquella pieza de plástico por sobre su vientre, mientras Poe miraba atentamente el monitor. De pronto el equipo empezó a imprimir documentos.

Poe le hizo una seña a Ben para que saliera de la casa junto con él. Mientras tanto, Zorii le comentó a Rey lo hermosa que le había quedado la casa a Ben y la vida que ahora llevaba en Coruscant junto con Poe. Hace casi 10 meses que no se veían y Rey estaba contenta de que ella decidiera irse con Poe después que aceptó ser Senador. Aunque al principio lo dudó, ahora los veía felices. No obstante, la conversación que se realizaba fuera de la casa no evidenciaba del todo felicidad.

- Tiene 23 días el embrión. Tu mujer está embarazada, Ben. ¡Felicitaciones! - le anunció Poe, abrazándolo. Pero él estaba quieto, con la mirada perdida.- ¿Estás bien?- preguntó preocupado

- Ella... ella recibió muchos golpes ayer y se azotó en el suelo por un mal movimiento que hice- le comentó agobiado, con su rostro tan afligido que Poe de verdad pensó que comenzaría a llorar.

- Oye, tranquilo, lo bueno es que no pasó nada. Ella está bien y el bebé también. Sabes cómo es Rey, recuerda de dónde viene. Tú más que nadie le recordabas que era una carroñera, su cuerpo está acostumbrado a recibir golpes desde pequeña- intentó consolarlo.

- Igual es mi culpa... ¡Debí notarlo antes! ¡Podría haber perdido al niño! - exclamó desesperado, alejándose de Poe.

- Ella debió notarlo antes, pero no lo hizo. Como sea, Ben, no es tu culpa. Ninguno de los dos lo sabía. Lo más importante es que ella coma bien y desde ahora se cuide mejor.

- Ella siempre come de todo. En serio, caza y se come todo lo que se mueve- reconoció Ben, más calmado.

- Me alegro. Ahora se viene la parte más difícil.

- ¿Cuál? - se angustió de nuevo

- Hacerle los exámenes de sangre. Debo saber su nivel de vitaminas y minerales cuanto antes, además de un hemograma. El examen de orina y otros pendientes los realizaremos otro día en ayunas, más adelante.

- De acuerdo, yo hablaré con ella.

Entraron de nuevo a la casa. Zorii se apartó de Rey y Ben se sentó al lado de ella en la cama.

- ¿Qué ocurre?- le preguntó inquieta al ver el triste rostro de su esposo.

- Perdóname. Ayer no quise lanzarte tan lejos con la Fuerza, solo quería apartarte pronto del lugar antes de usar la reliquia. La próxima vez lo pensaré mejor, en serio, lo prometo. Planearemos mejor los ataques, pero por ahora tendrás que quedarte aquí y cuidarte, Rey. Debo cuidarte, eres lo más preciado que tengo, tú y nuestro hijo.

Rey lo quedó mirando. Ben tenía los ojos llenos de lágrimas en una mezcla de angustia y felicidad, podía sentirlo en su interior. Acarició su rostro con su mano... no podía creerlo. Al fin había llegado el momento.

- Estoy embarazada...- susurró, derramando lágrimas de felicidad.

Ben la abrazó desde lo más profundo de su corazón. Por fin empezarían a conocer a aquellos jovencitos que solo vieron en sueños y visiones.

Zorii comenzó a llorar de solo ver emocionada a su amiga. Tanto ella como Poe eran los únicos, además de Chewie y su familia, que conocían la identidad del guardián del templo. Solo ellos entendían lo emocionante que era aquel momento para aquella pareja tan desdichada en muchos sentidos.

- Ahora necesito que seas valiente- le dijo Ben al oído, aún abrazándola, secando sus propias lágrimas- Tienen que sacarte sangre, Rey. Hazlo por nuestro hijo.

Rey se separó de él un poco conmocionada.

- ¿A ti también tienen que sacarte sangre?

- No que yo sepa.

- Pero tú eres su padre. Tienen que examinarte también.

Ben miró a Poe y él hizo un gesto de que no había problema.

- Si quieres nos sacamos sangre los dos.

Ella asintió, mientras le tomaba la mano. A Ben le dio igual. Hace tiempo que no se examinaba. En sus tiempos en La Primera Orden se hacía análisis con frecuencia debido a lo dañado que volvía de cada batalla. Las agujas no eran nada en comparación a aquellos golpes y cortaduras. Sin duda, hubiera preferido enterrarse mil agujas en vez de escuchar continuamente las voces que lo torturaban... pero aquello ya era parte de su pasado. Ahora dejaría que le sacaran sangre con tal de que ella estuviera tranquila. El menor de los sacrificios que haría por ella y sus hijos.

