Capítulo XIX

-¡¿Por qué lo hiciste?!- gritó Shmi, en uno de los balcones lejanos de la sala de votaciones

- ¿Cómo que "porqué"? No es justo que pierdas por un tramposo corrupto- respondió Kylo indignado

- ¡Eres un invitado, tú no puedes opinar!

-¡Pero gracias a mí el resto sí opinó!

- Shmi, déjalo en paz. Él solo escuchó mi comentario y quiso ayudar- la interrumpió Rey

La jovencita solo resopló fastidiada, mientras daba varias vueltas en el balcón.

- ¿Y por qué te enojas? ¿Que no ves que ahora vas a ganar?- la criticó molesto

Ella se les quedó observando angustiada.

- ¿Ahora no quieres ganar?- inquirió su madre

- ¿Y si lo hago mal?- preguntó indecisa

- No lo harás peor que él- pero la respuesta de Kylo recibió una dura mirada de ambas

- Shmi, si realmente quieres hacerlo te saldrá bien- la reconfortó Rey

- Pero nunca seré como la abuela, o como Padme- contestó casi en un susurro

- ¿Qué tiene de malo que solo seas tú misma?- añadió el joven de cabello azulado

Shmi lo miró ahora con una sonrisa. Sabía que Kylo tenía razón: no debía compararse tanto con sus antecesoras. No obstante, solo en ese momento entendió la gran responsabilidad de ese puesto. Lo leyó y estudió centenares de veces y recién hoy lo asimilaba cuando estuvo a punto de ganar. La política era dura y cruel, un campo que Kylo ignoraba por completo y, aún así, ahí estaba para ayudarla, aunque no entendiera casi nada.

- Las dejaré para que hablen tranquilas.

El joven decidió alejarse para no importunar más. Quizás había dado pie a más controversias con lo que acababa de hacer. Estaba llegando al pasillo cuando se lo encontró de frente, furioso.

- ¡Tú! ¡Tú apoyas a Shmi Solo Skywalker!- le gritó Gideon mientras lo señalaba con su dedo acusador

- ¿Y?

-¡¿Dónde está?!

- Si vienes por lo que ocurrió hace unos minutos, tendrías que enfrentarme a mí, no a ella.

El cuerpo fornido de Kylo se veía enorme frente al postulante algo delgado, que no superaba el 1.75 de estatura. Gideon Lacort retrocedió un poco sin quitar su ceño fruncido.

- ¡Ella es la que quiere ganar a costa mía!

- ¡Tú eres el que quiere ganar con mentiras!

En un acto impulsivo, Lacort le lanzó un puñetazo que Kylo evadió sin problemas. Pero el escándalo hizo que varios se les quedaran mirando. Rey y Shmi llegaron al pasillo también.

- ¡Kylo ya basta!- le ordenó la esposa de su Maestro

- ¡Yo no hago nada!- se excusó, mientras seguía evadiendo los golpes torpes de Gideon

- ¡Tú!- gritó el supuesto nuevo senador de Naboo, para luego lanzarse contra Shmi

Ella se asustó ante el imprevisto, pero Kylo ya esperaba algo así de él, de modo que lo dejó inconsciente con un certero golpe en la nuca. El cuerpo del joven político cayó de bruces al suelo.

Los guardias de aquel pasillo corrieron hacia Kylo, esposándolo. El equipo médico le prestó auxilio al joven Lacort. Ben y Bail acababan de llegar, observando claramente el golpe que el hombre de iris morados le dio.

- Ese movimiento es genial- comentó Bail

- Muy genial será pero no era necesario- le dijo tanto a Bail como al mismo Kylo que lo estaba mirando- Quédate con tu madre. Yo ya regreso.

- Yo podía defenderme sola- le dijo irritada Shmi a Kylo.

- Lo sé, pero no se vería bien algo así en una senadora.

La sonrisa de Kylo mirándola mientras se lo llevaban la hizo sonrojar. Realmente a él no le importaba aquello. Más le importaba el semblante serio de su Maestro que caminaba a su lado.

- Lo lamento. Es que él quería atacarla.

- Reconozco que fuiste bastante sutil. Yo lo hubiera golpeado en el abdomen para que el dolor y la falta de aire lo desmayara- ambos rieron con el comentario- Y nadie me diría nada por estar defendiendo a mi hija. Ella misma podría haberle roto una costilla. Prefiero que no te involucres más, no así Kylo.

Entonces sus caminos se separaron: Kylo hacia una de las celdas y Ben hacia la oficina del Teniente que velaba por la seguridad del recinto.

- Nombre- le preguntó el Teniente, un humano gordo y canoso sentado sin muchas ganas de vivir.

- Ben Solo.

- Edad.

- 58.

- ¿No se ve muy joven para tener esa edad?

- Lo sé, todos me lo dicen.

- No me refiero a usted, sino al muchacho.

- Aah, disculpe. Entonces borre lo anterior.

El Teniente de mala gana sacó la hoja del registro y colocó una nueva.

- Nombre.

- Kylo.

- Kylo ¿cuánto?

- No tiene apellido. Salía con ese nombre solamente en sus registros en Lothal

- Edad

- 29

- Acompañantes

- Viene con mi familia, Solo Skywalker

- Parentesco

- No de sangre. Soy su tutor o maestro.

- Razón del arresto

- Dejar inconsciente al senador electo por intentar atacar a mi hija.

- Nombre de su hija

- Shmi Solo Skywalker

- Edad

-20

- Razón de su presencia en estas elecciones.

Ben ya estaba harto de tantas preguntas que no llegaban a nada, sobre todo porque se acababa el tiempo del receso.

- Ella es una de las postulantes al puesto. Y el tiempo se agota así que dígame de una vez qué debo hacer para sacarlo de aquí.

- No puede hacerlo hasta después que se revisen las cámaras de seguridad que grabaron todo.

-¿Y eso cuándo lo hacen?

- Al final de cada reunión. Mientras tanto se quedará en la celda.

- Bien, solo déjeme ir a decírselo. Volveré cuando termine la reunión.

- ¿No que los Jedi estaban extintos?

- ¿Y esa pregunta a qué va?- contestó por inercia, ante tal cambio de tema

- Las ropas que usan, tú y el joven, me recuerdan a los Jedi.

- En la Academia Solo Skywalker usamos este estilo de ropa para honrar su recuerdo. Pero me he esforzado junto a mi esposa por enseñarles a ser más que un estereotipo de justicia, dejando atrás tradiciones inútiles. Nuestro objetivo es que cada usuario de la Fuerza logre su propio equilibrio emocional y que tengan un propósito noble en su vida. Velamos por la paz más allá de los intereses políticos. Eso es mucho más que ser un Jedi.

Aquel Teniente no esperaba ese discurso, del cual entendió la mitad. Asintió con respeto ante las palabras del hombre de vestimentas negras que hablaba lleno de convicción.

- Bueno, como sea, solo los de su clase se atreven a hacer este tipo de cosas, aunque nosotros lo desearamos- se rio- Varios aquí le darían más de un golpe a Lacort.

Ben le sonrió también. Quedó tranquilo al saber que Kylo no estaría en malas manos. Entonces escuchó los altavoces que indicaban que la sesión se reanudaba.

- Puede retirarse. Cuando termine la sesión, venga por él- añadió

- Gracias.

"Te quedarás ahí hasta que acabe. No hagas nada" le anunció a través de la Fuerza, sin tiempo para ir a verlo directo a la celda

"Sí, Maestro"


- ¡Tai! ¡Ni te imaginas todo lo que pasó! ¡A Kylo lo encarcelaron!- contaba un ansioso Bail, al ver llegar a su hermano unos días después, volviendo de Coruscant.

- No estuvo en la cárcel, cariño. Era una celda provisoria- trató de bajarle el perfil su madre

- Lo vi golpear al senador que había ganado antes que Shmi- continuó el adolescente

Tai se reía del relato de su hermano, mientras miraba a Kylo quien le hacía una mueca con los hombros levantados dando a entender que poco le importaba lo ocurrido.