Después del procedimiento, fueron a la cocina mientras esperaban los resultados; los cuales tardarían algunas horas. Rey quería cocinar una criatura que había cazado temprano, Zorii miró aquel animal con dudas. Poe no sabía qué decir, nunca había comido eso.

- Se ve feo, pero sabe bien- los tranquilizó el dueño de casa

- Ben tardó meses en querer probarlo. Ahora le gusta- comentó Rey

- Se ve horrible, por eso da asco- le respondió - pero admito que lo cocinas bien, preciosa.

Rey le sonrió. Sus comentarios lograron hacer que sus invitados decidieran comerlo.

- ¿Qué novedades hay?- le preguntó Ben a Poe, mientras sus mujeres luchaban por despellejar la criatura que comerían.

- Por el momento ha estado todo tranquilo. Debo reconocer que te tienen en alta estima con todo lo que has hecho. Los políticos están contentos con tu trabajo. Haz logrado eliminar a varios de la lista que ellos nos dieron.

- Sí, pero sospecho que son más que los que ellos tenían registrados- comentó con pesar- Siempre que los encuentro tienen su grupo de unos 20 aliados. Ya lo informé al Senado. Me preocupo de eliminarlos a todos y a muchos no los ubico de antes. No sé si ellos realmente eran de La Primera Orden o de La Orden Final.

- Puede que se hayan unido después. De todas formas, si sientes que son demasiado me pides refuerzos. Yo te enviaré de inmediato. Recuerda que desde ahora Rey no podrá seguir peleando a tu lado hasta que tenga al bebé y lo deje de amamantar.

- Lo sé. Te pediré refuerzos, no lo dudes. Lo bueno que ya quedan cada vez menos bases armamentistas activas. Me sorprende lo eficiente que es Finn en la labor que le diste. Lo ha hecho bien.

- Sin duda el regreso de Jannah le ha hecho de maravilla. Cuando se unió a su grupo se notó un gran cambio para mejor.

- ¿Jannah volvió? - preguntó curiosa Rey, uniéndose a la conversación mientras la comida seguía al fuego.

- Sí, hace unos meses. Yo sabía que se llevaba bien con Finn así que le pregunté si quería unirse a su grupo y aceptó. Tienen el registro completo y actualizado de todas las bases armamentistas ya destruidas y sus involucrados. Ellos están autorizados para actuar en caso de algún movimiento extraño y así evitar que resurjan. Hasta el momento lo están controlando bien. Si algo los supera me avisan de inmediato. Así Chewie se dedica a las que quedan activas solamente.

- Yo creo que se gustan- añadió Zorii, mientras se secaba las manos.

- ¿Jannah y Finn?- preguntó Ben

- Sí, se nota que hay algo entre los dos; pero ambos se hacen los desentendidos- agregó Zorii

- Ya es tiempo. No puede seguir aferrándose a los amores del pasado- comentó Poe.

- ¿Amor del pasado? ¿Cómo? ¿Finn estaba enamorado?- se asombró Rey

Todos la miraron. De vedad ninguno de los presentes en aquella habitación podía entender cómo ella nunca lo notó, cómo nunca se dio cuenta del interés especial que tenía Finn hacia ella. Ben hasta cierto punto era el más sorprendido, ya que aquello demostraba que a ella ni siquiera le interesaba leer la mente de su amigo, lo cual lo alivió bastante de sus inseguridades en aquel entonces.

- Sí, a él le gustaba otra chica. El problema es que no fue correspondido- terminó por decir Poe, evitando dar detalles.

- Y ¿por qué no me lo dijo? ¡Pensé que éramos amigos! - se quejó - ¿Y si quizás la chica sí lo quiere, pero aún no lo sabe? - añadió tratando de buscar alguna manera de ayudar a Finn.

- No, no, ella está enamorada de otro- respondió Ben de inmediato- Finn perdió hace mucho. Ahora está casada y va a ser madre.

- Aahh...- fue lo único que pudo decir, resignada- Y ¿cómo es que tú sabes eso?- cuestionó Rey

Ben se quedó en blanco. No sabía qué responder, de hecho, él no debió responder la pregunta anterior. Lo hizo por impulso y ahora estaba en líos.

- Porque... porque Ben la conoce, por eso, pero ya no importa. Ahora vamos a comer la delicia que preparaste- dijo Zorii, sacando de apuros a Ben, haciendo que Rey se olvidara del tema y fuera por la comida.

Ben respiró aliviado, no sin antes recibir una mirada severa de Poe.

- Para la próxima controla mejor lo que dices, Ben. De veras te gustan los problemas.

- ¡No! No lo hice a propósito.

- Bien. Si después te recrimina porqué Finn no le dijo sobre su "amor secreto", dile que ella tampoco nos contó que estaba enamorada de Kylo Ren.

- Está enamorada de mí, no de Kylo Ren.

- Bueno, sí, da lo mismo. Me refiero a que igual lo ocultó. Si Finn nunca se lo quiso decir es problema de él. Ahora comamos esa cosa extraña que cocinó tu esposa.

Afortunadamente, los exámenes de ambos salieron bien. Poe solo les dejó unos suplementos para que Rey tomara todos los días y así mantener sus niveles óptimos para el crecimiento del bebé. Así también Ben tomaría algunos ciertos días ya que su vida seguía siendo muy ajetreada.

- ¿Y ya pensaron en el nombre del bebé? - preguntó Zorii, considerando que la carne de verdad estaba sabrosa.

- Se llamará Tai- respondió Rey, mirando a su esposo.

- Tai, como su "padre"- sonrió Zorii

- ¿Por qué te gusta tanto ese nombre, Ben?- preguntó Poe- Podrías haberte llamado Ben igual y nadie hubiera dudado o pensado que eras el hijo de Leia.

- Surgió de improviso cuando volví a ver a Rey, cuando nos reencontramos en Jakku.

- Es el nombre del mejor amigo de Ben- añadió Rey- Lo usa en su memoria.

-Sí me gusta el nombre para mi hijo. Quería llamarlo como mi abuelo, pero no sé si sea lo correcto- respondió dudoso

- Es una lástima que a Anakin Skywalker se le recuerde más por ser un Sith que por lo que hizo antes- lamentó Poe

- Tai es un bonito nombre, a mí me gusta. Y por precaución, sí es mejor omitir nombres relacionados al Lado Oscuro, sobretodo por ti Rey, que aún estás en la mira de los políticos. Ya se dieron cuenta que los fugitivos de La Orden Final te están buscando a ti- mencionó Zorii.

- Se llamará Tai Solo Skywalker. Pero la niña se llamara Shmi, como mi bisabuela, la mamá de Anakin- dijo Ben, decidido

- Shmi Solo Skywalker- repitió Rey, con una gran sonrisa, aliviando la tensión del último comentario de Zorii.

- ¿De verdad están seguros que el primero será varón y después viene una niña?- preguntó Poe, incrédulo

- Por supuesto. Y después viene otro varón. Ese nombre aún lo estamos pensando- respondió Rey

- Yo tengo una idea. Me gustaría ponerle el nombre del padre adoptivo de mi madre.

- ¿Bail Organa?- comentó Poe

- Sí. Mi madre sufrió en silencio toda su vida por la destrucción de Alderaan. Ella amaba ese planeta y a su familia adoptiva.

- Qué lindo gesto recordar así la realeza de aquel lugar- le sonrió Zorii

- ¿Por eso a Leia algunos le decían "princesa"? ¿Ella pertenecía a la realeza de Alderaan?- preguntó Rey

- Sí, Rey. ¿Recién te vienes a enterar?- cuestionó Poe, conociendo lo distraída que era su amiga.

- Entonces Ben... ¿él también habría sido de la realeza?- preguntó ansiosa, hablando con la comida en la boca, lo que hizo que todos la miraran avergonzados hasta que ella por fin tragó.

- Mi madre fue adoptada legalmente, así que podríamos decir que yo sí habría heredado su posición si el planeta aún existiera. Pero en el ámbito legal, no de sangre. Bail Organa no tuvo hijos propios.

- A él se le recuerda con honor por todo lo que hizo contra el Imperio- agregó Poe.

Rey los miraba con asombro. Poco entendió cada vez que Leia le hablaba de esos temas políticos. Quizás se lo mencionó más de alguna vez, pero Rey se ponía tan nerviosa con ella... Nunca fue capaz de decirle de las conexiones con su hijo. Terminaba pensando en eso más bien que en prestarle atención a lo que le decía.

- Bail Solo Skywalker... también me gusta- dijo Rey, haciendo que todos sonrieran.

Terminaron de comer y ya era tiempo de que sus amigos se marcharan.