- ¿Y ya hiciste las paces con Serena?

La pregunta inoportuna de Bail hizo que toda la familia se quedara mirando al aludido, incluido Kylo.

- Sí, creo que sí- fue lo único que contestó

- Me alegro Tai. Ahora que ya llegaste vamos a celebrar el triunfo de tu hermana- le dijo su padre

- Iré por los demás- informó Shmi, corriendo al exterior de la casa

- No sé porqué no me sorprende el relato de Bail- le comentó Tai a Kylo- ¿Así que fuiste solo a golpear políticos?

- No, también conseguí la victoria de tu hermana- respondió orgulloso

-¿Algo más?

- No, ¿por qué?

Tai lo miraba suspicazmente. Recordaba cómo Kylo se burlaba de la decisión de su hermana de meterse en esos asuntos hace algunos años atrás, pero ahora se le veía muy animado hablando de lo mismo. Quiso indagar más;sin embargo, su madre los interrumpió para ir a sentarse a la mesa, donde ya estaban todos los de la Academia para el almuerzo en honor a la nueva senadora de Naboo.


-¿Qué le pasa a tu hermano? ¿Este entrenamiento lo aprobó tu papá?- le preguntó la joven pelirroja de 15 años, de hermosos ojos grises.

- Estoy segura que lo está haciendo solo para lucirse frente a Serena- le contestó Shmi- Mis padres no aprobarían esto, pero así es más entretenido.

Shmi volvió a preparar su bláster para empezar a disparar. Todos los aprendices corrían de un lado a otro, evadiendo los disparos, ocultándose entre los árboles de los enormes campos que tenían de entrenamiento al aire libre. Serena Dameron había llegado de visita con un gran equipamiento de blasters nuevos sx21, de última generación. A Tai le brillaban los ojos mientras le entregaba a cada estudiante uno para probarlo.

Y es que aquella Academia no solo enseñaba los caminos de la Fuerza, sino que además los preparaba para ser guerreros completos en el manejo de armas y de si mismos como individuos. El entrenamiento en armas generalmente no superaba las 4 personas a la vez pero, en esta ocasión, eran alrededor de 10 entre todos.

Tai estaba preparado. Apenas supo del nuevo aporte que enviaron los planetas asociados a la iniciativa de la reina de Naboo, alistó el lugar con diferentes puntos de tiro. Su padre algún día estaría orgulloso de sus técnicas para enseñar, el día que él se enterara, durante las próximas semanas, unos meses después... ojalá después de un año.

- ¡¿Y Bail cuándo vuelve de Kashyyyk?!- le gritó Rogue a Shmi, debido al ruido ambiental, también disparando a los blancos de tiro

-¡Todavía falta una semana!

- ¡¿Crees que se quedarán más tiempo?!

- ¡No sé, ¿por qué lo preguntas?!

- ¡Estoy segura que buscará una excusa para no volver a ir a clases!

- ¡Eso ya no importa! ¡Terminará este semestre y estudiará en casa, como todos lo hemos hecho!

- ¡Qué bueno! ¡Él es muy inteligente! ¡No sé porqué lo enviaron a una escuela !

- ¡Mamá quería que sociabilizara con jóvenes de su edad! ¡Creo que no resultó!

Rogue se reía para si misma. Todavía recordaba como era Bail a los 10 años, cuando ella llegó a la Academia con solo 12. Sabía que no integraban a niños tan pequeños, pero cuando Rey Solo Skywalker la encontró en Jakku no pudo dejarla allí. Le rogó para que se fuera con ellos. En su momento no lo entendió hasta que su nueva Maestra le dijo que ella tambien era huérfana, que ahora tendría una familia allí.

Fue un cambio muy difícil. No hablaba con extraños y aquel centro de instrucción estaba siempre repleto de gente mayor que ella. Sin embargo, observaba al chico hablar con mucho desplante con todos en aquel lugar.