- ¿Y? ¿Cuándo se lo vas a proponer?- preguntó Ben a Poe, mientras caminaban hacia su nave, estando lejos de Rey y Zorii

- En unos 3 días más. En serio, ahora sí. Ya tengo todo preparado. Pero si me rechaza no sé qué voy a hacer- respondió angustiado

Ben miró a Zorii a los lejos algunos segundos, antes de hablar de nuevo con Poe.

- Te dirá que sí, así que hazlo.

- ¡¿Leíste su mente de nuevo?!- le preguntó, entre molestia e ilusión

- Sí, pero, aunque supiera que te rechazará, tienes que intentarlo igual. Las personas cambian de opinión.

- Pero ¿me va a decir que sí o no?

- Lo dejaré a tu criterio. Me la debes por reaccionar mal cuando supiste que Rey se había casado conmigo.

- ¡Solo me sorprendí! ¡No te dije nada severo!

- No lo dijiste, pero lo pensaste. Aunque es cierto, Rey merecía un hombre mucho mejor que yo a su lado.

- Considero que lo que eres ahora está a su nivel, así que ya no te tortures con eso.

Ben le sonrió. Se despidieron al llegar a su nave. Zorii y Rey se abrazaban sin soltarse. Ya sabían que tardarían en volver a verse.

- ¿Has visto a Rose? He hablado con ella, pero no la he visto- se lamentó Rey

- Sí, está felizmente casada en la base de Tatooine. Hemos ido a veces a ver cómo está todo por allá y resultó ser un excelente lugar para pasar desapercibidos- le contestó Zorii

- Espero poder ir cuando Chewie tenga que viajar después - le dijo Rey

- Sí, pero eso será en mucho tiempo. Mejor que ellos vengan. Te tienes que cuidar y el calor de allá te puede hacer mal- sugirió Ben

- Estoy acostumbrada al calor. Además, no estoy inválida. Solo estoy embarazada- se quejó - Yo creo que eres tú el que no quiere ir.

- Es un planeta horrible- comentó él

- ¡Pero yo quiero ir!

- ¿A desenterrar los sables de mi familia? Sé lo que hiciste y ya no están ahí - le respondió molesto

- ¡¿Qué?! ¡Lo hice en su memoria! ¿Dónde los tienes ahora?

- Bueno, nosotros ya nos vamos- interrumpió Poe, tomando a Zorii de la mano- Lo que sí, Ben, antes de irme quisiera informarte de una petición especial del Senado.

Rey y Ben dejaron el tema de Tatooine de lado para ponerle atención a Poe.

- Te lo solicitarán de manera formal, pero igual quiero saber tu opinión antes. Hay algunos planetas con graves conflictos internos, guerras civiles me refiero, y el Senado necesita ayuda para empezar a controlar los daños, sobretodo lo que es vidas inocentes. No es que busquen un embajador de la paz. El Senado quiere ayuda práctica para erradicar los bandos opresivo.

- ¿Qué necesitan exactamente de mí ?

- Labores de socorro, en realidad. Ya hay gente a cargo de los ataques a aquellos bandos y lo que eso involucra. Necesitamos protección para los inocentes. Cada vez que termina el enfrentamiento quedan muchos heridos y zonas destruidas. Debemos buscar sobrevivientes. Tus habilidades en la Fuerza nos ayudarían mucho con eso.

Ben miró a Rey; quería saber su opinión al respecto.

- Yo creo que, todo lo que hagas ahora por la paz, te aliviará la carga en el futuro cuando decidas sacarte la máscara, Ben. Y, si lo haces, también me ayudaría a mí... para que no cambien de opinión ahora que saben que me persiguen.

- De acuerdo, aceptaré cuando me lo propongan si es tal cual tú me lo relatas.- le contestó a Poe- Pero no podré ir siempre, sabes que tengo otras responsabilidades primero. Estoy dispuesto a ayudar, siempre y cuando me dejen tiempo para disfrutar de esto- respondió finalmente, señalando el vientre de su esposa.

- Gracias. Claro que tomaré en cuenta tus prioridades cuando el Senado lo converse antes de darte la propuesta final- dijo dándole un abrazo de despedida

- Que tengan buen viaje y gracias por todo.


Espero les haya gustado este capítulo. Quise darle emoción al momento de enterarse que serían padres por primera vez. Ojalá lo haya logrado (yo no lo he vivido pero ellos merecían un futuro así).

Desde aquí en adelante los capítulos tendrán más lapsos de tiempo así que atentos a la temporalidad.

Saludos a tod@s