- Rogue, él es mi hijo Bail. Bail, saluda a Rogue. Esta linda niña pecosa y pelirroja será mi última aprendiz oficial así como tú eres el de tu padre.

Bail le hizo un gesto de saludo. Ella lo imitó. Pero el hecho de tener edades similares no los había unido de manera especial. Ella hizo amigas y Bail seguía igual que siempre, llevándose mejor con hombres jóvenes más grandes y adultos que con los de su edad.

- ¡Perdiste Rogue! Tú limparás la evidencia de este combate- la sentenció Tai a sus espaldas

- ¿Yo? ¿Por qué?

- Estás distraída. Te apunté con mi blaster varias veces y ni lo notaste. A estas alturas ya estarías muerta en un combate real.

- No lo limpiaré, así el Maestro Ben lo verá cuando vuelva.

- Todos aquí prometimos confidencialidad de este entrenamiento- le reclamó el joven rubio

- Yo no recuerdo eso.

- No vas a chantajearme.

Rogue lo miraba sonriente, no iba a ceder. Sabía que en eso tenía más poder que el nuevo Maestro Tai.

- Te juro que si le dices a mi madre no volveré a confiar en ti- la amenazó él

- Te pasa por seguir comportándote como si tuvieras 17- se burló Shmi de su hermano

- Solo intento ser innovador, pero sabes que papá es muy estricto.

- Al menos nadie perdió un ojo hoy- se rió la pelirroja

- ¿Y? ¿Ya se lo pediste a Serena?- le preguntó Shmi

- Pedirle ¿qué?

- No, Tai. ¿En serio? Es el colmo que te tenga que obligar a esto.

Entonces tomó a su hermano de la mano para posicionarlo frente a Serena, quien estaba con el grupo reuniendo los bláster para guardalos. La joven se la quedó mirando cuando llegó junto a su hermano.

- Tai. Vamos, dícelo de una vez.

Tai quedó pasmado mirando a Shmi. No era el único asombrado por la situación ya que todos los jóvenes aprendices que habían participado se reunieron haciendo un círculo alrededor de ellos.

- ¿Qué cosa interesante ocurre aquí?- preguntó Kylo, aún admirando el nuevo bláster que ahora sería de su propiedad por mantener oculto el entrenamiento de aquel día

Todos miraban a Tai con atención esperando sus palabras. Ya no tenía escapatoria.

" ¿Por qué me haces esto, Shmi?"

" Porque ya ha pasado mucho tiempo. Tienes que decidirte de una buena vez y decirle que quieres una relación amorosa formal con ella"

" Ya me rechazó. ¿Lo olvidaste? Lo dices como si fuera tan fácil. Ya me gustaría verte a ti en mi lugar"

Él no se fijó en la cara de aflicción que colocó su hermana al terminar de hablarse a través de la Fuerza. Solo miró a Serena dispuesto a recibir un nuevo "no"... entonces desistiría para siempre.

Respiró profundo. El dolor ya no podía ser peor que el anterior si ella volvía a negarse, aunque ahora la vergüenza sería pública.

- Serena: ¿Quieres ser mi novia?- preguntó directamente, endureciendo el corazón ante la latente negativa

- Sí.

La respuesta inmediata de la joven lo dejó boquiabierto. No solo a él, sino que a todos los presentes. Ella le sonreía con sus ojos verdes brillantes de felicidad.

- ¿La va a besar, Maestro Tai?- preguntó un aprendiz gotal de 17 años

Serena ni siquiera alcanzó a terminar de escuchar esa pregunta cuando su novio la abrazó y la besó en la boca. Cerró los ojos tímida al verlos a todos mirándola... pero se olvidó de eso al sentir la calidez de aquellos labios demostrándole el gran amor que Tai le profesaba. Breves instantes en que ella se sonrojó al máximo mientras él se separaba de ella con la sonrisa más hermosa de la galaxia.


Espero les esté gustado la historia, porque se vienen problemas. Sin líos no es Star Wars, ¿verdad? Muchas gracias por leer y comentar :D